La Ermita. Rito hispano-mozárabe

 

EL OFICIO DIVINO O LITURGIA DE LAS HORAS

Breviario

 

HIMNOS DE LA LITURGIA DE LAS HORAS HISPANO-MOZÁRABE

YMNI DE TOTO CIRCULO ANNI
HIMNOS PARA TODO EL AÑO LITÚRGICO

Himnos en la consagración, aniversario y restauración de iglesias (1)
Himnos en la dedicación de iglesias
ÍNDICE
Ecce te Christe tibi cara semper / He aquí, Cristo, la multitud de los que ruegan.
Christe cunctorum dominator alme / Cristo, soberano santo del universo.
O beata Iherusalem / Oh Jerusalén santa.

 

Ymnus in sacratione baselice / Himno en la consagración de una iglesia

   Ecce te Christe tibi cara semper
Te Redemptorem omnium potentem
Supplici poscit pietate Patrem
      Turba precantum.

   Hic sacra ut sedis tua sempiterna
Perpetim constet maneatque nostris
Proxima culpis veniam perhactis
      Corpore corde

   Porta hic celi pateat sedentis
Clausa damnatis reserata iustis
Veritas vita via lux et ignis
      Influe mitis.

   Hic homo verus Deus et magister
Petra et pastor obis et sacerdos
Panis et vitis sator et creator
      Respice plebem

   Hic manet [Fortè, manat] rupis latices beatos
Abluet noxas vitiis peremtis
Innobet mentes maculas remotis
      Fonte perennis

   Hic caput membra propria reviset
Lectio pascat populos aperta
Sponsus ut tradat animis amicis
      Oscula sancta

   Fraglet hic virtus species decora
Summat hic dogma doceatque corda
Inriget summa dubiam patentes
      Pectora vita

   Lapsus et mestus pariterque lugens
Fessus et languens simul omnis errans
Quippiam quisquis humilis precatur
      Omnia prestat.

   Gloriam psallat chorus, et resultet:
Gloriam dicat, canat, et revolvat:
Nomini trino Deitati soli
   Sidera clament.
   R/. Amen.

   He aquí, Cristo, la multitud de los que ruegan,
para ti querida siempre,
pidiéndote con piedad suplicante a ti, Padre,
poderoso redentor de todos.

   Que tu sede aquí consagrada se mantenga
perpetuamente eterna y permanezca cercano
el perdón para las culpas cometidas
por nuestro cuerpo y por nuestro corazón.

   Que la puerta del cielo esté aquí abierta a los redimidos,
cerrada a los condenados, accesible a los justos;
verdad, vida, camino, luz y fuego,
desciende con mansedumbre.

   Aquí, hombre verdadero, Dios y maestro,
piedra y pastor, oveja y sacerdote,
pan y vid, sembrador y creador,
mira por tu pueblo.

   Aquí la roca mane benditas aguas,
lave nuestras injurias destruyendo los vicios,
renueve las almas quitando las manchas
   con su fuente perenne.

   Aquí la cabeza vuelva a ver a sus miembros
la lectura clara alimente a los creyentes,
para que el esposo dé a las almas amigas
   ósculos santos.

   Brille aquí la virtud hermosa por su aspecto,
aquí la doctrina retenga y enseñe a los corazones,
que la vida suprema riegue
   el pecho vacilante del que pide.

   El caído y el afligido y también el que llora,
el cansado y el débil, al mismo tiempo todo el que se extravía, quienquiera que te pida algo con humildad,
   concédeselo todo.

   Salmodie el coro gloria y exulte,
diga, cante y repita gloria;
al nombre trino, única deidad,
   aclamen las estrellas.
   R/. Amén.

Inicio página

Ymnus in anniversario sacrationis baselice / Himno en el aniversario de la consagración de una iglesia

   Christe cunctorum dominator alme
Patris eterni genitus ab ore
Supplicum vota pariter et ymnum
      Cerne benignus

   Cerne quod puro Deus in honore
Plebs tua supplex resonet in aula
Annua cuius reveunt colendum
      Tempore festum

   He [Hæc] domus rite tibi dedicat
Noscitur in qua populos sacratum
Corpus adsumit bibit et beati
      Sanguinis austum

   Hii sacrosancti latices veternos
Diluunt culpas perimuntque noxas
Crismate vero genus ut creetur
      Christicolarum

   Hic salus egris medicina fessis
Lumen orbatis veniamque nostris
Fertur offensis timor adque meror
      Pellitur omnis

   Demnis seva perit hic rapina
Pervicax montrum pavet et retemta
Corpora linquens fugit hic remotus
      Ocius umbras

   Hic locus nempe vocitatur aula
Regis inmensi niveaque celi
Portaque vite patriam petentes
      Accipit omnes

   Turbo quam nullus quatit aut vagantes
Diruunt venti penetrantque nimbi
Non tetrus ledit piceus tenebris
      Tartarus orrens

   Quesumus ergo Deus ut sereno
Annuas vultu famulos gubernans
Qui tui summo celebrant amore
      Gaudia templi

   Nulla nos vite cruciet molestas [molestia]
Sint dies leti placideque noctes
Nullus ex nobis pereunte mundo
      Sentiat ignes

   Hic dies in quo tibi consecratam
Conspicis aram tribuat perennem
Gaudium nobis vigeatque longo
      Tempore husu

   Gloriam summo resonet Parenti
Gloria Christo pariterque sancto
Spiritui dulci modulemur ymno
      Omni per evo.

   Cristo, soberano santo del universo,
nacido de la boca del Padre eterno,
mira benévolo los votos y el himno
de los que te suplican.

   Mira, Dios, lo que tu pueblo suplicante
hace resonar en tu honor puro en este palacio,
cuyo aniversario trae de nuevo
   este tiempo festivo para honrarlo.

   Sabemos que a ti ha sido consagrada ritualmente esta casa,
en la que tu pueblo toma tu sagrado cuerpo
y bebe la bendita bebida
   de tu sangre.

   Aquí las sacrosantas aguas lavan las viejas culpas
y destruyen nuestras injurias con el crisma verdadero,
para que nazca el linaje
   de los cristianos.

   Aquí se da salud a los enfermos,
remedio a los debilitados, luz a los ciegos
y perdón a nuestras ofensas;
todo temor y tristeza son alejados.

   Aquí desaparece el cruel saqueo del demonio,
se llena de terror el obstinado monstruo
y, soltando los cuerpos que retenía,
   huye rápidamente a las remotas sombras.

   Este lugar es llamado sin dudarlo
palacio del rey inmenso y nívea puerta del cielo,
que acoge a todos los que buscan
   la patria de vida.

   A la que ningún torbellino sacude
ni los errantes vientos derriban
ni las lluvias penetran ni daña el horrible y sombrío tártaro
   con sus negras tinieblas.

   Por eso te pedimos, Dios,
que con rostro sereno apruebes y guíes a tus siervos,
que con sumo amor a ti celebran
   los gozos de tu templo.

   Que ninguna inquietud de esta vida nos atormente,
que sean alegres los días y plácidas las noches,
que ninguno de nosotros sienta las llamas
   cuando el mundo perezca.

   Este día, en el que contemplas el ara a ti consagrada,
nos conceda perenne gozo
y florezca en el prolongado
paso del tiempo.

   Resuene gloria al Padre sumo,
gloria a Cristo e igualmente al Espíritu Santo;
cantémosle con un dulce himno
   por toda la eternidad

Inicio página

Ymnus in restauratione baselice / Himno en la restauración de una iglesia

   O beata Iherusalem
Predicanda civitas
Que tuis leta triumfis
In supernis civibus
Innobata regis amplo
Claritatis stigmate

   Fulgidum gestans honorem
Plena mater filiis
Pacis alme gloriosis
Letabunda finibus
Rite restaurata claro
Sanctitatis lampade

   Hic tui templi refulget
Sanctior memoria
Jure restaurationis
Lucido fundamine
Quum decoris pollet hacto
Dignitatis sidere

   Te precamur hic adesse
Conditor sanctissime
Hicque promtus consecrandis
Sedibus inlabere
Adque consecrator ipse
Hic adesto iugiter

   Iam templum tui honoris
Effice nos servulos
Non caro non corda nostra
Militent discrimini
Set tuo sacro dicati
Serviamus nomine

   Hic tui altaris aram
Quum decoris gloriam
Rite rursus preparatam
Rex superne visita
Hic tua virtus redundet
Hic honor refulgeat

   Regis hoc altare summi
Sit coruscum lumine
Sit honore mancipatum
Sit repletum munere
Sit beatum sit serenum
Sit placens Regi Deo

   Hic tibi nostrorum alma
Cordium altaria
Consecra superne index
Innobans nos gratia
Sedibus inlapse donans
De supernis munera

   Ut tibi per omne seclum
Trinitas sanctissima
Sit honor inmensa virtus
Et perennis gloria
Qui Deus in Trinitate
Permanes in secula.
   Amen.

   Oh Jerusalén santa,
ciudad digna de alabanza,
que, alegre por tus triunfos
en los ciudadanos del cielo,
has sido renovada con el brillante signo
del rey de la luz.

   Ostentas un brillante honor,
madre de muchos hijos,
llena de alegría
en las regiones gloriosas de la paz divina,
restaurada ritualmente
con la reluciente antorcha de santidad.

   Aquí el recuerdo de tu templo
resplandece  más santo por su restauración
conforme a la ley,
por su luminoso fundamento,
cuando destaca con el acrecentado brillo
de su decoro y nobleza.

   Te rogamos, santísimo creador,
que te muestres aquí
y aquí desciendas dispuesto
a consagrar esta morada
y muéstrate aquí
siempre como consagrante.

   Haznos ya a nosotros,
tus humildes siervos,
templo de tu gloria,
no militen para la discordia
ni nuestro cuerpo ni nuestros corazones,
sino que te sirvamos consagrados a tu santo nombre.

   Visita aquí, rey celestial,
con la gloria de tu majestad
el ara de tu altar
de nuevo ritualmente restaurada,
rebose aquí tu fuerza,
resplandezca aquí tu gloria.

   Que este altar del rey sumo
sea brillante por su luz,
esté consagrado a su gloria,
esté lleno de gozo,
sea santo, sea sereno,
sea grato a Dios rey.

   Aquí, juez celestial,
consagra a ti los santos altares d
e nuestros corazones,
renovándonos por tu gracia,
concediéndonos los dones
bajados de las moradas celestiales;

   Que en todo tiempo,
Trinidad santísima,
sea el honor, la inmensa fuerza
y la eterna gloria a ti,
que permaneces Dios en la Trinidad
por los siglos.
   Amén.

Índice himnos antiguos


NOTAS

1. Textos latinos tomados del Breviarium Gothicum, ff. CVIII-CIX (Ymni de toto circuli anni). La doxología del himno Ecce te Christe, indicada por las palabras iniciales Gloriam psallat, se completa con el texto que figura en otros himnos del Breviario. Lo que va entre corchetes [ ] son correcciones añadidas por el propio Breviario.
Traducción: Castro Sánchez, José (introducción, traducción, índices y notas) - García Ruiz, Emilio (col.), Corpus christianorum in translation, 19. Himnodia Hispánica. Ed. Brepols, Turnhout 2014, pp. 501; 503-506. Doxología himno Ecce te Christe, p. 53.

Se recuerda que hasta la fecha no existe traducción oficial de Breviario.

 

Índice himnosInicio página

© La Ermita - España MMIII-MMXVI