La Ermita. Rito hispano-mozárabe

 

EL OFICIO DIVINO O LITURGIA DE LAS HORAS

Breviario

 

HYMNUS / HIMNO

En Evangelístæ adest
(Die XVIII Octobris. In festo sancti Lucæ Evangelistæ. Ad Vesperum, in Laudibus / 18 de octubre. San Lucas, evangelista. Vísperas y Laudes)

   En Evangelístæ adest
Festum Lucæ, Dómine,
Quem à sæculo sublimásti,
Pauli nam Apóstoli
Médicus sistit cœléstis
Spirítui vel córpori.

   Hic dies canéndus dignus
Músicis sic plácidis,
Quem debêmus celebrâre
Íntimis fortíssimis;
Ut a Christo eruâmur
Péssimis perículis:

   Iste virgo extitísse
Junctus nam cælíbibus
Sine crímine servîvit
Dómino in ómnibus:
Sic à Deo diadêma
Áccipit felícius.

   Sancto Spíritu instigánte
In Achájæ pártibus
Evangélium descrípsit
Plébibus fidélibus,
Quod dídicit à Paulo
Vel Missum óptimis in mánibus.

   Postéaquam namque exarâvit
Actus Apostólicos;
Nam in civitâte Romæ
Ad docéndos pópulos
Per quem et perfêcit almos
Plácidos Cathólicos.

   Hic civis Antiochênus
Lucas arte Médicus;
Rursùs et alúmnus Doctor
Gregis; nam sermónibus
Atris dedit sospitâtem
Membris et spirítibus.

   Septémdenis annis vixit,
Bis duo in árida,
Sancto Spiritûque plenus
Óbiit et in Bithýnia;
Post implêta Christi jussa
Póssidet cœléstia.

   Unde te precâmur, Christe
Auctor fidelíssime;
Ut per ejus impetrâtum
Careâmus crímine;
Et per illum te fruâmur
Firmâ beatitúdine.

   Sit per ejus intervéntum
Vera infidélium fides,
Fideîque firma véritas
Credéntium pólleat,
Nihil mali arbitrántes
In suôrum córdibus.

   Sit terræ suæ pax,
Móribus tempéries;
Duplicéntur agri messes
Centum quoque sépties;
Sit Cathólicis defúnctis
Sempitérna glória.
Amen.

   (*) He aquí, Señor, la fiesta del evangelista Lucas, a quien asumiste del mundo, y fue constituido médico del Apóstol Pablo, para el cuerpo y el espíritu.

   Este es un día digno de festejarse con melodías alegres, íntimas y fuertes: para que Cristo nos libre de los peores peligros.

   Él permaneció virgen, unido al grupo de célibes y sirvió en todo al Señor sin falta.
De este modo recibió de Dios la corona del premio mejor.

   Movido por el Espíritu Santo escribió para los pueblos fieles el Evangelio en la región de Acaia: el Evangelio que aprendió de Pablo, puesto en las mejores manos.

   Después de esto escribió, en la ciudad de Roma, los Hechos de los Apóstoles, para enseñar a los pueblos y así llevó a la perfección, alegres y santos, a los católicos.

   Este ciudadano antioqueno, Lucas, por su arte aprendido, médico; después discípulo y doctor del rebaño, dio salud a los cuerpos y a los espíritus enfermos.

   Vivió setenta años, dos veces dos en el desierto, y lleno del Espíritu Santo murió en Bitinia, y después de cumplir los mandatos de Cristo, posee el premio celeste.

   Por lo cual te pedimos, Cristo, Autor fidelísimo, que por su intercesión estemos libres de culpa y por él gocemos de ti en la felicidad imperecedera.

   Que por su intercesión se torne en fe verdadera la fe de los infieles y sea firme la verdad de la fe en los creyentes, sin pensar nada malo en sus corazones.

   Que haya paz en su tierra, rectitud en las costumbres, que las mieses del campo se dupliquen cien veces siete; y que los difuntos católicos alcancen la gloria eterna.
Amén.

   (*) Traducción tomada de Las Vísperas de san Lucas en Rito Hispano-Mozárabe, Seminario de San Ildefonso. Toledo, 1993,  pp. 11-13.

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