La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa de Santa Leocadia, virgen y confesora

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe

 


 

Prælegendum / Canto de entrada Eclo 47,9; Sal 9,2
In omni ópere suo dedit confessiónem sanctam, allelúia, verbum glóriæ; et in corde suo hymnum dixit, allelúia. En todas sus acciones daba gracias, aleluya, alabando la gloria del Dios altísimo: entonando salmos cada día, aleluya.
V/. Confitébor tibi, Dómine, in toto corde meo, narrábo ómnia mirabília tua.
R/.
Verbum glóriæ; et in corde suo hymnum dixit, allelúia.
V/.
Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto, in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Verbum glóriæ; et in corde suo hymnum dixit, allelúia.
V/. Te doy gracias, Señor, de todo corazón, proclamando tus maravillas.
R/.
Entonando salmos cada día, aleluya.
V/.
Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/.
Entonando salmos cada día, aleluya.

Inicio página

Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Deus, qui scélera nostra figméntis opérta denúdas, qui incérta dúbiis, et occúlta cógnitis, consúlta pietáte tradúcis, ut noxietáte pródita, aspérgas nos rore misericórdiæ, et velut nivem deálbes; da viæ correptiónem, avérte quæsumus fáciem tuam a peccátis nostris, et omnes iniquitátes nostras delens, ínnova víscera nostra Spíritus tui Sancti infusióne.
Quo tali habitatóre gaudéntes aperiámus iúgiter lábia nostra ad annuntiándam laudem tuam.

R/.
Amen.

Dios, que pones al descubierto nuestras faltas por bien disimuladas que las tengamos y con tu clemencia, nos llevas de lo incierto a lo dudoso y de lo oculto a lo averiguado de forma que, poniendo la maldad al descubierto, nos lavas con el rocío de tu misericordia, dejándonos blancos como la nieve; endereza nuestro camino, no mires nuestros pecados, borra todas nuestras iniquidades, renueva nuestro interior con la infusión de tu Santo Espíritu.
Así, gozando de la presencia de tal morador, abramos constantemente nuestros labios para cantar tus alabanzas.
R/. Amén.

Per ineffábilem bonitátem tuam, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu inefable bondad, Dios nuestro, que vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Jer 31,2-7
Léctio libri Ieremíæ prophétæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del profeta Jeremías.
R/. Demos gracias a Dios.
Hæc dicit Dóminus:

«Invénit grátiam in desérto pópulus, qui remánserat a gládio; vadet ad réquiem suam Ísrael».
De longe Dóminus appáruit mihi:
«In caritáte perpétua diléxi te;
ídeo attráxi te in misericórdia.
Rursúmque ædificábo te, et ædificáberis,
virgo Ísrael;
adhuc ornáberis týmpanis tuis
et egrediéris in choro ludéntium.
Adhuc plantábis víneas in móntibus Samaríæ;
plantábunt plantántes
et vindemiábunt.
Quia erit dies, in qua clamábunt custódes
in monte Éphraim:
“Súrgite, et ascendámus in Sion
ad Dóminum Deum nostrum”.

Quia hæc dicit Dóminus:
«Exsultáte in lætítia propter Iacob
et hínnite cápiti géntium;
personáte, cánite et dícite:
“Salva, Dómine, pópulum tuum,
relíquias Ísrael”».

R/. Amen.

Esto dice el Señor:

«Encontró mi favor en el desierto el pueblo que escapó de la espada; Israel camina a su descanso».
El Señor se me apareció de lejos:
«Con amor eterno te amé,
por eso prolongué mi misericordia para contigo.
Te construiré, serás reconstruida,
doncella capital de Israel;
volverás a llevar tus adornos,
bailarás entre corros de fiesta.
Volverás a plantar viñas
allá por los montes de Samaría;
las plantarán y vendimiarán.
Es de día, gritarán los centinelas
arriba, en la montaña de Efraín:
En marcha, vayamos a Sión,
donde está el Señor nuestro Dios.

Porque esto dice el Señor:
Gritad de alegría por Jacob,
regocijaos por la flor de los pueblos;
proclamad, alabad y decid:
El Señor ha salvado a su pueblo,
ha salvado al resto de Israel».

R/. Amén.

Inicio página

Psallendum / Salmo de meditación Sal 70,22.24
Confitébor, tibi Dómine, in vasis psalmórum veritátem tuam; psallam tibi in cíthara, Deus, sancte Ísrael. Te daré gracias, Dios mío, con el arpa, por tu lealtad; tocaré para ti la cítara, Santo de Israel.
V/. Sed et lingua mea annuntiábit iustítiam tuam, tota die laudem tuam.
R/. Psallam tibi in cíthara, Deus sancte Ísrael.
V/. Y mi lengua todo el día recitará tu auxilio, todo el día tu alabanza.
R/. Tocaré para ti la cítara, Santo de Israel.

Inicio página

Apostolus / Apóstol Rom 10,8-13 (2)
Epístola Pauli apóstoli ad Romános.
R/.
Deo grátias.
Epístola del apóstol san Pablo a los romanos.
R/.
Demos gracias a Dios.
Fratres:

Hoc est verbum fídei, quod prædicámus. Quia si confiteáris in ore tuo: «Dóminum Iesum», et in corde tuo credíderis quod Deus illum excitávit ex mórtuis, salvus eris. Corde enim créditur ad iustítiam, ore autem conféssio fit in salútem. Dicit enim Scriptúra: «Omnis, qui credit in illo, non confundétur».

Non enim est distínctio Iudæi et Græci, nam idem Dóminus ómnium, dives in omnes, qui ínvocant illum: Omnis enim, quicúmque invocáverit nomen Dómini, salvus erit.

R/. Amen.

Hermanos:

Esta es la palabra de la fe que anunciamos. Porque, si profesas con tus labios que Jesús es Señor, y crees con tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo. Pues con el corazón se cree para alcanzar la justicia, y con los labios se profesa para alcanzar la salvación. Pues dice la Escritura: Nadie que crea en él quedará confundido.

En efecto, no hay distinción entre judío y griego, porque uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan, pues todo el que invoque el nombre del Señor será salvo.

R/. Amén.

Inicio página

Evangelium / Evangelio Mt 10,32-39
Léctio sancti Evangélii secúndum Matthæum.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Dóminus noster Iesus Christus loquebátur discípulis suis dicens: «Omnis ergo qui confitébitur me coram homínibus, confitébor et ego eum coram Patre meo, qui est in cælis; qui autem negáverit me coram homínibus, negábo et ego eum coram Patre meo, qui est in cælis.

Nolíte arbitrári quia vénerim míttere pacem in terram; non veni pacem míttere sed gládium. Veni enim separáre hóminem advérsus patrem suum et fíliam advérsus matrem suam et nurum advérsus socrum suam et inimíci hóminis doméstici eius.

Qui amat patrem aut matrem plus quam me, non est me dignus; et, qui amat fílium aut fíliam super me, non est me dignus; et, qui non áccipit crucem suam et séquitur me, non est me dignus. Qui invénerit ánimam suam, perdet illam; et, qui perdíderit ánimam suam propter me, invéniet eam».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Nuestro Señor Jesucristo hablaba con sus discípulos y les decía: «A quien se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre que está en los cielos.

No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz: no he venido a sembrar paz, sino espada. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa.

El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará».

R/. Amén.

Inicio página

Laudes Sal 117,28
Allelúia. Aleluya.
V/. Deus meus es tu, confitébor tibi; Deus meus es tu, exaltábo te.
R/. Allelúia.
V/. Tú eres mi Dios, te doy gracias, Dios mío, yo te ensalzo.
R/. Aleluya.

Inicio página

Sacrificium / Canto del Ofertorio Is 56,7; 60,10-11 (3)
Múnera accépta erunt super altáre meum, et domus oratiónis meæ honorábitur, allelúia. Aceptaré sobre mi altar tus holocaustos y sacrificios, porque mi casa es casa de oración, aleluya.
V/. Lætétur ánima mea in Dómino; índuit me veste salutari et túnica iucunditátis.
Tanquam spónsus, impósuit mihi mitram, ut spónsam decorávit me ornaménto.
Sicut terra, quæ prodúcit flores suos, et sicut paradísus, gérmina sua.

R/.
Et domus oratiónis meæ honorábitur, allelúia.
V/. Se goza mi espíritu en el Señor, porque me ha vestido de gracia con la túnica de la alegría.
Como un esposo me ha puesto su corona, me ha vestido con las galas nupciales.
Como la tierra que produce sus flores, y el huerto que hace brotar sus semillas.
R/. Porque mi casa es casa de oración, aleluya.

Inicio página

Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Deus, qui se ínvicem diligéntibus, neque malum pro malo reddéntibus, sed pro suis inimícis orántibus, et amándus appróprias et vidéndus; præcámur, ut hodiérni sacrifícii cleménter inténdas libámina, quibus rite mundáti, sæculárium tentatiónum valeámus vitáre discrímina, talem glóriæ corónam misericórditer acceptúri, qualem in confessióne fámulæ tuæ Leocádiæ fidéliter præstitísti.

Postulámus, ígitur, ut oratiónem eius pro nobis exáudias, et lætítiam generálem tuis fámulis in hac, quæsumus, celebritáte concédas.
R/.
Amen.

Dios, que a los que se aman mutuamente y no devuelven mal por bien sino que oran por sus enemigos, los acercas a ti para darles la felicidad en amarte y en verte, te rogamos que mires con clemencia la ofrenda del sacrificio que hoy te dedicamos. Que por él resultemos perfectamente purificados y así podamos evitar los peligros de las tentaciones del mundo.

Y si hemos de recibir por tu misericordia la corona de gloria con que premiaste la entrega de tu sierva Leocadia, escucha, su oración en favor nuestro, y concede a tus siervos celebrar con alegría esta fiesta suya.
R/. Amén. 

Per grátiam pietátis tuæ, Deus meus, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por la gracia de tu amor, Dios mío, que vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Alia / Oración entre los Dípticos
Prædicétur, Dómine, credéntibus pópulis, beátæ confessóris tuæ Leocádiæ fidélis patiéntia, cuius prius est persequéntibus inimícis predicáta iustítia.
Gloriémur omnes fidéliter triumpháre, eius natalítium celebrántes, ut simíliter efficiámur inter tribulatiónum temporálium tentaménta gaudéntes.

Auge síngulis pleníssimam fidem, dona constántiam, tríbue caritátem; atque ita quod corde crédimus, ore confiteámur, ut cum tua conféssore corónam iustítiæ fiduciáliter exspectémus.
R/. Amen.

Señor, quede patente al pueblo creyente la paciente fidelidad de tu confesora Leocadia, lo mismo que fue manifiesta su santidad a los enemigos que la acosaban.
Sintamos todos el gozo de nuestra fe al celebrar su natalicio, para que igualmente mantengamos la alegría en las pruebas y las tribulaciones que el tiempo nos trae.

Lleva nuestra fe a su plenitud, concédenos la constancia, otórganos la caridad. Así manifestaremos en nuestras palabras lo que llevamos en el corazón, y con tu confesora esperaremos confiadamente la corona de la santidad.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

Inicio página

Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Hílares, Dómine, celebrámus festa sollémnia confessóris tuæ Leocádiæ, cuius fiduciális orátio supérbum contéruit inimícum.
Ob hoc namque in sede lætátur ætérna, et gaudet felix in pátria gloriósa.

Ipsíus méritis concéde, quæsumus, nobis, Dómine, ætérnam cæléstis pátriæ sedem, et hanc nostris e mánibus súscipe placátus oblatiónem; ut facta patrum, fratrum, carorúmque nostrórum commemoratióne, eos in ætérna dignéris beatitúdine collocáre.
R/. Amen.

Señor, celebramos con alegría la solemne festividad de tu confesora Leocadia, cuya confiada oración ahuyentó al soberbio enemigo.
Por eso se alegra en su sede eterna y goza feliz en la patria de la gloria.

Concédenos por sus méritos, Señor, nuestra propia morada eterna en la patria celestial, recibiendo complacido esta ofrenda que nuestras manos te presentan. Hemos hecho conmemoración de nuestros padres, hermanos, personas queridas: también a ellos asígnales un puesto en la felicidad eterna.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Ad Pacem / Oración de la Paz
Omnípotens imménse Deus, qui Leocádiæ vírginis tuæ placátus confessióne, ad te ánimam eius accersíri iussísti, in pace tua nos et pia peccatórum confessióne salva, et fratérnæ dilectiónis unanimitáte iustífica.
Quo per hanc vírginem et confessiónis dono a vítiis emundémur, et pacis unitáte tuæ visiónis solátio potiámur.

R/. Amen.

Dios todopoderoso e infinito, que aceptaste complacido la confesión de tu virgen Leocadia y llamaste a su alma junto a ti, sálvanos en tu paz por la piadosa confesión de nuestros pecados, y justifícanos por la unanimidad en el amor fraterno.
Así por esta virgen quedemos purificados de nuestros pecados por la gracia de la confesión, y en la unidad de la paz disfrutemos del consuelo de tu visión.
R/. Amén.

Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú, que vives contigo mismo y reinas con el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

  Inicio página

Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, omnípotens Pater, tibi in honóre confessóris tuæ Leocádiæ grátias ágere, per Iesum Christum Fílium tuum Dóminum nostrum; cuius nec fides necessitáte séxuum variátur, nec virtus teneritúdine muliébrium ártuum enerváta dissólvitur.
Invíctum enim Ecclésiæ cathólicæ caput ita suis membris subrogávit virtútis augméntum, ut non solum viros sui nóminis testes in certámine victóres per patiéntiam rédderet, verum étiam féminis triumphálem corónam per tolerántiam condonáret.

Implacábilis quippe carníficis furor exquisíta supplícia membris muliébribus admovébat, sed virílis in féminis virtus illáta cruciaménta temnébat.
Nec enim débuit frémitum viri formidáre tortóris, quæ íntimo palátio mentis præsénti fruebátur præsídio Salvatóris.
Et quóniam invícti Regis auxílio utebátur in corde, cruciátus fórtiter vincébat in córpore.

Et in his ómnibus Christus Dóminus unigénitus tuus contínuis láudibus est glorificátus, qui est ubíque laudábilis, ubíque mirábilis.
Qui et Maríam matrem illibátam ab omni corruptióne servávit, et Leocádiam sui nóminis fidelíssimam testem in oratióne suscépit; et sicut Maríam fecit vírginem permanére post partum, ita Leocádiam victrícem fecit esse post tránsitum.

Cui mérito omnes Ángeli et Archángeli non cessant clamáre cotídie ita dicéntes:

Es digno y justo, Padre omnipotente, que te demos gracias en honor de tu confesora Leocadia, por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, cuya fe no queda variada por la diversidad de los sexos, cuya fortaleza no disminuye enervada por la blandura de la condición femenina.
Pues la cabeza invicta de la Iglesia Católica comunicó a sus miembros el don de la fortaleza, de manera que no solo a los varones concedió ser testigos de su nombre, y vencedores en la lucha por su esfuerzo, sino que también otorgó a las mujeres la corona triunfal por su capacidad de sufrimiento.

Y así el furor de los verdugos implacables aplicaba suplicios refinados a los cuerpos femeninos; pero el valor varonil que se manifestaba en las mujeres despreciaba los tormentos infligidos.
No había razón para que temiera los gritos horrendos del verdugo, la que en el íntimo palacio de su alma, disfrutaba de la ayuda de su Salvador presente.
Porque, disponiendo su corazón de la ayuda del rey invicto, vencía con fortaleza los tormentos corporales.

Y en todo esto, Cristo, el Señor, tu Unigénito, es glorificado con alabanzas ininterrumpidas, el, que en todas partes es admirable y digno de alabanza.
Él también mantuvo a su madre, María, inmune de toda corrupción, y acogió en su oración a Leocadia, fiel testigo de su nombre; y como mantuvo a María virgen después del parto, hizo a Leocadia vencedora después de su muerte.

Con toda razón los ángeles y arcángeles no cesan de aclamar cada día, diciendo así:

Inicio página

Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus et vere benedíctus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus, quem colláudat omnis convéntus mártyrum, et attóllunt humílium præcónia confessórum; qui vírginem suam Leocádiam carceráli vínculo trusam, atque in oratióne constitútam, in confessióne sui nóminis spíritum emitténtem suscépit ad se in glóriam ætérnam.

Christus Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Verdaderamente es santo, verdaderamente bendito, nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, a quien alaba el coro de los mártires y ensalzan las aclamaciones de los humildes confesores.
Él recibió en su presencia para la gloria eterna, a su virgen Leocadia, encerrada en una cárcel, que, puesta en oración, exhalaba su espíritu en la confesión de tu nombre.

Cristo, Señor y Redentor eterno.

Inicio página

Post Pridie / Invocación
Précibus confessóris tuæ Leocádiæ, omnípotens Deus, hoc tibi oblátum sacrifícium súscipe, et tuæ benedictiónis perlústra sanctificatióne, ut dum ex his sumpsérimus, quidquid in confessióne popóscerit lingua, prælargíri dignétur tua miserátio consuéta.
R/.
Amen.

Por las preces de tu confesora Leocadia, recibe, Dios todopoderoso, este sacrificio que te ofrecemos y santifícalo con tu bendición, de forma que, al participar de él, lo que en nuestra confesión pida nuestra lengua lo conceda tu acostumbrada misericordia.
R/.
Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

Inicio página

Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Áccipe, Deus, nostrórum confessiónem labiórum, omniúnque ligaménta solve facinórum; quo huius vírginis tuæ Leocádiæ prece, et vítiis careámus, et munéribus ampliémur, cum ad te proclamavérimus e terris: Recibe, Dios, la confesión de nuestros labios, y corta los lazos de nuestras afecciones pecaminosas. Así, por la intercesión de tu virgen Leocadia nos libremos de los vicios y nos llenemos de tus dones, mientras te aclamamos diciendo:

Inicio página

Benedictio / Bendición
Christus Dei Fílius, qui in confessióne sui nóminis spíritum suscépit Leocádiæ, vestram accípiat fidélem remuneratúrus devotiónem.
R/. Amen.
Cristo, Hijo de Dios, que recibió el espíritu de Leocadia, confesora de tu nombre, acoja vuestra devoción y la recompense debidamente.
R/. Amén.
Quique confessóris huius festum in cánticis confessiónum attólitis, donis a Deo remunerémini sempitérnis.
R/. Amen.
Y el que llevó su espíritu al reino celestial, os conceda también el premio sempiterno.
R/. Amén.
Ut illic, remuneratúra prevéniat devótio vestra, quo beatíssimæ Leocádiæ conféssio perdúcta est muneránda.
R/. Amen.
Para que vuestra devoción llegue para ser premiada a la misma corte celestial en la que santa Leocadia goza ya de su premio.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Completuria / Oración conclusiva
Dómine, Deus omnípotens, qui es vita et salus fidélium, quem ventúrum iúdicem crédimus verum, esto nobis propítius.
Et qui hanc oblatiónem pro nostra nostrorúmque salúte, vel pro expiatióne nostrórum peccatórum, in honórem sanctæ confessóris Leocádiæ tibi obtúlimus, misericórdiæ tuæ opem in nos diffúndi sentiámus.
Ut qui iam refécti sumus ad mensæ tuæ convívium, dono tuo múneris, cónsequi mereámur præmium sempitérnum.

R/. Amen.

Señor, Dios todopoderoso, que eres vida y salvación de los fieles: creemos que has de venir como juez verdadero.
Sé propicio con nosotros, para que sintamos que el auxilio de tu misericordia se derrama sobre nosotros, que hemos ofrecido esta oblación por nuestra salvación y la de los nuestros, y por la expiación de nuestros pecados, en honor de la santa confesora Leocadia; y así, los que nos hemos alimentado en el banquete de tu mesa, merezcamos conseguir como don de tu generosidad, el premio eterno.
R/. Amén.

Per misericórdian tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

Inicio página


1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum II (pp. 120-126) y del Liber Commicus II (pp. 248-250). Los textos bíblicos en español están tomados de la Sagrada Biblia, versión oficial de la Conferencia Episcopal Española. BAC, Madrid 2011. Las oraciones en español están tomadas del Común de una confesora, excepto: Oratio post Gloriam, Illatio y Post Sanctus que proceden del Rvdo. P. Balbino Gómez-Chacón y Díaz Alejo (†2006) Misal Hispano-Mozárabe. Tomo II, traducción inédita facilitada en octubre de 2015 por un colaborador del P. Balbino para su publicación en La Ermita.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Rom 10,8b-13. N. de La Ermita.

3. Is 56,7; 61,10-11. N. de La Ermita.

 

 

Índice LiturgiaInicio página

© La Ermita. España MMXIII-MMXV