La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del VI Domingo de Pascua (Año II)

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


Prælegendum / Canto de entrada Sal 106,2; Ap 14,2-3 (2)
Allelúia, dicant qui redémpti sunt a Dómino, allelúia, quos redémit de manu inimíci, allelúia.

V/. Et vidi: et ecce Agnus stabat super montem Sion et cum eo centum quadragínta quáttuor mília, habéntes nomen eius et nomem Patris eius scriptum in fróntibus suis.
R/. Allelúia, quos redémit de manu inimíci, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto, in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Allelúia, quos redémit de manu inimíci, allelúia.

Aleluya, que lo confiesen los redimidos por el Señor, aleluya, los que él rescató de la mano del enemigo, aleluya.

V/. Miré y he aquí que el Cordero estaba de pie sobre el monte Sión, y con él ciento cuarenta y cuatro mil que llevaban grabados en la frente su nombre y el nombre de su Padre.
R/.
Aleluya, los que él rescató de la mano del enemigo, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Aleluya, llos que él rescató de la mano del enemigo, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Tibi glóriam concínimus, Dómine Deus noster, tuámque poténtiam postulámus, ut sicut pro nobis peccatóribus dignátus es mori, et clarificátus secúndo post tértium diem apparuísti in glória resurrectiónis, ita per te absolúti in te mereámur habére perpétuum gáudium, ita ut nobis præcéssit veræ Resurrectiónis exémplum.
R/. Amen.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Entonamos para ti, Señor Dios nuestro, un canto de gloria e imploramos tu poder para que, como te dignaste morir por nosotros pecadores y glorificado de nuevo, te manifestaste al tercer día en la gloria de la resurrección, así, una vez absueltos por ti, alcancemos en ti el gozo perpetuo que nos anticipa el ejemplo de tu auténtica resurrección
R/. Amén.

Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía
Annus secundus / Año II Ap 8,2-5; 20,11; 12,1-9; 21,1-2.11a.13; 22,3b.4a (3)
Apocalípsis Ioánnis apóstoli.
R/.
Deo grátias.
Lectura del libro del Apocalipsis.
R/. Demos gracias a Dios.
Ego Ioánnes fui in spíritu et vidi septem ángelos, qui stant in conspéctu Dei, et datæ sunt illi septem tubæ. Et álius ángelus venit et stetit ante altáre habens turíbulum áuream, et data sunt illi incénsa multa, ut daret oratiónibus sanctórum ómnium super altáre áureum, quod est ante thronum.

Et ascéndit fumus incensórum de oratiónibus sanctórum de manu ángeli coram Deo. Et accépit ángelus turíbulum et implévit illud de igne altáris et misit in tertam; et facta sunt tonítrua et voces et fúlgura et terræmótus.

Et vidi thronum magnum cándidum et sedéntem super eum, a cuius aspéctu fugit terra et cælum, et locus non est invéntus eis.

Et signum magnum appáruit in cælo: múlier amícta sole, et luna sub pédibus eius, et super caput eius coróna stellárum duodécim, et in útero habens, et clamat partúriens et cruciáta, ut páriat. Et visum est áliud signum in cælo: et ecce draco rufus magnus, habens cápita septem et córnua decem, et super cápita sua septem diadémata, et cauda eius trahit tértiam partem stellárum cæli et misit eas in terram. Et draco stetit ante mulíerem, quæ erat parítura, ut, cum peperísset, fílium eius devoráret.

Et péperit fílium, másculum, qui rectúrus est omnes gentes in virga férrea; et raptus est fílius eius ad Deum et ad thronum eius. Et múlier fugit in desértum, ubi habet locum parátum a Deo, ut ibi pascant illam diébus mille dulcéntis sexagínta.

Et factum est prœlium in cælo, Míchael et ángelis eius, ut prœliaréntur cum dracóne. Et draco pugnávit et ángeli eius, et non váluit, neque locus invéntus est eórum ámplius in cælo. Et proiéctus est draco ille magnus, serpens antíquus, qui vocátur Diábolus et Sátanas, qui sedúcit univérsum orbem, proiéctus est in terram, et ángeli eius cum illo proiécti sunt.

Et vidi cælum novum et terram novam; primum enim cælum et prima terra abiérunt, et mare iam non est. Et vivitátem sanctam Ierúsalem novam vidi descendéntem de cælo a Deo, parátam sicut sponsam ornátam viro suo, habéntem claritátem Dei; lumen eius símile lápidi pretiotíssimo, tamquam lápidi iáspidi, in modum crystálli; et hebébat murum magnum et altum et habébat portas duódecim et super portas ángelos duódecim et nómina inscrípta, quæ sunt duódecim tríbuum filiórum Ísrael. Ab oriénte portæ tres et ab aquilóne portæ tres et ab austro portæ tres et ab occásu portæ tres. Et thronus Dei et Agni in illa erit; et servi eius sérvient illi et vidébunt fáciem eius, quóniam Dóminus Deus illuminábit super illos, et regnábant in sæcula sæculórum.

R/. Amen.

Yo Juan caí en éxtasis y vi a los siete ángeles que están de pie delante de Dios; y les dieron siete trompetas. Y vino otro ángel y se puso de pie junto al altar con un incensario de oro, y le fueron dados muchos perfumes, para que los añadiese a las oraciones de todos los santos sobre el altar de oro que está delante del trono.

Y subió el humo de los perfumes con las oraciones de los santos de mano del ángel a la presencia de Dios. El ángel tomó el incensario, lo llenó del fuego del altar y lo arrojó a la tierra: hubo truenos, voces, relámpagos y un terremoto.

Vi un trono blanco y grande, y al que estaba sentado en él. De su presencia huyeron cielo y tierra, y no dejaron rastro.

Un gran signo apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, y la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; y está encinta, y grita con dolores de parto y con el tormento de dar a luz. Y apareció otro signo en el cielo: un gran dragón rojo que tiene siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas, y su cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se puso en pie ante la mujer que iba a dar a luz, para devorar a su hijo cuando lo diera a luz.

Y dio a luz un hijo varón, el que ha de pastorear a todas las naciones con vara de hierro, y fue arrebatado su hijo junto a Dios y junto a su trono; y la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios para ser alimentada mil doscientos sesenta días.

Y hubo un combate en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón, y el dragón combatió, él y sus ángeles. Y no prevaleció y no quedó lugar para ellos en el cielo. Y fue precipitado el gran dragón, la serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el que engaña al mundo entero; fue precipitado a la tierra y sus ángeles fueron precipitados con él.

Y vi un cielo nuevo y una tierra nueva, pues el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe. Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén que descendía del cielo, de parte de Dios, preparada como una esposa que se ha adornado para su esposo y tenía la gloria de Dios; su resplandor era semejante a una piedra muy preciosa, como piedra de jaspe cristalino. Tenía una muralla grande y elevada, tenía doce puertas y sobre las puertas doce ángeles y nombres grabados que son las doce tribus de Israel. 13 Al oriente tres puertas, al norte tres puertas, al sur tres puertas, al poniente tres puertas. Y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le darán culto y verán su rostro, porque el Señor Dios los iluminará y reinarán por los siglos de los siglos.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación
Annus secundus / Año II Sal 28,11.4-5a (4)
Dóminus virtútem pópulo suo dabit, Dóminus benedícet plebem suam in pace.

V/. Vox Dómini in virtúte, vox Dómini in magnificéntia, vox Dómini confringéntis cedros.
R/. Dóminus benedícet plebem suam in pace.

El Señor da fuerza a su pueblo, el Señor bendice a su pueblo con la paz.

V/. La voz del Señor es potente, la voz del Señor es magnífica, la voz del Señor descuaja los cedros.
R/. El Señor bendice a su pueblo con la paz.

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Apostolus / Apóstol
Annus secundus / Año II He 9,32-42
Léctio libri Áctuum Apostolórum.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.
R/. Demos gracias a Dios.
In diébus illis:

Factum est autem Petrum, dum pertransíret univérsos, deveníre et ad sanctos, qui habitábant Lyddæ. Invénit autem ibi hóminem quendam nómine Ænéam ab annis octo iacéntem in grabáto, qui erat paralýticus. Et ait illi Petrus: «Ænéa, sanat te Iesus Christus; surge et sterne tibi». Et contínuo surréxit. Et vidérunt illum omnes, qui inhabitábant Lyddam et Saron, qui convérsi sunt ad Dóminum.

In Ioppe autem erat quædam discípula nómine Tabítha, quæ interpretáta dícitur Dorcas; hæc erat plena opéribus bonis et eleemósynis, quas faciébat. Factum est autem in diébus illis ut infirmáta morerétur; quam cum lavíssent, posuérunt in cenáculo. Cum autem prope esset Lydda ab Ioppe, discípuli audiéntes quia Petrus esset in ea, misérunt duos viros ad eum rogántes: «Ne pigritéris veníre usque ad nos».

Exsúrgens autem Petrus venit cum illis; et cum advenísset, duxérunt illum in cenáculum; et circumstetérunt illum omnes víduæ flentes et ostendéntes túnicas et vestes, quas faciébat Dorcas, cum esset cum illis. Eiéctis autem ómnibus foras Petrus, et ponens génua orávit et convérsus ad corpus dixit: «Tabítha, surge». At illa apéruit óculos suos et, viso Petro, resédit. Dans autem illi manum eréxit eam et, cum vocásset sanctos et víduas, exhíbuit eam vivam.

Notum autem factum est per univérsam Ioppen, et credidérunt multi in Dómino.

R/. Amen.

En aquellos días:

Pedro, que estaba recorriendo el país, bajó también a ver a los santos que residían en Lida. Encontró allí a un cierto Eneas, un paralítico que desde hacía ocho años no se levantaba de la camilla. Pedro le dijo: «Eneas, Jesucristo te da la salud; levántate y arregla tu lecho». Se levantó inmediatamente. Lo vieron todos los vecinos de Lida y de Sarón, y se convirtieron al Señor.

Había en Jafa una discípula llamada Tabita, que significa Gacela. Tabita hacía infinidad de obras buenas y de limosnas. Por entonces cayó enferma y murió. La lavaron y la pusieron en la sala de arriba. Como Lida está cerca de Jafa, al enterarse los discípulos de que Pedro estaba allí, enviaron dos hombres a rogarle: «No tardes en venir a nosotros».

Pedro se levantó y se fue con ellos. Al llegar, lo llevaron a la sala de arriba, y se le presentaron todas las viudas, mostrándole con lágrimas los vestidos y mantos que hacía Gacela mientras estuvo con ellas. Pedro, mandando salir fuera a todos, se arrodilló, se puso a rezar y, volviéndose hacia el cuerpo, dijo: «Tabita, levántate». Ella abrió los ojos y, al ver a Pedro, se incorporó. Él, dándole la mano, la levantó y, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva.

Esto se supo por todo Jafa, y muchos creyeron en el Señor.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio
Annus secundus / Año II Jn 16,19-33
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Cognóvit Iesus quia volébant eum interrógare et dixit eis: «De hoc quæritis inter vos, quia dixi: “Módicum, et non vidétis me; et íterum módicum, et vidébitis me”? Amen, amen dico vobis quia plorábitis et flébitis vos, mundus autem gaudébit; vos contristabímini, sed tristítia vestra vertétur in gáudium.

Múlier, cum parit, tristítiam habet, quia venit hora eius; cum autem pepérerit púerum, iam non méminit pressúræ propter gáudium, quia natus est homo in mundum.

Et vos ígitur nunc quidem tristítiam habétis; íterum autem vidébo vos, et gaudébit cor vestrum, et gáudium vestrum nemo tollit a vobis. Et in illo die me non rogábitis quidquam.

Amen, amen dico vobis: Si quid petiéritis Patrem in nómine meo, dabit vobis. Usque modo non petístis quidquam in nómine meo. Pétite et accipiétis, ut gáudium vestrum sit plenum.

Hæc in provérbiis locútus sum vobis; venit hora, cum iam non in provérbiis loquar vobis, sed palam de Patre annuntiábo vobis. Illo die in nómine meo petétis, et non dico vobis quia ego rogábo Patrem de vobis; ipse enim Pater amat vos, quia vos me amástis et credidístis quia ego a Deo exívi. Exívi a Patre et veni in mundum; íterum relínquo mundum et vado ad Patrem».

Dicunt discípuli eius: «Ecce nunc palam lóqueris, et provérbium nullum dicis. Nunc scimus quia scis ómnia, et non opus est tibi, ut quis te intérroget; in hoc crédimus quia a Deo éxisti».

Respóndit eis Iesus: «Modo créditis? Ecce venit hora et iam venit, ut dispergámini unusquísque in própria et me solum relinquátis; et non sum solus, quia Pater mecum est.

Hæc locútus sum vobis, ut in me pacem habeátis; in mundo pressúram habétis, sed confídite, ego vici mundum».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo: «¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: “Dentro de poco ya no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver”? En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.

La mujer, cuando va a dar a luz, siente tristeza, porque ha llegado su hora; pero, en cuanto da a luz al niño, ni se acuerda del apuro, por la alegría de que al mundo le ha nacido un hombre.

También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría. Ese día no me preguntaréis nada.

En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará. 24 Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa.

Os he hablado de esto en comparaciones; viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre claramente. Aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios. Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre».

Le dicen sus discípulos: «Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones. Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten; por ello creemos que has salido de Dios».

Les contestó Jesús: «¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre.

Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo».

R/. Amén.

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Laudes
Annus secundus / Año II Sal 109,4 (5)
Allelúia.

V/. Tu es sacérdos in ætérnum, secúndum órdinem Melchísedec.
R/. Allelúia.

Aleluya.

V/. Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec.
R/. Aleluya.


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Sacrificium / Canto del Ofertorio
Annus secundus / Año II Ap 8,3-4; 5,1-5 (6)
Stetit Ángelus ante aram Dei, habens turíbulum áureum, et datæ sunt ei supplicatiónes multæ ut daret de oratiónibus sanctórum ad altáre Dómini, quod est ante thronum.
Et ascéndit fumus supplicatiónum de manu Ángeli in conspéctu Dei, allelúia, allelúia, allelúia.

V/. Vidi librum in déxtera Dei sedéntis supra thronum, scriptum intus et retro, signátum signis septem, et audívi Ángelum fortem, prædicántem voce magna:
Quis dignus est aperíre librum et vidére signa eius?
Et dixit mihi unus ex senióribus: Ne fléveris ecce vicit Leo de tribu Iuda, radix David, aperíre librum et septem signa eius.
R/. In conspéctu Dei, allelúia, allelúia, allelúia.

Y vino otro ángel y se puso de pie junto al altar con un incensario de oro, y le fueron dados muchos perfumes, para que los añadiese a las oraciones de todos los santos sobre el altar de oro que está delante del trono.
Y subió el humo de los perfumes con las oraciones de los santos de mano del ángel a la presencia de Dios, aleluya, aleluya, aleluya.

V/. Vi en la mano derecha del que está sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, y sellado con siete sellos. Y vi a un ángel poderoso, que pregonaba en alta voz:
¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?.
Pero uno de los ancianos me dijo: Deja de llorar; pues ha vencido el león de la tribu de Judá, el retoño de David, y es capaz de abrir el libro y sus siete sellos.
R/. A la presencia de Dios, aleluya, aleluya, aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Semper quidem, dilectíssimi fratres, pia ad Dóminum gratulatióne, et sollícita ad Deum suum respícere debet afféctio.
Sed nunc præcípue mens ardéntior, spes prómptior, fides præsénti mystérii recordatióne vegetátior, cælésti et religióso gáudio et modésta debet exsultáre lætítia, et usque ad præséntiam Dómini afféctum pii cordis exténdere; ut quicúmque desídia aut inértia iácuit, in hac die saltim ab actu et humilitáte terréna Dóminum suum imitatúrus exsúrgat.

Hic est dies quem fecit Dóminus rerum, glóriæ, elementorúmque princípium, vitæ ac salútis exórdium.
Creatórem suum mundus hac die factus agnóscat, et redémptum se homo eádem die liberátus intéllegat.
Læténtur cæli, exsúltet terra; discant vivi viam mortis evádere.
Lux splendídior incípiat esse; sol clárior, et ipse étiam resurrectiónis tempus illústret, qua horam refúgerat passiónis.
Sit pro ecclésiis cunctis ac mystériis, ómnibusque Ecclésiæ membris fidélis orátio, absque dubitatióne confídens interpellátio; quo in hoc præsénti mystério invocáta pietátis miserátio, sit futúra præséntior.

R/.
Amen.

Per misericórdiam ipsíus Christi Dei nostri, qui cum Patre et Spíritu Sancto, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Queridos hermanos, siempre la voluntad debe estar orientada hacia Dios con solicitud, hacia el Señor con acción de gracias.
Pero sobre todo ahora, al celebrar este misterio, la mente debe ser más ardiente, la esperanza más dispuesta, la fe más viva; debe de exultar con gozo celeste y religioso y con comedida alegría, y desplegar ante la presencia del Señor el afecto del corazón piadoso: Si alguien se halla postrado por dejadez o inercia, al menos en este día, imitando a su Señor, levántese de la realidad y bajeza terrestre.

Este es el día en que actuó el Señor de todo, principio de la gloria y de  los elementos, inicio de vida y de salvación.
Reconozca a su creador el mundo creado en este día y entienda el hombre que en este mismo día ha sido liberado.
Alégrense los cielos, goce la tierra; aprendan los vivos cómo evitar la muerte.
Comience la luz a ser más brillante, el sol más resplandeciente, e ilumine el tiempo de la resurrección ya que estuvo escondido en la hora de la pasión.
La oración fiel por todos los miembros de la Iglesia por todas las iglesias y celebraciones sagradas sea una confiada interpelación lejos de cualquier duda; que el amor misericordioso invocado en esta celebración manifieste toda su eficacia en el futuro.
R/. Amén.

Por la misericordia del mismo Cristo, Dios nuestro, que con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios, vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Cum tibi, omnípotens Pater, omne quod in nobis vel creatóris ope, vel múnere redemptiónis rationále potest esse, et vívidum iugi inservíre famulátu rerum magnitúdine provocétur, hodiérno præsértim vel die vel témpore, ut affectuósius áliquid cum nihil égeas tuæ bonitáti, votis ac stúdiis offérre póssumus, fæneráre dignáre quod convéniat reddidísse; quia maióris multo est grátiæ reformásse pérditum, quam fecísse futúrum.
Ut enim crearémur vel non crearémur, non præcésserat culpa iúdicem, non prævénerat matéria creatórem.

At vero ut offénsus póstmodum ad misericórdiam veritátis, et vas peccatórum præcipitatióne confráctum, tuis dénuo mánibus rédderesr solidátum, quid nisi infinítus pietáte, imménsus misericórdia, inenarrábilis bonitáte in omni progénie et generatióne prædicándus es et coléndus?
Unde precámur, ut quibus condiciónis atque redemptiónis prærogásti benefícia, tríbuas indulgéntiam críminum maniféstam.

R/.
Amen.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspécti sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.

Padre todopoderoso, cuanto de espiritual puede existir en nosotros, como don de la creación o gracia de la redención, así como la grandeza de los acontecimientos predisponen eficazmente para servirte sin descanso; para poderte presentar sobre todo en este tiempo, plegarias y deseos con gran devoción, -puesto que tu bondad nada necesita-, dígnate concedernos lo que conviene ofrecerte; porque es mayor derroche de gracia restaurar lo perdido que crear lo que había de existir.
En realidad, creados o no, la culpa no existía antes que el Juez, y la materia no era anterior al creador.

En efecto, que después de ofendido te mostraras en verdad misericordioso y que la vasija rota por la precipitación de los pecadores la recuperases en tus manos, debidamente consolidada ¿no es acaso motivo para proclamar y dar testimonio de generación en generación de que en el amor no tienes límites, que en la misericordia eres inmenso, y en tu bondad inenarrable? Por esto te pedimos que a quienes concediste ya los beneficios de la condición humana y de la redención, les concedas también el perdón de sus pecados.
R/. Amén.

Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Christe, qui móriens peremísti impérium mortis, at resúrgens spem resurrectiónis præbuísti indígnis: præsta nobis, ut hæc oblátio offeréntium, et mortificatiónem nostrórum operétur facinórum, et a criminíbus resurgéndi nobis præparet commeátum.
Sit huius litatióne gáudium in cælis, secúritas in terris, indulgéntia vivis, réquies defúnctis; ut hoc die, quo ipse victor rediísti ab ínferis, pleníssimum amórem crucis impértias pópulis christiánis.

R/. Amen.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Cristo, que muriendo, destruiste el imperio de la muerte y resucitando diste a los indignos la esperanza de la resurrección; concédenos que esta oblación que te ofrecemos, obtenga la destrucción de nuestros delitos y nos prepare el camino para levantarnos de nuestras culpas.
Que esta celebración obtenga gozo en el cielo y seguridad en la tierra, perdón para los vivos y descanso para los difuntos, y concede al pueblo cristiano un gran amor a la cruz, en este día, en que regresaste victorioso del infierno.
R/. Amén.

Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Consérva, Dómine, in pace tua quos redemísti effúsi sánguinis unda; líbera ab scándalo, pro quibus pependísti in ligno.
Effícito caritátis ópere dignos, quos tibi præeúnte grátia adoptásti in fílios.
Ut quotquot resurrectiónis tuæ victórias celebrámus, último iudícii témpore resurgéntes coronándi a dextris tuis cum óvibus collocémur.

R/. Amen.

Præsta, per auctórem pacis et caritátis Dóminum nostrum Iesum Christum, cum quo tibi est una et coæquális esséntia, in unitáte Spíritus Sancti regnántis, Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Conserva, Señor, en tu paz a quienes redimiste con la abundante efusión de tu sangre; libra de todo tropiezo a aquellos por los que estuviste clavado en la cruz; haz dignos, por medio de obras de caridad, a quienes, guiándolos con tu gracia, adoptaste como hijos.
Que cuantos celebramos la victoria de tu resurrección, al resurgir en el momento último del juicio, seamos colocados a tu derecha con las ovejas para ser coronados.
R/. Amén.

Concédelo por nuestro Señor Jesucristo, autor de la paz y de la caridad, que contigo es una e igual esencia, y reina en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est nos domínicæ potestátis præférre virtútem, et in Fílio patérnæ plenitúdinis agnóscere maiestátem.
Per quem cuncta  restítuis, et univérsa restáuras; quem in hóminis effígie misísti in sæculo, ut amáres in nobis quod diligébas in Fílio.
Impléta sunt quæ prophéticis vócibus antea mandáveras; perfécta sunt cuncta quæ de advéntu eius ipse prædíxeras.

Hic namque est leo de tribu Iuda fortis in prœlio.
Hic cátulus leónis victor resúrgens a mórtuis.
Hic Agnus immaculátus diu quæsítus ad víctimam.
Hic lapis ab ædificántibus spretus, póstmodum ammirábilis factus et in Ecclésiæ cápite constitútus.
Hic dux milítiæ cæléstis et princeps.
Hic Ecclésiæ Sponsus et Dóminus.
Hic in Noe, non solum arcæ, sed Ecclésiæ gubernátor; in Ábraham fidelíssimum patriarchális privilégii fastígium; in Ísaac gloriósæ hóstiæ sacraméntum; In Iacob summum patiéntiæ documéntum; in sanctis ómnibus totíus iustítiæ plenitúdo.

Cui mérito omnes ángeli et archángeli non cessant clamáre cotídie una voce dicentes:

Es justo y necesario que alabemos la potencia de tu poder, oh Señor, y reconozcamos en el Hijo la plenitud de la majestad del Padre. Por él restituyes y restauras todas las cosas; tú lo enviaste al mundo revestido de la naturaleza humana, para amar en nosotros lo que amabas en tu Hijo.
Se ha cumplido cuanto habías anunciado por la boca de los profetas; se ha realizado cuanto habías predicho acerca de su venida.

Éste es pues el león de la tribu de Judá, valeroso en la lucha.
Éste es el cachorro de león que surge victorioso de la muerte.
Éste es el Cordero inmaculado desde mucho tiempo necesario para ser inmolado.
Éste es la piedra que desecharon los constructores, que llegó a ser después admirable, establecida como piedra angular de la Iglesia.
Éste es el caudillo y príncipe del ejército celestial.
Éste es el Esposo y Señor de la Iglesia.
Estaba prefigurado en Noé no sólo como piloto del arca, sino también de la Iglesia; estaba en Abrahán como fiel culmen de la estirpe patriarcal; en Isaac como misterio de su gloriosa inmolación; en Jacob como inmejorable ejemplo de paciencia; en todos los santos como plenitud de toda justicia.

Por esto, todos los ángeles y arcángeles no cesan de cantar cada día, a una voz, diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus, vere benedíctus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus: in quo crucifíxo vera fuit infírmitas carnis, et in quo vivénte virtus vera látuit deitátis.
Quod humánum est habens homo in veritáte humánæ natúræ; et quod divínum est habens Deus in veritáte divínæ substántiæ.
Hic comprehensíbilis in vúlnere, hic impassíbilis in virtúte, immortális prædicátur in morte.
Qui sic pótuit moriéndo mortem víncere, ut mortem sentíret; sed patiéndo, et a mórtuis resurgéndo, vitam fidélibus condonáret.

Ipse Dóminus Redémptor sempitérnus.

Santo y bendito es en verdad nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, en quien, al ser crucificado, se manifestó realmente la debilidad de su carne, y, en quien, mientras vivió, permaneció escondida la fuerza de la divinidad.
Como hombre poseía lo que es propio del hombre en su auténtica naturaleza humana; y como Dios lo que es propio de Dios, en la autenticidad de la sustancia divina.
Demostró la realidad de su cuerpo al ser herido, su impasibilidad en la fuerza que lo sostuvo, y apareció en la muerte como mortal.
Así, experimentando la muerte, pudo vencerla muriendo, y pudo asegurar la vida a los fieles sufriendo y resucitando de entre los muertos.

El mismo Cristo Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Hæc est pia et salutáris hostia, Deus Pater, qua tibi reconciliátus est mundus.
Hoc est corpus illud, quod pepéndit in cruce.
Hic étiam sanguis, qui sacro proflúxit ex lætere.

Pietáti tuæ proínde grátias agéntes, ex hoc quod nos Fílii tui morte redémeris et resurrectióne salváveris, acclínes mente te Deum pietátis orámus, ut hæc libámina Spíritus tui Sancti benedictióne respérgens, suméntium viscéribus sanctificatiónem accómmodes, quo purificáti a críminum labe, pleníssime iucundémur in hoc resurrectiónis domínicæ die.
R/.
Amen.

Præsta, Pater ingénite, per Unigénitum tuum, Dóminum nostrum Iesum Christum, per quem tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te, Deo nostro, in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.

Dios Padre, esta es la víctima santa y saludable, que reconcilió al mundo contigo.
Este cuerpo es el que colgó de la cruz.
Esta sangre es la que manó abundante de su costado.

Por tanto, dando gracias por tu gran amor, porque nos redimiste con la muerte de tu Hijo y nos has salvado con su resurrección, humildemente te rogamos, Dios de bondad, que hagas descender sobre estas ofrendas la bendición de tu Espíritu Santo y santifiques las almas de quienes participarán de ellas, para que, purificados de la mancha de las culpas, podamos alegramos sin medida en este día de la resurrección.
R/. Amén.

Concédelo, Padre sin principio, por medio de tu Unigénito, nuestro Señor Jesucristo, por quien creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Érige nos ante conspéctum tuum, omnípotens Deus, in quo vívimus, cui sollémnes sumus, cuius benefício nostra salus est, cuius donum nostra festívitas, cuius munus vita credéntium, cuius redémptio resurréctio mortuórum.
Adésto sacrifíciis, quæ docuísti; adésto gáudiis quæ dedísti, qui spem resurrectiónis ac redemptiónis nostræ Fílii tui resurrectióne signásti.
Consérva in nobis inter ómnia hoc munus tuum, ut hunc resurrectiónis domínicæ diem dignis concinéntes carmínibus, ad te e terris sic dícere mereámur:
Levántanos en tu presencia, Dios todopoderoso, en quien vivimos, a quien nos hemos consagrado, de quien hemos recibido el bien de nuestra salvación, es don tuyo nuestra celebracion, favor tuyo la vida de los creyentes, rescate tuyo la resurrección de los muertos.
Hazte presente en los sacrificios que estableciste, en las alegrías que nos has procurado, tú que con la resurrección de tu Hijo confirmaste la esperanza de nuestra resurrección y redención.
Conserva en nosotros este don tuyo entre todo y por encima de todo; que en este día de la resurrección del Señor, entonando cantos dignos de ti podamos decirte desde la tierra:

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Benedictio / Bendición
Christus Dóminus, qui exaltándus pepéndit in ligno, coronatúrus vos humilitátis attóllat triúmpho.
R/. Amen.

Cuiúsque in sepúlcro caro non vidit corruptiónem, procul a vobis effíciat omnes líbitus carnis vestræ.
R/. Amen.

Ut cum eo sine fine vivátis, quem resurrexísse fidéliter créditis.
R/. Amen.

Per misericórdiam ipsíus Christi Dei nostri, qui cum Patre et Spíritu Sancto, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Cristo Señor, que para ser exaltado fue clavado en la cruz, al ser coronado haga triunfar vuestra humildad.
R/. Amén.

Aquél cuyo cuerpo no conoció la corrupción en el sepulcro, aleje de vosotros todos los deseos desordenados del carne.
R/. Amén.

Que podáis vivir por toda la eternidad con aquél a quien con toda fidelidad creéis resucitado.
R/. Amén.

Por la misericordia del mismo Cristo, Dios nuestro, que con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios, vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Cantus ad Accedentes / Canto de Comunión
(Sicut in Hilaria Paschæ / Como en la Alegría de la Pascua)
Mt 28,2-10 (7)
Gaudéte pópuli et lætámini.
Ángelus sedit super lápidem Dómini, ipse vobis evangelizávit.
Christus surréxit a mórtuis Salvátor mundi et replévit ómnia suavitáte.
Gaudéte pópuli et lætámini.

V/. Et accédens revólvit lápidem et sedébat super eum: erat autem aspéctus eius sicut fulgur et vestiménta eius sicut nix.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte.

V/. Nólite timére vos, scio enim Iesum qui crucifíxus est quæritis non est hic, surréxit enim sicut dixit.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte.

Alegraos, pueblos, saltad de gozo.
El ángel del Señor se sentó encima de la piedra y anunció la buena nueva.
Cristo, el salvador del mundo ha resucitado de entre los muertos y su fragancia lo ha llenado todo.
Alegraos, pueblos, saltad de gozo.

V/. Y acercándose, corrió la piedra y se sentó encima: su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve.
R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su fragancia lo ha llenado todo.

V/. No temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí. Ha resucitado como había dicho.
R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su fragancia lo ha llenado todo.

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Completuria / Oración conclusiva
Explétis, Dómine, in hac sancta sollemnitáte nostræ servitútis offíciis, grátias tibi laudésque deférimus dono tuæ miseratiónis adiúti.
Precántes te, Deus, ut a peccátis nos ábluas et in tuis semper láudibus exsultáre concédas.

R/. Amen.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et ómnia regis per ómnia semper sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Acabados, Señor, en esta sagrada solemnidad, los oficios de nuestra servidumbre, te damos gracias y te alabamos, fortalecidos con los dones de tu misericordia.
Te suplicamos, Dios, que nos purifiques de nuestros pecados y nos concedas alegrarnos siempre en tus alabanzas.
R/. Amén.

Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 511-518) y del Liber Commicus I (pp. 370-373).

Textos bíblicos en español: Sagrada Biblia, versión oficial de la Conferencia Episcopal Española. BAC, Madrid 2011.
Traducción de oraciones: Ivorra (ed.), Adolfo, Misal Hispano-Mozárabe, Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 2015, pp. 374-377.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Sal 107 (106),2; Ap 14,1. Según Biblia CEE.
3. Ap 8,2-5; 20,11; 12,1-9; 21,1-2.11-13; 22,3b.4a.5b. Íd.
4.
Sal 29 (28),11.4-5a. Íd.
5. Sal 110 (109),4b. Íd.
6. Ap 8,3-4; 5,1-2.5. Íd.
7. Mt 28,2-3.5b-6a. Íd.

 

 

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