La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa de la feria que precede a Pentecostés para el Adviento del Espíritu Santo Paráclito

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


  LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Is 1,16-20
Léctio libri Isaíæ prophétæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del profeta Isaías.
R/. Demos gracias a Dios.
Lavámini, mundi estóte,
auférte malum cogitatiónum vestrárum ab óculis meis;
quiéscite ágere pervérse,
díscite benefácere:
quærite iudícium, subveníte opprésso,
iudicáte pupíllo, deféndite víduam.

Et veníte, et iudício contendámus,
dicit Dóminus.
Si fúerint peccáta vestra ut cóccinum,
quasi nix dealbabúntur;
et, si fúerint rubra quasi vermículus,
velut lana erunt.

Si voluéritis et audiéritis,
bona terræ comedétis;
quia os Dómini locútum est.

R/. Amen.

Lavaos, purificaos, alejad
vuestras malas acciones de mis ojos;
dejad de hacer el mal.
Aprended a hacer el bien,
buscad lo que es justo,
socorred al oprimido,
haced justicia al huérfano,
defended a la viuda.

Venid, pues, y discutamos,
dice el Señor.
Aunque vuestros pecados
sean como la grana,
blanquearán como la nieve;
si fueren rojos cual la púrpura,
se volverán como la lana.

Si sois sumisos y obedientes,
comeréis los frutos del país.
Lo ha dicho el Señor.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 78,8-9
Ne memor fúeris, Deus, iniquitátes nostras antíquas; cito apprehéndat nos misericórdia tua, Dómine. No guardes contra nosotros culpas de antepasados, que venga rápida tu piedad sobre nosotros, Señor.
V/. Quóniam páuperes facti sumus valde; ádiuva nos, Deus salutáris noster.
R/. Cito apprehéndat nos misericórdia tua, Dómine.
V/. Pues estamos en las últimas. Ayúdanos, oh Dios, salvador nuestro.
R/. Que venga rápida tu piedad sobre nosotros, Señor.

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Apostolus / Apóstol Ef 4,23-5,2
Epístola Pauli apóstoli ad Ephésios.
R/. Deo grátias.
Epístola del apóstol Pablo a los efesios.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Renovári autem spíritu mentis vestræ et indúere novum hóminem, qui secúndum Deum creátus est in iustítia et sanctitáte veritátis. Propter quod deponéntes mendácium loquímini veritátem unusquísque cum próximo suo, quóniam sumus ínvicem membra. Irascímini et nolíte peccáre; sol non occídat super iracúndiam vestram, et nolíte locum dare Diábolo. Qui furabátur, iam non furétur, magis autem labóret operándo mánibus bonum, ut hábeat unde tríbuat necessitátem patiénti.

Omnis sermo malus ex ore vestro non procédat, sed si quis bonus ad ædificatiónem opportunitátis, ut det grátiam audiéntibus. Et nolíte contristáre Spíritum Sanctum Dei, in quo signáti estis in diem redemptiónis.

Omnis amaritúdo et ira et indignátio et clamor et blasphémia tollátur a vobis cum omni malítia. Estóte autem ínvicem benígni, misericórdes, donántes ínvicem, sicut et Deus in Christo donávit vobis.

Estóte ergo imitatóres Dei, sicut fílii caríssimi, et ambuláte in dilectióne, sicut et Christus diléxit nos et trádidit seípsum pro nobis oblatiónem et hóstiam Deo in odórem suavitátis.

R/. Amen.

Hermanos:

Renovaos en vuestro espíritu y en vuestra mente y revestíos del hombre nuevo, creado según Dios, en justicia y santidad verdadera. Por esto, desterrad la mentira, y que cada uno diga la verdad a su prójimo, pues somos miembros los unos de los otros. Si os indignáis, no lleguéis a pecar y que vuestra indignación cese ates de que se ponga el sol; no deis ninguna oportunidad al diablo. El que robaba, que ya no robe más y que se ponga a trabajar honradamente con sus propias manos para tener con qué ayudar a los necesitados.

No digáis palabras groseras; que vuestro lenguaje sea bueno, edificante y oportuno, para que hagáis bien a los que os escuchan. No entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, que os ha marcado con su sello para distinguiros el día de la liberación.

Desterrad la amargura, la ira, los gritos, los insultos y toda clase de maldad. Sed bondadosos y compasivos; perdonaos unos a otros, como Dios os ha perdonado por medio de Cristo.

Sed imitadores de Dios, como hijos muy amados. Vivid en el amor, siguiendo el ejemplo de Cristo, que nos amó y se entregó por nosotros a Dios como ofrenda y sacrificio de olor agradable.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Mt 15,32-38
Léctio sancti Evangélii secúndum Matthæum.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Iesus autem convocátis discípulis suis dixit: «Miséreor turbæ, quia tríduo iam persevérant mecum et non habent, quod mandúcent; et dimíttere eos ieiúnos nolo, ne forte defíciant in via».

Et dicunt ei discípuli: «Unde nobis in desérto panes tantos, ut saturémus turbam tantam?».

Et ait illis Iesus: «Quot panes habétis?».

At illi dixérunt: «Septem et paucos piscículos».

Et præcépit turbæ, ut discúmberet super terram; et accípiens septem panes et pisces et grátias agens fregit et dedit discípulis, discípuli autem turbis. Et comedérunt omnes et saturáti sunt; et, quod supérfuit de fragméntis, tulérunt septem sportas plenas. Erant autem, qui manducáverant, quáttuor míllia hóminum extra mulíeres et párvulos.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Me da lástima de esta gente, pues ya llevan tres días conmigo y no tienen qué comer. No quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino».

Los discípulos le dijeron: «¿De dónde podremos sacar pan para hartar a tanta gente aquí, en un despoblado?».

Jesús les dijo: «¿Cuántos panes tenéis?».

Ellos contestaron: «Siete y algunos peces».

Mandó a la gente que se sentara en el suelo. Tomó los siete panes y los peces, dio gracias, los partió y los dio a los discípulos, y éstos a la gente. Comieron todos y se saciaron, y se recogieron siete espuertas de las sobras. Los que comieron eran cuatro mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

R/. Amén.

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Laudes Sal 105,4
Allelúia. Aleluya.
V/. Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui, visíta nos, Deus, in salúte tua.
R/. Allelúia.
V/. Cuando seas propicio con tu pueblo, acuérdate de nosotros, Señor; cuando vengas a salvarlo, no te olvides de nosotros.
R/. Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Lev 26,3-4
Si in præcéptis meis ambulavéritis, et custodiéritis mandáta mea et fecéritis ea, dicit Dóminus, dabo vobis plúviam tempóribus suis, et terra gignet germen suum, et pomis árbores replebúntur, allelúia, allelúia. Si seguís mis leyes y guardáis mis mandamientos poniéndolos en práctica, dice el Señor, os daré a su debido tiempo la lluvia necesaria, la tierra producirá sus frutos y los árboles de los campos darán los suyos, aleluya, aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Promíssum a Deo Patre donum Sancti Spíritus, fratres caríssimi, præstolántes, oblátis Deo libamínibus cordis nostri hospítium præparémus.
Étenim grátiam tanti múneris exspectántes paratióres esse debémus, et parsimóniæ voto et oratiónis stúdio.
Novit nempe ille repléri humília donis, qui se pérhibet non velle habitáre in péctore súbdito peccátis.

Exhibéntes proínde nosmetípsos tamquam Dei minístros, ieiúniis, eleemósynis et obsecratiónibus insistámus; atque ita per abstinéntiam corda torpéntia excitémus, quáliter placens templum in nobis Santo Spíritui præpareémus.
R/. Amen.

Queridos hermanos, esperando ansiosos el don del Espíritu Santo prometido por Dios Padre, preparemos el alojamiento de nuestro corazón, con estas ofrendas que hacemos a Dios.
Porque al esperar la gracia de un don tan grande, debemos estar más preparados por el deseo de la austeridad y el empeño en la oración.
Pues sabe él llenar de bienes a los humildes, puesto que no se conforma con habitar en un corazón sometido al pecado.

Mostrándonos, pues, como ministros de Dios, insistamos en los ayunos, las limosnas, las súplicas, para preparar en nosotros un templo que agrade al Espíritu Santo.
R/. Amén.

Per misericórdiam ipsíus Christi Dei nostri, qui cum Patre et Spíritu Sancto, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculorum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Cristo, Dios nuestro, que con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios, vive y reina por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Veni ad nos, Sancte Spíritus, nostrísque illábere córdibus.
Consoláre nos præséntia tua, qui ægritúdine conquérimur própria; et quos ínspicis labéntes, in te réddito fortióres.

Crea in nobis ignem amóris tui, quo nostri máculæ aboleántur delícti.
Sit in ore véritas in corde conféssio, in sacrifíciis grátia, in abstinéntiis humílitas vera.
Effícito ardéntes, quos ob advéntum tuum ínspicis ieiunántes; quibúsque deest vírium fortitúdo, horum votis et nostro fave provocátus ieiúnio.

Ut te in nos respicénte, qui ignis consúmens es, nostrórum prius vitiórum excoquátur rubígo, et sic demum, te veniénte, tribuátur grátiæ plenitúdo; quo nunc nos præveniéndo emáculans a delíctis, glorificándos tibi assúmas ipse cum véneris.
R/. Amen.

Ven a nosotros, santo Espíritu, y derrámate en nuestros corazones. Consuélanos con tu presencia a los que nos quejamos del mal propio; y a quienes ves que se tambalean hazlos fuertes en ti.

Enciende en nosotros el fuego de tu amor, con el que sean quitadas las manchas de nuestro pecado.
Sea la verdad en los labios, la confesión en el corazón, la gracia en los sacrificios, la verdadera humildad en los ayunos.
Haz fervorosos a los que ves ayunando por tu venida; y a quienes falte el vigor de las fuerzas ayúdales conmovido por esos votos y nuestra abstinencia.

Para que mirándonos tú, que eres fuego consumidor, se elimine ante todo la herrumbre de nuestros vicios y así, finalmente, llegando tú, se nos conceda la plenitud de la gracia; de manera que, limpiándonos ahora del pecado antes de venir, puedas tomarnos, cuando vengas, para ser glorificados por ti.
R/. Amén.

Præcedénte lúmine divinitátis tuæ, Deus noster, in cuius conspéctu angelórum glória, apostolórum et mártyrum nómina recitántur.
R/. Amen.
Nos preceda la luz de tu dvinidad, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos apóstoles y mártires.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Tuis, Christe, credéntes sermónibus Paráclitum Spíritum sustinémus, et ídeo hanc tibi oblatiónem cum ieiúnii litatióne deférimus.
Emítte illum, quæsúmus, de sanctis cælis tuis, qui vota pópuli tui accéptet, abstinéntium corda danctíficet, inválidis valitúdinem ac defúnctis réquiem donet.
Quo per eum distribúta nobis dona advéniant, cuius signo præsignáti sumus ad vitam.
R/. Amen.
Dando fe a tus palabras, oh Cristo, aguardamos el Espíritu consolador, y por eso te ofrecemos esta oblación con el sacrificio del ayuno.
Envía, te rogamos, de tus santos cielos a aquél que puede acoger los votos de tu pueblo, santificar el corazón de los que ayunan, conceder la salud a los enfermos y el descanso a los difuntos.
Para que, distribuidos por Él, nos lleguen aquellos dones, con cuyo signo fuimos marcados para la vida.
R/. Amén.
Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Christe, Dei Fílius, qui Spíritum Sanctum in spéciem ignis super discípulos emisísti, quo váriis linguis loqueréntur magnália Dei: dignáre hoc igne nostrárum méntium frigus expéllere, et torpéntia ieiunántium corda in dilectióne tui et próximi excitáre.

In nobis scándala pellat, qui in illis doctrínæ cumulávit elóquia; quique eos linguis fecit éloqui, nobis in nos fervórem advéniens multíplicet caritátis, quo omnes qui advéntus sui grátia innovári nos cúpimus, plácidum eídem in nostris córdibus caritátis hospítium præparémus.
R/. Amen.

Oh Cristo, Hijo de Dios, que enviaste sobre los discípulos el Espíritu Santo en forma de fuego para que narrasen las maravillas de Dios en distintas lenguas; dígnate derretir con este fuego el hielo de nuestras almas y espabilar los corazones entorpecidos de los que ayunan con el amor a ti y al prójimo.

Que aleje de nosotros los escándalos el que atesoró en ellos palabras de enseñanza. Y quien les hizo hablar en muchas lenguas, viniendo ahora a nosotros, acreciente entre nosotros el fervor de la caridad, para que todos cuantos deseamos ser renovados por la gracia de su venida le preparemos en nuestro espíritu un grato hospedaje de amor.
R/. Amén.

Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivens et regnans cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible, que vives y reinas con el Espíritu Santo un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est nos tibi Deo, laudes et grátias ágere: a quo promíssam pollicitatiónem Spíritus exspectántes, hos dies ob expiatiónem nostri et in ieúniis ágimus, et in sacrifíciis honorámus.
Nunc nempe séries illa incúmbit témporis, quo afflictióni inhærére debemus et lácrimis.
Étenim sponso corporáliter commoránte in terris non est lícitum ieiunáre discípulis.

Ídeo proinde nobis necésse est, ut, gáudia iam domínicæ ascensiónis perégimus, promíssum exspectántes Spíritum nos in abstinéntiis affligámus; quo per contritiónem cordis et abstinéntiam carnis purificáti, suscípere mereámur Spíritum veritátis.

Cui mérito omnes Ángeli et Archángeli non cessant clamáre cotídie ita dicentes:

Es digno y justo que te dediquemos alabanzas y acción de gracias a ti, Dios, de quien esperando la promesa del Espíritu, pasamos estos días en ayuno para la expiación nuestra, y los honramos con sacrificios.
En efecto, corresponde ahora el periodo temporal en que debemos dedicarnos a la mortificación y las lágrimas, ya que, mientras vivía corporalmente el esposo sobre la tierra no era lícito a los discípulos ayunar.

Por lo tanto es necesario que quienes hemos celebrado ya el gozo de la Ascensión del Señor, nos mortifiquemos con el ayuno, aguardando al Espíritu prometido; para que purificados por la contrición del corazón y la abstinencia de la carne, merezcamos recibir al Espíritu de la verdad.

 Al cual, merecidamente, todos los ángeles y arcángeles no cesan de aclamar diariamente diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus, vere benedíctus es Dómine Iesu Christe: qui es fidélis in verbis tuis, et sanctus in ómnibus opéribus tuis; qui nos iam nunc eódem coram te facis Spíritu gémere, cuius præséntiam nobis præcipis exspectáre.

Hinc ígitur, quia quid orémus nescímus, ipse Spíritus te, Dei Fílium, pro nobis interpéllet gemítibus inenarrabílibus; quo ineffábili pietáte prius nos idem Spíritus ex donis præveniéndo sanctíficet, et post advéniens beatióres invéniet quos corónet.

Christe Dómine ac redémptor ætérne.

Santo y bendito es en verdad nuestro Señor Jesucristo: fiel en sus palabras y santo en cada una de sus obras, que ya desde ahora quieres que acudamos a suplicarte con gemidos por el Espíritu, cuya visita nos mandas esperar.

Por eso, Señor, porque no sabemos lo que hemos de orar, él mismo interceda por nosotros ante ti, Hijo de Dios, con gemidos inenarrables; así el mismo Espíritu, con su inefable piedad, primero nos santifique anticipando sus santos, y después, cuando llegue, nos encuentre aptos para ser coronados.

Cristo Señor y redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Obláta tibi, Dómine, holocáusta ieiunántium coram te suffrágiis effícito gratiósa; sicque his benedictiónem infúndas, ut omnes pro quibus offértur sanctificándos tibi assúmas.

Quo adveniéntis Spíritus Sancti præséntia, nihil in nobis obscúrum vitiosúmque remáneat, quo offénsus a reis procul recédat.
R/.
Amen.

Que te resulten gratos, Señor, por los sufragios de los que ayunan en tu presencia, estos holocaustos que te ofrecemos; bendícelos para que aceptes y santifiques a aquellos por quienes se ofrecen.

Así, por la presencia del Espíritu Santo que esperamos, no quede en nosotros nada obscuro, nada vicioso, que pudiera dar lugar a que, ofendido, nos rechace como a culpables.
R/. Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas, ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Deus, qui te in spíritu et veritáte adoráre mandásti: virtúte nos obúmbra Spíritus Sancti.
Véniat iam super nos misericórdia tua et salutáris tui grátia repromíssa, quo, per quem nobis a te crédimus peccáta dimítti, per eum ad te dirigátur precátio oris nostri:
Dios, que manifestaste querer ser adorado en espíritu y verdad, cúbrenos con la fuerza del Espíritu Santo.
Venga ya sobre nosotros tu misericordia y la gracia tan prometida de tu salvación, de forma que por el mismo que nos garantiza que tú perdonas nuestros pecados, se dirija a ti la plegaria de nuestros labios.

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Benedictio / Bendición
Requiéscat in vobis repromíssa Spíritus Sancti grátia, quea munificéntur vestra ieiúnia.
R/. Amen.
Descanse sobre vosotros la gracia prometida del Espíritu Santo, que premie vuestros ayunos.
R/. Amén.
Abstinéntiæ quoque virtus illam in vis præparet mansiónem, in qua idem Spíritus dignánter iúbeat permanére.
R/. Amen.
Y la virtud de la abstinencia prepare en vosotros aquella mansión en la que el mismo Espíritu quiera permanecer por su bondad.
R/. Amén.
Ut ad vos véniens non invéniat quod condémnet, sed quod se interveniénte gloríficet.
R/. Amen.
Para que al llegar no encuentre nada que condenar, sino que os glorifique por su complacencia.
R/. Amén.
Ipso præstánte, qui in Trinitáte, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Concédelo, Señor, que en la Trinidad, un solo Dios, vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Cantus ad Accedentes / Canto de Comunión
(Sicut in Hilaria Paschæ / Como en el Domingo de Resurrección)
Mt 28,2-10
Gaudéte pópuli et lætámini. Ángelus sedit super lápidem Dómini, ipse vobis evangelizávit. Christus surréxit a mórtuis Salvátor mundi et replévit ómnia suavitáte. Gaudéte pópuli et lætámini. Alegraos, pueblos, saltad de gozo. Un ángel del Señor se sentó encima de la piedra y trajo la buena nueva. Ha resucitado de entre los muertos Cristo el Salvador del mundo y su olor ha inundado la tierra. Alegraos, pueblos, saltad de gozo.
V/. Et accédens revólvit lápidem et sedébat super eum: erat autem aspéctus eius sicut fulgur et vestiménta eius sicut nix. V/. Y acercándose corrió la piedra y se sentó encima: su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte. R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.
V/. Nólite timére vos, scio enim Iesum qui crucifíxus est quæritis non est hic, surréxit enim sicut dixit. V/. Vosotros no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado: No está aquí. Ha resucitado, como había dicho.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte. R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.

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Completuria / Oración conclusiva
Explétis, Dómine, in hac sancta sollemnitáte nostræ servitútis offíciis, grátias tibi laudésque deférimus dono tuæ miseratiónis adiúti.
Precántes te, Deus, ut a peccátis nos ábluas et in tuis semper láudibus exsultáre concédas.

R/. Amen.
Acabados, Señor, en esta sagrada solemnidad, los oficios de nuestra servidumbre, te damos gracias y te alabamos, fortalecidos con los dones de tu misericordia.
Te suplicamos, Dios, que nos purifiques de nuestros pecados y nos concedas alegrarnos siempre en tus alabanzas.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et ómnia regis per ómnia semper sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 535-540) y del Liber Commicus I (pp. 386-388). Las lecturas y cantos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo y la oración completuria del Oferencio. Traducción de aliapost nomina, ad pacem e  illatio por Jaime Colomina Torner en La Fe de nuestros padres. Temas de fe y vida cristiana en la misa hispanomozárabe, Instituto de Estudios Visigótico Mozárabes, Toledo 2000, pp. 88-89. Resto de oraciones: Ivorra, Adolfo (ed.), Misal Hispano-Mozárabe, Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 2015, pp. 396-399.
(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

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