La Ermita. Rito hispano-mozárabe

 

EL OFICIO DIVINO O LITURGIA DE LAS HORAS

Breviario

 

HYMNUS / HIMNO

Sacrâte veni Spíritus
(In Sanctum Pentecosten. Ad Vesperum / Pentecostés. Vísperas)
   SAcrâte veni Spíritus,
Ore Patris Paráclite:
Pollícitus, qui jam dudùm,
Joêle vate, éditus:

   Tempóribus novíssimis
Implénda, inquit, víscera:
Deo cunctôrum plácida
Vaticinâre insígnia.

   Quem Deus noster hac die
Perfûsum effûdit Discípulis;
Ascéndens, ut promíserat,
Morte derelíctâ, ad sedem;

   Quos videns cæca, et ínvida
Judæa plebs, sic fatêtur:
Plenósque musto clámitant,
Dùm non credunt magnália.

   Quos Petrus constans árguit:
Non, ut putâtis, vino sunt
Repléti, sed Spíritu,
De quo Prophêta lóquitur.

   Post hæc recépto plúrimi
Verbo, rimántes córdibus,
Auctâque plenitúdine,
Christi jungúntur ágmini.

   Mystérium abscónditum,
Quondàm quod erat Israëli.
Nunc revelâtum cánitur,
Osténsum in Apóstolis.

   Hic dies quinquagésimus,
Qui jubilæus tráditur:
Solémne nobis gáudium,
Remissiônis próprium.

   Hymnum dicâmus et Patri
Hymnum dicâmus Fílio,
Simùl cum Sancto Spíritu,
Inténta voce, et péctore.
   Amen.

   (*) VEn, Espíritu sagrado; ven, Paráclito, prometido por boca del Padre, anunciado mucho ha por el profeta Joel.

   Dijo que en tiempos posteriores habían de henchirse de Dios los corazones de todos, anunciando ya estas dulces nuevas.

   Tú eres el infundido por nuestro Dios en estos días sobre los Discípulos, al ascender a su silla, como lo prometiera, una vez desecha la muerte.

   El ciego y envidioso pueblo judío así lo confiesa: y grita que están llemos de mosto, no creyendo en las divinas maravillas.

   Pero Pedro, intrépido, les increpa: «No están, como pensáis, llenos de vino, sino del Espíritu de que habla el Profeta».

   Haciendo después muchos caso a estas palabras y entrando en sí, y acrecentándose el número de los creyentes, súmase al rebaño de Cristo.

   El misterio que antes estaba escondido a Israel, ahora se canta revelado ya y demostrado en los Apóstoles.

   Este es el día quincuagésimo en que se proclama el Jubileo, día solemne de gozo y propio para el perdón .

   Cantemos un himno al Padre, cantemos un himno al Hijo, juntamente con el Espíritu Santo, con toda la voz y el corazón.
Amén.

(*) Traducción tomada de Prado, Germán. Manual de liturgia hispano-visigótica o mozárabe, Ed. Voluntad. Madrid 1927,  pp. 188-189.

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