La Ermita. Rito hispano-mozárabe

 

EL OFICIO DIVINO O LITURGIA DE LAS HORAS

Breviario

 

HYMNI / HIMNOS  (1)

Joannes hujus artis haud minus potens
(Feria quinta. Ad tertiam / Jueves de Cuaresma. Tercia)
   Joannes hujus artis haud minus potens,
Dei perennis praecucurrit Filium:
Curvos viarum qui retorsit tramites,
Et flexuosa corrigens dispendia,
Dedit sequendam calle recto lineam.

   Hanc obsequelam praeparabat nuncius,
Mox adfuturo construens iter Deo,
Clivosa planis, confragosa ut lenibus
Converterentur, neve quidquam devium
Inlapsa Terris inveniret veritas.
   Honor, potestas, etc.

   Juan, no menos resistente en estas lides, adelantóse al hijo eterno de Dios, Juan que destorció los curvos tramos de los caminos y, al enderezar retorcidos desvíos, dio una línea que seguir por senda recta.

   Este servicio preparaba el mensajero al construir el camino para Dios, que ya llegaba, de forma que en llanuras los cerros se tornasen, en vegas las quebradas y que la verdad nada encontrase desviado al bajar a las tierras.
   Honor, poder, etc.

In Ninivitas se coactus percito
(Feria quinta. Ad sextam / Jueves de Cuaresma. Sexta)
   In Ninivitas se coactus percito
Gressu reflectit: quos ut increpaverat,
Pudenda Censor imputans obprobria:
Impendit, inquit, ira summi vindicis!
Urbemque flamma mox cremabit, credite!

   Apicem deinceps ardui montis petit,
Visurus inde conglobatum turbidae
Fumum ruinae, cladis et dirae struem,
Tectus flagellis multimodi germinis,
Hic et repente perfruens umbraculo.

   Sed moesta postquam civitas vulnus novi
Auxit doloris heu supremum, palpitat!
Cursant per ampla congregatim moenia
Plebs, et Senatus, omnis aetas Civium,
Pallens Juventus, ejulantes feminae.
  Honor, potestas.

   Forzado vuelve sus rápidos pasos hacia la tierra de los ninivitas. Después de increparles y censurar y reprochar su bochornoso deshonor, «¡Sobre vosotros», dice, «se cierne la ira del supremo vengador y vuestra ciudad, creedme, pronto la abrasarán sus llamas!».

   A continuación se dirige a la cima de un monte elevado para desde allí contemplar el apretado humo de la atropellada ruina y los estragos de la terrible catástrofe, protegido él por los vástagos nudosos de una planta y disfrutando de una sombra surgida de repente.

   Pero después que triste el pueblo encajó la herida del nuevo dolor, ay, terrible es su turbación. En tropel andan corriendo a través de sus espaciosos muros pueblo y senado, todas las generaciones de sus ciudadanos, pálida la juventud, entre alaridos las mujeres.
   Honor, poder, etc.

Perfusa non sic amne flamma extinguitur
(Feria quinta. Ad nonam / Jueves de Cuaresma. Nona)
   Perfusa non sic amne flamma extinguitur
Nec sic calente Sole tabescunt nives;
Ut turbidarum scabra culparum seges
Vanescit alvo trita sub jejunio,
Si blanda semper misceatur largitas.

   Est quippe et illud grande virtutis genus:
Operire nudos: indigentes pascere:
Opem benignam ferre supplicantibus:
Unam, paremque sortis humanae vicem
Inter potentes, atque egenos ducere:

   Satis beatus quisque dextram porrigit,
Laudis rapacem, prodigam pecuniae,
Cujus sinistra dulce factum nesciat:
Illum perennes protinus complent opes;
Ditatque fructus foenerantem centuplex.

   Honor, potestas, plenitudo gratiae
Deo perenni, Trinitati simplici,
Aeterna, cujus est beata gloria,
Replet globi, rerumque cuncta machina,
Tenetque regnum perpetim per saecula.
   Amen.

   Bañada por un río no se apaga así una llama, ni así las nieves se funden al calor del sol, como se desvanece la sucia senara de los turbios pecados arrasada por el nutricio ayuno, siempre que constantemente se le una la amable generosidad.

   Porque es también grandioso tipo de virtud cubrir a los desnudos, a los necesitados darles de comer, llevar bondadosa ayuda al suplicante, tener por una y la misma la humana suerte de fuertes y menesterosos.

   Bastante afortunado el que extiende su diestra ávida de actos loables, pródiga de dinero, si su mano izquierda nada sabe de su amable favor. A éste continuas riquezas lo colman sin parar y las ganancias centuplican su inversión.
   Amén.

(1) Traducción de Luis Rivero García en Prudencio, Obras I. Himnos cotidianos (Cathemerinon): himno de los que ayunan. Ed. Gredos, Madrid 1997, pp. 192-201

Volver

 

Índice himnosInicio página

© La Ermita - España MMIV