La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa de san Tirso, mártir

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


 

Prælegendum / Canto de entrada Mt 5,8.3
Beáti mundo corde quóniam ipsi Deum vidébunt, allelúia, allelúia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios, aleluya, aleluya.
V/. Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsórum est regnum cælórum.
R/. Allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Allelúia, allelúia.
V/. Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
R/. Aleluya, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Aleluya, aleluya.

Inicio página

Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria

Magna est, Christe Dómine, mártyris tui Tyrsi constátia passiónis; ob hoc te quæsumus, ut nos, quos carnis imbecillitáte áspicis frágiles, et ópere iustífices, et grátia votórum exórnes; ut qui non habémus bonórum óperum fidúciam, susceptióne huius festivitátis, remissiónem críminum capiámus optátam.
R/. Amen.

Cristo, Señor nuestro, por la gran constancia que manifestó en su pasión tu mártir San Tirso, te pedimos que nos justifiques por las obras a los que somos débiles por la fragilidad de la carne, y nos adornes con la gracia de los buenos propósitos, para que manteniendo la confianza en las buenas obras por la celebración de esta fiesta, alcancemos el deseado perdón de los pecados.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Christi Dei nostri, qui cum Patre et Spíritu Sancto, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Cristo, Dios nuestro, que con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Quære in Communi unius Martyris, pp. 213, 216 et 219 / Como en el Común de un Mártir, pp. 213, 216 y 219.

Prophetia / Profecía Eclo 14,1-2.22; 15,1-3. 4-6 (2)
Léctio libri Ecclesiástici.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del Eclesiástico.
R/. Demos gracias a Dios.
Hæc dicit Dóminus:

Beátus vir, qui non est lapsus verbo ex ore suo
et non est stimulátus in tristítia delícti.
Felix, quem non condémnat ánima sua,
et non excídit a spe sua.
Beátus vir, qui in sapiéntia morábitur
et qui in iustítia sua meditábitur
et in sensu cogitábit circumspectiónem Dei.

Qui timet Deum, fáciet hæc,
et, qui cóntinens est legis, apprehéndet illam;
et obviábit illi quasi mater honorificáta
et quasi múlier a virginitáte suscípiet illum.
Cibábit illum pane vitæ et intelléctus
et aqua sapiéntiæ salutáris potábit illum,
et firmábitur in illa et non flectétur
et exaltábit illum præ próximis suis
et in médio ecclésiæ apériet os eius
et adimplébit illum spíritu sapiéntiæ et intelléctus
et stola glóriæ véstiet illum;
iucunditátem et exsultatiónem thesaurizábit super illum
et nómine ætérno hereditábit illum.

R/. Amen.

Esto dice el Señor:

Dichoso el hombre que no peca con sus palabras
y no es atormentado por el remordimiento de los pecados.
Dichoso el hombre al que su conciencia no lo acusa,
que no pierde nunca su esperanza.
Dichoso el hombre que busca la sabiduría
y que discurre con inteligencia.

Así hará el que teme al Señor;
el que abraza la ley alcanza la sabiduría.
Como madre le saldrá al encuentro,
y como esposa virgen lo recibirá.
Le alimentará con pan de entendimiento
y le dará a beber agua de sabiduría.
Se apoyará en ella y no vacilará,
Lo levantará por encima de sus vecinos
y en medio de la asamblea le abrirá la boca.
Hallará en ella gozo y corona de alegría,
heredará nombre eterno.

R/. Amén.

Inicio página

Psallendum / Salmo de meditación Sal 20, 4.2-3 (3)
Posuísti super caput eius corónam de lápide pretióso. Le coronaste con corona de oro puro.
V/. Super salutáre tuum, Dómine, exsultábit veheménter; desidérium ánimæ eius dedísti ei, et voluntáte labiórum eius non fraudásti eum.
R/. Corónam de lápide pretióso.
V/. Señor, el rey se regocija de tu fuerza, tu victoria lo colma de alegría. Todo lo que te pidió le concediste; no le negaste lo que sus labios te pedían.
R/. Con corona de oro puro.

Inicio página

Apostolus / Apóstol Gál 6,9-18
Epístola Pauli apóstoli ad Gálatas.
R/. Deo grátias.
Carta del Apóstol Pablo a los gálatas.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Bonum autem faciéntes infatigábiles, témpore enim suo metémus non deficiéntes. Ergo dum tempus habémus, operémur bonum ad omnes, máxime autem ad domésticos fídei.

Vidéte quálibus lítteris scrípsi vobis mea manu.

Quicúmque volunt placére in carne, hi cogunt vos circumcídi, tantum ut crucis Christi persecutiónem non patiántur; neque enim, qui circumcidúntur, legem custódiunt, sed volunt vos circumcídi, ut in carne vestra gloriéntur.

Mihi autem absit gloriári, nisi in cruce Dómini nostri Iesu Christi, per quem mihi mundus crucifíxus est, et ego mundo.

Neque enim circumcísio áliquid est neque præpútium sed nova creatúra. Et quicúmque hanc régulam secúti fuérint, pax super illos et misericórdia et super Ísrael Dei.

De cétero nemo mihi moléstus sit; ego enim stígmata Iesu in córpore meo porto.

Grátia Dómini nostri Iesu Christi cum spíritu vestro.

 R/. Amen.

Hermanos:

No nos cansemos de hacer el bien, porque a su tiempo cosecharemos, si no desfallecemos. Por consiguiente, siempre que tengamos oportunidad, hagamos el bien a todos, y especialmente a los hermanos en la fe.

Fijaos con qué letras tan grandes os escribo de mi propia mano.

Los que os quieren obligar a circuncidaos lo hacen únicamente para quedar bien ante los demás y no ser perseguidos por causa de la cruz de Cristo. Ni los mismos circuncidados guardan la ley; pero quieren que vosotros os circuncidéis para presumir de que ellos os obligaron a hacerlo.

Yo, por mi parte, sólo quiero presumir de la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo.

Da igual estar o no estar circuncidado. Lo que importa es ser un hombre nuevo. Paz y misericordia a todos los que vivan conforme a esta regla y al Israel de Dios.

Que en adelante nadie me haga sufrir más, que bastante tengo con llevar marcadas en mi cuerpo las señales de Jesús, el Señor.

Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con vosotros.

R/. Amén.

Inicio página

Evangelium / Evangelio Mt 16,24-26; Lc 9,26-27 (4)
Léctio sancti Evangélii secúndum Matthæeum.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:
Dóminus noster Iesus Christus loquebátur discípulis suis dicens: «Si quis vult post me veníre, ábneget semetípsum et tollat crucem suam et sequátur me. Qui enim volúerit ánimam suam salvam fácere, perdet eam; qui autem perdíderit ánimam suam propter me, invéniet eam. Quid enim prodest hómini, si mundum univérsum lucrétur, ánimæ vero suæ detriméntum patiátur?

Nam qui me erubúerit et meos sermónes, hunc Dílius hóminis erubéscet, cum vénerit in glória sua et Patris et sanctórum angelórum. Dico autem vobis vere: Sunt áliqui hic stantes, qui non gustábunt mortem, donec vídeant regnum Dei».

R/. Amen.

En aquel tiempo:
Nuestro Señor Jesucristo habló a sus discípulos diciendo: «El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque el que quiera salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por mí la encontrará. ¿Qué le vale al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida?

Porque si alguien se avergüenza de mí y de mi doctrina, el hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga con su gloria y con la del Padre y los santos ángeles. Os aseguro que hay algunos entre los aquí presentes que no morirán antes que venga el reino de Dios».

R/. Amén.

Inicio página

Laudes Sal 93,12
Allelúia. Aleluya.
V/. Beátus homo quem tu erudíeris, Dómine, et de lege tua docúeris eum.
R/. Allelúia.
V/. Dichoso el hombre a quien tú corriges, Señor, al que instruyes en tu ley.
R/. Aleluya.

Inicio página

Sacrificium / Canto del Ofertorio Mt 25,34.31;13,43
Veníte, benedícti Patris mei, percípite regnum quod vobis parátum est ab orígine mundi, allelúia. Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo, aleluya.
V/. Cum venérit Fílius hóminis in maiestáte sua et omnes Ángeli cum eo, tunc fulgébunt iusti sicut sol in regno Dei.
R/. Allelúia.
V/. Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre y todos los ángeles con él, entonces los justos brillarán como el sol en el reino de Dios.
R/. Aleluya.

Inicio página

Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Ad confiténdum nómini Dómini lingua nostra, fratres dilectíssimi, meditétur iustítiam eius pro triúmphis beáti mártyris Tyrsi, qui hausto fidéliter cálice passiónis, prius eum méruit tenére, quam nosse, ac fructum glóriæ participatióne præveníre, atque ante conspícere regnántem, quam suscípere rediméntem.

Proínde precámur cleméntiam eius ut nos exáudiat, et exáuditis attríbuat, ut cuius honóri speciále débitum próprii amóris impéndimus, eius patrocínii peculiáre suffrágium incolátus saltem consórtio capiámus.
R/. Amen.

Queridos hermanos: para proclamar con nuestras voces el nombre del Señor, meditemos en su justicia al propiciar los triunfos de Tirso, que habiendo bebido fielmente el cáliz de la pasión, mereció poseerle antes de conocerle, ver por anticipado y participar en el fruto de la gloria, y verle en su reino antes de saber que le había redimido.

Por eso invocamos su clemencia para que nos escuche, y al escucharnos, nos conceda por el patrocinio del santo que hoy veneramos, intentando pagarle nuestra deuda de amor, que alcancemos al fin la especial gracia de vivir en su compañía.
R/. Amén.

Præstánte ipsíus misericórdia Dei nostri, qui cum Deo Patre et Sancto Spíritu, unus Deus, gloriátur in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por la misericordia del mismo Cristo, Dios nuestro, que, con el Padre y el Espíritu Santo, es un solo Dios y vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Alia / Oración entre los Dípticos
Cælésti saturári dape cupiéntibus occúrre, omnípotens Deus, qui beatíssimo Tyrso tuo gentíli adhuc misértus, inter céteras quas pro tuo nómine sústulit pœnas, parátum supplícium plumbi in adversários eius oratióne ipsíus mártyris retorsísti.
Pro quo flebílibus te, Deus rugítibus implorámus, ut per hunc mártyrem, a quo prædícti metálli supplícium detorsísti, detérgas massam totíus nostri peccáti; atque, te opitulánte, qui illátam sibi pœnam in se persequéntes eiécit, minístret sibi obsequéntibus tutélam patrocínii indisrúpti.
Ut per eum famulántes obtíneant véniam, per quem persequéntium est devícta audácia; et per quem infidélitas pœnáli consúmpta est igne, per eum credúlitas flamma árdeat caritátis divínæ.

R/. Amen.

Señor omnipotente, muéstrate propicio con los que desean saciarse del alimento celestial, tú, que tuviste misericordia de tu santo Tirso cuando aún era pagano, y de entre todas las penas que soportó por tu nombre, hiciste recaer sobre sus adversarios, a ruegos del mismo mártir, el suplicio del plomo que le tenían preparado.
Te pedimos por ello, Dios nuestro, que por este mártir a quien libraste del suplicio del metal fundido, borres las manchas de todos nuestros pecados.
El que descargó sobre sus perseguidores la pena que para él preparaban otorgue a los que te obsequian la tutela de su patrocinio.
Por él, que venció la audacia de sus perseguidores, obtengan el perdón de los que te sirven.
Y, si por él los paganos fueron consumidos en el fuego, la comunidad de los cristianos quede inflamada en el fuego de tu amor divino.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

Inicio página

Post Nomina / Oración después de los Dípticos

Deus, qui tanta severitáte iudícii tui ultor fuísti in persecutóribus beatíssimi mártyris Tyrsi, tu pius ac benígnus, offeréntium obséquiis delibútus, sepultórum spirítibus ætérna refrigéria præbe; ut ita prædícti mártyris suffrágio hábeant fidéles ánimæ defunctórum præmium.
R/. Amen.

Oh Dios, que con tanta severidad castigaste a los perseguidores de tu santo mártir Tirso, muéstrate piadoso y benigno, complacido por los obsequios que te ofrecemos, y da el eterno descanso a las almas de los difuntos, que tendrán su premio con ello.
R/. Amén.
Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Ad Pacem / Oración de la Paz
Salútis nostræ compéndium expeténtes, omnípotens Deus, precámur, ut qui beatíssimum athlétam tuum Tyrsum sectóribus trahéntibus serram duábus in pártibus non permisísti secári, nulla nos fácias ad ínvicem malítiæ simultáte discíndi.
Quo sicut novem pene exémptis horis, nec capíllus motus est a sectóribus de cápite mártyris, sic per omne tempus vitæ nostræ nullis permóti scándalis, septi semper maneámus munímine caritátis.

R/. Amen.

Deseando alcanzar lo fundamental para nuestra salvación, te pedimos, Dios omnipotente, que lo mismo que impediste que tu santo atleta Tirso fuera aserrado en dos partes por sus verdugos, no permitas que ninguna enemistad encubierta nos distancie a unos de otros.
Así, lo mismo que por espacio de casi nueve horas baldías, los aserradores no pudieron cortar ni un cabello del mártir, permanezcamos por todo el tiempo de nuestra vida, invulnerables a cualquier tropiezo, rodeados siempre por las defensas de tu amor.
R/. Amén.

Præsta per auctórem pacis et caritátis Dóminum nostrum Iesum Christum, cum quo tibi est una et cœquális esséntia in unitáte Spíritus Sancti regnántis, Deus, in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Dios, por el autor de la paz y del amor, nuestro Señor Jesucristo, con el cual vives en una sola e igual esencia en la unidad del Espíritu Santo que reina, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

  Inicio página

Illatio / Acción de gracias

Dignum satis et iustum est, ut tibi Dómino nostro laudes et grátias in quantum póssumus referámus, qui beatíssimum Tyrsum prævenísti in benedictióne grátiæ tuæ, osténdens illi in ténebris lumen, et perfectiónem grátiæ post labórem.
Étenim te opitulánte plumbátis túnditur, nec terrétur, crúreque fracto poténtius roborátur.
Hunc gracilióres lori ligatúræ non díssipant, hunc pértinax furor uncínis acutíssimis non éxcæcat.
Hic in frustra decérpi iussus gládio constans, hic in paráto sibi torréntis plumbi supplício invenítur exsúltans, quod in illis retórserit virtus tua torméntum, qui sibi vénerant illatúri supplícium.
Is quippe vir ad manifestándam glóriam poténtiæ tuæ, Deus, cárceris revínctus ergástulo, mirábili progréssu stipátus collegio edúcitur Angelórum.
Nam cum intempésta nocte, loco quo detinebátur multitúdo supernórum inrúeret cívium, íllico óstia cárceris reserántur, et súbito novum refúlsit illo in loco ad honórem mártyris lumen, quod ónera catenárum eius dissólveret.

Ductóribus deínde Ángelis, lúmine præcedénte, baptísmum tuum susceptúrus iter aggréditur, usque dum pervéniret ad locum, quo cæléstis fontis lavácro tingerétur.
Et mérito tália susceptúrus tali lúminis claritáte anteítur, ut qui nívei fontis purificándus esset ex gúrgite, cælésti lætarétur obséquio præcedénte.
Innovátus post inde unda cælésti rédditur cárceri purificátus ex lavácro, consummáto potitúrus triúmpho.

Hunc eúntem quia custódes cárceris non vidérunt, regrediéntem miráti sunt; unde in feróci ánimo concitáti, cárcerem disrúpti prosíliunt, vindíctam cum gládiis illatúri.
Sed mox illæsum quem fíxerant ut reperérunt sigíllum, íllico procax insánia mitigátur, et suos vagínis gládios condidérunt; próprios audítus suspendéntes in canóram mártyris vocem, cum te idem athléta tuus novo cárminis collaudáret, ita proclámans atque dicens:

Es digno y justo que te alabemos y te demos gracias, Señor nuestro, hasta donde alcancen nuestras posibilidades.
Tú previniste a san Tirso con la bendición de tu gracia, mostrándole la luz en medio de las tinieblas, y la gracia perfecta después de sus sufrimientos.
Por tu ayuda no se atemoriza cuando es azotado con látigos de plomo, rota la rodilla, cobra mayores fuerzas.
Las más flexibles ligaduras de cuero no le sujetan, no le ciega el furor más tenaz, con sus garfios agudísimos.
Cuando disponen cortar con la espada trozos de su carne, permanece constante, parece alegre cuando se disponen a aplicarle el tormento del plomo fundido, como si supiera que tu poder puede volver el tormento contra los que habían venido a aplicarlo.
Este varón, para manifestar, oh Dios, la gloria de tu Majestad, estando firmemente atado en el ergástulo de la cárcel, por admirable prodigio, sale unido a un grupo de ángeles.
A altas horas de la noche, llega al lugar en donde estaba preso, una multitud de ciudadanos celestiales, se abren al momento de par en par las puertas de la cárcel, y de repente refulge en aquel lugar una luz nueva, mientras se sueltan las cadenas que sujetan al mártir.

Luego lo conducen los ángeles, con la luz por delante, iniciando el camino de su preparación al bautismo, hasta llegar al lugar donde tenía que bautizarse.
Con razón precede tal luminosa claridad al que tales cosas había de recibir, para que al llegar a ser purificado con el agua de la limpia fuente, se acercara gozoso por el celeste obsequio ya recibido.

Renovado por el agua celestial, vuelve enseguida a la cárcel, purificado por el bautismo, para recibir su triunfo.
Y es entonces cuando los guardianes, que no le habían visto salir, se sorprenden de verle volver, por lo que, llevados de su ferocidad, se lanzan a arrasar la cárcel y vengar la huída de los presos.
Pero al encontrar intacto el sello que habían puesto, se aplaca la atrevida locura y vuelven sus espadas a las vainas, quedando entonces suspensos de la sonora voz del mártir, que te alababa con un cántico nuevo, diciendo:

Inicio página

Post Sanctus / Oración después del Sanctus

Vere sanctus, vere in excélsis admirábilis et præclárus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus, qui beatíssimum mártyrem suum Tyrsum prius martýrio consecrávit quam lavácro, prius fide, quam regeneratióne, prius étiam supplício, quam baptísmo; osténdens illi inter pœnas constántiam, inter cárceres lúmina, inter adversántes vindíctam, cum cæsóres suos ante pœna consúmeret, quam ipsum pœnáliter lacerárent, ante cædéntes defícerent, quam cæso vitam extínguerent.

Is étenim incomprehensíbili sinus tui illustrátus arcáno, trino persecútus iúdice vita non cáruit, in qua tamen ludibriósum eórum finem ante prædíxit.
Sicque eos horríbili mortis éxitu cítius præmísit ad pœnam, quam sibi extorquérent vitam.
Deínde tuis adiútus, omnípotens Pater, iudíciis, plácito tibi témpore sacrátum consignávit spíritum, quem inter advérsa mundi constántia serváverat illæsum páriter et invíctum.

Unde te in huius mártyris sollémni festo rogámus, ut précibus ipsíus dones tibi confiténtibus véniam.

Quia tu es Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Verdaderamente es santo, verdaderamente admirable, y celebrado en las alturas, nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que consagró a su santo mártir Tirso, antes con el martirio que con la bautismo, antes con la fe que con la regeneración, antes con el suplicio que con el sacramento del agua, enseñándole la constancia en los tormentos, las luces en medio de las cárceles, el castigo para sus adversarios, cuando a los aserradores les consumió el trabajo antes de que pudieran lacerarle: se cansaron los asesinos antes de acabar con la vida del condenado.

A Tirso, pues, iluminado con el incomprensible arcano de tu sabiduría, acosado por tres jueces, no se le acabó la vida antes de que pudieran predecirles el desastroso fin que habían de tener.
Después, con tu ayuda, Padre omnipotente, te entregó su espíritu en tiempo propicio, aquel espíritu que la constancia había mantenido ileso y al mismo tiempo invicto, ante las adversidades del mundo.

Por eso te rogamos en la fiesta solemne de este mártir, que por sus preces otorgues el perdón a todos los que te confiesan.

Porque tú eres Señor y Redentor eterno.

Inicio página

Post Pridie / Invocación

Prospíciens de excélso sancto tuo, summe Deus, hæc holocáusta placátus atténde, qui beatíssimum Tyrsum delátis Angelórum obséquiis, et in cárcere visitásti, et ex profúndo maris eripuísti.
Quo omnes nos, qui ex his sacraméntis libavérimus, cunctis véniam impetrántes, et inter istíus mundi fluctus tuórum Angelórum custódiis muniámur, et remuneratúri a te de huius vitæ cárcere exeámus.

R/.
Amen.

Acoge complacido, Dios altísimo, estos holocaustos, mirándolos desde tu excelso santuario, como visitaste en la cárcel a San Tirso, con los regalos de los ángeles, y le sacaste de las profundidades del mar.
Así todos nosotros, cuando participamos de estos sacramentos, obtengamos el perdón, nos sintamos protegidos con la custodia de los santos ángeles mientras vivimos en este mundo, y salgamos luego de la cárcel de esta vida, para alcanzar de ti el premio.
R/. Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

Inicio página

Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Deus, cuius magnitúdinis fuit, ut contra natúram beatíssimus martyr tuus líberanm de sub aquis emítteret vocem, cum constipáto cápíte cervíce tenus vase pelvis arctátus consísteret; líbera nos de aquis multis et de manu fíliórum alienórum.
Quo lingua nostra ab undis odiórum sit éxtera, et in sola sibi tui nóminis confessióne suffíciat, ita proclámans e terris:
Solo a tu Majestad hay que atribuir, oh Dios, que este mártir tuyo, contra las leyes naturales, emitiera libremente su voz debajo de las aguas, cuando tenía su cabeza sujeta, sumergida en un caldero; líbranos de las inundaciones y de la mano de los extranjeros.
Así nuestra lengua quedará fuera de las oleadas del odio, y se bastará a sí misma al confesar solamente tu nombre, proclamando desde la tierra.

Inicio página

Benedictio / Bendición

Omnípotens Deus, qui beatíssimum Tyrsum ante fide prævénit quam lavácro, et fídei dono et baptísmi vos consérvet ac muníficet sacraménto.
R/.
Amen.

Dios omnipotente, que previno a San Tirso con la fe antes que con el bautismo, os conserve a vosotros en el don de la fe y del bautismo, aumentando vuestra gracia en este sacramento.
R/. Amén.

Quique corpus eius nec serra dívidi passus est, nec gládio desecári, a grémio matris Ecclésiæ nulla vos patiátur occasióne divélli.
R/. Amen.

Él, que no consintió que su cuerpo fuera dividido con una sierra, ni cortado con una espada, no permita que en ninguna ocasión quedéis apartados del gremio de la madre Iglesia.
R/. Amén.

Ut cum illis cívibus post hanc vitam mereámini habére consórtium, quorum hic prædíctus martyr méruit inveníre obséquium.
R/.
Amen.

Para que después de esta vida podáis alcanzar la compañía de aquellos ciudadanos del cielo, que acompañaron y consolaron a nuestro mártir.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia de Dios, nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Completuria / Oración conclusiva
Dómine, Deus omnípotens, qui es vita et salus fidélium, quem ventúrum iúdicem crédimus verum, esto nobis propítius.
Et qui hanc oblatiónem pro nostra nostrorúmque salúte, vel pro expiatióne nostrórum peccatórum, in honórem sancti mártyris tui Tyrsi tibi obtúlimus, misericórdiæ tuæ opem in nos diffúndi sentiámus.
Ut qui iam refécti sumus ad mensæ tuæ convívium, dono tuo múneris, cónsequi mereámur præmium sempitérnum.

R/. Amen.

Señor, Dios todopoderoso, que eres vida y salvación de los fieles: creemos que has de venir como juez verdadero.
Sé propicio con nosotros, para que sintamos que el auxilio de tu misericordia se derrama sobre nosotros, que hemos ofrecido esta oblación por nuestra salvación y la de los nuestros, y por la expiación de nuestros pecados, en honor de tu santo mártur Tirso; y así, los que nos hemos alimentado en el banquete de tu mesa, merezcamos conseguir como don de tu generosidad, el premio eterno.
R/. Amén.

Per misericórdian tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

Inicio página


1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum II (pp. 263-270) y del Liber Commicus II (pp. 98; 213-215, 216-218 y 219-221). Los textos bíblicos en español están tomados de la Sagrada Biblia, versión oficial de la Conferencia Episcopal Española. BAC, Madrid 2011. Traducción de la eucología: Balbino Gómez-Chacón y Díaz Alejo, Misal Hispano-Mozárabe. Tomo II, traducción inédita facilitada en octubre de 2015 por un colaborador del P. Balbino para su publicación en La Ermita.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Eclo 14,1-2.22; 15,1-3.4b-6. N. de La Ermita.

3. Sal 20, 4b.2-3. N. de La Ermita.

4. Mt 16,24-26a; Lc 9,26-27. N. de La Ermita.

 

 

Índice LiturgiaInicio página

© La Ermita. España MMXIV-MMXV