La Ermita. Rito hispano-mozárabe

 

EL OFICIO DIVINO O LITURGIA DE LAS HORAS

Breviario

 

HYMNUS / HIMNO

Honore Sanctæ Eugeniæ (1)
(Die XII Decembris. In festo sanctæ Eugeniæ, virginis, et comitum ejus martyrum. Ad Vesperum, in Laudibus/ 12 de diciembre. Santa Eugenia, virgen, y compañeros mártires. Vísperas y Laudes).
Nota. 27 de diciembre en el calendario actual.
   Honore Sanctæ Eugeniæ
Castis canamus laudibus;
Christo fideli jubilo,
Dulci psallamus modulo.

   Qui dudum Sanctam Virginem
 Puro sacravit pectore,
Mentis arcana possidens,
Sacro nitore inluminat.

   Fidelis Christi famula
Mundi calcat jactantiam,
Arctum callem arripiens,
Vitam cœlestem sequitur.

   Castam vitam dum ageret,
Cœnobioque degeret,
Pater effecta Monachis,
Matrem celabat tegmine.

   Edax morbi libidinis
Vexat pectus Melantiæ;
Pulchrum vultumque ut viderat,
Amore cœco carpitur.

   Quem Virgo Christi pervidens
Suis pellit eloquiis,
Sævumque virus aspidum,
Certo refutans carmine.

   Illa Tribunal Judicis,
Furore armata Dæmonis,
Verbis malignis adpetit,
Castam expugnans animam.

   Sed est cremata obscœnitas,
Sancta probatur castitas;
Præfectus, dum Eugeniam,
Prolem recepit propriam.

   Illico temnunt idola:
Reseratur Ecclesia:
Pater in sacerdotio
Martyr dicatus est Christo.

   Moxque ab Alexandria
Roma revertit Claudia
Cum prole; sed Eugenia
Christi sectatur atria.

   Tunc cælebsque Eugenia
Prothum, Hyacinthum socios,
Virtute Christi refertos,
Basillæ offert famulos

   Divinis mox oraculis
Corda perlustrant Virginis;
Ob hoc Pompejus dispuit,
Et Christum Deum credidit,

   Pro quo ense percutitur,
Et Christo sponso jungitur:
Prothus et Hyacinthus iterum
Plectuntur collo gladio.

   Tetris post hæc Eugenia
Bis denis trusa feriis,
Nescia potusque cibi
Mucrone plectitur civis.

   Cœlis locatur Spiritus
Sanctorum cum agminibus:
Nos annuis recursibus
Hymnum Deo persolvimus;

   Horum nos, Deus, meritis
Ablatos nunc a vitiis,
Sursum reduc a sordibus,
Reformans sacris sedibus.

   Præsta Pater tu inclyte,
 Cuncta qui regis cum Prole
Paraclito cum Spiritu
Simul per omne sæculum.
   Amen.

 

   Con puras alabanzas cantemos
el honor de santa Eugenia,
salmodiemos jubilosos con dulce melodía
a la fiel de Cristo,

   Que consagró hace mucho tiempo
a la santa virgen de puro corazón y,
poseyendo los secretos de su alma,
la ilumina con sagrado resplandor.

   La fiel sierva de Cristo pisotea
la ostentación del mundo y,
tomando con presteza el estrecho sendero,
persigue la vida celestial.

   Mientras vivía en el cenobio
y llevaba una vida casta
hecha un padre para los monjes,
bajo su vestidura ocultaba a una madre.

   El amor devorador de la libido
veja el pecho de Melancia,
que tras ver su hermoso rostro
es presa de un ciego amor.

   La previdente virgen de Cristo
la rechaza con palabras justas,
refutando con sentencias morales ciertas
el veneno de la cruel serpiente.

   Armada aquella con la furia del demonio,
se dirige al tribunal del juez
tratando de ensuciar con perniciosas palabras
su alma pura.

   Pero la obscenidad fue abrasada
y la santa castidad es probada
al tiempo que el prefecto
recuperó a su hija Eugenia.

   Al punto desprecian los ídolos,
se abre de nuevo la iglesia,
el padre fue consagrado a Cristo
como mártir en el sacerdocio.

   Y enseguida Claudia
vuelve a Roma desde Alejandría,
y con sus hijos y con Eugenia
frecuentan los atrios de Cristo.

   Entonces la virgen Eugenia
ofrece a Basila como servidores a
sus compañeros Proto y Jacinto,
que estaban llenos de la fuerza de Cristo.

   Inmediatamente con divinos oráculos
iluminan el corazón de la virgen,
por lo cual rechazó a Pompeyo
y creyó en Cristo Dios

   Por esto es atravesada por la espada
y se desposa con Cristo;
asimismo Proto y Jacinto
son degollados con la espada.

   Después de esto, encerrada Eugenia
durante veinte días en las sombras
sin probar comida ni bebida,
fue matada con la espada, ciudadana del cielo.

   Su espíritu es colocado en los cielos
con los ejércitos de los santos;
nosotros a la vuelta del año
pagamos un himno a Dios.

   A nosotros, Dios, ya lavados
de nuestros vicios por los méritos de estos,
elévanos desde nuestra suciedad
restituyéndonos a las sagradas moradas.

   Concédenoslo tú, Padre glorioso,
que lo riges todo con el Hijo
al mismo tiempo que con el Espíritu Paráclito
por todos los siglos.
   Amén.

1. Breviarium Gothicum, ff. CCCXLVI-CCCXLVII.
Traducción: Castro Sánchez, José (introducción, traducción, índices y notas) - García Ruiz, Emilio (col.), Corpus christianorum in translation, 19. Himnodia Hispánica. Himno nº 114. Para el día de santa Eugenia. A Vísperas.. Ed. Brepols, Turnhout 2014, pp. 310-311.

Se recuerda que hasta la fecha no existe traducción oficial de Breviario.

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