Rito Hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa de los santos Pedro y Pablo, apóstoles.

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


 

Prælegendum / Canto de entrada Esd IV 2,23.35; Sal 138,1-2
Dabo sanctis meis primam sessiónem, allelúia, in resurrectióne ætérna, et exquíram illos in gáudio meo.
Et lux perpétua lucébit eis, allelúia; et ætérnitas témporum præparáta est, allelúia, allelúia.
A mis santos les daré un lugar preeminente, aleluya, en la resurrección eterna; y compartirán mi alegría.
Resplandecerá en ellos una luz constante, aleluya; y poseerán la eternidad que les he preparado, aleluya, aleluya.
V/. Dómine, probásti me et cognovísti me, tu cognovísti sessiónem meam et resurrectiónem meam.
R/. Et lux perpétua lucébit eis, allelúia; et ætérnitas témporum præparáta est, allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Et lux perpétua lucébit eis, allelúia; et ætérnitas témporum præparáta est, allelúia, allelúia.
V/. Señor, tú me sondeas y me conoces; me conoces cuando me siento o me levanto.
R/. Resplandecerá en ellos una luz constante, aleluya; y poseerán la eternidad que les he preparado, aleluya, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Resplandecerá en ellos una luz constante, aleluya; y poseerán la eternidad que les he preparado, aleluya, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria

Hi sunt, Christe Dómine, amíci tui Petrus et Paulus qui tradéntes córpora sua ad mortem, effécti sunt ductóres grátiæ, fundatóres Ecclésiæ. Quos et únitas precándi, felícitas moriéndi, nec divídi passa est, nec elídi.

Quæsumus ergo, ut qui illórum doctrína pópulos fecít esse credéntes, eórum prece nos effícias regni cæléstis coherédes.
R/.
Amen.

Estos son, Cristo Señor, tus amigos Pedro y Pablo, que, entregando sus cuerpos a la muerte, han llegado a ser guías de salvación, fundadores de la Iglesia. La unidad en la plegaria y la dicha de su muerte ha impedido que fuesen separados o destruidos.

Te pedimos, pues, que del mismo modo que su doctrina ha convertido a la fe a muchos pueblos, por su plegaria nos hagas coherederos del reino eterno.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui cum Patre et Spíritu Sancto, unus Deus, vivis et regnas in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que, único Dios con el Padre y el Espíritu Santo vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Ap 10,8.10; 11,1.3.4.15 (2)
Léctio libri Apocalípsis Ioánnis Apóstoli.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del Apocalipsis.
R/. Demos gracias a Dios.
In diébus illis:

Ego Ioánnes, servus Iesu Christi, fui in spíritu, et vox, quam audívi de cælo, íterum loquéntem mecum et dicéntem: «Vade, áccipe librum apértum de manu ángeli stantis supra mare et supra terram».

Et accépi libéllum de manu ángeli. Et datus est mihi cálamus símilis virgæ dicens: «Et dabo duóbus téstibus meis, et prophetábunt». Hi sunt duæ olívæ et duo candelábra in conspéctu Dómini terræ stantes.

Et factæ sunt voces magnæ in cælo dicéntes: «Factum est regnum huius mundi Dómini nostri et Christi eius, et regnávit in sæcula sæculórum».

R/. Amen.

En aquellos días:

Yo, Juan, siervo de Jesucristo, en la visión, oí una voz del cielo que me decía: «Ve a tomar el librito abierto de la mano del ángel que está de pie sobre el mar y la tierra».

Tomé el librito de mano del ángel. Y se me dio una caña en forma de vara, diciendo: «Y haré que mis dos testigos profeticen». Estos son los dos olivos y los dos candelabros que están ante el Señor de la tierra.

Y hubo grandes voces en el cielo: «¡El reino del mundo ha pasado a nuestro Señor y a su Mesías, y reinará por los siglos de los siglos!».

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 18,5.4
In omnem terram exívit sonus sanctórum, et in fines orbis terræ verba illórum. A toda la tierra alcanza su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje.
V/. Non sunt loquélæ neque sermónes, quorum non audiántur verba.
R/. Et in fines orbis terræ verba illórum.
V/. Sin que hablen, sin que pronuncien, sin que resuene su voz.
R/.
Y hasta los límites del orbe su lenguaje.

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Apostolus / Apóstol 1Cor 4,9-15
Epístola Pauli apóstoli ad Corínthios prima.
R/.
Deo grátias.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.
R/.
Demos gracias a Dios.
Fratres:

Puto enim, Deus nos apóstolos novíssimos osténdit tamquam morti destinátos, quia spectáculum facti sumus mundo et ángelis et homínibus. Nos stulti propter Christum, vos autem prudéntes in Christo; nos infírmi, vos autem fortes; vos gloriósi, nos autem ignóbiles. Usque in hanc horam et esurímus et sitímus et nudi sumus et cólaphis cædimur et instábiles sumus et laborámus operántes mánibus nostris; maledícti benedícimus, persecutiónem passi sustinémus, blasphemáti obsecrámus; tamquam purgaménta mundi facti sumus, ómnium peripséma, usque adhuc.

Non ut confúndam vos, hæc scribo, sed ut quasi fílios meos caríssimos móneam; nam si decem milia pædagogórum habeátis in Christo, sed non multos patres, nam in Christo Iesu per evangélium ego vos génui.

R/. Amen.

Hermanos:

Por lo que veo, a nosotros, los apóstoles, Dios nos coloca los últimos; como condenados a muerte, dados en espectáculo público para ángeles y hombres. Nosotros unos locos por Cristo, vosotros, sensatos en Cristo; nosotros débiles, vosotros fuertes; vosotros célebres, nosotros despreciados; hasta ahora hemos pasado hambre y sed y falta de ropa; recibimos bofetadas, no tenemos domicilio, nos agotamos trabajando con nuestras propias manos; nos insultan y les deseamos bendiciones; nos persiguen y aguantamos; nos calumnian y respondemos con buenos modos; nos tratan como a la basura del mundo, el deshecho de la humanidad; y así hasta el día de hoy.

No os escribo esto para avergonzaros, sino para amonestaros. Porque os quiero como a hijos; ahora que estáis en Cristo tendréis mil tutores, pero padres no tenéis muchos; por medio del Evangelio soy yo quien os ha engendrado para Cristo Jesús.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Mt 10,1-8 (3)
Léctio sancti Evangélii secúndum Matthæum.
R/.
Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R/.
Gloria a ti Señor.
In illo témpore:

Convocátis Iesus discípulis suis, dedit illis potestátem spirítuum immundórum, ut eícerent eos et curárent omnem languórem et omnem infirmitátem.

Duódecim autem apostolórum nómina sunt hæc: primus Simon, qui dícitur Petrus, et Andréas frater eius, et Iacóbus Zebedæi et Ioánnes frater eius, Philíppus et Bartholomæus, Thomas et Matthæus publicánus, Iacóbus Alphæi et Thaddæus, Simon Chananæus et Iudas Iscariótes, qui et tradidit eum.

Hos Duódecim misit Iesus præcípiens eis et dicens: «In viam géntium ne abiéritis et in civitátes Samaritanórum ne intravéritis; sed pótius ite ad oves, quæ periérunt domus Ísrael. Eúntes autem prædicáte dicéntes: “Appropinquávit regnum cælórum”. Infírmos curáte, mórtuos suscitáte, leprósos mundáte, dæmones eícite; gratis accepístis, gratis date».

R/. Amen. 

En aquel tiempo:

Jesús llamó a sus discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia.

Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo, y Tadeo; Simón el de Caná, y Judas Iscariotes, el que lo entregó.

A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayáis a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaria, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que ha llegado el Reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis».

R/. Amén. 

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Laudes Sal 31,11
Allelúia.

Aleluya.

V/. Lætámini, iusti, in Dómino, et gloriámini, omnes recti corde.
R/.
Allelúia.
V/. Alegraos, justos y gozaos con el Señor, aclamadlo los de corazón sincero.
R/.
Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Mt 25,34.31; 13,43
Veníte, benedícti Patris mei, percípite regnum quod vobis parátum est ab orígine mundi, alleluia. Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo, aleluya.
V/. Cum venerit Fílius hóminis in maiestáte sua et omnes Ángeli cum eo, tunc fulgébunt iusti sicut sol in regno Dei.
R/.
Allelúia.
V/. Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre y todos los ángeles con él, entonces los justos brillarán como el sol en el reino de Dios.
R/. Aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Magnórum Apostolórum Petri et Pauli non várias diversásque virtútes, quas explicáre digna prædicatióne non póssumus, revolvéntes, sed suprémas et gloriosíssimas passiónes, quas excólere ánnua devotióne debémus, fratres caríssimi, hódie celebrántes, Deum, qui ipsórum et sanctórum ómnium summa laus est, deprecémur; ut sicut ipse principáliter in eórum est laudatióne laudándus, ita nobis libénter, eórum intercessióne, qua placándum eum crédimus, sit placátus.

Ecclésiam suam, quam in illis elégit, ædificávit, replévit et dócuit, ipsis iúgiter pro ea supplicántibus, tueátur. Fundátam eam super solidíssimam petram, tempestátis procélla non súbruat. Nihil ei per tartáreas hæreticórum eversiónes portæ præváleant inferórum, quas ita humiliáti tenebrárum príncipes tollant, ut elevátis æternálibus portis, quasi in templum suum, sic in nobis, unus atque idem virtútum Dóminus et Rex glóriæ cæléstis intróeat.

Qui præpósitas in terrórem fidélium persequéntium minas, treméndæ suæ Maiestátis obiéctu radiántibus nova luce fulgóribus, voce verbi perénnis avértat; sibíque per ipsam in se credéntes humáni géneris susceptiónem inférri, quod fidéles suos pati pro suo nómine próspicit protestétur, in se nostri causa dolóres excípiens, sibi fíeri quicquid contra cultóres christiáni nóminis ímpii moliúntur, osténdat. Ut cunctis bráchii sui magnitúdine dominánte, omnes se nobíscum in confessióne Petri et predicatióne Pauli vívere gratuléntur.
R/.
Amen.

Queridos hermanos, recordando las muchas y variadas gestas de los grandes apóstoles Pedro y Pablo que no pueden ser narradas tal y como merecerían; y celebrando hoy su supremo y glorioso martirio que conviene festejar con devoción cada año, oremos a Dios, que es la suprema alabanza de éstos y de todos los santos; así como por medio de ellos ante todo es él quien ha de ser alabado con gran encomio, de modo semejante creamos que la intercesión de estos santos puede hacérnoslo propicio.

Él, acogiendo sus asiduas súplicas, proteja a la Iglesia que en ellos eligió, edificó, llenó de dones e instruyó. Que los embates de la tempestad no puedan con ella, fundada sobre una sólida piedra. Que los trastornos causados por tristes herejías, no hagan prevalecer contra ella las puertas del tártaro, que los príncipes de las tinieblas, humillados, se retiren, para que, abiertas de par en par las puertas de la eternidad pueda entrar en nosotros, como en su propio templo, el único Señor de los ejércitos, el Rey de la gloria celeste.

Él aleje, con la voz de la palabra perenne, las jactanciosas amenazas de los perseguidores, que atemorizan a los fieles, y les salga al paso con su tremenda majestad radiante de los destellos de una luz nueva; que les muestre como al asumir nuestra humanidad conduce hacia si a quienes creen en él, confirme que tiene puestos los ojos en los sufrimientos que sus fieles padecen por su nombre, pues él mismo compartió los dolores por nosotros, y haga sentir que considera hecho contra sí mismo cuanto maquinan los impíos contra los que se precian del nombre de cristianos. Que todos, por la gracia del brazo salvador de Dios, puedan alegrarse por el hecho de vivir junto con nosotros según la confesión de Pedro y la predicación de Pablo.
R/. Amén. 

Quod ipse præstáre dignétur, cuius regnum et impérium sine fine pérmanet in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Que se digne concederlo Aquél cuyo reino e imperio permanecen sin término por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos

Dómine, qui beatíssimos apóstolos tuos Petrum et Paulum divérso témpore vocatiónis benefício elegísti, et uno die passiónis mérito coronásti. Quorum admirábilis singulórum fides ante óbitum mortis illátæ unum fecit claves regni cæléstis accípere, álium usque in cælum tértium penetráre; cum ille censor credéntium constitútus, intromitténdi illic probos, et excludéndi ímprobos ius teneret; hic in excéssu supra núbium raptus recéssum, ineffabília divinórum secréta verbórum futúrus géntium Doctor hauríret, quodque ne álii sanctórum passi, hoc isti meruére passúri. Hos nobis, Dómine, fácito esse patrónos, quos fecísti esse magístros; ut eórum obténtu, véniæ nostræ suffrágia sentiámus, quorum in ducátu grátiæ tuæ institúta suscépimus.

In Petro peccatórum nostrórum númerum amplificátæ modus remissiónis excédat; in Paulo viam obstrúctam perfídiæ Christi sermo lúmine nobis veritátis apériat. In illo nobis præstétur nutántis sæculi flúctibus non dimérgi; in isto antíqui serpéntis mórsibus non nocéri. Ut nec naufrágio malórum pérditi, nec vipéreo venéno sauciáti, eódem auctóre salvémur, quo ille undas superávit, hic víperas conculcávit.
R/.
Amen.

Señor, tú, en tiempos diferentes, diste el don de la vocación a tus santos apóstoles Pedro y Pablo y los coronaste con el mérito del martirio en el mismo día. La fe admirable que ambos manifestaron antes de su muerte llevó a uno a recibir las llaves del reino de los cielos y al otro a penetrar hasta el tercer cielo; aquél fue constituido juez de los creyentes, y se le dio el derecho de hacer entrar a los buenos y excluir a los malos; éste, llevado en éxtasis más allá de las nubes a un lugar retirado, como futuro doctor de las gentes, pudo saciarse con inefables palabras de los secretos divinos; lo que no llegarían a experimentar otros santos estos merecieron pasarlo. Haz que nos protejan, pues nos los has dado como maestros; que obtengamos el perdón por la intercesión de aquellos que, con sus enseñanzas, nos guían por el camino de tu gracia.

Como Pedro, el número de nuestros pecados se vea superado por la abundancia maravillosa del perdón. Como Pablo, la palabra de Cristo nos abra con la luz de la verdad el camino bloqueado por la perfidia. En aquél se nos conceda no ser engullidos por las olas variables de la vida mundana; en éste, no ser mordidos por la antigua serpiente. Que nos salvemos, evitando el naufragio de los malos y sin sufrir las heridas del veneno de la víbora, gracias a Aquél que salvó a Pedro de las olas del mar y venció en Pablo el poder de la serpiente.
R/. Amén. 

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos

Deus, qui Apóstolis tuis, quorum hódie sollemnitáte gaudémus, in sorte sanctificatiónis eléctis clarióra nómina tu dedísti, cum et ille Petrus dicerétur, hic Paulus. Ille índito sibi vocábulo usus est, hic mutáto; eórum nobis oratióne ac favóre concéde, ut a natúræ utéro segregáti, vim carnis et sánguinis superántes, facta habeámus fidélium, qui nómina tuórum accépimus filiórum. Ut in nobis et spiritális addátur ámbitus, et carnális mutétur afféctus; quibus mereámur sacerdotálium possidére instruménta virtútum, qui permíttimur offícia electórum ágere sacerdótum.

Has quoque catholicórum oblatiónes, velut de captúra, et manu Petri pulmentárium tibi, Christe, gratífica; et quasi ex ore Pauli, cui loqui dignátus es, benedictióne ditífica. Ómnibus, eórum intervéntu, salutáris letítiæ causa præstétur, cunctósque necessária ad Deum conversióne converténdos ille pascat semper, hic dóceat; cum æquális grátiæ vicário múnere, et ille sic docére possit, et iste sic páscere.

Pro spirítibus étiam defunctórum, quorum nómina ore proláta sunt recitántium, utríque pro culpis apud te intercessóres exsístant.
R/.
Amen.

Dios, a tus Apóstoles cuya solemnidad hoy celebramos, diste nombres ilustres como signo de su vocación a la santidad: uno fue llamado Pedro, el otro Pablo; aquél utilizó el apodo que le pusiste, éste cambió su nombre. Concédenos, por su plegaria e intercesión, que, dejando atrás la realidad de nuestra naturaleza y superando las exigencias de la carne y de la sangre nos comportemos como corresponde a quienes hemos recibido el nombre de hijos tuyos. Que así entremos en el ámbito del espíritu y abandonemos el afecto carnal; que merezcamos poseer las virtudes sacerdotales quienes hemos sido elegidos para poder ejercer el oficio del sacerdocio.

Acepta complacido, oh Cristo, estas oblaciones de los católicos como aceptaste lo que pescó y preparó Pedro con su mano; y enriquécelas con la bendición, que saldría de la boca de Pablo, a quien te dignaste hablar. Por la intercesión de ambos, concede a todos una alegría saludable; que Pedro haga siempre su oficio de pastor y Pablo enseñe, dirigiendo a todos hacia Dios mediante la necesaria conversión; puesto que la gracia recibida para el ejercicio de su función permite también a aquél enseñar y a éste apacentar.

Que los dos apóstoles intercedan también por las almas de los difuntos cuyos nombres hemos recordado, para que obtengan el perdón de todos sus pecados.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz

Omnípotens Cónditor et Redémptor, qui ad conversiónem géntium et pæniténtium reconciliatiónem duo magna luminária, Pauli lítteras, et Petri lácrimas posuísti; ut a grátia tua nec illum persecútio quam amor legis intúlerat, nec istum negátio quam timor mortis exégerat, fáceret aliénos. Da, quæsumus, resipíscere post ignorántiam, flere post culpas, grátiam recuperáre post lácrimas; ásserat apud indulgéntiam tuam errántium causas, et Paulus cui non óbfuit quod nescívit, et Petrus cui non impédiit quod negávit. Potest nos tua misericórdia sic sanáre, ut vúlnera illáta non páreant; sic restauráre, ut elísos nos adversárius noster fuísse non gáudeat; sic íntegros fácere, ut fortióres expértos esse débiles non agnóscat.

Váleat maiéstas tua, absolútis nobis, étiam consciéntiam delére peccáti, si pœnam nolúerit reserváre; concórdiam conférre unanimitátis, et pacem témporis largíre præséntis; in te effícere caritáte connéxos; et a mundi scándalis te propugnánte, remótos.
R/.
Amen.

Creador y Redentor todopoderoso, que para la conversión de los pueblos y la reconciliación de los penitentes, diste dos magníficos ejemplos: las cartas de Pablo y las lágrimas de Pedro; no los apartó de tu gracia ni la persecución que aquél sufrió por amor a tu ley, ni la negación de éste que causó el temor de la muerte. Concede, te lo pedimos, enmendarnos después de las equivocaciones, llorar después de las culpas, recuperar la gracia después de las lágrimas; ante tu tribunal salgan a favor de los que han errado Pablo, al cual no perjudicó lo que no había ignorado, y Pedro, para quien no fue obstáculo lo que negó. Tu misericordia puede curarnos de tal manera que no se noten las heridas recibidas, restaurarnos de modo que el enemigo no pueda alegrarse de que cayéramos, y restablecernos hasta tal punto que los más fuertes no puedan pensar que hemos sido débiles.

Que tu majestad, al perdonarnos, borre también la conciencia de pecado ya que no ha querido mantener el castigo; nos conceda la concordia de la unanimidad y la paz para el tiempo presente; nos haga permanecer unidos en la caridad y, por tu gracia, apartados de las insidias del mundo.
R/. Amén.

Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú, que vives contigo mismo y reinas con el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, omnípotens Pater, nos tibi ingéntes ágere grátias pro multíplici apostolórum tuórum Petri et Pauli glória, quam eis per divérsas múnerum distributiónes larga satis pietáte donásti; quos et Unigéniti tui discípulos, et géntium fecísti esse magístros. Qui ob evangélii prædicatiónem, cum cælórum præficiántur in regnis, cárcerum claudúntur angústiis. Potestátem accípiunt peccáta solvéndi, et ferri vínculis alligántur.

Sanitátes donant, et ægritúdines portant. Dæmónibus ímperant, et ab homínibus flagellántur. Mortes fugant, et fúgiunt persequéntes. Super mare ámbulant, et in labóre desúdant. Montes verbo tránsferunt, et própriis victum mánibus quærunt. Iudicatúri ángelos, in quæstiónem mittúntur. Cum Deo vivunt, in mundo periclitántur. Postrémo Christus eis sérviens pedes lavat, et fácies eórum blasfemántium manus álapis colaphízant.

Nihil sustinéntibus pœnæ défuit ad tollerántiam, nihil superántibus victóriæ non áffuit ad corónam. Si recurrámus, quid ad testificándam fídei veritátem ærumnárum pertúlerint in torméntis, frequénter suis, superfuére martíris; si in mirabílibus, hoc per Christum fecere, quod Christus. Si in passionibus, hoc sustinuérunt illi necessitáte mortáli, quod ille voluntáte moriéndi; isti eius víribus, ille suis. Probántes doctrínæ auctoritáte similitúdinem, non æqualitáte doctóris.

Implévit Petrus suo témpore, quod promísserat ante tempus. Pósuit ánimam suam pro illo, quem se non credíderat negatúrum; quia ad árduæ sponsiónis celeritátem ánimi, a caritáte prævéntus, non intelléxit servum pro Dómino dare non posse, quod pro servo ante Dóminus non dedísset. Simíliter non rénuit crucifígi, sed æquáliter non præsúmpsit appéndi. Óbiit ille rectus, iste subiéctus; ille ut maiestátem ascéndentis sublimitáte præférret, iste ut fragilitátem descendéntis humilitáte monstráret. Nec Paulus afféctu minóri méminit, quod sibi arrogáverat dicens: «Mihi vívere Christus est, et mori lucrum». Gaudet insaniéntis íctibus percussóris, dómitas Christi  iugo offérre cervíces, et pro córporis sui cápite, dare córporis sui caput.

Divisérunt sibi passiónis domínicæ vestiméntum duo mílites Dei, unus in patíbulo, alter in gládio; Petrus in transfixióne, Paulus in sánguine. His ígitur dispári mortis génere, non dispári moriéndi amóre perfúnctism, exsúltet in eórum doctrínis Ecclésia cathólica, in exséquiis religiósitas univérsa, in memóriis Urbs Roma, in patrocíniis omnis ánima christiána.

Hæc autem ómnia tu, Dómine, operáris, qui a Prophétis demonstráris, ab Ángelis adoráris, et in omni sæculo Apostolórum lúmine declaráris.

Cui mérito omnes Ángeli et Archángeli non cessant clamáre cotídie, ita dicéntes:

Es justo y necesario, Padre todopoderoso darte gracias con todas las fuerzas, por la abundante gloria de tus apóstoles Pedro y Pablo, que les concediste por tu gran amor en forma de gracias muy diferentes; los hiciste discípulos de tu Unigénito y maestros de los pueblos. Ellos, a causa de la predicación del Evangelio, aunque presidan en el reino de los cielos, fueron encerrados en la estrechez de la prisión. Recibieron la potestad de perdonar los pecados y son amarrados con cadenas de hierro.

Realizan curaciones, y soportan enfermedades. Someten a los demonios, y son flagelados por los hombres. Alejan a la muerte, y huyen ante los perseguidores. Caminan sobre el mar, y se fatigan en el trabajo. Trasladan montes con su palabra y se ganan su comida con el trabajo de sus manos. Los que han de juzgar a los ángeles, son sometidos a interrogatorios. Viven con Dios, y corren peligros en el mundo. Cristo, al final de su vida, les sirve y lava sus pies, y sus rostros son abofeteadas por las manos de sus ultrajadores.

Nada dejaron de aguantar quienes soportaban las dificultades, nada faltó en la corona de los vencedores. Si nos preguntamos qué sufrimientos aguantaron en los tormentos para dar testimonio de la verdad de la fe, debemos reconocer que su martirio a menudo fue agobiante; si se trata de gestas maravillosas, hicieron por Cristo, cuanto había hecho el mismo Cristo; si se trata de penalidades soportaron todo lo que la condición mortal imponía, lo mismo que Cristo aceptó voluntariamente la muerte: ellos por la fuerza de Cristo, éste por su propia fuerza. Probaron la misma doctrina con la autoridad del Maestro aunque no igual que él.

Pedro cumplió a su tiempo lo que había prometido antes de tiempo. Entregó su vida por aquél que no había creído negar; se dejó llevar por la ligereza de su espíritu, impulsado por el amor, sin calcular lo que decía y sin entender que el siervo no podía dar su vida por su Señor antes de que el Señor entregase la suya por su siervo. No rehusó ser crucificado, pero no se atrevió a ser colgado del mismo modo. Cristo murió levantado, Pedro cabeza abajo; Aquél para mostrar la sublime majestad del que subía, éste para indicar la humilde fragilidad que se abajaba. Pablo se dejó llevar también por un no menor afecto cuando se atrevió a decir: «Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir». Ofreció de buen grado a los golpes del furioso verdugo su cuello sometido al yugo de Cristo y perdió la cabeza de su propio cuerpo en favor de la Cabeza del cuerpo que es la Iglesia.

Los dos soldados de Dios se repartieron el vestido de la pasión del Señor, uno por el patíbulo y el otro por la espada; Pedro en la crucifixión, Pablo al derramar la sangre. Ambos tuvieron un género de muerte distinto, pero no lo era el amor que demostraron al morir; alégrese en su doctrina la Iglesia católica, con su celebración la religiosidad de todos, en sus santuarios la ciudad de Roma, por su protección todos los cristianos.

Todo esto lo has llevado a cabo tú, Señor, que fuiste anunciado por los profetas, adorado por los ángeles, y manifestado a todo el mundo por la luz de los apóstoles.

Por esto, todos los ángeles y arcángeles no cesan de alabarle, diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus

Hosánna in excélsis. Idem excélse in excélsis, idem húmilis in terrénis, Christus Fílius Dei. Qui nebulósa mágicæ artis in Simónis præsumptióne prestígia apostólicæ concertatiónis veritáte pródita destruxísti. Quem frustra cælórum ascénsum áeris molitiónibus appeténtem, decépta dæmonum illusióne, iactántia áltius éxtulit, grávius elidéndum; ut quo eum paulo lóngius sursum volándi audácia permíssa sustólleret, multo valídius in deórsum volántis insánia dimíssa disrúmperet; nesciéntem útique quod, nisi laudátam Petri confessiónem, et nisi créditam Pauli fidem tenéret, cæli cuius claves Petrus habébat, iánuam non intráret.

Ímmemor étiam illíus severitátis atque censúræ, qui Ananíam et Saphíram Sancto Spirítui mentiéntes, prævaricatiónis et perfídiæ reos, præséntis mortis animadversióne damnávit.

Paris quoque Pauli in Evangélio potestátis ígnarus, qui doctrínæ suæ contradicéntem Elýmam magum iusta prótinus cæcitáte percússit; et seducéntem Pytónis gárrulum spíritum, imperáta íllico discessióne migrávit. Totum illis cæléstium athletárum víribus pro Iesu nómine, pro Salvatóris divinitáte, pro Christi insinuatióne pugnántibus, divína est cleméntia præstitum.

Per Christum Dóminum ac Redémptórem ætérnum.

Hosanna en el cielo. Cristo, Hijo de Dios, tú mismo eres excelso en lo alto del cielo y humilde en la realidad de la tierra. Manifestando la verdad por medio del apóstol Pedro, tú destruiste el brumoso prestigio de la magia de que presumía. El cual, deseoso de elevarse y moverse por los cielos, engañado por una ilusión diabólica, cuanto más lo elevó a las alturas la jactancia, tanto más grave fue su caída; ignoraba que, sólo manteniendo la loable confesión de Pedro y la fe profesada por Pablo, podría entrar por la puerta del cielo, cuyas llaves guardaba Pedro.

Olvidaba también aquella severa sentencia por la cual se castigó con la muerte corporal a Ananías y Safira, quienes, por haber mentido contra el Espíritu Santo, se habían hecho reos de prevaricación y perfidia.

De modo semejante, Pablo castigó con una justa ceguera al mago Elimas, que, ignorando su autoridad en el Evangelio, contradecía su doctrina; asimismo al espíritu charlatán que oprimía a una joven le impuso con energía que la abandonase. Estos celestiales atletas lucharon denodadamente por el nombre de Jesús, por la divinidad del Salvador, por la manifestación de Cristo, gracias a la fuerza sobrenatural que les otorgó la clemencia divina.

Por Cristo Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación

Ob arcána mystérii tui, Christe Dómine Deus noster, a te colláta inspiratióne poscéntes, déficit in contúitu ácies, in intelléctu visus, in relatióne virtus, in narratióne sermo. Quis enim apte convenientérque possit edícere supereminéntem caritátem, qua nos dignátus es redímere? Qua, ut ita dicam, húmili compúlsus es incarnári descensióne; qua eléctos iussísti Apóstolos ómnibus ad salutíferam natiónibus míttere conversiónem; qua eminentióres discípulis céteris Petrum voluísti et Paulum effícere?

Sed quia hæc imménsa indignitáte vitæ et natúræ corruptióne digne non póssumus replicáre, præséntis sollemnitátis offício, tuam, Omnípotens, inæstimábilem póscimus maiestátem, ut favóre gémino Apostolórum tuórum, patronórum scílicet nostrórum, accéptum hábeas et effícias ratum huius oblátum diéi sacrifícium. Quod sacratíssima illa inarbitrábili grátia ita dignéris illustráre, ut ómnium percipiéntium recéptum in pectóribus, sit in peccáminum expiatióne, in mentis et córporis incolumitátem, in huius periculosíssimæ vitæ custódiam et munitiónem.
R/.
Amen.

Cristo, Señor Dios nuestro, te pedimos que inspires nuestra oración, ya que, a causa de la magnitud de tus misterios, nos falta la penetración en la mirada, la claridad en el entendimiento, el vigor en la alabanza, la palabra justa en la expresión. ¿Quién puede proclamar de modo apto y conveniente el amor sin medida con el cual nos has redimido? Para decirlo de alguna manera, ¿por qué te dignaste abajarte hasta hacerte hombre, por qué decidiste enviar a los apóstoles que elegiste para la conversión salvadora de todos los pueblos; por qué quisiste distinguir de modo especial a Pedro y a Pablo entre tus discípulos?

Ya que no podemos repasar de modo conveniente, por indignidad de vida y corrupción de naturaleza, toda esta realidad inmensa, en la celebración de esta solemne liturgia, pedimos a tu inestimable majestad, Todopoderoso, que, por intercesión de tus dos santos apóstoles, nuestros protectores, aceptes y bendigas el sacrificio que hoy te ofrecemos. Dígnate enriquecerlo con tu santa e inapelable gracia, de modo que, recibido en el interior de quienes comulgarán, les obtenga la expiación de los pecados, asegure la incolumidad del cuerpo y del espíritu y sea guardia y protección en esta peligrosa vida.
R/. Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas, ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor Jesucristo, que con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios, creas todas estas cosas para nosotros, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Pretiósam in conspéctu tuo, Dómine, mortem sanctórum Apostolórum tuórum ánnuis recúrsibus honorántes, damus glóriam laudi tuæ; quia luminária pretiósa, a te, vero lúmine indeficiénte, succénsa, non solum dum legúntur, sed dum colúntur illústrant. Quia hi sunt duo olívæ, et duo candelábra áurea in conspéctu tuo. Atque in univérsam terram éxiit sonus eórum, quorum intercessiónibus exorátus, dum súscipis devotiónis offícium, precum quæsumus largiáris afféctum. Ob hoc quippe clamémus e terris: Celebrando el recuerdo anual de la muerte de los santos apóstoles, que tanto vale a tus ojos, Señor, alabamos tu gloria; porque estas lámparas preciosas que has encendido tú, luz verdadera que no conoce ocaso, iluminan no sólo cuando son leídas sino también cuando son celebradas. Ellos son los dos olivos y los dos candelabros de oro que están en tu presencia. A toda la tierra ha alcanzado su pregón; mientras acoges nuestro devoto servicio, te pedimos que nos concedas por su intercesión, el espíritu de plegaria, que nos permita clamar desde la tierra:

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Benedictio / Bendición
Omnípotens Deus, qui omne remédium pietátis tríbuit míseris, det vobis Petri lácrimis emundári ab ómnibus culpæ contágiis.
R/.
Amen.
Dios todopoderoso, que concede a los necesitados el remedio de su amor, os otorgue las lágrimas de Pedro para purificaros de toda mancha de pecado.
R/. Amén.
Concédat doctrína Pauli, percípere vos sapiéntiam Verbi.
R/.
Amen.
Que os conceda, por medio de la doctrina de Pablo, poder adquirir la sabiduría de la Palabra.
R/.
Amén.
Ut ille per pæniténtiam, iste per doctrínam fáciant vos perveníre ad vitam ætérnam.
R/.
Amen.
Que Pedro por su arrepentimiento y Pablo por su doctrina os hagan llegar a la vida eterna.
R/.
Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Dómine Iesu Christe, qui Petrum et Paulum viríliter certántes, unum cruce, álterum gládio dignátus es consecráre, ut pro amóre tui nóminis fida dilectióne, et ille crucis exítium, et hic gládii suscíperet ictum; da nobis, ut simíliter dilectiónem tuam sequéntes, et per Petrum crucis intrémus secrétum, et per Paulum spirituális verbi semper gládio muniámur. Quo, et per crucem Christi, cruciátus evadámus inférni, et per gládium Spíritus penétremus ábdita cæli.
R/.
Amen.
Señor Jesucristo, tú te dignaste consagrar a Pedro y a Pablo, que lucharon denodadamente, a uno por la cruz y al otro por la espada; les diste una caridad inconmovible, para que, por tu amor aquél aceptase la muerte de cruz y éste recibiese el golpe de la espada; concédenos que, de modo semejante, caminando en pos de tu amor con Pedro entremos en el misterio de la cruz, y Pablo nos defienda siempre con la espada de la palabra espiritual. Que por la cruz de Cristo evitemos el castigo del infierno y por la espada del Espíritu entremos en lo íntimo del cielo.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum II (pp. 385-395) y del Liber Commicus II (pp. 133-135). Los textos bíblicos en español están tomados de la Sagrada Biblia, versión oficial de la Conferencia Episcopal Española. BAC, Madrid 2011. Las oraciones en español están tomadas de www.lexorandies.blogspot.com.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Ap 10,8.10a; 11,1a.3a.4.15b-c. N. de La Ermita.

3. En el Liber Commicus, se omite el nombre de Simón de Caná (Simon Chananæus) de la lista de los apóstoles. Entendemos que se trata de una errata, por lo que nosotros sí lo incluimos.

 

 

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