La Ermita. Rito hispano-mozárabe

 

EL OFICIO DIVINO O LITURGIA DE LAS HORAS

Breviario

 

HYMNUS / HIMNO

Christe, cœléstis medicîna Patris (1)
(Officium unius infirmi, sive plurimorum infirmorum. Ad Vesperos. Ad Matutinum / Oficio de uno o varios enfermos. A Vísperas y a Matutino)   

   Christe, cœléstis medicîna Patris,
Verus humánæ médicus salûtis,
Próvidæ plebis précibus poténtèr
      Pande favôrem.

   En ob infírmos tibi supplicâmus,
Quos nocens pestis valitûdo quassat;
Ut pius morbum réleves jacéntum,
      Quo quatiúntur.

   Qui potestâte maniféstus extans,
Mox Petri socrum fébribus jacéntem,
Réguli prolem, puerúmque salvans
      Centuriônis.

    Ferto languénti pópulo vigôrem:
Éfflue largam in pópulis salûtem:
Prístinis, more sólito, refórmans
      Víribus ægros.

   Córporum morbos, animæque sana:
Vúlnerum causis ádhibe medêlam;
Ne sine fructu cruciâtus urat
      Córpora nostra.

   Omnis impúlsus pénitùs recêdat:
Omnis incúrsus crúcians liquéscat:
Vigor optátæ fóveat salûtis
      Membra doléntis.

   Jam, Deus, nostros miserêre fletus;
Sic quibus te nunc pétimus medéri;
Ut tuam omnis récubans medêlam
       Séntiat æger;

   Quo, per illâta mala dum terúntur,
Eruditôrum número decóri
Cómpotes intrent, sociánte fructu,
      Regna polôrum.

   Glóriam psallat chorus, et resúltet;
Glóriam dicat, canat, et revólvat:
Nómini Trino, Deitáti soli
      Sídera clament. Amen.

   Oh Cristo, medicina del Padre celestial,
verdadero médico de la salud humana,
a las numerosas preces del pueblo
extiende poderoso tu favor.

   He aquí que te suplicamos por los enfermos,
a los que el poder nocivo de la peste quebranta:
que piadoso alivies a los postrados
por la enfermedad con la que son atormentados.

   Tú, que manifestaste tu poder curando
al instante a la suegra de Pedro postrada
por la fiebre, al hijo del régulo y al hijo
del centurión.

   Infunde vigor al pueblo abatido,
irradia salud duradera a los pueblos:
restableciendo, según tu costumbre,
a los enfermos en sus primeras fuerzas.

   Cura las enfermedades del cuerpo y del
alma, aplica remedio a las causas de las
heridas, para que los padecimientos no
atormenten inútilmente nuestros cuerpos.

   Que se aparte todo impulso destructor
que se desvanezca todo ataque atormentador,
y que el vigor de la deseada salud
reanime los miembros del paciente.

   Señor, ten compasión ya de nuestros llantos,
con los que le pedimos ahora, ser curados;
para que todo enfermo que está postrado en el lecho
sienta tu curación.

   Para que, mientras son purificados por medio de sus padecimientos,
entren, acompañados de sus méritos,
en el reino de los cielos
entre el glorioso número de los bienaventurados.

   Cante al son de la cítara y haga resonar tu gloria el coro de los ángeles;
proclame tu gloria, cante y vuelva a cantar:
que los astros aclamen
al Dios único, Trino de nombre. Amén.

1. Breviarium Gothicum, f. CXLV. Traducción: Calahorra Martínez, Pedro, El canto de los himnos en V Jornadas de Canto Gregoriano. En torno al canto de los solistas y de los himnos. Institución "Fernando el Católico" (CSIC). Excma. Diputación de Zaragoza. Sección de Música Antigua. Cátedra de Música Medieval Aragonesa, Zaragoza, 2001, pp. 135-136.

Se recuerda que hasta la fecha no existe traducción oficial de Breviario.

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