La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del IV Domingo de Pascua (Año I)

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


Prælegendum / Canto de entrada Ap 11,15-18; 12,10
Grátias tibi ágimus, Deus noster omnípotens, qui es et qui eras, quia factum est regnum huius mundi Dómini nostri Iesu Christi. Te damos gracias, Señor, Dios todopoderoso, el que es, el que era, porque el imperio del mundo ha pasado a nuestro Señor Jesucristo.
V/. Nunc facta est salus et virtus et regnum Dei nostri et potéstas Christi eius, quia proiéctus est accusátor fratrum nostrórum, qui accusábat illos ante conspéctum Dómini nostri die ac nocte.
R/. Quia factum est regnum huius mundi Dómini nostri Iesu Christi.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto, in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Quia factum est regnum huius mundi Dómini nostri Iesu Christi.
V/. Ahora ha llegado la victoria, el poder, el reino de nuestro Dios y la soberanía de su mesías, porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que día y noche les acusaba ante nuestro Dios.
R/.
Porque el imperio del mundo ha pasado a nuestro Señor Jesucristo.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Porque el imperio del mundo ha pasado a nuestro Señor Jesucristo.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Dómine Iesu Christe, qui post appensiónem crucis et susceptiónem mortis clarificátus es virtúte resurrectiónis, præsta nobis adipíscere præmium nostræ redemptiónis, atque ita ágere mystéria tuæ prætéritæ passiónis, ut in præsénti cum sanctis ángelis exsultémus in glória resurgéntis.
R/. Amen.
Señor Jesucristo, que después de estar colgado en la cruz y haber recibido la muerte fuiste glorificado en tu resurrección; concédenos alcanzar el premio de nuestra redención y celebrar de tal manera los misterios de tu pasada pasión, que podamos ahora alegrarnos con los santos ángeles en tu gloriosa resurrección.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía
Annus primus / Año I Ap 14,1-7
Apocalípsis Ioánnis apóstoli.
R/.
Deo grátias.
Apocalipsis del apóstol Juan.
R/. Demos gracias a Dios.
Ego Ioánnes fui in spíritu et vidi: et ecce Agnus stans supra montem Sion, et cum illo centum quadragínta quáttuor mília, habéntes nomen eius et nomen Patris eius scriptum in fróntibus suis. Et audívi vocem de cælo tamquam vocem aquárum multárum et tamquam vocem tonítrui magni, et vox, quam audívi, sicut citharœdórum citharizántium in cítharis suis. Et cantant quasi cánticum novum ante thronum et ante quáttuor animália et senióres.

Et nemo póterat díscere cánticum, nisi illa centum quadragínta quáttuor mília, qui empti sunt de terra. Hi sunt qui cum muliéribus non sunt coinquináti, vírgines enim sunt. Hi qui sequúntur agnum, quocúmque abíerit. Hi empti sunt ex homínibus primítiæ Deo et Agno; et in ore ipsórum non est invéntum mendácium: sine mácula sunt.

Et vidi álterum ángelum volántem per médium cælum, habéntem evangélium ætérnum, ut evangelizáret super sedéntes in terra et super omnem gentem et tribum et linguam et pópulum dicens magna voce: «Timéte Deum et date illi glóriam, quia venit hora iudícii eius, et adoráte eum, qui fecit cælum et terram et mare et fontes aquárum».

R/. Amen.

Yo Juan caí en éxtasis y vi al Cordero, que estaba en pie sobre el monte Sión, acompañado de ciento cuarenta y cuatro mil personas que tenían escrito en las frentes su nombre y el nombre de su Padre. Oí una voz que venía del cielo, semejante a la voz de aguas caudalosas y al ruido de un gran trueno. El sonido que oí era como el de citaristas que tocan sus cítaras. Cantaban un cántico nuevo delante del trono, delante de los cuatro seres vivientes y de los ancianos.

Ninguno podía aprender el cántico, a excepción de los ciento cuarenta y cuatro mil rescatados de la tierra. Éstos son los que no se han manchado con mujeres, porque son vírgenes; éstos siguen al Cordero adondequiera que va; fueron rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero; en su boca no se ha encontrado mentira. Son irreprensibles.

Vi otro ángel que volaba por medio del cielo y tenía una buena nueva eterna que anunciar a los habitantes de la tierra, a toda nación, raza, lengua y pueblo. Decía con voz potente: «Reverenciad a Dios y dadle gloria, porque ha llegado la hora de su juicio; adorad a aquel que ha hecho el cielo y la tierra, el mar y las fuentes del agua».

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación
Annus primus / Año I Sal 65,1.2.8
Iubiláte Dómino, omnis terra, psalmum dícite nómini eius, date glóriam laudi eius. Aclamad a Dios toda la tierra, cantad la gloria de su nombre, tributadle su gloriosa alabanza.
V/. Benedícite, gentes, Deum nostrum, et obaudíte voci eius.
R/. Date glóriam laudi eius.
V/. Pueblos, bendecid a nuestro Dios, proclamad a plena voz sus alabanzas.
R/ Tributadle su gloriosa alabanza.

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Apostolus / Apóstol
Annus primus / Año I He 4,13-22
Léctio libri Áctuum Apostolórum.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.
R/. Demos gracias a Dios.
In diébus illis:

Vidéntes Petri fidúciam et Ioánnis, et compérto quod hómines essent sine lítteris et idiótæ, admirabántur et cognoscébant eos quóniam cum Iesu fúerant; hóminem quoque vidéntes stantem cum eis, qui curátus fúerat, nihil póterant contradícere. 

Iubéntes autem eos foras extra concílium secédere, conferébant ad ínvicem dicéntes: «Quid faciémus homínibus istis? Quóniam quidem notum signum factum est per eos ómnibus habitántibus in Ierúsalem maniféstum, et non póssumus negáre; sed ne ámplius divulgétur in pópulum, comminémur eis, ne ultra loquántur in nómine hoc ulli hóminum». 

Et vocántes eos denuntiavérunt, ne omníno loqueréntur neque docérent in nómine Iesu. Petrus vero et Ioánnes respondéntes dixérunt ad eos: «Si iustum est in conspéctu Dei vos potius audíre quam Deum, iudicáte; non enim póssumus nos, quæ vídimus et audívimus, non loqui». At illi ultra comminántes dimisérunt eos, nequáquam inveniéntes, quómodo punírent eos, propter pópulum, quia omnes glorificábant Deum in eo, quod accíderat; annórum enim erat ámplius quadragínta homo, in quo factum erat signum istud sanitátis.

R/. Amen.

En aquellos días:

Al ver, por una parte, la valentía de Pedro y Juan, y comprendiendo, por otra, que eran hombres sin instrucción y cultura, estaban sorprendidos. Reconocían que habían estado con Jesús; pero al ver con ellos en pie al hombre que había sido curado, no podían replicarles nada.

Les ordenaron salir de la sala del tribunal, y se pusieron a deliberar entre ellos, preguntándose: «¿Qué haremos con estos hombres? Porque ciertamente han hecho un milagro notorio y manifiesto a todos los habitantes de Jerusalén, y no podemos negarlo. Pero para que no se divulgue más entre el pueblo, vamos a amenazarlos para que no vuelvan a hablar a nadie de ese hombre».

Los llamaron, y les ordenaron que no volvieran a hablar ni a enseñar
nada sobre la persona de Jesús. Pedro y Juan les replicaron: «¿Os parece justo ante Dios que os obedezcamos a vosotros antes que a él? Nosotros no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído». Pero ellos los despidieron amenazándoles de nuevo, sin encontrar modo de castigarlos por causa del pueblo, porque todos alababan a Dios por lo sucedido, pues el hombre milagrosamente curado era de más de cuarenta años.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio
Annus primus / Año I Jn 4,45-54
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Dóminus Iesus, cum ergo venísset in Galilæam, excepérunt eum Galilæi, cum ómnia vidíssent, quæ fécerat Hierosólymis in die festo; et ipsi enim vénerant in diem festum.

Venit ergo íterum in Cana Galilææ, ubi fecit aquam vinum. Et erat quidam régius, cuius fílius infirmabátur Caphárnaum; hic, cum audísset quia Iesus advénerit a Iudæa in Galilæam, ábiit ad eum et rogábat, ut descénderet et sanáret fílium eius; incipiébat enim mori.

Dixit ergo Iesus ad eum: «Nisi signa et prodígia vidéritis, non credétis».

Dicit ad eum régius: «Dómine, descénde priúsquam moriátur puer meus».

Dicit ei Iesus: «Vade. Fílius tuus vivit».

Crédidit homo sermóni, quem dixit ei Iesus, et ibat. Iam autem eo descendénte, servi eius occurrérunt ei dicéntes quia puer eius vivit. Interrogábat ergo horam ab eis, in qua mélius habúerit.

Dixérunt ergo ei: «Heri hora séptima relíquit eum febris». Cognóvit ergo pater quia illa hora erat, in qua dixit ei Iesus: «Fílius tuus vivit», et crédidit ipse et domus eius tota. Hoc íterum secúndum signum fecit Iesus, cum venísset a Iudæa in Galilæam.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Cuando el Señor Jesús llegó a Galilea, los galileos, testigos oculares de todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, lo recibieron muy bien.

Jesús regresó a Caná de Galilea, donde él había convertido el agua en vino. Un oficial real tenía un hijo enfermo en Cafarnaún. Al oír que Jesús venía de Judea a Galilea, salió a su encuentro y le suplicó que fuera a curar a su hijo, que estaba moribundo.

Jesús le dijo: «Si no veis milagros y portentos, no creéis».

El oficial dijo: «Señor, anda antes que muera mi hijito».

Jesús respondió: «Vete, tu hijo vive».

El hombre creyó en la palabra de Jesús y se fue. Cuando iba de regreso, sus criados salieron a su encuentro y le dijeron: «Tu hijo vive». Les preguntó a qué hora había empezado a mejorar, y le dijeron: «Ayer, a la una de la tarde, le dejó la fiebre».

El padre reconoció que aquélla era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó en él con toda su casa. Éste fue el segundo milagro que hizo Jesús al ir de Judea a Galilea.

R/. Amén.

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Laudes
Annus primus / Año I Sal 76,14-15
Allelúia. Aleluya.
V/. Quis Deus magnus sicut Deus noster? Tu es Deus qui facis mirabília.
R/. Allelúia.
V/. ¿Qué dios tan grande como nuestro Dios? Tú eres el Dios que hace milagros.
R/. Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio
Annus primus / Año I Ap 1,8; 2,8; 14,1-2
Hæc dicit Dóminus qui erat et qui est, et qui ventúrus est omnípotens, primus et novíssimus qui mórtuus est et resurréxit et ecce vivens est.
Lavit nos supra lignum sánguine suo, ipsi glória in sæcula sæculórum, allelúia.
Esto dice el Señor, el que es, el que era y el que viene, el todopoderoso, el primero y el último, el que murió y ha vuelto a la vida.
El que nos ha lavado con su sangre sobre el madero, a él la gloria por los siglos de los siglos, aleluya.
V/. Vidi Agnum stantem super montem Sion et cum eo centum quadragínta quáttor míllia habéntes nomen eius et nomen Patris eius scriptum in fróntibus suis, et in mánibus eórum cítharas, cantántes et dicéntes:
R/. Ipsi glória in sæcula sæculórum, allelúia.
V/. Vi al Cordero, que estaba en pie sobre el monte Sión, acompañado de ciento cuarenta y cuatro mil personas que tenían escrito en las frentes su nombre y el nombre de su Padre y en sus manos cítaras y cantaban diciendo:
R/. A él la gloria por los siglos de los siglos, aleluya. 

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Offerámus, dilectíssimi fratres, panes propositiónis, qui desiderámus accédere ad mensam Dei omnipoténtis: nec de morte Christi coram pópulis erubéscere, sed de gloriósa cupiámus resurrectióne gaudére.
Nulla nobis desperatiónis calígo nascátur, sed lucérnam fídei mens serénior contemplétur.
Ut per viam vitæ simplíciter ambulántes, quandóque Christus visitáverit non invéniat dubitántes, nec árguat infidéles.
Demus pótius hospitalitáti competénter stúdium, receptúri in cæléstibus præmium.
Mundi quoque eídem Christo cordis hospítium præparémus et in nobis mansiónem sapiéntiæ fabricémus, ut in fractióne panis ab ómnibus cognoscéndus, resurrectiónem suam manifestáre dignétur in ætérna Dei Patris glória simplíciter adorándus.
Dies enim læta tunc tránsiet, si sollemnitáti devótio gloriósa concórdet.

R/. Amen.
Ofrezcamos, queridos hermanos, los panes de la proposición quienes deseamos acercarnos a la mesa del Dios todopoderoso: lejos de avergonzarnos ante los demás por la muerte de Cristo, deseemos alegrarnos por su resurrección gloriosa.
Que no aparezca ninguna sombra de desesperación, más bien la mente contemple con serenidad la luz de la fe.
Caminemos con sencillez por la senda de la vida temporal, para que cuando Cristo venga a visitarnos, no encuentre a nadie en la duda ni tenga que acusar a los incrédulos.
Practiquemos la hospitalidad de modo adecuado para recibir un premio en el cielo.
Preparemos en un corazón limpio un lugar para acoger a Cristo, y edifiquemos en nosotros la mansión de la sabiduría, para que, al conocerlo todos en la fracción del pan, y adorarlo con sencillez en la gloria eterna de Dios Padre, se digne manifestar su resurrección.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Christi Dei nostri, qui cum Patre et Spíritu Sancto unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Cristo, Dios nuestro, que con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Benedícte Deus, et Pater universitátis, et substántiæ omnis creátor, condens unicuíque natúræ demutábilem legem, et ipse liber a lege natúræ, mortem périmens, diábolum infírmans, malítiam extínguens, sanctificatiónem tríbuens, immortalitátem perfíciens et infirmitátem expéllens, atque immensitátem tuam capácem fidélium tibi animárum accómodans sanctitáti.

Qui ad depelléndos mundi huius erróres, et omnem malígnæ poténtiæ natúram coarguéndam, Verbum et virtútem et sapiéntiam tuam, Deum ac Dóminum nostrum Iesum Christum Fílium tuum, consórtem cadúcæ carnis nostræ esse voluísti.
Per quem tibi grátias ágimus, ob hunc verum et consummátum, et ad salútem géneris humáni pretiósa sua passióne perféctum Paschæ diem; in quo ínferos ádiit, mortem vicit, diábolum coárguit, et leges tártari solvit; in hómine suo a quo mortis condicióne discésserat, coexitatúrus univérsæ carnis, quæ in se esset generánda natúra.

Ob quod fácito nos, omnípotens Pater, ut hunc sanctum in progénies et memorábilem in generatiónem diem confiténtes, non in amaritúdine véterum azymórum, neque in anterióris malítiæ ferménto, sed in nova et sincéra renátæ innocéntiæ conspersióne celebrémus, liberáti, regeneráti, sanctificáti, et coronáti.
R/. Amen.

Oh Dios bendito, Padre universal y creador de todo lo que existe: que impones a cada naturaleza una ley inmutable, quedando tú mismo libre de la ley natural; que das muerte a la muerte, debilitas al diablo, aniquilas el mal, otorgas la santidad, realizas la inmortalidad, destierras la enfermedad y adaptas tu inmensidad acogedora a la santidad de tus almas fieles.

Que para erradicar los errores de este mundo y confundir a toda criatura de maligno poder quisiste que tu Palabra, fuerza y sabiduría, nuestro Dios y Señor Jesucristo tu Hijo, fuera partícipe de nuestra carne caduca. Por su medio te damos gracias por este día de Pascua verdadero y acabado, perfeccionado con su pasión preciosa para salvación del género humano; en el que él bajó a los infiernos, venció a la muerte, confundió al diablo y abrogó las leyes del Tártaro, con el fin de corresucitar en su humanidad, de la que se había separado por la muerte, a la realidad de toda carne que en él mismo había sido regenerada.

Por lo cual, Padre omnipotente, haz que nosotros, proclamando santo este día para la posteridad y memorable para las generaciones, lo celebremos no en la amargura de los vetustos ácimos, ni en el fermento de la anterior malicia, sino bajo el nuevo y puro orvallo de la inocencia renacida, siendo libres y regenerados, santificados y coronados.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspécti sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Deus, qui in eléctis tuis extinxísti fúnditus mortem, cum mortem te inférni pronúntias esse, illos solum ex avérni claustris erúesti, quos tuos in fide et áctibus recognóveris: da præsénti christiáno convéntui resurrectiónis tuæ sollemnitáte ovánti legis tuæ præcéptis inviolabíliter inhærére, et indesinénter æstu tuæ dulcédinis anheláre.
Ut semper nos tuos operários ipse cognóscas, et ætérnis pœnis solútos secúndae resurrectiónis felicitáte sustóllas.
Quo præsénti sacrificio, et resurrectiónis tuæ gáudia celebrántibus se nobis maiéstas tua invísa visíbilem præbeat, et defunctórum spirítibus ad réquiem se osténdat.

R/. Amen.
Dios, tú suprimiste de raíz la muerte en tus elegidos al proclamarte como la muerte del mismo infierno, y salvarás de la cárcel del averno a quienes reconocerás como tuyos por su fe y sus acciones; concede a esta asamblea de cristianos, que te aclaman en esta solemnidad de tu resurrección, adherirse de modo indefectible a los preceptos de tu ley y anhelar sin cesar el fervor de tu dulzura. Haz que puedas reconocernos siempre como tus obreros y, libres de toda pena eterna, nos lleves a la felicidad de la segunda resurrección. Que cuantos celebramos con este sacrificio el gozo de tu resurrección, podamos un día contemplar tu majestad invisible y que ésta se manifieste también como descanso a las almas de los difuntos.
 R/. Amén.
Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Christe Deus, qui inter iníquos suspéndi passus es, crucis sustinéndo iniúriam: dato nobis perféctæ vitæ tolerántiam, ut caritáte illa qua ipse mundum díligens, pro eódem mortem subísti, inveniámur ipsi te opitulánte perfécti.
Sicque passiónis tuæ exémplo illáta tolerémus scándala, ut sánguine crucis tuæ ómnia pacificánte, cápitis nostri mereámur éffici membra.

R/. Amen.
Cristo, Dios, que fuiste colgado entre malhechores, soportando la infamia de la cruz; concédenos la constancia que lleva a la vida perfecta, para que gracias a la caridad con la que amaste al mundo hasta abrazar por él la misma muerte, seamos hallados perfectos con tu gracia. Y así, imitando los ejemplos de tu pasión soportemos los escándalos que sobrevengan y, por la sangre de tu cruz, que lo pacifica todo, merezcamos ser miembros tuyos que eres nuestra cabeza.
R/. Amén.
Præsta, per auctórem pacis et caritátis Dóminum nostrum Iesum Christum, cum quo tibi est una et coæquális esséntia in unitáte Spíritus Sancti regnántis, Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Concédelo por el autor de la paz y de la caridad, nuestro Señor Jesucristo, con el cual vives en una sola e igual esencia, en la unidad del Espíritu Santo y reina, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias

Dignum et iustum est nos tibi grátias laudésque reférre, qui cum Spíritu Sancto regnándo manes in Patre; quique magno pietátis tuæ ammirandóque mystério manifestátus in carne, iustificátus in spíritu, osténsus in Ángelis, prædicátus in géntibus, créditus in hoc mundo, assúmptus in glória, de inférni nos perículis liberásti.
Chrismátis et carismátis tuæ dona dispértiens, ad sacerdotáles ínfulas et ad régiæ nobilitátis insígnia, tamquam eléctum genus et pópulum acquisitiónis invítas: sócians humáno géneri, consortémque natúram carnis assumptióne dignátus, iustus pro iniústis, pius pro ímpiis, aliéni reátus sorte suspénsus reconciliásti nos Deo.
Humilitáte tua nos érigis, contuméliis honóras, vulnéribus sanas, morte vivíficans.
Quidquid in nobis mors habébat iuris evácuans, obliteráto quod advérsum nos est deletóque chirógrapho, in cæléstis grátiæ beatitúdinem spem nostræ libertátis exténdis.
Victóriæ tuæ, resurrectionísque primítiis ad dona nos ætérnæ beatitúdinis provocásti.
Volens redémptos in cæléstibus collocáre, ad Deum Patrem vocatiónum nostrárum præcúrsor ascéndis, ut redémptor in terris, propitiátor in cælis, addíctos passióne absólvas, captívos advocatióne deféndas; ínsuper ad communiónem Córporis et Sánguinis tui non solum accipiéndi, sed étiam consecrándi per grátiam indúltæ sanctificatiónis admíttas, ut panis istíus viníque institútas a te tibi ac Deo Patri hóstias offerámus; quæ etsi non hábeant veram creatúræ diversitáte matériam, accípiant tamen débitam spiritáli benedictióne poténtiam.
Per quam oríginem quamdam evangélicæ imitatiónis adépti, cæléstium secretórum sacraménta discéntes, laudes quas tibi  in glória Patris cum Sancto Spíritu permanénti Ángeli et Archángeli canunt, nos quoque imitáti cæléstium beatitúdinem persolvámus cum Séraphim ita
dicéntes:

Es digno y justo que te demos gracias y entonemos alabanzas a ti que, reinando con el Espíritu Santo, permaneces en el Padre; y que por el magno y admirable misterio de tu piedad, manifestado en la carne, justificado en el espíritu mostrado a los ángeles, predicado a las gentes, creído en este mundo, elevado a la gloria, nos libraste de la amenaza del infierno.
Distribuyendo los dones de tu crisma y de tu carisma, convocas como a raza escogida y pueblo de adquisición, a las dignidades sacerdotales y a los grandes de la nobleza regia. Uniéndote al género humano y habiéndote dignado compartir su naturaleza por la asunción de la carne, nos reconciliaste con Dios, crucificado por la culpa ajena, como justo por los injustos y piadoso por los impíos.
Con tu humildad nos encumbras, nos honras con tus afrentas, nos sanas con tus heridas, nos das vida con tu muerte.
Abrogando todo derecho que tuviera sobre nosotros la muerte, olvidado y rescindido el cargo que existe contra nosotros, ensanchas la esperanza de nuestra libertad hasta la beatitud de la gracia celeste.
Con la primicia de tu victoria y resurrección nos incitaste hacia los bienes de la eterna felicidad.
Queriendo entronizar a los redimidos en el cielo, asciendes hasta Dios Padre como precursor de nuestros personales destinos, de modo que, siendo redentor en la tierra y abogado en el cielo, absuelvas con tu pasión a los fieles y defiendas con tu exculpación a los cautivos; más aun, los admitas en virtud de la gracia de la santidad otorgada, a la comunión de tu cuerpo y de tu sangre, no sólo para ser recibidos, sino también para ser consagrados; de modo que ofrezcamos a ti y a Dios Padre la ofrenda de este pan y de este vino por ti instituida, la cual, aunque en su diversidad creada no tiene sólida materia, sin embargo, recibe la fuerza que le es propia por la bendición espiritual.
Por medio de la cual, habiendo alcanzado un cierto inicio de imitación evangélica, aprendiendo los misterios de los arcanos celestes, podamos consagrarte a ti en la gloria del Padre con el Espíritu Santo, las alabanzas que te cantan los ángeles y arcángeles, emulando también nosotros a los bienaventurados del cielo, diciendo con los serafines:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus, vere benedíctus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus: qui móriens sæva avérni claustra destrúxit, et resúrgens ianuas nobis regni cæléstis apéruit.

Christus Dóminus ac redémptor ætérnus.

Verdaderamente santo, realmente bendito nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, quien muriendo, derribó las horribles mazmorras del averno, y resucitando, nos abrió las puertas del Reino celeste.

Cristo Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Commemorámus, Dómine, passiónem Iesu Christi Dómini nostri: qui se tibi per crucis déstinam in verum sacrifícium ófferens, confráctis avérni obícibus cum glorificáta carne tértia die rédiens a mórtuis vivus, suis póstmodum appáruit  discípulis gloriósus.
Et ídeo per eius te mortem póscimus et rógamus, ut his sacrifíciis ita propitiátus illábi iúbeas, quo omnes pro quibus offértur, et ferménto malítiæ cáreant, et novitáte Spíritus paschálium gaudiórum mereántur perágere sacraménta.

R/.
Amen.
Recordamos, oh Señor, la pasión de Jesucristo nuestro Señor: quien, ofreciéndose a ti en verdadero sacrificio por medio de la cruz, rotos los cerrojos del averno y retornando al tercer día vivo entre los muertos con la carne glorificada, se apareció luego glorioso a sus discípulos.
Y por tanto te pedimos y rogamos por su muerte que te dignes descender de manera tan favorable sobre este sacrificio que todos aquellos por quienes se ofrece queden libres del fermento del mal y puedan celebrar en la novedad del Espíritu los misterios de las fiestas pascuales.
R/.
Amén.
Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Omnípotens ætérne Deus, qui Fílium tuum pro nostra redemptióne misísti verbo éditum, virgináli útero procreátum, ut carnem indúeret, et nos de peccatórum vínculis liberáret; pœnas crucis pértulit, divérsas torménta sustínuit, et nos sua passióne salvávit, simúlque resurrectióne redémit.
Miserére ígitur nostri, ut oratiónem quam nos ipse docére dignátus es, sic dícere mereámur:
Omnipotente y eterno Dios, que enviaste a tu Hijo para nuestra redención, manifestado por la palabra y engendrado en el seno virginal para vestir la carne y liberarnos de las cadenas del pecado: él sufrió la pena de la cruz, soportó variados tormentos y nos salvó con su pasión, redimiéndonos a la vez con su resurrección. Compadécete, pues, de nosotros para que la oración que tú mismo te dignaste enseñarnos podamos rezarla así:

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Benedictio / Bendición
Omnípotens Deus, qui ætérna dispénsat, in isto glorióso resurrectiónis suæ die vos ubérius benedícat.
R/. Amen.
Que Dios todopoderoso, dispensador de los bienes eternos, os bendiga copiosamente en este tiempo de su resurrección.
R/. Amén.
Claritátis suæ vos splendóre perfúndat, et mentes vestras pascháli lætítia répleat.
R/. Amen.
Que os ilumine con el resplandor de su gloria y llene vuestro espíritu con la alegría pascual.
R/.
Amén.
Irrigéntur péctora vestra dono Spíritus Sancti, ac sicut terra sítiens satiéntur imbre cælésti.
R/. Amen.
Que la gracia del Espíritu Santo llene vuestro corazón y como tierra sedienta quede empapado del rocío celestial.
R/.
Amén.
Ut consciéntiæ purgátos máculis, paschálibus vos dignos effíciat sacraméntis.
R/. Amen.
Que, purificados de las manchas de la conciencia, os haga dignos por medio de los sacramentos pascuales.
R/.
Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Cantus ad Accedentes / Canto de Comunión
(Sicut in Hilaria Paschæ / Como en la Alegría de la Pascua)
Mt 28,2-10
Gaudéte pópuli et lætámini.
Ángelus sedit super lápidem Dómini, ipse vobis evangelizávit.
Christus surréxit a mórtuis Salvátor mundi et replévit ómnia suavitáte.
Gaudéte pópuli et lætámini.

V/. Et accédens revólvit lápidem et sedébat super eum: erat autem aspéctus eius sicut fulgur et vestiménta eius sicut nix.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte.

V/. Nólite timére vos, scio enim Iesum qui crucifíxus est quæritis non est hic, surréxit enim sicut dixit.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte.

Alegraos, pueblos, saltad de gozo.
Un ángel del Señor se sentó encima de la piedra y trajo la buena nueva.
Ha resucitado de entre los muertos Cristo el Salvador del mundo y su olor ha inundado la tierra.
Alegraos, pueblos, saltad de gozo.

V/. Y acercándose corrió la piedra y se sentó encima: su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve.
R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.

V/. Vosotros no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado: No está aquí. Ha resucitado, como había dicho.
R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.

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Completuria / Oración conclusiva
Explétis, Dómine, in hac sancta sollemnitáte nostræ servitútis offíciis, grátias tibi laudésque deférimus dono tuæ miseratiónis adiúti.
Precántes te, Deus, ut a peccátis nos ábluas et in tuis semper láudibus exsultáre concédas.

R/. Amen.
Acabados, Señor, en esta sagrada solemnidad, los oficios de nuestra servidumbre, te damos gracias y te alabamos, fortalecidos con los dones de tu misericordia.
Te suplicamos, Dios, que nos purifiques de nuestros pecados y nos concedas alegrarnos siempre en tus alabanzas.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et ómnia regis per ómnia semper sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 489-496) y del Liber Commicus I (pp. 355-357). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo. Traducción de la oratio admonitionis de mozarabia.es (11/05/2014); alia, illatio, post sanctum, post pridie y ad orationem Dominicam de Jaime Colomina Torner en La Fe de nuestros padres. Temas de fe y vida cristiana en la misa hispanomozárabe, Instituto de Estudios Visigótico Mozárabes, Toledo 2000, pp. 45, 102, 103 y 120. Benedictio tomada de la bitácora Mozarabía del P. Manuel González López-Corps (entrada del 16/05/2011). El resto de oraciones: oratio post gloriam, post nomina y ad pacem de Ivorra, Adolfo (ed.), Misal Hispano-Mozárabe. Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 2015, pp. 356; 358-359.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

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