La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Viernes de Pascua

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


Prælegendum / Canto de entrada  Sal 97,1
Líbera nos, Fílius Dei, Salvátor noster, allelúia, allelúia, allelúia. Libéranos, Hijo de Dios, Salvador nuestro, aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Cantáte Dómino cánticum novum, quia mirabília fecit.
R/. Allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.
R/. Aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Aleluya, aleluya, aleluya.

Inicio página

Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Te excélsa laus in altíssimis decet, tibi e terris glóriam Ecclésia canit, atque huius catérvæ concéntus ad astra hymnum amíttunt. Rogámus ergo te, omnípotens Deus, ut sicut tuas sollémniter porrígimus laudes, ita precum nostrárum iúbeas efficáciter suscípere voces.
R/. Amen.
Te corresponde plenamente, Señor, la excelsa gloria de los cielos y la Iglesia desde la tierra canta tus alabanzas, llevando hasta los astros el himno armonioso del pueblo aquí congregado. Te rogamos, Dios omnipotente, que, al tributarte nosotros solemnemente estas alabanzas, te dignes aceptar nuestras preces y darles eficacia en tu presencia.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Ap 3,1-6
Apocalípsis Ioánnis apóstoli.
R/. Deo grátias.
Apocalipsis del apóstol Juan.
R/. Demos gracias a Dios.
Ego Ioánnes, servus Iesu Christi, audívi vocem de cælo dicéntem mihi:

Ángelo ecclésiæ, quæ est Sardis, scribe: Hæc dicit, qui habet septem spíritus Dei et septem stellas: Scio ópera tua, quia nomen habes quod vivas, et mórtuus es. Esto vígilans et confírma cétera, quæ moritúra erant, non enim invénio ópera tua plena coram Deo meo; in mente ergo habe quáliter accéperis et audíeris, et serva et pæniténtiam age. Si ergo non vigiláveris, véniam tamquam fur, et néscies qua hora véniam ad te. Sed habes pauca nómina in Sardis, qui non inquinavérunt vestiménta sua et ambulábunt mecum in albis, quia digni sunt. Qui vícerit, sic vestiétur vestiméntis albis, et non delébo nomen eius de libro vitæ et confitébor nomen eius coram Patre meo et coram ángelis eius.

Qui habet aurem, áudiat quid Spíritus dicat ecclésiis.

R/. Amen.

Yo Juan, siervo de Jesucristo, oí una voz del cielo que me decía:

Escribe al ángel de la Iglesia de Sardes: Esto es lo que dice el que tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas. Conozco tus obras: tú pasas por vivo, pero estás muerto. Despierta y consolida lo que queda y está a punto de perecer, porque no he encontrado tus obras perfectas delante de Dios. Acuérdate de cómo recibiste y oíste la palabra; guárdala y arrepiéntete. Porque, si no despiertas, caeré sobre ti como un ladrón, sin que sepas a qué hora te voy a sorprender. Pero tienes todavía en Sardes algunas personas que no han manchado sus vestidos; ellas caminarán conmigo con vestiduras blancas, porque son dignas de ello. El vencedor será revestido de vestiduras blancas, yo no borraré jamás su nombre del libro de la vida y reconoceré su nombre delante de mi Padre y de los ángeles.

El que tenga oídos que oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

R/. Amén.

Inicio página

Psallendum / Salmo de meditación Sal 113,20-21
Dóminus memor fuit nostri et benedíxit nobis. El Señor se acuerda de nosotros y nos bendecirá.
V/. Benedíxit domum Ísrael, benedíxit et domum Áaron, benedíxit omnes timéntes Dóminum, pusíllos et magnos.
R/. Et benedíxit nobis.
V/. Bendecirá a la casa de Israel, bendecirá a la casa de Aarón, bendecirá a los fieles del Señor, chicos y grandes.
R/. Y nos bendecirá.

Inicio página

Apostolus / Apóstol He 3,19-26
Léctio libri Áctuum Apostolórum.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.
R/. Demos gracias a Dios.

In illis diébus:

Ait Petrus ad pópulum: «Pænitémini ígitur et convertímini, ut deleántur vestra peccáta, ut véniant témpora refrigérii a conspéctu Dómini, et mittat eum, qui prædestinátus est vobis Christus, Iesum, quem opórtet cælum quidem suscípere usque in témpora restitutiónis ómnium, quæ locútus est Deus per os sanctórum a sæculo suórum prophetárum. Móyses quidem dixit: “Prophétam vobis suscitábit Dóminus Deus vester de frátribus vestris tamquam me; ipsum audietis iuxta ómnia, quæcúmque locútus fúerit vobis. Erit autem: omnis ánima, quæ non audíerit prophétam illum, exterminábitur de plebe”. Et omnes prophétæ a Sámuel et deínceps quotquot locúti sunt, étiam annuntiavérunt dies istos.

Vos estis fílii prophetárum et testaménti, quod dispósuit Deus ad patres vestros dicens ad Ábraham: “Et in sémine tuo benedicéntur omnes famíliæ terræ”. Vobis primum Deus súscitans Púerum suum, misit eum benedicéntem vobis in averténdo unumquémque a nequítiis vestris».

R/. Amen.

En aquellos días:

Dijo Pedro al pueblo: «Arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; así llegarán los tiempos de consuelo, y el Señor os enviará al mesías destinado para vosotros, es decir, a Jesús, al que el cielo debe retener hasta los tiempos de la restauración universal, de que habló Dios por boca de sus profetas desde muy antiguo.Moisés dijo: El Señor Dios vuestro os suscitará de entre vuestros hermanos un profeta como yo: escuchadlo en todo lo que os diga. Y el que no escuche a este profeta será exterminado del pueblo. Todos los profetas que hablaron, a partir de Samuel, anunciaron estos días.

Vosotros sois los hijos de los profetas y de la alianza que estableció Dios con vuestros padres cuando dijo a Abrahán: En tu descendencia serán bendecidas todas las familias de la tierra. Por vosotros, en primer lugar, Dios, después de haber resucitado a su Hijo, lo envió a bendeciros, para que os arrepintáis cada uno de vuestros pecados».

R/. Amén.

Inicio página

Evangelium / Evangelio Jn 21,1-14
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del Santo Evangelio según san Juan.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Manifestávit se íterum Iesus discípulis ad mare Tiberíadis; manifestavit autem sic.

Erant simul Simon Petrus et Thomas, qui dícitur Dídymus, et Nathánæl, qui erat a Cana Galilææ, et fílii Zebedæi et álii ex discípulis eius duo. Dicit eis Simon Petrus: «Vado piscári». Dicunt ei: «Vénimus et nos tecum». Exiérunt et ascendérunt in navem; et illa nocte nihil prendidérunt.

Mane autem iam facto, stetit Iesus in lítore; non tamen sciébant discípuli quia Iesus est.

Dicit ergo eis Iesus: «Púeri, numquid pulmentárium habétis?».

Responderunt ei: «Non».

Ille autem dixit eis: «Míttite in déxteram navígii rete et inveniétis». Misérunt ergo et iam non valébant illud tráhere a multitúdine píscium.

Dicit ergo discípulus ille, quem diligébat Iesus, Petro: «Dóminus est». Simon ergo Petrus, cum audísset quia Dóminus est, túnicam succínxit se, erat enim nudus, et misit se in mare; álii autem discípuli navígio venérunt, non enim longe erant a terra, sed quasi cúbitis ducéntis, trahéntes rete píscium.

Ut ergo descendérunt in terram, vident prunas pósitas et piscem superpósitum et panem. Dicit eis Iesus: «Afférte de píscibus, quos prendidístis nunc». Ascéndit ergo Simon Petrus et traxit rete in terram, plenum magnis píscibus centum quinquagínta tribus; et cum tanti essent, non est scissum rete. Dicit eis Iesus: «Veníte, prandéte». Nemo autem audébat discipulórum interrogáre eum: «Tu quis es?», sciéntes quia Dóminus est.

Venit Iesus et áccipit panem et dat eis et piscem simíliter. Hoc iam tertio manifestátus est Iesus discípulis, cum resurrexísset a mórtuis.

 R/. Amen.

En aquel tiempo:

Jesús se manifestó de nuevo a los discípulos en el mar de Tiberíades. Fue de este modo:

Estaban juntos Simón Pedro, Tomás «el Mellizo», Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos. Simón Pedro les dijo: «Voy a pescar». Le contestaron: «Nosotros también vamos contigo». Salieron y subieron a la barca. Aquella noche no pescaron nada.

Al amanecer, estaba Jesús en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.

Jesús les dijo: «Muchachos, ¿tenéis algo que comer?».

Le contestaron: «No».

Él les dijo: «Echad la red al lado derecho de la barca y encontraréis». La echaron, y no podían sacarla por la cantidad de peces.

Entonces el discípulo preferido de Jesús dijo a Pedro: «Es el Señor». Simón Pedro, al oír que era el Señor, se vistió, pues estaba desnudo, y se echó al mar. Los demás discípulos llegaron con la barca, ya que no estaban lejos de tierra, a unos cien metros, arrastrando la red con los peces.

Al saltar a tierra, vieron unas brasas y un pescado sobre ellas, y pan. Jesús les dijo: «Traed los peces que acabáis de pescar». Simón Pedro subió a la barca y sacó a tierra la red llena de ciento cincuenta y tres peces grandes. Y, a pesar de ser tantos, no se rompió la red. Jesús les dijo: «Venid y comed». Ninguno de los discípulos se atrevió a preguntarle: «¿Tú quién eres?», pues sabían que era el Señor.

Entonces Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio; y lo mismo el pescado. Ésta fue la tercera vez que se apareció a los discípulos después de haber resucitado de entre los muertos.

R/. Amén.

Inicio página

Laudes Sal 105,4
Allelúia. Aleluya.
V/. Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui, vísita nos, Deus, in salúte tua.
R/. Allelúia.
V/. Cuando seas propicio con tu pueblo, acuérdate de nosotros, Señor; cuando vengas a salvarlo, no te olvides de nosotros.
R/.
Aleluya.

Inicio página

Sacrificium / Canto del Ofertorio Lev 23,4.2; Dt 27,3
Isti sunt dies festi Dómino, allelúia, et hæc sancta vocábitur, in tempóribus suis, allelúia, allelúia. Éstas son las fiestas del Señor, aleluya, las asambleas santas, a las que convocaréis en las fechas establecidas, aleluya, aleluya.
V/. Allelúia.
Possidébitis terram vestram, dicit Dóminus, et ego dabo vobis eam in possessiónem, terram manántem lac et mel.
R/. In tempóribus suis, allelúia, allelúia.
V/. Aleluya.
Poseeréis vuestra tierra, dice el Señor, y os daré en posesión una tierra que mana leche y miel.
R/. En las fechas establecidas, aleluya, aleluya.

Inicio página

Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Procellósum mare fluctuántis sæculi, fratres caríssimi, transeúntes, lignum crucis fiduciáliter ascendámus, et secúndis Sancti Spíritus flátibus vela fídei committámus. Super littus namque Christus assístens gloriósam sine mácula Ecclésiam figurávit, quando magnis píscibus indisrúptum rete compévit. Nec a parte déxtera iússit deviáre navígium, quia tunc solórum bonórum portendébat indícium.

Subsequámur ígitur sacraménti admirábilis veritátem, diligéntes, ac tenéntes principáliter unitátem. Nullus ad schísmata nefánda prosíleat, vel domínica rétia necdum líttori præsentátus abrúmpat; ut connumeráti inter mýsticos pisces, cibus esse Dómini, qui nos ex profúndo est dignátus erúere, mereámur, et spiritáliter membra eius effécti, sacrifíciis salutáribus expiémur.
R/.
Amen.

Cruzando, carísimos hermanos, el proceloso mar del siglo que pasa, ascendamos confiados al palo de la cruz; y secundados por el soplo del Espíritu Santo, despleguemos las velas de la fe. Al presentarse Cristo cabe el litoral, figuró a la Iglesia gloriosa, sin mácula, cuando llenó la red de peces, sin que se rompiese. Y no mandó desviar de la parte derecha la barquilla, que entonces llevaba en sí la promesa de los únicos bienes.

Sigamos, pues, admirando la verdad del admirable misterio, y guardando principalmente la unidad. Nadie se ladee a nefandos cismas, ni rompa las redes del Señor, ni siquiera cuando es presentado a la ribera; para que, connumerados entre los místicos peces, merezcamos ser comida del Señor, quien se dignó sacarnos del abismo, y especialmente hechos miembros suyos, seamos expiados por los sacrificios de salvación.
R/. Amén.

Auxiliánte Dómino nostro Iesu Christo, cuius arma victrícia pérmanent per numquam finíta sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Con la ayuda de nuestro Señor Jesucristo, cuyas armas vencedoras permanecen por los sin nunca término siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Alia / Oración entre los Dípticos
Ecce Iesu mediátor Dei et hóminum, Christe Redémptor ac Dómine, hóminem illum quem cum Patre et Sancto Spíritu unus Deus sexto die ad tuam condidísti imáginem, sexta demum ætáte per assúmptam vísitans carnem, reformatiónem mentis eídem tribuísti, per evangélii veritátem.

Proínde in hoc die, tam pro condicióne quam pro redemptióne humáni géneris, hanc tibi offérimus víctimam sacrifícii singuláris, in quo ipse pro nostra salúte ligno confíxus es crucis, acéto potáris, láncea látere perfódiris, inférna móriens pénetrans, resurgéndo spólians.

Pro quibus mystériis ac miráculis hunc diem apud tuam cleméntiam sacrifíciis commendántes, pétimus a te, Redemptóre pio et Dómino, ut hodiérni mystérii recordátus, spólians nos véterem hóminem cum áctibus suis, índuas illum qui secúndum Dóminum creátus est, in iustítia et sanctitáte veritátis.

Décidant in nobis carnálium líbitus voluptátum, et intéreant extínctæ passiónes váriæ vitiórum.
Qui nobis te dedísti esse in múnere, non nos sinas nobis ipsis esse ultérius in dolóre; ut in novitáte vitæ ambulántes, sicut tuo redémpti sumus ex sánguine, ita cruci tuæ affíxi perénniter, et perditiónis ab inceps respuámus errórem, et concéssæ dignitátis retineámus absque crímine libertátem.

R/. Amen.

Aquí tienes, Jesús, mediador entre Dios y los hombres, Cristo, Redentor y Señor, aquel hombre que, siendo un solo Dios con el Padre y el Espíritu Santo, creaste a tu imagen en el día sexto, y visitándole luego por tu encarnación en la sexta edad del mundo, le otorgaste el cambio de mentalidad por la verdad del Evangelio.

Por eso, en este día, por la creación y redención del género humano, te ofrecemos esta víctima del único sacrificio en el que tú mismo por nuestra salvación, te dejaste clavar en la Cruz, gustas el vinagre, desgarra la lanza tu costado, y al morir, penetras en los infiernos para despojarlos al resucitar.

Por estos misterios y milagros dedicamos este día con estos sacrificios ante tu clemencia, y te pedimos, Señor y Redentor piadoso, que tengas presente el misterio de este día, y despojándonos del hombre viejo y de sus obras nos revistas de aquel que fue creado según Dios, en justicia y santidad verdaderas.

Pierda su fuerza en nosotros el ansia de los placeres carnales y queden muertas y extinguidas todas las inclinaciones viciosas.
Si te has dado a nosotros como don, no dejes que por nosotros mismos volvamos al dolor; que avanzando en la vida nueva, como hemos sido redimidos por tu sangre, así permanezcamos siempre sujetos a tu Cruz, rechacemos sin vacilaciones el error de la perdición y mantengamos sin tacha la libertad y la dignidad que nos has concedido.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

Inicio página

Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Redémptio nostra et salus, Christe Dómine Deus, qui pro nostris móriens peccátis, resurrexísti pro iustificatiónibus nostris, tu resurrectiónis tuæ celebritáte lætántibus occúrre benígnus morte tua redémptos tuis semper fácito inhærére vestígiis, tuísque perénniter inservíre præcéptis; ut sicut tecum baptismáte consepúltos exsúltant, ita se tibi ópere placitúros exhíbeant.
Virtus quoque illa divinitátis, quæ olim te carne moriénte novo ínferis refúlsit ex lúmine, nunc defúnctis, te opitulánte prómicet ad quiétem; quo paschálium gaudiórum a te hac oblatióne suscépta, et vivi resúrgant a vítiis, et defúncti eruántur a pœnis.

R/.
Amen.

Redentor y salvador nuestro, Cristo, Señor Dios, que muriendo por nuestros pecados has resucitado por nuestra justificación: sal benigno al encuentro de los que se alegran al celebrar tu resurrección; haz que los redimidos por tu muerte sigan siempre tus huellas y guarden siempre tus preceptos; para que, como se alegran de haber sido sepultados contigo en el bautismo, así se muestren agradables a ti por sus obras.
Y aquella fuerza de tu divinidad que en otro tiempo, cuando tú morías en la Cruz, brilló con nueva luz en los infiernos, ahora, por tu gracia, ilumine a los difuntos para su paz; con ello, si tu aceptas esta oblación de los gozos pascuales, que los vivos se levanten de sus vicios y los difuntos queden libres de sus penas.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Ad Pacem / Oración de la Paz
Ad vivéntis Iesus sepúlcrum, voto hílari concurréntes, et Christi resurgéntis linteámina contemplántes, obsecrámus, benigníssime Pater, omnípotens Deus, ut dum tantæ sollemnitátis mystériis celebrámus, nihil nobis adversitátis evéniat, nihil tristítiæ aut calamitátis occúrrat, sed cunctos fidéles ob diérum paschálium festa iucúnditas ætérna possídeat.
Eórum quoque suffragántibus méritis, qui cum único Fílio tuo vivi meruérunt resúrgere de sepúlcris, concórdia in novis vígeat caritátis, ut hoc sacrifícium laudis, placábili pietáte suscipiátur e mánibus nostris.

R/.
Amen.
Acercándonos con alegría al sepulcro de Jesús que vive, y contemplando los lienzos de Cristo resucitado, te rogamos, Padre benignísimo, Dios Omnipotente, que al celebrar los misterios de tan gran solemnidad, nada adverso nos ocurra, nada de tristeza y calamidad, sino que la alegría eterna llene a todos los fieles con motivo de estas fiestas de los días pascuales.
Y por la intercesión de aquellos que acompañando a tu único Hijo merecieron salir vivos de sus sepulcros, cobre fuerza en nosotros la concordia de la caridad, y recibas así de nuestras manos, con piadosa dignación, este sacrificio de alabanza.
R/. Amén.
Quia ipse est pax nostra et cáritas indisrúpta, qui vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Porque él es nuestra paz y caridad indivisible, él, que vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, sanctum et salutáre est, nos te, gloriosíssime Pater Dómini nostri Iesu Christi, inenarrabílibus triúmphis attóllere, completísque erga nos promissórum suórum benefíciis, in quantum se mens parvulórum, te inspiránte, repléri sénserit, propénsius collaudáre; ut cui plus dimíssum est ámplius díligat, et potióra iam fœderáto accúmulet, qui tanta necdum credénti donávit.

Postquam ígitur Verbum caro factum habitávit in nobis, fecítque prius cuncta quæ dócuit, perféctum divínis opéribus virum necessáriæ nobis, sibíque voluntáriæ trádidit passióni; ut quemádmodum mundo huic prædicatiónis suæ claritáte effúlserat, ne errórum irretítus ténebris fluctuáret, ita étiam infernáli cárcere mancipátis sua resolvéndis descensióne succúrreret. Ne se regnum mortis usque in finem sæculi dilatáret, et spólia quæ quondam prædo attráxerat frauduléntus, ad cælos secum revéheret ínnocens crucifíxus, et liberáret virtúte iustítiæ, quos humilitátis suæ redímerat passióne.

Emísso ítaque Spíritu, et patérnis, ut scriptum est, mánibus commendáto, hospítium divinitátis imménsæ, quem virgínea concéperant atque edíderant víscera, virgo ínterim sepultúra suscépit. Sed mansit illic nihilóminus incorrúptum, quia non fúerat ex Adam nati séminis corruptióne concéptum. Iudæis quoque peténtibus, custódes monuménto deputántur a præside; quorum testimónio et fides firmarétur credéntium, et confunderétur impíetas perfidórum. Quid enim illi obésse pótuit humána custódia, cui et dum requiésceret cæléste vigilávit excúbium, et cum resúrgeret Deus ínerat Verbum? Quod immaculátæ ánimæ inseparabíliter copulátum ádiit, extérruit, subégit edómuit, vinxit cunctas huius áeris in lacu novíssimo potestátes. Íllico mors habetáta contrémuit, seséque perémptam ácrius quam stimuláverat sensit; quæque se humáni géneris dóminam iactábat, áncillam mox crucis efféctam Christo triumphánte lugébat. Fracta est conféstim virtus sæva carníficum, et ad níhilum redácta est exháusta grassátio cruentórum. Inclináta est harum tenebrárum Christi humilitáte supérbia, et diabólica malítia divíni Agni est simplicitáte restíncta. Amísit e mánibus súbito, quod se crudelíssimus hostis credébat pérpetim possessúrum, cernens humánum genus per hóminem Deum paradíso, unde prævaricatióne Adæ eliminátum fúerat, restitútum. Propter quod ei cum Patre et Spíritu Sancto regnánti, omnes Ángeli et Archángeli non cessant clamáre, ita dicéntes:

Es digno y justo, santo y saludable que nosotros te ensalcemos con altos elogios a ti, Padre gloriosísimo de nuestro Señor Jesucristo, y, cumplidos en nosotros los dones de su promesa, te alabemos con mayor facilidad en cuanto se sienta llena el alma de estos pequeños, inspirada por ti; de modo que más ame aquél a quien más se le perdonó, y quien tanto concedió al todavía no creyente aumente sus mejores dones al ya aliado.

Pues, después que el Verbo hecho carne habitó entre nosotros y realizó primero lo que luego enseñó, quiso entregar a la Pasión, en él voluntaria, en nosotros necesaria- al varón perfecto en obras divinas; a fin de que, como iluminase este mundo con la luz de su predicación para que no diera tumbos enredado en las tinieblas del error, así también pudiera socorrer a los prisioneros de las cárceles infernales, liberándolos en su descenso. Para que el reino de la muerte no se prolongara hasta el fin del tiempo, y el crucificado inocente pudiera llevar consigo al cielo ese botín, que el ladino ladrón había robado en otro tiempo. Y pudiese liberar con el poder de la justicia a los que había rescatado con la humildad de su pasión.

Así pues, exhalando el espíritu y encomendándose como estaba escrito, a las manos del Padre, una sepultura virgen acogió interinamente al que era morada de la divinidad inmensa, a quien otro seno virginal había concebido y parido. Allí permaneció, sin embargo, incorrupto porque no había sido engendrado en la corrupción de una semilla procedente de Adán. Y pidiéndolo los judíos, fue asignada por el presidente al sepulcro una guardia, con cuyo testimonio se reafirmaría la fe de los creyentes y quedaría confundida la impiedad de los contumaces. Pues ¿en qué pudo serle obstáculo esa guardia humana al que, mientras descansaba, le hacía guardia un retén celestial, y cuando resucitó se le asoció el Dios Verbo? El cual, ya unido inseparablemente a su alma inmaculada, fue, aterró, sometió sojuzgó a todos los príncipes de este imperio del aire en el lago novísimo. Al punto la muerte, paralizada, se estremeció y se sintió perdida aun más duramente de lo que ella había aguijoneado antes; y la que se jactaba de ser dueña del género humano, se lamentaba ahora hecha sierva de la cruz, al triunfar Cristo. Fue inmediatamente quebrantado el cruel poder de los verdugos y reducido a nada, desbaratada la rapiña de los asesinos. Fue abatida la soberbia de los príncipes de estas tinieblas por la humildad de Cristo, y la malicia diabólica anulada por la simplicidad del divino cordero. Lo que el cruel enemigo pensaba que había de poseer para siempre lo dejó caer súbitamente de las manos, viendo al género humano restituido por el Hombre Dios al paraíso, de donde fuera arrojado por el pecado de Adán. Por todo lo cual, a él, que reina con el Padre y el Espíritu Santo, todos los Ángeles y Arcángeles no cesan de aclamarle diciendo:

Inicio página

Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere gloriósus et admirábilis Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus: qui plásmatis sui prævidens miserátus occásum, captívum hóminem a destináta mortis senténtia compássus exémit; formam accípiens servi, contubérnium carnis assúmpsit, ne óperis rátio suo morerétur auctóri. Ipse quippe hóminem dignátus índuit, humiliátus eréxit, tráditus redémit, crucifíxus absólvit; innovávit resúrgens, consecrávit ascéndens.

Ipse Dóminus ac redémptor sempitérnus.

Verdaderamente es glorioso y admirable nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que previendo con misericordia la caída de su criatura, eximió compasivo al hombre reducido a cautividad, de la sentencia de muerte que se le destinaba; tomando forma de siervo, asumió íntimamente la carne, para que la racionalidad no muriera con su representante.
Así pues, asumió en su dignación, la humanidad, la levantó con su humillación, la redimió con su entrega, la absolvió con su crucifixión, la renovó con su resurrección y la consagró con su ascensión.

El mismo Señor y redentor eterno.

Inicio página

Post Pridie / Invocación
Deus Pater omnípotens qui Unigénitum tuum non habéntem peccátum, pro nobis peccátum fecísti, cum pro delícto totíus mundi eum tibi offérri et in verum sacrifícium voluísti: tu hoc sacrifícium propitiátus benedicéndum assúme, et cæléstis sanctificatiónis aspérgito largitáte.
Quo ex hoc suméntes, redemptiónis nostræ in his diébus celebrántes mystérium, et opéribus sepeliámur mortíferis, et áctibus resurgámus perpétuæ sanctitátis.

R/.
Amen.
Dios, Padre omnipotente, que a tu Unigénito que no tenía pecado, lo hiciste pecado en favor nuestro, cuando por el delito de todo el mundo quisiste que se te ofreciera en auténtico sacrificio, recibe aplacado este sacrificio para bendecirlo y rociarlo con la largueza de la santidad celestial.
Con ellos, los que de él vamos a participar, en estos días en los que celebramos el misterio de nuestra redención, muramos a las obras que causan la muerte y resucitemos a los actos de santidad permanente.
R/. Amén.
Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Redemísti prímitus, Dómine, quos occísi redemptóris sanguis ínnocens comparávit: nunc propítius vísita, quos anniversária resurrectiónis eius sollémnitas congregávit.

Repleámur univérsi benedictióne dulcédinis, liberáti de moléstia sempitérnæ formídinis, ut cum Christo resurgéntes a peccátis ómnibus eruámur, et futúræ gáudia consequámur.

Quia te iubénte orámus e terris:

Has redimido, Señor, en primer lugar, a los que compró la sangre inocente del Redentor sacrificado; visita ahora complacido a los que ha reunido la solemnidad anual de la resurrección.

Quedemos todos colmados de la dulzura de tu bendición, libres de la molestia del temor perpetuo, para que al resucitar con Cristo seamos libres de todo pecado y alcancemos los gozos de la vida futura.

Porque según nos mandaste oramos desde esta tierra.

Inicio página

Benedictio / Bendición
Christus Dei Fílius, qui sua vos redémit morte, suæ vos étiam resurrectiónis celebritáte sanctíficet.
R/. Amen.
Cristo, Hijo de Dios, que os redimió con su muerte, os santifique también al celebrar su resurrección.
R/. Amén.
Quique pro salúte mundi amáro potátus est póculo, passiónis ac resurrectiónis suæ ínnovet sacraménto.
R/. Amen.
El que por la salvación del mundo bebió la copa de la amargura, os renueve por el sacramento de su pasión y resurrección.
R/. Amén.
Ut resurrectiónis eius cum María vel cæteris discípulis veráciter prædicántes, ad beátam vitam perveniátis indémnes.
R/. Amen.
Para que al confesar en verdad su resurrección con María y los demás discípulos, lleguéis sin daños a la vida dichosa.
R/. Amén.
Auxiliánte sua misericórdia, qui vivit cum Deo Patre et regnat cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por el auxilio de la misericordia de aquel que vive con Dios Padre, y reina con el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Cantus ad Accedentes / Canto de Comunión
(Sicut in Hilaria Paschæ / Como en la Alegría de la Pascua)
Mt 28,2-10
Gaudéte pópuli et lætámini.
Ángelus sedit super lápidem Dómini, ipse vobis evangelizávit.
Christus surréxit a mórtuis Salvátor mundi et replévit ómnia suavitáte.
Gaudéte pópuli et lætámini.

V/. Et accédens revólvit lápidem et sedébat super eum: erat autem aspéctus eius sicut fulgur et vestiménta eius sicut nix.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte.

V/. Nólite timére vos, scio enim Iesum qui crucifíxus est quæritis non est hic, surréxit enim sicut dixit.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte.

Alegraos, pueblos, saltad de gozo.
Un ángel del Señor se sentó encima de la piedra y trajo la buena nueva.
Ha resucitado de entre los muertos Cristo el Salvador del mundo y su olor ha inundado la tierra.
Alegraos, pueblos, saltad de gozo.

V/. Y acercándose corrió la piedra y se sentó encima: su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve.
R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.

V/. Vosotros no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado: No está aquí. Ha resucitado, como había dicho.
R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.

Inicio página

Completuria / Oración conclusiva
Explétis Dómine, in hac sancta sollemnitáte nostræ servitútis offíciis, grátias tibi laudésque deférimus dono tuæ miseratiónis adiúti.
Precántes te, Deus, ut a peccátis nos ábluas et in tuis semper láudibus exsultáre concédas.

R/. Amen.
Acabados, Señor, en esta sagrada solemnidad, los oficios de nuestra servidumbre, te damos gracias y te alabamos, fortalecidos con los dones de tu misericordia.
Te suplicamos, Dios, que nos purifiques de nuestros pecados y nos concedas alegrarnos siempre en tus alabanzas.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et ómnia regis per ómnia semper sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página


1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 454-461) y del Liber Commicus I (pp. 336-338). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo.

La traducción de la oratio admonitionis, está tomada de Prado, Germán, Valoración y plan de reforma del Rito mozárabe, Editora nacional, Madrid, 1943, p. 98; la illatio de Colomina Torner, Jaime, La Fe de nuestros padres. Temas de fe y vida cristiana en la misa hispanomozárabe, Instituto de Estudios Visigótico Mozárabe, Toledo 2000, pp. 49-50 y la de las oraciones, post gloriam y completuria de la misa del Domingo III de Pascua. Resto de oraciones de Gómez-Chacón y Díaz Alejo, Balbino, Misal Hispano-Mozárabe (obra inédita facilitada a La Ermita en febrero de 2016).

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

Índice LiturgiaInicio página

© La Ermita. España MMXII-MMXVI