La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa de la Cátedra de san Pedro, apóstol

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


 

Prælegendum / Canto de entrada Ap 3,12; Jt 13,24
Benedícam te, dicit Dóminus.
Adscríbam super te nomen meum novum et nomen civitátis magnæ novæ Ierúsalem., allelúia.
Te bendeciré, dice el Señor.
Escribiré sobre ti mi nombre nuevo y el nombre de la gran ciudad la nueva Jerusalén, aleluya.
V/. Benedícam te, Dómine, qui fecísti cælum et terram.
R/. Adscríbam super te nomen meum novum.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Adscríbam super te nomen meum novum.
V/. Te bendeciré, Señor, que hiciste el cielo y la tierra.
R/. Escribiré sobre ti mi nombre nuevo.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Escribiré sobre ti mi nombre nuevo.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria

Deus Dei Fílius, qui in te solidíssima petra exaltásti Petrum, et per Petrum Ecclésiam, efféctus illi in tribulatióne fidúcia, quo possit advérsa cuncta superáre præséntia, pórrige nobis auxílium déxteræ tuæ, ut per eum, qui in te, post negatiónem rédditus, salúti, méruit solidári, per eum nos dignéris a vitiórum tentatiónibus erúere, ac fides nostra in nullo coram te appárens nutabúnda, et ánimas et córpora pértrahat ad supérna.
R/. Amen.

Dios, Hijo de Dios, que enalteciste a Pedro como piedra solidísima en ti, y por medio de Pedro a la Iglesia; tú que fuiste su confianza en la tribulación, danos el auxilio de tu diestra, para superar cualquier adversidad que se presente: y así como él, después de su negación, fue salvado y confirmado en el bien gracias a ti, líbranos, por él, de todas las insidias del pecado, y que nuestra fe, sin ceder ante ti a la inconstancia, nos obtenga entrar en cuerpo y alma en el cielo.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Is 32,1.3-9.15-18 (2)
Léctio libri Isaíæ prophétæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del profeta Isaías.
R/. Demos gracias a Dios.
Hæc dicit Dóminus:

Ecce in iustítia regnábit rex,
et príncipes in iudício præérunt.
Non caligábunt óculi vidéntium,
et aures audiéntium diligénter auscultábunt,
et cor stultórum intélleget sciéntiam,
et lingua balbórum velóciter loquétur et plane.
Non vocábitur ultra is, qui insípiens est, nóbilis,
neque frauduléntus appellábitur maior;
stultus enim fátua lóquitur,
et cor eius cógitat iniquitátem,
ut perfíciat impietátem
et loquátur contra Dóminum erróres
et vácuam fáciat ánimam esuriéntem
et potum sitiénti áuferat.

Fraudulénti fraudes péssimæ sunt;
ipse enim cogitatiónes cóncinnat
ad perdéndos mites in sermóne mendáci,
étiam quando pauper iudícium víndicat.
Nóbilis vero consília nobília dat
et ipse ad nobília assúrget.

Mulíeres vanæ, súrgite, audíte vocem meam;
fíliæ confidéntes, percípite áuribus elóquium meum.
Et erit desértum in hortum,
et hortus in saltum reputábitur,
et habitábit in solitúdine iudícium,
et iustítia in horto sedébit;
et erit opus iustítiæ pax,
et cultus iustítiæ siléntium,
et secúritas usque in sempitérnum.
Et sedébit pópulus meus in habitatióne pacis
et in tabernáculis fidúciæ
et in locis secúris.

R/. Amen.

Esto dice el Señor:

He aquí que reinará un rey con justicia
y sus oficiales gobernarán según derecho.
Los ojos de los videntes ya no estarán cerrados,
prestarán atención los oídos de los que oyen;
los corazones agitados aprenderán discreción,
la lengua tartamuda hablará con soltura y claridad.
Ya no llamarán noble al necio,
ni tratarán de honorable al sinvergüenza,
pues el necio dice necedades
y su corazón planea maldades,
actúa perversamente
y dice injurias del Señor,
deja vacío el vientre del hambriento
y priva de agua al sediento.

El sinvergüenza usa malas artes;
planea sus intrigas
para atrapar a los débiles con discursos mentirosos
y al indigente que defiende su derecho.
El noble, en cambio, tiene planes nobles
y está firme en sus nobles intenciones.

¡En pie, mujeres indolentes,
escuchad mi voz,
atended a mis palabras,
mujeres negligentes!
Hasta que el desierto se convierta en un vergel,
y el vergel parezca un bosque.
Habitará el derecho en el desierto,
y habitará la justicia en el vergel.
La obra de la justicia será la paz,
su fruto, reposo y confianza para siempre.
Mi pueblo habitará en moradas apacibles,
en tiendas seguras,
en tranquilos lugares de reposo.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 26,6.3
Circúibo et immolábo in tabernáculo eius hóstiam iubilatiónis; cantábo, et psalmum dicam Dómino. En su tienda sacrificaré sacrificios de aclamación, cantaré y tocaré para el Señor.
V/. Si consístant advérsum me castra, non timébit cor meum; et si insúrgeret in me prælium, in hoc ego sperábo.
R/. Cantábo, et psalmum dicam Dómino.
V/. Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no tiembla, si me declaran la guerra, me siento tranquilo.
R/. Cantaré y tocaré para el Señor.

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Apostolus / Apóstol 1Pe 5,1-5
Epístola Petri apóstoli prima.
R/. Deo grátias.
Primera carta del apóstol Pedro.
R/. Demos gracias a Dios.

Caríssimi:

Senióres ergo, qui in vobis sunt, óbsecro, consénior et testis Christi passiónum, qui et eius, quæ in futúro revelánda est, glóriæ communicátor: Páscite, qui est in vobis, gregem Dei, providéntes non coácto sed spontánee secúndum Deum, neque turpis lucri grátia sed voluntárie, neque ut dominántes in cleris sed formæ facti gregis. Et cum apparúerit Princeps pastórum, percipiétis immarcescíbilem glóriæ corónam.

Simíliter, adulescéntes, súbditi estóte senióribus. Omnes autem ínvicem humilitátem indúite, quia Deus supérbis resístit,
humílibus autem dat grátiam.

R/. Amen.

Amadísimos:

Así pues, a los presbíteros entre vosotros, yo presbítero con ellos, testigo de la pasión de Cristo y partícipe de la gloria que se va a revelar, os exhorto: pastoread el rebaño de Dios que tenéis a vuestro cargo, mirad por él, no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por sórdida ganancia, sino con entrega generosa; no como déspotas con quienes os ha tocado en suerte, sino convirtiéndoos en modelos del rebaño. Y, cuando aparezca el Pastor supremo, recibiréis la corona inmarcesible de la gloria.

Igualmente los más jóvenes: someteos a los mayores. Pero revestíos todos de humildad en el trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, mas da su gracia a los humildes.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Mt 16,13-19
Léctio sancti Evangélii secúndum Matthæeum.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Venit Dóminus noster Iesus in partes Cæsaréæ Philíppi et interrogábat discípulos suos dicens: «Quem dicunt hómines esse Fílium hominis?».

At illi dixérunt: «Álii Ioánnem Baptístam, álii autem Elíam, álii vero Ieremíam, aut unum ex prophétis».

Dicit illis: «Vos autem quem me esse dícitis?».

Respóndens Simon Petrus dixit: «Tu es Christus, Fílius Dei vivi».

Respóndens autem Iesus dixit ei: «Beátus es, Simon Bar Iona, quia caro et sanguis non revelávit tibi sed Pater meus, qui in cælis est. Et ego dico tibi: Tu es Petrus, et super hanc petram ædificábo Ecclésiam meam; et portæ ínferi non prævalébunt advérsum eam. Tibi dabo claves regni cælórum; et quodcúmque ligáveris super terram, erit ligátum in cælis, et quodcúmque solvéritis super terram, erit solútum in cælis».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, nuestro Señor Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?».

Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas».

Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?».

Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo».

Jesús le respondió: «¡Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Ahora yo te digo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del Reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».

R/. Amén.

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Laudes Sal 93,12
Allelúia. Aleluya.
V/. Beátus homo quem tu erudíeris, Dómine, et de lege tua docúeris eum.
R/. Allelúia.
V/. Dichoso el hombre a quien tú corriges, Señor, al que instruyes en tu ley.
R/. Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Sal 26,6.3-4
Circuíbo et immolábo in tabernáculo Dei hóstiam iubilatiónis.
Cantábo et psallam, allelúia.
Rodearé el altar de Dios, entonando su alabanza, cantaré salmos, aleluya.
V/. Si consístant advérsum me castra, et si insúrgat in me prœlium, in hoc ego sperábo, unam pétii a Dómino, hanc requíram: ut inhábitem in domo Dómini per omnes dies vitæ meæ.
R/. Cantábo et psallam, allelúia.
V/. Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no tiembla, si me declaran la guerra, me siento tranquilo. Una sola cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida.
R/. Cantaré salmos, aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Diem hunc quo beatíssimo Petro apostolórum ómnium príncipi Ecclésiæ in se primum Christi electióne fundátæ et cáthedra commíssa est et catérva religiósis in laudem Dei quibus ipse dócuit offíciis celebrémus.
Pias illi preces et cántica festa reddéntes, ut primum nos longe sibi mérito ímpares satísque conversatióne dissímiles, eiúsdem, quod ipse digne complévit ministérii susceptóres apud omnipoténtem Deum tanquam pius magíster ab omni contágio delícti excúset.

Deínde pro omni Ecclésia, cuius ipse fundaméntum factus est, cuius principátum indéptus est, intercédat.
Dominicárum óvium curam bonus étiam nunc pastor impéndat; accépto privilégio potestátis ligáta dissólvat; prævalére nobis intercessiónis suæ stúdio portas ínferi non permíttat, et ad regni cælórum nos átria, de quo claves accípere méruit, introdúcat.

R/. Amen.

Hermanos, en este día en que fue confiada a san Pedro, príncipe de todos los apóstoles, la cátedra y la multitud de la Iglesia que, por elección de Cristo, descansa sobre él, celebremos devotamente en honor de Dios esta liturgia que él mismo nos enseñó.
Ofrezcamos plegarias y cantos festivos, nosotros, que estamos lejos de sus méritos, y somos tan diferentes en el modo de comportarnos, ya que él cumplió su ministerio dignamente; que él como piadoso maestro alcance ante Dios todopoderoso el perdón de toda culpa a cuantos aceptamos su misión.

Que interceda también por toda la Iglesia, ya que ha sido puesto como su piedra angular y ha recibido el primer lugar en la misma.
Como buen pastor, que apaciente también ahora a las ovejas del Señor; y, según el poder recibido, desate lo que está atado; que, por la eficacia de su intercesión, no permita que prevalezcan las puertas del infierno; y aquél que ha recibido el poder de sus llaves, nos introduzca en los atrios del reino de los cielos.
R/. Amén.

Adiuvánte Iesu Chriso, qui vivit cum Deo Patre et regnat cum Spíritu Sancto.
R/. Amen.
Con la ayuda de Jesucristo que vive con el Padre y reina con el Espíritu Santo.
R/.
Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos

Christe Fílius Dei vivi, qui apóstolum tuum Petrum ita confessióne iustíficans, revelásse illi Patrem tuum hanc ipsam tui intelligéntiam esse docuísti, cum ália atque ália de te ómnibus incérta opinióne narrántibus, ille te non secúndum carnem et sánguinem metuéndo in veritáte intellígeret, créderet, prædicáret; huius te intercessióne súpplices deprecámur, ut in desidério nos ad te veniéndi pósitos fides módica mundo turbánte non súbruat, sed auxiliatrícem déxteram ad liberándos nos, prius quam ad dubietátem válida tentatióne dedúcti mergi fórsitan incipiámus, exténde.
Ac si propter fragilitátem nostram quod titubámus increpites, non tamen propter iniquitátem nostram ut pereámus expéctes.

R/. Amen.

Cristo, Hijo de Dios vivo, tú, para justificar la confesión del apóstol san Pedro, dijiste que era tu Padre que le había revelado todo lo que de ti había comprendido; mientras los demás permanecían vacilantes acerca de ti, él, no pensando de ti según la carne y la sangre, te conoció, creyó en ti y te predicó de acuerdo con la verdad; contando con su intercesión, te pedimos suplicantes, que cuantos deseamos ardientemente ir hacia ti, no veamos resquebrajarse nuestra débil fe, a causa de los embates del mundo; más bien extiende benigno tu diestra para librarnos, antes de que empecemos a hundirnos, arrastrados por la duda surgida de una fuerte tentación. Aunque a causa de nuestra fragilidad mereciéramos ser reprendidos por titubear, no esperes a que perezcamos por culpa de nuestra iniquidad.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos

Sancte Dómine, qui apóstolum tuum Petrum ad domum Cornélii centuriónis accersítum, ne gentílem hóminem quasi immúndum pollutúmque respúeret, figuráliter monuísti, cum in visióne sopóre módico quiescénti vas quoddam, universórum animálium conmixtióne complétum, quátuor inítiis ab excélsa cæli parte depósitum, mactándi et comedéndi lege prepóneres; eúmque velut contaminatiónis edúlium recusántem, immúndum dícére quod creáveras, vetuísses, signíficans scílicet in ómnibus natiónibus Ecclésiæ tuæ convérsam plebem, apóstolis prædicántibus cibum futúrum, quam tu a quátuor mundi pártibus quátuor evangéliis invitátam in uno fídei receptáculo congregásti; hanc, quæsumus, mundam in óculis tuis státue, dignámque sanctis altáribus éffice.

Atque ita oblatiónes eius súscipe in sacrifícium tuum, et hóstiam réputa, ut ipsa tibi sacrifícium, ipsa sit hóstia.
Beatórum quoque angelórum, patriarchárum, prophetárum, apostolórum, mártyrum, omniúmque sanctórum, qui de Ecclésiæ córpore gloriósa Christi membra facti sunt, suffrágiis, rogántibus nobis, réquiem fidélium spirítibus tríbue defunctórum, ut facta per caros suos commemorátio, illis refrigérium cónferat, his provéntum.

R/. Amen.

Señor santo, tú amonestaste por medio de figuras al apóstol Pedro, llamado a la casa del centurión Cornelio, para que no rechazase a aquel pagano como inmundo y impuro: mientras descansaba le hiciste ver en visión, una especie de lienzo cuyas puntas bajaban del cielo, que contenía a todos los animales agrupados, y le propusiste matar y comer de ellos; dado que él rechazó la propuesta para no comer algo contaminado, le dijiste que no llamase inmundo nada de lo que tú habías creado, significando así que, por la predicación apostólica, tú has convocado a todos los pueblos, de las cuatro partes del mundo, en la multitud de tu Iglesia, reunida en un único ámbito de fe por los cuatro evangelios; te pedimos que la hagas pura a tus ojos y le permitas ser digna del sacrificio del altar.

Acepta pues sus ofrendas que son tu sacrificio y tu oblación, de modo que ella misma sea para ti sacrificio y oblación. Te rogamos, por intercesión de los santos ángeles, patriarcas, profetas, apóstoles, mártires y de todos los demás santos, que forman parte del cuerpo de la Iglesia y son miembros de Cristo, que concedas el descanso eterno a todos los fieles difuntos, de manera que habiendo sido recordados por sus familiares, obtengan aquellos solaz y éstos recompensa.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz

Iesus Fílius Dei, qui Petro apostolórum ómnium príncipi, plus céteris discípulis diligénti, oves tuas sub testimónio tuæ dilectiónis comméndas, cum amórem eius erga te Dóminum, et te interrogánte, et illo respondénte decláras, tu, eo suffragánte Ecclésiam, cuius ipse caput factus est, ab scándalis líbera et in pace consérva; ut caritáte férveat, fide crescat, spe pólleat, atque sanctis opéribus enitéscat; quo eius indefésso muniátur patrocínio, cuius doctrína ædificáta est vel exémplo.
R/. Amen.

Jesús, Hijo de Dios, tú encomendaste tus ovejas a Pedro, príncipe de todos los apóstoles, cuando hubo confesado que te amaba más que los otros discípulos; su amor hacia ti, Señor, se manifestó cuando tú le interrogabas y él te respondía; por su intercesión, concede a la Iglesia que él preside, verse libre de escándalos y mantener la paz, arder en amor, crecer en la fe y afianzarse en la esperanza, resplandecer con toda clase de buenas obras; y ya que fue edificada según tus enseñanzas y ejemplos, mantenla siempre bajo tu protección.
R/. Amén.
Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú, que vives contigo mismo y reinas con el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Illatio / Acción de gracias

Dignum et iustum est, omnípotens Deus, ut exáltent te in Ecclésia plebs, et in cáthedra seniórum te omnis spíritus prædicet, utérque sexus colláudet, et ætas tota concélebret.
Per quem ad evacuándam sæculi inflatiónem, et destruéndam mundánæ sapiéntiæ vanitátem, in sortem apostólicæ sedis illa ínclita impériis et inter deos superstitiósis culta sacrifíciis Roma succúbuit; cum in illa, horréntium numerositáte templórum et diversórum núminum títulis præfíxa státuis simulácra, húmilem Petri sui cáthedram cívitas légibus suis supérba suscíperet, veramque Dei sapiéntiam philósophis rústicus prædicáret, et in illo venerári dísceret pænulam páuperis trábea consuláris; cum natiónibus sceleráta scélerum impunitáte colléctis id osténderet in infámi libertáte iuris esse, quod críminis, quibus máxima esset relígio romúleos cólere manes fratris cruóre perfúsos.

Hic, inquam, ille vir rétifex vel ædifex régere navem sólitus, ad offícium capiendórum hóminum et gubernándæ plebis eléctus, illum esse Deum dócuit, quem virgo péperit, non quos lupanar nutrívit.
Fit cæli iánitor mundi piscátor, cui post húmidum linum commítitur regnum divínum. Statúitur Christi ædítuus sæculi rusticánus; cui artis fuit vela suspéndere, potestátis fit peccáta dimíttere.
In carne ignóbilis, in electióne sublímis.
Illi aperiénda sanctis conclávia decernúntur; illum Christus partícipem sui consílii facit.
Ille Christum amóris sui testem præsúmit; ipse primum futúrum mártyrem iubétur attráhere.

Tanta a Dómino caritáte diléctus, ut ab ore eius audíret: invéntum in ore capti piscis statérem dabis pro me et te.
Iste est Petrus, qui non habéndo aurum neque argéntum, in eleemósynis sanitátes paupéribus érogat; de quo claudus ab útero matris egréssus, qui stipem iacitúrus sperávit, salútem surrectúrus accépit.
Iste est Petrus, qui Ænéam octo annórum parálysi compedítum, in Iesu nómine vigóri prístino, fugáta debilitáte, resíituit.
Iste est Petrus, qui boni magistérii discípulam nómine Thabítam, aléndis ac vestiéndis víduis serviéntem, loto iam post vitam córpore quiescéntem, et delátis fúneri exséquiis, exánimem suscitávit cum in testimónio boni óperis circumstántium páuperum fletus monstráatis quæ dare consuéverant vestiméntis, ófferent apóstolo in efféctum mirabílium suffrágium lacrimárum.
Iste est Petrus, cuius víncula propter Dei nomen ligáta manus solvit angélica, cum in médio custódum fluéntibus sponte néxibus catenárum, excúsis procul obícibus, reseráta cárceris claustra patuérunt.

Postrémo, iste est Petrus, cuius lingua pópulos, infírmos umbra curávit. ut per dívitem Dei grátiam hoc ágeret umbra pontíficis, quod fímbria salvatóris.
Ante cuius conspéctum omnes Ángeli atque Archángeli incessabíliter proclámant, ita dicéntes:

Es justo y necesario, Dios todopoderoso, que te ensalcen en la asamblea del pueblo que todos te proclamen en el consejo de los ancianos, que los hombres y las mujeres te alaben, que los jóvenes y los ancianos te celebren.
Para doblegar el orgullo del universo, y destruir la vanidad de la ciencia del mundo, aquella Roma, ciudad ilustre por su poder, que rendía culto a otros dioses con vanos sacrificios, cedió para dejar paso a la Sede Apostólica; ella, la ciudad orgullosa por sus leyes, llena de templos de diferentes divinidades e innumerables imágenes, recibió la humilde cátedra de tu Pedro; el rústico predicó a los filósofos la verdadera sabiduría de Dios y la toga consular aprendió a respetar la capa del pobre; mostró a las naciones sometidas con la criminal impunidad de la violencia, que la infame libertad tenía como derecho el crimen, y que su suprema religión era rendir culto divino a Rómulo quien derramó la sangre del hermano.

Pedro, tejedor de redes o constructor de casas, acostumbrado únicamente a regir una nave, ha sido elegido para el oficio de pescar hombres y gobernar al pueblo; este hombre enseña que es Dios aquél a quien una virgen dio a luz, no aquellos a los que la loba alimentó.
El pescador del mundo ha sido instituido portero del cielo, y al que luchaba con húmedas velas, se le confía el reino de los cielos. El aldeano del mundo se ha convertido en guarda de Cristo; a aquél, que desplegaba las velas con maestría, se le concede el poder de perdonar los pecados.
Por su carne era despreciable, pero por su elección sublime.
A él corresponde la decisión de abrir el cielo a los santos; Cristo lo convierte en miembro de su consejo.
Tiene a Cristo como testigo de su amor hacia él; y es invitado a seguirlo para ser su mártir.

Fue amado por el Señor con un amor tan grande, que mereció oír: «La moneda que encontrarás en la boca del pez la darás por mí y por ti».
Este es Pedro, que no poseyendo ni oro ni plata, como limosna restituye la salud a los pobres; y así, aquél que nació cojo del seno de su madre, que yacía esperando unas monedas, recibió la salud para levantarse.
Este es Pedro, que, en nombre de Jesús devolvió a Eneas, el vigor primitivo, venciendo su debilidad, tras llevar ocho años paralizado.
Este es Pedro, que cuando ya se disponían los ritos fúnebres, después de haber sido lavado su cuerpo exánime, resucitó a Tabita, la aventajada discípula, que se dedicaba a servir alimentando y vistiendo a las viudas, movido por el testimonio de sus buenas obras, de sus limosnas, presentado por la multitud deshecha en lágrimas.
Este es Pedro, que encadenado a causa del nombre de Dios cuando aún estaba entre guardianes vio desatarse sus cadenas por mano de un ángel, cayendo los hierros libremente y, rotos los cerrojos, se abrieron las puertas de la cárcel.

Por último, éste es Pedro, que curó a los pueblos con su palabra y a los enfermos con su sombra, de modo que por la inmensa gracia de Dios, la sombra del pontífice vicario producía el mismo efecto que la franja del manto del Salvador.
A quien todos los ángeles y arcángeles no cesan de alabar, diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus

Vere sanctus es, Dómine Iesu Christe, qui apóstolum tuum Petrum firmíssimam státuens petram, ædificáre tibi in ea sanctam pronuntiásti Ecclésiam, cui et portæ ínferi absque ambiguitáte patérent.
Cælórum étenim claves a te accípere méruit, ut veniéndi ad te desidérium habéntes, vitæ portas apériat, et ad cæléste tuæ maiestátis palátium introdúcat.

Christus Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Santo eres en verdad, Señor Jesucristo, que estableciste a tu apóstol Pedro como roca solidísima, y dijiste que querías edificar sobre ella a tu Iglesia, a quien las puertas del infierno estarán completamente sometidas.
Obtuvo de ti que le concedieras las llaves del cielo para poder abrir las puertas de la vida e introducir en el celeste palacio de tu majestad a todos cuantos desean acercarse a ti.

Cristo Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación

Ista sunt, Dómine, holocáusta dúlcia, ut mel de petra manántia, apóstoli tui Petri instituénte doctrína, ut a te magístro didícerat in commemoratiónem tuæ passiónis libánda.

Fiant ergo, quæsumus, piíssimo vúltui tuo accépta tuæque maiestátis déxtera sanctificáta.
Sint placabilitáte pínguia, et tui oris elóquio benedícta.
Sint in percipiéntibus firma munímina, et infírmis exhíbeant ánimæ et córporis medicínam.

R/.
Amen.

Estos son, Señor, los sacrificios agradables, que ofrecemos para recordar tu pasión, semejantes a la miel que brota de la piedra, y establecidos según las enseñanzas de tu apóstol Pedro, que las aprendió de ti, su maestro.

Que sean aceptables ante tu bondadosa presencia y queden santificadas por la diestra de tu majestad. Que basten para obtener tu favor, y sean bendecidas por tu palabra. Que para quienes los reciban sean firme fortaleza y para los débiles les sirvan de remedio para el alma y el cuerpo.
R/.
Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas, benedícis ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Salutáre orándi præcéptum tuos, Magíster, bene docuísti discípulos, quorum principátum, te iubénte, indéptus est Petrus; ut reiécto oratiónis multilóquio, tuum deitátis natúra, et nostrum adoptiónis grátia, Patrem audeámus invocáre et dícére: Tú, Maestro, enseñaste el saludable precepto de orar a tus discípulos, a quienes diste como guía a Pedro; haz que abandonando la multiplicidad de las palabras en la oración, nos atrevamos a invocar al Padre, que es tuyo por naturaleza divina y nuestro por la gracia de nuestra adopción, diciendo:

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Benedictio / Bendición

Dóminus Iesus Christus, qui apóstolum suum Petrum et príncipem constítuit apostolórum, et claves illi trádidit regni cælórum, præséntem benedícat clerum et pópulum.
R/. Amen.

Nuestro Señor Jesucristo, que constituyó a su apóstol Pedro príncipe de los apóstoles y le entregó las llaves del reino de los cielos, bendiga al pueblo entero y a sus ministros.
R/. Amén.

Illósque ad promeréndam salútem apóstoli sui obúmbret umbra, qui eius ex devotióne sollemnitátis venerántur cáthedram.
R/. Amen.

Que la sombra del apóstol Pedro cubra, para su salvación, a aquellos que, veneran hoy devotamente la solemnidad de su cátedra.
R/. Amén.

Ut qui ad eiúsdem cáthedræ concúrrunt sollemnitátem, levámen percípiant indulgéntiæ.
R/. Amen.

Que quienes participan en esta celebración de la cátedra puedan experimentar la ayuda del perdón generoso.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Christe Dei Fílius, qui oves tuas sub testimónio dilectiónis tuæ Apostolórum ómnium príncipi Petro comméndans, quo et te interrogánte et illo respondénte, dignus probarétur pastor esse Ecclésiæ, fac nos verídice amatóres tuos semper exsístere.
Ut per eum cuius claves datæ sunt regni, per eum nos intráre mereámur iánuas paradísi.

R/. Amen.

Cristo, Hijo de Dios, tú encomendaste el cuidado de tus ovejas a Pedro, príncipe de todos los apóstoles, después de cerciorarte de que te amaba, tú le interrogaste y él te respondió, hasta dejar bien claro que era digno pastor de la Iglesia. Concédenos que siempre seamos fieles a tu amor, y que aquél a quien confiaste las llaves del reino nos ayude a poder entrar por las puertas del paraíso.
R/. Amén.

Per misericórdian tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum II (pp. 291-299) y del Liber Commicus II (pp. 101-103). Los textos bíblicos en español están tomados de la Sagrada Biblia, versión oficial de la Conferencia Episcopal Española. BAC, Madrid 2011. Las oraciones en español se toman de lexorandies.blogspots.com.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Is 32,1.3-9.15b-18. N. de La Ermita.

 

 

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