Rito Hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa de los santos Simón y Judas, apóstoles.

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


 

Prælegendum / Canto de entrada Esd IV 2,23.35; Sal 138,1-2
Dabo sanctis meis primam sessiónem, allelúia, in resurrectióne ætérna, et exquíram illos in gáudio meo.
Et lux perpétua lucébit eis, allelúia; et ætérnitas témporum præparáta est, allelúia, allelúia.
A mis santos les daré un lugar preeminente, aleluya, en la resurrección eterna; y compartirán mi alegría.
Resplandecerá en ellos una luz constante, aleluya; y poseerán la eternidad que les he preparado, aleluya, aleluya.
V/. Dómine, probásti me et cognovísti me, tu cognovísti sessiónem meam et resurrectiónem meam.
R/. Et lux perpétua lucébit eis, allelúia; et ætérnitas témporum præparáta est, allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Et lux perpétua lucébit eis, allelúia; et ætérnitas témporum præparáta est, allelúia, allelúia.
V/. Señor, tú me sondeas y me conoces; me conoces cuando me siento o me levanto.
R/. Resplandecerá en ellos una luz constante, aleluya; y poseerán la eternidad que les he preparado, aleluya, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Resplandecerá en ellos una luz constante, aleluya; y poseerán la eternidad que les he preparado, aleluya, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Deus, qui sanctis apóstolis tuis Simónis et Iudæ durum martýrii gradum scándere et velle tribuis, et posse concédis; tu das voluntátis inítium, tu óperi largíris efféctum.

Exáudi nos fámulos tuos, et tu nobis da férvidæ devotiónis inítium, et tríbue bonæ consummatiónis efféctum.
R/.
Amen.

Dios, tú concediste a tus apóstoles Simón y Judas el querer y la posibilidad de ascender por los duros escalones del martirio; tú que otorgas la voluntad inicial, y haces eficaz el esfuerzo, escucha a tus hijos y concédenos el inicio de una ferviente devoción y facilítanos poder llevarla a buen término.
R/. Amén.

Per ineffábilem bonitátem tuam, Deus noster, qui vivis et cincta domináris in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu inefable bondad, Dios nuestro, que vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Eclo 44,2-15
Léctio libri Ecclesiástici.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del Eclesiástico.
R/. Demos gracias a Dios.
Fili:

Multam glóriam fecit Dóminus,
magnificéntiam suam a sæculo.
Dominántes in potestátibus suis,
hóminis magni virtúte
et prudéntia sua præditi,
nuntiántes in prophétis,
regéntes pópulum in consíliis
et perítia scriptúræ pópulos;
verba sapiéntiæ in disciplína eórum,
requiréntes modos músicos
et narrántes cármina scripturárum;
hómines dívites inníxi virtúte,
pulchritúdinis stúdium habéntes,
pacificántes in dómibus suis.

Omnes isti in generatiónibus gentis suæ glóriam adépti sunt
et a diébus suis habéntur in láudibus.
De illis nati sunt, qui reliquérunt nomen
narrándi laudes eórum.
Et sunt quorum non est memória:
periérunt quasi qui non fúerint;
et nati sunt quasi non nati,
et fílii ipsórum post ipsos.

Sed hi viri misericórdiæ sunt,
quorum pietátes non fuérunt in oblivióne.
Cum sémine eórum permanent,
bona heréditas, nepótes eórum,
et in testaméntis stetit semen eórum;
et fílii eórum propter illos.

Usque in ætérnum manet semen eórum,
et glória eórum non derelinquétur.
Córpora ipsórum in pace sepúlta sunt,
et nomen eórum vivit in generatiónem et generatiónem;
sapiéntiam ipsórum narrent pópuli,
et laudem eórum níntiet ecclésia.

R/. Amen.

Hijo:

Grandes glorias exhibió el Señor,
desde siempre ha mostrado su grandeza.
Unos fueron soberanos en sus reinos
y hombres famosos por su poder;
consejeros notables por su inteligencia
y expertos en anunciar profecías.
Otros guiaron al pueblo con sus consejos,
con la inteligencia de la sabiduría popular
y con las palabras sabias de su doctrina.
Hubo inventores de melodías musicales,
compositores de poesías,
hombres ricos, dotados de poder,
que vivieron en paz en sus casas.

Todos ellos fueron honrados por sus contemporáneos
y fueron motivo de orgullo en su tiempo.
Algunos de ellos dejaron un nombre
que aún se recuerda con elogio.
Otros no dejaron memoria,
desaparecieron como si no hubieran existido,
pasaron como si nunca hubieran sido,
igual que sus hijos después de ellos.

Pero hubo también hombres de bien,
cuyos méritos no han quedado en el olvido.
En sus descendientes se conserva
una rica herencia, su posteridad.
Sus descendientes han sido fieles a la alianza,
y, gracias a ellos, también sus hijos.

Su descendencia permanece por siempre,
y su gloria no se borrará.
Sus cuerpos fueron sepultados en paz,
y su nombre vive por generaciones.
Los pueblos hablarán de su sabiduría,
y la asamblea proclamará su alabanza.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 18,5.4
In omnem terram exívit sonus sanctórum, et in fines orbis terræ verba illórum. A toda la tierra alcanza su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje.
V/. Non sunt loquélæneque sermónes, quorum non audiántur verba.
R/. Et in fines orbis terræ verba illórum.
V/. Sin que hablen, sin que pronuncien, sin que resuene su voz.
R/.
Y hasta los límites del orbe su lenguaje.

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Apostolus / Apóstol Ef 1,2-14
Epístola Pauli apóstoli ad Ephésios.
R/.
Deo grátias.
Epístola del apóstol Pablo a los efesios.
R/.
Demos gracias a Dios.
Fratres:

Grátia vobis et pax a Deo Patre nostro et Dómino Iesu Christo.
Benedíctus Deus et Pater Dómini nostri Iesu Christi, qui benedíxit nos in omni benedictióne spiritáli in cæléstibus in Christo, sicut elégit nos in ipso ante mundi constitutiónem, ut essémus sancti et immaculáti in conspéctu eius in caritáte; qui prædestinávit nos in adoptiónem filiórum per Iesum Christum in ipsum, secúndum beneplácitum voluntátis suæ, in laudem glóriæ grátiæ suæ, in qua gratificávit nos in Dilécto.

In quo habémus redemptiónem per sánguinem eius, remissiónem peccatórum, secúndum divítias grátiæ eius, qua superabundávit in nobis in omni sapiéntia et prudéntia notum fáciens nobis mýsterium voluntátis suæ, secúndum beneplácitum eius, quod propósuit in eo, in dispensatiónem plenitúdinis tempórum: recapituláre ómnia in Christo, quæ in cælis et quæ in terra.

In ipso, in quo étiam sorte vocáti sumus, prædestináti secúndum propósitum eius, qui ómnia operátur secúndum consílium voluntátis suæ, ut simus in laudem glóriæ eius, qui ante sperávimus in Christo; in quo et vos cum audissétis verbum veritátis, evangélium salútis vestræ, in quo et credéntes signáti estis Spíritu promissiónis Sancto, qui est árrabo hereditátis nostræ, in redemptiónem acquisitiónis, in laudem glóriæ ipsíus.

R/. Amen.

Hermanos:

Gracia y paz a vosotros de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Bendito sea Dios, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bendiciones espirituales en los cielos. él nos eligió en Cristo antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos e intachables ante él por el amor. Él nos ha destinado por medio de Jesucristo según el beneplácito de su voluntad, a ser sus hijos, para alabanza de la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en el Amado.

En él, por su sangre, tenemos la redención, el perdón de los pecados, conforme a la riqueza de la gracia que en su sabiduría y prudencia ha derrochado sobre nosotros, dándonos a conocer el misterio de su voluntad: el plan que había proyectado realizar por Cristo, en la plenitud de los tiempos: recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra.

En él hemos heredado también nosotros, destinados ya a ello por decisión del que lo hace todo según su voluntad, para que seamos alabanza de su gloria los que antes esperábamos en el Mesías. En él también vosotros, después de haber escuchado la palabra de la verdad –el evangelio de vuestra salvación–, creyendo en él habéis sido marcados con el sello del Espíritu Santo prometido.Él es la prenda de nuestra herencia, mientras llega la redención del pueblo de su propiedad, para alabanza de su gloria.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Jn 15,7-16
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
R/.
Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R/.
Gloria a ti Señor.
In illo témpore:

Dóminus noster Iesus Christus loquebátur discípulis suis dicens: «Si manséritis in me, et verba mea in vobis mánserint, quodcúmque voluéritis, pétite, et fiet vobis. In hoc clarificátus est Pater meus, ut fructum multum afferátis et efficiámini mei discípuli.

Sicut dilexit me Pater, et ego diléxi vos; manéte in dilectióne mea. Si præcépta mea servavéritis, manébitis in dilectióne mea, sicut ego Patris mei præcépta servávi et máneo in eius dilectióne.

Hæc locútus sum vobis, ut gáudium meum in vobis sit, et gáudium vestrum impleátur.

Hoc est præcéptum meum, ut diligátis ínvicem, sicut diléxi vos; maiórem hac dilectiónem nemo habet, ut ánimam suam quis ponat pro amícis suis.

Vos amíci mei estis, si fecéritis, quæ ego præcípio vobis. Iam non dico vos servos, quia servus nescit quid facit dóminus eius; vos autem dixi amícos, quia ómnia, quæ audívi a Patre meo, nota feci vobis.

Non vos me elegístis, sed ego elégi vos et pósui vos, ut vos eátis et fructum afferátis, et fructus vester máneat, ut quodcúmque petiéritis Patrem in nómine meo, det vobis».

R/. Amen. 

En aquel tiempo:

Nuestro Señor Jesucristo hablaba con sus discípulos y les decía: «Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.

Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.

Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.

Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé».

R/. Amén. 

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Laudes Sal 31,11
Allelúia.

Aleluya.

V/. Lætámini, iusti, in Dómino, et gloriámini, omnes recti corde.
R/.
Allelúia.
V/. Alegraos, justos y gozaos con el Señor, aclamadlo los de corazón sincero.
R/.
Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Mt 25,34.31; 13,43
Veníte, benedícti Patris mei, percípite regnum quod vobis parátum est ab orígine mundi, alleluia. Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo, aleluya.
V/. Cum venerit Fílius hóminis in maiestáte sua et omnes Ángeli cum eo, tunc fulgébunt iusti sicut sol in regno Dei.
R/.
Allelúia.
V/. Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre y todos los ángeles con él, entonces los justos brillarán como el sol en el reino de Dios.
R/. Aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Sanctórum apostolórum et mártyrum Simónis et Iudæ, caríssimi fratres, sollémnia celebrántes, Salvatóri Deo ac Dómino nostro exhibeámus sacrifícium laudis, eíque ábdita pandámus cordis, simul et mentis, ut qui in eórum habétur auctor victória, dignétur se pium osténdere précibus nostris. Hi enim sunt, caríssimi, qui inter céteros sanctórum ággeres in láudibus sunt habéndi; et collóquiis Dómini ac Salvatóris nostri honóre præcípue celebrándi, qui etsi pro Dómino non interiíssent sánguine fuso, sollémnes haberéntur Dómini sui doctrínæ documénto.

At cum illis inæstimábilis et ineffábilis Spíritus Sancti datur infúsio, et Ecclésiam primitívam ínstruunt, et córrigunt verbo; excelléntior habétur illórum et mirábilis glória, et eórum lætior et vegetátior sancta Ecclésia súscipit incolénda sollémnia. Sed quantum ad rei magnitúdinem et grátiæ glóriam spectat, parum est et Dóminum et Magístrum suum corporáliter cérnere, et eius doctrínis per orbem univérsum mirabíliter fulgére, quando usque ádeo fídei glória crevit, ut dulce fúerit pro eódem Dómino sánguinem fúndere. Et quod pro univérsis fácere víderint Magístrum, hoc illi faciéndo céteris relíquerint faciéndi exémplum.

Sollícita ígitur in eórum festivitátibus conveníre debet fidélium toga, et cum studio compunctiónis eórum celebráre sollémnia. Exciténtur corda suspíriis, et mens illórum doctrínis hilárior compungátur in gáudiis. Ut qui tanta valuérunt mirabíliter conséqui, dignéntur nobis iúgiter adésse patróni. Et qui mirábiles effécti sunt per Christi doctrínam, dignéntur méritis tuéri Ecclésiam.
R/.
Amen.

Queridos hermanos, ofrezcamos un sacrificio de alabanza a Dios, Salvador y Señor nuestro, en esta festividad de los santos Simón y Judas, apóstoles y mártires, y abrámosle los secretos de nuestro corazón y de nuestra mente, para que Aquél que es el autor de su victoria se muestre propicio a nuestras plegarias. Carísimos hermanos: Entre la multitud de los santos, estos son los que merecen nuestras alabanzas; hemos de celebrar con honor a quienes mantuvieron coloquios con nuestro Señor y Salvador, pues aunque no hubiesen muerto derramando su sangre, merecerían ser honrados por poseer la doctrina de su Señor.

Más aún, en la medida en que les fue concedido el inestimable e inefable don del Espíritu Santo instruyeron e impulsaron a la Iglesia primitiva; su gloria es excelente y admirable, y la Iglesia recibe esta celebración con alegría y júbilo. En cuanto a la grandeza de sus acciones y a la gloria de la gracia, no cuenta tanto haber visto en forma corporal a su Señor y Maestro y ser ilustres por anunciar en todo el orbe su doctrina, como el haber progresado en la gloria de la fe hasta el punto de derramar la sangre por amor del Señor. Y así, todo lo que habían visto hacer al Maestro ellos lo repitieron para ejemplo de todos.

Que la asamblea de los fieles se reúna con solicitud en su festividad, y celebre esta solemne liturgia con espíritu de compunción. Que los deseos expresen cuanto encierran nuestros corazones y nuestras mentes se llenen de alegría al oír sus enseñanzas. Quienes se han esforzado para llegar tan arriba, se dignen interceder por nosotros con toda bondad. Quienes han llegado a ser admirables por la doctrina de Cristo protejan a la Iglesia con sus plegarias.
R/. Amén. 

Per misericórdiam ipsíus Christi Dei nostri, qui cum Patre et Spíritu Sancto, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por la misericordia del mismo Cristo, Dios nuestro, que con el Padre y el Espíritu Santo es un sólo Dios que vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos

Magíster ómnium Apostolórum et ducátor Ecclésiæ Christe, conveniéntibus nobis in honórem sanctórum tuórum apostolórum et mártyrum Simónis et Iudæ, propítius adésse dignáre. Fac nos eórum doctrínæ sequáces, fac amábiles, fac et docíbiles, ut ab eis non inveniámur extórres, quos fídei scimus egrégios ducatóres. Hábeat cum illis spes nostra glóriæ præmium, qui postquam magístri doctrína fulsérunt, meruérunt obtinére martýrium. Fúlgeat Ecclésia illórum doctrína, quorum in illa habétur prædicátio gloriósa.

Adsint míseris nobis cum ómnibus adiutóres, qui Ecclésiæ mirábiles exstitérunt doctóres. Dóceant nos normam tenére iustítiæ, quorum prædicatiónibus fulget Ecclésia ut sol et luna. Érigant lapsos ad pæniténtiam, qui exímii facti sunt per doctrínam. Ímpetrent peccatóribus scélerum véniam, qui doctrínis fundavérunt Ecclésiam. Cónferant régibus modéstiam, virgínibus perseverántiam, cléricis disciplínam, laicis continéntiam, certántibus in fide constántiam, qui quasi in mari navem prædicatiónibus gubérnant Ecclésiam.

Ut qui illórum victóriis excitáti, eórum sollémnia celebrámus, eórum méritis a crimínibus absolúti, ad te post tránsitum veniámus.
R/.
Amen.

Cristo, maestro de todos los apóstoles y guía de la Iglesia, muéstrate propicio a quienes nos hemos reunido hoy para celebrar la fiesta de tus santos Simón y Judas, apóstoles y mártires. Haznos seguir fielmente su doctrina, haznos amables y dóciles, de manera que no seamos considerados como extraños por aquéllos que fueron egregios guías en la fe. Que nuestra esperanza obtenga el premio de la gloria junto con ellos, que, después de brillar por la doctrina como maestros, merecieron alcanzar el martirio. Que la Iglesia resplandezca gracias a sus enseñanzas que siguen siendo objeto de una gloriosa predicación.

Los que fueron admirables doctores de la Iglesia sean ahora protectores de los que somos débiles. Nos enseñen a mantener la norma de la justicia aquéllos por cuya predicación brilla la Iglesia como la luna por el sol. Conduzcan a los extraviados a la penitencia, quienes fueron eximios por sus enseñanzas. Obtengan a los pecadores el perdón de sus faltas, los que cimentaron a la Iglesia con su doctrina. Ellos, que gobiernan con su predicación a la Iglesia como a una nave entre las olas del mar, obtengan para los gobernantes la discreción, la perseverancia para las vírgenes, la disciplina para los ministros sagrados, el dominio de sí mismos para los laicos, la constancia para los que trabajan por la fe.

Haz, Señor, que cuantos, animados por su victoria, celebramos la festividad de los santos Simón y Judas, veamos perdonados nuestros pecados por sus méritos y podamos llegar hasta ti después de la muerte.
R/. Amén. 

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Fidélis, Dómine, in verbis tuis et sancte in ómnibus opéribus tuis; occúrre nobis pius, sanctórum tuórum Simónis et Iudæ apostolórum sollémnia celebrántibus. Et qui illis dedísti potestátem eiciéndi dæmónia per Spíritum Sanctum, tríbue nobis ad te semper habére cor mundum et spíritum rectum.

Detur abs te vivéntibus amor iustítiæ, et defúnctis post evasiónem Érebi, séssio beátæ vitæ. Qui in temporáli pérmanent vita, illórum corrigántur doctrínis, et qui iam exúti sunt carne, illórum méritis mereántur annumerári cum sanctis.
R/.
Amen.

Tú, Señor, que eres fiel en todas tus palabras y santo en todas tus obras, atiende con tu acostumbrada piedad a quienes celebramos la festividad de los santos Simón y Judas, apóstoles y mártires. Tú que les diste, por medio del Espíritu Santo, la potestad de expulsar a los demonios, haz que tengamos siempre en tu presencia un corazón limpio y un espíritu recto.

A quienes vivimos aún lejos de ti danos un auténtico amor a la justicia y que los difuntos, evitando el infierno, gocen de la vida bienaventurada. Que mientras permanecemos en esta vida nos animen las enseñanzas de tus apóstoles, y que, por sus méritos, obtengan la comunión de los santos quienes han dejado ya su cuerpo.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Pax indefíciens, Christe et orígo dulcédinis, qui pacem tuam tuis tradidísti discípulis; dignáre hanc amplíssimam effúndere pectóribus nostris, ut non sicut mundus dat pacem, pacífici conversántes, mandáta tua aut per ódium aut per obliviónem relinquámus, sed in dilectióne Dei et próximi radicáti, in observatióne mandatórum tuórum mereámur inveníri perfécti, ut pacis ósculum inter nos decúrrens, nos pacíficos reddat, et per pacem ad te veníre sine crímine fáciat.

Dulcédo pacis ódii in nobis amaritúdinem vincat, et cáritas multitúdinem peccatórum opériat, ut pax tua, quæ tu ipse es exsúperans omnem sensum, totíus simultátis in nobis périmat vítium, et timórem foris mitténtis, caritátis cónferat gáudium. Ut précibus Apostolórum tuórum et Mártyrum in pace perénniter custodíti, per pacis concórdiam habeámur beáti.
R/.
Amen.

Cristo, que eres la paz inagotable y la fuente de todo bien, que diste a tus discípulos tu paz, dígnate infundirla abundantemente en nuestros corazones; de modo que no la demos como acostumbra a darla el mundo, sino que conviviendo pacíficamente, evitemos apartarnos de tus mandamientos ya sea por mala voluntad o simplemente por olvido; y que arraigados en el amor a Dios y al prójimo, podamos ser hallados perfectos en el cumplimiento de tus mandamientos; que el ósculo de paz que intercambiamos nos haga amar la paz, y que por la paz podamos llegar hasta ti sin pecado.

Que la dulzura de la paz venza en nosotros la amargura del odio, y la caridad cubra todos nuestros pecados, de modo que la paz de Dios, que eres tú mismo, y que supera todo conocimiento, suprima en nosotros cualquier forma de enemistad, y, dejando de lado todo temor, nos conceda el gozo del amor. Que por las plegarias de tus apóstoles y mártires, Simón y Judas, afianzados siempre en la paz, alcancemos la gloria del cielo.
R/.
Amén.

Quia ipse est pax nostra et cáritas indisrúpta, qui vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque él es nuestra paz verdadera, caridad indivisible; que vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, omnípotens Pater, vere satis æquum et pulchrum est, nos tibi grátias ágere, et Iesu Christo Fílio tuo Dómino nostro, qui tecum et cum Spíritu Sancto unus in deitáte consístens, extrémis mundi tempóribus carnem pro rediméndis sérvulis sumpsit, et móriens ac resúrgens, nobis ómnibus patiéntiæ documéntum relíquit.

Qui sanctos apóstolos discípulos suos ad preædicatiónis offícium éligens, patiénter et humíliter dócuit, eísque sustinéndo iniúrias perfidórum, patiéndi normam monstrávit. E quibus sunt isti, quorum festa celebrámus, sancti Simon et Iudas, qui et doctrínis veráciter sunt edócti, et patiéntiæ virtútibus mirábiles invénti sunt et perfécti. Qui dæmónibus in ídolis siléntium ponunt, et íterum ad derisiónem pontíficum idóla coléntium, idóla loqui præcípitant. Qui futúram esse pacem mundórum núntiant, et patiénter stultórum contradictiónes sústinent. Qui verbo dæmones ligant, et stultórum hóminum iniúrias tólerant. Qui per patiéntiam ne áliquid mali irrisóres et adversárii pateréntur exórant, et Christi sequéntes vestígia non malum pro malo réddere, sed inimícos debére dilígere prædicant. Qui cælo iam dívites, terrénas et terrenórum divítias spernunt, et spíritu páuperes et beáti has paupéribus distríbui súggerunt.

Omni gládio ancípiti penetrabílior amor Christi, quis vel eórum qui sensu vigent hóminum te éloqui possit? Quis de ómnibus quæ in homínibus operáris vel pauca verbis texére váleat? Tantus et talis es, ut totus dici mínime váleas, et tamen de te per ómnia silére prohíbeas. Ex homínibus íllico ángelos facis, et de temporálibus quam súbito ad ætérnum transdúcis.

Ecce isti nostri apóstoli sancti Simon et Iudas elécti de mundo, in mundum, quasi mundum non nóverint; currunt, et necessária vitæ rétibus et mercimóniis requiréntes, tráditas sibi divítias spernunt, et non temporáliter dívites, sed páuperes fíeri éligunt. Ad extrémum, ne álii moriántur, ipsi felíciter mori cúpiunt, et Christi et Dómini exémpla sequéndo, in virtúte poténtes persecutóribus cedunt. Mórtui pro Christo et vindicánda veritáte felíciter vivunt, et cum ómnium turmis, cum cælórum virtútibus exsúltant, et incessabíliter exclámant, et dicunt:

Es justo y necesario, Padre todopoderoso, es muy conveniente y hermoso darte gracias, a ti y a Jesucristo, tu Hijo y Señor nuestro, que siendo contigo y con el Espíritu Santo un solo Dios, al llegar la plenitud de los tiempos, se hizo hombre para redimir a tus siervos, y muriendo y resucitando nos dejó un admirable ejemplo de paciencia.

El cual, habiendo elegido a sus discípulos y apóstoles para destinarlos a la predicación, los educó con paciencia y humildad y les mostró la manera de soportar el mal, aceptando las injurias de quienes no creían en él. Entre ellos figuran los santos Simón y Judas, cuya fiesta celebramos, que fueron instruidos en la verdadera doctrina y después fueron hallados perfectos en la virtud de la paciencia. Anunciaron la paz que estaba por llegar y soportaron con paciencia las contradicciones de los insensatos. Con su palabra dominaron a los espíritus inmundos y aceptaron las injurias de los necios. En su paciencia no dudaron en orar para que sus adversarios y opositores no sufrieran ningún mal y para que cuantos siguen a Cristo no devuelvan mal por mal, sino que amen a los enemigos, tal como él enseñó. Ricos ya en los bienes del cielo, supieron posponer los bienes materiales y terrenos y sugerir a los pobres de espíritu y a los bienaventurados que repartieran entre los necesitados estos bienes.

¡Oh amor de Cristo, más penetrante que una espada de doble filo! ¿Quién puede hablar de ti, con sólo los recursos del lenguaje humano? ¿Quién es capaz de resumir en pocas palabras todo lo que hiciste en favor de los hombres?. Eres tan grande y perfecto que no se puede decir todo de ti, y en cambio prohíbes que nos quedemos callados. Haces de los hombres ángeles y los haces pasar de lo temporal a lo eterno.

Estos son nuestros santos apóstoles, que elegidos de entre el mundo, se movieron por él como si no lo conocieran, y se procuraron lo necesario para vivir con el trabajo de sus manos desdeñando las riquezas que les ofrecían, escogiendo ser pobres y no ricos según lo terreno. Llegados al final de su vida, para evitar la muerte de otros, aceptaron generosamente su propia muerte, y siguiendo el ejemplo de Cristo, el Señor, aun siendo poderosos en virtudes, se entregaron en manos de sus potentes perseguidores. Murieron por Cristo, pero viven para testimoniar la verdad, y se alegran con los coros de los santos y con los ejércitos celestiales proclaman sin cesar y dicen:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus

Vere sanctus, vere gloriósus es in sanctis tuis, Christe Deus. Qui pro rediméndis sérvulis, passiónis ludíbria sústines, et sustinéntes sanctos perpetuitátis decóre gloríficas, dans illis pro te et velle et posse voluntárie et mori, et passiónum tolerántia quasi diadématum pulchritúdine decorári; ut mundo dantes repúdium, te solum et vitæ suæ et mortis hábeant lucem.

Quia tu es Deus Dóminus ac Redémptor ætérnus.

En verdad eres santo y glorioso en tus santos, Cristo Dios. Tú, para redimir a tus siervos, soportaste el ultraje de la pasión y enalteces con la gloria eterna a los santos que han perseverado; les das el querer soportar toda clase de sufrimientos y hasta el poder morir voluntariamente por ti, pudiendo, de este modo, ser coronados con hermosa diadema; para que, quienes han rechazado al mundo, gocen de ti, que eres la luz de su vida y de su muerte.

Porque tú eres Dios, Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Amátor et conservátor sanctórum, omnípotens Pater, ecce super altáre tuum in honórem sanctórum apostolórum Simónis et Iudæ, panis ac vini ab Unigénito tuo Dómino nostro holocáusta institúta propónimus, éaque Sancti Spíritus rore perfúnde depóscimus.

Dignétur, quæsumus, super illa illábi Spíritus Sanctus; dignétur illa sanctificáta suscípere illórum institútor, tuus unigénitus Fílius.

Ut quotquot ex illis libavérimus, non pro præsumptióne sustineámus vindíctam, sed pro voto pérfrui mereámur coróna. Quáliter Christi Dómini nostri Fílii tui præcéptis sacrifíciis communicántes, ad conspéctum glóriæ tuæ perveniámus indémnes.
R/.
Amen.

Padre todopoderoso, amigo y protector de tus santos, en honor de tus apóstoles y mártires Simón y Judas, presentamos y depositamos sobre tu altar la ofrenda del pan y del vino, instituida por tu Hijo unigénito, Señor nuestro, para que reciba la efusión de tu Espíritu.

Que el Espíritu Santo se digne descender sobre ella y, una vez santificada, la haga suya tu Hijo Unigénito, el mismo que la instituyó.

Que cuantos tomemos parte en este sacrificio, no merezcamos castigo por nuestro atrevimiento, sino que, por nuestra buena disposición, obtengamos alcanzar el premio. Que lleguemos sin daño a la presencia de tu gloria cuantos participamos en esta oblación instituida por tu Hijo, Cristo Señor nuestro.
R/.
Amén.

Præsta, Pater ingénite, per Unigénitum tuum, Dóminum nostrum Iseu Christum, per quem tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas, ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédenoslo, Padre sin principio, por tu Unigénito, Jesucristo, nuestro Señor, por quien creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Omnis convéntus Ecclésiæ, qui tolerántiam et virtútem sanctórum apostolórum et mártyrum Simónis et Iudæ audístis, mentis óculos mecum in íntima dúcite, et quid contémptus mundi váleat, pie perpéndite. Ecce divítiæ dantur et respuúntur; ecce vindicándi de persecutóribus licéntia concéditur et contémnitur. Et hinc est quod dæmónibus imperándi facúltas et finítur et obtinétur. Non álias namque diábolus víncitur, quam cum mundus cum suis ópibus témnitur.

Respuámus ígitur temporália, ut devícto diábolo, præmia possímus pérfrui sempitérna. Et oratiónem quam nos dócuit habitátor in cælis, líberi possímus clamáre e terris:

Todos vosotros que formáis esta comunidad eclesial y habéis oído la paciencia y la fortaleza de los apóstoles y mártires santos Simón y Judas, aguzad conmigo la mirada espiritual para considerar atentamente el valor de su renuncia al mundo. Les ofrecieron riquezas pero las rechazaron; tuvieron la posibilidad de vengarse de sus perseguidores, pero no lo aceptaron. De ahí que tuvieran la facultad de subyugar a los demonios. No se puede vencer al diablo sino renunciando al mundo y a todas sus riquezas.

Rechacemos pues todas las ventajas materiales para que, después de vencer al espíritu maligno, podamos gozar de la salvación eterna. Y así podamos proclamar desde la tierra la oración que nos enseñó el que habita en el cielo:

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Benedictio / Bendición
Christus Dei Patris unigénitus Fílius, qui sanctis apóstolis suis Simóni et Iudæ potestátem dedit dæmónibus imperándi, grátia vos sua protégere et muníre dignétur Spíritus Sancti.
R/.
Amen.
Cristo, Hijo unigénito de Dios Padre, que concedió a sus santos apóstoles Simón y Judas, la potestad de someter a los espíritus malignos, os proteja con su gracia y os conforte con su Espíritu.
R/. Amén.
Et qui illis dedit, ut contémptis divítiis, temporálem appéterent paupertátem, de præsénti et temporáli vita felíciter vos duci iúbeat ad beátam.
R/.
Amen.
Aquél que les concedió abrazar la pobreza, dejando de lado las riquezas materiales, os haga felizmente pasar de esta vida temporal a la eterna.
R/.
Amén.
Ut qui pro illíus amóre, sanctórum suórum memóriam recólitis, coram illo post cum eísdem in cæléstibus gaudeátis.
R/.
Amen.
Que quienes, por amor suyo, celebráis el recuerdo de estos santos, podáis un día gozar con ellos en la presencia de Dios.
R/.
Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Deus, sub cuius altáre sanctórum apostolórum Simónis et Iudæ ánimæ plácide requiéscunt, et stolam cándidam caritátis accípiunt, nos quoque fámulos tuos in commilitónum número fidélis promíssor adiúnge. Ut vita saltem nostra pervéniat ad misericórdiam, si mors non pervénerit ad corónam.
R/. Amen.

Dios, bajo tu altar descansan en paz tus apóstoles Simón y Judas, y reciben la blanca vestidura del amor; tú, que eres fiel a tus promesas, dígnate contarnos entre el número de tus servidores. Que nuestra vida pueda alcanzar tu misericordia si nuestra muerte no mereciese la recompensa.
R/. Amén.

Per grátiam pietátis tuæ, Deus meus, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por la gracia de tu amor, Dios nuestro, que vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum II (pp. 401-409) y del Liber Commicus II (pp. 138-141). Los textos bíblicos en español están tomados de la Sagrada Biblia, versión oficial de la Conferencia Episcopal Española. BAC, Madrid 2011. Las oraciones en español están tomadas de www.lexorandies.blogspot.com.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

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