La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa de san Andrés, apóstol

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


 

Prælegendum / Canto de entrada Sal 138,1-2
Sancta crux: ántequam te Dóminus ascénderet, timórem terrénum habuísti; modo vero amórem cæléstem óbtines, allelúia, allelúia. ¡Oh santa cruz! antes de que el Señor te consagrara fuiste símbolo de oprobio; pero ya eres testimonio del amor divino, aleluya, aleluya.
V/. Dómine, probásti me et cognovísti me, tu cognovísti sessiónem meam et resurrectiónem meam.
R/. Modo vero amórem cæléstem óbtines, allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Modo vero amórem cæléstem óbtines, allelúia, allelúia.
V/. Señor, tú me sondeas y me conoces, me conoces cuando me siento o me levanto.
R/. Pero ya eres testimonio del amor divino, aleluya, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Pero ya eres testimonio del amor divino, aleluya, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Glória nostra, Deus noster, qui in cælis ab Ángelis demostráris, et in perpétuum decantáris, hic fidéliter ac sollémniter prædicáris; præsta nobis, amplíssima pietáte tua, a malis própriis liberári, et semper in tuis láudibus gloriári.
R/. Amen.

Dios, gloria nuestra, a quien los ángeles ensalzan en el cielo alabándote siempre, mientras tus fieles te glorifican en la tierra; concédenos, por tu misericordia infinita, quedar libres de nuestros males y cifrar siempre nuestra gloria en alabarte.
R/. Amén.

Per ineffábilem bonitátem tuam, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por tu inefable bondad, Dios nuestro, que vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Sab 9,17; 10,4-6; 14,5.7; 16,8
Léctio libri Sapiéntiæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de la Sabiduría.
R/. Demos gracias a Dios.
Fili:

Consílium autem tuum quis sciet,
nisi tu déderis sapiéntiam
et míseris spíritum sanctum tuum de altíssimis?
Propter quem, cum demergerétur terra,
sanávit eam íterum sapiéntia
per contemptíbile lignum iustum gubérnans.

Hæc et in consénsu nequítiæ, cum se natiónes confudíssent,
scivit iustum et conservávit sine queréla Deo,
et super fílii víscera fortem custodívit.
Hæc iustum a pereúntibus ímpiis liberávit fugiéntem.

Tu autem vis, ut non sint vácua sapiéntiæ tuæ ópera,
propter hoc étiam et exíguo ligno credunt hómines ánimas suas
et, transeúntes fluctus per ratem, liberáti sunt.
Benedíctum est enim lignum, per quod fit iustítia.
In hoc autem ostendísti inimícis nostris
quia tu es, qui líberas ab omni malo.

R/. Amen.

Hijo:

¿Quién conocerá tus designios,
si tú no le das sabiduría
y le envías tu santo espíritu desde lo alto?
Cuando por su culpa se inundó la tierra,
de nuevo la salvó la sabiduría,
llevando al justo Noé en un simple tablón.

Cuando la confusión de los pueblos malvados,
ella se fijó en el justo Abrahán, lo conservó intachable ante Dios
y lo mantuvo firme a pesar del amor hacia su hijo.
Cuando el exterminio de los impíos, ella salvó al justo Lot.

No quieres que las obras de tu sabiduría sean estériles;
por eso los hombres confían sus vidas a un leño insignificante,
y, cruzando el oleaje en una balsa, llegan sanos y salvos.
Bendito el leño que se utiliza para la justicia.
Así convenciste a nuestros enemigos
de que eres tú quien libra de todo mal.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 91,13.11 (2)
Iustus velut palma florébit, et sicut cedrus in Líbano multiplicábitur. El justo crecerá como una palmera, se alzará como un cedro del Líbano.
V/. Exaltábitur sicut unicórnis cornu eius, et senéctus eius in misericórdia.
R/. Multiplicábitur.
V/. Le das la fuerza de un búfalo y le unges con aceite nuevo.
R/. Se alzará.

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Apostolus / Apóstol Gál 2,19-20; 6,9-18
Epístola Pauli apóstoli ad Gálatas.
R/. Deo grátias.
Carta del Apóstol Pablo a los gálatas.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Ego enim per legem legi mórtuus sum, ut Deo vivam. Christo confíxus sum cruci: vivo autem iam non ego, vivit vero in me Christus; quod autem nunc vivo in carne, in fide vivo Fílii Dei, qui diléxit me et trádidit seípsum pro me.

Bonum autem faciéntes infatigábiles, témpore enim suo metémus non deficiéntes. Ergo dum tempus habémus, operémur bonum ad omnes, máxime autem ad domésticos fídei.

Vidéte quálibus lítteris scrípsi vobis mea manu.

Quicúmque volunt placére in carne, hi cogunt vos circumcídi, tantum ut crucis Christi persecutiónem non patiántur; neque enim, qui circumcidúntur, legem custódiunt, sed volunt vos circumcídi, ut in carne vestra gloriéntur.

Mihi autem absit gloriári, nisi in cruce Dómini nostri Iesu Christi, per quem mihi mundus crucifíxus est, et ego mundo.

Neque enim circumcísio áliquid est neque præpútium sed nova creatúra. Et quicúmque hanc régulam secúti fuérint, pax super illos et misericórdia et super Ísrael Dei.

De cétero nemo mihi moléstus sit; ego enim stígmata Iesu in córpore meo porto.

Grátia Dómini nostri Iesu Christi cum spíritu vestro.

 R/. Amen.

Hermanos:

Pues yo he muerto a la ley por medio de la ley, con el fin de vivir para Dios. Estoy crucificado con Cristo; vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí. Y mi vida de ahora en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí.

No nos cansemos de hacer el bien, que, si no desmayamos, a su tiempo cosecharemos. Por tanto, mientras tenemos ocasión, hagamos el bien a todos, especialmente a la familia de la fe.

Mirad con qué letras tan grandes os he escrito de mi propia mano.

Los que buscan aparecer bien en lo corporal son quienes os fuerzan a circuncidaros; pero lo hacen con el solo objetivo de no ser perseguidos por causa de la cruz de Cristo. Pues ni los mismos que se circuncidan observan la ley, sino que desean que os circuncidéis para gloriarse en vuestra carne.

En cuanto a mí, Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo.

Pues lo que cuenta no es la circuncisión ni la incircuncisión, sino la nueva criatura. La paz y la misericordia de Dios vengan sobre todos los que se ajustan a esta norma; también sobre el Israel de Dios.

En adelante, que nadie me moleste, pues yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús.

La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con vuestro espíritu, hermanos.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Mt 16,24-25
Léctio sancti Evangélii secúndum Matthæeum.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Iesus dixit discípulis suis: «Si quis vult post me veníre, ábneget semetípsum et tollat crucem suam et sequátur me. Qui enim volúerit ánimam suam salvam fácere, perdet eam; qui autem perdíderit ánimam suam propter me, invéniet eam».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Nuestro Señor Jesucristo habló a sus discípulos diciendo: «El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque el que quiera salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por mí la encontrará».

R/. Amén.

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Laudes Is 42,1
Allelúia. Aleluya.
V/. Ecce servus meus, suscípiam illum; eléctus meus, complácuit sibi in illo ánima mea.
R/. Allelúia.
V/. Mirad a mi siervo a quien sostengo, mi elegido. Sobre él he puesto mi espíritu.
R/. Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Dan 12,3; Eclo 18,9.11
Fulgébit iustus sicut splendor firmaménti; sicut stellæ cæli dantes claritátem lucis, ita et iustus splendébit in perpétua æternitáte, allelúia. Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento, y los que enseñaron a muchos la justicia, como las estrellas, por toda la eternidad, aleluya.
V/. Ecce sicut lumen desiderábile, clarificátus est iustus; et sicut sol procédens, sic illuminátus est.
Pósuit eum Dóminus in glória magna, et in bráchio suo confirmávit eum.
R/. In perpétua æternitáte, allelúia.
V/. El justo brillará como la luz de la aurora, y como el sol que se alza en su carrera.
El Señor le revestirá de gloria y lo fortalecerá con el poder de su brazo.
R/. Y los que enseñaron a muchos la justicia, como las estrellas, por toda la eternidad, aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Anniversária beáti Andréæ apóstoli et mártyris natalítia celebrántes, considerémus, dilectíssimi fratres, quanta mentis alacritáte idem vir sanctus sequi cœperit Salvatórem.
Nam sicut evangélia sacra testántur, dum secus mare ámbulans hunc et Petrum vocáre Dóminus dignarétur, audíta voce vocatiónis Christi, terréna ómnia derelinquéntes, cúnctaque simul vítia vitæ véteris respuéntes, a mundanárum iam rerum curis expedíti et líberi, atque ab ómnium vitiórum néxibus absolúti Salvatóris ac Dómini vestígia sunt secúti.

Horum ergo nos exémplis accénsi, sequámur Christum, contemnámus mundum, cum suis ópibus transitúrum.
Nulla nos cupíditas mundána retíneat, nec periturárum amor rerum a Salvatóris nostri nos amóre disiúngat; quátenus sanctórum sequéndo vestígia, perveníre mereámur ad gáudia sempitérna.

R/. Amen.

Al celebrar, queridos hermanos, el aniversario natalicio de San Andrés, apóstol y mártir, consideremos con cuánta diligencia comenzó a seguir al Salvador este hombre justo.
Según nos dicen los santos Evangelios, fue el Señor quien le llamó, a la orilla el mar, con su hermano Pedro.
Al oír la llamada de Cristo, dejaron todo lo que tenían en la tierra, despreciaron lo que les ataba a su vida anterior, y libres ya de preocupaciones mundanales, siguieron las huellas del Salvador, nuestro Señor.

Inflamados nosotros con su ejemplo, sigamos a Cristo, despreciando el mundo que ha de pasar, con todos sus atractivos.
Ninguna apetencia humana nos sujete, para que el amor de las cosas perecederas no nos aparte del amor de nuestro Salvador; de forma que, siguiendo las huellas de los santos, podamos alcanzar los gozos eternos.
R/. Amén.

Adiuvánte eius misericórdia, qui regnat in Trinitáte, unus Deus, et pérmanet in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Con la ayuda misericordiosa de Dios, que, siendo uno, reina en la Trinidad, y permanece por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos

Súpplices te rogámus, clementíssime Deus, ut sancto tuo Andréa apóstolo ac mártyre obtinénte,  tuæ cognitiónis grátiam uberióri cópia atque eminentióri perspicácia consequámur.
Nec enim hoc rogántes, eódem interveniénte, nos adeptúros esse diffídimus, quem tanto tuæ dilectiónis calóre succénsum agnóscimus; ut non solum eis, qui eo prædicánte in te credébant, salutária verbi pócula ministráret, sed ipsum quoque impiíssimum Ægéam persecutórem, ut ab idolórum vaníssimo cultu recéderet piis adhortatiónibus admonéret.
Verum quia nefárius ille ac pérfidus grátiam tuæ cognitiónis, quam cæca superbáque mente contémpsit, quia non méruit, útique nec accépit.

Præsta nobis, humíllibus fámulis tuis, ut qui te Dóminum tuo dono credéntes agnóscimus, et agnoscéntes fatémur, a te nunquam pénitus recedámus, sed dum tibi soli subícimur, tibíque fidéliter inhærémus æternitátis tuæ múnera sortiámur.
R/. Amen.

Te suplicamos, Dios clementísimo, que por la intercesión de San Andrés, tu santo mártir y apóstol, alcancemos la gracia de conocerte con mayor profundidad y mas sublime penetración.
Que no dudemos de poder alcanzar por su intercesión todo lo que pidamos, pues le vemos tan lleno de amor ardiente.
Él no sólo ofreció el saludable cáliz de tu palabra a cuantos por su predicación creían en ti, sino que hasta al mismo inicuo perseguidor Egeo le exhortaba con piadosas advertencias, para que se apartara del vano culto de los ídolos.
Si aquel malvado y pérfido sujeto no alcanzó, porque no la merecía, la gracia de conocerte, fue por haberla despreciado con tan ciega soberbia.

Otorga a tus humildes siervos, que ya por tu gracia te reconocemos como Señor, y así lo creemos y confesamos, que no nos apartemos nunca de ti, sino que a ti solo nos sometamos y unamos fielmente, para obtener los dones de la eternidad.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Nomínibus sanctórum mártyrum offerentiúmque fidélium, atque eórum qui ab hoc sæculo transiérunt, a minístris iam sacri Órdinis recensítis, te Dóminum Deum nostrum per intercéssum sancti tui Andréæ apóstoli et mártyris deprecámur, ut et mártyrum patrocínia nobis semper opituléntur, et offeréntium obséquia a te cleménter accipiántur, ac defunctórum fidélium animábus cæléstium receptácula mansiónum, et sempitérnæ quiétis tutámina tribuántur perénniter.
R/. Amen.
Cuando ya los sagrados ministros han recitado los nombres de los santos mártires, de los fieles oferentes, y de aquellos que salieron de este mundo, impetramos de ti, nuestro Dios y Señor, por la intercesión de San Andrés, apóstol y mártir, que siempre nos favorezca el patrocinio de los mártires, que recibas propicio los obsequios de los oferentes y que las almas de los fieles difuntos tengan descanso seguro en las moradas eternas.
R/. Amén.
Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Redémptor noster et Dómine omnípotens  Christe Iesu, qui per sánguinem crucis tuæ ómnia pacificáre dignátus es, sive quæ in cælis sunt, sive quæ in terris; dum discórdiam que inter ángelos et hómines per culpam primi paréntis contrácta fúerat, verum hóminem assuméndo, ac pro homínibus  moriéndo, per crucis tuæ trophæum resolvísti, et pacem inter cæléstes terrestrésque creatúras, factor et reparátor hóminum, atque angelórum cónditor reformásti; acclínes te cum omni humilitáte depóscimus, ut per obténtum sancti apóstoli et mártyris tui Andréæ pacem tuam, quæ exsúperat omnem sensum, non solum hóminum, sed étiam ipsórum angelórum, in nostris córdibus perénniter exsultáre concédas.
R/. Amen.
Cristo Jesús, redentor nuestro y Señor omnipotente, que por la sangre que derramaste en la cruz te dignaste poner paz entre los cielos y la tierra, al dirimir por el triunfo obtenido en ella el combate que se había trabado entre hombres y ángeles por el pecado de los hombres, para lo que asumiste una naturaleza realmente humana, de manera que pudieras merecer en favor de los hombres, y así restaurar la paz entre el cielo y la tierra, como creador y redentor de los hombres y autor de los ángeles; inclinamos ante ti nuestras cabezas y te pedimos con toda humildad, que por los buenos oficios de Andrés, tu apóstol y mártir, hagas que tu paz, que supera toda inteligencia, no sólo de los hombres, sino también de los mismos ángeles colme siempre de alegría nuestros corazones.
R/. Amén.
Quia tu es pax vera nostra et cáritas indisrúpta, vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera caridad indivisible; tú que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias

Dignum et iustum est nos tibi grátias ágere, te semper benedícere, teque laudáre, summe et omnípotens Deus Pater, a quo beátus Andréas apóstolus insuperábili protectióne munítus, convértens ad fidem pópulos, glóriam crucis Christi prædicávit  intrépidus, et crucis cruciaménta pro crucifíxo Dómino suscépit lætus atque secúrus.
Dumque passiónis tuæ cruciátibus lætarétur, de persecutóris sui tantúmmodo intéritu condolébat, eumdémque persecutórem ut ætérnas pœnas evadéret exortábat.

Sed quia plerúmque malis hic magis damnatiónis cúmulus augmentátur, quo veritátis eius prædicátio non tacétur, unde apóstolus et martyr salutária hortaménta illi non tácuit, inde persecútor immánis maióri crudelitátis atrocitáte sæviens in necem apóstoli, quasi more phrenétici, ad vindíctam médici consuléntis exársit; atque antídotum salúti cóngruum, quo illi médicus óbtulit, quasi vitam médici peremptúrus, ipse médico furens æger bibéndum dedit, dum patíbulum gloriósæ crucis, quod omni laude prædicans apóstolus éxtulit, persecútor crudélis eúndem apóstolum subíre præcépit.

Sed lætus gaudénsque hoc médicus sumpsit, quod æger insanábilis non credéndo abiécit; nésciens miser quia hoc antídotum licet in gustu parum persentiátur amárum, in sumptu tamen dulce est ac iucúndum; dum per hoc et salus hábita perénniter habénda servátur, et salus amíssa nunquam pénitus amitténda recípitur.

Per eum, quem tecum et cum Spíritu Sancto unum Deum colláudant Ángeli et Archángeli, omnésque supérnæ Virtútes, sine intermissióne ita dicéntes:

Es digno y justo que te demos gracias, que te bendigamos y te alabemos, Dios Padre, excelso y omnipotente, que con insuperable protección fortaleciste a San Andrés, apóstol, para que convirtiera los pueblos a la fe, predicara intrépido las glorias de la cruz de Cristo, y aceptara alegre y seguro los tormentos de la cruz por su Señor crucificado.
Mientras él se gozaba en los tormentos de su pasión, lamentaba la muerte que habría de tener su perseguidor, y le exhortaba a librarse de las penas eternas.

Pues aunque muchas veces ocurra que aquí a los malos se les acumulan mayores motivos de condenación, cuanto más conocen la verdad que se les manifiesta, no podía el apóstol mártir dejar de prodigarle saludables avisos; pero el cruel perseguidor deseaba con mayor empeño la muerte del que pretendía salvarle, se empecinó como un loco en vengarse del médico consejero, y en su furia administró al médico el antídoto que él precisaba para la salvación, que el mismo médico le ofrecía, aunque lo que él pretendía era acabar con el médico, condenándole al suplicio de la cruz, que el apóstol había exaltado con las mayores alabanzas.

Y el médico recibe gozoso lo que rechaza por desconocimiento el enfermo incurable, no sabiendo el mísero que este antídoto, aunque resulte en principio amargo al gusto, resulta, sin embargo, dulce y sabroso una vez tomado, ya que por él la salud que se tiene se conserva para siempre, y la salud perdida se recobra para nunca más perderse.

Por aquel que contigo y el Espíritu Santo, como a un sólo Dios celebran los Ángeles y los Arcángeles y todas las potestades celestiales, aclamando sin cesar:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus

Vere sanctus, vere benedíctus, Redémptor noster et Dóminus Iesus Christus; qui amárum  passiónis póculum ídeo quasi verus médicus prægustávit, et ut amíssam nostræ salútis nobis cópiam restauráret, et nos ad hoc suméndum quod prior ipse súmpserit, provocáret.

Christus Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Verdaderamente es santo y bendito nuestro Redentor y Señor Jesucristo, que como auténtico médico fue el primero en probar el amargo cáliz de la Pasión, para restaurar con ello nuestra salud perdida, y al mismo tiempo animarnos a tomar lo que él tomó antes.

Cristo, Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación

Crédimus páriter et fatémur, ac puræ credulitátis impúlsu tacére non sínimur, te Dóminum Redemptóremquem nostrum pro nobis míseris in cruce fuísse suspénsum, descendísse étiam in inférnum, ut nos resúrgens eleváres ad cælum;. reliquísse étiam nobis exemplum, ut te sequéntes Dóminum, passiónes tolerémus in mundo.

Quo exémplo beátus Andréas discípulus tuus ac martyr et apóstolus informátus, crucis pro te supplícium devóta mente portávit.

Fac nos, quæsumus, ipso intercedénte, hoc tui Córporis Sanguinísque mystérium Spíritus tui rore sanctificátum, ad nostrárum remédium súmere animárum.
R/.
Amen.

Creemos y confesamos, -no nos permite callarlo la fuerza de nuestra fe- que tú, Señor y Redentor nuestro, por nosotros los desvalidos, fuiste colgado en la cruz, que descendiste hasta el infierno para elevarnos al cielo con tu resurrección, y que nos has dado ejemplo, para que siguiéndote a ti, como Señor, suframos nuestra propia pasión en el mundo.

Con este ejemplo, San Andrés, tu discípulo y mártir, constituido apóstol, soportó en tu obsequio, entregadamente, el suplicio de la cruz.

Concédenos, por su intercesión, que recibamos este misterio de tu Cuerpo y Sangre, santificado por el rocío de tu Espíritu, para remedio de nuestras almas.
R/. Amén.

Te præstánte, Dómine Iesu Christe, qui cum Patre et Spíritu Sancto, unus per ómnia Deus, hæc ómnia nobis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor Jesucristo, que con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios, creas todas estas cosas para nosotros, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Deus, a quo Únicus tuus in hunc mundum missus, ac pro nobis in cruce suspénsus, nostræ redemptiónis prétium dedit sánguinem suum, ut reconciliáti per eius mortem filiórum apud te promererémur adoptiónem; eiúsdem nostri mediatóris obténtu nobis nec meréntibus tríbue, ut possímus te Patrem fiduciáliter appelláre, et oratiónem quam ipso docénte didícimus, ad te non solum vócibus, sed et méritis proclamáre et dicére: Dios de quien procede tu único Hijo, enviado a este mundo y colgado en la cruz por nosotros,
que pagó con su sangre el precio de nuestra redención, para que, reconciliados por su muerte, logremos ante ti la adopción filial.
Por intercesión del mismo mediador nuestro, concédenos, aunque no lo merezcamos, que con toda confianza podamos llamarte Padre y que podamos proclamar meritoriamente y no sólo con la voz, la oración que él mismo nos enseñó:

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Benedictio / Bendición

Sanctus Andréas apóstolus, qui pro crucifíxo Dómino ac Redemptóre nostro, est in cruce suspénsus, coram ipso vobis Dómino grátiæ próvidus exsístat semper patrónus.
R/. Amen.

San Andrés, apóstol, que fue colgado de la cruz como el crucificado Señor y Redentor nuestro,
e muestre siempre vuestro patrono providente, delante del propio Señor de la gracia.
R/. Amén.
Et ob cuius celebrándam sollemnitátem álacer est hódie vester convéntus, sit pro peccátis vestris ante Deum intercéssor assíduus.
R/. Amen.
Y ya que hoy os habéis reunido con toda diligencia para celebrar su solemnidad, sea asiduo intercesor ante Dios por vuestros pecados.
R/. Amén.
Ac sicut hic sanctus virtúte fretus Dómini crucifíxi per crucis victóriam diábolum superávit, ita vos per mortificatiónem crucis cuncta vítia conculcétis.
R/. Amen.
Y como este santo, robustecido con la fuerza del Señor crucificado, venció al diablo con el triunfo de la cruz, así vosotros por la mortificación de la misma Cruz, superéis todos los vicios.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia de Dios, nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Refécti Christi córpore, sanguinéque páriter sanctificáti, Deo Patri omnipoténti grátias referámus; ut in eádem refectióne sanctificatiónem habéntes hic, in futúro sæculo glóriam percipiámus.
R/. Amen.
Nutridos con el Cuerpo de Cristo y santificados con su Sangre demos gracias a Dios, Padre todopoderoso, para que en virtud de tal alimento perseveremos aquí en una vida santa y consigamos la gloria en el reino venidero.
R/. Amén.
Per grátiam pietátis eius qui est benedíctus in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la gracia y la misericordia de Aquél que es bendito por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum II (pp. 104-111) y del Liber Commicus II. (pp. 46-48). Los textos bíblicos en español están tomados de la Sagrada Biblia, versión oficial de la Conferencia Episcopal Española. BAC, Madrid 2011.
Traducción de la eucología: Completuria del Oferencio; resto de oraciones: Rvdo. P. Balbino Gómez-Chacón y Díaz Alejo (†2006) Misal Hispano-Mozárabe. Tomo II, traducción inédita facilitada por un colaborador del P. Balbino para su publicación en La Ermita en octubre de 2015.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Cf. Sal 91,13.11. N. de La Ermita.

 

 

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