La Ermita. Rito hispano-mozárabe

 

EL OFICIO DIVINO O LITURGIA DE LAS HORAS

Breviario

 

HYMNUS / HIMNO

Summe Confessor, sacer, et sacerdos (1)
(Historia unius confessoris, pontificis præcipui. Ad Vesperos / Oficio de un confesor y pontífice; de especial relevancia. Vísperas)
    Summe Confessor, sacer, et sacerdos,
Temporum metas rota torquet anni;
Tempus est nobis tibi consecratum
      Pangere festum.

   Præsul insignis, meritisque clare,
Te sacra Cleri, populique turba
Corde prostrati, pietate multa
      Vernula Patrem.

   Vota cunctorum relegas in aula
Regis æterni: foveas utrumque
Ordinem; cujus pius extitisti
      Pastor in urbe

   Questubus cunctis referunt gementes;
Gestis culparum, lachrymisque pandunt
Pessimæ mentis, animæque nigræ
      Crimina dira

   Dignaque pœna revocat in ora
Nostra, cum dira miseros perurget
Pendere mundo, variante facta
      Cœlitus ira.

   Tu procul casus prohibe tonantis:
Pelle peccata, tenua furorem:
Pestis et morbus, petimus, recedant,
      Sospite cive.

   Moribus cultis moderare vitam,
Conferque sudam, placidamque mentem:
Corda virtutum meditentur alma
      Munera Christi.

   Sancte, tu præbe, quotiens rogaris,
 Profluos fructus, pluviasque largas:
Credimus, cuncta, Domino favente,
      Te dare posse.

   Credimus Christum pretium laborum,
Præmium justum studiis dedisse;
A quibus per artus etiam solutos
      Morte, bearis.

   Gloriam Christo patulo canamus
Ore præstanti sibi servienti;
Tanta qui pollet Deitate simplex,
      Trinus et Unus. Amen.

 

   Sumo confesor y santo sacerdote,
la rueda del año atraviesa la meta de los tiempos,
es tiempo de que celebremos
la festividad a ti consagrada.

   Prelado insigne e ilustre por tus méritos,
coterráneo nuestro, la santa muchedumbre del clero
y del pueblo con corazón postrado
te pide piadosamente como padre.

   Que acojas de nuevo en la corte
del rey eterno los votos de todos,
que confortes a uno y otro orden,
de los que fuiste piadoso pastor en esta ciudad.

   Gimiendo con toda la amargura,
dan a conocer sus culpables acciones
y con lágrimas confiesan
los horribles crímenes de su perversa mente y de su negra alma.

   Que el merecido castigo pone en nuestra boca
cuando la ira del cielo nos urge a los desdichados
a pagar nuestras horribles acciones
cuando el mundo cambie.

   Tú mantén lejos las desgracias del Tonante,
quita los pecados, aplaca el furor; te lo pedimos:
que la peste y la enfermedad retrocedan
dejando al ciudadano a salvo.

   Modera nuestra vida con limpias costumbres,
danos un espíritu sereno y tranquilo,
que nuestros corazones ejerciten las armas de las virtudes
por el don de Cristo.

   Tú, santo, proporciónanos, cuantas veces te lo pidamos, abundantes
frutos y lluvias grandes; creemos que con la ayuda del
Señor puedes dárnoslo todo.

   Creemos que Cristo te ha dado la paga de tus fatigas,
justo premio a tus afanes,
por los que, liberados también tus miembros
por la muerte, eres santificado.

   Cantemos a plena voz gloria a Cristo,
que ayuda a quien le sirve,
que tiene tan gran poder, simple en su deidad,
trino y uno. Amén.

1.Breviarium Gothicum, ff. CLXIX-CLXX.
Traducción: Castro Sánchez, José (introducción, traducción, índices y notas) - García Ruiz, Emilio (col.), Corpus christianorum in translation, 19. Himnodia Hispánica. Ed. Brepols, Turnhout 2014, pp. 494-495.

Volver

 

Índice himnosInicio página

© La Ermita - España MMIII-MMXVI