La Ermita. Rito hispano-mozárabe

 

EL OFICIO DIVINO O LITURGIA DE LAS HORAS

Breviario

 

HYMNUS / HIMNO

Jam nunc ad illum properare convenit (1)
(Die XIX Januarii. In festo sanctorum Sebastiani et ejus comitum. In Laudibus / 19 de enero. En la fiesta de los santos Sebastián y compañeros. En Laudes)  

   Jam nunc ad illum properare convenit,
Quia passionis tempus arguet immane
Apostolorum namque natalitio
Zoe beata dum oraret, promptior
Celso per sontem tradidit spiritum.

   Dies deductos octo post, Tranquillinus
Pauli ad aulam orans, nihilominus
Diro est hic tunc dilapidatus saxo,
Vasto dimersum corpus et in flumine;
Mens vero efflat arduo in sidere:

   Horum protinus requirentes corpora
Nicostratus et Claudius cum sobole
Diebus tenti decem, cum Castorio
Mersi marinis amnibus in fluctibus,
Explerunt dignum passionis præmium.

   Torquatus Sanctis fraudulenter nectitur,
Commento cujus capitur Tiburtius
Affectu sævo, atque diro vindice;
Quem et mucrone imperavit plectere,
Christoque fortem consecravit Martyrem.

   Sanctorum hospes Castulus Zetarius
Captus est; Christi Martyr mox efficitur:
Postquam deinde verberati lanceis
Marcellianus sanctus et Marcus probus,
Sic laureati fundunt cœlo spiritum.

   Togam Deo post acquisitam candidam,
Pulcer ut gregem pastor Christo traditum
Sebastianus, pædagogus optimus
Insidiatur; per crudoles vincitur,
Ac servis ductus principum obtutibus:

   Quem jam, Tyrannus imperat mox impius
Duci in campum, et sagittis insui:
Sed Christi postea sanatus gratia,
Inter flagella demum vitam terminans,
Arcem sacratam evolat in æthera.

   Adesto nunc beate jam precantibus
Sebastiane; jam tuere servulos
Sancto cum illo comitatu proprio:
Dimitte culpam, atque præsta veniam;
Quo omnes fruamur gaudio cœlesti.

   Fraterna Clerum charitas conglutinet:
Nullum simultas a caterva disgreget:
Fucus, rubigo, luxus, avaritia
Abscedat; omnis impia conventio:
Christum ut mente semper pure ambiant.

   Jugum, quo gens impie nunc nos comprimit,
Tuo depelle adjumento gratiæ;
Hostis nec morbus adsit, vel penuria:
Adversa cuncta ocyus effugiant:
Pax sit perennis, functis quies placita.

   Non nos in ira Judex tunc corripiat,
Cum terror ejus fulserit in gloria:
Nec ignis vorax mancipandos adprobet,
Sed te sequentes prævium potissimum
Sanctorum simus compotes consortio.

   Præsta, oramus, Trinitas indifferens
Desiderata tibi confitentibus;
Qui solus nomen Deitatis obtinens
Pater cum Verbo, atque Sancto Spiritu,
In Trinitate regnas in perpetuum.
   Amen.

 

   Ya ahora conviene acercarnos a aquellos
a quienes apremia el terrible momento del martirio;
pues en el aniversario de los apóstoles
la bienaventurada Zoe, mientras oraba devotamente,
entregó en herencia su espíritu a lo alto

   Después de pasados ocho días,
mientras Tranquilino oraba en la tumba de Pablo
fue igualmente lapidado por los crueles golpes
de las piedras y su cuerpo sumergido en el caudaloso río,
pero su alma vuela al alto cielo.

   Inmediatamente después,
cuando Nicóstrato y Claudio y su hijo junto con Castorio
buscaban sus cuerpos, fueron detenidos durante diez días
y sumergidos con unas anclas en las aguas del mar
alcanzando el premio digno del martirio.

   Torcuato finge unirse a los santos,
y por su maquinación es apresado Tiburcio
y llevado a presencia de un duro y cruel juez,
el cual ordenó matarlo con la espada
consagrándolo así a Cristo como valeroso mártir.

   El mayordomo Cástulo, que hospedaba a los santos,
fue apresado, convirtiéndose enseguida en mártir de Cristo,
y después fueron lanceados
el santo Marceliano y el probo Marco;
así coronados de laurel entregan su espíritu al cielo.

   Después de ganar para Dios al grupo de blanca toga
y entregar a Cristo la grey, Sebastián, su noble pastor,
el mejor guía, es asechado
y apresado por unos desalmados
y es llevado a la temible presencia de los príncipes.

   Enseguida los impíos tiranos ordenan
que sea llevado a un campo y cosido a saetas,
pero, sanado después por la gracia de Cristo,
termina finalmente su vida entre azotes
y vuela al sagrado alcázar de los cielos.

   Ayuda ahora ya a quienes te ruegan,
bienaventurado Sebastián, protege ya a tus humildes servidores
con aquella santa comitiva tuya,
no tengas en cuenta nuestra culpa y procúranos el perdón,
que todos disfrutemos del gozo celestial.

   Que la caridad fraterna aglutine al clero,
que a ninguno aparte de la comunidad la rivalidad,
la púrpura, la envidia, el lujo, la avaricia,
aléjese todo impío sectarismo,
que el alma pura aspire ya convenientemente a Cristo.

   Con la ayuda de tu gracia aparta a los infieles
y el yugo que impíamente nos oprime,
estén lejos de nosotros la enfermedad, el enemigo, la escasez,
huya pronto toda adversidad, haya paz perenne
y un plácido descanso para los difuntos.

   No nos arrastre el juez en su ira
cuando su terror brille en la gloria,
ni el fuego devorador nos admita para ser esclavizados,
sino que siguiéndote como al mejor guía,
gocemos de la participación en la suerte de los santos.

   Te lo rogamos, Trinidad indistinta,
concede los deseos a los que te confesamos,
tú el único que, teniendo el nombre de divinidad,
el Padre con el Verbo y el Espíritu Santo
en la Trinidad reinas por siempre.
   Amén.

1. Breviarium Gothicum, f. CXCIV.
Traducción: Castro Sánchez, José (introducción, traducción, índices y notas) - García Ruiz, Emilio (col.), Corpus christianorum in translation, 19. Himnodia Hispánica. Himno nº 165. Para el día de san Sebastián. En Laudes. Ed. Brepols, Turnhout 2014, pp. 446-447.

Se recuerda que hasta la fecha no existe traducción oficial de Breviario.

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