La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del V Domingo de Pascua. Otra Misa (Año I)

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


Prælegendum / Canto de entrada Sal 95,10; Ap 19,6-9
Dícite in natiónibus, allelúia.
Dóminus regnávit a ligno, allelúia, et corréxit orbem terræ, allelúia, allelúia.
Decid por las naciones, aleluya.
El Señor reinó desde la cruz, aleluya, él afirmó el mundo, aleluya, aleluya.
V/. Quóniam regnávit Dóminus, Deus noster omnípotens, gaudeámus et exsultémus et demus glóriam ei, quóniam venérunt núptiæ Agni, et uxor eius præparávit se.
Beáti, qui ad cenam Agni nuptiárum vocáti sunt.

R/. Et corréxit orbem terræ, allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto, in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Et corréxit orbem terræ, allelúia, allelúia.
V/. El Señor, nuestro Dios, todopoderoso, ha establecido su reino. Gocémonos y alegrémonos, y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, su esposa está ya preparada.
Dichosos los invitados al banquete de las bodas del Cordero.
R/.
Él afirmó el mundo, aleluya, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Él afirmó el mundo, aleluya, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Glória nostra, Deus noster, qui exaltásti caput nostrum super omne nomen quod nominátur, postquam resurrexísti a mórtuis triumphátor, pro quibus mortem suscepísti, inde vitam eos resurrectióne última perduc ad præmia perpétua et ad æternitátis tuæ gáudia repromíssa.
R/. Amen.
Tú eres nuestra gloria, Dios nuestro. Tú nos has ensalzado por encima de todo lo creado al resucitar como triunfador de entre los muertos. Te pedimos que conduzcas al premio que no conoce fin y a los dones gozosos de la eternidad que has prometido a aquellos por los que aceptaste la muerte y a quienes darás la vida en la última resurrección.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía
Annus primus / Año I Ap 19,11-16
Apocalípsis Ioánnis apóstoli.
R/.
Deo grátias.
Apocalipsis del apóstol Juan.
R/. Demos gracias a Dios.
Ego Ioánnes fui in spíritu et vidi cælum apértum: et ecce equus albus; et qui sedébat super eum, vocabátur Fidélis et Verax, et in iustítia iúdicat et pugnat.

Óculi autem eius sicut flamma ignis, et in cápite eius diadémata multa, habens nomen scriptum, quod nemo novit nisi ipse, et vestítus veste aspérsa sánguine, et vocátur nomen eius Verbum Dei. Et exércitus, qui sunt in cælo, sequebántur eum in equis albis, vestíti býssino albo mundo. Et de ore ipsíus procédit gládius acútus, ut in ipso percútiat gentes, et ipse reget eos in virga férrea; et ipse calcat tórcular vini furóris iræ Dei omnipoténtis. Et habet super vestiméntum et super femur suum nomen scriptum: Rex regum et Dóminus dominórum.

R/. Amen.

Yo Juan caí en éxtasis y vi el cielo abierto, y apareció un caballo blanco; el jinete se llama el fiel, el veraz, y juzga y lucha con justicia.

Sus ojos son como una llama de fuego; sobre su cabeza tiene muchas diademas; tiene un nombre escrito, que él solo conoce; está vestido con un manto teñido de sangre, y su nombre es la palabra de Dios. Y los ejércitos celestes lo acompañan sobre caballos blancos, vestidos de lino fino, blanco y limpio. De su boca sale una espada afilada para herir a las naciones; él las regirá con vara de hierro; él pisa el lagar del vino de la ardiente ira del Dios todopoderoso. Lleva sobre el manto y sobre su muslo un nombre escrito: Rey de reyes y Señor de señores.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación
Annus primus / Año I Sal 46,7-8
Psállite Deo nostro, psállite regi nostro, psállite. Cantad a Dios, cantad; cantad a nuestro rey, cantad.
V/. Quóniam rex omnis terræ Dóminus, psállite sapiénter.
R/. Psállite regi nostro, psállite.
V/. Porque el rey de toda la tierra es Dios, cantadle un buen cántico.
R/. Cantad a nuestro rey, cantad.

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Apostolus / Apóstol
Annus primus / Año I He 4,23-31
Léctio libri Áctuum Apostolórum.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.
R/. Demos gracias a Dios.
In diébus illis:

Dimíssi Apóstoli venérunt ad suos et annuntiavérunt, quanta ad eos príncipes sacerdótum et senióres dixíssent. Qui cum audíssent, unanímiter levavérunt vocem ad Deum et dixérunt:

«Dómine, tu, qui fecísti cælum et terram et mare et ómnia, quæ in eis sunt, qui Spíritu Sancto per os patris nostri David púeri tui dixísti:

“Quare fremuérunt gentes, et pópuli meditáti sunt inánia? Astitérunt reges terræ, et príncipes convenérunt in unum advérsus Dóminum et advérsus christum eius”.

Convenérunt enim vere in civitáte ista advérsus sanctum púerum tuum Iesum, quem unxísti, Heródes et Póntius Pilátus cum géntibus et pópulis Ísrael fácere, quæcúmque manus tua et consílium prædestinávit fíeri. 

Et nunc, Dómine, réspice in minas eórum et da servis tuis cum omni fidúcia loqui verbum tuum, in eo quod manum tuam exténdas, sanitátem et signa et prodígia fíeri per nomen sancti Púeri tui Iesu».

Et cum orássent, motus est locus, in quo erant congregáti, et repléti sunt omnes Sancto Spíritu et loquebántur verbum Dei cum fidúcia.

R/. Amen.

En aquellos días:

Puestos en libertad, fueron a reunirse con los suyos y les contaron lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos. Después de escucharlos, hicieron todos juntos, en voz alta, esta oración a Dios:

«Soberano Señor, tú eres el Dios que has hecho el cielo y la tierra, el mar y cuanto hay en ellos; el que por boca de nuestro padre David, tu siervo, dijiste:

¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen proyectos vanos? Se levantan los reyes de la tierra y los príncipes conspiran a una contra el Señor y su mesías.

Así ha sido. En esta ciudad, Herodes y Poncio Pilato se confabularon con los paganos y gentes de Israel contra tu santo siervo Jesús, tu mesías, para hacer lo que tu poder y tu sabiduría habían determinado que se hiciera.

Ahora, Señor, mira sus amenazas y concede a tus siervos predicar tu palabra, y extiende tu mano para curar y obrar señales y prodigios en el nombre de tu santo siervo Jesús».

Acabada su oración, tembló el lugar en que estaban reunidos, y quedaron todos llenos del Espíritu Santo, y anunciaban con absoluta libertad la palabra de Dios.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio
Annus primus / Año I Lc 8,41-9,2
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Cum descendísset Iesus de navi, ecce venit vir, cui nomen Iaírus, et ipse princeps synagógæ erat, et cécidit ad pedes Iesu rogans eum, ut intráret in domum eius, quia fília única erat illi fere annórum duódecim, et hæc moriebátur. Et dum iret, a turbis comprimebátur.

Et múlier quædam erat in fluxu sánguinis ab annis duódecim, quæ in médicos erogáverat omnem substántiam suam, nec ab ullo pótuit curári; accéssit retro et tétigit fímbriam vestiménti eius, et conféstim stetit fluxus sánguinis eius.

Et ait Iesus: «Quis est, qui me tétigit?».

Negántibus autem ómnibus, dixit Petrus: «Præcéptor, turbæ te cómprimunt et afflígunt».

At dixit Iesus: «Tétigit me áliquis; nam et ego novi virtútem de me exísse».

Videns autem múlier quia non látuit, tremens venit et prócidit ante eum et ob quam causam tetígerit eum indicávit coram omni pópulo et quemádmodum conféstim sanáta sit.

At ipse dixit illi: «Fília, fides tua te salvam fecit. Vade in pace».

Adhuc illo loquénte, venit quidam e domo príncipis synagógæ dicens: «Mórtua est fília tua; noli ámplius vexáre magístrum».

Iesus autem, audíto hoc verbo, respóndit ei: «Noli timére; crede tantum, et salva erit».

Et cum venísset domum, non permísit intráre secum quemquam nisi Petrum et Ioánnem et Iacóbum et patrem puéllæ et matrem. Flebant autem omnes et plangébant illam. At ille dixit: «Nolíte flere; non est enim mórtua, sed dormit».

Et deridébant eum sciéntes quia mórtua esset. Ipse autem tenens manum eius clamávit dicens: «Puélla, surge». Et revérsus est spíritus eius, et surréxit contínuo; et iussit illi dari mandúcare. Et stupuérunt paréntes eius, quibus præcépit, ne alícui dícerent, quod factum erat.

Convocátis autem Duódecim, dedit illis virtútem et potestátem super ómnia dæmónia, et ut languóres curárent, et misit illos prædicáre regnum Dei et sanáre infírmos.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Cuando descendió Jesús de la barca, llegó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, se echó a sus pies y le rogó que fuera a su casa, porque su hija única, de unos doce años, se estaba muriendo. Mientras Jesús iba, la gente lo apretujaba.

Una mujer que padecía hemorragias desde hacía doce años y que había gastado en médicos toda su fortuna sin que ninguno pudiera curarla, se acercó por detrás, tocó la orla de su manto e inmediatamente cesó la hemorragia.

Jesús dijo: «¿Quién me ha tocado?».

Como todos lo negaban Pedro dijo: «Maestro, es la gente que te rodea y te apretuja».

Jesús le dijo: «Alguien me ha tocado, porque yo he sentido que de mí ha salido una fuerza».

La mujer, al verse descubierta, se acercó toda temblando, se postró a sus pies y contó ante todo el pueblo por qué lo había tocado y cómo se había curado instantáneamente.

Él le dijo: «Hija, tu fe te ha curado; vete en paz».

Todavía estaba hablando cuando llegó uno de casa del jefe de la sinagoga diciendo: «Tu hija ha muerto; no molestes ya al maestro».

Pero Jesús, al oírlo, le dijo: «No temas; basta que tengas fe, y se curará». Al llegar a la casa, sólo dejó entrar con él a Pedro, a Juan, a Santiago y a los padres de la niña. Todos lloraban y se lamentaban por ella; pero él dijo: «No lloréis, porque no está muerta; está dormida».

Y se reían de él, porque sabían que estaba muerta. Él la tomó de la mano y dijo: «Niña, despierta». La niña recobró la vida, y al instante se levantó. Jesús mandó que le dieran de comer. Y los padres se quedaron asombrados, pero él les ordenó que no dijeran a nadie lo sucedido.

Reunió a los doce, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y de curar enfermedades, y los envió a predicar el reino de Dios y a curar a los enfermos.

R/. Amén.

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Laudes
Annus primus / Año I Sal 105,4
Allelúia. Aleluya.
V/. Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui, vísita nos, Deus, in salúte tua.
R/. Allelúia.
V/. Cuando seas propicio con tu pueblo, acuérdate de nosotros, Señor; cuando vengas a salvarlo, no te olvides de nosotros.
R/. Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio
Annus primus / Año I Ap 8,3-4; 5,1-5
Stetit Ángelus ante aram Dei, habens thuríbulum áureum, et datæ sunt ei supplicatiónes multæ ut daret de oratiónibus sanctórum ad altáre Dómini, quod est ante thronum.
Et ascéndit fumus supplicatiónum de manu Ángeli, in conspéctu Dei, allelúia, allelúia, allelúia.
Después vino otro ángel, que se paró de pie junto al altar, con un incensario de oro; le dieron muchos perfumes para que los ofreciese juntamente con las oraciones de todos los santos sobre el altar de oro colocado delante del trono.
Y de la mano del ángel, el humo de los perfumes se elevaba delante de Dios, aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Vidi librum in déxtera Dei sedéntis supra thronum, scriptum intus et retro, signátum signis septem, et audívi Ángelum fortem predicántem voce magna:
Quis dignus est aperíre librum et vidére signa eius?
Et dixit mihi unus ex senióribus: Ne fléveris, ecce vicit Leo de tribu Iuda, radix David, aperíre librum et septem signa eius.
R/. In conspéctu Dei, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Vi en la mano derecha del que está sentado en el trono un libro escrito por las dos caras, sellado con siete sellos, y un ángel poderoso que exclamaba con voz potente:
¿Quién es digno de abrir el libro y de romper los sellos?
Y uno de los ancianos me dijo: Deja de llorar, que ha vencido el león de la tribu de Judá, el vástago de David; él abrirá el libro y sus siete sellos.
R/. Delante de Dios, aleluya, aleluya, aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Hic est dies quem fecit Dóminus: exultemus et lætémur in eo.
Hic est dies quem ténebræ comprehéndere nequivérunt.
Hic est dies quem ália non præcéssit, nec nox ulla conclúdit. Hic est dies in quo qui ámbulat non offéndit.
Hic est dies quem nulla umquam delévit oblívio, nec sæculórum vetústas obdúcit.
Qui cum máneat semper in Patre, nobis tamen hódie rédiens ab ínferis immortáli refúlsit ex lúmine.

Ipsum ígitur possideámus in mente, exaltémus in voce, adorémus in spíritu, glorificémus et portémus in córpore; intentáque prece rogémus, ne nos secúndæ patiátur mortis intéritu comprehéndi, quos eréptos a primæ mortis império, per crucis et carnis suæ passiónem réddidit libertáti.
R/. Amen.

Este es el día que hizo el Señor. ¡Gocémonos y alegrémonos en él!
Este es el día al que las tinieblas no pudieron apresar.
Este es el día al que no precedió otro alguno y ningún ocaso clausuró.
Este es el día en el que no tropieza quien camina.
Este es el día que ni el olvido pudo eclipsar ni el paso de los siglos arrinconar.
El cual, permaneciendo siempre en el Padre, pero retornando hoy a nosotros desde el abismo, resplandeció con luz inmortal.

Así pues, guardémosle en el corazón, exaltémosle con la palabra, adorémosle en el espíritu y glorifiquémosle en el cuerpo. Pidamos también con oración ferviente que no permita nos veamos encadenados en la perdición de la muerte segunda los que, rescatados de la tiranía de la primera muerte, nos devolvió él a la libertad, en virtud de la pasión de su cruz y su carne.
R/. Amén.

Cum quo ipsi est una et coæquális esséntia.
Deus in sæcula sæculórum
.
R/. Amen.
Con el cual vive en una sola e igual esencia.
Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Exsultémus, dilectíssimi fratres, et glorificémur in Dómino: ánnua sollémnium festivitáte redeúnti, novum beáti témporis lumen advénit, et clários dies arcáni paschális illúxit.
Dígnius Deo Patri laudis votis certántibus, exhíbete amóris eius dilectiónem, commúni mútua caritáte fruéntes inhærére; ut credéntium Spíritus suæ passiónis glória et resurrectiónis illústret et pacífica nobis témpora ódio sæculárium, admiratióne sollémnium propítius impértiat.

R/.
Amen.
Alegrémonos y gloriémonos en el Señor, queridos hermanos, pues al celebrar una vez más esta gran solemnidad, brilla la nueva luz del tiempo santo y resplandecen los luminosos días del tiempo pascual.
Ofreciendo con toda justicia, preces de alabanza a Dios Padre, demos muestra de la dilección de su amor procurando estar unidos por la caridad mutua; que él ilumine a los creyentes con la gloria de su pasión y de su resurrección y nos conceda benigno celebrar esta solemnidad en paz, libres de preocupaciones mundanas.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspécti sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Omnípotens Dómine Iesu Christe, quem animárum et córporum artíficem scimus, quem vivórum et mortuórum iúdicem confitémur; quem trémere cæléstia et terréna et inférna cognóvimus: transfer hæc nómina in páginas cæli quæ levitárum et cantórum tuórum offíciis recitáta sunt; in libro vivórum dígito tuo, per quem nos, sicut lex annotáta est, conscríbe.
R/. Amen.
Señor Jesucristo todopoderoso, sabemos que eres el creador de las almas y de los cuerpos, confesamos que serás el juez de vivos y muertos, conocemos que el cielo, la tierra y el infierno se estremecen en tu presencia; transcribe en las páginas del cielo los nombres que han sido mencionados por tus diáconos y cantores; escribe nuestros nombres con tu dedo en el libro de la vida tal y como escribiste la ley.
R/. Amén.
Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Sancte Dómine, cuius manu et univérsa in nobis prospéritas est: tríbuæ fámulis tuis in sæculo fidúciam, in pace lætítiam, in victu abundántiam, in fide perseverántiam, in castitáte mundítiam, in religióne sciéntiam, atque in timóre Dómini sanctam et pudícam reveréntiam.
R/. Amen.
Señor santo, en tu poder está toda nuestra dicha: concede a tus siervos la confianza en medio del mundo, la alegría en la paz, lo necesario para vivir, la perseverancia en la fe, la limpieza en la castidad, la sabiduría en la religión y la santa y púdica reverencia en el temor de Dios.
R/. Amén.
Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias

Dignum et iustum est, valde tibi débitum, valde nobis cóngruum, omípotens Pater, te cum Fílio tuo nostróque Dómino Iesu Christo æquáli religiónis fide, pietátis substántia, potestátis virtúte, laudáre.
Ut tibi sit par officiósitas, ubi est probáta par dígnitas.
In quo per assumptiónem corpóream virtútis cáritas confirmánda est, non paupértas; quia non se honóre subíciens, sed amóre, afféctum vóluit probáre, non méritum; mundóque tibi pereúnte non quo augurétur quæsiit, sed quo obsequerétur invénit.
Terréna suscípiens, sed cæléstia non depónens.
Ingressúrus úterum, non egressúrus a sólio.
Certus se in inferióribus non posse decréscere, qui in supéribus non póterat inveníre quo crésceret.
Mitti conténtus, qui veníre dignátus est.
Et per hanc æqualitátem non duo poténtes, sed una poténtia; sed quia solíus deitátis est inæquálem Fílium non habére.
Per eúndem te homo tuus audívit, sensit, crédidit, probávit, agnóvit.
In hoc mediátor suscépit iniúriam, in quo hábuit officínam.

Pro hoc Deus dignátus est carne vestíri, quam non dedignátus est fabricáre.
Sic per dignatiónem Dómini, qui fuit dignus artifício, fit idóneus vestiménto.
Neque enim dissímilem pótuit habére redempórem, qui talem méruit habére factórem; in quo transeúntibus vetéribus nova sunt ómnia; quibus dies fuit insidiósa, facta est ecce nox líbera.
Nec timet commutatiónem témporum, qui dominatióne cáruit tenebrárum.
Unde evidentíssime liquet commúnem in Christo esse Dei hominísque substántiam; quæ corrúpta restáurat, cuius humánum genus crux salvat, sanguis ínnovat, caro vivíficat.
Summa étenim est prærogatíva virtútis sanctificásse pœnas glória sustinéntis.

Cui mérito omnes ángeli et archángeli non cessant clamáre cotídie una voce dicentes:

Es justo y necesario, te es debido en verdad, y además, es conveniente para nosotros que con un mismo sentimiento de fidelidad, con un único amor y una intensidad semejante, te alabemos, Padre todopoderoso, junto con tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo.
Es conveniente que se preste una igual pleitesía donde existe una misma dignidad.
Al asumir tu Hijo el cuerpo mortal se manifestó la fuerza de la caridad, no la pobreza; porque no se sometió por honor sino por amor; quiso mostrar así su amor, no su valor; en el mundo que perecía no buscó lo que podía engrandecerle, sino que asumió lo que le permitía mostrarse obediente.
Aceptó lo terrenal sin dejar lo celestial.
Penetró en el seno de su madre sin dejar el trono.
Ciertamente no podía rebajarse más en lo ínfimo aquél que no podía de ningún modo crecer en grandeza.
Se mostró satisfecho de ser enviado, aquél que se dignó venir.
De esta manera, no se manifestaron dos voluntades poderosas, sino una sola potencia, en cuanto es propio de Dios tener un Hijo igual.
Por su Hijo, por el hombre, Dios te oyó, te sintió, te creyó, te probó, te conoció.
El mediador asumió la injusticia en la medida que podía soportarla.

Así, Dios se dignó revestirse de la misma  carne que no desdeñó en confeccionar.
Así, por deferencia del Señor, el que se dignó crear la carne se hizo idóneo para revestirse con ella.
No podía tener un redentor diferente el que había merecido un tal hacedor; en el que superando lo viejo, todo lo hace nuevo; para quienes el día fue causa de peligro, les ofreció una noche de libertad.
No teme el cambio de los tiempos, aquél que está libre del poder de las tinieblas.
Por esto es evidente que convenía que Cristo tuviese la misma naturaleza de Dios y de hombre; así puede restaurar lo que estaba corrompido, su cruz salva, su sangre renueva, su carne vivifica a todo el género humano.
La más sublime prerrogativa de poder es que santificase el sufrimiento, la gloria del que supo soportarlo.

Por esto, todos los Ángeles y Arcángeles no cesan de alabarte cada día diciendo unánimes:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus ac magníficum nomen glóriæ tuæ, cuius iussu cóndita sunt ómnia in cælo et in terra, in mari et in ómnibus abýssis.
Tibi patriárchæ et prophétæ et apóstoli, mártyres, omnésque sancti grátias agent, quod et nos fácimus, Dómine, sancte Pater, omnípotens Deus: hóstias spiritáles et sincéra libámina, quæ tibi offérimus, ut libens suscípias deprecámur.
Adsit huic sanctificatióni illa benedíctio, quam Fílius tuus instítuit ac benedíxit.

Christus Dóminus ac redémptor ætérnus.

Santo y grandioso es en verdad tu nombre glorioso, por el cual todo ha sido creado en el cielo y en la tierra, en el mar y en todos los abismos.
A ti los patriarcas, los profetas y los apóstoles, los mártires y todos los santos te dan gracias, como hacemos también nosotros, Señor Padre santo, Dios todopoderoso: te pedimos que aceptes complacido el sacrificio espiritual y la ofrenda pura que te presentamos.
Que descienda sobre ella para santificarla la misma bendición que dispuso y pronunció tu Hijo.

Cristo Señor y redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Indicábimus plane, nec unquam tacébimus passum te, Christe, pro redemptióne miserórum, resurrexísse pro salúte felícium, cælos ascendísse pro virtúte meritórium, ventúrum te esse iúdicem mortuórum atque vivéntium.
Quos sciéntes, Dómine, ut nobis dies illa terríbilis aliquántulum ex tua propitiatióne mítior advéniat, hæc múnera offérimus, quæ nobis in salútem recépta contíngant.

R/.
Amen.
Hemos proclamado abiertamente y no lo callaremos, oh Cristo, que padeciste por la redención de los pecadores, resucitaste para la salvación de los bienaventurados, subiste al cielo en virtud del premio que pagaste y que volverás para ser juez de vivos y muertos.
Conscientes de todo eso, Señor, te ofrecemos estos dones, a fin de que al recibirlos nos obtengan la salvación y por tu bondad, cuando llegue aquel día terrible, sea para nosotros más propicio.
R/. Amén.
Præsta, Pater ingénite, per Unigénitum tuum, Dóminum nostrum Iesum Christum, per quem tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te, Deo nostro, in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Padre ingénito, por medio de tu Unigénito, nuestro Señor Jesucristo, por quien creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Munda nos, Dómine, munéribus sacris, et salútem nobis cónferat ista participátio sanctitátis.
His armis domínicis muniámur, et salúbribus defensáculis circumdémur.
Purífica corda et lábia nostra, ut mundi corde et córpore mereámur tibi dícere:
Purifícanos, Señor, con estos santos dones, y que la participación en este sacramento nos conceda la salvación.
Armémonos con estas armas del Señor y rodeémonos con defensas que salvan.
Purifica nuestros corazones y nuestros labios, para que limpios de corazón y de cuerpo podamos decirte:

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Benedictio / Bendición
Éxhibe tibi, Dómine, plebem tuam a carnálibus vítiis et a concupiscéntibus aliénam.
R/. Amen.
Prepara para ti, Señor, un pueblo libre de todo pecado y de toda concupiscencia.
R/. Amén.
Fac omnes recto famulátu tibi servíre et in bonis opéribus complacére.
R/. Amen.
Haz que todos te sirvan con fidelidad y se complazcan en las buenas obras.
R/. Amén.
Gubernatiónis tuæ régimen semper hábeant et nullátenus a tuis præcéptis abscédant.
R/. Amen.
Que estén sometidos siempre a tu voluntad y no se aparten de tus mandamientos.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Cantus ad Accedentes / Canto de Comunión
(Sicut in Hilaria Paschæ / Como en la Alegría de la Pascua)
Mt 28,2-10
Gaudéte pópuli et lætámini.
Ángelus sedit super lápidem Dómini, ipse vobis evangelizávit.
Christus surréxit a mórtuis Salvátor mundi et replévit ómnia suavitáte.
Gaudéte pópuli et lætámini.

V/. Et accédens revólvit lápidem et sedébat super eum: erat autem aspéctus eius sicut fulgur et vestiménta eius sicut nix.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte.

V/. Nólite timére vos, scio enim Iesum qui crucifíxus est quæritis non est hic, surréxit enim sicut dixit.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte.

Alegraos, pueblos, saltad de gozo.
Un ángel del Señor se sentó encima de la piedra y trajo la buena nueva.
Ha resucitado de entre los muertos Cristo el Salvador del mundo y su olor ha inundado la tierra.
Alegraos, pueblos, saltad de gozo.

V/. Y acercándose corrió la piedra y se sentó encima: su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve.
R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.

V/. Vosotros no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado: No está aquí. Ha resucitado, como había dicho.
R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.

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Completuria / Oración conclusiva
Explétis, Dómine, in hac sancta sollemnitáte nostræ servitútis offíciis, grátias tibi laudésque deférimus dono tuæ miseratiónis adiúti.
Precántes te, Deus, ut a peccátis nos ábluas et in tuis semper láudibus exsultáre concédas.

R/. Amen.
Señor, al concluir la celebración de nuestro servicio en esta santa solemnidad, te damos gracias y te alabamos porque hemos recibido el don de tu misericordia.
Te pedimos, oh Dios, que nos limpies de todo pecado y nos permitas alegrarnos siempre cantando tus alabanzas.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et ómnia regis per ómnia semper sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 504-510) y del Liber Commicus I (pp. 361-363). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo. El resto de oraciones, de la misa celebrada el miércoles 23 de abril de 2014 en el convento de las Hermanas Clarisas de Nuestra Señora de la Esperanza y pesidida por don David Calahorra, Rector del Seminario Menor del Sagrado Corazón de Jesús.
(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español)
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