La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Miércoles de Pascua

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


Prælegendum / Canto de entrada  Ap 11,17.15; 15,3
Grátias tibi ágimus, Deus noster omnípotens, qui es et qui eras, quia factum est regnum huius mundi Dómini nostri Iesu Christi, allelúia, allelúia, allelúia. Te damos gracias, Señor, Dios todopoderoso, el que es, el que era, porque el imperio del mundo ha pasado a nuestro Señor Jesucristo, aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Magna et mirabília ópera tua, Deus Dómine omnípotens, iustæ et veræ viæ tuæ.
R/. Quia factum est regnum huius mundi Dómini nostri Iesu Christi, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Quia factum est regnum huius mundi Dómini nostri Iesu Christi, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Grandes y maravillosas son tus obras, oh Señor, Dios todopoderoso, justos y verdaderos son tus caminos.
R/. Porque el imperio del mundo ha pasado a nuestro Señor Jesucristo, aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Porque el imperio del mundo ha pasado a nuestro Señor Jesucristo, aleluya, aleluya, aleluya.

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Oratio post gloriam / Oración después del Gloria
Glória nostra, Deus noster, qui exaltásti caput nostrum super omne nomen quod nominátur, postquam resurrexísti a mórtuis triumphátor, pro quibus mortem suscepísti, inde vitam eos resurrectióne última perduc ad præmia perpétua et æternitátis tuæ gáudia repromíssa.
R/. Amen.
Tú eres nuestra gloria, Dios nuestro. Tú nos has ensalzado por encima de todo lo creado al resucitar como triunfador de entre los muertos. Te pedimos que conduzcas al premio que no conoce fin y a los dones gozosos de la eternidad que has prometido a aquellos por los que aceptaste la muerte y a quienes darás la vida en la última resurrección.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Ap 2,12-17
Apocalípsis Ioánnis apóstoli.
R/. Deo grátias.
Apocalipsis del apóstol Juan.
R/. Demos gracias a Dios.
Ego Ioánnes, servus Iesu Christi, audívi vocem de cælo dicéntem mihi:

Ángelo ecclésiæ, quæ est Pérgami, scribe: Hæc dicit, qui habet romphæam ancípitem acútam,  Scio, ubi hábitas, ubi thronus est Sátanæ, et tenes nomen meum et non negásti fidem meam et in diébus Antípas, testis meus fidélis, qui occísus est apud vos, ubi Sátanas hábitat. Sed hábeo advérsus te pauca, quia habes illic tenéntes doctrínam Bálaam, qui docébat Balac míttere scándalum coram fíliis Ísrael, edere idolothýta et fornicári; ita habes et tu tenéntes doctrínam Nicolaitárum simíliter. Ergo pæniténtiam age; si quo minus, vénio tibi cito et pugnábo cum illis in gládio oris mei.

Qui habet aurem, áudiat quid Spíritus dicat ecclésiis. Vincénti dabo ei de manna abscóndito et dabo illi cálculum cándidum, et in cálculo nomen novum scriptum, quod nemo scit, nisi qui áccipit.

R/. Amen.

Yo Juan, siervo de Jesucristo, oí una voz del cielo que me decía:

Escribe al ángel de la Iglesia de Pérgamo: Esto dice el que tiene la espada aguda de dos filos. Sé dónde vives. Allí está el  trono de Satanás; pero permaneces fiel a mi nombre y no has renegado de mi fe, ni siquiera en los días de Antipas, mi fiel testigo, al que mataron en vuestra ciudad, donde vive Satanás. Pero tengo algo contra ti: tienes secuaces de la doctrina de Balaán, el cual enseñaba a Balac la manera de hacer caer a los israelitas, incitándoles a comer carnes sacrificadas a los ídolos y a fornicar. Así también tú tienes adeptos a la doctrina de los nicolaítas. Arrepiéntete, pues de lo contrario iré cuanto antes y lucharé contra ellos con la espada de mi boca.

El que tenga oídos que oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias. Al
vencedor le daré el maná escondido y una piedra blanca, y en la piedra escribiré un nombre nuevo, que sólo conoce el que la recibe.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 113,1.11 (2)
Deus noster in cælo et in terra, ómnia, quæcúmque vóluit, fecit. Nuestro Dios está en los cielos, él hace todo lo que quiere.
V/. In éxitu Ísrael de Ægýpto, domus Iacob de pópulo bárbaro.
R/. Ómnia, quæcúmque vóluit, fecit.
V/. Cuando Israel salió de Egipto, cuando la casa de Jacob dejó un pueblo extranjero.
R/. Él hace todo lo que quiere.

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Apostolus / Apóstol He 3,1-9
Léctio libri Áctuum Apostolórum.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.
R/. Demos gracias a Dios.

In illis diébus:

Petrus autem et Ioánnes ascendébant in templum ad horam oratiónis nonam. Et quidam vir, qui erat claudus ex útero matris suæ, baiulabátur; quem ponébant cotídie ad portam templi, quæ dícitur Speciósa, ut péteret eleemósynam ab introeúntibus in templum; is cum vidísset Petrum et Ioánnem incipiéntes introíre in templum, rogábat, ut eleemósynam accíperet. 

Íntuens autem in eum Petrus cum Ioánne dixit: «Réspice in nos». At ille intendébat in eos, sperans se áliquid acceptúrum ab eis. Petrus autem dixit: «Argéntum et aurum non est mihi; quod autem hábeo, hoc tibi do: In nómine Iesu Christi Nazaréni surge et ámbula». 

Et apprehénsa ei manu déxtera, allevávit eum; et prótinus consolidátæ sunt bases eius et tali, et exsíliens stetit et ambulábat et intrávit cum illis in templum, ámbulans et exsíliens et laudans Deum. Et vidit omnis pópulus eum ambulántem et laudántem Deum.

R/. Amen.

En aquellos días:

Pedro y Juan iban un día al templo a la hora de la oración, a las tres
de la tarde. Todos los días llevaban a un cojo de nacimiento y lo ponían a la puerta del templo llamada Hermosa para pedir limosna a los que entraban. Al ver a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les pidió limosna.

Pedro y Juan clavaron sus ojos en él; y Pedro le dijo: «Míranos». Él los miraba, esperando que le dieran algo. Pedro dijo: «No tengo plata ni oro; pero lo que tengo, eso te doy: en nombre de Jesucristo, el Nazareno, echa a andar».

Lo agarró de la mano derecha y lo levantó; y al instante sus pies y sus tobillos se fortalecieron; y de un salto se puso en pie y echó a andar; y entró con ellos en el templo andando, saltando y alabando a Dios. Todo el pueblo lo vio andar y alabar a Dios.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Lc 24,36-46
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del Santo Evangelio según san Lucas.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Dóminus Iesus stetit in médio eórum et dicit eis: «Pax vobis». Conturbáti vero et contérriti existimábant se spíritum vidére. Et dixit eis: «Quid turbáti estis, et quare cogitatiónes ascéndunt in corda vestra? Vidéte manus meas et pedes meos, quia ipse ego sum. Palpáte me et vidéte, quia spíritus carnem et ossa non habet, sicut me vidétis habére». Et cum hoc dixísset, osténdit eis manus et pedes.

Adhuc autem illis non credéntibus præ gáudio et mirántibus, dixit eis: «Habétis hic áliquid, quod manducétur?». At illi obtulérunt ei partem piscis assi. Et sumens, coram eis manducávit.

Et dixit ad eos: «Hæc sunt verba, quæ locútus sum ad vos, cum adhuc essem vobíscum, quóniam necésse est impléri ómnia, quæ scripta sunt in Lege Móysis et Prophétis et Psalmis de me».

Tunc apéruit illis sensum, ut intellégerent Scriptúras. Et dixit eis: «Sic scriptum est, Christum pati et resúrgere a mórtuis die tértia».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Jesús se presentó en medio de ellos y les dijo: «La paz esté con vosotros». Aterrados y llenos de miedo, creían ver un espíritu. Él les dijo: «¿Por qué os asustáis y dudáis dentro de vosotros? Ved mis manos y mis pies. Soy yo mismo. Tocadme y ved que un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo». Dicho esto, les mostró las manos y los pies.

Y como ellos no creían aún de pura alegría y asombro, les dijo: «¿Tenéis algo de comer?». Le dieron un trozo de pez asado. Lo tomó y comió delante de ellos.

Luego les dijo: «De esto os hablaba cuando estaba todavía con vosotros: Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito acerca de mí en la ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos».

Entonces les abrió la inteligencia para que entendieran las Escrituras. Y les dijo: «Estaba escrito que el mesías tenía que sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día».

R/. Amén.

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Laudes Sal 76,14-15 (3)
Allelúia. Aleluya.
V/. Quis Deus magnus sicut Deus noster? Tu es Deus qui facis mirabília.
R/. Allelúia.
V/. ¿Qué dios tan grande como nuestro Dios? Tú eres el Dios que hace milagros.
R/. Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Éx 12,14; 14,13-14
Erit hic vobis dies memoriális allelúia, et diem festum celebrábitis sollémnem Dómino in progénies vestras, legítimum sempitérnum diem, allelúia allelúia. Este día será memorable para vosotros, aleluya, y lo celebraréis como fiesta del Señor, como institución perpetua de generación en generación, aleluya, aleluya.
V/. Allelúia.
Dixit Móyses ad pópulum: bono ánimo estóte et véniet salus a dómino Deo et pugnábit pro vobis.
R/. In progénies vestras, legítimum sempitérnum diem, allelúia allelúia.
V/. Aleluya.
Moisés dijo al pueblo: no temáis, estad tranquilos y veréis la victoria que hoy os dará el Señor porque el Señor combatirá por vosotros.
R/. Como institución perpetua de generación en generación, aleluya, aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Dóminum Iesum Christum perditórum quæsitórem, inventórum redúcem, mortuórum vivificatórem; qui pro redemptióne captivórum solus ipse solam incorrúptam carnem animámque mortálium suscépit, portávit, pósuit et resúmpsit; quique natúræ, gloriæ, iustítiæ, poténtiæ suæ iure Deus, in  hoc córpore pro nobis vixit, pértulit, óbiit, resurréxit; toto animárum afféctu, verbórum, famulátu, studiórum impéndio, fratres caríssimi, deprecémur. Ut ad contuénda mirabília de lege sua visum nostræ mentis enúbilet, áciem cordis expúrget, et in eo quo nos vívere præcépit spíritu revélet.

Faciátque se intelligéntiæ nostræ in sua invisibilitáte visíbilem, dans píum in fídei veritáte congréssum, in ratiónis informatióne collóquium. Grátia nobis opitulánte lætíficet. Verba nostra ad se dirécta suscípiat; non interrogántes nos áudiat, sed rogántes. Largitáte nobis múneris pro sermónis vice respóndeat; qui non dedignátus tangi, dignétur illábi; velit infúndi, qui non valet comprehéndi.

Sicque per totam Ecclésiam credéntibus créditur, creditúris credéndus appáreat, ut nullis per cæcitátem erróris aut ignorántibus láteat, aut dubitántibus evanéscat. Nec vidéndi stultítiam, nec credéndi moram commótus accúset, sed ita sanctárum Scripturárum secréta mystéria índita nobis sapiéntiæ facultáte ímprimens, proféctum doctor apériat; et, in virtúte cæléstis panis benedícti Córporis sui fragménta distríbuat ut in vivificatióne animárum divíni verbi et cibi alimónia concurrénte, nec instructiónis nobis desit cópia, nec salútis.
R/.
Amen.

Hermanos carísimos, con todo el afecto del alma, la servicialidad de la palabra y el empeño del deseo, roguemos a nuestro Señor Jesucristo; el que busca a los extraviados, reconduce a los hallados y vivifica a los muertos; que por el rescate de los cautivos sólo él asumió, llevó, entregó y recobró la única carne y vida pura de los mortales; y que, siendo Dios en virtud de su naturaleza, justicia, gloria y poder, vivió, sufrió, murió y resucitó en este cuerpo por nosotros. Para hacer clara la vista de nuestra alma, a fin de poder contemplar las maravillas del Evangelio, y purificar la agudeza del corazón y revelársenos en aquel espíritu en el que nos mandó vivir.

Hágase visible a nuestra inteligencia en medio de su invisibilidad, dando una piadosa comunión en la verdad de la fe y el coloquio en los datos de la razón. Nos alegre, enriqueciéndonos, su gracia. Acoja nuestras palabras a él dirigidas, y nos escuche a nosotros, no interrogantes sino rogantes. Responda con la generosidad de la dádiva en lugar de palabras. Quien no desdeñó ser tocado se digne descender hasta nosotros; quiera ser infundido el que no puede ser comprendido.

Se haga presente por toda la Iglesia, creído por los creyentes y digno de ser creído por los que un día han de creer, de modo tal que no quede oculto a nadie que le ignore por la ceguera del error ni se eclipse para los que dudan. Que no tenga que acusar, airado, ni la torpeza para ver, ni la tardanza para creer, sino imprimiendo de tal manera en nosotros los secretos misterios de las santas Escrituras, regalado el don de la sabiduría, haga evidente, como maestro, su provecho; y distribuya la comunión de su bendito Cuerpo en forma de pan celestial, a fin de que, concurriendo para la vida de las almas el alimento de la divina palabra y el de este manjar, no nos falte ni la abundancia de doctrina ni la de salvación.
R/. Amén.

Præstánte ipsíus misericórdia Dei nostri, qui cum Deo Patre et Sancto Spíritu, unus Deus, gloriátur in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Os lo conceda la misericordia de Dios, nuestro Dios, que, con el Padre y el Espíritu Santo, es un solo Dios, digno de ser alabado por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos

Crédimus, Dómine Iesu Christe, Unigénite a Patre divinitáti tuæ; crédimus corpóreæ assumptióni; crédimus passióni; applaudémus redeúnti ab ínferis prostráta morte invictíssimæ maiestáti; rogántes te per ipsíus diéi magna et mirabília sacraménta, ut sicut nos resurréctio tua non habet dúbios, ita nos nostra per misericordiam tuam habeat absolútos; et eo modo exsultémus te fuísse regréssum, quómodo non ambígimus reditúrum.
Sicque nos sine pœna iúbeas manére dum venis, ut ad véniam fácias perveníre cum véneris.

R/. Amen.

Creemos, Señor Jesucristo, Unigénito del Padre, en tu divinidad, creemos en tu encarnación, creemos en tu pasión, te aplaudimos cuando regresas de los infiernos tras someter a la muerte a tu invicta majestad; y te rogamos, por los grandes y admirables misterios de este día, que como no tenemos duda alguna de tu resurrección, así, por tu misericordia, estemos ciertos de la nuestra; para que nos alegremos en tu regreso, igual que no dudamos de que has de volver otra vez.
Mantennos en la alegría cuando vienes para que nos hagas llegar al perdón cuando vengas otra vez.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Dómine Iesu Christe, qui es testis fidélis primogénitus mortuórum: tu réquiem dona spirítibus fidélium defunctórum, quo verus Póntifex per hoc sacrifícium pópuli delícta omíttens, sicut olim te moriénte mórtua córpora surrexérunt, ita nunc in hac resurrectiónis tuæ festivitáte, sepúlti in ætérnam réquiem transfératur.
R/.
Amen.

Señor Jesucristo, que eres el testigo fiel y primogénito de los muertos, concede el descanso a las almas de los fieles difuntos, de modo que, olvidando, como verdadero Pontífice, por este sacrificio, los pecados del pueblo, lo mismo que entonces resucitaron los muertos al morir tú, también ahora en esta fiesta de tu resurrección los ya sepultados sean trasladados al descanso eterno.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Unigénite, Fílius Dei, qui pro nobis voluntárie sánguinem effudísti, quo terréstria cum cæléstibus pacificásti: fácito nos ita redemptiónis nostræ ac resurrectiónis tuæ veneráre mystérium, ut in pace quæ tu es perénniter vívere mereámur.
R/.
Amen.
Unigénito Hijo de Dios, que derramaste por nosotros voluntariamente tu sangre, con la que reconciliaste a los habitantes de la tierra con los del cielo, haz que veneremos tan cumplidamente el misterio de nuestra redención y de tu resurrección, que podamos vivir siempre en la paz que eres tú.
R/. Amén.
Præsta, per auctórem pacis, et caritátis Dóminum nostrum Iesum Christum, cum quo tibi est una et coæquális esséntia in unitáte Spíritus Sancti regnántis, Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Concédelo, oh Dios, por el autor de la paz y del amor, nuestro Señor Jesucristo, con el cual vives en una sola e igual esencia en la unidad del Espíritu Santo que reina, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, valde tibi débitum, valde nobis cóngruum, omnípotens Pater, te cum Fílio tuo nostróque Dómino Iesu Christo æquáli religiónis fide, pietátis substántia, potestátis virtúte, laudáre.
Ut ibi sit par officiósitas, ubi est probáta par dígnitas. In quo per assumptiónem corpóream virtútis cáritas confirmánda est, non paupértas; quia non se honóre subíciens, sed amóre, afféctum vóluit probáre, non méritum; mundóque tibi pereúnte non quo augerétur quæsiit, sed quo obsequerétur invénit.
Terrena suscípiens, sed cæléstia non depónens.
Ingressúrus úterum, non egressúrus a sólio.
Certus se in inferióribus non posse decréscere, qui in supéribus non póterat inveníre quo crésceret.
Mitti conténtus, qui veníre dignátus est.
Et per hanc æqualitátem non duo poténtes, sed una poténtia; quia solíus deitátis est inæquálem Fílium non habére.
Per eúndem te homo tuus audívit, sensit, crédidit, probávit, agnóvit. In hoc mediátor suscépit iniúriam, in quo hábuit officínam.

Pro hoc Deus dignátus est carne vestíri, quam non dedignátus est fabricáre.
Sic per dignatiónem Dómini, qui fuit dignus artifício, fit idóneus vestiménto.
Neque enim dissímilem pótuit habére redemptórem, qui talem méruit habére factórem; in quo transeúntibus vetéribus nova sunt ómnia; quibus dies fuit insidiósa, facta est nox líbera.
Nec timet commutatiónem tempórum, qui dominatióne cáruit tenebrárum.
Unde evidentíssime liquet commúnem in Christo esse Dei hominísque substántiam; quæ corrúpta restáurat, cuius humánum genus crux salvat, sanguis ínnovat, caro vivíficat.
Summa étenim est prærogatíva virtútis sanctificásse pœnas glória sustinéntis.

Cui mérito omnes ángeli et archángeli non cessant clamáre cotídie una voce dicéntes:

Es digno y justo, tan a ti debido como conveniente a nosotros, Padre omnipotente, alabarte en compañía de tu Hijo y nuestro Señor Jesucristo, con idéntica fe religiosa, firme piedad y recia virtud.
Para que sea igual la complacencia donde es igual la dignidad.
En él, al recibir un cuerpo humano, se muestra el amor, no la pobreza, porque no se rebaja por honor, sino por amor, queriendo demostrarnos su afecto, no su obligación, y cuando el mundo se alejaba de ti, no buscó la manera de enaltecerse, sino que encontró la manera de obedecerte, aceptando lo terreno, sin abandonar lo celestial, para ingresar en el útero virginal, no para abandonar su trono celestial.
Cierto de que no podía menguar en la tierra, como en el cielo no había modo de crecer más.
Contento de ser enviado porque él quiso venir, y de que por esta igualdad no hay dos poderosos, sino un solo poder, porque solo es propio de la divinidad no tener un hijo desigual.
Por él mismo tu hombre te oyó, te sintió, te creyó, te comprobó, te reconoció.
El mediador aceptó la injuria donde radicaba su oficio.

Por eso siendo Dios, se dignó revestirse de la carne que no desdeñó crear.
Así, por la dignación del Señor, el que fue digno del oficio, resultó idóneo por el vestido.
Pues no podía tener un redentor diferente el que mereció tener tal hacedor; en él todo es nuevo, cuando se disipa lo pasado; la noche resultó liberadora para los que tuvieron un día cuajado de asechanzas.
No teme el cambio de los tiempos el que no fue dominado por las tinieblas.
De donde claramente se infiere que en Cristo se unen la naturaleza divina y la humana, que restaura lo corrompido, cuya Cruz salva al género humano, cuya sangre lo renueva, cuya carne le da vida.
Porque es la más alta prerrogativa del poder que las penas queden santificadas por la gloria del que las padece.

A él, con toda razón, los ángeles y los arcángeles no cesan de aclamar constantemente, diciendo a una voz:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus

Hæc te vox, Dómine, mixta luce comitátur, quæ cum in supérnis domínicæ perennitátem exérceat, celebratiónem tanti nóminis invéxit in terris, ut huiúsmodi præcónia, si hómines tacérent, saxa clamárent.
Vidérunt te ínferi, Deus; vidérunt te et tremuérunt a voce tonítrui, dicéntes: «absórta est mors in victória tua, ubi est mors acúleus tuus?»
Propter quod attónita páululum stetére supplícia miserórum, nec habébant torménta cruciátum sic vicísse cernéntia crucifíxum.
Et iúdicem suum ipsa étiam pœna contrémuit, quia natúra, terribílium tenebrárum præséntia tui fulgóris hebetáta, iam tunc tímuit iudicári.

Exsultáverunt sancti in glória, lætántes in cubílibus suis quod auctórem promíssæ sibi lucis agnóscerent.
Quorum tu, Dómine, stipátus agmínibus, et tu tantum noti splendóris candóre perfúsus, sacrifícia per te institúta sanctífica, non invocántis mérito, sed instituéntis magistério vel exémplo.
Ut cunctis rite perfúnctis Salvatóre nostro ab ínferis iam regrésso, et mors se lúgeat victam, et vita tripúdiet restitútam.

Christe Deus et Redémptor noster.

Te hace cortejo, Señor, esta voz, mezclada de luz, que manteniendo en el cielo perennemente tu alabanza, introdujo también en la tierra la exaltación de su nombre, de forma que estas aclamaciones, si los hombres las silenciaran, las gritarían las piedras.
Te vieron los infiernos, oh Dios, te vieron y temblaron ante tu voz de trueno, diciendo: «La muerte ha sido devorada en tu victoria, ¿dónde está, muerte, tu aguijón?»
Por lo cual se quedaron un tanto parados los suplicios de los infelices y remitió la crueldad de los tormentos viendo cómo había vencido un crucificado.
La misma pena tembló ante su juez, porque la naturaleza, vaciada de las horribles tinieblas al resplandor de tu luz, pensó que le llegaba la hora de ser juzgada.

Saltaron de gozo los santos en la gloria, alegrándose en sus mansiones, al recordar al autor de la luz que les había prometido.
Rodeado de sus enjambres y bañado en la nítida blancura que sólo tú posees, santifica los sacrificios que tú mismo has instituido, no por el mérito del que te lo ruega, sino por el magisterio y el ejemplo del fundador.
Para que cumplido todo ritualmente, vuelto ya nuestro Salvador de los infiernos, llore la muerte su derrota y cante gozosa la vida restaurada.

Cristo, Dios y Redentor nuestro.

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Post Pridie / Invocación
Resurgénte Christo resolútis inférni dolóribus, étiam nos, Deus Pater omnípotens, solútis peccatórum delectatiónibus resúrgere concéde propítius, ut mortificatiónis nostræ sacrifícium tibi principáliter offerámus.
Reconcíliet te, quæsumus, Dómine, pro peccatóribus sanguis iusti et humílitas Dómini nostri.
Hæc est hóstia quæ pepéndit in ligno; hæc est caro quæ resurréxit de sepúlcro.
Quod pro nobis óbtulit sacérdos noster in veritáte, hoc conférimus in panis et vini suavitáte.

Cognósce precámur, omnípotens Deus, víctimam, qua intercedénte placátus es, et súscipe in adoptiónem quibus Pater per grátiam factus es.
Sic quoque, Dómine, sanctificátio et benedíctio tua, defénsio est et mundátio nostra; ut et peccatórum nobis véniam tríbuas, et præcéptis tuis semper obœdiéntes effícias.

R/.
Amen.

Resucitando Cristo, abolidos los tormentos del infierno, también a nosotros, oh Dios Padre omnipotente, concédenos propicio resucitar, extinguidos los deleites pecaminosos, para ofrecerte en primer lugar el sacrificio de nuestra mortificación. Te rogamos, Señor, que te sirva de reconciliación a favor de los pecadores la sangre del justo y el anonadamiento de nuestro Señor. Esta es la víctima que pendió del madero; esta la carne que resucitó del sepulcro. Lo que ofreció por nosotros nuestro sacerdote en la nuda realidad esto mismo lo presentamos en la suavidad del pan y del vino.

Reconoce, te suplicamos, oh Dios omnipotente, la víctima por cuya intercesión quedaste aplacado, y recibe bajo tu adopción aquéllos de quienes fuiste hecho Padre, mediante la gracia. Que sea también, Señor, tu santificación y bendición nuestra defensa y purificación, para que nos concedas la remisión de los pecados y nos hagas siempre obedientes a tus preceptos.
R/. Amén.

Præsta, Pater ingénite, per Unigénitum tuum, Dóminum nostrum Iesum Christum, per quem tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te, Deo nostro, in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Padre ingénito, por medio de tu Unigénito, nuestro Señor Jesucristo, por quien creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Réspice, Dómine, tuórum fidélium multitúdinem quam per adoptiónis grátiam Fílio tuo fácere dignátus es coherédem. Érue cunctos de fáucibus vorántis gehénnæ, pro quibus idem Redémptor clementíssimus tribus diébus látuit in inferióribus terræ. Tolle a nobis duræ perníciem, et beátæ resurrectiónis quam in fine sperámus redde mercédem. Quia te iubénte orámus e terris: Mira, Señor, a la multitud de tus fieles, que por la gracia de la adopción te has dignado hacer coherederos con tu Hijo.
Apártales a todos de las fauces devoradoras del infierno, ya que por ellos el mismo Redentor clementísimo estuvo sepultado por tres días en el interior de la tierra.
Aparta de nosotros la dura calamidad de la muerte y danos el don de la feliz resurrección que al final esperamos.
Porque según tu mandato, oramos desde la tierra:

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Benedictio / Bendición
Dóminus Iesus Christus, qui pro delíctis nostris et crucem pértulit et sepúlcrum, incorrúpte vos fáciat observáre redemptiónis vestræ mystérium.
R/. Amen.
Nuestro Señor Jesucristo, que sufrió por nuestros delitos la Cruz y el sepulcro, haga que sin corrupción alguna, se cumpla en vosotros el misterio de vuestra redención.
R/. Amén.
Et qui pro vobis móriens resurréxit die tértio de sepúlcro, sánguine suo vos puríficet a delícto.
R/. Amen.
Y el que murió por vosotros y al tercer día resucitó del sepulcro, os purifique del pecado por su sangre.
R/. Amén.
Ut sicut ei consepúlti estis baptismáte, ita vobis ómnia delícta donántem partem mereámini in prima resurrectióne habére.
R/. Amen.
Para que como fuisteis sepultados con él en el bautismo, así, porque él os ha perdonado todos los delitos, merezcáis ser partícipes de la primera resurrección.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia de Dios, nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Cantus ad Accedentes / Canto de Comunión
(Sicut in Hilaria Paschæ / Como en el Domingo de Resurrección)
Mt 28,2-10
Gaudéte pópuli et lætámini.
Ángelus sedit super lápidem Dómini, ipse vobis evangelizávit.
Christus surréxit a mórtuis Salvátor mundi et replévit ómnia suavitáte.
Gaudéte pópuli et lætámini.
Alegraos, pueblos, saltad de gozo.
Un ángel del Señor se sentó encima de la piedra y trajo la buena nueva.
Ha resucitado de entre los muertos Cristo el Salvador del mundo y su olor ha inundado la tierra.
Alegraos, pueblos, saltad de gozo.
V/. Et accédens revólvit lápidem et sedébat super eum: erat autem aspéctus eius sicut fulgur et vestiménta eius sicut nix.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte.

V/. Nólite timére vos, scio enim Iesum qui crucifíxus est quæritis non est hic, surréxit enim sicut dixit.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte.

V/. Y acercándose corrió la piedra y se sentó encima: su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve.
R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.

V/. Vosotros no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado: No está aquí. Ha resucitado, como había dicho.
R/.
Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.

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Completuria / Oración conclusiva
Explétis Dómine, in hac sancta sollemnitáte nostræ servitútis offíciis, grátias tibi laudésque deférimus dono tuæ miseratiónis adiúti.
Precántes te, Deus, ut a peccátis nos ábluas et in tuis semper láudibus exsultáre concédas.

R/. Amen.
Acabados, Señor, en esta sagrada solemnidad, los oficios de nuestra servidumbre, te damos gracias y te alabamos, fortalecidos con los dones de tu misericordia.
Te suplicamos, Dios, que nos purifiques de nuestros pecados y nos concedas alegrarnos siempre en tus alabanzas.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et ómnia regis per ómnia semper sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 437-445) y del Liber Commicus I (pp. 332-334). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo.

La traducción de la oraciones oratio admonitionis, post nomina, ad pacem y post pridie está tomada de Colomina Torner, Jaime, La Fe de nuestros padres. Temas de fe y vida cristiana en la misa hispanomozárabe, Instituto de Estudios Visigótico Mozárabe, Toledo 2000, pp. 48, 110 y 105 respectivamente. Completuria del Domingo III de Pascua; resto de oraciones de Gómez-Chacón y Díaz Alejo, Balbino, Misal Hispano-Mozárabe (obra inédita facilitada a La Ermita en febrero de 2016).

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Sal 113,3.1. Es el mismo de la misa in Initio anni (año II). N. de La Ermita.

3. Sal 76,14b-15a. N. de La Ermita.

 

 

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