La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Viernes de la quinta semana de Cuaresma

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Lectio Sapientialis / Lectura sapiencial Eclo 44,1; 46,16-23
Léctio libri Ecclesiástici.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del Eclesiástico.
R/. Demos gracias a Dios.

Fili: Laudémus viros gloriósos
et paréntes nostros in generatióne sua.

Diléctus a Dómino suo Sámuel
prophéta Dómini instítuit impérium
et unxit príncipes in gente sua.
In lege Dómini congregatiónem iudicávit,
et visitávit Deus Iacob,
et in fide sua probátus est prophéta;
et cógnitus est in verbis suis fidélis in visióne.
Et invocávit Dóminum omnipoténtem,
in oppugnándo hostes circumstántes úndique,
in oblatióne agni lacténtis.
Et intónuit de cælo Dóminus
et in sónitu magno audítam fecit vocem suam
et contrívit príncipes Tyriórum
et omnes duces Philísthim.

Et ante tempus dormitiónis ætérnæ
testimónium præbuit in conspéctu Dómini et christi eius:
«Pecúnias et usque ad calceaménta
ab omni carne non accépi»;
et non accusávit illum homo.
Et, postquam dormívit, prophetávit
et notum fecit regi et osténdit illi finem vitæ suæ
et exaltávit vocem suam de terra in prophetía
ad deléndam impietátem gentis.

R/. Amen.

Hijo: Hagamos el elogio de los hombres ilustres,
de nuestros antepasados en la historia.

Samuel, amado del Señor y su profeta,
estableció la monarquía
y ungió príncipes sobre su pueblo.
Juzgó a la comunidad según la ley del Señor,
y el Señor intervino en favor de Jacob.
Por su fidelidad fue reconocido profeta,
y se acreditó por sus discursos como vidente veraz.
Invocó al Señor poderoso
cuando los enemigos le presionaban por doquier,
ofreciendo un cordero lechal.
Y el Señor tronó desde los cielos
e hizo oír su voz en medio de gran ruido.
Destruyó a los jefes enemigos,
a todos los príncipes de los filisteos.

Antes del tiempo de su eterno reposo
rindió testimonio delante del Señor y de su ungido:
«De nadie he tomado bienes, ni siquiera unas sandalias»,
y nadie pudo acusarle.
Aun después de su muerte profetizó
y anunció al rey su fin;
levantó su voz profética desde la tierra
para borrar la iniquidad del pueblo.

R/. Amén.

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Lectio Historica / Lectura histórica 2Sam 24,2-15
Léctio libri secúndi Samuélis.
R/. Deo grátias.
Lectura del segundo libro de Samuel.
R/. Demos gracias a Dios.

In diébus illis:

Dixit rex ad Ioab et ad príncipes exércitus sui, qui erant cum eo: «Perámbula omnes tribus Ísrael a Dan usque Bersabée, et numeráte pópulum, ut sciam númerum eius».

Dixítque Ioab regi: «Adáugeat Dóminus Deus tuus ad pópulum, quantus nunc est, céntuplum in conspéctu dómini mei regis. Sed quid sibi dóminus meus rex vult in re huiuscémodi?».

Præváluit autem sermo regis contra Ioab et príncipes exércitus; egressúsque est Ioab et príncipes mílitum a fácie regis, ut numerárent pópulum Ísrael.

Cumque pertransíssent Iordánem, incepérunt ab Aroer et ab urbe, quæ est in média valle, transeúntes ad Gaditas et ad Iazer. Et pervenérunt in Gálaad et in terram Hetthæórum in Cades et venérunt in Dan. Et a Dan convertérunt se ad Sidónem et pervenérunt ad arcem Tyri et omnes urbes Hevæi et Chananæi exierúntque ad Nageb Iudæ in Bersabée. Et, lustráta univérsa terra, affuérunt post novem menses et vigínti dies in Ierúsalem. Dedit ergo Ioab númerum descriptiónis pópuli regi; et invénta sunt de Ísrael octingénta mília virórum fórtium, qui edúcerent gládium, et de Iuda quingénta mília pugnatórum.

Percússit autem cor David eum, postquam numerátus est pópulus, et dixit David ad Dóminum: «Peccávi valde in hoc facto; nunc vero precor, Dómine, ut tránsferas iniquitátem servi tui, quia stulte egi nimis».

Surréxit ítaque David mane, et sermo Dómini factus est ad Gad prophétan, vidéntem David, dicens: «Vade et lóquere ad David: Hæc dicit Dóminus: Trium tibi datur óptio; élige unum, quod volúeris ex his, ut fáciam tibi».

Cumque venísset Gad ad David, nuntiávit ei dicens: «Aut tribus annis véniet tibi fames in terra tua, aut tribus ménsibus fúgies adversários tuos, et illi te persequéntur, aut certe tribus diébus erit pestiléntia in terra tua. Nunc ergo delíbera et vide quem respóndeam ei, qui me misit, sermónem».

Dixit autem David ad Gad: «Artor nimis; sed mélius est, ut incidámus in manu Dómini -multæ enim misericórdiæ eius sunt- quam in manu hóminum».

Et elégit sibi David pestiléntiam; et erant dies messis trítici. Immisítque Dóminus pestiléntiam in Ísrael de mane usque ad tempus constitútum, et mórtui sunt ex pópulo a Dan usque Bersabée septuagínta mília virórum.

R/. Amen.

En aquellos días:

El rey dijo a Joab y a los jefes del ejército que estaban con él: «Recorred todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Berseba, y haced el censo del pueblo para que sepa yo su número».

Joab dijo al rey: «Que el Señor, tu Dios, aumente la población otras cien veces más y que mi señor, el rey, lo vea con sus ojos; pero ¿para qué quiere esto mi señor, el rey?».

Pero el rey mantuvo su orden contra Joab y contra los jefes del ejército; y Joab y los jefes del ejército salieron de la presencia del rey para hacer el censo de la población de Israel.

Pasaron el Jordán y, comenzando por Aroer y la ciudad que está al fondo del valle, fueron a Gad y hacia Yazer. Después fueron a Galaad y al país de los hititas, a Cades; pasaron a Dan, y desde Dan se volvieron hacia Sidón. Fueron luego a la fortaleza de Tiro y a todas las ciudades de los heveos y de los cananeos y terminaron en el Negueb de Judá, en Berseba. Recorrieron toda la tierra y, al cabo de nueve meses y veinte días, volvieron a Jerusalén. Joab dio al rey el resultado del censo del pueblo: había en Israel ochocientos mil hombres de guerra que blandían la espada, y en Judá, quinientos mil.

Después de haber hecho el censo del pueblo, David sintió que le remordía la conciencia, y dijo al Señor: «¡He cometido un gran pecado por haber hecho esto! Señor, perdona el pecado de tu siervo, porque he obrado como un insensato».

Al día siguiente, cuando se levantó David, el Señor dijo al profeta Gad, a quien David consultaba: «Anda y di a David: Te propongo tres castigos; elige uno de ellos, y yo lo llevaré a cabo».

Gad se presentó a David y le dijo: «¿Quieres que venga un hambre de tres años en tu país, o que tengas que huir durante tres meses ante tu enemigo que te perseguirá, o que haya tres días de peste en tu país? Elige y dime qué debo decir al que me envía».

David dijo a Gad: «¡Estoy en gran aprieto! Pongámonos en manos de Dios, porque es grande su misericordia, antes que caer en manos de los hombres». Y David eligió la peste. Era el tiempo de la siega del trigo. Y el Señor envió la peste desde la mañana hasta el tiempo establecido; y murieron, desde Dan hasta Berseba, setenta mil hombres del pueblo.

R/. Amén.

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Threni / Trenos Jer 11,18-20; 18,23
Tu, Dómine, demonstrásti mihi et ergo cognóvi. Nunc ostendísti mihi stúdia eórum advérsum me. Tú, Señor, me has advertido y he llegado a entenderlo. Me has manifestado sus maniobras.

V/. Quasi agnus mansuétus, qui portátur ad víctimam, et nunc cognóvi qui super me cogitavérunt mala.

V/. Tu enim, qui iúdicas iuste et probas renes et cor; vídeam ultiónem tuam ex eis; tibi enim revelávi causam meam.

V/. Ne propitiéris iniquitáti eórum, et peccátum eórum a fácie tua non deleátur.

V/. Yo era como un manso cordero que es llevado al matadero, ignorante de las tramas que estaban urdiendo contra mí.

V/. Pero tú, que juzgas con justicia y ves los sentimientos y los pensamientos, haz que yo pueda ver tu venganza contra ellos, porque a ti he confiado mi causa.

V/. No perdones su crimen, no borres de tu vista su pecado.

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Apostolus / Apóstol 1Jn 3,18-24
Epístolæ Ioánnis apóstoli prima.
R/. Deo grátias.
Primera Epístola del apóstol san Juan.
R/. Demos gracias a Dios.

Filíoli: non diligámus verbo nec língua sed in ópere et veritáte. In hoc cognoscémus quóniam ex veritáte sumus, et in conspéctu eius placábimus corda nostra, quóniam si reprehendérit nos cor, maior est Deus corde nostro et cognóscit ómnia.

Caríssimi, si cor nostrum non reprehendérit nos, fidúciam habémus ad Deum et, quodcúmque petiérimus, accípimus ab eo, quóniam mandáta eius custodímus et ea, quæ sunt plácita coram eo, fácimus.

Et hoc est mandátum eius, ut credámus nómini Fílii eius Iesu Christi et diligámus altérutrum, sicut dedit mandátum nobis. Et, qui servat mandáta eius, in ipso manet, et ipse in eo; et in hoc cognóscimus quóniam manet in nobis, ex Spíritu, quem nobis dedit.

R/. Amen.

Hijos míos: amémonos no de palabra ni de boquilla, sino con obras y de verdad. En esto conoceremos que somos de la verdad y tranquilizaremos nuestra conciencia delante de él: en que, si alguna vez nuestra conciencia nos acusa, Dios está por encima de nuestra conciencia y lo sabe todo.

Queridos míos, si nuestra conciencia no nos acusa, podemos estar tranquilos ante él. Todo lo que pidamos, él nos lo concederá porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.

Éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo y que nos amemos los unos a los otros, según el mandamiento que nos ha dado. El que guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él. Por esto conocemos que él permanece en nosotros: por el Espíritu que nos ha dado.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Jn 12,29-36
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R/. Gloria a ti, Señor.

In illo témpore:

Turba quæ stabat et audíerat, dicébat tonítruum factum esse; álii dicébant: «Ángelus ei locútus est».

Respóndit Iesus et dixit: «Non propter me vox hæc facta est sed propter vos. Nunc iudícium est huius mundi, nunc princeps huius mundi eiciétur foras; et ego, si exaltátus fúero a terra, omnes traham ad meípsum». Hoc autem dicébat signíficans, qua morte esset moritúrus.

Respóndit ergo ei turba: «Nos audívimus ex lege, quia Christus manet in ætérnum; et quómodo tu dicis: “Opórtet exaltári Fílium hóminis”? Quis est iste Fílius hóminis?».

Dixit ergo eis Iesus: «Adhuc módicum tempus lumen in vobis est. Ambuláte, dum lucem habétis, ut non ténebræ vos comprehéndant; et, qui ámbulat in ténebris, nescit quo vadat. Dum lucem habétis, crédite in lucem, ut Fílii lucis fiátis». Hæc locútus est Iesus et ábiit et abscóndit se ab eis.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

La gente que estaba allí y lo oyó, dijeron que había sido un trueno. Otros decían que le había hablado un ángel.

Jesús replicó: «Esta voz no ha venido por mí, sino por vosotros. Ahora es cuando va a ser juzgado este mundo; ahora el príncipe de este mundo va a ser echado fuera. Y yo, cuando sea levantado de la tierra, a todos los atraeré hacia mí». Decía esto indicando de qué muerte iba a morir.

La gente le dijo: «Nosotros sabemos por la ley que el mesías permanece eternamente; ¿cómo dices tú que el hijo del hombre debe ser levantado en alto? ¿Quién es este hijo del hombre?».

Jesús les contestó: «Por poco tiempo está aún la luz entre vosotros. Andad mientras tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; que quien camina en tinieblas no sabe adónde va. Mientras tenéis luz, creed en la luz, para ser hijos de la luz». Dicho esto, se fue y se escondió de ellos.

R/. Amén.

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Laudes Sal 70,23a.22a
Cantábo Dómino in vita mea, psallam illi quámdiu ero. Toda mi vida cantaré al Señor; mientras exista, cantaré himnos a mi Dios.
V/. Suávis sit ei laudátio mea, ego verbo delectábor in Dómino.
R/. Quámdiu ero.
V/. Ojalá le agrade mi poema, pues sólo en él encuentro mi alegría.
R/. Mientras exista.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Sal 28,2
Offérte Dómino mundum sacrifícium. Ofreced al Señor un sacrificio puro.
V/. Offérte Dómino glóriam et honórem.
R/. Mundum sacrifícium.
V/. Ofreced al Señor la gloria y el honor.
R/. Un sacrificio puro.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Salvatóris nostri et Dómini, fratres dilectíssimi, præcépto deserviéntes, vigilánter attendámus, ne iustítiam nostram homínibus ostendámus, nec ieiúni videámur ab eis, qui nos possunt demúlcere óleo transitóriæ laudis.

Nunc ígitur, quia intus est qui corónet, si tamen invéniat quem remúneret: prout póssumus intus in corde nostro, sic nos Dómino nostro in omni virtúte spiritáli exhibeámus, ut intra nos semper habeátur regnum ipsíus.
R/.
Amen.

Hermanos queridos, atendamos al precepto de nuestro Salvador y Señor, de no pretender mostrarnos como justos delante de los hombres, para que no les parezca que ayunamos a los que pueden halagarnos con el aceite de la alabanza transitoria.

Ahora bien, como hay quien nos puede coronar internamente, si encuentra en nosotros algo que premiar, procuremos retirarnos al interior de nuestros corazones, y allí mostrémonos a nuestro Señor con todo el aparejo de las virtudes espirituales, para que su reino esté siempre dentro de nosotros.
R/. Amén.

Adiuvánte Dómino nostro Iesu Christo, qui in Trinitáte, unus Deus, vivit et regnat, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Con la ayuda de nuestro Señor Jesucristo, que es un sólo Dios en la Trinidad, y vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Christe, qui incursiónem malórum spirítuum superári posse per ieiúnium docuísti: tu, a carne nostra et petulántiam libídinis pelle, et gulæ líbitum refrenándo compésce; ut corpus nostrum tibi per abstinéntiam subiiciátur, quod per inglúviem mancipátum est illécebris vitiórum.
R/. Amen.
Cristo, que enseñaste que los ataques del espíritu maligno pueden ser superados por el ayuno: expulsa de nuestra carne la petulancia de la liviandad, y rechaza refrenándolas, las tentaciones de la gula; para que nuestro cuerpo se te rinda por la abstinencia, como antes, por la glotonería, estaba sujeto bajo las redes de los vicios.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.

Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Deus immortális atque ætérne, tu votis offeréntium propitiátus occúrre: ut sacrifícii huius litatióne, sic ieiúnii nostri acceptétur præcátio, quáliter quiescéntibus defúnctis donétur beatitúdinis plenitúdo.
R/.
Amen.

Dios inmortal y eterno, acude propicio a recibir nuestras ofrendas; para que por la presentación de estos sacrificios, aceptes la súplica de nuestros ayunos, y concedas a los que ya descansan la plenitud de la dicha.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Christe, qui es orígo et auctor puræ dilectiónis, pacem tuam, quæsumus permísce parsimóniis nostris: quo tibi, et per ieiúnium obsequámur et per dulcédinem copulémur.
R/.
Amen.

Cristo, que eres origen y autor del amor puro, pon tu paz, te rogamos, dentro de nuestras privaciones, así te serviremos por el ayuno y nos uniremos a ti por la dulzura.
R/. Amén.

Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, qui vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú, que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, equum et salutáre est, nos tibi grátias ágere, Dómine, sancte Pater, ætérne omnípotens Deus, per Iesum Christum Fílium tuum Dóminum nostrum: cuius iuvámine fessum corpus refícitur; cuius verbo ánima fecundátur; Cuius Dániel ille trium hebdomadárum diébus ieiúnans visióne roborátus. Per ieiúnium quippe eius fáciem vidére proméruit, cuius in captivitáte leges nullo modo violávit.

Ígitur, quia hæc et ália non humáno mérito, sed solíus agúntur divínæ grátiæ dono: te, Deus, quæsumus, et rogámus, ut sis nobis illuminátio et salus. Quo, te nobis inspiránte, et intellégere possímus quid ágere debeámus, et intellécta subsequénte nos grátia tua ópere impleámus: quáliter tibi cum omni milítia Angelórum proclamémus atque dicámus:

Es digno y justo que te demos gracias, Señor, santo Padre, Dios todopoderoso y eterno, por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor: por su ayuda se rehace el cuerpo cansado, por su palabra se fecunda el alma, como ocurrió con el antiguo Daniel, que ayunando durante tres semanas, recuperó sus fuerzas por una visión.
Pues por el ayuno mereció contemplar el rostro del Señor, cuyas leyes se negó a violar en su cautiverio.

Por eso, porque estas y otras cosas no se deben al mérito de los hombres, sino solamente al don de la gracia divina, te rogamos, Dios, que seas para nosotros luz y salvación.
Así, por tu inspiración, podamos entender lo que debemos hacer, y entendiéndolo y acompañándonos tu gracia, lo llevemos a cabo, de forma que con toda la milicia de los Ángeles, te ensalcemos, diciendo.

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus

Vere sanctus, vere benedíctus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus, qui et consolátio nobis est in labóre et promíssor possessiónis ætérnæ.

Per eum, te ígitur flagitámus omnípotens Pater: ut eo intercedénte, sanctíficans ieiúnia nostra, dones nobis vitam ætérnam, quem pro nobis oblátum suscepísti in hóstiam vivam.

Per Christum Dóminum ac Redemptórem ætérnum.

Verdaderamente es santo, verdaderamente bendito, nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que es nuestro consuelo en medio de los trabajos, y promesas de la eterna felicidad.

Por él te pedimos con fervor, Padre omnipotente, que santificando nuestros ayunos porque él te lo pide, nos des a todos la vida eterna, pues le has aceptado como hostia viva ofrecida por nosotros.

Cristo, Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Hoc sacrifícium, ieiúnii litatióne dicátum, quæsumus, Deus Pater, sanctífica: ut ex eo libántibus sit corréctio morum, sit indulgéntia críminum, concedátur étiam et cæléstis glóriæ summa virtútum.
R/.
Amen.
Santifica, Dios Padre, este sacrificio que te ofrecemos por la práctica del ayuno, para que reporte a los que han de tomarlo, corrección de costumbres, perdón de los pecados, y la más completa felicidad en la gloria del cielo.
R/. Amén.
Præsta, Pater ingénite, per Unigénitum tuum, Dóminum nostrum Iesum Christum, per quem tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te, Deo nostro, in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Padre ingénito, por medio de tu Unigénito, nuestro Señor Jesucristo, por quien creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida y nos las das así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Meménto, Dómine, quod terra sumus, et áspice contritiónem nostri spíritus: ut qui carnis infirmitáte ad terram prostérnimur, ad cælos, castigatióne spiritális ieiúnii sublevémur.
Et quia ex nostro est ut cadámus, ex tuo sit ut surgámus.
Acuérdate, Señor, de que somos tierra y mira complacido la contrición de nuestra alma: para que los que tenemos que inclinarnos hasta el suelo, por la debilidad de nuestra carne, seamos elevados hasta el cielo, por la enmienda que nos proporciona el ayuno espiritual.
Y ya que es cosa nuestra el caer, sea cosa tuya el levantarnos.

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Benedictio / Bendición
Omnípotens Dóminus, qui vos per abstinéntiam facit esse devótos, effíciat caritáte mundíssimos.
R/. Amen.
Dios omnipotente, que os ha hecho devotos por la abstinencia, os deje totalmente purificados por la caridad.
R/. Amén.
Quique cibos ieiúnii inspirávit votum habére, tríbuat apud se mercédem beatitúdinis obtinére.
R/. Amen.
Y el que os inspiró ofrecer el sacrificio del ayuno, os conceda obtener en su casa la merced de la bienaventuranza.
R/. Amén.
Ut sitis spíritu fructificántes, qui carnáles, per ieiúnium cúpitis extínguere voluntátes.
R/. Amen.
Para que produzcáis frutos espirituales los que por el ayuno pretendéis ser señores de vuestro ánimo.
R/. Amén.
Auxiliánte misericórdia divinitátis suæ, qui in Trinitáte, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Con el auxilio de la misericordia divina, de aquél que, en la Trinidad, único Dios, vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Reple, Dómine, cor nostrum lætítia, qui nobis dare dignátus es sacri córporis tui Eucharistíam; ut qui escárum perceptióne refícimur, spirituálibus benefíciis adimpléri felíciter mereámur.
R/. Amen.

Colma, Señor, de alegría nuestros corazones, ya que te has dignado darnos la Eucaristía de tu sagrado Cuerpo; de forma que así como somos reconfortados por la recepción de los alimentos, merezcamos también saciarnos de felicidad con tus dones espirituales.
R/. Amén.

Per grátiam pietátis tuæ, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la dignación de tu misericordia, Dios nuestro, que vives y lo señoreas todo por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 293-297) y del Liber Commicus I (pp. 211-214). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo.

Traducción: Completuria del Oferencio y el resto de oraciones de Gómez-Chacón y Díaz Alejo, Balbino, Misal Hispano-Mozárabe (obra inédita facilitada a La Ermita en febrero de 2016).

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

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