La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa de la Degollación de los Niños

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


 

Prælegendum / Canto de entrada Cf. Lam 4,7; Sal 106,6
Candidáti sunt nazaræi tui, Sion, supra nivem comparáti; saphíro pulchrióres invénti sunt, dedérunt glóriam Deo, allelúia, allelúia. Más que la nieve tus príncipes brillaban, Sión, su aspecto era de zafiro, y dieron gloria a Dios, aleluya, aleluya.
V/. Et clamavérunt ad Dóminum cum tribularéntur, et de necessitátibus eórum liberávit eos.
R/. Dedérunt glóriam Deo, allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto, in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Dedérunt glóriam Deo, allelúia, allelúia.
V/. En su angustia gritaron al Señor, y él los libró de sus apuros.
R/. Y dieron gloria a Dios, aleluya, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Y dieron gloria a Dios, aleluya, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Glória nostra et salus nostra, virtus atque iustítia, Dómine Deus omnípotens, fac nos tibi plácita sanctórum tuórum in sorte gaudére, et illic laudes tuas rectórum more pérpetim decantáre.
R/. Amen.
Señor Dios omnipotente, nuestra gloria, nuestra salvación, nuestra fortaleza y perfección, te rogamos nos concedas la alegría de participar en esta fiesta de tus santos, que tanto te complace, y por ello cantar para siempre tus alabanzas, como corresponde a los justos.
Auxiliánte sua misericórdia, qui vivit cum Deo Patre, et regnat cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por el auxilio de la misericordia de aquel que vive con Dios Padre, y reina con el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Jer 31,15-20
Léctio libri Ierémiæ prophétæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del profeta Jeremías.
R/. Demos gracias a Dios.

Hæc dicit Dóminus:

«Vox in Rama audíta est
lamentatiónis, luctus et fletus
Rachel plorántis fílios suos
et noléntis consolári super eis, quia non sunt».

Hæc dicit Dóminus:
«Quiéscat vox tua a plorátu,
et óculi tui a lácrimis,
quia est merces óperi tuo,
ait Dóminus,
et reverténtur de terra inimíci.
Et est spes novíssimis tuis,
ait Dóminus,
et reverténtur fílii ad términos suos.

Áudiens audívi Éphraim transmigrántem:
“Castigásti me, et erudítus sum
quasi iuvénculus indómitus;
convérte me, et convértar,
quia tu Dóminus Deus meus.
Postquam enim convertísti me,
egi pæniténtiam;
et postquam ostendísti mihi,
percússi femur meum;
confúsus sum et erúbui,
quóniam sustínui oppróbrium adulescéntiæ meæ”.

Estne fílius honorábilis mihi Éphraim
aut puer delectábilis,
quia ex quo locútus sum de eo,
adhuc recordábor eius?
Idcírco conturbáta sunt víscera mea super eum:
míserans miserébor eius»,
ait Dóminus.

R/. Amen.

Esto dice el Señor:

Un grito se ha oído en Ramá,
un lamento, llanto amargo:
es Raquel, que llora a sus hijos,
y no quiere consolarse de sus hijos
porque ya no existen.
Esto dice el Señor:
Deja de lamentarte,
seca el llanto de tus ojos,
porque hay compensación para tu pena:
volverán del país enemigo.
Hay esperanza para tu descendencia:
tus hijos volverán a su tierra.
Escucho, escucho el lamento de Efraín:
«Me has castigado,
y he sufrido el castigo
como novillo indómito;
haz que vuelva y volveré,
pues tú eres el Señor, mi Dios.
Sí, después de mi desvío
me has arrepentido,
he comprendido
y me he golpeado el pecho.
Estoy humillado, lleno de vergüenza;
mi juventud ha sido un escándalo,
y ahora soporto las consecuencias».
¿Es para mí Efraín un hijo tan querido,
un niño que hace mis delicias?
Pues cada vez que lo amenazo
me vuelvo a acordar de él,
se me conmueven las entrañas
y tengo compasión de él
-dice el Señor-.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 78,10.3
Víndica, Deus, sánguinem famulórum tuórum qui effúsus est. Venga, oh Dios, la sangre derramada por tus siervos.
V/. Effundérunt sánguinem eórum velut aqua in circúitu Ierúsalem, et non erat qui sepelíret.
R/. Sánguinem famulórum tuórum.
V/. Han vertido su sangre como agua por todo Jerusalén, y no hay quien los entierre.
R/. La sangre derramada por tus siervos.

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Apostolus / Apóstol Hb 2,9-3,2
Epístola ad Hebræos.
R/. Deo grátias.
Epístola a los hebreos.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Eum autem, qui paulo minus ab ángelis minorátus est, vidémus Iesum propter passiónem mortis glória et honóre coronátum, ut grátia Dei pro ómnibus gustáverit mortem.

Decébat enim eum, propter quem ómnia et per quem ómnia, qui multos fílios in glóriam addúxit, ducem salútis eórum per passiónes consummáre. Qui enim sanctíficat et qui sanctificántur, ex uno omnes; propter quam causam non erubéscit fratres eos vocáre dicens: «Nuntiábo nomen tuum frátribus meis, in médio ecclésiæ laudábo te»; et íterum: «Ego ero fidens in eum»; et íterum: «Ecce ego et púeri, quos mihi dedit Deus».

Quia ergo púeri communicavérunt sánguini et carni, et ipse simíliter participávit iísdem, ut per mortem destrúeret eum, qui habébat mortis impérium, id est Diábolum, et liberáret eos, qui timóre mortis per totam vitam obnóxii erant servitúti.

Nusquam enim ángelos apprehéndit, sed semen Abráhæ apprehéndit. Unde débuit per ómnia frátribus similári, ut miséricors fíeret et fidélis póntifex in iis, quæ sunt ad Deum, ut repropitiáret delícta pópuli; in quo enim passus est ipse tentátus, potens est eis, qui tentántur, auxiliári.

Unde, fratres sancti, vocatiónis cæléstis partícipes, consideráte apóstolum et pontíficem confessiónis nostræ Iesum, qui fidélis est ei, qui fecit illum.

R/. Amen.

Hermanos:

Pero al que fue rebajado un poco con relación a los ángeles, Jesús, le vemos coronado de gloria y dignidad por haber sufrido la muerte; de modo que, por la gracia de Dios, gustó la muerte en beneficio de todos.

Convenía, en efecto, que aquel por quien y para quien todo fue hecho, queriendo llevar a la gloria un gran número de hijos, hiciese perfecto, mediante los sufrimientos, al jefe que debía guiarlos a la salvación. Porque el santificador y los santificados tienen todos el mismo origen. Por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos, diciendo: «Anunciaré tu nombre a mis hermanos, en plena asamblea te alabaré». Y además: «En él pondré mi confianza». Más todavía: «Aquí estoy yo con los hijos que Dios me ha dado».

Pues de la misma manera que los hijos participan de la misma carne y sangre, también él participó de modo parecido, para reducir a la impotencia mediante la muerte a aquel que tiene el imperio de la muerte, es decir, al diablo, y libertar a todos aquellos que, por miedo a la muerte, estaban sometidos durante toda su vida a la esclavitud.

Porque, ciertamente, no vino en auxilio de los ángeles, sino que vino en auxilio de la descendencia de Abrahán. Por lo cual debió hacerse en todo semejante a sus hermanos, para convertirse en sumo sacerdote misericordioso y fiel ante Dios, para alcanzar el perdón de los pecados del pueblo. Pues por el hecho de haber sufrido y haber sido probado, está capacitado para venir en ayuda de aquellos que están sometidos a la prueba.

Por eso, hermanos, miembros del pueblo de Dios, partícipes de una vocación celeste, considerad al apóstol y sumo sacerdote de la fe que profesamos, a Jesús, modelo de fidelidad a Dios, que le dio tal nombramiento.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Mt 2,16-23 (2)
Léctio sancti Evangélii secúndum Matthæum.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Heródes videns quóniam illúsus esset a Magis, irátus est valde et mittens occídit omnes púeros, qui erant in Béthlehem et in ómnibus fínibus eius, a bimátu et infra, secúndum tempus, quod exquisíerat a Magis. Tunc adimplétum est, quod dictum est per Ieremíam prophétam dicéntem: «Vox in Rama audíta est, plorátus et ululátus multus: Rachel plorans fílios suos, et nóluit consolári, quia non sunt».

Defúncto autem Heróde, ecce appáret ángelus Dómini in somnis Ioseph in Ægýpto dicens: «Surge et áccipe púerum et matrem eius et vade in terram Ísrael; defúncti sunt enim, qui quærébant ánimam puéri».

Qui surgens accépit púerum et matrem eius et venit in terram Ísrael. Áudiens autem quia Archeláus regnáret in Iudæa pro Heróde patre suo, tímuit illuc ire; et admónitus in somnis, secéssit in partes Galilææ.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Herodes, al ver que los magos se habían burlado de él, montó en cólera y mandó matar a todos los niños de Belén y de todo su territorio, de dos años para abajo, según el tiempo que había calculado por los magos. Y se cumplió lo que había dicho el profeta Jeremías: «Una voz se oyó en Ramá, llanto y lamento grande. Es Raquel que llora a sus hijos y no quiere ser consolada, porque ya no existen».

Al morir Herodes, un ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre y vuelve a la tierra de Israel, porque han muerto los que atentaban contra la vida del niño».

Él se levantó, tomó al niño y a su madre y se fue a la tierra de Israel. Pero, al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí y, avisado en sueños, se retiró a la región de Galilea.

R/. Amén.

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Laudes Sal 25,6
Allelúia. Aleluya.
V/. Lavábo inter innocéntes manus meas, et circúmdabo altáre tuum, Dómine.
R/. Allelúia.
V/. Lavo mis manos en señal de inocencia, para dar vueltas en torno a tu altar, Señor.
R/. Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Ap 7,9-10; 6,11
Allelúia. Palmæ fúerunt in mánibus sanctórum, et magno clamóre canébant:
Salus Deo nostro sedénti supra thronum in sæcula sæculórum.
Aleluya. Estaban con palmas en sus manos, y gritaban con voz potente:
La victoria es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, por los siglos de los siglos.
V/. Allelúia. Datæ sunt eis stolæ albæ, et dictum est ad eos:
Requiéscite brevi témpore ut compleátur númerus sanctórum.
R/. In sæcula sæculórum.
V/. Aleluya. Dieron a cada uno una vestidura blanca, y les dijeron que tuvieran paciencia aún por un poco de tiempo, hasta que se completase el número de sus compañeros.
R/. Por los siglos de los siglos.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Cathólicam dilectíssimi fratres, religiósa fides ádmonet pietátem interémptis pro Christo infántibus cultum exhibére, non luctum, honóris impéndere cæremónias, non dolóris, sacraméntis dare vota, non lácrimis; quia ipsum mortis causam hábeant, quem corónam, ipsum ódio constet interésse, quem præmio.

Recte enim in illis a credéntibus laudabátur, inter quos a persequéntibus quærebátur.
Étiam nocéntes Christum non putábant esse nisi inter innocéntes; cum tamen hoc non habéret venerátio pro fide, sed æstimátio pro ætáte.
Quos incérto fálsitas perdébat, hos pro certo véritas acquirébat; ubi crudélitas impietátis errábat, ibi hóstiam suam Salvatóris píetas agnoscébat.

Sciéntes ígitur illos sic mélius moriéndo crevísse, et quod tunc annis défuit, nunc méritis deésse, rogémus, ut qui sub persecutórum mánibus períre parvuli non dubitántur, in supplicántium précibus dignéntur interveníre perfécti.
R/. Amen.

Hermanos queridos: nuestra fe religiosa advierte a nuestra católica piedad que a los niños muertos por Cristo, no hay que llorarlos, sino venerarlos, dedicarles ceremonias de honor y no de dolor, ofrecerles nuestros votos con los sacramentos, y no con lágrimas, porque han muerto por el que les corona, y deben su premio al que los acosa con su odio.

Pues los creyentes alaban en ellos al mismo que entre ellos busca el perseguidor.
Los que querían dañar a Cristo no pensaban que pudiera hallarse sino entre los inocentes, aunque no hicieran con ello una manifestación de fe, sino simple deducción, considerada su edad.
A los que perdía la falsedad por su incertidumbre, los ganaba la verdad con su certeza; donde se equivocaba la impía crueldad, allí la piedad del Salvador reconocía una víctima agradable.

Sabiendo, pues, que ellos, muriendo, han alcanzado un crecimiento mayor, y lo que entonces les faltó en años, no les falta ahora en cuanto a los méritos, roguemos que quienes, siendo niños, hallaron la muerte a manos de sus verdugos se dignen perfeccionar las preces de los que les invocamos.
R/. Amén.

Per ineffábilem bonitátem tuam, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu inefable bondad, Dios nuestro, que vives, y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Deus, cuius misericórdia per utrúmque sexum per omnem currit ætátem, ita plúrimum infántibus afféctum patérnæ pietátis indúlgens, ut párvulos nec ab Ægýpto tenéri síneres, nec ab evangélio prohibéri, dum in lege cum pátribus eváderent mundum, et in grátia cum perféctis vocaréntur ad regnum, atque institutióne doctrínæ innocéntia expers mali forma inducerétur exémpli; dona nobis fámulis tuis, ut malítiæ víribus defæcátis, in usum concupiscéntiæ carnális inválidi, docíbilem servémus disciplínis spiritálibus voluntátem.

Quo mens, nec rígida nec superba, sic sit blanda ne fácilis, sic ínnocens, ne impúdens, sic húmilis ne imbecíllis; quátenus matúro discretiónis iudício, sic suffíciat probáre quod pláceat, ut affectáre nésciat quod delínquat, atque ita salúbrem sumat temperántiam moderánte consílio, ut et simplicitátem imitétur infántium, et fortitúdinem víndicet pugnatórum.
R/. Amen.

Dios, cuya misericordia se derrama sobre todo sexo y sobre toda edad, que manifiestas sobre estos niños el gran afecto de tu piedad paterna, lo mismo que no quisiste que los niños se quedaran retenidos en Egipto, ni que dejasen de figurar en el Evangelio, igual bajo la ley, cuando sus antepasados se evadían de aquel mundo, como en el reino de la gracia, al ser llamados al Reino con los perfectos.
Y así en la enseñanza de la doctrina cristiana, la inocencia que no conoce el mal nos fuera presentada como ejemplo.
Concede a tus siervos, que, libres de la fuerza del mal, limitados en el abuso de la concupiscencia de la carne, guardemos la voluntad dócil a la disciplina espiritual.

Así el alma, ni rígida ni soberbia, sea blanda sin ser fácil, inocente sin imprudencia, humilde, pero no débil; que por el maduro juicio de la discreción, se baste para probar lo que le agrada, y repruebe lo que puede llevarla a pecado, aceptando con recto criterio la saludable templanza, para imitar la sencillez de los niños, y superar la fuerza de los que nos combaten.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Deus omnipoténtiæ ac benignitátis, Deus misericórdiæ atque pietátis, qui bethleemíticæ plebi ac domínicæ civitáti pro temporálibus ærúmnis gáudia ætérna tribuísti, ut Rachel sancta plorans fílios suos, quæ proferébat ex dolóre luctum, nollet ex consolatióne solátium, quia licet viderétur de præsénti infántium amissióne contérrita, erat tamen beáta ac de mártyrum perpetuitáte secúra; da cunctis, Dómine, in hoc loco consisténtibus et univérsæ plebi istíus loci ut sic hábeant ex sanctæ vitæ conversatióne palmam, sicut habuérunt párvuli ex passióne victóriam; quo eórum méritis et salus vivéntium, et defunctórum réquies impetrétur.
R/. Amen.
Dios omnipotente y benigno, Dios de la misericordia y del perdón, que al pueblo de Belén, la ciudad del Señor, le otorgaste los gozos eternos, a cambio de las molestias temporales, como a la santa Raquel, que al llorar a sus hijos, manifestando el dolor en su llanto rechazaba el consuelo, pues aunque parecía profundamente conturbada por la reciente pérdida de sus niños, era sin embargo dichosa, por la seguridad de la pervivencia de los mártires.
Concede, Señor, a todos los que están en este lugar y a todo el pueblo que aquí vive, que alcancen el premio correspondiente a una vida santa, lo mismo que estos niños obtuvieron la victoria por su pasión.
Así, por sus méritos, se logrará la salud de los que viven y el descanso para los difuntos.
R/. Amén.
Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Deus, qui martýrio innocéntium parvulórum triumphálem hunc diem esse fecísti, et exémpla ad augéndam Ecclésiæ tuæ fidem proficiéntibus tribúere dignátus es, dum beatíssimi infántes illi étiam passiónem hódie prompte vicérunt; da huic pópulo tuo nómini consecráto per consímilis grátiæ admiratiónem meritórum simílium dignitátem; ut qui hanc sanctórum infántium beatitúdinem proféctu fídei et pacis semper ascéndat.
R/. Amen.
Dios, que por el martirio de los Niños Inocentes, hiciste que este fuera un día de triunfo, y te has dignado mostrar a los que ya van avanzados en el camino de la vida ejemplos para aumentar la fe de tu Iglesia, como los que nos dan aquellos santos infantes, soportando por ti, tal día como hoy, su martirio con pronta diligencia; concede a este pueblo que se honra con tu nombre, conseguir una dignidad semejante en mérito, por un semejante aprecio de la gracia, de forma que celebrando en honor de tu santo nombre esta festividad de los Santos Niños, se acerquen, por el crecimiento en la fe y en la paz, a la felicidad gloriosa de los mismos.
R/. Amén.
Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera caridad indivisible; tú que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, omnípotens Pater, nos tibi grátias ágere semper, et Iesu Christo, Fílio tuo, Dómino nostro; cuius suscéptæ in carne nativitátis infántiam sic rex ímpius ac profánus expávit, ut cogerétur metuére quem non merebátur agnóscere, et habéret consciéntia deiécta treméndum quem non habébat supérbia peritúra subiéctum.
Hic ipsum speciáliter perímere volens, quo inveníri posset ignárus, omnes infántes iussit intérfici, si fortúitu usque ad ipsíus caput membris pereúntibus pervenírent, et regálem necem vagántis gládii fúnera prebéia compíngeret.

Sic decépti furóris insánia fecit mártyres esse per mortem, qui adhuc confessóres non erant per ætátem; et ubi non accéssit possibílitas iudicándi, cessit felícitas pereúndi.
Christum ígitur in ómnium viscéribus cæca lictóris manus mucróne quærébat, et cum non inveníret ignorántia quem interrogáret, non discernébat imprudéntia quem feríret.
Erat decrétus ad occidéndum, qui non erat idóneus ad loquéndum; sed nihil laudis dérogat infántibus non loquéntibus; plus est enim causa clamáre, quam lingua.
Nec præiúdicat, quod illis défuit sermo, quos constat perísse pro Verbo; dócuit esse vocem sánguinis mors fratérna.
Infántiam, quam intelléctus non ádiit, éxitus corónavit.

O nefándi furóris immánitas.
Ipso quo perimebátur vúlnere portabátur occíssus; et ténerum pendébat cadáver in cápulum, plus lactis égerens, quam cruóris.
Sic dúlcia Christi úbera parvulórum lábia suxérunt; et qui tunc non póterant discérnere quid sitírent, nunc habent in gáudio quod bibérunt.
Unde mérito tibi, Dómine, omnes Ángeli non cessant clamáre, ita dicéntes:

Es digno y justo, Padre omnipotente, que siempre te demos gracias, lo mismo que a Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, cuya infancia, asumida en su nacimiento según la carne, conturbó de tal manera al rey impío y profano, que le obligó a temer a quien no merecía conocer, y a considerar peligroso en su conciencia rastrera al que no podía dominar en su soberbia detestable.
Mandó matar a todos los niños porque desconocía al que especialmente quería que muriese, a ver si, por casualidad, matando a los miembros llegaba a su cabeza, y la espada, de uno en otro, unía en la muerte al rey y a los hijos del pueblo.

Así, la locura del furor burlado, convirtió en mártires a los que todavía, por su edad, no eran confesores, y los que no alcanzaron la edad de la discreción, sí llegaran a una muerte gloriosa.
La ciega mano del esbirro buscaba con su puñal a Cristo en las entrañas de todos, y el que en su ignorancia no encontraba a quien interrogar, en su jactancia no discriminaba a quien hería.
El decreto decía que se matara a todos los que no hablasen, pero ello no resta mérito a los infantes, los que no hablaban todavía, pues es más importante clamar con la razón que con la lengua.
No es desdoro que les faltara la palabra, cuando es patente que perecieron por la Palabra, y su muerte puso de manifiesto que existe una voz de la sangre.
El éxito coronó a la infancia, que no había alcanzado el uso de la razón.

¡Oh crueldad del furor nefando!
El mismo golpe que le mataba se llevaba por delante a la criaturita, y el tierno cadáver se quedaba colgando de la empuñadura, derramando más leche que sangre.
Así los labios de los niños mamaron de los dulces pechos de Cristo, y los que entonces no pudieron saber en qué consistía su sed, ahora tienen su gozo en lo que bebieron.
Con razón, pues, Señor, todos los ángeles no cesan de aclamarte, diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus, vere benedíctus es, Nazaréne, qui ex ore infántium perfecísti laudem, ut non humána sed divína conféssio nascerétur, et  immatúra loquéndi ætas agnósceret, quem períti lege nescírent.

Christum Dóminum ac Redemptórem ætérnum.

Verdaderamente eres santo, verdaderamente bendito, Nazareno, que de la boca de los infantes sacaste una alabanza perfecta, obteniendo de ellos una confesión no humana, sino divina; y la edad inmadura para hablar conociera lo que ignoraban los peritos de la ley:

Cristo, Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Tibi soli, Christe Dómine, a nobis glória et honor, gratiarúmque áctio datur, qui fecísti párvulos per ignótam témporis mortem perveníre ad æternitátis beátæ hereditátem; qui glorificátus es mélius in eórum sánguinis voce, quam in ætátis professióne; apud quem non est quæsíta cognítio ratiónis, in quibus coronáta est matéria parvitátis.

Tríbue proínde nobis, illis interveniéntibus, et deésse in quo male sumus, et adésse in quo semper bene tecum vivámus.
R/.
Amen.

A ti solo, Cristo Señor, te dedicamos la gloria y el honor y la acción de gracias, pues hiciste que los niños de Belén, por una muerte temporal que desconocían, llegaran a la herencia de una eternidad dichosa.
Tú que fuiste glorificado mejor en la voz de su sangre que en la profesión de la edad madura; que no buscaste en ellos el uso de razón, sino que coronaste en ellos el hecho de su pequeñez, concédenos, por su intercesión, que no haya en nosotros nada malo y sí, siempre, todo lo que puede llevarnos a vivir contigo.
R/. Amén.
Te præstánte, Dómine, Iesu Christe, qui cum Patre et Spíritu Sancto, unus per ómnia Deus, hæc ómnia nobis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor Jesucristo, que con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios, creas todas estas cosas para nosotros, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Fratres caríssimi, mártyrum parvulórum exémpla íncitent nos ad virórum fórtium acta.
Et sicut illórum vox sánguinis clamávit ad Deum, ita nos uníta pietátis voce exclamémus ad cælum, et dicámus:
Hermanos queridos: que los ejemplos de los niños mártires nos inciten a acciones propias de varones fuertes.
Y como la voz de la sangre de ellos clamó al cielo, también clamemos nosotros, unánime y piadosamente, diciendo.

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Benedictio / Bendición
Dóminus Iesus Christus, cui parvulórum non vox ætátis, sed effúsio sánguinis laudem dedit, clamórem vestræ confessiónis miserátus atténdat.
R/. Amen.
El Señor Jesucristo que no fue alabado por las voces de los párvulos, sino por su sangre derramada, atienda misericordioso el clamor de vuestra confesión.
R/. Amén.
Quique illos moriéndi actióne, non expugnatiónis certámine coronávit, ipse det vobis contra ómnia spiritália nequítiæ gloriári spiritáli victória.
R/. Amen.
El que los coronó por el simple hecho de morir, no porque resultaran vencedores en su lucha, os conceda gloriaros en la victoria espiritual contra todos los espíritus malignos.
R/. Amén.
Et qui illos non ex ætáte, sed ex sánguine consecrávit, ipse vos non pro ópere condémnet, sed pro sua miseratióne iustíficet.
R/. Amen.
Y el que consagró a los Niños, no por su edad, sino por su sangre, no os condene a vosotros por vuestras obras, sino que os justifique por su misericordia.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Dios, nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva

Precámur, Dómine Iesu Christe, ut explétis sacrificiórum mystériis, quique nunc spirituális vitæ aliméntum ab Incarnatióne suscépimus, ineffabílibus delíciis cum tua apparúerit glória satiémur.
R/. Amen.

Te rogamos, Señor Jesucristo, que, acabados los misterios de este sacrificio, los que ahora recibimos de la Encarnación el alimento de la vida espiritual, quedemos saciados de delicias inefables, cuando se produzca tu aparición gloriosa.
R/. Amén.
Quia tuum est impérium, benedíctus Deus qui ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tuyo es el imperio, Dios bendito, que todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum II (pp. 206-213) y del Liber Commicus II (pp.84-87). Traducción de la eucología: Balbino Gómez-Chacón y Díaz Alejo, Misal Hispano-Mozárabe. Tomo II, traducción inédita facilitada en octubre de 2015 por un colaborador del P. Balbino para su publicación en La Ermita.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Según la Neovulgata: Mt 2,16-22.

 

 

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