RITO HISPANO-MOZÁRABE

 

VESTIDURAS Y ORNAMENTOS LITÚRGICOS.

 

SOBRE LOS ORNAMENTOS LITÚRGICOS A EMPLEAR

Ferrer Grenesche, Juan Miguel. Curso de Liturgia Hispano-Mozárabe. Ed. Estudio Teológico de San Ildefonso, Toledo 1995, pp. 202-203.


Sobre este particular los nuevos Prenotandos son muy abiertos. Posiblemente sea difícil determinar con exactitud si se puede hablar de una indumentaria litúrgica propia de la Liturgia Hispana. El número 165 de los Prenotandos dice de hecho: «Pueden utilizarse los ornamentos del Rito Romano o del Rito del lugar. Sin embargo, téngase presente que, en los períodos visigótico y mozárabe, el diácono vestía sólo alba y estola».

Por tanto en celebraciones extraordinarias, lo más fácil será emplear los ornamentos del Rito del lugar.

San Millán vestido con sagrados ornamentos (s. XI)
San Millán vestido con sagrados ornamentos rodeado de S. Aselo y otros santos. Arca de S. Millán (s. XI)

Puede ser de interés decir algo más sobre los ornamentos en el Rito Hispano. Cuando los Prenotandos hablan de alba, más bien tendrían que decir túnica talar. Los grabados presentados en el artículo ya citado del profesor Íñiguez (1) bastan para comprender que todos los ministros del altar empleaban las largas túnicas talares, con mangas, y en telas de colores, más o menos decoradas, de las que habla san Isidoro en sus Etimologías (2), muy semejantes a las hoy empleadas por los sacerdotes bizantinos. La estola la vestían los diáconos, pendiente por delante y detrás, sobre el hombro izquierdo (3), al igual que los presbíteros, la apoyaban sobre su nuca y la dejaban caer por el pecho (4). La dalmática parece ser considerada una vestidura «sacerdotal» (¿episcopal?), lo cual parece corroborado por el estudio de las miniaturas de la época mozárabe, que representan a los obispos con una segunda túnica, más corta, sobre la túnica talar común a todos los ministros. La casulla es empleada, a ciencia cierta, por los presbíteros (5), es un gran manto con capucha, que cubre todo el cuerpo, en telas de colores y ornato muy diverso (6). Parece que también los obispos la usaban. La mitra, como ornamento episcopal, entró muy tarde en el uso litúrgico hispano, así como en el romano. Lo que queda claro es que el obispo, al ser ordenado, recibía el báculo y el anillo, como el diácono la estola y el presbítero la estola y la casulla (7).

Pensamos que donde se celebre el Rito de modo ordinario y cotidiano se podrían tener en cuenta estos datos a la hora de confeccionar nuevos ornamentos, sin que esto suponga una ruptura con la ya larga tradición, en lugares como la capilla mozárabe de la catedral de Toledo, de emplear los ornamentos del Rito Romano. Y tampoco nos parece absurdo que a la hora de confeccionar ornamentos en España algún diseñador tuviese en cuenta nuestra propia tradición, sin menoscabo de las normas al respecto para el rito romano .


NOTAS.

1. F. Íñiguez, 'La liturgia en las miniaturas mozárabes', en Archivos leoneses, XV, 1961, 49-76.
2. Cf. Isidoro de Sevilla, Etymologiarum, XIX, 6-8; 464-465.
3. Cf. Liber Ordinum episcopal, ed. J. Janini, Silos 1991, 87.
4. Cf. ibid., 95.
5. Cf. Isidoro de Sevilla, Etymologiarum, XIX, 9; 464-465.
6. Cf. Liber Ordinum episcopal, 95.
7. Cf. Isidoro de Sevilla, Etymologiarum, XIX, 17; 472-473.

 

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