Rito Hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Domingo en la Alegría de la Pascua. Año II

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


Prælegendum / Canto de entrada Sal 112,2-8 (2)
Noli flere, María, allelúia, allelúia, resurréxit Dóminus, allelúia, allelúia. No llores, María, aleluya, aleluya, el Señor resucitó, aleluya, aleluya.
V/. Sit nomen Dómini benedíctum ex hoc nunc et usque in sæculum. A solis ortu usque ad occásum laudábile nomen Dómini.
R/.
Resurréxit Dóminus, allelúia, allelúia.

V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum amen.
R/.
Resurréxit Dóminus, allelúia, allelúia.

V/. Bendito sea el nombre del Señor desde ahora y por siempre. Desde que sale el sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor.
R/.
El Señor resucitó, aleluya, aleluya.

V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/.
El Señor resucitó, aleluya, aleluya.

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Trisagium / Trisagio
Sanctus Deus, qui sedes super Chérubin, solus invisíbilis.
Sanctus fortis, qui in excélsis glorificáris vócibus angélicis.
Sanctus immortális, qui solus es inmaculátus Salvátor, miserére nobis, allelúia, allelúia.

V/. Dignus es, Dómine, Deus noster, accípere glóriam et honórem et virtútem.
R/. Sanctus immortális, qui solus es immaculátus Salvátor, miserére nobis, allelúia, allelúia.

V/. Quóniam omnes gentes vénient et adorábunt in conspéctu tuo, Dómine, et dicent.
R/. Miserére nobis, allelúia, allelúia.

V/. Benedíctio et honor et glória et fortitúdo tibi, Deo nostro, in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Miserére nobis, allelúia, allelúia.

Santo Dios, que te sientas sobre querubines, único invisible.
Santo Fuerte, que eres glorificado en las alturas por las voces de los ángeles.
Santo Inmortal, que eres Salvador inmaculado, apiádate de nosotros, aleluya, aleluya.

V/. Digno eres, Señor Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y la virtud.
R/. Santo Inmortal, que eres Salvador inmaculado, apiádate de nosotros, aleluya, aleluya.

V/. Porque todas las gentes vendrán y adorarán ante tu presencia, Señor, y dirán.
R/. Apiádate de nosotros, aleluya, aleluya.

V/. Bendición y honor y gloria y poder a Ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Apiádate de nosotros, aleluya, aleluya.

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Post gloriam / Oración después del Gloria
Tibi glóriam concínimus, Dómine Deus noster, tuámque poténtiam postulámus, ut sicut pro nobis peccatóribus dignátus es mori, et clarificátus secúndo post tértium diem apparuísti in glória resurrectiónis, ita per te absolúti in te mereámur habére perpétuum gáudium, ita ut nobis præcéssit vere Resurrectiónis exémplum.
R/.
Amen.
Cantamos tus glorias, Señor y Dios nuestro, y pedimos a tu poder que, así como te dignaste morir por nosotros, pecadores y te apareciste radiante por segunda vez después del tercer día en la gloria de la Resurrección; así, libertados por Ti, merezcamos también tener en Ti la gloria perdurable, así como nos has precedido dándonos ejemplo de una verdadera resurrección.
R/.
Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Annus secundus / Año II
Prophetia / Profecía Ap 1,9-18
Apocalípsis Ioánnis apóstoli.
R/.
Deo grátias.
Apocalipsis del apóstol Juan.
R/.
Demos gracias a Dios.

Ego Ioánnes, frater vester et párticeps in tribulatióne et regno et patiéntia in Iesu, fui in ínsula, quæ appellátur Patmos, propter verbum Dei et testimónium Iesu. Fui in spíritu in domínica die et audívi post me vocem magnam tamquam tubæ dicéntis: «Quod vides, scribe in libro et mitte septem ecclésiis: Éphesum et Smyrnam et Pérgamum et Thyatíram et Sardis et Philadélphiam et Laodíciam».

Et convérsus sum, ut vidérem vocem, quæ loquebátur mecum; et convérsus vidi septem candelábra áurea et in médio candelabrórum quasi Fílium hóminis, vestítum podére et præcínctum ad mamíllas zonam áuream; caput autem eius et capílli erant cándidi tamquam lana alba, tamquam nix, et óculi eius velut flamma ignis, et pedes eius símiles orichálco sicut in camíno ardénti, et vox illius tamquam vox aquárum multárum, et habébat in déxtera manu sua stellas septem, et de ore eius gládius anceps acútus exíbat, et fácies eius, sicut sol lucet in virtúte sua.

Et cum vidíssem eum, cécidi ad pedes eius tamquam mórtuus; et pósuit déxteram suam super me dicens: «Noli timére. Ego sum primus et novíssimus, et vivens et fui mórtuus et ecce sum vivens in sæcula sæculórum et hábeo claves mortis et inférni».

R/. Amen.

Yo, Juan, vuestro hermano y vuestro compañero en el sufrimiento, en el reino y en la constancia, en Jesús, yo me encontraba en la isla de Patmos por haber predicado la palabra de Dios y por haber dado testimonio de Jesús. Caí en éxtasis el día del Señor y oí detrás de mí una voz potente como de trompeta, que decía: «Lo que ves escríbelo en un libro y mándaselo a las siete Iglesias: a Éfeso, a Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea».

Me volví para ver quién me hablaba; y, al volverme, vi siete candelabros de oro, y en medio de los candelabros como un hijo del hombre, vestido con una larga túnica y ceñido con un cinturón de oro alrededor de su pecho. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana blanca, como la nieve; sus ojos, como una llama de fuego; sus pies, como el bronce fundido a fuego; su voz, como el rumor de aguas caudalosas; en su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una espada aguda de dos filos; su cara era como el sol que brilla en todo su esplendor.

Al verle, caí a sus pies como muerto; pero él me tocó con su mano derecha, y me dijo: «No tengas miedo; soy yo, el primero y el último, el viviente; estuve muerto, pero ya estoy vivo por los siglos de los siglos; y tengo las llaves de la muerte y del abismo».

R/. Amén.

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Annus secundus / Año II
Psallendum / Salmo de meditación Sal 138,18.1-2
Surréxi, et adhuc tecum sum, Dómine, Deus meus.

V/. Dómini, probásti me et cognovísti me, tu cognovísti sessiónem meam et resurrectiónem meam.
R/. Dómine, Deus meus.

He resucitado y aun estoy contigo, Señor, Dios mío.

V/. Señor, me probaste, y me conociste, tú conociste bien mi humillación y mi resurrección.
R/. Señor, Dios mío.

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Annus secundus / Año II
Apostolus / Apóstol 1Cor 15,1-11.20-22
Epístola Pauli apóstoli ad Corínthios prima.
R/.
Deo grátias.
Primera carta del apóstol Pablo a los corintios.
R/.
Demos gracias a Dios.

Fratres:

Notum autem vobis fácio, evangélium, quod evangelizávi vobis, quod et accepístis, in quo et statis, per quod et salvámini, qua ratióne evangelizáverim vobis, si tenétis, nisi si frustra credidístis.

Trádidi enim vobis in primis, quod et accépi, quóniam Christus mórtuus est pro peccátis nostris secúndum Scriptúras et quia sepúltus est et quia suscitátus est tértia die secúndum Scriptúras et quia visus est Cephæ et post hæc Duódecim; deínde visus est plus quam quingéntis frátribus simul, ex quibus plures manent usque adhuc, quidam autem dormiérunt; deínde visus est Iacóbo, deínde apóstolis ómnibus; novíssime autem ómnium, tamquam abortívo, visus est et mihi. Ego enim sum mínimus apostolórum, qui non sum dignus vocári apóstolus, quóniam persecútus sum ecclésiam Dei; grátia autem Dei sum id, quod sum, et grátia eius in me vácua non fuit, sed abundántius illis ómnibus laborávi; non ego autem, sed grátia Dei mecum. Ígitur sive ego sive illi, sic prædicámus, et sic credidístis.

Nunc autem Christus resurréxit a mórtuis, primítiæ dormiéntium. Quóniam enim per hóminem mors, et per hóminem resurréctio mortuórum: sicut enim in Adam omnes moriúntur, ita et in Christo omnes vivificabúntur.

R/. Amen.

Hermanos:

Os recuerdo el evangelio que os anuncié, el que aceptasteis, en el que permanecéis firmes, y por el que os salvaréis, si lo retenéis tal y como os lo anuncié, pues de lo contrario habríais creído en vano.

Os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez yo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y que se apareció a Pedro y luego a los doce. Se apareció también a más de quinientos hermanos de una vez, de los que la mayoría viven todavía; otros murieron. Luego se apareció a Santiago, después a todos los apóstoles; y después de todos, como a uno que nace antes de tiempo, también se me apareció a mí. Porque yo soy el menor de los apóstoles, indigno de ser llamado apóstol, por haber perseguido a la Iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y la gracia de Dios no ha sido estéril en mí; pues he trabajado más que los demás; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo. Pues bien, tanto ellos como yo, esto es lo que predicamos y lo que habéis creído.

Pero Cristo ha resucitado de entre los muertos como primicias de los que mueren. Porque como por un hombre vino la muerte, así, por un hombre, la resurrección de los muertos. Y como todos mueren en Adán, así también todos revivirán en Cristo.

R/. Amén.

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Annus secundus / Año II
Evangelium / Evangelio Lc 24,1-12
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam.
R/.
Glória tibi, Dómine.
Lectura del Santo Evangelio según san Lucas.
R/.
Gloria a ti Señor.

Prima sabbatórum, valde dilúculo venérunt ad monuméntum portántes, quæ paráverant, arómata. Et invenérunt lápidem revolútum a monuménto et ingréssæ non invenérunt corpus Dómini Iesu.

Et factum est, dum mente hæsitárent de isto, ecce duo viri stetérunt secus illas in veste fulgénti. Cum timérent autem et declinárent vultum in terram, dixérunt ad illas: «Quid quæritis vivéntem cum mórtuis? Non est hic, sed surréxit. Recordámini quáliter locútus est vobis, cum adhuc in Galilæa esset, dicens: “Opórtet Fílium hóminis tradi in manus hóminum peccatórum et crucifígi et die tértia resúrgere”».

Et recordátæ sunt verbórum eius et regréssæ a monuménto nuntiavérunt hæc ómnia illis Úndecim et céteris ómnibus. Erat autem María Magdaléne et Ioánna et María Iacóbi; et céteræ cum eis dicébant ad apóstolos hæc.

Et visa sunt ante illos sicut deliraméntum verba ista, et non credébant illis. Petrus autem surgens cucúrrit ad monuméntum et procúmbens videt linteámina sola; et rédiit ad sua mirans, quod factum fúerat.

R/. Amen. 

El primer día de la semana, al rayar el alba, volvieron al sepulcro llevando los aromas preparados. Y se encontraron con que la piedra había sido rodada del sepulcro. Entraron y no encontraron el cuerpo de Jesús, el Señor.

Mientras ellas estaban desconcertadas por esto, se presentaron dos varones con vestidos deslumbrantes. Ellas se asustaron y bajaron los ojos; ellos les dijeron: «¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, ha resucitado. Recordad lo que os dijo estando aún en Galilea, que el hijo del hombre debía ser entregado en manos de pecadores, ser crucificado y resucitar al tercer día».

Ellas se acordaron de estas palabras. Regresaron del sepulcro y contaron todo a los once y a todos los demás. Eran María Magdalena, Juana y María la de Santiago y las demás que estaban con ellas las que decían estas cosas a los apóstoles.

Aquellas palabras les parecieron un delirio, y no las creían. Pero Pedro se levantó y se fue corriendo al sepulcro; se asomó, y sólo vio los lienzos; y regresó a casa maravillado de lo ocurrido.

R/. Amén. 

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Annus secundus / Año II
Laudes Mt 28,6-7
Allelúia. Aleluya.
V/. Surréxit sicut dixit Dóminus, et ecce præcédet vos in Galilæa.
R/.
Allelúia.
V/. Ha resucitado, como dijo el Señor, y va delante de vosotros a Galilea.
R/.
Aleluya.

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Annus secundus / Año II
Sacrificium / Canto del Ofertorio Mt 28,7-9
Allelúia.
Tempóribus illis postquam resurréxit Dóminus Iesus, exiérunt mulíeres, cito de monuménto, cum timóre et gáudio magno, nuntiáre discípulis eius, dicéntes allelúia.
Aleluya.
En aquel tiempo, después de la resurrección del Señor Jesús, las mujeres se alejaron a toda prisa del sepulcro, y con miedo y gran alegría corrieron a llevar la noticia a los discípulos, diciendo aleluya.
V/. Allelúia.
Ecce Iesus occúrrit illis dicens: Avéte.
Illæ autem accessérunt et tenuérunt pedes eius et adoravérunt eum.

V/. Aleluya.
Jesús salió a su encuentro y les dijo: «Dios os guarde». Ellas se acercaron, se agarraron a sus pies y lo adoraron.

R/. Cum timóre et gáudio magno, nuntiáre discípulis eius, dicéntes allelúia.

R/. Con miedo y gran alegría corrieron a llevar la noticia a los discípulos, diciendo aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Lætétur cælum et exsúltet terra, rídeat mare, sol fúlgeat, serénitas rédiit, pestis fúgiit, tempéstas désiit, cessit obscúritas; áerem crux purgávit, tellúrem sanguis abstérsit, lignum corréxit.

Affíxus Deus, hóminem sic redémit, sed quantum ad immutabilitátem maiestátis exspéctat, múnere, non labóre.

Quia cum perditiónis nostræ miseratióne cónsulens doluísset, non ad hoc corpóreæ imáginem vilitátis assúmpsit, quasi contra degéneris adversárii tyránnidem suis non posset áliter subveníre.
Sed præit quod eísdem prophetárum vaticínia erant complénda miráculis.

Eo magis ut liberándis esset indubitáta cognítio, quod in primi transgressóris offénsa mors operáta est, non imbecillitáte artifícii, sed iniquitáte peccáti; quod male uténti pereúndi causa non fuit fragílitas, sed volúntas, quod oríginem supplícii non óperis hábuit corruptéla, sed críminis; quod conditiónem pœnæ non census státuit, sed consénsus; quod labéndi vítium contumátia fuit creáti, non negligéntia creatoris.

Te ipsum mihi interrogáre líceat.
Rediménte Dómino meo iam, auctor extránee, qua te primum diábolus parte corrúpit? Numquid in faciéntis mánibus rimam córporis tui factúra contráxerat?
Fúeras certe stábilis membris, si non fuísses instábilis in præcéptis.
Ánimum tuum tentátor obtínuit, in quo tibi maior pórtio crédita fúerat dignitátis. Iudícium tuum in quo fúeras dimíssus exégit.

Vides, non Dómini, sed tui fúisse arbítrii, quod periísti.

Dicam omnípotens Deus, fassus véteris hóminis pravitátem, non tamen de præséntis statu libertátis ingrátus.

Non fuísset captivitátis obnóxius, si libertátis dóminus non fuísset.
Et in hoc útique clemens árbiter, et tuæ potestátis eminéntiam, et præsumptiónis nostræ licéntiam confiténtes, petimus et rogámus, ut ita præceptiónis tuæ consentiéntes fácias esse iudício, ut nobis ultra nec líbeat peccáre nec líceat.

R/.
Amen.

Alégrese el cielo y salte de gozo la tierra, ríase el mar, brille el sol, vuelve la bonanza, huye la peste, acabóse la tempestad. Se marchó la oscuridad; la cruz purificó el aire, la sangre ha limpiado la tierra, el leño la ha castigado.

Dios fue clavado, y así redimió al hombre, pero como conviene a la inmutabilidad de la Majestad, por don, no por trabajo.

Porque al dolerse de nuestra perdición, quiso remediarla con su misericordia, no tomando para ello la imagen de un cuerpo vil, cual si no pudiese socorrer a los suyos de otra manera contra la tiranía del enemigo malo, sino que había de cumplir los vaticinios proféticos con sus milagros.

De ese modo no podía caber la menor duda a los que habían de ser redimidos de que la muerte vino por el pecado del primer transgresor, no tanto por la flaqueza de la criatura cuanto por la maldad de su pecado. Que la causa de su perdición para el hombre que no supo usar de las cosas, no fue tanto su fragilidad como su voluntad; que la causa del suplicio no estuvo tanto en la imperfección de obra divina cuanto en la malicia humana; que la condición de la pena no la fijó la tentación sino el consentimiento; que la caída en el vicio fue contumacia del creado y no negligencia del Creador.

Ahora séame permitido preguntarte: Habiéndote ya redimido mi Señor, ¿por dónde, transgresor extraño, empezó a sobornarte el diablo?
¿Acaso la hechura contrajo la ruina de tu cuerpo en las manos del Hacedor?
Hubieras sido constante en tus miembros si no hubieses sido inconstante en observar los preceptos.
El tentador ganó tu voluntad, en la cual consistía tu mayor dignidad. Exigió la sumisión de tu libre albedrío, ya que libre fuiste creado.

Mira cómo no debes culpar al Señor, sino que es culpa de tu albedrío si pereciste.

Digo esto, Dios omnipotente, confesando la maldad del viejo hombre, sin dejar de agradecer por el presente estado de libertad.

No hubiera sido el hombre reducido a cautiverio, de no haber sido dueño de su libertad.
Y en esto también, oh árbitro bondadoso, confesando la grandeza de tu poder y el atrevimiento de nuestra presunción, te rogamos y pedimos que de tal modo nos hagas conformar el juicio con tus mandamientos, que en adelante ni nos guste ni nos sea lícito pecar.
R/. Amén.

Ipso præstánte, qui in Trinitáte, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor, que en la Trinidad, un solo Dios, vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Bénedic, ánima mea, Dómino, et tota fidélis Christo plebs gáudia religiósæ gratulatiónis exséquere.
Amísit vetústas oppróbrium, mors acúleum, custódia reumm, caténa damnátum.
Non nobis in præiudício caro rebéllis assúrgat; non in dominátum sanguis parricidális iure críminis intuméscat.

Homo est qui pérdidit; Deus homo factus est qui redémit.
Maiórem tibi exégit, Dómine, pietátem nostra calámitas, quam perdíderat protoplaustórum effúsa libértas.

Tunc servi dicebántur futúri, nunc filii.
Tunc obœdiéntibus immortálitas promittebátur; nunc augétur et dígnitas.
Tunc pórtio habénda cum delíciis; nunc commúnio futúra cum Ángelis.
Tunc cum creatúra vivéndum; nunc cum Creatóre regnándum.

Tunc evitándus diábolus; nunc et subiciéndus edícitur.
Tunc erat admonítio de cautéla præcépti; nunc hortátio de pompa iudícii.
Tunc proponebátur in lege metus; nunc in voluntáte suggéstus.  
Tunc non lícuit paradísum habére per culpam; nunc cælum speráre datur per grátiam.

Mélius ergo, multóque mélius crévimus post ruínam.
Propter quod humíllimi sine cessatióne rogámus, ut donec nos tua curatióne perfícias, nostris tuam vulnéribus non súbtrahas medicínam.

R/.
Amen.

Bendice, alma mía, al Señor, y toda la plebe fiel a Cristo me acompañe en los gozos de mi religiosa acción de gracias.
Lo viejo perdió ya su oprobio; la muerte se aguijón; la prisión, al reo; al condenado, la cadena.
No se rebele en nosotros la sangre alegando su derecho criminoso y parricida para dominarnos.

El hombre es quien perdió; el que rescató es Dios hecho hombre.
Mayor piedad te exigió, Señor, nuestra calamidad, de lo que había perdido la desenfrenada libertad de los primeros padres.

Entonces se nos dijo habíamos de ser siervos; ahora, hijos.
Entonces, se prometía a los obedientes la inmortalidad; ahora, se les acrecienta también la dignidad.
Entonces, que habíamos de disfrutar de delicias; ahora, que hemos de convivir con los ángeles. Entonces, que habíamos de vivir con la criatura; ahora que hemos de reinar con el Creador.

Entonces, que habíamos de huir del diablo; ahora, que ha de estarnos sumiso.
Entonces, que tuviésemos cuidado de los mandamientos; ahora, se nos previene del aparato del juicio.
Entonces, se inculcaba el temor en la Ley; ahora, lo persuade el corazón.
Entonces, no pudimos alcanzar el Paraíso por causa de la culpa; ahora podemos esperar el cielo por la gracia.

Mejor, pues, mucho mejor hemos venido a estar después de la ruina.
Por lo cual, humildísimos, rogamos sin cesar que, hasta tanto estemos del todo bien por tu curación, no quites de nuestras llagas la medicina.
R/.
Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/.
Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos

Audítis nomínibus offeréntium, te pietatis Dóminum deprecámur, ut dignéris nobis orátus assístere, adésse quæsítus, aperíre pulsátus.

Offeréntium nómina cæléstibus adscríbas in páginis; promissiónem tuam maniféstes in sanctis; misericórdiam osténdas in pérditis.

Et quia imbecílla est nóstræ infirmitátis orátio, ut quid oráre opórteat nesciámus, advocámus in suffrágio precum nostrárum recéptos in cælésti collégio patriárchas, replétos divíno Spíritu prophétas, mártyres confessiónis flóribus coronátos, apóstolos ad offícium prædicatiónis eléctos.

Per quos orámus te Dóminum nostrum, ut omnes metu térritos, inópia afflíctos, tribulatióne vexátos, morbis óbrutos, supplíciis déditos, débitis obligátos, indulgéntia tuæ remissiónis absólvas.

Spírituum quoque pausántium memor esse dignéris, ut illis críminum suorum indulgéntia relaxáta, ad sinum patriarchárum líceat pervénire.
R/.
Amen.

Oídos los nombres de los que ofrecen, te rogamos, oh Señor de misericordia, que rogado te dignes asistirnos, buscado te nos muestres, y llamado nos abras.

Que inscribas en las páginas celestiales los nombres de los oferentes, que manifiestes tus promesas en los santos y muestres tu misericordia con los perdidos.

Y como es poco lo que vale la oración de nuestra flaqueza, y ni sabemos lo que hemos de pedir, por eso llamamos en apoyo de nuestros ruegos a los patriarcas admitidos en el colegio celestial, a los profetas henchidos del Espíritu divino, a los mártires coronados con las flores de su confesión, a los apóstoles escogidos para el ministerio de la predicación.

Por mediación de los cuales te rogamos, Señor nuestro, que a todos los aterrados por el miedo, afligidos por la pobreza, vejados por la tribulación, agobiados por la enfermedad y condenados a los suplicios y cargados con deudas, los alivies con la presencia de tu resurrección.

Dígnate acordarte también de las almas de los muertos, para que, alcanzado el perdón de sus culpas, puedan llegar al seno de los patriarcas.
R/.
Amén

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/.
Amén

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Ad Pacem / Oración de la Paz

Dómine Iesu Christe, sanctórum cláritas meritórum et vera beatificatárum felícitas animárum; dona ut qui resurrectiónis tue diem lætándo cólimus, et litándo resúrgere ipsi per grátiam tuam bene sanctéque vivéndo, et paci tuæ consentiéndo, ante nostrum óbitum mereámur.

Et sicut tibi pro tantæ festivitátis offício amíctus in nobis cándidos exhibémus, ita per indulgéntiam tuam dealbáti supra nivem atque mundáti, et géminæ dilectiónis dulcédine satiáti, univérsi críminis nigrédine careámus.
R/.
Amen.

Señor Jesucristo, claridad de los méritos de los santos y verdadera felicidad de las almas glorificadas, danos que, al celebrar con regocijos y con el sacrifici de tu resurrección, resucitemos también nosotros por tu gracia, viviendo bien y santamente y consintiendo en tu paz antes de nuestra muerte.

Y así como te presentamos, como obsequio en tan gran festividad, algunos de entre nosotros vestidos de blanco, así, por tu indulgencia, vueltos más blancos que la nieve, y limpios, y saciados por la dulcedumbre del doble amor, carezcamos de la negrura de todo crimen.
R/.
Amén

Per te, qui es vera pax et perpétua cáritas, Deus noster, et regnas in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por ti, Dios nuestro, que eres la paz verdadera y la caridad perpetua y reinas por los siglos de los siglos.
R/.
Amén

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est nos tibi grátias ágere, Dómine sancte Pater, ætérne omnípotens Deus, et Iesu Christo Fílio tuo Dómino nostro.
Qui tecum simul et cum Spíritu Sancto hanc diem gémino lúminis decóre sanctíficans, et luci eam dedicávit páriter et salúti.

In hanc non exstántia creans, in hanc creáta rediméndo salvíficans.
Hanc in conditióne tempórum primam, hanc in reparatióne hóminis effíciens gloriósam.
In ea lucem istam visíbilem creans, in ea hodiérnæ resurrectiónis glóriam maniféstans.
In hac quippe ipse, solútis dolóribus inférni, devícto diábolo, triumphávit, cum mortem móriens vicit et sánguine suo terréna cæléstibus reconciliávit.

Unde mérito illi omnes Ángeli, omnésque Sancti non cessant clamáre ita dicéntes:

Digno y justo es que te demos gracias, a ti, Señor Santo, Padre omnipotente, eterno Dios, y a Jesucristo, tu Hijo y Señor nuestro.
Quien juntamente contigo y el Espíritu Santo, santificando este día con la hermosura de doble luz, lo dedicó a la luz y a la salvación, creando para ésta las cosas que no existían y salvando por la redención las ya creadas; haciendo a la luz primera por razón del tiempo, y haciéndola gloriosa por la restauración del hombre; creando en aquélla esta luz invisible, y manifestando en ésta la gloria de la Resurrección de hoy.
En ésta, pues, Cristo, acabando con los dolores del infierno, triunfó después de vencido el diablo y muriendo la muerte venció, reconciliando con su sangre la tierra con los cielos.

Por lo cual, con razón, todos aquellos Ángeles y todos los Santos no cesan de aclamarte, diciendo así:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus, vere benedíctus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus.
Quem die tértia deflévimus mórtuum, et hódie gaudémus virtúte própria ab ínferis suscitátum.

Qui per mortem suam diábolum non virtúte, sed iustítia vicit, et per glóriam resurrectiónis suæ viam reverténdi ad cælum peccatóribus patefécit.

Christus Dóminus ac redémptor ætérnus.

Verdaderamente santo, verdaderamente bendito es nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, al cual lloramos muerto hace tres días, gozándonos hoy de verle resucitado del sepulcro por su propia virtud.

Con su muerte venció al demonio, no prevaliéndose de su poder, sino por justicia; y por la gloria de su resurrección dejó a los pecadores despejado el camino por donde volver al cielo.

Cristo Señor y redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Precámur nunc, Dómine, sancte Pater ætérne omnípotens Deus, ut quemádmodum Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus illa ineffabílium gratiárum actióne semetípsum tibi pro nobis ófferens, mortem nostram susceptúrus, audítus est, ita nunc et nos, qui ipsum et vitam eius quærimus, exsequéndo ministeriáliter quæ instítuit, audiámus.

Ut hic tibi panis cum hoc cálice oblátus, in Fílii tui Corpus et Sánguinem, te benedicénte, ditéscat, ac largo oris tui perfúsus Spíritu, indulgéntiam nobis ómnium peccatórum largiátur et grátiam; et collátæ a se salútis dono, donec in semetípso perfíciat, custódiam adhíbeat indeféssam.
R/.
Amen.

Te rogamos ahora, Señor santo, Padre eterno y Dios omnipotente, que, así como nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, fue oído en aquella acción de gracias inefables al ofrecerse a ti por nosotros antes de recibir nuestra muerte; así también seamos oídos los que le buscamos a Él y a su vida, reproduciendo por nuestro ministerio lo que instituyó.

Para que este pan a ti ofrecido con este cáliz se enriquezca con tu bendición, convirtiéndose en cuerpo y sangre de tu Hijo, y rociado con el soplo fecundo de tu boca, nos alcance el perdón de todos los pecados y la gracia; y con el don de salvación que nos otorgó, nos guarde incesantemente hasta tanto que lo perfeccione uniéndonos con Él mismo.
R/.
Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Christe Iesu bone, qui ad Patrem de cruce clamásti, tu nos in hac die qua ipse de túmulo surrexísti ad te clamántes exáudi, quo resurrectiónis tuæ hilaritáte perfúsi gaudéntium ora repleántur iúbilo laudis, et corda efféctum percípiant exoratiónis, cum nunc exoravérint ea quæ præcepísti. Oh Cristo Jesús bueno, que llamaste al Padre desde la Cruz tú también en este día en que surgiste del sepulcro, óyenos cuando a ti llamamos; de manera que, envueltos en las alegrías de tu resurrección, los labios de los que tan gozosos se muestran se llenen de jubilantes alabanzas, y sus corazones vean el efecto de sus plegarias ahora que van a pedir lo que tú mismo mandaste.

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Benedictio / Bendición
Dóminus Iesus Christus qui pro totius mundi salúte móriens hódie resurréxit a mórtuis ipse vos resurrectióne sua mortíficet a delíctis.
R/.
Amen.
Nuestro Señor Jesucristo, que, muriendo por la salvación del mundo hoy resucitó de entre los muertos, os haga morir al pecado.
R/.
Amén.
Quique per crucis patíbulum mortis destrúxit impérium, beátæ vitæ vobis tríbuat particípium.
R/.
Amen.
Y el que por el patíbulo de su cruz destruyó el imperio de la muerte, os dé a participar de la vida dichosa.
R/.
Amén.
Ut qui resurrectiónis eius diem cum lætítia præsénti celebrátis in sæculo, sanctórum mereámini in cæléstis regióne consórtium.
R/.
Amen.
Y así, después de celebrar con el presente regocijo el día de su resurrección en este mundo, merezcáis en la región celestial la compañía de los santos.
R/.
Amén.
Auxiliánte sua misericórdia, qui vivit cum Deo Patre et regnat cum Spíritu Sancto unus Deus in sæcula sæculorum.
R/.
Amen.
Por el auxilio de la misericordia de aquel que vive con Dios Padre, y reina con el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Cantus ad Accedentes / Canto de Comunión Mt 28,2-10
Gaudéte pópuli et lætámini. Ángelus sedit super lápidem Dómini, ipse vobis evangelizávit. Christus surréxit a mórtuis Salvátor mundi et replévit ómnia suavitáte. Gaudéte pópuli et lætámini. Alegraos, pueblos, saltad de gozo. Un ángel del Señor se sentó encima de la piedra y trajo la buena nueva. Ha resucitado de entre los muertos Cristo el Salvador del mundo y su olor ha inundado la tierra. Alegraos, pueblos, saltad de gozo.
V/. Et accédens revólvit lápidem et sedébat super eum, erat autem aspéctus eius sicut fulgur et vestiménta eius sicut nix. V/. Y acercándose corrió la piedra y se sentó encima: su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte. R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.
V/. Nólite timére vos, scio enim Iesum qui crucifíxus est quæritis non est hic, surréxit enim sicut dixit. V/. Vosotros no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado: No está aquí. Ha resucitado, como había dicho.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte. R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.

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Completuria / Oración conclusiva
Explétis Dómine, in hac sancta sollemnitáte nostræ servitútis offíciis, grátias tibi laudésque deférimus dono tuæ miseratiónis adiúti. Precántes te, Deus, ut a peccátis nos ábluas et in tuis semper láudibus exsultáre concédas.
R/.
Amen.
Acabados, Señor, en esta sagrada solemnidad, los oficios de nuestra servidumbre, te damos gracias y te alabamos, fortalecidos con los dones de tu misericordia. Te suplicamos, Dios, que nos purifiques de nuestros pecados y nos concedas alegrarnos siempre en tus alabanzas.
R/.
Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et ómnia regis per ómnia semper sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 413-422) y del Liber Commicus I (pp. 324-326). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo. La traducción al español de las oraciones y cantos, excepto Trisagium, Ad accedentes y Completuria, está tomada del Manual de liturgia hispano-visigótica o mozárabe del P. Germán Prado, OSB, Ed. Voluntad, Madrid 1927, pp. 74-113. Para el Trisagium recurrimos a la versión utilizada en otras misas, el Ad accedentes es el del III Domingo de Pascua y la Completuria se toma del Oferencio (oficial).
(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Sal 112,2-3 (N. de La Ermita).

 

 

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