La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa de san Saturnino, obispo y mártir

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


 

Prælegendum / Canto de entrada Sal 93,12; 111,2
Beátus homo quem tu erudíeris, Dómine, et de lege tua docúeris eum, allelúia, ut mítiges eum a diébus malis, allelúia, allelúia. Dichoso el hombre a quien tú educas, Señor, al que enseñas tu ley, aleluya, dándole descanso tras los años duros, aleluya, aleluya.
V/. Iucúndus homo qui miserétur et cómmodat, dispónit sermónes suos in iudício.
R/.
Ut mítiges eum a diébus malis, allelúia, allelúia.
V/.
Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto, in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Ut mítiges eum a diébus malis, allelúia, allelúia.
V/. Dichoso el que se apiada y presta y administra rectamente sus asuntos.
R/.
Dándole descanso tras los años duros, aleluya, aleluya.
V/.
Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/.
Dándole descanso tras los años duros, aleluya, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Dómine Deus, præsta propítius, ut beatíssimus martyr tuus atque póntifex Saturnínus qui pro te viríliter dimicávit et tuo múnere vicit, ita nobis iúgiter in tuo nómine adsit, ut victóres, sæculo victo, exsistámus peccáti, cotidiánis ábluat culpas, qui tot tantásque supergréssus est pœnas.
Ut qui pro Dómino miríficus éxstitit triumphátor, pro servis exsístat magníficus intercéssor.

R/. Amen.

Señor Dios, concede propicio, que tu santo mártir y pontífice Saturnino, que por ti combatió virilmente y venció por tu gracia, nos asista constantemente con tu fuerza, para que resultemos vencedores del pecado, al vencer a este mundo; que lave nuestras culpas ordinarias el que superó tantos y tan graves tormentos.
Y así el que a los ojos del Señor resultó triunfador maravilloso, resulte para nosotros un magnífico intercesor.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Eclo 44,20-21; 45,8-9; 50,4-14.16-18 (2)
Léctio libri Ecclesiástici.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del Eclesiástico.
R/. Demos gracias a Dios.
Fili:

Vir iste conservávit legem Excélsi
et fuit in testaménto cum illo,
et in tentatióne invéntus est fidélis.

Státuit illum in testaméntum ætérnum
et dedit illi sacerdótium gentis,
et beatificávit illum in glória
et circumcínxit eum zona glóriæ.
Et coronávit eum in vasis virtútis:
Qui curávit gentem suam a latróne
et firmávit eam ab obsidióne.

Quam gloriósus appáruit, cum prospíceret e tabernáculo
in egréssu domus velaménti.
Quasi stella matutína in médio nébulæ
et quasi luna plena in diébus festi
et quasi sol refúlgens super templum Dei.
Quasi arcus refúlgens inter nébulas glóriæ
et quasi flos rosárum in diébus vernis
et quasi lília, quæ sunt in tránsitu aquæ,
et quasi flos Líbani in diébus æstátis;
quasi ignis effúlgens et tus ardens in igne,
quasi vas auri sólidum
ornátum omni lápide pretióso,
quasi olíva púllulans frúctibus
et cupréssus in nubes se extóllens,
in accipiéndo ipsum stolam glóriæ
et vestíri eum in consummatiónem magnificéntiæ.

In ascénsu altáris sancti,
cum glóriam daret períbolo sanctuárii
et accíperet partes de manu sacerdótum,
et ipse stans iuxta aram,
et circa illum coróna fratrum,
quasi plantátio cedri in monte Líbano,
sic circa illum stetérunt quasi rami palmæ.
Porréxit manum suam in libatióne
et libávit de sánguine uvæ;
effúdit in fundaménto altáris
odórem divínum excélso Príncipi.

Tunc exclamavérunt fílii Aaron,
in tubis productílibus sonuérunt
et audítam fecérunt vocem magnam
in memóriam coram Deo altíssimo.

R/. Amen.

Hijo:

Este hombre guardó la ley del Altísimo
y con él estableció una alianza,
y en la prueba fue hallado fiel.

Por eso Dios le prometió con juramento
bendecir a las naciones por su descendencia,
multiplicarle como el polvo de la tierra,
exaltar su estirpe como las estrellas, y
darle una herencia de mar a mar,
desde el Río hasta los confines de la tierra.
Y lo confirmó con las insignias de poder:
Él cuidó de su pueblo para evitar su ruina
y fortificó la ciudad contra un posible asedio.

¡Qué glorioso era cuando, rodeado de su pueblo,
salía de la casa del velo!
Como el lucero del alba en medio de las nubes,
como la luna en su plenilunio;
como el sol refulgente sobre el templo del Altísimo,
como el arco iris brillando entre nubes de gloria;
como rosal florecido en primavera,
como lirio junto a un manantial,
como cedro del Líbano en verano;
como fuego e incienso en el incensario,
como vaso de oro macizo
adornado con toda clase de piedras preciosas;
como olivo cargado de frutos,
como ciprés erguido hasta las nubes.
Cuando se ponía la vestidura de gala
y se colocaba sus elegantes ornamentos.

Cuando subía hacia el altar sagrado,
llenaba de gloria el recinto del santuario.
Cuando recibía las porciones de las víctimas de manos de los sacerdotes,
él mismo de pie junto al fuego del altar,
rodeado de una corona de hermanos,
comoretoños de cedro en el Líbano
o como tallos de palmera engarzados.
Tomaba en su mano la copa,
hacía la libación del vino
y lo derramaba al pie del altar,
como aroma suave para el Altísimo, Rey del universo.

Entonces los hijos de Aarón prorrumpían en gritos,
tocaban las trompetas de metal batido,
hacían oír su sonido imponente,
como memorial delante del Altísimo.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 36,24-25
Si cecíderit iustus, non conturbábitur, quia Dóminus confírmat manus suas. Si el justo tropieza, no caerá, porque el Señor lo tiene de la mano.
V/. Iúnior fui et ecce sénui, et non vidi iustum derelíctum
R/. Quia Dóminus confírmat manus suas.
V/. Fui joven, ya soy viejo: nunca he visto a un justo abandonado.
R/.
Porque el Señor lo tiene de la mano.

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Apostolus / Apóstol 2Tim 3,16-17; 4,5-8
Epístola Pauli apóstoli ad Timótheum secúnda.
R/. Deo grátias.
Lectura de la segunda carta del apóstol Pablo a Timoteo.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Omnis Scriptúra divínitus inspiráta est et útilis ad docéndum, ad arguéndum, ad corrigéndum, ad erudiéndum in iustítia, ut perféctus sit homo Dei, ad omne opus bonum instrúctus.

Tu vero vígilia in ómnibus, labóra, opus fac evangelístæ, ministérium tuum imple.

Ego enim iam delíbor, et tempus meæ resolutiónis instat. Bonum certámen certávi, cursum consummávi, fidem servávi; in réliquo repósita est mihi iustítiæ coróna, quam reddet mihi Dóminus in illa die, iustus iudex, non solum autem mihi sed et ómnibus, qui díligunt advéntum eius.

R/. Amen.

Hermanos:

Toda Escritura es inspirada por Dios es también útil para enseñar, para argüir, para corregir, para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para toda obra buena.

Pero tú sé sobrio en todo, soporta los padecimientos, cumple tu tarea de evangelizador, desempeña tu ministerio.

Pues yo estoy a punto de ser derramado en libación y el momento de mi partida es inminente. He combatido el noble combate, he acabado la carrera, he conservado la fe. Por lo demás, me está reservada la corona de la justicia, que el Señor, juez justo, me dará en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que hayan aguardado con amor su manifestación.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Lc 19,12-27; 8,8 (3)
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Dóminus noster Iesus Christus loquebátur discípulis suis et turbis dicens:

«Homo quidam nóbilis ábiit in regiónem longínquam accípere sibi regnum et revérti.

Vocátis autem decem servis suis, dedit illis decem minas et ait ad illos: “Negotiámini, dum vénio”.

Cives autem eius óderant illum et misérunt legatiónem post illum dicéntes: “Nólumus hunc regnáre super nos”.

Et factum est ut redíret, accépto regno, et iussit ad se vocári servos illos, quibus dedit pecúniam, ut sciret quantum negotiáti essent.

Venit autem primus dicens: “Dómine, mina tua decem minas acquisívit”. Et ait illi: “Euge, bone serve; quia in módico fidélis fuísti, esto potestátem habens supra decem civitátes”.

Et alter venit dicens: “Mina tua, dómine , fecit quinque minas”.
Et huic ait: “Et tu esto supra quinque civitátes”.

Et alter venit dicens: “Dómine, ecce mina tua, quam hábui repósitam in sudário; tímui enim te, quia homo austérus es: tollis, quod non posuísti, et metis, quod non seminásti”.

Dicit ei: “De ore tuo te iúdico, serve nequam. Sciébas quod ego austérus homo sum, tollens quod non pósui et metens quod non seminávi? Et quare non dedísti pecúniam meam ad mensam? Et ego véniens cum usúris útique exegíssem illud”.

Et adstántibus dixit: “Auférte ab illo minam et date illi, qui decem minas habet”.

Et dixérunt ei: “Dómine , habet decem minas”.

Dico vobis: “Omni habénti dábitur; ab eo autem, qui non habet, et, quod habet, auferétur. Verúmtamen inimícos meos illos, qui noluérunt me regnáre super se, addúcite huc et interfícite ante me”.

«Qui habet aures audiéndi, áudiat».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Nuestro Señor Jesucristo hablaba con sus discípulos y al pueblo, y les decía:

«Un hombre noble se marchó a un país lejano para conseguirse el título de rey, y volver después.

Llamó a diez siervos suyos y les repartió diez minas de oro, diciéndoles: “Negociad mientras vuelvo”.

Pero sus conciudadanos lo aborrecían y enviaron tras de él una embajada diciendo: “No queremos que este llegue a reinar sobre nosotros”.

Cuando regresó de conseguir el título real, mandó llamar a su presencia a los siervos a quienes había dado el dinero, para enterarse de lo que había ganado cada uno.

El primero se presentó y dijo: “Señor, tu mina ha producido diez”. Él le dijo: “Muy bien, siervo bueno; ya que has sido fiel en lo pequeño, recibe el gobierno de diez ciudades”.

El segundo llegó y dijo: “Tu mina, señor, ha rendido cinco”. A ese le dijo también: “Pues toma tú el mando de cinco ciudades”.

El otro llegó y dijo: “Señor, aquí está tu mina; la he tenido guardada en un pañuelo, porque tenía miedo, pues eres un hombre exigente que retiras lo que no has depositado y siegas lo que no has sembrado”.

Él le dijo: “Por tu boca te juzgo, siervo malo. ¿Conque sabías que soy exigente, que retiro lo que no he depositado y siego lo que no he sembrado? Pues ¿por qué no pusiste mi dinero en el banco? Al volver yo, lo habría cobrado con los intereses”.

Entonces dijo a los presentes: “Quitadle a este la mina y dádsela al que tiene diez minas”.

Le dijeron: “Señor, ya tiene diez onzas”.

Os digo: “al que tiene se le dará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene”.Y en cuanto a esos enemigos míos, que no querían que llegase a reinar sobre ellos, traedlos acá y degolladlos en mi presencia”.

«El que tenga oídos para oír, que oiga».

R/. Amén.

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Laudes Ap 3,12
Allelúia. Aleluya.
V/. Benedícam te, dicit Dóminus, scribam super te nomen civitátis Ierúsalem.
R/. Allelúia.
V/. Te bendeciré, dice el Señor, te marcaré con el nombre de la ciudad de Jerusalén.
R/. Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Eclo 50,13-15.7.6.8.11
Stans sacérdos ad altáre in circúitu eius coróna fratrum; quasi germen cedrórum in Líbano circumdedérunt eum, sicut árbores palmárum; et óbtulit oblatiónem Dómino in conspéctu univérsæ Ecclésiæ, alleluia. Estando el sacerdote de pie, delante del altar y en torno suyo la corona de sus hermanos: como los brotes de los cedros en el Líbano, lo rodearon, como las palmeras, y presentó su ofrenda al Señor, en presencia de toda la asamblea, aleluya.
V/. Exaltátus est et fulget in templo Dei quasi stella matutína in média nube, et sicut luna plena in diébus suis, sicut arcus pacis illúminans in núbibus plúviæ, et sicut olíva gérminans fructum.
Accépit autem stolam sanctam.

R/.
Et óbtulit oblatiónem Dómino in conspéctu univérsæ Ecclésiæ, alleluia.
V/. Ha sido exaltado y brilla en el templo de Dios, como el lucero de la mañana en medio de las nubes, con todo su fulgor según los tiempos, como el arcoíris que aparece ante las nubes cuando llueve, como un olivo cuajado de su fruto.
Visitó su vestidura santa.
R/. Y presentó su ofrenda al Señor, en presencia de toda la asamblea, aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Magnum nobis semper festívum summi pontíficis et mártyris diem, fratres caríssimi, depénsis fidéliter précibus excolámus, qui Salvatóris nostri præcépta custódiens, non solum sacerdótium ac vitæ beatitúdinem méruit, sed tanti honóris offícium felíci martýrio consecrávit.
Ad cuius præséntiam tanto dæmonum sagácitas timóre contícuit, ut largis víctimis invocáti, sólita cultóribus suis respónsa non rédderent; cuius rei gentílitas furóre succénsa, comprehéndere ad supplícium vesáno furóre non tímuit, quem in Dei confessióne constántem evíncere, præséntis mortis interminatióne non pótuit.

Proínde debémus in tanti mártyris laudem, Deo vivo et placatiónis hóstiam adolére; quo per hunc cunctis nobis impértiat quod rogatur, qui per eum dedit pópulis, quo solus in Trinitáte Dóminus crederétur.
R/. Amen.

Celebremos, hermanos queridos, el día grande, siempre festivo para nosotros, del gran pontífice y mártir, ofreciéndole nuestras plegarias.
Él, guardando los mandamientos de nuestro Salvador, no solo mereció el sacerdocio y la vida dichosa, sino que consagró con su feliz martirio, oficio tan honorable.
En su presencia, la sagacidad de los demonios se mostró tan temerosa, que habiendo sido invocados con numerosas víctimas, no dieron sus acostumbradas respuestas a sus adoradores y por esa causa, la gentilidad enfurecida no vaciló en prenderle para llevarle al suplicio, con furia insana, aunque no pudo vencerle, manteniéndose él constante en la confesión de Dios, aun ante las amenazas de muerte.

Por lo cual debemos ofrecer al Dios vivo, como incienso, la hostia de propiciación, en alabanza de tan gran mártir, para lograr por él lo que anhelamos, de quien por él otorgó a los pueblos la fe en un solo Señor y en la Trinidad.
R/. Amén.

Adiuvánte eius misericórdia, qui regnat in Trinitáte, unus Deus, et pérmanet in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por el auxilio misericordioso del único Dios, que reina en Trinidad, y permanece por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos

Débitas tibi, Dómine ætérne, reférimus grátias, et Iesu Christo, Fílio tuo, Dómino nostro; in cuius similitúdine beatíssimus Saturnínus, dum offert víctimam, ipse est víctima, dumque sacerdótium eléctus agit, martýrium devótus implévit; ut per eminéntiam iustítiæ atque victóriæ et testis fíeret et antístes.
In quo profíciens fídei latitúdo, dum cáthedram suscépit sanctitátis, corónam rápuit passiónis.

Probus ad offícium, ímprobus ad triúmphum; dum ungit cónsecrans, dum occíditur consecrátur; prius fidei prædicans, victor ad regnum; eréxit ad laudem, quos erúdiit ad salútem.
Ámbulans vere de virtútibus in virtútem, ut qui conversatióne contúlerat intelléctum, conférret in consummatióne suffrágium.

Obtíneat ígitur, Deus summe, apud te dari míseris indulgéntiam post delíctum, qui méruit post sacerdótium subíre martýrium.
R/. Amen.

Te damos, Señor eterno, las debidas gracias, como a Jesucristo, tu Hijo, Señor nuestro.
Imitándole San Saturnino, mientras ofrece la víctima se hace víctima él mismo, y mientras como sacerdote elegido ejercita el ministerio, culmina, entregado, su martirio, y al alcanzar la cumbre de la santidad y de la victoria, resulta testigo y obispo.
Llevando su fe hasta el final, mientras sube a la cátedra de la santidad, alcanza la corona del martirio.

Bueno para el oficio, valiente para el triunfo, consagra cuando unge, es consagrado al ser muerto, predica la fe primero con sus palabras, después con su sangre.
Doctor en el altar, vencedor para el reino, ensalza para la alabanza a los que adoctrina para la salvación.
Avanzando verdaderamente de virtud en virtud, para comunicar doctrina con su conversación y prestar ayuda con su oblación.

Obtenga, pues de ti, Dios nuestro altísimo, para nosotros, la indulgencia que necesitamos por nuestros delitos, el que mereció después de su sacerdocio, sufrir el martirio.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos

Dómine Iesu Christe, qui es ineffábilis bónitas et invícta potéstas, pro cuius nómine beatíssimus Saturnínus, præesul et martyr, dum litáre aris dæmónicis rénuit, ad Capitólium a turbis attráhitur, furentísque tauri supplício consecrátur.

Tu, eius méritis offeréntium súscipe vota, et omnes in commúne pro tua miseratióne iustífica.
Quo exaudíti pro nobis réquiem étiam apud te mereámur impetráre defúnctis.

R/. Amen.

Señor Jesucristo, que eres bondad inefable y poder insuperable: por tu nombre San Saturnino, obispo y mártir, al negarse a sacrificar en los altares de los ídolos, es llevado por las turbas al capitolio y sometido al suplicio de un toro furioso.

Recibe por sus méritos, las oblaciones de los oferentes y justifica a todos según tu misericordia.
Así nos escucharás cuando impetramos el descanso para los difuntos.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz

Christe Deus, ómnium gratiárum largítor, qui primum ac summum Tolosánæ civitátis sanctum Saturnínum sacerdótem instituísti, ad cuius prædicatiónem atque virtútem ita ora dæmonum siluérunt, ut se consuléntium cultóribus suis obstrúsa véluti abséntia probaréntur; tu ora nostra præcónio vere prædicatiónis accínge et vitiórum insoléntium simultátes a nostris pectóribus ábice; ut ita pacis monuménto coalescámus ad ínvicem, quo dum ea quæ prædicámus sermónibus, ópere implevérimus, ad te qui es retribútor iustíssimus sine confussióne perveniámus.
R/. Amen.

Cristo Dios, dador de todas las gracias, que instituiste a San Saturnino primero y principal sacerdote de la ciudad de Tolosa, haciendo que por su predicación y virtudes enmudecieran las bocas de los demonios, de modo que sus adoradores, al practicar sus oráculos, los encontraron cerrados como por ausencia, sujeta nuestros labios al ejercicio de la verdadera predicación y aparta de nuestros corazones la disimulada incidencia en los vicios; para que así nos fortalezca mutuamente con el alimento de la paz, para poner en práctica lo que predicamos en nuestros sermones, y lleguemos sin confusión a tu presencia de justísimo remunerador.
R/. Amén.
Quia tu es pax vera nostra et cáritas indisrúpta, qui vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera caridad indivisible; tú que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias

Dignum et iustum est, óptimum sane est, nobísque speciáli devotióne præcípuum, ut tibi, Dómine, incessánter grátias, dum mártyres tuos admirabíliter excólimus, referámus.
Neque enim, Dómine, diabólici furóris ímpetum humánæ fragilitátis infírmitas sustíneret, nisi subiéctum inimícis tentatiónibus corpus ánima spirituális evínceret, tuísque confirmáta doctrínis imbecíllum habitáculi sui domicílium fídei munímine roboráret.

Nam cum sub præséntia antístitis tui et mártyris Saturníni gárrula dæmonum loquácitas siluísset, nec sólitis laxáret ora falléntia ad aras dæmonum horréndo gentílis pópuli furóre pertráctus est, et eum sacrificáre mortis interminatióne compéllerent, ad cuius impérium représsa núminum suórum fallácia siluíssent.
Qui cum corréptus ad Capitólium ducerétur, et Sancti Spíritus dono, præsens peritúræ carnis exítium non pavéret, te unum in Trinitáte, te Dóminum confitéri in tanta pervérsæ plebis seditióne non tímuit.

Ad cuius constántiam ácrior nefándæ vociferatiónis tumúltus exársit; in necem beatíssimi sacerdótis cunctus pópulus uníto clamóre conspírat.
Cuius pedes prótinus vínculis illigántes, ad posterióra tauri, quem víctimam procuráverant nefándæ néctere temeritáte non trépidant, eúmque acrióribus stímulis verberátum, et multitúdinis clamóre succénsum, per gradus quibus Capitólium descendebátur demens turba præcípitat.
Statímque inter ipsos primi órdinis gradus, confráctis cápitis compágibus, solúta cerébri intérna dissíliunt.
Nec prius lácerum corpus trahi déstitit, quam ruptus fructuósis cúrsibus funis collísa túmulo membra laxáret; victricémque ánimam, et gloriósa professióne sublímem, ad beatæ sedis amœnitátem tendéntem, in Ábrahæ suscipiéndam grémio secúrus emísit.

Unde mérito cunctus ille Angelórum exércitus, in hac mártyris tui congressióne, tuam, Dómine, diébus ac nóctibus virtútem magnificáre non désinit proclámans atque ita dicens:

Es digno y justo, ciertamente lo mejor y lo principal que podemos hacer en nuestra especial devoción, que te demos gracias, Señor, de modo incruento, al rendir culto admirativo a tus mártires.
Pues no sería capaz la frágil condición humana de resistir los ataques del furor diabólico, si el alma espiritual no predominara sobre el cuerpo, sujeto a las tentaciones del enemigo: y no fortaleciera con el escudo de la fe, confirmada con tus enseñanzas, el débil habitáculo que la alberga.

Así ocurrió cuando en la presencia de tu obispo y mártir Saturnino, tuvo que callarse la gárrula locuacidad de los demonios, sin poder manifestar sus oráculos a los que solían acudir.
El santo fue arrebatado por el tremendo furor del pueblo gentil, para obligarle a sacrificar bajo amenazas de muerte.
Y cuando después fue llevado al capitolio como reo, no temió, por el don del Espíritu Santo, la muerte de la carne perecedera, ni vaciló en confesarte a ti, Señor, uno en la Trinidad, ante el tumulto promovido por la numerosa plebe.

Ante tal constancia, creció el tumulto, con mayores gritos e insultos, que reclamaban la muerte del santo sacerdote.
Le atan por los pies a un toro que habían llevado para el sacrificio, y con inaudita crueldad, estimulando al todo con fuertes aguijonazos y con el clamor de la multitud, le hacen bajar por las escaleras del capitolio.
Ya en los primeros escalones se revienta el cráneo y se derrama el cerebro.
Sigue arrastrando al cuerpo lacerado, bajando en carreras sinuosas, estrellando los miembros contra los pedestales, y el alma vencedora, sublime por su gloriosa confesión, se dirige a la bienaventuranza de la gloria, para ser recibida en el seno de Abrahán.

Por eso todo aquel ejército de ángeles, en esta celebración de tu mártir, no cesan de aclamar tu poderío, día y noche, diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus

Vere sanctus, vere gloriósus, potens et admirábilis Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus; cuius confessiónem in martýribus illátus furor non adímit, cuiúsque amórem insaniéntium cruciátio non extínguit.

Huius ítaque nomen beatíssimus Saturnínus et martyr tuus et ante supplícium prædicávit, et inter supplícia non negávit; cum persequéntium circumdátus obícibus, coactúsque sacrificáre dæmónibus, te unum et verum Deum voce clara se testátus est crédere, pro quo étiam et ánimam pósuit usque ad mortem.

Per ipsum Dóminum ac Redemptórem ætérnum.

Verdaderamente es santo, verdaderamente glorioso, poderoso y admirable, nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, de cuya confesión no puede arrancar a los mártires el furor desatado contra ellos, cuyo amor no puede ser extinguido por los tormentos que se les apliquen.

Así ocurrió con tu mártir San Saturnino, que predicó su nombre antes del martirio y no lo negó entre los tormentos, cuando rodeado de las dificultades que le ponían sus perseguidores, que querían obligarle a sacrificar a los ídolos, dio claro testimonio de que tú eres el único Dios verdadero, entregando su vida por esta confesión.

Él es el Señor, el Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Oblátum tibi hoc sacrifícium, Deus Pater, in huius mártyris tui Saturníni sollemnitáte serénus accépta et illa invisíbili grátia tuæ benedictiónis sanctífica.
Ut sicut idem martyr participatióne tua gratuítus præséntia sui dæmónica fecit simulácra silére, ita nos horum sacramentórum perceptióne extirpémus in nobis omnem diabólicæ tentatiónis errórem.

R/.
Amen.
Acepta propicio, Dios Padre, este sacrificio que te ofrecemos en la solemnidad de tu mártir Saturnino, santificándolo con la invisible gracia de tu bendición.
Para que como el mismo mártir, favorecido por tu gracia, con sola su presencia hizo que callaran los ídolos demoníacos, así nosotros, por la recepción de estos sacramentos, extirpemos en nosotros todo error de tentación diabólica.
R/. Amén.
Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro

Ecce, dilectíssimi fratres, fidéli relátu cognóvimus beatíssimum Saturnínum, et gradu pontificális sacerdótii functum, et ad tergo tauri illigátum pédibus martýrio consecrátum.

Unde omnipoténtem Deum, qui ei géminam corónam sacerdótii scílicet atque martýrii largítus est, deprecémur, ut vel fides nos apud eum comméndet, qui supplícium nullum pátimur propter fidem, ut spes non destítuat míseros, quos non éfficit effúsio sánguinis gloriósos; atque recreáti per moménta divínis consolémur sermónibus, cum ad eum proclamavérimus:

Hemos conocido, queridos hermanos, por relatos fidedignos, cómo San Saturnino ejerció el sacerdocio en grado pontifical, y fue consagrado por el martirio, atado a las patas de un toro.

Pidamos, pues, a Dios omnipotente, que le otorgó la doble corona del sacerdocio y del martirio, que nuestra fe nos acredite en su presencia, aunque no hemos padecido ningún suplicio a causa de ella, para que no quedemos sin esperanza por nuestras miserias, al no haber obtenido la gloria que supone derramar la sangre, y nos fortalezcan y consuelen en cada momento, las divinas palabras que ahora proclamamos:

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Benedictio / Bendición

Christus Dóminus, cuius nomen beatíssimus Saturnínus inter furóres géntilium clara voce conféssus est, confiteátur nómina vestra coram Patre suo et coram ángelis eius.
R/.
Amen.

Cristo, el Señor, cuyo nombre confesó abiertamente San Saturnino, frente a la furia de los paganos, proclame vuestro nombre en la presencia de su Padre y de sus ángeles.
R/. Amén.
Quique in prædícto mártyre hábitans simulácris dæmónicis adémit respónsum, ipse oratiónibus vestris apériat suæ pietátis audítum.
R/. Amen.
El que viviendo en el mártir, quitó la respuesta a los ídolos, incline su oído piadoso a vuestras oraciones.
R/. Amén.
Ut cum eo, post istud sæculum vitam retenéntis perpétuam, ob cuius amórem præséntis diéi celebrátis sollémnia.
R/. Amen.
Para que después de este siglo, mantengáis con él la vida eterna, como por su amor celebráis la solemnidad del presente día.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui es benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva

Præsta nobis, omnípotens Deus, beatíssimi testis tui atque pontíficis Saturníni assíduum patrocínium, ut eius quoque præclárum ássequi mereámur exémplum.
Ut sentiéntes impensíssime suffragántem, sequámur fortíssime prœliántem.

R/. Amen.

Concédenos, Dios todopoderoso, el constante patrocinio de tu santo testigo el pontífice Saturnino para que merezcamos seguir su piadoso ejemplo, y experimentando su poderosa intercesión le sigamos en su valeroso combate por la fe.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum II (pp. 96-103) y del Liber Commicus II. (pp. 43-46). Los textos bíblicos en español están tomados de la Sagrada Biblia, versión oficial de la Conferencia Episcopal Española. BAC, Madrid 2011.
Traducción de la eucología: Rvdo. P. Balbino Gómez-Chacón y Díaz Alejo (†2006) Misal Hispano-Mozárabe. Tomo II, traducción inédita facilitada por un colaborador del P. Balbino para su publicación en La Ermita en octubre de 2015.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Eclo 44,20b.21b; 45,8-9; 50,4-14a.16-18. N. de La Ermita.

3. Lc 19,12-27; 8,8b. N. de La Ermita.

 

 

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