La Ermita. Rito hispano-mozárabe

ORACIONES HISPANO-MOZÁRABES

Oraciones hispano-mozárabes Cuaresma hispano-mozárabe. Preces penitenciales del tiempo de Cuaresma

 

Cuaresma (6)

 

Preces 1

Las preces cuaresmales hispano-mozárabes son cantos litánicos de sabor popular, de carácter penitencial en los que se solicita el perdón y la misericordia de Dios. Consituyen un buen ejemplo de participación de la asamblea en la liturgia en las que los fieles respondían a cada invocación con un breve refrán tal y como se hacía en la primitiva salmodia responsorial según nos refiere san Agustín en sus Enarrationes super psalmos 2.

Son composiciones muy características del rito hispano-mozárabe del que pasaron a otras liturgias como la galicana o la romana 3. También se conocen con el nombre de miserationes o abecedaria. Se encuentran en los oficios de difuntos 4 y en los diversos tiempos litúrgicos, especialmente en los penitenciales, como los días de letanías y durante la Cuaresma.

En el Breviarium Gothicum de 1775 (que sigue siendo a día de hoy el oficial del rito) aparecen a lo largo de toda la Cuaresma desde del Miércoles del inicio del ayuno o Miércoles de Ceniza 5 , tanto en los oficios dominicales como en los feriales. No pocas proceden de antiguos manuscritos hace tiempo desaparecidos.

Aunque mucho menos frecuentes, también se hallan, en el antiguo Misal hispano-mozárabe, es decir en el Missale Gothicum secundum regulam beati Isidori, &c. de 1804, en el que en los domingos I a V de Cuaresma se cantaban de rodillas, tras al canto del psallendum. No hay que confundir estas preces con la invocación diaconal a los penitentes públicos a que orasen de rodillas y que con el mismo título de "preces" se intercalaban antes del sacrificium en el tiempo de Cuaresma. La nueva edición del Misal (Missale Hispano-Mozarabicum) ha suprimido tanto las preces propiamente dichas como la invocación.

Permanece, pues, actualmente, en el Oficio Divino este elemento hispano-mozárabe tan característico. Del Breviario tomamos algunos ejemplos así como también otros del viejo Missale Gothicum.

BREVIARIUM GOTHICUM
Preces de Cuaresma

Feria IV in capite ieiunii. Tertia / Miércoles en el inicio del ayuno. Tercia
Breviarium Gothicum, fol. 133

Preces

Indulgéntiam postulámus, Christe, exáudi. Placáre et miserére.

V/. Iesu Unigénite, Dei Patris Fílius, qui es imménsæ bonitátis, Dómine.
R/.
Placáre et miserére.

V/. Cuncti de gemítibus exorántes póscimus, cunctíque simul deprecántes quæsumus.
R/. Placáre et miserére.

V/. Tua iam cleméntia mala nostra súperet; tuo iam seréno vultu in nos réspice.
R/. Placáre et miserére.

V/. Remissiónem ómnium peccatórum quæsumus; indúlge clemens mala, quæ commísimus.
R/.
Placáre et miserére.

Pedimos indulgencia, escucha, oh Cristo. Aplácate y ten piedad.

V/. Jesús Unigénito, Hijo de Dios Padre, que eres Señor de toda bondad.
R/. Aplácate y ten piedad.

V/. Todos con gemidos te pedimos suplicantes, todos juntos te rogamos con humildad.
R/. Aplácate y ten piedad.

V/. Tu clemencia venza ya nuestros males; míranos ya con tu rostro sereno.
R/. Aplácate y ten piedad.

V/. Te imploramos el perdón de todos los pecados; perdona misericordioso los males que hemos cometido.
R/.
Aplácate y ten piedad.

Exáudi oratiónem nostram, Dómine, gemitúsque nostros áuribus pércipe: nos enim iniquitátes nostras agnóscimus, et delícta nostra coram te pándimus: tibi, Deus, peccávimus, tibíque confiténtes véniam expóscimus. Et quia recéssimus a mandátis tuis, et legi tuæ mínime parúimus. Convértere, Domine, super servos tuos, quos redemísti sánguine tuo. Indúlge, quæsumus, nobis, et peccátis nostris véniam tríbue: tuæque pietátis misericórdiam in nobis largíri dignáre.
R/
. Amen.
Señor, escucha nuestras oraciones; que nuestros gemidos lleguen a tus oídos: verdaderamente reconocemos nuestras iniquidades y descubrimos nuestras faltas ante ti: hemos pecado ante ti, oh Dios: al confesar ante ti imploramos perdón. Y, al volver a tus leyes, y a ese pequeño cumplimiento que nos pides, vuelve tu mirada, Señor, sobre tus siervos, que son redimidos por tu sangre. Absuélvenos, te rogamos, y concédenos el perdón de nuestros pecados: que seamos dignos de recibir el don de tu bondad misericordiosa.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/
. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

 

Inicio página

In primo Dominico Quadragesimæ. Ad Vesperos / En el primer Domingo de Cuaresma. A Vísperas
Breviarium Gothicum, fol. 138

Preces

Dómine misericordiárum, oblivíscere peccáta nostra.

V/. In princípio creásti cœlum, et terram.
R/. Oblivíscere peccáta nostra.

V/. Qui fecísti hóminem ad imáginem, et similitúdinem tuam.
R/. Oblivíscere peccáta nostra.

V/. In ómnibus géntibus ex Ábraham multiplicásti pópulos.
R/. Oblivíscere peccáta nostra.

Señor de piedades, olvida nuestros pecados.

V/. Tú que en el principio creaste el cielo y la tierra.
R/. Olvida nuestros pecados.

V/. Tú que hiciste al hombre a tu imagen y semejanza.
R/. Olvida nuestros pecados.

V/. Tú que multiplicaste la descendencia de Abraham en todas las naciones.
R/. Olvida nuestros pecados.

Exáudi oratiónem nostram, Dómine, gemitúsque nostros áuribus pércipe: nos enim iniquitátes nostras agnóscimus, et delícta nostra coram te pándimus: tibi, Deus, peccávimus, tibíque confiténtes véniam expóscimus. Et quia recéssimus a mandátis tuis, et legi tuæ mínime parúimus. Convértere, Domine, super servos tuos, quos redemísti sánguine tuo. Indúlge, quæsumus, nobis, et peccátis nostris véniam tríbue: tuæque pietátis misericórdiam in nobis largíri dignáre.
R/
. Amen.
Señor, escucha nuestras oraciones; que nuestros gemidos lleguen a tus oídos: verdaderamente reconocemos nuestras iniquidades y descubrimos nuestras faltas ante ti: hemos pecado ante ti, oh Dios: al confesar ante ti imploramos perdón. Y, al volver a tus leyes, y a ese pequeño cumplimiento que nos pides, vuelve tu mirada, Señor, sobre tus siervos, que son redimidos por tu sangre. Absuélvenos, te rogamos, y concédenos el perdón de nuestros pecados: que seamos dignos de recibir el don de tu bondad misericordiosa.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/
. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

In primo Dominico Quadragesimæ. Ad Matutinum  / En el primer Domingo de Cuaresma. En el Matutino
Breviarium Gothicum, fol. 141

Preces

Avérte, Dómine, iram tuam a nobis. Adsit nobis poténtia tua.
R/.
Avérte, Dómine, iram tuam a nobis.

V/. Bénedic, Dómine, hereditátem tuam.
R/. Avérte, Dómine, iram tuam a nobis.

V/. Concéde pacem Ecclésiæ tuæ.
R/. Avérte, Dómine, iram tuam a nobis.

Aparta, Señor, tu ira de nosotros y muéstranos tu poder.
R/. Aparta, Señor, tu ira de nosotros.

V/. Bendice, Señor tu heredad.
R/. Aparta, Señor, tu ira de nosotros.

V/. Concede la paz a tu Iglesia.
R/. Aparta, Señor, tu ira de nosotros.

Exáudi oratiónem nostram, Dómine, gemitúsque nostros áuribus pércipe: nos enim iniquitátes nostras agnóscimus, et delícta nostra coram te pándimus: tibi, Deus, peccávimus, tibíque confiténtes véniam expóscimus. Et quia recéssimus a mandátis tuis, et legi tuæ mínime parúimus. Convértere, Domine, super servos tuos, quos redemísti sánguine tuo. Indúlge, quæsumus, nobis, et peccátis nostris véniam tríbue: tuæque pietátis misericórdiam in nobis largíri dignáre.
R/
. Amen.
Señor, escucha nuestras oraciones; que nuestros gemidos lleguen a tus oídos: verdaderamente reconocemos nuestras iniquidades y descubrimos nuestras faltas ante ti: hemos pecado ante ti, oh Dios: al confesar ante ti imploramos perdón. Y, al volver a tus leyes, y a ese pequeño cumplimiento que nos pides, vuelve tu mirada, Señor, sobre tus siervos, que son redimidos por tu sangre. Absuélvenos, te rogamos, y concédenos el perdón de nuestros pecados: que seamos dignos de recibir el don de tu bondad misericordiosa.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/
. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Feria tertia Dominicæ tertiæ Quadragesimæ. Ad Tertiam / Martes de la primera semana de Cuaresma. A Tercia
Breviarium Gothicum, fol. 228

Preces

Miserére et parce, clementíssime Dómine, pópulo tuo; quia peccávimus tibi.

V/. Pro nostris malis flagellámur ácrius, et pro delíctis obcæcámur dúrius; nec deflémus mala quæ commísimus.
R/. Quia peccávimus tibi.

V/. Rémove famem, et da imbrem grátiæ, fructuúmque largam præbe abundántiam, atque optátam peccatórum véniam.
R/. Quia peccávimus tibi.

V/. Ámove pestem, Redémptor Altíssime; ne obruámur repentína morte: dum prostérnimur, non detur pœna; véniam da peccántibus.
R/. Quia peccávimus tibi.

V/. Láchrymis nostra dignis reple péctora: áffluat in nos charitátis spíritus; qua eruámur vitiórum lápsibus.
R/. Quia peccávimus tibi.

Compadécete y perdona, clementísimo Señor, a tu pueblo, porque hemos pecado contra ti.

V/. Por nuestras maldades somos duramente azotados, y por nuestros delitos más fuertemente obcecados: lloremos los males que hemos padecido.
R/. Porque hemos pecado contra ti.

V/. Aleja el hambre y danos el rocío de la gracia; otórganos larga abundancia de frutos y la deseada remisión de los pecados.
R/. Porque hemos pecado contra ti.

V/. Aparta la peste, Redentor altísimo: y a los postrados no les des la pena de una muerte repentina, sino perdón a los pecadores.
R/. Porque hemos pecado contra ti.

V/. Por nuestras maldades somos durantemen azotados, y por nuestros delitos más fuertemente obcecados: lloremos los males que hemos padecido.
R/. Porque hemos pecado contra ti.

Exáudi oratiónem nostram, Dómine, gemitúsque nostros áuribus pércipe: nos enim iniquitátes nostras agnóscimus, et delícta nostra coram te pándimus: tibi, Deus, peccávimus, tibíque confiténtes véniam expóscimus. Et quia recéssimus a mandátis tuis, et legi tuæ mínime parúimus. Convértere, Domine, super servos tuos, quos redemísti sánguine tuo. Indúlge, quæsumus, nobis, et peccátis nostris véniam tríbue: tuæque pietátis misericórdiam in nobis largíri dignáre.
R/
. Amen.
Señor, escucha nuestras oraciones; que nuestros gemidos lleguen a tus oídos: verdaderamente reconocemos nuestras iniquidades y descubrimos nuestras faltas ante ti: hemos pecado ante ti, oh Dios: al confesar ante ti imploramos perdón. Y, al volver a tus leyes, y a ese pequeño cumplimiento que nos pides, vuelve tu mirada, Señor, sobre tus siervos, que son redimidos por tu sangre. Absuélvenos, te rogamos, y concédenos el perdón de nuestros pecados: que seamos dignos de recibir el don de tu bondad misericordiosa.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/
. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

In quinto Dominico Quadragesimæ / En el quinto Domingo de Cuaresma
Breviarium Gothicum, fol. 293

Preces

Dómine misericordiárum, obliviscere peccata nostra.

V/. Qui resurgens a mortuis sedes ad dexteram Dei Patris.
R/. Oblivíscere peccáta nostra.

V/. Qui promittis justis praemia; et iniquis minaris supplicia.
R/. Oblivíscere peccáta nostra.

V/. Qui peccantem non judicas; sed ad poenitentiam provocans expectas.
R/. Oblivíscere peccáta nostra.

V/. Qui justos vocas ad tolerantiam; et post tentationem provocas ad coronam.
R/. Oblivíscere peccáta nostra.

Señor de piedades, olvida nuestros pecados.

V/. Que resucitado de entre los muertos se sienta a la derecha de Dios Padre.
R/. Olvida nuestros pecados.

V/. Que promete el premio a los justos; y castiga los actos inicuos.
R/. Olvida nuestros pecados.

V/. Que no juzga a los pecadores, sino que los llama a abrazar la penitencia.
R/. Olvida nuestros pecados.

V/. Que llama a los justos a la entereza y, después de reto de la tentación, a la coronación.
R/. Olvida nuestros pecados.

Exáudi oratiónem nostram, Dómine, gemitúsque nostros áuribus pércipe: nos enim iniquitátes nostras agnóscimus, et delícta nostra coram te pándimus: tibi, Deus, peccávimus, tibíque confiténtes véniam expóscimus. Et quia recéssimus a mandátis tuis, et legi tuæ mínime parúimus. Convértere, Domine, super servos tuos, quos redemísti sánguine tuo. Indúlge, quæsumus, nobis, et peccátis nostris véniam tríbue: tuæque pietátis misericórdiam in nobis largíri dignáre.
R/
. Amen.
Señor, escucha nuestras oraciones; que nuestros gemidos lleguen a tus oídos: verdaderamente reconocemos nuestras iniquidades y descubrimos nuestras faltas ante ti: hemos pecado ante ti, oh Dios: al confesar ante ti imploramos perdón. Y, al volver a tus leyes, y a ese pequeño cumplimiento que nos pides, vuelve tu mirada, Señor, sobre tus siervos, que son redimidos por tu sangre. Absuélvenos, te rogamos, y concédenos el perdón de nuestros pecados: que seamos dignos de recibir el don de tu bondad misericordiosa.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/
. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Feria quarta Dominicæ quintæ Quadragesimæ. Ad Sextam / Miércoles de la quinta semana de Cuaresma. A Sexta
Breviarium Gothicum
, fol. 314

Preces

Ad te, Redémptor ómnium, rex summe, óculos nostros sublevámus flentes: exáudi, Christe, supplicántium preces, et miserére.

V/. Dextra Patris, lapis anguláris, via salútis, iánua cœlestis áblue nostri máculas delícti.
R/. Et miserére.

V/. Rogamus, Deus, tuam majestatem: auribus sacris gemitus exaudi: crimina nostra placidus indulge.
R/. Et miserére.

V/. Tibi fatemur crimina admissa, contrito corde pandimus occulta: tua, Redemptor, pietas ignoscat.
R/. Et miserére.

V/. Ínnocens captus, nec repúgnans ductus: téstibus falsis pro ímpiis damnátus: Quos redemísti tu, consérva, Christe.
R/. Et miserére.

A ti, Redentor de todos, rey soberano, levantamos nuestros ojos en llanto; escucha, Cristo, las plegarias de los que te suplican y ten piedad.

V/. Oh diestra del Padre, piedra angular, camino de la salvación y puerta del cielo: lava las manchas de nuestros delitos.
R/. Y ten piedad.

V/. Rogamos oh Dios, a tu majestad: con tus oídos santos escucha nuestros gemidos, perdona bondadoso nuestras culpas.
R/. Y ten piedad.

V/. Nuestros pecados cometidos los confesamos ante ti; con corazón contrito te manifestamos lo oculto; que tu clemencia, oh Redentor, nos las perdone.
R/. Y ten piedad.

V/. Inocente, fuiste capturado, y llevado sin poner resistencia, y condenado por los impíos con testigos falsos. A los que redimiste, consérvalos tú, oh Cristo.
R/. Y ten piedad.

Exáudi oratiónem nostram, Dómine, gemitúsque nostros áuribus pércipe: nos enim iniquitátes nostras agnóscimus, et delícta nostra coram te pándimus: tibi, Deus, peccávimus, tibíque confiténtes véniam expóscimus. Et quia recéssimus a mandátis tuis, et legi tuæ mínime parúimus. Convértere, Domine, super servos tuos, quos redemísti sánguine tuo. Indúlge, quæsumus, nobis, et peccátis nostris véniam tríbue: tuæque pietátis misericórdiam in nobis largíri dignáre.
R/
. Amen.
Señor, escucha nuestras oraciones; que nuestros gemidos lleguen a tus oídos: verdaderamente reconocemos nuestras iniquidades y descubrimos nuestras faltas ante ti: hemos pecado ante ti, oh Dios: al confesar ante ti imploramos perdón. Y, al volver a tus leyes, y a ese pequeño cumplimiento que nos pides, vuelve tu mirada, Señor, sobre tus siervos, que son redimidos por tu sangre. Absuélvenos, te rogamos, y concédenos el perdón de nuestros pecados: que seamos dignos de recibir el don de tu bondad misericordiosa.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/
. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Sabbato Dominicæ quintæ Quadragesimæ. Ad tertiam / Sábado de la quinta semana de Cuaresma. A tercia
Breviarium Gothicum
, fol. 333

Preces

Verus Dei Fílius Christe, exáudi pópulo supplicánti miserére.

V/. Qui triúmpho Crucis tuæ salvásti solus orbem, tu cruóris tui pœna nos líbera.
R/. Et exáudi pópulo supplicánti miserére.

V/. Qui móriens mortem damnas, resúrgens vitam præstas, sústinens pro nobis pœnam indébitam.
R/. Et exáudi pópulo supplicánti miserére.

V/. Passiónis tuæ dies celebrémus indémnes, ut per hoc dulcédo tua nos fóveat.
R/. Et exáudi pópulo supplicánti miserére.

V/. Pro quibus passus es crucem, non permíttas períre; sed per crucem duo ad vitam perpétuam.
R/. Et exáudi pópulo supplicánti miserére.

Cristo, verdadero Hijo de Dios, escucha, apiádate del pueblo suplicante.

V/. Con el triunfo de tu cruz tú solo al mundo salvas; de la pena eterna líbranos con tu sangre.
R/. Y escucha, apiádate del pueblo suplicante.

V/. Muriendo a la muerte vences, glorioso das la vida; en tu cruz sufriendo pagas nuestras culpas.
R/. Y escucha, apiádate del pueblo suplicante.

V/. De tu pasión el día celebremos seguros; así tu gloria nos salve y defienda.
R/. Y escucha, apiádate del pueblo suplicante.

V/. Por quienes padeciste no permitas perezcan, llévelos tu cruz a la vida perpetua.
R/. Y escucha, apiádate del pueblo suplicante.

Exáudi oratiónem nostram, Dómine, gemitúsque nostros áuribus pércipe: nos enim iniquitátes nostras agnóscimus, et delícta nostra coram te pándimus: tibi, Deus, peccávimus, tibíque confiténtes véniam expóscimus. Et quia recéssimus a mandátis tuis, et legi tuæ mínime parúimus. Convértere, Domine, super servos tuos, quos redemísti sánguine tuo. Indúlge, quæsumus, nobis, et peccátis nostris véniam tríbue: tuæque pietátis misericórdiam in nobis largíri dignáre.
R/
. Amen.
Señor, escucha nuestras oraciones; que nuestros gemidos lleguen a tus oídos: verdaderamente reconocemos nuestras iniquidades y descubrimos nuestras faltas ante ti: hemos pecado ante ti, oh Dios: al confesar ante ti imploramos perdón. Y, al volver a tus leyes, y a ese pequeño cumplimiento que nos pides, vuelve tu mirada, Señor, sobre tus siervos, que son redimidos por tu sangre. Absuélvenos, te rogamos, y concédenos el perdón de nuestros pecados: que seamos dignos de recibir el don de tu bondad misericordiosa.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/
. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Feria V in Cœna Domini. Ad tertiam / Jueves en la Cena del Señor. A tercia
Breviarium Gothicum
, fol. 358

Preces

Clamámus ad te, Deus, exáudi nos, et a flagéllo iræ tuæ líbera.

V/. Qui tráditus es ad mortem, Redémptor Sancte, vivífica gregem, quem tuo redemísti cruóre.
R/.
Et a flagéllo iræ tuæ líbera.

V/. Qui flagelláris ab ímpiis et iníquis; qui acéto potáris, nos a futúris líbera malis.
R/. Et a flagéllo iræ tuæ líbera.

V/. Qui portas spíneam in cápite tuo corónam, ut nos membra tua a spínis críminum purges.
R/. Et a flagéllo iræ tuæ líbera.

V/. Vox tua Patrem pro nobis nunc interpéllet, quæ clamávit in Cruce, ut ignorántibus subveníret.
R/. Et a flagéllo iræ tuæ líbera.

V/. Sánguinis tui prétio salva nos, Christe, et tibi coniúnge per crucis beátæ favórem.
R/. Et a flagéllo iræ tuæ líbera.

V/. Pœna tua reátum nostrum absólvat, et mors tua in devíctam mortem extínguat.
R/. Et a flagéllo iræ tuæ líbera.

A ti clamamos, oh Dios, escúchanos, y líbranos del azote de tu enojo.

V/. Santo Redentor, que fuiste entregado a muerte, vivifica a tu grey que redimiste con tu sangre.
R/. Y líbranos del azote de tu enojo.

V/. Tú que fuiste azotado por los inicuos, y gustaste amarga hiel y bebiste vinagre, exímenos de futuros males.
R/. Y líbranos del azote de tu enojo.

V/. Tú que sufriste la corona de espinas, y fuiste clavado en la cruz, límpianos de toda culpa.
R/. Y líbranos del azote de tu enojo.

V/. Tú que en la cruz pediste al Padre perdón por los ignorantes, clama ahora por nosotros.
R/. Y líbranos del azote de tu enojo.

V/. Tú que fuiste sobremanera angustiado, y diste la vida por nosotros, absuélvenos de todo reato y haznos vencedores de la muerte.
R/. Y líbranos del azote de tu enojo.

V/. Sálvanos con el precio infinito de tu sangre, y únenos a ti con la fuerza de tu divino amor.
R/. Y líbranos del azote de tu enojo.

Exáudi oratiónem nostram, Dómine, gemitúsque nostros áuribus pércipe: nos enim iniquitátes nostras agnóscimus, et delícta nostra coram te pándimus: tibi, Deus, peccávimus, tibíque confiténtes véniam expóscimus. Et quia recéssimus a mandátis tuis, et legi tuæ mínime parúimus. Convértere, Domine, super servos tuos, quos redemísti sánguine tuo. Indúlge, quæsumus, nobis, et peccátis nostris véniam tríbue: tuæque pietátis misericórdiam in nobis largíri dignáre.
R/
. Amen.
Señor, escucha nuestras oraciones; que nuestros gemidos lleguen a tus oídos: verdaderamente reconocemos nuestras iniquidades y descubrimos nuestras faltas ante ti: hemos pecado ante ti, oh Dios: al confesar ante ti imploramos perdón. Y, al volver a tus leyes, y a ese pequeño cumplimiento que nos pides, vuelve tu mirada, Señor, sobre tus siervos, que son redimidos por tu sangre. Absuélvenos, te rogamos, y concédenos el perdón de nuestros pecados: que seamos dignos de recibir el don de tu bondad misericordiosa.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/
. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Sexta feria in Parasceve. Ad matutinum / Viernes de Parasceve. A matutino
Breviarium Gothicum
, fol. 360

Preces

Deprecémur Dóminum, ut remissiónem peccatórum et pacem nobis propítius donáre dignétur.

Dicámus omnes: Dómine, exáudi, et miserére.

V/. Deus, ne peccáta nostra consueta pietátis tuae misericórdiam vincant.
R/.
Dómine, exáudi, et miserére.

V/. Deus, qui majori benignitate misereris; quam nos facilitate peccamus.
R/.
Dómine, exáudi, et miserére.

V/. Intende, quaesumus, confitentes, et consolare moerentes.
R/.
Dómine, exáudi, et miserére.

Oremos al Señor, para que se digne propicio concedernos el perdón de los pecados y la paz.

Digamos todos: óyenos, Señor, escucha y ten piedad.

V/. ¡Oh Dios! No es posible que nuestros pecados excedan tu misericordia.
R/.
Señor, escucha y ten piedad.

V/. ¡Oh Dios! Es inmensamente mayor tu bondad que perdona, que la fragilidad que nos induce al pecado.
R/. Señor, escucha y ten piedad.

V/. Escucha la confesión de los pecadores y consuela la pena de los afligidos.
R/. Señor, escucha y ten piedad.

Oratio / Oración
Christe Dei Filius Patris, qui notis tuis longe astantibus in passione discipulis, visionem ingeris crucis; ne elongari te, quaesumus, patiaris a nobis; sed notas nobis effice vias tuae dulcedinis: quique traditus non egrederis, scilicet dum occultus interioribus tuis, Deum te hominibus monstrari non pateris; vera cognitione nos satia tuae Divinitatis: ut in ea te post transitum potiamur substantia: Qui cum Deo Patre, et Spiritu Sancto unus permanes in Trinitate et in gloria sempiterna.
R/
. Amen.
Cristo, Hijo de Dios Padre, que habiendo conocido a tus discípulos, que en tu pasión estaban de pie, a lo lejos, grabaste en ellos la visión de la cruz; no consientas que nosotros nos alejemos de ti; danos a conocer los caminos de tu dulzura tú que, entregado no te escapas, es decir, cuando te mantienes oculto en tu interior y no quieres mostrarte a los hombres como Dios, sácianos con el profundo conocimiento de tu divinidad, para que después del tránsito, bebamos a raudales de tu naturaleza. Tú que permaneces con Dios Padre y el Espíritu Santo, uno en la Trinidad y en la gloria eterna.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/
. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

MISSALE GOTHICUM
Preces de Cuaresma

Dominico primo in Quadragesima / Primer Domingo de Cuaresma
Missale Gothicum secundum regulam beati Isidori, &c. Roma 1804, col. 231

Preces

Indulgéntiam postulámus, Christe, exáudi. Placáre et miserére.

V/. Iesu Unigénite, Dei Patris Fili qui es imménsæ bonitátis Dóminus.
R/.
Placáre et miserére.

V/. Cuncti te gemítibus exorántes póscimus, cunctíque simul deprecántes quæsumus.
R/. Placáre et miserére.

V/. Tua iam cleméntia mala nostra súperet; tuo iam seréno vultu in nos réspice.
R/. Placáre et miserére.

V/. Rémove propítius tuam iracúndiam; da peccátis finem, da labóris réquiem.
R/. Placáre et miserére.

V/. Tranquillitátem témporum, rerum abundántiam, pacis quiétem et salútis cópiam.
R/. Placáre et miserére.

V/. Illíus Pontíficis pórrige præsídium; atque univérso supplicánti pópulo.
R/.
Placáre et miserére.

V/. Remissiónem ómnium peccatórum quæsumus; indúlge clemens mala quæ commísimus.
R/.
Placáre et miserére.

Pedimos indulgencia, escucha, oh Cristo. Aplácate y ten piedad.

V/. Jesús Unigénito, Hijo de Dios Padre, que eres Señor de toda bondad.
R/. Aplácate y ten piedad.

V/. Todos con gemidos te pedimos suplicantes, todos juntos te rogamos con humildad.
R/. Aplácate y ten piedad.

V/. Tu clemencia venza ya nuestros males; míranos ya con tu rostro sereno.
R/. Aplácate y ten piedad.

V/. Aparta propicio tu ira; pon fin a nuestros pecados; danos descanso en los trabajos.
R/. Aplácate y ten piedad.

V/. Tiempo tranquilo, abundancia de bienes, descanso en paz y buena salud.
R/. Aplácate y ten piedad.

V/. Protege al Papa y a todo el pueblo suplicante.
R/.
Aplácate y ten piedad.

V/. Te imploramos el perdón de todos los pecados; perdona misericordioso los males que hemos cometido.
R/.
Aplácate y ten piedad.

Hic dicat Sacerdos Orationem submissa voce. En este momento, el sacerdote dice la siguiente oración en voz baja.
Exáudi oratiónem nostram, Dómine, gemitúsque nostros áuribus pércipe: nos enim iniquitátes nostras agnóscimus, et delícta nostra coram te pándimus: tibi, Deus, peccávimus, tibíque confiténtes véniam expóscimus. Et quia recéssimus a mandátis tuis, et legi tuæ mínime parúimus. Convértere, Domine, super servos tuos, quos redemísti sánguine tuo. Indúlge, quæsumus, nobis, et peccátis nostris véniam tríbue: tuæque pietátis misericórdiam in nobis largíri dignáre.
R/
. Amen.
Señor, escucha nuestras oraciones; que nuestros gemidos lleguen a tus oídos: verdaderamente reconocemos nuestras iniquidades y descubrimos nuestras faltas ante ti: hemos pecado ante ti, oh Dios: al confesar ante ti imploramos perdón. Y, al volver a tus leyes, y a ese pequeño cumplimiento que nos pides, vuelve tu mirada, Señor, sobre tus siervos, que son redimidos por tu sangre. Absuélvenos, te rogamos, y concédenos el perdón de nuestros pecados: que seamos dignos de recibir el don de tu bondad misericordiosa.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/
. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

In tertio Dominico Quadragesimæ / En el tercer Domingo de Cuaresma
Missale Gothicum secundum regulam beati Isidori, &c. Roma 1804, cols. 284-285

Preces

Rogámus te, rex sæculórum Deus sancte, iam miserére, peccávimus tibi.

V/. Audi clamántes, Pater altíssime, et quæ precámur, clemens attríbue; exáudi nos, Dómine.
R/. Iam miserére; peccávimus tibi.

V/. Bone Redémptor súpplices, quæsumus, de toto corde flentes; requírimus assíste propítius.
R/. Iam miserére; peccávimus tibi.

V/. Emítte manum, Deus, omnípotens: et invocántes poténter prótege ex alto piíssime.
R/. Iam miserére; peccávimus tibi.

V/. Fertilitátem, et pacem tríbue: rémove bella, et famem cóhibe, Redémptor sanctíssime.
R/. Iam miserére; peccávimus tibi.

V/. Indúlge lapsis: indúlge pérditis: dimítte nóxia: áblue crímina: acclíves tu líbera.
R/. Iam miserére; peccávimus tibi.

V/. Gémitus vide: fletus intéllige: exténde manum: peccántes rédime.
R/. Iam miserére; peccávimus tibi.

V/. Hanc nostram, Deus, hanc pacem súscipe: súpplicum voces placátus súscipe: et parce piíssime.
R/. Iam miserére; peccávimus tibi.

V/. Rogámus te, rex sæculórum Deus sancte, iam miserére, peccávimus tibi.
R/. Iam miserére; peccávimus tibi.

Te rogamos, rey de los siglos, Dios santo. Perdónanos; pecamos contra ti.

V/. A los que claman, oye, Padre altísimo; cuanto te pedinmos, dánoslo benigno.
R/. Perdónanos; pecamos contra ti.

V/. Redentor santo, rogamos rendidos; con llanto te buscamos, escúchanos propicio.
R/. Perdónanos; pecamos contra ti.

V/. Danos tu mano, Dios omnipotente; protege desde el cielo a los que aquí gemimos.
R/. Perdónanos; pecamos contra ti.

V/. Fertilidad y paz concede, aleja guerras y hambre, Redentor santísimo.
R/. Perdónanos; pecamos contra ti.

V/. Perdona a los que han caído; perdona a los extraviados; a los que causan daño perdónalos; lava los pecados y líbranos; lo pedimos con humildad.
R/. Perdónanos; pecamos contra ti.

V/. Ve nuestro llanto; seca nuestras lágrimas; extiende tu mano; redime a los culpados, Salvador clemente.
R/. Perdónanos; pecamos contra ti.

V/. Nuestra paz, oh Dios, recibe propicio; escucha nuestras voces; perdón te pedimos.
R/. Perdónanos; pecamos contra ti.

V/. Te rogamos, rey de los siglos, Dios santo. Perdónanos; pecamos contra ti.
R/. Perdónanos; pecamos contra ti.

Hic dicat Sacerdos Orationem submissa voce. En este momento, el sacerdote dice la siguiente oración en voz baja.
Exáudi oratiónem nostram, Dómine, gemitúsque nostros áuribus pércipe: nos enim iniquitátes nostras agnóscimus, et delícta nostra coram te pándimus: tibi, Deus, peccávimus, tibíque confiténtes véniam expóscimus. Et quia recéssimus a mandátis tuis, et legi tuæ mínime parúimus. Convértere, Domine, super servos tuos, quos redemísti sánguine tuo. Indúlge, quæsumus, nobis, et peccátis nostris véniam tríbue: tuæque pietátis misericórdiam in nobis largíri dignáre.
R/
. Amen.
Señor, escucha nuestras oraciones; que nuestros gemidos lleguen a tus oídos: verdaderamente reconocemos nuestras iniquidades y descubrimos nuestras faltas ante ti: hemos pecado ante ti, oh Dios: al confesar ante ti imploramos perdón. Y, al volver a tus leyes, y a ese pequeño cumplimiento que nos pides, vuelve tu mirada, Señor, sobre tus siervos, que son redimidos por tu sangre. Absuélvenos, te rogamos, y concédenos el perdón de nuestros pecados: que seamos dignos de recibir el don de tu bondad misericordiosa.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/
. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Feria IIII. In prima Hebdomada Quadragesimæ / En el miércoles de la primera semana de Cuaresma
Missale Gothicum secundum regulam beati Isidori, &c. Roma 1804, col. 243

Preces

Antequam Sacerdos faciat ablutionem manuum: prosternat se ad pedes Altaris flexis genibus: et dicat has preces in hunc modum: Antes de hacer el sacerdote la ablución de las manos, se postra a los pies del altar, dobladas las rodillas y dice estas preces del modo siguiente:

Peniténtes oráte flectíte génua Deo: deprecémur Dóminum ut remissiónem peccatórum, et pacem nobis donáre dignétur.

V/. Erígite vos in nómine Christi. Compléta oratióne vestra simul dícite: amen.
R/. Amen.

State locis vestris ad Missam.

Penitentes orad; doblad vuestras rodillas a Dios: supliquemos al Señor, para que se digne darnos el perdón de los pecados y la paz.

V/. Levantaos en nombre de Cristo. Habiendo terminado vuestra plegaria, decid todos: amén.
R/. Amén.

Ocupad vuestros lugares para la Misa.


Notas:

1. Traducciones basadas en las de Graham Woolfenden: La oración diaria en la España cristiana. Ed. Cristiandad, Madrid 2003, pp. 120-121, Prado, Germán, Misa solemnizada con laudas y preces mozárabes. Ed. El Perpetuo Socorro, Madrid 1963, pp. 105, 109, 115-116, 121,  131-132 y Prado, Germán, Manual de liturgia hispano-visigótica o mozárabe. Ed. Voluntad, Madrid 1927, pp. 219-220.
2. Ver: Asensio Palacios, Juan Carlos, El canto en la antigua Iglesia de España en Actas del I Congreso Nacional de cultura mozárabe, p. 137. Publicaciones Obra cultural y social Cajasur. Córdoba, 1996.
3. Ver al respecto lo dicho sobre el origen hispano-mozárabe de las preces Attende Dómine.
4. Se pueden escuchar ejemplos de preces del oficio de difuntos en: Música litúrgica. Ejemplos para escuchar.
5.
El Miércoles de Ceniza es un elemento introducido muy tardiamente en el rito hispano que el actual calendario no contempla. Véase: Breve esquema de la Cuaresma hispano-mozárabe.

 

Índice de oraciones hispano-mozárabesCuaresma (5)Cuaresma (7)Inicio página

© La Ermita. España MMXIV