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TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Domingo VI de Cotidiano

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe

DE COTIDIANO
In VI Dominico
/ Domingo VI (1)

 

Domingo VI de Cotidiano. ("El profeta Isaías" Maestro de Artés. Valencia, Colección Bancaja, s. XV-XVI)
 

 

Prælegendum / Canto de entrada Sal 28,11; 105,4
Da, Dómine, virtútem pópulo tuo, allelúia, et bénedic plebi tuæ in pace, allelúia, allelúia, allelúia. Da, Señor, fuerza a tu pueblo, aleluya, y bendícelo con la paz, aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui; vísita nos in salutári tuo.
R/. Et bénedic plebi tuæ in pace, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen
R/. Et bénedic plebi tuæ in pace, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Acuérdate de nosotros, Señor, por amor a tu pueblo, visítanos con tu salvación.
R/. Y bendice a tu pueblo con la paz, aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Y bendice a tu pueblo con la paz, aleluya, aleluya, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Glória nostra, Deus noster, qui in cælis ab ángelis demostráris et in perpétuum decantáris, dum hic sollémniter ac fidéliter prædicáris, præsta nobis amplíssima pietáte tua a malis própriis liberári, et semper in tuis láudibus gloriári.
R/. Amen.

Tú eres nuestra gloria, Dios nuestro, aclamado y cantado sin interrupción por los ángeles en el cielo, mientras aquí eres celebrado solemne y sinceramente, concédenos, por tu inmensa bondad, vernos libres de todo mal y poder proclamar siempre tus alabanzas.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por tu misericordia. Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Is 48,16-21
Léctio libri Isaíæ prophétæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del profeta Isaías.
R/. Demos gracias a Dios.
Hæc dicit Dóminus:

Accédite ad me et audíte hoc:
Non a princípio in abscóndito locútus sum,
ex témpore, ántequam fíeret, ibi eram;
et nunc Dóminus Deus misit me cum spíritu suo.

Hæc dicit Dóminus, redémptor tuus, Sanctus Isræl:
Ego Dóminus Deus tuus docens te utília,
gubérnans te in via, qua ámbulas.
Útinam attendísses mandáta mea.
Facta fuísset sicut flumen pax tua
et iustítia tua sicut gúrgites maris;
et fuísset quasi aréna semen tuum,
et stirps úteri tui ut lapílli eius;
non interísset et non fuísset attrítum
nomen eius a fácie mea.

Egredímini de Babylóne, fúgite a Chaldæis,
in voce exsultatiónis annuntiáte;
audítum fácite hoc, efférte illud
usque ad extréma terræ,
dícite: «Redemit Dóminus servum suum Iacob».

Non sitiérunt, cum per desértum dúceret eos;
aquam de petra prodúxit eis
et scidit petram, et fluxérunt aquæ.
Ait Dóminus omnípotens.

R/. Amen.

Así dice el Señor:

Acercaos a mí y escuchad esto:
Desde el comienzo no he hablado en el secreto
y desde que todo esto sucede, allí estoy yo.
Y ahora el Señor Dios me envía con su fuerza.

Esto dice el Señor, tu libertador, el Santo de Israel:
Yo, el Señor, tu Dios, te instruyo por tu bien,
te marco el camino a seguir.
Si hubieras atendido a mis mandatos,
tu bienestar sería como un río,
tu justicia como las olas del mar,
tu descendencia como la arena,
como sus granos, el fruto de tus entrañas;
tu nombre no habría sido aniquilado,
ni eliminado de mi presencia.

¡Salid de Babilonia, huid de los caldeos!
Anunciadlo con gritos de júbilo,
publicadlo y proclamadlo hasta el confín de la tierra.
Decid: «el Señor ha rescatado a su siervo Jacob».

Los llevó por la estepa y no pasaron sed:
hizo brotar agua de la roca,
hendió la roca y brotó agua.
Dice el Señor todopoderoso.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 16,5-6
Pérfice, Dómine, gressus meos in sémitis tuis, ut non moveántur vestígia mea.

V/. Ego clamávi et exaudísti me, Deus; inclína aurem taum mihi et exáudi verba mea.
R/. Ut non moveántur vestígia mea.

Señor, mis pies estuvieron firmes en tus caminos, y no vacilaron mis pasos.

V/. Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras.
R/. Y no vacilaron mis pasos.

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Apostolus / Apóstol 1Cor 1,17-22
Epístola Pauli apóstoli ad Corínthios prima.
R/. Deo grátias.
Primera carta del apóstol Pablo a los corintios.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Non enim misit me Christus baptizáre, sed evangelizáre; non in sapiéntia verbi, ut non evacuétur crux Christi. Verbum enim crucis pereúntibus quidem stultítia est, his autem, qui salvi fiunt, id est nobis, virtus Dei est.

Scriptum est enim: «Perdam sapiéntiam sapiéntium et prudéntiam prudéntium reprobábo».

Ubi sápiens? Ubi scriba? Ubi conquisítor huius sæculi? Nonne stultam fecit Deus sapiéntiam huius mundi? Nam quia in Dei sapiéntia non cognóvit mundus per sapiéntiam Deum, plácuit Deo per stultítiam prædicatiónis salvos fácere credéntes. Quóniam et Iudæi signa petunt, et Græci sapiéntiam quærunt.

R/. Amen.

Hermanos:

Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo. Pues el mensaje de la cruz es necedad para los que se pierden; pero para los que se salvan, para nosotros, es fuerza de Dios.

Pues está escrito: «Destruiré la sabiduría de los sabios, frustraré la sagacidad de los sagaces».

¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el docto? ¿Dónde está el sofista de este tiempo? ¿No ha convertido Dios en necedad la sabiduría del mundo? Y puesto que, en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios por el camino de la sabiduría, quiso Dios valerse de la necedad de la predicación para salvar a los que creen. Pues los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Mt 7,12-21
Léctio sancti Evangélii secúndum Mathæum.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según Mateo.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Dóminus noster Ihesus Christus loquebátur discípulis suis dicens:

«Ómnia ergo, quæcúmque vultis, ut fáciant vobis hómines, ita et vos fácite eis; hæc est enim Lex et Prophétæ.

Intráte per angústam portam, quia lata porta et spatiósa via, quæ ducit ad perditiónem, et multi sunt, qui intrant per eam; quam angústa porta et arta via, quæ ducit ad vitam, et pauci sunt, qui invéniunt eam.

Atténdite a falsis prophétis, qui véniunt ad vos in vestiméntis óvium, intrínsecus autem sunt lupi rapáces. A frúctibus eórum cognoscétis eos: numquid cólligunt de spinis uvas aut de tríbulis ficus? Sic omnis arbor bona fructus bonos facit, mala autem arbor fructus malos facit: non potest arbor bona fructus malos fácere, neque arbor mala fructus bonos fácere.

Omnis arbor, quæ non facit fructum bonum, excíditur et in ignem míttitur. Ígitur ex frúctibus eórum cognoscétis eos.

Non omnis, qui dicit mihi: “Dómine, Dómine”, intrábit in regnum cælórum, sed qui facit voluntátem Patris mei, qui in cælis est».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Nuestro Señor Jesucristo habló a sus discípulos diciendo:

«Todo lo que queráis que haga la gente con vosotros, hacedlo vosotros con ella; pues esta es la Ley y los Profetas.

Entrad por la puerta estrecha. Porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos. ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos.

Cuidado con los profetas falsos; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Así, todo árbol sano da frutos buenos; pero el árbol dañado da frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos.

El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conoceréis.

No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos».

R/. Amén.

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Laudes Sal 23,1
Allelúia.

V/. Dómini est terra et plenitúdo eius, orbis terrárum et omnes qui hábitant in ea.
R/. Allelúia.

Aleluya.

V/. Del Señor es la tierra y cuanto la llena, el orbe y todos sus habitantes.
R/.
Aleluya.


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Sacrificium / Canto del Ofertorio Éx 24,4-5.17.12; 34,2-5.8-10
V/. Sanctificávit Móyses altáre Dómino ófferens super illud holocáusta.
Et ínferens víctimas fecit sacrifícium matutínum in odórem suavitátis Dómino Deo, in conspéctu filiórum Ísrael, allelúia.
V/. Edificó Moisés un altar al Señor para ofrecer holocaustos sobre él.
Y quemó las ofrendas en sacrificio matutino, como perfume agradable al Señor Dios, delante de los hijos de Israel, aleluya.
V/. Locútus est Dóminus ad Móysen dicens:
«Ascénde ad me in montem Sínai.
Stabit super cacúmen eius».

Áudiens Móyses ascéndit in montem, ubi constítuit ei Deus, et descéndit ad eum Dóminus in nube, et ástitit ante fáciem eius.
Videns Móyses prócidens adorávit dicens:
«Óbsecro, Dómine, dimítte peccáta pópuli tui».
Et ait ad eum Dóminus:
«Fáciam secúndum verbum tuum». Tunc Móyses.
R/. Fecit sacrifícium matutínum in odórem suavitátis Dómino Deo, in conspéctu filiórum Ísrael, allelúia.
V/. El Señor dijo a Moisés:
«Sube a la montaña del Sinaí y allí, en su cumbre, preséntate a mí».
Moisés subió a la montaña, como se lo había mandado el Señor, y el Señor bajó en la nube y se paró junto a él.
Moisés se echó al instante en tierra y, adorando, dijo:
«Perdona, Señor, el pecado de tu pueblo».
Y el Señor respondió:
«Hágase según lo has dicho».
R/. En sacrificio matutino, como perfume agradable al Señor Dios, delante de los hijos de Israel, aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Rogatúri Deum, secretórum ómnium cognitórem, fratres caríssimi, hoc primum rogémus, ut det afféctum quo eum fervénter orémus et múnera pia ipsi offerámus: ne nobis perfunctórie, non veráciter supplicántibus, extra hoc sit ánimus quod orámus; ne intus sancti desidérii virtúte vácui, foris elóquii vanitáte conspícui, credámus suffícere honéstas preces, etiam habeámus ímprobas voluptátes.

Det quoque hoc nostrum religiónis veritáte bonum esse quod díximus; ne stúdio humánæ laudis illécti, áliud mente quam voce proférimus cupiámus, et lábia cordis offício destitúta inútilem reddant velut cýmbala sónitum, aut æraménta tinnítum; sed illum in nobis amórem suum cæléstis píetas dignétur infúndere, qui totam consciéntiam linguámque possídeat; qui oratiónem cogitatióne non déserat, qui áliud quam signíficat non réquirat; pro quo, nostra conféssio talis ante Deum stúdeat fíeri, qualis inter hómines vult vidéri.
R/.
Amen.

Hermanos carísimos, al dirigimos a Dios, conocedor de todos los secretos, pidámosle, ante todo, la debida disposición para orar con fervor y presentarle nuestras ofrendas espirituales. Que nuestro espíritu, al rezar, no sea negligente ni falso; que no estemos interiormente desprovistos de un vigoroso y santo deseo, ni creamos que basta recitar dignas plegarias, usando con ligereza las palabras, mientras entretenemos inmoderadas pasiones.

Que el Señor nos conceda, en la veracidad de nuestra fe, comprender lo que hemos dicho; no sea que, llevados por el ansia de humanas alabanzas, deseemos en nuestro interior algo diferente de lo que decimos con las palabras, y, al no corresponder nuestros labios a nuestros sentimientos, hagan inútiles nuestras voces como el sonido de un címbalo o el tañido del bronce. Que Dios piadoso se digne concedemos su amor e inspire nuestra conciencia y nuestras palabras; no descuidemos la oración a causa de las preocupaciones, no busquemos sino lo que pedimos con la voz; que nuestra confesión ante Dios responda de verdad a lo que aparece ante los hombres.
R/.
Amén.

Adiuvánte cleméntia divinitátis suæ, qui in Trinitáte, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Con la ayuda de la clemencia divina de Aquel que, único Dios en la Trinidad, vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Exáudi nos, Dómine Deus noster, et humánæ iniquitátis oblítus, divínæ solíus misericórdiæ recordáre; exáudi quæsumus dum peccáre non páteris, dum emendáre nos præcipis, dum rogáre permíttis, dum patiéntia rédditum quæréndæ correctiónis exspéctat, dum iustítia metum futúræ discussiónis insínuas, dum misericórdia locum evadéndæ mortis osténtat; invéniant ante óculos tuos sacrifícia nostra grátiam, peccáta véniam, vúlnera medicínam suspíria pietátem, flagélla consolatiónem, laménta tempériem, témpora quiétem, offícia dignitátem, vota mercédem.

Mereátur petítio efféctum, contrítio solátium, consecrátio sacraméntum; oblátio sanctificatióne pinguéscat, trepidátio securitáte discédat, benedíctio salubritáte profíciat; ut, in ómnibus multíplici pietátis tuæ grátia redundánte érigas plebem, dum lætíficas sacerdótem.
R/. Amen.

Escúchanos, Señor, Dios nuestro, y, olvidando las faltas de los hombres, acuérdate solamente de tu misericordia. Escúchanos, te lo pedimos, tú que nos soportas cuando pecamos, nos aconsejas la enmienda, nos permites suplicar; con paciencia, esperas que volvamos arrepentidos, con justicia, suscitas el temor del juicio futuro, con misericordia, nos ofreces poder evitar la muerte. Que, en tu presencia, obtengan favor nuestros sacrificios, perdón nuestros pecados, curación nuestras heridas, piedad nuestros suspiros, consuelo nuestras adversidades, solaz nuestras lamentaciones, paz nuestro tiempo, dignidad el ejercicio de nuestro deber, cumplimiento nuestros deseos.

Que la oración alcance su efecto, la contrición tranquilidad, los sacramentos consagración; que el sacrificio dé frutos de santidad, la angustia desaparezca ante la seguridad, la bendición asegure la salud; de modo que, en todo momento, con la abundancia de los dones de tu gracia, reanimes al pueblo y alegres al sacerdote.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Oblatiónem famíliæ tuæ seréno quæsumus, Dómine, vultu dignáre respícere, et petitiónibus eórum fave cleménter; ut dono tuæ cleméntiæ muníti, et vivi mereántur impetráre præséntis vitæ suffrágia, et defúnctis ómnibus réquies præstétur ætérna.
R/. Amen.

Dígnate mirar con benignidad, Señor, la oblación de tu familia y acoge con clemencia sus oraciones; para que, llenos del don de tu gracia, los vivientes alcancen ayuda para esta vida y los difuntos obtengan el descanso eterno.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Deus, qui unanimitátem amplécteris, et in corde pacífico requiéscis; da quæsumus puram ómnibus pacem, da cunctis fidélibus mútuam caritátem; tríbue fidélia óscula, sincéra collóquia; ut nec públicis quidquam inimicítiis líceat, nec secretis; atque odísse nésciat fratrem, qui te suum cæperit amáre factórem.
R/. Amen.

Oh Dios, que amas la concordia y habitas en los corazones pacíficos; te pedimos que nos otorgues una paz auténtica, y a todos los creyentes una mutua caridad;
haz que los abrazos sean leales, las conversaciones, sinceras; que nadie alimente enemistades ni en público ni en privado; que no odien a sus hermanos los que han aprendido a amarte a ti, como a su Creador.
R/. Amén.

Præsta, per auctórem pacis et caritátis Dóminum nostrum Iesum Christum, cum quo tibi est una et coæquális esséntia in unitáte Spíritus Sancti regnántis, Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Concédelo, oh Dios, por el autor de la paz y del amor, nuestro Señor Jesucristo, con el cual vives en una sola e igual esencia en la unidad del Espíritu Santo que reina, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, omnípotens Deus, nos tibi grátias ágere per Iesum Christum Fílium tuum Dóminum nostrum; qui homo factus, quod homo delíquerat, amputávit, et in deitáte patérna indemutábilis mansit; qui novíssimus Adam efféctus in Spíritu vivificávit quos Adam primus mortificáverat damnatióne peccáti.

Dénique et per obœdiéntiam ætérno Deo nos reconciliávit et Patri, quos a consórtio beatitúdinis, transgréssio terréni remóverat genitóris; atque illo singulári remédio incarnatiónis suæ passionísque sánguine innovátam réddidit creatúram, unde nos débilis vetústas expúlerat; perégit hæc ómnia humiliátus in hómine, qui nunquam probátur a patérna degenerásse virtúte.

Sic homo factus est, ut homínibus subveníret, et a patérna substántia nunquam recéderet; permánsit in divinitátis natúra, cum hómines reconciliáret ex grátia; símilis efféctus est nobis qui nunquam est a patérna potestáte dissímilis; ac sic præfuit homínibus assúmendo humanitátem, ut nunquam naturálem amítteret deitátem.

Cui mérito omnes ángeli laudáre non cessant, ita dicéntes:

Es justo y necesario, Dios omnipotente, darte gracias, por Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, el cual, sin dejar de compartir contigo la inmutable condición divina, asumió la naturaleza humana y canceló el pecado cometido por el hombre; constituído el último Adán, vivificó con el Espíritu a aquellos a quienes el primer Adán había causado la muerte como castigo del pecado.

Por su obediencia reconcilió contigo, eterno Dios y Padre, a cuantos por la transgresión del primer padre habían sido privados de la comunión con la vida divina; por el excepcional remedio de su encarnación, de su pasión y de su sangre, restituyó a la humanidad renovada la dignidad de la que fue excluida por la vieja debilidad.

Todo esto lo realizó tomando la condición de hombre Aquel que nunca se vió privado de tu potencia; se hizo hombre para salvar a los hombres sin dejar de ser Dios; conservó su naturaleza divina mientras reconciliaba a los hombres gratuitamente; se hizo semejante a nosotros sin cesar jamás de compartir tu dignidad, oh Padre; al asumir la humanidad se puso al frente de los hombres sin perder su condición divina.

Por esto, todos los ángeles no cesan de alabarle, diciendo así:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus, vere benedíctus Dóminus noster Iesus Christus,. Unigénitus tuus primogénitus noster; primogénitus in grátia, unigénitus in nátura; primogénitus, quia nemo ante ipsum, unigénitus, quia nemo post ipsum; qui cum in forma Dei esset, non rapinam arbritrátus est esse se æquálem Deo, sed semetípsum exinanívit, formam servi accípiens, perféctus in tuis, et verus in nostris.

Ipse Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Santo y bendito es en verdad nuestro Señor Jesucristo, tu Unigénito y nuestro primogénito; primogénito por la gracia, unigénito por naturaleza; primogénito porque no hay nadie antes de él, unigénito porque no hay nadie después de él; el cual, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios, al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, permaneciendo perfecto como tú y siendo verdaderamente uno de los nuestros.

El mismo Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Faciéntes commemoratiónem passiónis et mortis et resurrectiónis Dómini nostri Iesu Christi Fílii tui, precámur, omnípotens Pater, ut has hóstias sancto altário tuo superpósitas inténdas propítius, sanctífices et benedícas, ac suméntibus ad salútatem pertíngere concédas.
R/.
Amen.

Al celebrar el memorial de la pasión, de la muerte y de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, te pedimos, Padre todopoderoso, que aceptes propicio, santifiques y bendigas estos dones que hemos ofrecido sobre tu altar y concedas a cuantos los reciban alcanzar la salvación eterna.
R/.
Amén.

Præsta, Pater ingénite, per Unigénitum tuum, Dóminum nostrum Iesum Christum, per quem tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas, ac præstas nobis, ut sint benedícta a te, Deo nostro, in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Padre sin principio, por tu Hijo Unigénito, nuestro Señor Jesucristo, por el cual tú creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Sit licet, fratres caríssimi, peccatórum nostrórum plúrima multitúdo, non tamen est de misericórdia Dómini diffidéndum, si totis ad eum nísibus convertámur; quia ergo mélius cordis humilitáte et oris confessióne placátur quam víctimis; humiliémus nos ante eum omnes, et toto mentis afféctu  clamémus e terris: Hermanos carísimos, aunque sean muchos nuestros pecados no hemos de desconfiar de la misericordia de Dios, si tratamos de convertimos con todas nuestras fuerzas; ya que él se deja ganar por un corazón humilde y por la confesión de nuestros labios más que con víctimas; humillémonos pues ante él y con todo el afecto de nuestro corazón, digamos desde la tierra:

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Benedictio / Bendición
Benedícat vobis Dóminus, et propítius vos sanctificáre dignétur.
R/. Amen.

El Señor os bendiga y, en su bondad, se digne santificaros. 
R/.
Amén.

Fidem vestram róboret promíssis donórum cæléstium, et spe nútriat increméntis præséntium gaudiórum.
R/. Amen.
Consolide vuestra fe con la promesa de los bienes celestes y alimente vuestra esperanza con la abundancia de los bienes presentes.
R/. Amén.
Ipse quoque gloríficet præmio æternitátis, qui redímere dignátus est prétio passiónis.
R/. Amen.

Que os glorifique con el premio de la vida eterna el que os ha redimido con el precio de su pasión.
R/. Amén.

Qui in Trinitáte, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Él que en la Trinidad es el único Dios, y vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Christi Dómini nostri grátia satiáti, grátias ágimus perpétuæ Trinitáti, cuius sánguine sumus prétio magno redémpti: pétimus ítaque sacramentórum tuórum méritis ut de hoc sæculo nequam eripiámur illæsi.
R/. Amen.

Demos gracias a la eterna Trinidad, saciados por la gracia de nuestro Señor Jesucristo, cuya Sangre nos redimió a precio elevado. Pedimos, pues, que por la fuerza de tus sacramentos, salgamos ilesos de este mundo malvado.
R/.
Amén.

Te præstánte, summe Deus, qui in Trinitáte gloriáris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Concédenoslo, Dios altísimo, glorioso en la Trinidad, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 597-604) y del Liber Commicus I  (pp. 418-420).

Lecturas bíblicas en español: Sagrada Biblia, versión oficial de la Conferencia Episcopal Española. BAC, Madrid 2011.
Traducción de oraciones: Gibert, Jordi y Torné, Josep, Los domingos de Cotidiano. Cuadernos Phase nº 78, Barcelona 1997, pp. 31-35.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

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