La Ermita. Rito hispano-mozárabe

 

EL OFICIO DIVINO O LITURGIA DE LAS HORAS

Breviario
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HYMNI / HIMNOS

DIE XVI JULII (*)
IN FESTO
SANCTÆ JUSTÆ VIRGINIS

IN FESTIVITATE
SANCTÆ RUFINÆ VIRGINIS
ET MARTYRIS

DÍA 16 DE JULIO
EN LA FESTIVIDAD
DE LAS SANTAS JUSTA Y RUFINA,
VÍRGENES Y MÁRTIRES

Himnos del oficio de las santas Justa y Rufina (Stas. Justa y Rufina, Juan de Espinal, 1760. Casa Consistorial, Sevilla)

ÍNDICE
Virginis sacræ triumphum / Que el pueblo creyente haga resonar (Vísperas)
Concentu parili Justam canamus / Con armoniosos acordes cantemos a Justa (Laudes)
Adsunt punicea floscula virginum / Han llegado reverdecidas (Vísperas y Laudes)
Jesu, corona Virginum / Jesús, la corona de las vírgenes (Vísperas de salida)

Ad Vesperum / A Vísperas (1)

   Virginis sacræ triumphum
Plebs alumna parili
Concentu Justæ cœlesti
Paratum ex gratia,
Resonet, piisque modis,
Almis pandat cantibus.

   Cliens ex te, Christe, cœtus
Addit vota dedicans
Martyris, ut prece queat
Propriis, ut piaculis
Horrendis semper carere,
Munitus suffragiis.

   Hæc sæpe mundum, hostemque
Vicit simul impium:
Te cordis amore sequens
Tetrum calcat Zabulon:
Gemella serta corona
Cœlo pollet perpetim.

   Hujus incolatu magis
Hæc sors claret occidens
Recinens semper triumphum
Locis præstet cæteris;
Cespite sacrum cruorem
Cœlo arrham vindicans.

   Intrepida Deo sæpe
Famulans, comminuit
Tenacis mundique vitam,
Simulacrum prophanum;
Illico Regis tremendam
Patitur sententiam.

   Variis afflicta pœnis,
Mentis calens ignibus;
Gladio confossa hostis,
Cœlo reddit spiritum:
Hinc loco mutatur corpus
Vivens Deo perpetim.

   Sacris Virginum supernis
Accita consortiis,
Sanguine contemnit hostem,
Mente vicit Zabulon:
Gemina proinde cluit
Laureata gloria.

   Hæc superno soli Regi
Ovans, sic perpetuis
Angelorum mixta choris,
Novum pangit canticum:
Triumphat potita regno
Sempiternæ gloriæ.

   Inde cernui precamur,
Rex Serene, servuli,
Et simul piaculorum
Pandentes facinora;
Jam medelis fove Pater,
Quos trementes conspicis.

   Hujus sacro impetratu
Terge nostra crimina,
Scelerum nodos resolve;
Da fomenta gratiæ;
Et tecum semper victuri
Gloriemur Agie.

   Pelle iram, arce pestem
A nostris confinibus:
Gladium hostis retunde
Hujus prece Martyris;
Et supernam præsta quietem,
Tuis Christe famulis.

   Gloriam Patri canamus,
Christoque perpetuo;
Etiam cum Sancto simul
Utriusque Spiritu;
Qui Deus unus æternus
Regnat ante sæcula.
   Amen.

   Que el pueblo creyente haga resonar con armoniosos acordes el triunfo de la santa virgen Justa, conseguido por la gracia del cielo, divulgándolo con piadosos compases y con sagrados cantos.

   La asamblea, Cristo, protegida tuya, junta sus votos consagrándotelos para poder estar siempre libre de sus horrendas impiedades por el ruego de la mártir y confortada por su intercesión.

   Ella a menudo venció al mundo y a la vez al impío enemigo; siguiéndote con el amor de su corazón, pisotea al abominable diablo y en el cielo es perpetuamente dichosa adornada de la doble corona.

   El Occidente brilla más al participar de su exiliob; cantando siempre su triunfo, se distingue sobre los demás lugares, reclamando
como prenda para el cielo su sangre derramada y consagrada en la tierra.

   Sirviendo constantemente a Dios, venció intrépida la vida del mundo que aprisiona y su imagen sacrílega', y al punto sufre la terrible sentencia del rey.

   Afligida por distintos castigos, arde con el fuego de su alma; traspasada por la espada enemiga, devuelve al cielo su espíritud; su cuerpo es trasladado de aquí a aquel lugaf para vivir perpetuamente para Dios.

   Llamada a la suerte santa de las celestiales vírgenes, con su sangre menospreció al enemigo, en su alma venció al diablo; por esto brilla en la gloria coronada por la doble corona de laurel.

   Ella, aclamando sólo al rey celestial, y así unida a los eternos coros de ángeles, entona un cántico nuevo y obtiene el triunfo gozando del reino de la gloria sempiterna.

   Por esto tus humildes siervos, rey sereno, prosternados y confesando al mismo tiempo nuestras impiedades, te rogamos: conforta ya, Padre, con tu medicina a quienes ves llenos de temor.

   Por la santa intercesión de esta limpia nuestros pecados, deshaz los nudos de nuestros crímenes, danos el alivio de tu gracia y que nos gloriemos, santo, de que viviremos siempre contigo.

   Aleja la ira, aparta la peste de nuestros confines, embota la espada del enemigo por el ruego de esta mártir y concede, Cristo, a tus siervos el celestial descanso.

   Cantemos gloria al Padre, y también a Cristo perpetuo, al mismo tiempo que al Santo Espíritu de uno y otro, Dios uno y eterno, que reina antes de los siglos.
   Amén.

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In Laudibus / En Laudes (2)

   Concentu parili Justam canamus
Virgo, quæ Deo placuit pudore
A primis pudica rudibus annis,
Devicto libitu cælebs permansit.

   Hæc quæstu laboris, vasis fictilibus,
Victum pauperibus præbet; sibique
Contemnens sæculum, Christum secuta
Sic perenniter vivit semper in æthera.

   Æternis denique pollens oraculis,
Confossum perimit portentum vibrans
Cœlestis spicula Regis, retundit
Sceptrum, perfidiamque sævi hostis.

   Illico subiens dura tormenta,
Altis suppliciis vitam reperit
Cœlestem, meruit quam terra potens,
Solersque famula victrix quæsivit.

   Hanc pro piaculis jam Christe nostris
Suffragatricem admitte semper:
Ut cives strenue protegat, suo
Sanguine muniens, preceque tutans.

   Æternæ Proli, ingenito Patri
Cum Sancto Spiritu perenni, honor
Sit tibi, gloria semper,
Pollens perpetim sit.
Amen.

   Con armoniosos acordes cantemos a Justa,
virgen que complació a Dios por su castidad;
casta desde sus primeros y tiernos años,
permaneció célibe venciendo la libido.

   Con la ganancia de su trabajo con vasos de barro
ella procura comida para los pobres y para sí,
menospreciando al siglo, siguió a Cristo
y por eso eternamente vive por siempre en el cielo.

   Fortalecida en suma por las eternas profecías,
atraviesa y destruye al ídolo,
haciendo vibrar los dardos del rey del cielo,
debilita el cetro y la perfidia del malvado enemigo.

   Sufriendo al instante duros castigos,
en las crueles torturas encontró merecidamente
la vida celestial, que como sierva hábil y valerosa
en la tierra ganó victoriosa.

   Admítela, Cristo, ya siempre
como intercesora de nuestras impiedades,
para que con diligencia ampare a los ciudadanos,
protegiéndolos con su sangre y defendiéndolos con su ruego.

[...]

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Ad Vesperum - In Laudibus / A Vísperas - En Laudes (3)
   Adsunt punicea floscula virginum,
Cœlesti placido rore virentia,
Quarum vasa Poli stigmate siderum
Sæcli flammigero igne probata sunt.

   Hæc primum olei imbribus inlita
Ignescit facibus cordis in æthera;
Noctis perfidiam, hostis et impetum
Vincens fidei lumine optimo.

   En JUSTA pariter, atque RUFINA est,
 Quæ clarent meritis, moribus inclytis:
Discreto siquidem nomine Virgines,
Uno sed studii munere Martyres.

   Thesaurum Domini legibus inclytum
Vasis fictilibus corporis unici
Gestantes, pretio vascula distrahunt,
Quo quæstu satient viscera pauperum;

   Sed his subsidiis callidus artifex
Frangit testacea vascula invidens;
Ne testa hominum scanderet æthera,
Et pulvis fieret gloria cœlica.

   Hinc robusta fides fragmine fictili
Gliscens martyrium corporis excipit;
Præstans femineo præmia sexui,
Quo celso valeant sidere inlabi.

   Ob hoc vita, salus, et via, veritas
Te summis precibus rex Christe poscimus;
Harum suffragio nos tibi consecres,
Quarum tu fidei voce placatus es.

   Mente nos facito lampade virgines;
Fluxu corporeo effice liberos;
Ut votis rigidis corda calentia
Gestantes habeant regna perennia.

   Te nostra jubilet gloria perpetim;
Qui solus Dominus Trinus, et unus es:
Jugi imperio sæcula continens,
Et cuncta dominans, omnibus imperans.
   Amen.

   Han llegado reverdecidas por el dulce rocío celestial las purpúreas florecillas de las vírgenes, cuyos vasos fueron probados por la marca de los astros del cielo y por el llameante fuego del siglo.

   Ellas, ungidas con las aguas de los primeros óleos, arden con las teas de su corazón para los cielos, venciendo con la perfecta luz de la fe la incredulidad de la noche y el ataque del enemigo.

   He aquí que Justa es lo mismo que Rufina, las cuales resplandecen por sus méritos, por sus insignes costumbres, vírgenes de nombre ciertamente distinto, pero mártires en la ofrenda única de su celo.

   Llevando en los vasos de arcilla de su cuerpo únicamente el tesoro del Señor! glorioso por sus leyes, venden pequeñas vasijas para saciar con su ganancia los estómagos de los pobres.

   Pero el taimado artífice, mirando con malos ojos estas ayudas, rompe las pequeñas vasijas de arcilla para que el barro de los hombres no escalara los cielos y el polvo no se convirtiera en gloria celeste.

   Después, su firme fe, fortaleciéndose por los fragmentos de la arcilla, recibe el martirio del cuerpo, premiando a las mujeres para que puedan penetrar en los excelsos astros.

   Por esto, vida, salud y camino, verdad, Cristo rey, con insistentes ruegos te pedimos que nos consagres a ti por la intercesión de aquellas que te aplacaron con la voz de su fe.

   Haznos vírgenes de alma con la lámpara líbranos del flujo corporal, para que llevando con nosotros unos corazones ardiendo en firmes votos nos tengan los reinos eternos.

   Que nuestra gloria te aclame perpetuamente,
que eres el solo Señor Trino y uno,
abarcando los siglos con tu poder eterno,
dominándolo todo, mandando sobre todo.
Amén.

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In Exeunte Vespera / Vísperas de salida (4)

   Jesu, corona Virginum,
Quem mater illa concipit,
Quem sola Virgo parturit;
Hæc vota clemens accipe.

   Qui pascis inter lilia,
Septus choreis Virginum,
Sponsus decorus gloria,
Sponsisque reddens præmia.

   Quocumque pergis, Virgines
Sequuntur, atque laudibus
Post te canentes cursitant,
Hymnosque dulces insonant.

   Te deprecamur largius,
Nostris adauge mentibus,
Nescire prorsus omnia
Corruptionis vulnera.

   Deo Patri sit gloria,
Ejusque soli Filio,
Cum Spiritu Paraclito,
In sempiterna sæcula.
   Amen.

   Jesús, la corona de las vírgenes,
a quien concibió aquella Madre,
la que sola dio a luz virgen,
estas promesas recibe afable.

   Puesto que pastoreas entre lirios,
de coro de vírgenes rodeado,
esposo adornado de gloria,
el premio a los esposos otorgando.

   A donde te diriges, las vírgenes
te siguen y con aplausos
detrás de ti cantando corren
y hacen sonar himnos gratos.

   Te rogamos largamente
acrecientes en nuestras almas,
ignorar en adelante,
de la corrupción todas las desgracias.

   A Dios Padre sea dada la gloria
y también a su Hijo Unigénito,
así como al Espíritu Paráclito
por los siglos sempiternos.
   Amén.


* Nota: 17 de julio en el calendario actual.

1. Breviarium Gothicum, f. CCLXII. Die XVI Julii. In festo sanctæ Justæ, virginis. Ad Vesperum.
Traducción: Castro Sánchez, José (introducción, traducción, índices y notas) - García Ruiz, Emilio (col.), Corpus christianorum in translation, 19. Himnodia Hispánica. Himno nº 144. Para el día de  santa Justa. En Vípseras. Ed. Brepols, Turnhout 2014, pp. 392-393.

2. Breviarium Gothicum, f. CCLXIV. Die XVI Julii. In festo sanctæ Justæ, virginis. In Laudibus.
Traducción (excepto doxología): Castro Sánchez, José (introducción, traducción, índices y notas) - García Ruiz, Emilio (col.), Corpus christianorum in translation, 19. Himnodia Hispánica. Himno nº 143. Para el día de santa Justa. En Laudes. Ed. Brepols, Turnhout 2014, p. 390.

3. Breviarium Gothicum, f. CCLXV. Die XVI Julii. In festivitate sanctæ Rufinæ, virginis et martyris. Ad Vesperum, in Laudibus.
Traducción (excepto doxología): Castro Sánchez, José (introducción, traducción, índices y notas) - García Ruiz, Emilio (col.), Corpus christianorum in translation, 19. Himnodia Hispánica. Himno nº 147. Para el día de las santas Justa y Rufina. Ed. Brepols, Turnhout 2014, pp. 399-400.

4. Breviarium Gothicum, ff. CCLXVII; CLXXXII. In Exeunte Vespera Sanctarum Virginum Justæ et Rufinæ; Officium, sive historia plurimarum virginum. Ad Vesperos.
Traducción (excepto doxología): Ramos Pérez, M, Himnos latinos de la Liturgia, traducidos al castellano, p. 196. Issuu.com, 2012.

Se recuerda que hasta la fecha no existe traducción oficial de Breviario.

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