Rito Hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa de santa María Magdalena, confesora.

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


 

Prælegendum / Canto de entrada Eclo 47,9; Sal 9,2
In omni ópere suo dedit confessiónem sanctam, allelúia; verbum glóriæ; et in corde suo hymnum dixit, allelúia. En todas sus acciones daba gracias, aleluya, alabando la gloria del Dios altísimo: entonando salmos cada día, aleluya.
V/. Confitébor tibi, Dómine, in toto corde meo, narrábo ómnia mirabília tua.
R/.
Verbum glóriæ; et in corde suo hymnum dixit, allelúia.
V/.
Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto, in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Verbum glóriæ; et in corde suo hymnum dixit, allelúia.
V/. Te doy gracias, Señor, de todo corazón, proclamando tus maravillas.
R/.
Entonando salmos cada día, aleluya.
V/.
Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/.
Entonando salmos cada día, aleluya.

Inicio página

Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Laudet te, Dómine lingua nostra, annuntiándo iustítias tuas. Et exáltent lábia nostra præcónia veritátis, ut non dissolvántur vanilóquio falsitátis. Sicque tibi confiténdo, remíssis crimínibus exsultémus, ut in congregatióne iustórum sacro ágmine, decantántes, vitæ beátæ efficiámur herédes.
R/.
Amen.

Que te alaben nuestras lenguas, Señor, proclamando tus misericordias. Pregonen nuestros labios la grandeza de la verdad y no se desgasten en vanas conversaciones mentirosas. Y así, perdonados nuestros pecados, nos alegremos al confesarte, de forma que lleguemos a heredar la vida gloriosa y cantemos dentro del sagrado coro en la asamblea de los santos.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Prov 31,10-31
Léctio libri Proverbiórum.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de los Proverbios.
R/. Demos gracias a Dios.
Hæc dicit Dóminus:

Mulíerem fortem quis invéniet?
Longe super gemmas prétium eius.
Confídit in ea cor viri sui et spóliis non indigébit.
Reddet ei bonum et non malum ómnibus diébus vitæ suæ.
Quæsívit lanam et linum
et operáta est delectatióne mánuum suárum.

Facta est quasi navis institóris
de longe portans panem suum.
Et de nocte surréxit
dedítque prædam domésticis suis
et cibária ancíllis suis.
Considerávit agrum et emit eum;
de fructu mánuum suárum plantávit víneam.
Accínxit fortitúdine lumbos suos
et roborávit bráchium suum.
Gustávit et vidit quia bona est negotiátio eius;
non exstinguétur in nocte lucérna eius.

Manum suam misit ad colos,
et dígiti eius apprehendérunt fusum.
Palmas suas apéruit ínopi
et manum suam extendit ad pauperem.

Non timébit dómui suæ a frigóribus nivis:
omnes enim doméstici eius vestíti sunt duplícibus.
Stragulátam vestem fecit sibi;
byssus et púrpura induméntum eius.
Nóbilis in portis vir eius,
quando séderit cum senatóribus terræ.
Síndonem fecit et véndidit
et cíngulum trádidit Chananæo.

Fortitúdo et decor induméntum eius,
et ridébit in die novíssimo.
Os suum apéruit sapiéntiæ,
et lex cleméntiæ in lingua eius.
Considerávit sémitas domus suæ
et panem otiósa non comédit.
Surrexérunt fílii eius et beatissímam prædicavérunt,
vir eius et laudávit eam:
«Multæ fíliæ fórtiter operátæ sunt,
tu supergréssa es univérsas».
Fallax grátia et vana est pulchritúdo;
múlier timens Dóminum ipsa laudábitur.
Date ei de fructu manuum suárum,
et laudent eam in portis ópera eius.

R/. Amen.

Esto dice el Señor:

Una mujer fuerte, ¿quién la hallará?
Supera en valor a las perlas.
Su marido se fía de ella,
pues no le faltan riquezas.
Le trae ganancias, no pérdidas,
todos los días de su vida.
Busca la lana y el lino
y los trabaja con la destreza de sus manos.

Es como nave mercante
que importa el grano de lejos.
Todavía de noche, se levanta
a preparar la comida a los de casa
y repartir trabajo a las criadas.
Examina un terreno y lo compra,
con lo que gana planta un huerto.
Se ciñe la cintura con firmeza
y despliega la fuerza de sus brazos.
Comprueba si van bien sus asuntos,
y aun de noche no se apaga su lámpara.

Aplica sus manos al huso,
con sus dedos sostiene la rueca.
Abre sus manos al necesitado
y tiende sus brazos al pobre.

Si nieva, no teme por los de casa,
pues todos llevan trajes forrados.
Ella misma se hace las mantas,
se viste de lino y de púrpura.
En la plaza respetan al marido
cuando está con los jefes de la ciudad.
Teje prendas de lino y las vende,
provee de cinturones a los comerciantes.

Se viste de fuerza y dignidad,
sonríe ante el día de mañana.
Abre la boca con sabiduría,
su lengua enseña con bondad.
Vigila la marcha de su casa,
no come su pan de balde.
Sus hijos se levantan y la llaman dichosa,
su marido proclama su alabanza:
«Hay muchas mujeres fuertes,
pero tú las ganas a todas».
Engañosa es la gracia, fugaz la hermosura;
la que teme al Señor merece alabanza.
Cantadle por el éxito de su trabajo,
que sus obras la alaben en público.

R/. Amén.

Inicio página

Psallendum / Salmo de meditación Sal 70,22.24
Confitébor tibi, Dómine, in vasis psalmórum veritátem tuam; psallam tibi in cíthara, Deus sancte Ísrael. Te alabaré, Señor, con el salterio, ponderando tu fidelidad, te cantaré con la cítara, Dios santo de Israel.
V/. Sed et lingua mea annuntiábit iustítiam tuam, tota die laudem tuam.
R/. Psallam tibi in cíthara, Deus sancte Ísrael.
V/. Mi lengua publicará tu justicia, te alabaré durante todo el día.
R/.
Te cantaré con la cítara, Dios santo de Israel.

Inicio página

Apostolus / Apóstol Rom 10,8-13 (2)
Epístolæ Pauli apóstoli ad Romános.
R/.
Deo grátias.
Epístola del apóstol san Pablo a los romanos.
R/.
Demos gracias a Dios.
Fratres:

Hoc est verbum fídei, quod prædicámus. Quia si confiteáris in ore tuo: «Dóminum Iesum», et in corde tuo credíderis quod Deus illum excitávit ex mórtuis, salvus eris. Corde enim créditur ad iustítiam, ore autem conféssio fit in salútem. Dicit enim Scriptúra: «Omnis, qui credit in illo, non confundétur».

Non enim est distínctio Iudæi et Græci, nam idem Dóminus ómnium, dives in omnes, qui ínvocant illum: Omnis enim, quicúmque invocáverit nomen Dómini, salvus erit.

R/. Amen.

Hermanos:

Esta es la palabra de la fe que anunciamos. Porque, si profesas con tus labios que Jesús es Señor, y crees con tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo. Pues con el corazón se cree para alcanzar la justicia, y con los labios se profesa para alcanzar la salvación. Pues dice la Escritura: Nadie que crea en él quedará confundido.

En efecto, no hay distinción entre judío y griego, porque uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan, pues todo el que invoque el nombre del Señor será salvo.

R/. Amén.

Inicio página

Evangelium / Evangelio Lc 7,36-50
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam.
R/.
Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R/.
Gloria a ti Señor.
In illo témpore:

Rogábat autem illum quidam de pharisæis, ut mandúceret cum illo; et ingréssus domum pharisæi discúbuit. Et ecce múlier, quæ erat in civitáte peccátrix, ut cognóvit quod accúbuit in domo pharisæi, áttulit alabástrum unguénti et stans retro secus pedes eius flens lácrimis cœpit rigáre pedes eius et capíllis cápitis sui tergébat, et osculabátur pedes eius et unguénto ungébat.

Videns autem pharisæus, qui vocáverat eum, ait intra se dicens: «Hic si esset prophéta, sciret útique quæ et qualis múlier, quæ tangit eum, quia peccátrix est».

Et respóndens Iesus dixit ad illum: «Simon, hábeo tibi áliquid dícere». At ille ait: «Magíster, dic».

«Duo debitóres erant cuídam feneratóri: unus debébat denários quingéntos, álius quinquagínta. Non habéntibus illis, unde rédderent, donávit utrísque. Quis ergo eórum plus díliget eum?».

Respóndens Simon dixit: «Æstimo quia is, cui plus donávit».

At ille dixit ei: «Recte iudicásti».

Et convérsus ad mulíerem, dixit Simóni: «Vides hanc mulíerem? Intrávi in domum tuam: aquam pédibus meis non dedísti; hæc autem lácrimis rigávit pedes meos et capíllis suis tersit. Ósculum mihi non dedísti; hæc autem, ex quo intrávi, non cessávit osculári pedes meos. Óleo caput meum non unxísti; hæc autem unguénto unxit pedes meos. Propter quod dico tibi: remíssa sunt peccáta eius multa, quóniam diléxit multum; cui autem minus dimíttitur, minus díligit».

Dixit autem ad illam: «Remíssa sunt peccáta tua». Et cœpérunt, qui simul accumbébant, dícere intra se: «Quis est hic, qui étiam peccáta dimíttit?».

Dixit autem ad mulíerem: «Fides tua te salvam fecit; vade in pace».

R/. Amen. 

En aquel tiempo:

Un fariseo le rogaba a Jesús que fuera a comer con él y, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. En esto, una mujer que había en la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino trayendo un frasco de alabastro lleno de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con las lágrimas, se los enjugaba con los cabellos de su cabeza, los cubría de besos y se los ungía con el perfume.

Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo: «Si este fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que lo está tocando, pues es una pecadora».

Jesús respondió y le dijo: «Simón, tengo algo que decirte». Él contestó: «Dímelo, Maestro».

«Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de ellos le mostrará más amor?».

Respondió Simón y dijo: «Supongo que aquel a quien le perdonó más».

Y él le dijo: «Has juzgado rectamente».

Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer? He entrado en tu casa y no me has dado agua para los pies; ella, en cambio, me ha regado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de paz; ella, en cambio, desde que entré, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados han quedado perdonados, porque ha amado mucho, pero al que poco se le perdona, ama poco».

Y a ella le dijo: «Han quedado perdonados tus pecados». Los demás convidados empezaron a decir entre ellos: «¿Quién es este, que hasta perdona pecados?».

Pero él dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado, vete en paz».

R/. Amén. 

Inicio página

Laudes Sal 47,12
Allelúia.

Aleluya.

V/. Lætétur mons Sion et exsúltent fíliæ Iudæ propter iudícia tua, Dómine.
R/.
Allelúia.
V/. Que se alegre el monte Sión, y exulten las hijas de Judá, por tus sentencias, Señor.
R/.
Aleluya.

Inicio página

Sacrificium / Canto del Ofertorio Is 56,7; 61,10-11
Múnera accépta erunt super altáre meum, et domus oratiónis meæ honorábitur, allelúia. Aceptaré sobre mi altar tus holocaustos y sacrificios, porque mi casa es casa de oración, aleluya.
V/. Lætétur ánima mea in Dómino, índuit enim me veste salutari, et túnica iucunditátis, tanquam sponsus impósuit mihi mitram, ut sponsam decorávit me ornaménto, sicut terra, quæ prodúcit flores suos, et sicut paradísus gérmina sua.
R/.
Et domus oratiónis meæ honorábitur, allelúia.
V/. Se goza mi espíritu en el Señor, porque me ha vestido de gracia con la túnica de la alegría. Como un esposo me ha puesto su corona, me ha vestido con las galas nupciales. Como la tierra que produce sus flores, y el huerto que hace brotar sus semillas.
R/. Porque mi casa es casa de oración, aleluya.

Inicio página

Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Dómine iesu Christe, qui ad agnitiónem tui nóminis Maríam Magdalénam dúcere dignátus es, et eam a nexu críminum tua bonitáte sólvere voluísti, concéde nobis fámulis tuis, de tua misericórdia confidéntibus, ut tua pietáte sólita, et per eius mérita, puro corde, et mente devóta, ad tui nóminis confessiónem perveníre mereámur illæsi.
R/.
Amen.

Señor Jesucristo, tú te dignaste conducir a María Magdalena al conocimiento de tu nombre y quisiste, por tu bondad, librarla del vínculo de los pecados; teniendo en cuenta sus méritos y tu acostumbrada bondad, concede a tus siervos que confían en tu misericordia, que podamos llegar sin obstáculo, con corazón puro y espíritu ferviente, a la confesión de tu nombre.
R/. Amén. 

Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Alia / Oración entre los Dípticos
Christo Iesu, qui mentes et corda puríficas, consciéntias nostras, pétimus ab omni contagióne peccáti abstérgas, ut impollútis lábiis confessiónem veram de te plebi pródere conémur sicut beáta María Magdaléna nomen tuum confiténdo, méruit ab ómnibus vítiis expiári, ita nos indígnos, et per peccátum maculátos, dignos et purificátos ad te per confessiónem iúbeas gratíssime perveníre.
R/.
Amen.
Cristo Jesús, a ti, que purificas las mentes y los corazones, te pedimos que limpies nuestras conciencias de todo contagio de pecado, de modo que nos esforcemos en proclamar ante el pueblo, con labios sin mancha, una confesión auténtica. Así como santa María Magdalena, confesando tu nombre, mereció ser liberada de todos los pecados, así también nosotros, indignos y manchados por el pecado, podamos llegar a tu presencia dignos y purificados por medio de la confesión.
R/.
Amén. 
Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

Inicio página

Post Nomina / Oración después de los Dípticos

O bone Redémptor, qui miserándo parcis, et parcéndo remíttis, te diligéntes ab omni perículo líbera. Étiam fidéli pópulo nomen tuum vere confiténti, et Maríæ Magdalénæ festivitáte congaudénti, peccatórum ómnium remissiónem plenáriam concéde. Et sicut dignátus es post lacrymárum rigatiónem Magdalénam ab omni sorde peccáminum emundáre, ita nos purgátis méntibus et vítiis extirpátis, consórtes fíeri fácias tui regni cæléstis.
R/.
Amen.

Redentor bueno, que compadeciéndote perdonas, y perdonando absuelves, libra de todo peligro a los que te aman. Al pueblo fiel que confiesa tu nombre con sinceridad, y se llena de alegría en la festividad de santa María Magdalena, concédele el perdón de todos sus pecados. Y así como te dignaste limpiar a la Magdalena, después de haberte regado con las lágrimas, de toda suerte de pecado, de modo semejante, purificadas nuestras mentes y extirpados los vicios, nos concedas tener parte en tu reino celeste.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Ad Pacem / Oración de la Paz

Omnípotens et imménse Deus, qui Maríæ Magdalénæ placátus confessióne, ad te ánimam eius accédere iussísti, in pace tu nos et pia peccatórum confessióne salva, et fratérnæ dilectiónis unanimitáte iustífica. Quo per Maríam Magdalénam, et confessiónis dono a vítiis emundémur, et pacis unitáte tuæ visiónis solátio potiámur.
R/.
Amen.

Omnipotente e inmenso Dios, que, aplacado por la confesión de María Magdalena, hiciste que su alma se acercara a ti, sálvanos en la paz y en la sincera confesión de nuestros pecados y justifícanos en la unanimidad de la dilección fraterna. Que por intercesión de María Magdalena y por el don de la confesión, nos veamos libres de los pecados y alcancemos el consuelo de tu visión en la unidad de la paz.
R/.
Amén.

Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú, que vives contigo mismo y reinas con el Espíritu Santo, un solo Dios, por todos los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

Inicio página

Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, omnípotens Pater, tibi in honórem tuæ Maríaæ Magdalénæ grátias ágere, per Iesum Christum Fílium tuum Dóminum nostrum. Cuius nec fides necessitáte sexus variátur, nec virtus teneritúdine muliébrium ártuum enerváta dissólvitur.

Invíctum enim Ecclésiæ Cathólicæ caput ita suis membris subrogávit virtútis augméntum, ut non solum viros sui nóminis testes in certámine victóres per patiéntiam rédderet, verum étiam fæminis triumphálem corónam per tolerántiam condonáret.

Sed in his ómnibus Christus Dóminus unigénitus tuus contínuis láudibus, qui est ubíque laudábilis, ubíque mirábilis.

Qui et Maríam matrem illibátam ab omni corruptióne servávit, et Maríam Magdalénam sui nóminis fidelíssimam testem in confessiónem suscépit. Et sicut Maríam fecit Vírginem permanére post partum, ita Maríam Magdalénam victrícem fecit post tránsitum. Quem colláudant omnes Ángeli et Archángeli, ita dicéntes:

Es digno y justo, oh Padre todopoderoso, al honrar a tu santa María Magdalena, darte gracias por Jesucristo, tu Hijo y Señor nuestro. La fe en él no cambia por razón del sexo, ni el valor moral disminuye a causa de la debilidad de la naturaleza de la mujer.

Él, que es cabeza invencible de la Iglesia Católica, ha aumentado el vigor en sus miembros, de tal manera que no solamente los varones puedan ser testigos vencedores en la lucha por la paciencia, sino que concede también la corona triunfal a las mujeres por su tolerancia.

En todos ellos, Cristo Señor, tu unigénito, es glorificado por continuas alabanzas pues merece ser alabado en todas partes, ya que en todas partes es admirable.

Él conservó inmune de toda corrupción a María, su madre, y a María Magdalena, por la confesión de su nombre, la consideró como fidelísima testigo. Y así como hizo permanecer virgen a María después del parto, así a María Magdalena la hizo vencedora después de su muerte. A quien alaban todos los ángeles y arcángeles, diciendo:

Inicio página

Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus, vere benedíctus Dóminus noster, qui cæléstium non solum hymnum tibi vis offérri sed méritum et sanctórum Angelórum tam votis pétere quam cármina admíttere; fac ut qui supernárum virtútum concéntum in tua prædicatióne súmimus, étiam superióris vitæ afféctu ex correctióne vivámus.

Per Christum Dóminum ac Redemptórem ætérnum.

Santo y bendito eres en verdad, Señor, Dios nuestro, que no solamente quieres que te sea ofrecido el himno celestial sino también el mérito, y de los santos ángeles quieres pretender tanto los deseos como admitir los cánticos. Haz que quienes hemos asumido el canto de las potencias celestiales para enaltecerte, vivamos por la enmienda el afecto a la vida celestial.

Por Cristo, Señor y Redentor eterno.

Inicio página

Post Pridie / Invocación
Précibus confessóris tuæ Maríæ Magdalénæ, omnípotens Deus, hoc tibi oblátum a nobis sacrifícium súscipe, et tuæ benedictiónis perlústra sanctificatióne. Ut dum ex his sumpsérimus, quidquid in confessióne popóscerit lingua, prælargíri dignétur tua miserátio consuéta.
R/.
Amen.
Dios todopoderoso, por las plegarias de María Magdalena que te confesó, dígnate aceptar el sacrificio que te ofrecemos y enriquécelo con la santidad de tu bendición. De modo que quienes lo recibamos, podamos obtener, de tu acostumbrada misericordia, todo cuanto prometa la lengua al confesarte.
R/.
Amén.
Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas, benedícis ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Deus, qui beátæ Maríæ Magdalénæ pæniténtiam ita tibi plácitam, gratámque fecísti, ut non solum ei peccáta dimítteres, sed étiam singulári tui amóris grátia cordis eius íntima perlustráres, da nobis tuæ propitiatiónis abundantiam, ut eius sollémnitáte lætémur, cuius précibus apud te a peccatórum nostrórum máculis emundémur: Dios, la penitencia de santa María Magdalena te fue tan agradable y querida, que no solamente le perdonaste los pecados, sino que también enriqueciste lo más íntimo de su corazón con una especial gracia de tu amor. Te pedimos que nos concedas la abundancia de tu propiciación de modo que, no solamente nos alegremos con su solemnidad, sino que, con sus plegarias, en tu presencia quedemos limpios de las manchas de nuestros pecados:

Inicio página

Benedictio / Bendición
Christus Dóminus, qui beatíssimam Maríam Magdalénam se digne coram homínibus confitéri fecit, confiteátur et nos coram Patre suo, qui est in cælis.
R/.
Amen.
Cristo Señor, que hizo que santa María Magdalena lo confesase dignamente ante los hombres, nos confiese también a nosotros ante su Padre que está en los cielos.
R/. Amén.
Et qui in ore suo accépta sibi confessiónis cóntulit cántica, ipse confessiónem nostram remunerándam suscípiat.
R/.
Amen.
Cristo Señor, que después de recibir su confesión, puso en su boca un cántico de alabanza, reciba nuestra confesión para recompensarla.
R/.
Amén.
Ut exémplo beatíssimæ Maríæ Magdalénæ confiténtis confiténdo et laudándo nomen Iesu Christi in sæculum partícipes eius, quam conféssi sumus, mereámur esse in cælo.
R/.
Amen.
Que, siguiendo el ejemplo de santa María Magdalena, que confesó y alabó el nombre de Jesucristo, mientras lo confesamos en esta vida, podamos alcanzar tener parte en el cielo.
R/.
Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por la misericordia de Dios, nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Completuria / Oración conclusiva
Dómine Deus omnípotens, qui es vita et salus fidélium, quem ventúrum iúdicem crédimus verum, esto nobis propítius. Et qui hanc oblatiónem pro nostra nostrorúmque salúte, vel pro expiatióne nostrórum peccatórum, in honórem sanctæ Maríæ Magdalénæ tibi obtúlimus, misericórdiæ tuæ opem in nos diffúndi sentiámus. Ut qui iam refécti sumus ad mensæ tuæ convívium, dono tuo múneris cónsequi mereámur præmium sempitérnum.
R/. Amen.

Señor, Dios todopoderoso, que eres vida y salvación de los fieles: creemos que has de venir como juez verdadero. Sé propicio con nosotros, para que sintamos que el auxilio de tu misericordia se derrama sobre nosotros, que hemos ofrecido esta oblación por nuestra salvación y la de los nuestros, y por la expiación de nuestros pecados, en honor de santa María Magdalena; y así, los que nos hemos alimentado en el banquete de tu mesa, merezcamos conseguir como don de tu generosidad, el premio eterno.
R/. Amén.

Per misericórdian tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

Inicio página


1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum II (pp. 431-437) y del Liber Commicus II (pp. 151-154). Los textos bíblicos en español están tomados de la Sagrada Biblia, versión oficial de la Conferencia Episcopal Española. BAC, Madrid 2011. Las oraciones en español están tomadas de www.lexorandies.blogspot.com.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Rom 10,8b-13. N. de La Ermita.

 

 

Índice LiturgiaInicio página

© La Ermita. España MMXIII