La Ermita. Rito hispano-mozárabe

 

VESTIDURAS Y ORNAMENTOS LITÚRGICOS.

 

CÁLICES DE COMUNIÓN

La Comunión bajo las dos especies

Según el prenotando 138 del Misal hispano-mozárabe la comunión ha de distribuirse a los fieles bajo las dos especies eucarísticas del pan y el vino. Así se prescribía también en el antiguo Missale mixtum, anterior a la revisión.

En las celebraciones ocasionales del rito hispano-mozárabe, este punto no suele observarse. Y eso a pesar de que incluso el rito romano ya permite la posibilidad, en determinadas ocasiones, de que los fieles puedan recibir la comunión bajo las dos especies. Parece que la falta de tradición en el caso del rito romano, o la mayor dificultad de orden práctico que supone la distribución del vino entre los fieles, pesa a la hora de su efectiva aplicación.

El cáliz de Silos

Sin embargo, de esta antiquísima práctica de la liturgia hispano-mozárabe, tenemos como ejemplo representativo el famoso cáliz de Silos (fig.1); única muestra de cáliz de comunión que ha llegado hasta nosotros de la época mozárabe.

Se trata de un gran cáliz de plata dorada de 30 cm de alto y 19 cm de diámetro en la boca, con una capacidad de hasta dos litros y medio, lo que lo convierte en uno de los vasos consagrados más grandes de todo el Occidente medieval.

Fig. 1. Cáliz de Silos.
Monasterio de Santo Domingo de Silos (Burgos).
Museo del Monasterio

Datable en el segundo tercio del siglo XI, parece ser que fue realizado en el propio taller del monasterio de Silos por iniciativa de Santo Domingo; punto este último que lo confirma la inscripción que hay en el solero en la que el famoso abad dedica el cáliz a San Sebastián y que dice: + In nomine Domini ob honoren sci Sabastiani Dominico (sic) abbas fecit.

Consta de dos semiesferas contrapuestas unidas por una gran bola central o macolla conformando un conjunto cuasi-simétrico. A esta disposición se le han querido dar interpretaciones simbólicas, a veces no coincidentes entre sí. De cualquier modo, representaciones esquemáticas similares a este cáliz pueden encontrarse en los Beatos (fig. 2), lo que indicaría una morfología común en la elaboración de estas piezas. Presenta una ornamentación sencilla a base de entrelazos de filigrana y arquitos de herradura.

Fig. 2. Iglesia de Filadelfia y su ángel (detalle).
Beato de Gerona (a. 975). Museo de la catedral de Gerona.

Bendición de los cálices

En el Liber Ordinum (1) se halla la siguiente fórmula para la bendición de los cálices destinados al culto:

BENEDICTIO CALICIS / BENDICIÓN DE UN CÁLIZ
Deus, qui Moysi famulo tuo, in Horeb monte servanda populo tuo precepta disponens, templum sanctum tuum qualiter edificaret instituisti, sacra quoque vasa que inferri altario tuo deberent ad instar vasorum celestium docuisti: precamur, ut hunc calicem in quo celebraturi sumus sacrosancta misteria, emissione Sancti Spiritus tui celesti benedictione sanctifices, gratumque et acceptabile habeas atque benedicas, ac digne sociatum vasculis tuis, et acceptabilem deferat famulatum, et dignis tuis misteriis consecratur.- Amen

© Miguel-R. García, 2003


Bibliografía.

Fontaine, Jacques: La España Románica. El Mozárabe, Vol 10. Ed. Encuentro, Madrid 1978-1984.

Gómez Moreno, Manuel: Iglesias mozárabes. Arte español de los siglos IX al XI. Ed. Universidad de Granada. Granada 1998 (Ed. fac. 1948)

Fernández González, Etelvina. El arte mozárabe en Los mozárabes, una minoría olvidada. Ed. Fundación El Monte, Sevilla 1997.

Nota.

(1) Edición de M. Férotin, OSB, 1904. Núm. LIV, col. 157-158.

 

Índice liturgiaInicio página

© La Ermita. España MMIII