La Ermita. Rito hispano-mozárabe

 

EL OFICIO DIVINO O LITURGIA DE LAS HORAS

Breviario

 

HYMNUS / HIMNO

Lucis auctor clemens, lumen imménsum
(Oficio de Completas. Tercer himno para sábados y domingos de Cuaresma)
   LUcis auctor clemens, lumen imménsum:
Lumen, cujus fulget Sanctus ætérnus
Christus, cùm quo regnat cum ipso in unum
Et Sanctus Spíritus, una potéstas.

   Tetræ noctis hujus calíginem pelle,
Serpentísque fraudes, quæsumus, fuga:
Nos armátos Crucis signáculo salva:
Sacrosáncto tuo nómine dita.

   Quos peccáti mole grávidè pressos,
Suâ millefórmis fraude decêpit,
Se victôrem gaudens, quoquè se victum
Cognóscat virtûte Omnipoténtis.

   Pater immortâlis, ómnium Pastor,
Invidéntem hostem frange fuscántem;
Lumen nobis præbe perenne de Sancto:
Tenebróso calle non paveâmus.

   Redémptor ætérne, Rex omnis terræ,
Delictôrum pius gémitus adténde:
Insidiántem hostem confrínge Salvâtor;
Nos ætérnæ vitæ redde beátos.

   Noctem nobis istam dona quiêtam:
Inimîcum hostem fuga à nobis:
Crucis signum vincat omne iníquum:
Te, Christe, rogâmus, mane nobíscum.

   Glória, et honor, potéstas, et virtus
Ingénito Deo, genitôque Christo,
Spirituîque simul Paráclito Sancto;
Cujus verbo clarent sæcula cuncta,
   Amen.

   (*) CReador bondadoso de la luz y luz infinita, cuya luz, Cristo, brilla eternamente santo, con quien reina, y junto con el Espíritu Santo, poder único.

   Aleja las tinieblas de esta negra noche y ahuyenta, te pedimos, a la engañosa serpiente; armados con el signo de la cruz, sálvanos y enriqúecenos con tu sacrosanto nombre a nosotros.

   A quienes engañó y humilló con la pesada carga el que tiene mil formas, alegrándose de su victoria; que reconozca que también él ha sido vencido por el poder del Todopoderoso.

   Padre inmortal, pastor universal, quebranta al enemigo embustero y envidioso, danos la luz de la fuente eterna, que no temamos en la senda tenebrosa.

   Redentor excelso, rey de toda la tierra, oye piadoso el llanto de los pecadores, vence, salvador, al enemigo que acecha y a nosotros haznos eternamente bienaventurados.

   Danos esta noche tranquila, aleja de nosotros al Enemigo hostil, que el signo de la cruz venza toda injusticia; a ti, Cristo, te pedimos: quédate con nosotros.

   Gloria y honor, poder y virtud a Dios ingénito y a Cristo engendrado y al Espíritu Santo paráclito, por cuya palabra resplandecen todos los siglos.
   Amén.

(*) Traducción tomada de Castro Sánchez, J. Himnos de la antigua liturgia hispánica en Sacris Erudiri nº 42, año 2003,  pp. 136-137

Volver

 

Índice himnosInicio página

© La Ermita - España MMVII