La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Martes de Pascua, cuando los bautizados dejan las albas

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe

In III feria Paschæ
Quando et baptizatis infantibus albæ tolluntur
Annus primus et secundus

Martes de Pascua
Cuando los bautizados dejan las albas

Años I y II (1)
 

Martes de Pascua. ("La Cena de Emaús", Diego Velázquez, Museo Metropolitano de Arte de N. York, s. XVII)
 

Prælegendum / Canto de entrada  2 Crón 30,2.25; Sal 116,1 (2)
Hilaritáte perfúsa est omnis terra, allelúia, vox sacerdótum et levitárum audíta est, allelúia.
Incípite Deo nostro in órganis, allelúia, compónite illi psalmum novum, allelúia, allelúia, allelúia.
Rebosante de alegría está toda la tierra, aleluya, se oye la voz de sacerdotes y levitas, aleluya.
Alabad a nuestro Dios con todos los instrumentos, aleluya, cantadle un cántico nuevo, aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Laudáte Dóminum, omnes gentes, collaudáte eum, omnes pópuli.
R/. Compónite illi psalmum novum, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Compónite illi psalmum novum, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Alabad al Señor, todos los pueblos, aclamadlo, todas las naciones.
R/. Cantadle un cántico nuevo, aleluya, aleluya, aleluya.
V/.
Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Cantadle un cántico nuevo, aleluya, aleluya, aleluya.

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Oratio post gloriam / Oración después del Gloria
Dómine Iesu Christe, qui post appensiónem crucis et susceptiónem mortis clarificátus es virtúte resurrectiónis, præsta nobis adipíscere præmium nostræ redemptiónis, atque ita ágere mystéria tuæ prætéritæ passiónis, ut in præsénti cum sanctis ángelis exsultémus in glória resurgéntis.
R/. Amen.
Señor Jesucristo que después de estar colgado en la Cruz y haber recibido la muerte, fuiste glorificado en tu resurrección; concédenos alcanzar el premio de nuestra redención y de celebrar de tal manera los misterios de tu sagrada pasión, que podamos ahora alegrarnos con tus santos ángeles en tu gloriosa resurrección.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Ap 2,8-11
Apocalípsis Ioánnis apóstoli.
R/. Deo grátias.
Apocalipsis del apóstol Juan.
R/. Demos gracias a Dios.
Ego Ioánnes, servus Iesu Christi, audívi vocem de cælo dicéntem mihi:

Ángelo ecclésiæ, quæ est Smyrnæ, scribe: Hæc dicit Primus et Novíssimus, qui fuit mórtuus et vixit: Scio tribulatiónem tuam et paupertátem tuam -sed dives es- et blasphémiam ab his, qui se dicunt Iudæos esse et non sunt, sed sunt synagóga Sátanæ. Nihil horum tímeas, quæ passúrus es. Ecce missúrus est Diábolus ex vobis in cárcerem, ut tentémini, et habébitis tribulatiónem diébus decem. Esto fidélis usque ad mortem, et dabo tibi corónam vitæ.

Qui habet áurem, áudiat quid Spíritus dicat ecclésiis. Qui vícerit, non lædétur a morte secúnda.

R/. Amen.

Yo Juan, siervo de Jesucristo, oí una voz del cielo que me decía:

Escribe al ángel de la Iglesia de Esmirna: Esto es lo que dice el primero y el último, el que murió y ha vuelto a la vida. Conozco tu sufrimiento y tu pobreza -aunque eres rico- y las calumnias de parte de los que se llaman judíos sin serlo, pues son más bien una sinagoga de Satanás. No te acobardes ante lo que vas a sufrir. El diablo va a encarcelar a algunos de vosotros; es para poneros a prueba; sufriréis una prueba de diez días. Sé fiel hasta la muerte, y te daré la corona de la vida.

El que tenga oídos que oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias. El vencedor no será víctima de la segunda muerte.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 3,6-7
Ego dormívi et quiévi et resurréxi, quia Dóminus Deus meus suscitávit me. Yo me acuesto, me duermo y me despierto: el Señor es mi apoyo.
V/. Non timébo mília pópuli circumdántis me.
R/. Quia Dóminus Deus meus suscitávit me.
V/. No temo a los hombres sin cuento que por doquier se apostan contra mí.
R/. El Señor es mi apoyo.

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Apostolus / Apóstol He 2,42-47
Léctio libri Áctuum Apostolórum.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.
R/. Demos gracias a Dios.

In illis diébus:

Erant perseverántes in doctrína apostolórum et communicatióne, in fractióne panis et oratiónibus. Fiébat autem omni ánimæ timor; multa quoque prodígia et signa per apóstolos fiébant. Omnes autem, qui credíderant, erant páriter et habébant ómnia commúnia; et possessiónes et substántias vendébant et dividébant illas ómnibus, prout cuíque opus erat; cotídie quoque perdurántes unanímiter in templo et frangéntes circa domos panem, sumébant cibum cum exsultatióne et simplicitáte cordis, collaudántes Deum et habéntes grátiam ad omnem plebem. Dóminus autem augébat, qui salvi fíerent cotídie in idípsum.

R/. Amen.

En aquellos días:

Eran constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la unión fraterna, en partir el pan y en las oraciones. Todos estaban impresionados ante los prodigios y señales que hacían los apóstoles. Todos los creyentes vivían unidos y lo tenían todo en común; vendían las posesiones y haciendas, y las distribuían entre todos, según la necesidad de cada uno. Todos los días acudían juntos al templo, partían el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios y gozando del favor de todo el pueblo. El Señor añadía cada día al grupo a todos los que entraban por el camino de la salvación.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Lc 24,13-35
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del Santo Evangelio según san Lucas.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Duo ex discípulis ibant ipsa die in castéllum, quod erat in spátio stadiórum sexagínta ab Ierúsalem nómine Émmaus, et ipsi loquebántur ad ínvicem de his ómnibus, quæ accíderant. Et factum est, dum fabularéntur et secum quærerent, et ipse Iesus appropínquans ibat cum illis; óculi autem illórum tenebántur, ne eum agnóscerent. Et ait ad illos: «Qui sunt hi sermónes, quos confértis ad ínvicem ambulántes?». Et stetérunt tristes.

Et respóndens unus, cui nomen Cléopas, dixit ei: «Tu solus peregrínus es in Ierúsalem et non cognovísti, quæ facta sunt in illa his diébus?».

Quibus ille dixit: «Quæ?».

Et illi dixérunt ei: «De Iesu Nazaréno, qui fuit vir prophéta, potens in ópere et sermóne coram Deo et omni pópulo, et quómodo eum tradidérunt summi sacerdótes et príncipes nostri in damnatiónem mortis et crucifixérunt eum. Nos autem sperábamus, quia ipse esset redemptúrus Ísrael; at nunc super hæc ómnia tértia dies hódie quod hæc facta sunt. Sed et mulíeres quædam ex nostris terruérunt nos, quæ ante lucem fuérunt ad monuméntum et, non invénto córpore eius, venérunt dicéntes se étiam visiónem angelórum vidísse, qui dicunt eum vívere. Et abiérunt quidam ex nostris ad monuméntum et ita invenérunt, sicut mulíeres dixérunt, ipsum vero non vidérunt».

Et ipse dixit ad eos: «O stúlti et tardi corde ad credéndum in ómnibus, quæ locúti sunt Prophétæ. Nonne hæc opórtuit pati Christum et intráre in glóriam suam?». Et incípiens a Móyse et ómnibus Prophétis interpretábatur illis in ómnibus Scriptúris, quæ de ipso erant.

Et appropinquavérunt castéllo, quo ibant, et ipse se finxit lóngius ire. Et coegérunt illum dicéntes: «Mane nobíscum, quóniam advesperáscit, et inclináta est iam dies». Et intrávit, ut manéret cum illis. Et factum est, dum recúmberet cum illis, accépit panem et benedíxit ac fregit et porrigébat illis. Et apérti sunt óculi eórum, et cognovérunt eum; et ipse evánuit ab eis. Et dixérunt ad ínvicem: «Nonne cor nostrum ardens erat in nobis, dum loquerétur nobis in via et aperíret nobis Scriptúras?».

Et surgéntes eádem hora regréssi sunt in Ierúsalem et invenérunt congregátos Úndecim et eos, qui cum ipsis erant, dicéntes: «Surréxit Dóminus vere et appáruit Simóni». Et ipsi narrábant, quæ gesta erant in via, et quómodo cognovérunt eum in fractióne panis.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Dos de los discípulos se dirigían a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos trece kilómetros. Iban hablando de todos estos sucesos; mientras ellos hablaban y discutían, Jesús mismo se les acercó y se puso a caminar con ellos. Pero estaban tan ciegos que no lo reconocían. Y les dijo: «¿De qué veníais hablando en el camino?». Se detuvieron entristecidos.

Uno de ellos, llamado Cleofás, respondió: «¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha sucedido en ella estos días?».

Él les dijo: «¿Qué?».

Ellos le contestaron: «Lo de Jesús de Nazaret, que fue un profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el pueblo,  cómo nuestros sumos sacerdotes y nuestras autoridades lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él sería el libertador de Israel, pero a todo esto ya es el tercer día desde que sucedieron estas cosas. Por cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han dejado asombrados: fueron muy temprano al sepulcro, no encontraron su cuerpo y volvieron hablando de una aparición de ángeles que dicen que vive. Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y lo encontraron todo como las mujeres han dicho, pero a él no lo vieron».

Entonces les dijo: «Qué torpes sois y qué tardos para creer lo que dijeron los profetas. ¿No era necesario que Cristo sufriera todo eso para entrar en su gloria?». Y empezando por Moisés y todos los profetas, les interpretó lo que sobre él hay en todas las Escrituras.

Llegaron a la aldea donde iban, y él aparentó ir más lejos; pero ellos le insistieron, diciendo: «Quédate con nosotros, porque es tarde y ya ha declinado el día». Y entró para quedarse con ellos. Se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio.  Entonces sus ojos se abrieron y lo reconocieron; pero él desapareció de su lado. Y se dijeron uno a otro: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?».

Se levantaron inmediatamente, volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los once y a sus compañeros, que decían: «Verdaderamente el Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón». Ellos contaron lo del camino y cómo lo reconocieron al partir el pan.

R/. Amén.

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Laudes Sal 99,2
Allelúia. Aleluya.
V/. Iubiláte Dómino omnis terra, servíte Dómino in lætítia. exsultémus et epulémur in ea.
R/. Allelúia.
V/. Aclamad al Señor toda la tierra, servid al Señor con alegría, entrad en su presencia con gritos jubilosos.
R/. Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Núm 15,16; 28,2; 29,12-13
Sollémnem habébitis istum diem festum Dómino, et offerétis septem diébus fructum holocáusti, in odórem suavitátis Dómino, allelúia allelúia. Celebraréis fiesta en honor del Señor y ofreceréis durante siete días un holocausto de olor agradable al Señor, aleluya, aleluya.
V/. Locútus est Dóminus ad Móysen dicens: lóquere fíliis Ísrael dicen ad eos: múnera mea et fructus meos in odórem suavitátis offérre mihi in diem sollémnem.
R/. Offerétis septem diébus fructum holocáusti, in odórem suavitátis Dómino, allelúia allelúia.
V/. El Señor habló a Moisés y le dijo: ordena a los israelitas: Presentadme a su debido tiempo mis ofrendas, mis alimentos, sacrificios quemados de olor agradable para mí.
R/. Ofreceréis durante siete días un holocausto de olor agradable al Señor, aleluya, aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Occurrámus omnes, dilectíssimi fratres, qui carére mortis domínio delectámus, ut triúmphum Christi post mortem prosequámur.
Ecce visitátis ínferis redit rursus ad carnem, quam resúrgens éfficit immortálem.
Nihil ipsi passiónis inrogátæ violéntia nócuit; totum tamen nobis gloriósa virtus resurrectiónis indúlsit.
Ille nunquam detérior in humanitáte suscépta; nos misericórditer melióres fecit divinitáte colláta.

Gaudeámus ígitur gáudiis christiánis, non sepeliámur voluptátibus vanis.
Nihil hábeat nostra festívitas indecórum.
Debet populórum fidélium multitúdo de sepúlcris procédere vitiórum; debet étiam dealbáta per grátiam parére óculis renatórum; debet imitatiónem suis infántibus præbére virtútum.
Tunc est enim sine ferménto malítiæ paschális oblátio, si in ázymis sinceritátis et veritátis epulétur religiósa devótio.

R/.
Amen.

Acudamos todos, queridos hermanos, todos los que estamos gozosos por haber sido librados de la muerte, a celebrar el triunfo de Cristo después de su pasión.
Mirad cómo después de visitar los infiernos vuelve de nuevo a su cuerpo y lo hace inmortal por su resurrección.
En nada le ha dañado la violencia de la pasión a la que fue condenado; pero nos ha perdonado todo a nosotros la fuerza gloriosa de su resurrección.
Él no ha quedado perjudicado al aceptar la condición humana, pero a nosotros nos ha elevado misericordiosamente al entregarnos su divinidad.

Vivamos, pues, el gozo cristiano, no quedemos sepultados entre placeres insustanciales.
Que en nuestra fiesta no haya nada poco decoroso.
El pueblo fiel debe salir del sepulcro de los vicios, debe mostrarse blanqueado por la gracia a los ojos de los neófitos; debe dar ejemplo de virtudes a sus niños.
Solo habrá una verdadera ofrenda pascual, sin levadura de malicia, si la devoción religiosa celebra su fiesta en ázimos de sinceridad y de verdad.
R/. Amén.

Quia multæ sunt miseratiónes suæ, Deus noster, qui vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Porque muchas son las misericordias de nuestro Dios, que vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos

Deus, qui domínicæ resurrectiónis temporáli sollemnitáte lætíficas, quos ad gáudia sempitérnæ festivitátis inflámmas: hodiérnæ, quæsumus, congregatiónis atténde convéntus, et celériter postulántibus tríbue quidquid sanctus exóptat afféctus.
Dona síngulis temperántiam repélle tristítiam, fac regenerátos perénniter in fide consístere fac fidéles in caritáte profícere.
Discant illi veheménter serváre per grátiam quod dedísti; discant isti dilígere quod cotidiána dilectióne servásti.

R/. Amen.

Dios que alegras con la solemnidad temporal de la resurrección del Señor a los que inflamas para el gozo de la vida eterna: mira al pueblo que hoy se reúne y concede a los que te suplican todo lo que desea su santo afecto.
Da a cada uno la templanza, aparta la tristeza, haz que los recién bautizados se mantengan siempre en la fe, haz que los fieles crezcan en la caridad.
Aprendan aquellos a mantener con firmeza lo que por tu gracia han recibido; sepan éstos amar lo que en el curso de cada día les reserva tu amor.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Iesu Dei Fílius, qui pro nobi voluntárie móriens, sæva inferórum ergástula potentiáli bráchio pénetrans confregísti; tu fidélium defunctórum spíritus a locis pœnálibus éxime, et ætérnæ eos amenitátis simul et múneris iocundidáte sustólle.
Et quia ex látere tuo te moriénte novi proflúxit láticis unda, qua in his diébus paschálibus horum renatórum est progénies consecráta, te póscimus et rogámus, ut et in illis sacræ regeneratiónis puritátem consérves, et in nobis confessiónum emoluménta multíplices.
Quo et illi collátum sibi baptísmi donum téneant absque culpa, et nos, in eándem quam violávimus grátiam, reintegrémur saltem ex vénia post ruínam.

R/.
Amen.

Jesús, Hijo de Dios, que muriendo voluntariamente por nosotros, destruiste los duros calabozos infernales, al entrar en ellos con tu brazo poderoso: saca las almas de los fieles difuntos del lugar de su dolorosa purgación y llévales al lugar de la placidez eterna y del gozo merecido.
Y porque cuando tú morías de la nueva herida de tu costado, brotó el agua que en estos días pascuales ha consagrado a esta nueva generación de bautizados, te rogamos encarecidamente que conserves en ellos la pureza del sagrado renacer y acrecientes en nosotros los beneficios de la práctica cristiana.
Así mantendrán ellos sin tacha el beneficio del bautismo y nosotros podremos volver a la misma gracia que violamos después de nuestra caída, mediante tu perdón.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Deus, qui fidéles semper ádiuvas pópulos, et regenerátos tibi cónsecras párvulos: inchoátas in hoc pópulo pérfice sanitátes, repelléndo adversárias potestátes, ut virtúte huius sacrifícii, dum supérbus inimícus elíditur, resurrectiónis tuæ celebritáte adoptívus in pace pópulus ampliétur.
R/.
Amen.
Dios que proteges siempre a los pueblos fieles y consagras para ti a los niños bautizados; perfecciona la salud iniciada en este pueblo, rechazando el poder de los adversarios, para que en virtud de este sacrificio, mientras el soberbio enemigo se ve rechazado cuando celebramos tu resurrección, tu pueblo adoptado prospere en la paz
R/. Amén.
Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú, que vives contigo mismo y reinas con el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est nos tibi grátias ágere, Dómine, sancte Pater, ætérne omnípotens Deus, per Iesum Christum Fílium tuum Dóminum nostrum.
Qui in via discípulos ambulántes et a via fídei recedéntes álloquens, ipse factus est eísdem credéntibus via.
Dolentésque tanquam mórtuum vivens véritas increpávit, nec agnóscere permísit ántequam créderent, quibus Scriptúras aperíre dignátus est cum timérent, suæ grátiam visiónis differéndam iúdicans ad offícia caritátis; ut quod hospitálitas mererétur osténderet, et exémplum benefaciéndi hospitálibus daret.

Ídeo die tértio maniféstus, quia ipse in Trinitáte fúerat homo Deus ab Ángelis adorándus.
Ídeo iam confrácto pane præcógnitus, quia ipse fúerat inter sacra venerandáque altáris mystéria comedéndus.

Cui mérito omnes ángeli et archángeli non cessant clamáre cotídie una voce dicéntes:

Es digno y justo que te demos gracias, Señor, Padre santo, Dios misericordioso y eterno, por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor.
Quien acercándose a aquellos discípulos que iban por el camino y se apartaban de la fe, se hizo él mismo camino para los creyentes.
Él, verdad viva, reprendió a los que se lamentaban de que estuviera muerto, y no permitió que le reconocieran, hasta que creyeron cuando se dignó explicarles el sentido de las Escrituras, mientras estaban llenos de temor, estimando que la gracia de su visión había que posponerla al ejercicio de la caridad, para enseñarles el mérito de la hospitalidad y darles ejemplo de su práctica.

Se manifestó al tercer día porque él, en la Trinidad, es el hombre Dios que debe ser adorado por los ángeles.
Se dejó reconocer al partir el pan, porque había de ser comido en los sagrados y venerados misterios del altar.

Con razón todos los ángeles y arcángeles no cesan de aclamarte cada día, diciendo a una voz:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Dignus es, Dómine Iesu Christe, ætérnis Angelórum et hóminum collaudári præcóniis: qui terréna cúpiens cæléstibus sociári humánum genus prétio tui sánguinis redemísti.
Étenim pro nobis ómnibus mortem crucis excípiens, latus illud tui córporis sacri confóssum láncea aperítur, et contínuo duo illa magnífica sacraménta, sanguis scílicet et aqua fluxérunt.
Sanguis ille plane, qui in remissiónem effúsus est peccatórum, et aqua quæ salutáre témperans póculum, et lavácrum páriter præstat et potum.
Hac et originális primoplastórum noxa detérgitur, et reconciliatiónis grátia exhibétur.

His proínde flumínibus ex látere tuo fluéntibus, quibus olim nos regenerátos ac salvátos memínimus, pro nóviter regenerátis infántibus postulámus, ut, te opitulánte, ita fídei nutriménto profíciant, ut cum bonórum óperum efféctu nobíscum páriter ad te remuneratúri pervéniant.

Christe Deus et Redémptor noster.

Digno eres, Señor Jesucristo, de ser alabado eternamente por las voces de los ángeles.
Queriendo reconciliar la tierra con el cielo redimiste al género humano con el precio de tu sangre.
Aceptando por todos nosotros la muerte de cruz, fue abierto aquel costado de tu cuerpo, atravesado por la lanza, y de él brotaron aquellos dos magníficos sacramentos, la sangre  y el agua.
Exactamente, la sangre aquella que fue derramada en remisión de los pecados, y el agua, que tempera la bebida salvadora y sirve igualmente de lavado y de bebida.
Con ella se limpia la culpa original de los primeros padres y por ella se manifiesta la gracia de la reconciliación.

Por eso, acordándonos de que nosotros mismos fuimos un día regenerados y salvados por estos ríos que manaron de tu costado, te pedimos por los que recientemente han sido regenerados a una nueva vida, para que de tal manera avancen alimentando su fe que lleguen un día hasta ti para recibir la recompensa acompañados de sus buenas obras y de nosotros mismos.

Cristo, Dios y Redentor nuestro.

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Post Pridie / Invocación
Paschálium gaudiórum delíciis delectáti, offérimus tibi, Dómine, sancte Pater, Corpus et Sánguinem Fílii tui; quod ipse placátus benedicéndum assúmens, largiáris nobis, quæsumus, cum regenerátis infántibus consciéntiæ puritátem ita habére dum vívimus ut ex hoc post vitæ huius excúrsum cum eísdem a te páriter coronémur.
Quo omnes qui nunc tuæ resurrectiónis victórias ovándo excólimus, in resurrectiónis últimæ die, huius hóstiæ litatióne salvémur.

R/.
Amen.

Inmersos en el deleite de los gozos pascuales, te ofrecemos, Señor, Padre santo, el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo: recíbelos complacido, para que vuelvan a nosotros rebosantes de bendiciones; te pedimos que podamos mantener mientras vivamos la misma pureza de conciencia de los niños bautizados, para que así, acabado el curso de esta vida, seamos igualmente coronados con ellos.
De forma que todos los que ahora celebramos con aclamaciones las victorias de tu resurrección, en la resurrección del último día seamos salvados por el mérito impetratorio de esta hostia.
R/. Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Ad terríbilem thronum altáris cursu cóncito, Pater omnípotens, properántes, vestígia Agni vivéntis cum lácrimis osculántes, unguentórum ac flétuum libaménta offérimus.
Póscimus ítaque, piíssime Deus, ut pæniténtiæ flétibus ómnium peccáta lavéntur, et indulgentiáli unguénto ossa ecclesiástici córporis solidéntur.
Quo possímus omnes cum renátis infántibus respiráre, et cum mórtuis suscitátis Ierúsalem cæléstem medulláta portántes introíre.

Quo iubénte orámus e terris:

Avanzando con premura hasta el trono venerado del altar, Padre omnipotente, besando entre lágrimas las huellas del Cordero viviente, te dedicamos estas ofrendas de perfumes y llantos.
Te pedimos, pues, Dios piadoso, que los llantos de la penitencia laven los pecados de todos y con la unción de la indulgencia se consoliden los huesos del cuerpo de la Iglesia.
Así podremos todos tomar aliento con los niños renacidos, y con los muertos resucitados entrar en la Jerusalén celestial, portadores de los más genuinos sacrificios.

Como por tu mandato oramos desde la tierra:

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Benedictio / Bendición
Christus Dóminus, ex cuius látere proflúxit sanguis et aqua, horum sacramentórum participatióne et neóphitos enútriat fide et vos a peccátis emáculet.
R/. Amen.
Cristo, el Señor, de cuyo costado fluyó sangre y agua, alimente la fe de los neófitos y os libre a vosotros de los pecados por la participación de estos sacramentos.
R/. Amén.
Ad instar quoque renatórum infántium, ita prétium redemptiónis vestræ sumátis, ut parem cum illis innocéntiam retineátis.
R/. Amen.
A semejanza de los que han vuelto a nacer, de tal manera recibáis el precio de vuestra redención que conservéis con ellos una inocencia semejante.
R/. Amén.
Quo rationábiles ac sine dolo effécti, dies istos paschális lætítiæ mereámini celebráre illæsi.
R/. Amen.
Y así, convertidos en hombres espirituales y auténticos, podáis celebrar incólumes estos días de la alegría pascual.
R/. Amén.
Adiuvánte Dómino nostro Iesu Christo, qui in Trinitáte unus Deus vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Con la ayuda de nuestro Señor Jesucristo, que es un sólo Dios en la Trinidad, y vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Cantus ad Accedentes / Canto de Comunión
(Sicut in Hilaria Paschæ / Como en el Domingo de Resurrección)
Mt 28,2-10
Gaudéte pópuli et lætámini.
Ángelus sedit super lápidem Dómini, ipse vobis evangelizávit.
Christus surréxit a mórtuis Salvátor mundi et replévit ómnia suavitáte.
Gaudéte pópuli et lætámini.
Alegraos, pueblos, saltad de gozo.
Un ángel del Señor se sentó encima de la piedra y trajo la buena nueva.
Ha resucitado de entre los muertos Cristo el Salvador del mundo y su olor ha inundado la tierra.
Alegraos, pueblos, saltad de gozo.
V/. Et accédens revólvit lápidem et sedébat super eum: erat autem aspéctus eius sicut fulgur et vestiménta eius sicut nix. V/. Y acercándose corrió la piedra y se sentó encima: su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte. R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.
V/. Nólite timére vos, scio enim Iesum qui crucifíxus est quæritis non est hic, surréxit enim sicut dixit. V/. Vosotros no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado: No está aquí. Ha resucitado, como había dicho.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte. R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.

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Completuria / Oración conclusiva
Explétis Dómine, in hac sancta sollemnitáte nostræ servitútis offíciis, grátias tibi laudésque deférimus dono tuæ miseratiónis adiúti.
Precántes te, Deus, ut a peccátis nos ábluas et in tuis semper láudibus exsultáre concédas.

R/. Amen.
Acabados, Señor, en esta sagrada solemnidad, los oficios de nuestra servidumbre, te damos gracias y te alabamos, fortalecidos con los dones de tu misericordia.
Te suplicamos, Dios, que nos purifiques de nuestros pecados y nos concedas alegrarnos siempre en tus alabanzas.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et ómnia regis per ómnia semper sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 431-437) y del Liber Commicus I (pp. 329-331). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo.

Traducción: Post sanctus y benedictio: Martínez Sáiz, Pablo; El tiempo pascual en la liturgia hispánica. Desarrollo, estructura y contenido teológico, Instituto Superior de Pastoral, Madrid 1969, pp. 251 y 253 respectivamente; completuria del Domingo III de Pascua. Resto de oraciones de Gómez-Chacón y Díaz Alejo, Balbino, Misal Hispano-Mozárabe (obra inédita facilitada a La Ermita en febrero de 2016).

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Sal 116,1; Cf. 2 Crón 30,2.25. (N. de La Ermita).

 

 

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