La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa Común de Santa María Virgen

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


 

Prælegendum / Canto de entrada  
Ave, vírginum speciósa virgo.
Illæso pudóre Deum eníxa.
Salve, Virgen de las vírgenes.
Madre de Dios sin mancilla.
V/. Te Angelórum, nominúmque catérvæ Dei venerántur paréntem et colláudant.
R/. Illæso pudóre Deum eníxa.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen
R/. Illæso pudóre Deum eníxa.
V/. Te alaban los coros de los ángeles y la muchedumbre de los hombres que jubilosos te aclaman como Madre de Dios.
R/. Madre de Dios sin mancilla.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Madre de Dios sin mancilla.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Magníficent te, Deus, cunctæ creatúræ, quarum cónditor tam insígnem hóminis fábricam eiúsdem carnis assumptióne in alvo virgínea Beátæ Maríæ recúmbens illustráre dignátus es.
Eius, quæsumus, intervéntu nobis mentis et córporis tríbue pudicítiam, qui eius nívei pudóris claustra illibáta servásti post partum.

R/. Amen.
Oh Dios, que proclamen tu grandeza todas tus criaturas, porque tú, su creador, has querido honrar tan insigne obra tuya como es el ser humano, asumiendo su carne, acogido en el seno virginal de Santa María. Por su intercesión te pedimos nos concedas la limpieza de cuerpo y alma, a ti, que mantuviste intacto después del parto el sagrario de su inmaculada pureza.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Is 7,10-15
Léctio libri Isaíæ prophétæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del profeta Isaías.
R/. Demos gracias a Dios.
In diébus illis:
Locútus est Dóminus ad Achaz dicens: «Pete tibi signum a Dómino Deo tuo in profúndum inférni sive in excélsum supra».
Et dixit Achaz: «Non petam et non tentábo Dóminum».
Et dixit: «Audíte ergo, domus David; numquid parum vobis est moléstos esse homínibus, quia molésti estis et Deo meo? Propter hoc dabit Dóminus ipse vobis signum. Ecce, virgo concípiet et páriet fílium et vocábit nomen eius Emmánuel; butýrum et mel cómedet, ut ipse sciat reprobáre malum et elígere bonum».

R/. Amen.

En aquellos días:
El Señor se dirigió otra vez a Acaz y le dijo: «Pide al Señor tu Dios una señal, aunque sea en las profundidades del abismo o en las alturas del cielo».
Acaz respondió: «No la pediré, no quiero tentar al Señor».
Isaías dijo: «Escuchad, pues, casa de David: ¿os parece poco cansar a los hombres, para que queráis también cansar a mi Dios?
El Señor mismo os dará una señal. Mirad: la virgen encinta da a luz un hijo, a quien ella pondrá el nombre de Emanuel. De cuajada y miel se alimentará hasta que sepa rechazar el mal y elegir el bien».

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 86,5-6
Mater Sion dicet: Homo et homo factus est in ea, et ipse fundávit eam Excélsus. Se dirá de Sión: «Uno a uno, todos han nacido en ella, y el mismo Altísimo es el que la sostiene».
V/. Dóminus narrávit in scriptúras populórum suórum et príncipum eórum qui fecérunt in ea.
R/. Et ipse fundávit eam Excélsus.
V/. El Señor escribirá en el registro de los pueblos: «Éste ha nacido allí».
R/. Y el mismo Altísimo es el que la sostiene.

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Apostolus / Apóstol He 1,12-14
Léctio libri Áctuum Apostolórum.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.
R/. Demos gracias a Dios.
In diébus illis:
Revérsi sunt in Ierúsalem a monte, qui vocátur Olivéti, qui est iuxta Ierúsalem sábbati habens iter. Et cum introíssent, in cenáculum ascendérunt, ubi manébant et Petrus et Ioánnes et Iacóbus et Andréas, Philíppus et Thomas, Bartholomæus et Matthæus, Iacobus Alphæi et Simon Zelótes et Iudas Iacóbi.
Hi omnes erant perseverántes unanímiter in oratióne cum muliéribus et María matre Iesu et frátribus eius.

R/. Amen.

En aquellos días:
Regresaron a Jerusalén desde el monte de los Olivos, que dista poco de Jerusalén, lo que se permitía andar en sábado. Y así que entraron, subieron a la estancia de arriba, donde se alojaban habitualmente. Eran Pedro y Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago el de Alfeo, Simón el Zelotes y Judas el de Santiago.
Todos ellos hacían constantemente oración en común con las mujeres, con María, la madre de Jesús, y con sus hermanos.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Lc 2,48-51
Léctio Sancti Evangélii secúndum Lucam.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del Santo Evangelio según san Lucas.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:
Dixit María mater eius ad Iesum: «Fili, quid fecísti nobis sic? Ecce pater tuus et ego doléntes quærebámus te».

Et ait ad illos: «Quid est quod me quærebátis? Nesciebátis quia in his, quae Patris mei sunt, opórtet me esse?». Et ipsi non intellexérunt verbum, quod locútus est ad illos.

Et descéndit cum eis et venit Názareth et erat súbditus illis. Et mater eius conservábat ómnia verba in corde suo.

R/. Amen.

En aquel tiempo:
María, su madre, dijo a Jesús: «Hijo, ¿por qué has hecho esto? Tu padre y yo te hemos estado buscando muy angustiados».

Les contestó: «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debo ocuparme en los asuntos de mi Padre?». Ellos no comprendieron lo que les decía.

Jesús fue con ellos a Nazaret, y les estaba sumiso. Su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.

R/. Amén.

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Laudes  
Allelúia. Aleluya.
V/. Virgo post partum Dei gratíssima coniux, gaude, cunctórum mater fidélium.
R/. Allelúia.
V/. Virgen después del parto, esposa muy amada de Dios, alégrate, madre de todos tus hijos fieles.
R/. Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio  
Tibi, sancte Pater, ómnipotens sempitérne Deus, hóstias immolámus Fílii tui Dómini nostri Iesu Christi Matris múnera recoléntes. Te ofrecemos, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, celebrando los misterios de su Madre.
V/. Cuius intercessióne placátus nostrórum áblue sordes delictórum. V/. Complacido por su intercesión, borra la mancha de nuestros pecados.
R/. Matris múnera recoléntes. R/. Celebrando los misterios de su Madre.
V/. Ut quæ immaculáta concépit, vírgoque péperit, fidélium reátus intemeráta précibus emúndet. V/. Ella concibió sin mancilla y fue madre virgen, que su amabilísima intercesión limpie las culpas de sus hijos fieles.
R/. Matris múnera recoléntes. R/. Celebrando los misterios de su Madre.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Tendámus ad omnipoténtis Dei misericórdiam súpplices palmas qui Vírginis Maríæ pudíci decóris thálamum prælégit, quæ unigénitum Fílium suum mundi salútem páreret.
Præstat beatíssima Vírgo et parens nobis protectiónis auxílium.
Ad cuius lábra melíflua fácile pius inclínat aures Fílius imménsæ cleméntiæ auctor.

O sponsa Dei Maríæ, audítum pulsa cleméntem Patris ac Nati ut nostras miserátus ruínas, pia lúmina misericórditer flectat, quo piácula mundet et crímina laxet et culpárum póndera rélevet iacéntium. Pœnarúmque sárcinas tollat. Eia, pudóris almi Virgo fœcúnda, funde preces ad Fílium ut nobis præstat auxílium. Lábimur sine te suffragánte, María, mérgimur profúnda scélerum abýsso absque Fílii tui remígio salutári, pórrige ergo pias lapsis manus. Confírma labántes, lánguidos réfore, ac tibi laudum vota reddéntes propítia exaudíre dignáris.
R/. Amen.

Alcemos las manos suplicantes hacia Dios Todopoderoso, rico en misericordia, que predispuso como tálamo de hermosura inmaculada a la Virgen María para que diera a luz a su Hijo unigénito el Salvador del mundo.

Que ellla, Virgen y Madre santísima, nos dé su protección, pues, a sus dulces palabras atiende gustoso su hijo, Dios de inmensa clemencia.
Oh María, esposa de Dios, despierta la atención compasiva del Padre y del Hijo para que tenga piedad de nuestra desgracia y vuelva a nosotros sus ojos misericordiosos, limpie las manchas, perdone el pecado, libre a los caídos del peso de las culpas y del yugo del castigo.
Ea, pues, Santa Virgen casta y fecunda, suplica infatigable ante tu Hijo para que nos conceda su auxilio. Sin tu intervención nos desmonoramos, oh María; sin la acción salvadora de tu Hijo nos hundimos en el profundo abismo de la culpa. Tiende, pues, tu mano compasiva a los caídos, sostén a los que vacilan, da fuerza a los débiles y escucha benévola las peticiones de quienes te tributan alabanzas.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Omnípotens adoránde treméndeque Deus, qui providéntia ineffábili rerum dírigis cursus cunctárum et póndere libras aquárum gúrgites eleméntaque locis aptas, quorum mixtióne córpora subsistére iubes, ut mirabílium tuórum non modo in magnis, sed in parvis insígnia osténdas.
At maiestáti tuæ parum erat condidísse ómnia, quibus leges impóneres, nisi hóminis lapsum, cui servírent, reparándo reformáres.
Quippe cecidísse Evam, luctus nostri paréntem, quid páteris misérius nobis?
Verum grátiæ plenitúdine te, Dómine obumbrásse Maríam, quid felícius?

Génuit illa flébiles et peritúros, concépit ista Deum hóminem, prístinæ ruínæ reparatórem.
Cécidit homo infelícis culpæ reus, suscépit ex María hóminem, qui nos redímeret Deus.
Speciósa Dei Patris sponsa, atque Fílium Dei parítúra a sæculis prælécta, oret pro nobis pia intervéntrix, ut piáculis expiáti, Patrem cum Fílio et Spíritu Sancto vócibus sincéris cum María laudémus atque sine fine cérnui unum in Trnitáte Deum adorémus in sæcula sæculórum
R/. Amen.

Dios omnipotente, digno de adoración y reverencia, tú riges el devenir del universo con providencia inefable, mantienes en equilibrio el torbellino de las aguas, colocas en su lugar cada elemento y haces que, combinándose entre sí, formen los distintos cuerpos; así muestras las maravillas de tu obrar, no sólo en las inmensidades, sino también en lo más diminuto.
Pero hubiera sido impropio de tu gran poder, haber creado el universo y haberle dado leyes, si por la redención no hubieras trocado el destino del hombre caído a quien ese universo debe servir.
¿Hay mayor miseria para nosotros, sus descendientes, que el hecho de que pecara Eva, la madre de nuestra desgracia?
Pero ¡Qué mayor dicha para nosotros! Tú, Señor, has puesto a María bajo la sombra de tu amor incondicional.

Eva nos engendró miserables, destinados a la muerte, María ha concebido al que es Dios y hombre, restaurador de la ruina de antaño.
Había caído el hombre, reo de infausto pecado, pero ha recibido de María otro hombre que es Dios dispuesto a redimirnos.
Que la agraciada esposa de Dios Padre, la elegida desde la eternidad para engendrar al Hijo de Dios, pida por nosotros como compasiva intercesora para que, liberados del pecado, alabemos con María, de todo corazón, y adoremos humildemente a Dios único en la Trinidad, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Te Deum, Fílium Dei, summis gratiárum munéribus excólimus, licet Incarnatiónis tuæ sacratíssimæ mystéria recensére dignis clamóribus non suffícimus, cum Vírginis Matris tuæ in alvo ad salútem humáni géneris fœdera suntínitia, eius ergo intervéntu nos cælo dignos effícere dignéris, qui eius claustrum, pudeicítia decórum, subíre non dedignátus, hóminum commércium cæléstium spirítuum consórtium mirábili providéntia iníre fecísti.

Per cuius sanctíssima mérita te súpplices postulámus, ut a contágiis terrénæ fœditátis corda tuórum emácules et grátia tua mentes nostras visitándo refúndas, quo pausántium animábus réquiem et vivis pacem largáris.
R/. Amen.

Te alabamos llenos de agradecimiento, oh Dios e Hijo de Dios, aunque somos incapaces con nuestras voces de hacer digna memoria del misterio de tu santa Encarnación, cuando en el vientre de la Virgen, tu madre, se selló la alianza para la salvación del género humano.
Por intercesión suya acude a disponernos para el cielo, tú que accediste a morar en sus entrañas tan hermosas por la virginidad, y que, con un plan tan admirable, hiciste entrar a la humanidad en la compañía de los espíritus celestiales.

Te pedimos humildemente por sus méritos santísimos que purifiques el corazón de tus fieles de las manchas de esta tierra funesta, visites nuestras almas y las inundes de tu gracia, des el descanso a los que duermen y a los vivos les concedas la paz.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Miserére plebis tuæ, Dómine, miserére, qui exímiæ caritátis tuæ súmere atque crucis ecúleum subire voluísti, quique Vírginem Matrem, pro nobis reátibus pendens in ligno, Vírgini discípulo commendásti, placáre, quæsumus, ob nostra facínora infénsus, ut tuæ commendatióne mereámur in hac peregrinatióne et advérsa pati patiénter et secúndis sóbria pace gaudére.
R/. Amen.
Ten compasión de tu pueblo, Señor, ten compasión; tú, que con extraordinario amor y generosidad, has querido asumir nuestra carne mortal y sufrir el suplicio de la cruz, tú, que colgado del madero por nuestros pecados, confiaste tu Madre Virgen al discípulo virgen.
Te pedimos que cese tu enojo por nuestros pecados; así, por tu inmensa benevolencia, con el don de la paz, podremos sufrir con paciencia las adversidades y, en la dicha, gozar discretamente de paz en nuestro destierro.
R/. Amén.
Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú, que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Vere dignum et æquum est, summo immortalíque Deo grátias immortális omni conátu ágere, et Iesu Christo ætérno Fílio suo, ex Vírgine gloriósa beáta María Spíritu Sancto obumbratióne concépto, atque dénuo pro nostra salúte nato, qui ex sémine David secúndum carnem Vírginem mundíssimam, de qua nascerétur, prophéticis oráculis se præfátum nascitúrum elégerat.

Virgo nempe régia non alta sápiens, sed humilia respíciens, ab Ángelo nuntiánte salutáta, sed non corde exaltáta, quæ ad laudes próprias turbáta est, non gáudio effúsa, quæ prior fide in mente génuit, quam in ventre Deum, quem natum adórat creatórem, quem Angelórum obséquia plusquam hóminem testántur, qui palam fit pastóribus, quem sapiéntium obtúsa corda non nóverat, astrum iúbaris insóliti Reges docet, et antecédit, ducátum præbens ad Salvatórem, qui vágiens in præsépe Regum sceptra curvávit; et qui matri non íntulit fastídia ventris, eius suffúdit mirábili iúbilo menten.
In partu Vírginem se læta mirátur, in Fílio se matrem Altíssimi lætátur, lactábat prolem Virgo, per quam páscitur homo.
Te ígitur omnipoténtem mirabília ópera exáltant, quia maióra féceris rediméndo quam creándo.
Condidísti nos in sapiéntia, redemísti in misericórdia, quem decet hymnus, quem mérito Angelórum laudat exércitus et unanímiter spíritus iustórum laudántes adórant ita dicéntes:

En verdad es digno y justo que, con toda el alma demos gracias por la eternidad al Dios eterno y excelso y a su eterno Hijo Jesucristo, concebido de la gloriosa Virgen Santa María, bajo la sombra del Espíritu Santo, y nacido de nuevo por nuestra salvación. Pues él tenía anunciado por boca de los profetas que había de nacer y se eligió para ello a una Virgen pura de la estirpe de David según la carne.

De alcurnia real era la Virgen, pero no se enorgulleció sino que anheló el último puesto. Cuando la saludó el mensajero angélico no se jactó en su interior, al contrario: se turbó ante las alabanzas y no manifestó satisfacción.
Antes de tenerlo en sus entrañas, tenía a Dios en su alma por la fe, y una vez nacido, lo adoró como a creador. Los honores que le tributaron los ángeles manifestaban que él está por encima de todo lo humano.
Se dio a conocer a los pastores él a quien no reconoció la mente oscurecida de los sabios. Un astro de luz inusitada le anunció a los soberanos que, aun llorando en el pesebre, hizo inclinarse ante sí los cetros reales.
Y el que no dio molestias a su madre en el cuerpo llenó en cambio, su espíritu de alegría. Ella estaba admirada, en medio del gozo, y se alegraba de tener un Hijo que la hacía madre del Altísimo, que sustenta a todos los hombres.
Por eso, Señor todopoderoso, tus maravillosas obras te engrandecen, porque has hecho mayores portentos al redimirnos que al crearnos: al crearnos mostraste tu sabiduría; tu misericordia, en cambio al redimirnos.
Por eso eres digno de alabanza, tú, a quien alaban con razón multitud de ángeles, y las almas de los justos ensalzan y adoran unánimes, diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus, vere beátus Dóminus noster Iesus Christus, qui Matris sanctíssimæ vírginem custódem destinávit, quæ in terris célebris homínibus, ab Ángelis celébrior in cælis cólitur.
Illa mysteriórum divinórum cónscia parens, Apostolórum non ignára mali consolabátur ærúmnas et Fílli arcána fidelis et mýstica discípulis revelábat.
Cuius ex melle dúlcior fluébat orátio, cooperánte Dómini Matre Fílii eius affluéntia, qui vivit et ómnia regit cum Patre et Spíritu Sancto.

Christus Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Santo es, en verdad, dichoso es nuestro Señor Jesucristo; él, por solicitud con su santísima Madre dispuso que el discípulo virgen fuera custodio de su pureza virginal, y más ensalzada aun por los Ángeles en el cielo.
Ella, que, como madre penetraba los misterios divinos y era consciente de la pena de los Apóstoles, les consolaba en su aflicción, y como fiel al Señor, revelaba a los discípulos los misteriosos arcanos de su Hijo.
De su boca brotaban palabras más dulces que la miel, pues asistían a la Madre las riquezas del Hijo, que vive y todo lo gobierna con el Padre y el Espíritu Santo.

Cristo, Señor, y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Illustratióne tua, Christe Iesu, méntium nostrárum tolle calíginem, nam Vírginis Matris tuæ méritis póscimus adiuváre, oramúsque ut eius patrocínio hæ obláta sanctífices et sanctificáta nostrórum tergant scélerum máculas et ad tua promíssa nos dirígere digneris.
R/.
Amen.
Cristo Jesús, disipa con tu luz las tinieblas del alma en quienes te pedimos ayuda por los méritos de la Virgen Madre y te suplicamos, apoyados en su patrocinio, que santifiques estas ofrendas para que, una vez santificadas, borren las manchas de nuestros pecados y así tú nos prepares para recibir lo que has prometido.
R/.
Amén.
Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas, benedícis ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Deus virtútum, sponsæ tuæ Ecclésiæ indefíciens conservátor, quam per gloriosíssimam Vírginem matrem tuam gratiárum donis vivíficas, eius, quæsumus, pia intercessióne ad mandatórum tuórum observántiam dirígere dignéris, et præsta, ut puro corde, quod præcipis, orémus e terris: Dios del poder, protector infatigable de tu esposa, la Iglesia, a la que das vida con tus desinteresados favores por medio de la gloriosísima Virgen, Madre tuya; te pedimos que por su material intercesión nos impulses a la observancia de tus mandatos y nos concedas orar desde la tierra con corazón limpio, como tú nos recomiendas:

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Benedictio / Bendición
Miséricors Deus, per illam caritátem, quam hábuit erga Vírginem Matrem suam, vobis cónferat auxílium ad vitam ætérnam.
R/. Amen.
Dios misericordioso, por el amor que tuvo a la Virgen, su Madre, os dé su auxilio para la vida eterna.
R/. Amén.
Fons ille gratiárum inspíret vobis dona, quæ vos gratióres sibi reddat.
R/. Amen.
Él, que es manantial de gracias os infunda tales dones que os hagan más agradables a él.
R/. Amén.
Donet et pacis dulcédinem quæ vos concórditer fóveat in grémio matris Ecclésiæ.
R/. Amen.
Él os dé también una paz gozosa que os permita crecer unidos en el seno de la madre Iglesia.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Súmpsimus, Dómine tui córporis et sánguinis salutárem refectiónem, quæsumus ut intervéntu gloriósæ Vírginus Maríæ ad sit nobis mentis et córporis robur per hoc sacraméntum, ut ad vitam ætérnam sit viáticum sempitérnum
R/. Amen.

Perennitátis nostræ súmpsimus Verbi incarnáti mystérium, quod in útero Vírginis Maríæ nostra carnis commércium assúmere dignátum est, ea ígitur interveniénte patróna, ætérnæ in nobis vitæ grátiam operáre, bone Iesu.
R/. Amen.

Per grátiam pietátis eius qui est benedíctus in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Hemos recibido, Señor, el alimento salvador de tu Cuerpo y Sangre; te pedimos que, por intercesión de la gloriosa Virgen María, permanezca en nosotros la fuerza corporal y de espíritu que dimana de este sacramento, de modo que nos sirva de viático perpetuo para la vida eterna.
R/. Amén.

Hemos recibido la prenda de nuestra inmortalidad, el sacramento de la Palabra que quiso asumir la carne para entrar en íntima relación con nuestra naturaleza, en el seno de la Virgen María.
Buen Jesús, por intercesión de semejante patrona, haz nacer en nosotros la gracia de la vida eterna.
R/. Amén.

Por la gracia y la misericordia de aquel que es bendito por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum II (pp. 651-658) y del Liber Commicus II (pp. 209-210).

Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo y el resto de las oraciones de la Guía para los fieles de la celebración de la Misa a María Santísima de la Victoria en el día de la Natividad de la Santísima Virgen, presidida por el Capellán Real de la SMPI Catedral de Sevilla, D. José Marín Cruz el 8 de septiembre de 2010.
(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

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