La Ermita. Rito hispano-mozárabe

 

ARTÍCULOS HISPANO-MOZÁRABES

 

NAVIDAD MOZÁRABE EN AL-ÁNDALUS

En este artículo se nos ofrecen unas sugerentes pinceladas sobre la celebración de la Navidad en la vieja España andalusí y de la fuerza y el arraigo que tenían aquellas costumbres incluso entre los mahometanos, hasta el punto de despertar el recelo de la ortodoxia muslímica.

Las evocadoras descripciones de las figuras de dulces que elaboraban aquellos mozárabes han desatado la imaginación de los distintos autores, queriendo ver en ellas remotos precedentes de los roscones de Reyes 1, los belenes o incluso más forzadamente de las monas de Pascua 2.


La celebración de la Navidad en al-Andalus
y la convivencia entre cristianos y musulmanes

ALEJANDRO GARCÍA SANJUÁN

En, Te Cuento La Navidad, Visiones y miradas sobre las fiestas de invierno,
Miura Andrades, José María (dir.)
Editorial Aconcagua, Sevilla 2011, pp. 44-46

La celebración de la Navidad 3

Los testimonios de que disponemos sobre la celebración de la Navidad por los cristianos deben ser calificados de indirectos, ya que no proceden de descripciones o narraciones de los propios cristianos, sino de textos árabes obra de autores musulmanes, casi siempre de juristas. El propósito de estos alfaquíes no era el de analizar o describir las fiestas de los cristianos, sino condenar la participación de los musulmanes en las mismas, considerada como una actitud reprobable y como una 'innovación' (bid'a), concepto en cierta medida equiparable a la herejía cristiana (Maíllo, 1987, 39). Los textos de los alfaquíes hablan de tres clases de fiestas cristianas en las que solían integrarse los musulmanes, designadas respectivamente como ansara (fiesta de San Juan), milad (Navidad) y yannayr o nayruz (Año Nuevo).

Dado que el interés de los alfaquíes era condenar la participación de los musulmanes en las celebraciones cristianas, dichos testimonios no suelen incluir amplias referencias a las características de las mismas, sino que se centran en los motivos que justifican, desde el punto de vista islámico, dicha negativa. No obstante, ciertos textos aluden de forma puntual y parcial a algunos de los elementos que formaban parte de tales celebraciones.

Uno de los mejores testimonios para conocer en qué consistía la celebración de la Navidad entre los cristianos de al-Andalus es el tratado de Abu-l-Qasim al-Azafi, soberano de Ceuta entre 1249-1278, escrito para condenar la participación de los musulmanes en las fiestas cristianas y proponer, en cambio, la conveniencia de instaurar la fiesta del nacimiento de Mahoma como alternativa islámica a la Natividad de Jesucristo. Este tratado fue editado y traducido por F. de la Granja en el primero de sus dos artículos sobre el tema que nos ocupa.

El siguiente pasaje del tratado de al-Azafi, que reproduzco a continuación, nos da algunos pequeños detalles sobre la forma en que se festejaba la Navidad y la clase de ritos y actividades que incluía, tales como el intercambio de regalos (manjares y joyas), el consumo de productos y alimentos especiales, la presencia de puestos callejeros de comida dispuesta formando "ciudades" y vacaciones para los niños en el colegio (De la Granja, 1969, 224):

"En estas fiestas se hacen unos a otros preciosos regalos que han elegido de antemano y "ciudades" en las que forman e inventan diversas figuras. Los ricos montan en sus casas puestos como los de los tenderos y los arreglan esmeradamente. Hay que gente que permite a sus familiares comer de ellos, y otros se lo prohíben. Los adornan como si se tratase de una desposada subida en su estrado, tras la de la cual no se cerraran las puertas. Los hay que venden una parte de aquello y venden el resto.

Nos ha contado más de un viajero que en algunas ciudades de al-Andalus estos puestos llegan a valer setenta dinares o más, por los quintales de azúcar que contienen, las arrobas de alfeñiques, la variedad de frutas frescas, bolsas de dátiles, sacos de pasas e higos, de diferentes clases, especies y variedades, y toda suerte de cascajo: nueces, almendras, avellanas, castañas, bellotas y piñones; amen de caña de azúcar, y toronjas, naranjas y limas de la mejor calidad. En algunas ciudades hacen cazuela de pescado en salazón, en lo que gastan hasta treinta dirhemes, y otras comidas por el estilo (...)

Sueltan a los niños de las escuelas, y con ello les llenan el corazón de amor por esas innovaciones que ya han echado raíces".

La referencia a la elaboración de esas "ciudades" se encuentra también en otro texto, transmitido por el cronista magrebí del siglo XVII al-Maqqari y que fue traducido por el arabista decimonónico F. J. Simonet en su célebre Historia de los mozárabes. El texto señala que, en cierta ocasión, el poeta y literato Abu Imran Mud al-Tavani, es decir, el trianero, fallecido en el año 1241-1242, entró en casa de cierto personaje importante. Era entonces la fiesta de Año Nuevo o nayruz, nombre que Simonet transcribió erróneamente por Nairm (?), manifestando el poeta su sorpresa y admiración ante la costumbre de elaborar, en tal fecha, ciudades hechas de masa con bellas figuras, lo que le inspiró unos versos. A continuación reproduzco la traducción del texto según la versión del citado arabista (Simonet, 1983, N, 820; al-Maqqari, 1988, N, 63):

"Y dijo Abu Amran Musa el Triani con motivo de haber entrado un día de Nairm (sic, por nayruz) en casa de uno de los magnates, los cuales tenían por costumbre el hacer en tal día ciudades de pasta con preciosas figuras; y como mirando a la ciudad le hubiese agradado, le dijo el dueño de la casa: "Descríbela y tómala", y él dijo:

Una ciudad amurallada: asómbranse de ella los mágicos.
No la construyeron sino las manos de una virgen casta.
Parece una esposa que sale a vistas hecha de pan de flor y dulces.
Y no tiene más llaves que los diez dedos".

Aún siendo una idea no contrastada, tal vez cabría ver en esas ciudades con figuras realizadas por los cristianos andalusíes un remoto precedente de la tradición navideña de los belenes.

Una extraordinaria reproducción en dulce de mazapán de la Puerta de los Leones de la Catedral de Toledo luce en un escaparate de la capital toledana. La Puerta del Sol de Toledo y su muralla en mazapán nos transportan a la dulce "ciudad amurallada" descrita por al-Maqqari.

Aparte de estas breves referencias, muy poco más es lo que podemos saber acerca de la forma en que los cristianos celebraban sus fiestas, si bien los mismos textos nos informan de manera indirecta sobre otras celebraciones cristianas, según comenté anteriormente.


Notas

1 Boloix Gallardo, Bárbara, Las primeras celebraciones del Mawlid en al-Andalus y Ceuta, según la Tuhfat al-mugtarib de al-Qastālī y el Maqsad al-sarīf de al-Bādisī, Anaquel de Estudios Árabes 2011, vol. 22 79-96, p. 80.
2. Balaña i Abadía, Pere, La Navidad en la España musulmana. p. 89.
3. Extractamos del artículo lo referente a la Navidad (N. de La Ermita).

 

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