La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Miércoles de la quinta semana de Cuaresma

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Lectio Sapientialis / Lectura sapiencial Prov 23,1-8.12-14
Léctio libri Proverbiórum.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de los Proverbios.
R/. Demos gracias a Dios.

Fili: Quando séderis, ut cómedas cum príncipe,
diligénter atténde, quæ appósita sunt ante fáciem tuam,
et státue cultrum in gútture tuo,
si ávidus es.
Ne desíderes de cibis eius,
quia est panis mendácii.
Noli laboráre, ut ditéris,
sed in prudéntia tua acquiésce.
Si érigas óculos tuos ad opes, iam non sunt;
quia fácient sibi pennas quasi áquilæ et volábunt in cælum.

Ne cómedas cum hómine ínvido
et ne desíderes cibos eius;
quóniam sicut æstimávit in ánimo suo,
ita ipse est.
«Cómede et bibe» dicet tibi,
et mens eius non est tecum.
Buccéllam, quam coméderas, evómes
et perdes pulchros sermónes tuos.

Introduc ad doctrínam cor tuum
et aures tuas ad verba sciéntiæ.
Noli subtráhere a púero disciplínam;
si enim percússeris eum virga, non moriétur:
tu virga percúties eum
et ánimam eius de inférno liberábis.

R/. Amen.

Hijo: Cuando te sientes a la mesa de un grande,
observa bien lo que está delante de ti.
Pon un cuchillo en tu garganta,
si tienes demasiado apetito.
No codicies sus delicados manjares;
es un alimento engañoso.
No te fatigues por enriquecerte,
renuncia a la ganancia injusta.
Si fijas en ella tus ojos, ya no está allí,
porque ha echado alas, como el águila ha volado hacia el cielo.

No comas en compañía del hombre envidioso,
ni codicies sus delicados manjares.
Porque son como una tempestad en la garganta.
«Come y bebe», te dice él, pero su corazón no está contigo.
Vomitarás el bocado que has tragado,
echarás a perder tus palabras aduladoras.

Aplica tu corazón a la doctrina,
tus oídos a las palabras sabias.
No ahorres a tu hijo la corrección;
aunque le castigues con la vara, no morirá.
Golpéale con la vara,
y librarás su alma del abismo.

R/. Amén.

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Lectio Historica / Lectura histórica 2Sam 7,1-19 (2)
Léctio libri secúndi Samuélis.
R/. Deo grátias.
Lectura del segundo libro de Samuel.
R/. Demos gracias a Dios.

In diébus illis:

Factum est autem cum sedísset rex in domo sua, et Dóminus dedísset ei réquiem úndique ab univérsis inimícis suis, dixit ad Nathan prophétam: «Vidésne quod ego hábitem in domo cédrina, et arca Dei pósita sit in médio péllium?».

Dixítque Nathan ad regem: «Omne, quod est in corde tuo, vade, fac, quia Dóminus tecum est».

Factum est autem in nocte illa, et ecce sermo Dómini ad Nathan dicens: «Vade et lóquere ad servum meum David: Hæc dicit Dóminus: Numquid tu ædificábis mihi domum ad habitándum? Numquam enim habitávi in domo ex die, qua edúxi fílios Ísrael de terra Ægýpti, usque in diem hanc, sed ambulábam in tabernáculo et in tentório. Per cuncta loca, quæ transívi cum ómnibus fíliis Ísrael, numquid loquens locútus sum ad unum de iudícibus Ísrael, cui præcépi, ut pásceret pópulum meum Ísrael, dicens: Quare non ædificástis mihi domum cédrinam?

Et nunc hæc dices servo meo David: Hæc dicit Dóminus exercítuum: Ego tuli te de páscuis sequéntem greges, ut esses dux super pópulum meum Ísrael, et fui tecum in ómnibus, ubicúmque ambulásti, et interféci univérsos inimícos tuos a fácie tua; fecíque tibi nomen grande iuxta nomen magnórum, qui sunt in terra.

Et ponam locum pópulo meo Ísrael et plantábo eum, et habitábit in eo et non turbábitur ámplius; nec addent fílii iniquitátis ut afflígant eum sicut prius et ex die, qua consíitui iúdices super pópulum meum Ísrael, et réquiem dabo tibi ab ómnibus inimícis tuis. Prædicítque tibi Dóminus quod domum fáciat tibi Dóminus. Cumque compléti fúerint dies tui, et dormíeris cum pátribus tuis, suscitábo semen tuum post te, quod egrediétur de viscéribus tuis; et firmábo regnum eius.

Ipse ædificábit domum nómini meo, et stabíliam thronum regni eius usque in sempitérnum. Ego ero ei in patrem, et ipse erit mihi in fílium; qui si inique áliquid gésserit, árguam eum in virga virórum et in plagis filiórum hóminum. Misericórdiam autem meam non áuferam ab eo, sicut ábstuli a Saul, quem amóvi a fácie tua; et stábilis erit domus tua et regnum tuum usque in ætérnum ante fáciem meam, et thronus tuus erit firmus iúgiter».

Secúndum ómnia verba hæc et iuxta univérsam visiónem istam sic locútus est Nathan ad David.

Ingréssus est autem rex David et sedit coram Dómino et dixit: «Quis ego sum, Dómine Deus, et quæ domus mea, quia adduxísti me hucúsque? Sed et hoc parum visum est in conspéctu tuo, Dómine Deus, et locútus es étiam de domo servi tui in longínquum, et ista est lex hóminis, Dómine Deus. Quid ergo áddere póterit adhuc David, ut loquátur ad te? Tu enim scis servum tuum, Dómine Deus. Propter verbum tuum et secúndum cor tuum fecísti ómnia magnália hæc, ita ut nota fáceres servo tuo. Idcírco magnus es, Dómine Deus, quia non est símilis tui; neque est Deus extra te, iuxta ómnia, quæ audívimus áuribus nostris. Quæ est autem ut pópulus tuus Ísrael una gens in terra, propter quam ivit Deus, ut redímeret eam sibi in pópulum et póneret sibi nomen facerétque eis magnália et horribília, ut eíceres a fácie pópuli tui, quem redemísti tibi ex Ægýpto, gentes et deos eórum? Et firmásti tibi pópulum tuum Ísrael in pópulum sempitérnum; et tu, Dómine, factus es eis in Deum.

Nunc ergo, Dómine Deus, verbum, quod locútus es super servum tuum et super domum eius, confírma in sempitérnum et fac, sicut locútus es. Et magnificétur nomen tuum usque in sempitérnum, atque dicátur: “Dóminus exercítuum est Deus super Ísrael”. Et domus servi tui David erit stabilíta coram te, quia tu, Dómine exercítuum, Deus Ísrael, revelásti aurem servi tui dicens: “Domum ædificábo tibi”. Proptérea invénit servus tuus cor suum, ut oráret te oratióne hac. Nunc ergo, Dómine Deus, tu es Deus, et verba tua erunt vera; cum ergo locútus sis ad servum tuum bona hæc, dignáre ígitur benedícere domui servi tui, ut sit in sempitérnum coram te, quia tu, Dómine Deus, locútus es, et benedictióne tua benedicétur domus servi tui in sempitérnum».

R/. Amen.

En aquellos días:

Cuando David se estableció en su palacio y el Señor le dio descanso librándolo de todos sus enemigos de alrededor, dijo al profeta Natán: «Mira, yo estoy viviendo en una casa de cedro, mientras que el arca del Señor está bajo una tienda».

Y Natán dijo al rey: «Haz lo que piensas, porque el Señor está contigo».

Pero aquella misma noche el Señor dijo a Natán: «Vete y di a mi siervo David: No serás tú el que me construyas una casa para que habite en ella. Yo no he habitado en casa desde el día en que saqué de Egipto a los israelitas hasta hoy, sino que he estado peregrinando en una tienda de campaña. Durante todo el tiempo que anduve errante con los israelitas jamás dije a ninguno de los jueces de Israel, a los que puse para que gobernaran a mi pueblo, que me construyera una casa de cedro.

Di a mi siervo David: Esto dice el Señor todopoderoso: Yo te saqué del aprisco, de detrás de las ovejas, para que fueras el jefe de mi pueblo, Israel. He estado contigo en todas tus empresas, he exterminado delante de ti a todos tus enemigos; haré que tu nombre sea como el de los grandes de la tierra. Asignaré un territorio a mi pueblo Israel y en él lo plantaré para que habite en él y no vuelva a ser perturbado, ni los malvados continúen oprimiéndolo como antes, en el tiempo en que yo constituí a los jueces sobre mi pueblo Israel; yo le daré paz librándolo de todos sus enemigos.

Te hago saber, además, que te daré una dinastía; pues cuando llegues al término de tus días y descanses con tus padres, haré surgir un descendiente tuyo, que saldrá de tus entrañas, y lo confirmaré en el reino. Él me construirá un templo y yo consolidaré su trono para siempre. Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo. Si hace mal, yo lo castigaré con varas de hombre y con castigos corrientes entre los hombres.

Pero no le retiraré mi favor, como se lo retiré a Saúl, a quien rechacé de mi presencia. Tu casa y tu reino subsistirán por siempre ante mí, y tu trono se afirmará para siempre».

Natán comunicó a David todo lo que había visto y oído.

El rey David se presentó ante el Señor y le dijo: «¿Quién soy yo, Señor, y qué es mi casa para que me hayas hecho llegar hasta aquí? Y aun esto es todavía poco para ti, Señor, y extiendes también tu promesa a la casa de tu siervo para un futuro lejano, para la duración misma de la humanidad. ¿Qué más podría decirte David? Tú conoces a tu siervo, Señor. Por amor a tu siervo has hecho todas estas maravillas y las has dado a conocer. Eres grande, Señor; no hay nadie como tú, ni hay Dios fuera de ti, como hemos oído. ¿Hay sobre la tierra un pueblo como tu pueblo Israel, al cual Dios mismo vino a rescatarlo para hacerlo su pueblo, para hacerlo famoso, para hacer en su favor terribles y grandes prodigios y expulsar a las naciones y a sus dioses delante de tu pueblo, al que rescataste de Egipto? Has afirmado a tu pueblo Israel como pueblo tuyo y para siempre, y tú, Señor, te has hecho su Dios.

Y ahora, Señor, mantén firme para siempre la promesa que has hecho a tu siervo y a su casa, y haz como has dicho. Que tu nombre sea siempre engrandecido; y que digan: El Señor todopoderoso es Dios de Israel. Y que la casa de tu siervo David sea estable en tu presencia, ya que tú, Señor todopoderoso, Dios de Israel, has prometido a tu siervo que le edificarás una casa; por eso se ha atrevido a dirigirte esta súplica. Sí, Señor, tú eres Dios, tus palabras son verdad, y has hecho a tu siervo esta gran promesa. Dígnate bendecir la casa de tu siervo para que permanezca siempre en tu presencia. Porque eres tú, Señor, el que has hablado, y con tu bendición la casa de tu siervo será bendita para siempre».

R/. Amén.

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Threni / Trenos Job 30,1.9-10.12-13.16
Nunc ecce derídent me inimíci mei; nunc in eórum cánticum versus sum. Ahora hacen burla de mí mis enemigos; ahora vengo yo a ser la copla de ésos contra mí.
V/. Abominátur me, et longe fúgiunt a me, et fáciem meam conspúere non veréntur.

V/. Ad déxteram calamitátis íllico surrexérunt; pedes meos subvertérunt, et oppressérunt quasi flúctibus sémitam meam.

V/. Dissipavérunt itínera mea, insidiáti sunt mihi et prævalérunt, et non fuit qui ferret auxílium.

V/. Quaprópter in memetípso aréscet ánima mea, et póssident me dies afflictiónis.

V/. Espantados, se mantienen a distancia; sin reparo a la cara me escupen.

V/. Se alza la canalla a mi derecha, persiguiendo mis pasos, preparan contra mí sus caminos siniestros.

V/. Mis senderos destrozan, mi ruina intentan y nada los detiene.

V/. Y ahora se derrama en mí mi alma, me han caído días de aflicción.

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Apostolus / Apóstol 1Jn 2,18-29
Epístolæ Ioánnis apóstoli prima.
R/. Deo grátias.
Primera Epístola del apóstol san Juan.
R/. Demos gracias a Dios.

Filíoli: Novíssima hora est; et sicut audístis quia antichrístus venit, ita nunc antichrísti multi adsunt, unde cognóscimus quóniam novíssima hora est. Ex nobis prodiérunt, sed non erant ex nobis, nam si fuíssent ex nobis, permansíssent noíiscum; sed ut manifestarétur quóniam illi omnes non sunt ex nobis.

Sed vos unctiónem habétis a Sancto et scitis omnes. Non scripsi vobis quasi nesciéntibus veritátem sed quasi sciéntibus eam, et quóniam omne mendácium ex veritáte non est. Quis est mendax, nisi is qui negat quóniam Iesus est Christus? Hic est antichrístus, qui negat Patrem et Fílium. Omnis, qui negat Fílium, nec Patrem habet; qui confitetur Fílium, et Patrem habet.

Vos, quod audístis ab ínitio, in vobis permáneat; si in vobis permanserit, quod ab ínitio audístis, et vos in Fílio et in Patre manébitis. Et hæc est repromíssio, quam ipse pollícitus est nobis: vitam ætérnam.

Hæc scripsi vobis de eis, qui sedúcunt vos. Et vos, unctiónem, quam accepístis ab eo, manet in vobis, et non necesse habétis, ut áliquis dóceat vos; sed sicut únctio ipsíus docet vos de ómnibus, et verum est, et non est mendácium, et, sicut dócuit vos, manétis in eo.

Et nunc, filíoli, manéte in eo, ut, cum apparúerit, habeámus fidúciam et non confundámur ab eo in advéntu eius. Si scitis quóniam iustus est, scitóte quóniam et omnis, qui facit iustítiam, ex ipso natus est.

R/. Amen.

Hijos míos: Estamos en la última hora, y, como habéis oído, el anticristo viene; y ahora ya han surgido muchos anticristos; por eso conocemos que es la última hora. Han surgido de entre nosotros, pero no eran de los nuestros; porque si hubieran sido de los nuestros, hubieran permanecido con nosotros; pero ha sucedido esto para que se manifieste que todos éstos no eran de los nuestros.

Vosotros, sin embargo, habéis recibido la unción que viene del Santo, y todos tenéis conocimiento. No os he escrito porque no conozcáis la verdad, sino porque la conocéis y sabéis que ninguna mentira puede proceder de la verdad. Y ¿quién es el mentiroso sino el que dice que Jesús no es el Cristo? Éste es el anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. El que niega al Hijo, no tiene al Padre; el que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.

Vosotros seguid siendo fieles a lo que habéis oído desde el principio. Así permaneceréis unidos con el Hijo y con el Padre. Ésta es la promesa que él mismo os ha hecho: La vida eterna.

Os he escrito esto acerca de los que quieren seduciros. Pero vosotros haced que la unción que habéis recibido de él permanezca en vosotros; no tenéis necesidad de que nadie os enseñe, ya que la unción, que dice la verdad y nunca la mentira, os enseña todas las cosas; permaneced unidos a Cristo, según ella os ha enseñado.

Ahora, hijos míos, permaneced unidos a Cristo, para que, cuando él venga, podamos sentirnos seguros y no nos avergoncemos de encontrarnos lejos de él en su venida. Si sabéis que él es justo, reconoced también que el que practica la justicia ha nacido de él.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Jn 10,22-42
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R/. Gloria a ti, Señor.

In illo témpore:

Facta sunt tunc Encænia in Hierosólymis. Hiems erat; et ambulábat Iesus in templo in pórticu Salomónis. Circumdedérunt ergo eum Iudæi et dicébant ei: «Quoúsque ánimam nostram tollis? Si tu es Christus, dic nobis palam».

Respóndit eis Iesus: «Dixi vobis, et non créditis; ópera, quæ ego fácio in nómine Patris mei, hæc testimónium perhíbent de me. Sed vos non créditis, quia non estis ex óvibus meis. Oves meæ vocem meam áudiunt, et ego cognósco eas, et sequúntur me; et ego vitam ætérnam do eis, et non períbunt in ætérnum, et non rápiet eas quisquam de manu mea. Pater meus quod dedit mihi, maius ómnibus est, et nemo potest rápere de manu Patris. Ego et Pater unum sumus».

Sustulérunt íterum lápides Iudæi, ut lapidárent eum. Respóndit eis Iesus: «Multa ópera bona osténdi vobis ex Patre; propter quod eórum opus me lapidátis?».

Respondérunt ei Iudæi: «De bono ópere non lapidámus te sed de blasphémia, et quia tu, homo cum sis, facis teípsum Deum».

Respóndit eis Iesus: «Nonne scriptum est in lege vestra: “Ego dixi: Dii estis?”. Si illos dixit deos, ad quos sermo Dei factus est, et non potest solvi Scriptúra, quem Pater sanctificávit et misit in mundum, vos dícitis: “Blasphémas”, quia dixi: Fílius Dei sum? Si non fácio ópera Patris mei, nolíte crédere mihi; si autem fácio, et si mihi non vultis crédere, opéribus crédite, ut cognoscátis et sciátis quia in me est Pater, et ego in Patre».

Quærébant ergo íterum eum prehéndere; et exívit de mánibus eórum. Et ábiit íterum trans Iordánem in eum locum, ubi erat Ioánnes baptízans primum, et mansit illic.

Et multi venérunt ad eum et dicébant: «Ioánnes quidem signum fecit nullum; ómnia autem, quæcúmque dixit Ioánnes de hoc, vera erant». Et multi credidérunt in eum illic.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la dedicación del templo. Era invierno. Jesús se paseaba en el templo, por el pórtico de Salomón. Los judíos lo rodearon y le preguntaron: «¿Hasta cuándo nos has de tener en vilo? Si tú eres el mesías, dínoslo claramente».

Jesús les respondió: «Os lo he dicho y no me habéis creído. Las obras que yo hago en nombre de mi Padre lo demuestran claramente. Pero vosotros no creéis, porque no sois ovejas mías.  Mis ovejas escuchan mi voz. Yo las conozco y ellas me siguen; yo les doy la vida eterna y no perecerán jamás; no me las arrebatará nadie de mis manos. Mi Padre, que me las ha dado, es más que todas las cosas; y nadie puede arrebatar nada de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos una sola cosa».

De nuevo los judíos agarraron piedras para apedrearlo. Jesús les replicó: «He hecho muchas obras buenas ante vosotros de parte de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis?».

Los judíos le contestaron: «No te apedreamos por ninguna obra buena, sino por blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios».

Jesús les respondió: «¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije: sois dioses? Si la ley llamó dioses a los que se dirigió la palabra de Dios, y la Escritura no puede fallar, ¿por qué decís que blasfemo yo, que he sido consagrado y enviado al mundo por el Padre, porque he dicho: Soy hijo de Dios? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis; pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed en las obras, para que sepáis y reconozcáis que el Padre está en mí y yo en el Padre».

Por eso intentaban prenderlo de nuevo, pero se les escapó de las manos. Fue nuevamente al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan había estado al principio bautizando, y se quedó allí.

Muchos acudieron a él y decían: «Juan no hizo ningún milagro, pero todo lo que dijo sobre éste era verdad». Y muchos creyeron en él.

R/. Amén.

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Laudes Sal 70,23a.22a
Gaudébunt lábia mea cum cantávero tibi, et ánima mea quam redemísti. Mis labios cantarán alegres y tocaré para ti, porque tú has rescatado mi vida.
V/. Et ego confitébor tibi in vasis psalmórum, Deus, psallam tibi.
R/. Et ánima mea quam redemísti.
V/. Y yo te ensalzaré con el arpa por tu fidelidad, Dios mío.
R/. Porque tú has rescatado mi vida.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Sal 28,2
Offérte Dómino mundum sacrifícium. Ofreced al Señor un sacrificio puro.
V/. Offérte Dómino glóriam et honórem.
R/. Mundum sacrifícium.
V/. Ofreced al Señor la gloria y el honor.
R/. Un sacrificio puro.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Mémores delictórum nostrórum, fratres caríssimi, peccáta nostra coram Dómino defleámus: seminántes in lácrimis quod metámus in gáudiis.
Simus in oratióne assídui, in ieiúniis prompti, in eleemósynis liberáles: ut promíssæ retributiónis glóriam devóta fide et fructuósa operatióne mereámur percípere.

R/.
Amen.

Recordando nuestros delitos, queridos hermanos, lloremos nuestros pecados delante de Dios, sembrando con lágrimas, para que podamos cosechar con gozo.
Seamos asiduos en la oración, prontos para el ayuno, liberales en las limosnas: para que podamos alcanzar así, con devota fe y obras fructuosas, la gloria que tenemos prometida.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia de Dios, nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos

Deus, cui cor mundum et corpus placet intáctum, cuique púritas mentis et sincéritas non dísplicet carnis: súbiuga, quæsumus, per abstinéntiæ rigórem, ánimæ carnem, atque per afféctum timóris et dilectiónis ánimam tibi assócia.

Ut tu solus dominéris in ómnia nobis, qui cónditor noster esse agnósceris.
Pósside ergo et rédime nos, Dómine: ut qui hoc ieiúnium studióse ágimus, te retribuénte, satietáte incorruptíbili tuæ glóriæ perfruámur.

R/. Amen.

Dios a quien agrada un corazón limpio y un cuerpo sin estrenar, lo mismo que la pureza del alma y la integridad del cuerpo, somete, te rogamos, el cuerpo al alma, por el rigor de la abstinencia, y asocia el alma contigo en virtud del temor y del amor.

Para que tú sólo seas el Señor de todo lo nuestro, pues eres nuestro Creador.
Poséenos, pues, y redímenos, Señor, para que los que llevamos a cabo cuidadosamente este ayuno, obtengamos de ti el premio de disfrutar con la compañía inacabable de los que viven en tu gloria.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.

Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
A te, Deus piíssime, benedicántur ieiunántium vota sacrificiórumque libámina.
Accepténtur quoque oratiónes fidélium ac suspíria contritórum: ut votíva abstinéndi devótio et cunctos in commúne fidéles sanctíficet et defúnctis ómnibus réquiem præstet.

R/.
Amen.

Bendice, Dios piadosísimo, la práctica del ayuno y las ofrendas del sacrificio.
Acepta de igual modo las oraciones de los fieles y los suspiros de los arrepentidos: para que la ofrenda de la abstinencia
santifique a todos los fieles en general, y otorgue el descanso a los difuntos.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Fóveat, omnípotens Deus, cáritas tua ieiunántium ariditátem intérnam: ut dono affluámus dilectiónis, qui tibi afflícte immolámus hóstiam carnis.
R/.
Amen.

Caliente tu amor, Dios omnipotente, la interna sequedad de los que ayunamos, para que brote en nosotros el don del amor, cuando te inmolemos el sacrificio del cuerpo afligido.
R/. Amén.

Quia ipse est pax nostra et cáritas indisrúpta, qui vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque él es nuestra paz y caridad indivisible, él, que vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, equum et salutáre est, nos te magnificáre in diébus sanctificatiónis tuæ, et venerábile nomen sanctum tuum, Dómine, sancte Pater, ætérne omnípotens Deus.

Quóniam hoc est tempus acceptábile, hii sunt dies salútis: in quibus Móyses fámulus tuus, ut legem tuam mererétur accípere, dies quadragínta in Sínai monte ieiunávit. Simíliter et Iesus Salvátor noster Christus in desérto, ieiunátis quadragínta diébus et quadragínta nóctibus, ómnia diáboli tentaménta destrúxit, nobísque exémplum abstinéntiæ relíquit.

Nunc ígitur, quia te docénte, Dómine, beáti sunt qui esúriunt iustítiam quóniam ipsi saturabúntur, præcámur: ut in vigíliis ac ieiúniis, carnis desidéria et univérsas mundi concupiscéntias, te propitiánte, a nostris corpóribus abscindámus. Quo ab ómnibus vítiis ac voluptátibus profánis nos ómnibus modis caveámus: ut in diébus ieiuniórum non inveniántur voluntátes nostræ, sed tuam, Dómine, per síngulos dies operémur in ómnibus voluntátem, proclamántes atque ita dicéntes:

Es digno y justo, equitativo y saludable, que proclamemos tu gloria, en los días destinados a ensalzar tu nombre santo y venerable, Señor, Padre santo, Dios eterno y todopoderoso.

Porque este es el tiempo aceptable, estos los días de salvación, en los que Moisés, tu siervo, para poder recibir tu ley, ayunó cuarenta días en el monte Sinaí.
Igualmente Jesucristo, nuestro Salvador, en el desierto, habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, deshizo todas las tentaciones del diablo y nos dejó el ejemplo de su abstinencia.

Ahora, pues, sabiendo, Señor, por tu enseñanza, que son bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados, te pedimos que en estas vigilias y ayunos, te muestres propicio y nos ayudes a cercenar de nuestros cuerpos los deseos carnales y todas las concupiscencias del mundo.
Así evitaremos cuidadosamente todos los vicios y deleites profanos, para que en los días de ayuno no prevalezca nuestra resolución, sino que en todo, y en cada día, obremos según tu voluntad, como proclamamos y decimos.

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus

Vere sanctus, vere benedíctus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus, qui nos et vítiis abstinére et cibis dócuit. Ab illo quippe et abstinéndi docémur exémplis, et abstinéntiæ remunerámur ex donis.

Proínde te, Deus Pater, rogámus: ut per illum sit in nobis, et in præsénti huius mundi labóre consolátio, et in ætérna vita donétur beatitúdinis plenitudo.

Christus Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Verdaderamente es santo, en verdad bendito, nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que nos enseñó a abstenernos de los vicios y de los alimentos.
Él nos enseña la abstinencia con su ejemplo, y él nos premia con los dones que de ella se obtienen.

Por eso te rogamos, Dios Padre, que obtengamos por él consuelo en los presentes trabajos de este mundo, y en la vida eterna, la plenitud de la dicha.

Cristo, Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Deus, qui es sanctificátor oblatiónum et sustentátio abstinéntium: tu, benedictióne grátiæ tuæ, et appósitum sacrifícium sanctífica, et ieiunántium péctora ab omni contagióne delictórum emúnda.

Quo, hæc obláta ubérius benedícens, horum perceptióne inédiam nostræ debilitatiónis susténtes, internáque sanctífices.
R/.
Amen.

Dios, que aceptas y santificas las ofrendas, y sustentas a los que practican la abstinencia, por la bendición de tu gracia, santifica este sacrificio que te presentamos, y limpia los corazones de los que ayunan de todo contagio de pecado.

Así, santificando estas ofrendas con la más rica de tus bendiciones, haz que al tomarlas, recibamos con ellas el sustento de nuestra debilidad, y quede santificado nuestro interior.
R/. Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro

Christe Deus, qui ieiúnii nos rénuis votum, qui nobis per te magnum abstinéndi præbuísti exémplum, quique docuísti te per oratiónem pétere, per lectiónem quærere, eleemósynis étiam vel lácrimis propulsáre: áccipe nostram petitiónem, quæ in nobis et amórem dilectiónis enútriat, et lácrimas nostras tibi commendábiles reddat.

Ut quæ te petiérimus orándo, te nos invenísse gratulémur quæréndo: cumque lacrimándo pulsavérimus, a te exaudíri promereámur.

Cristo Dios, que no desdeñas la ofrenda del ayuno, que nos has dejado un magnífico ejemplo de abstinencia, y que nos enseñaste a buscarte por la oración y a alcanzarte en la lectura, y a llamar a tu puerta con limosnas y lágrimas, acepta nuestra súplica, que desarrolle en nosotros el amor unitivo, y te recomiende nuestras lágrimas.

Para que cuánto te pidamos al orar, nos gocemos de obtenerlo al encontrarte, y cuando llamemos con lágrimas, merezcamos ser escuchados por ti:

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Benedictio / Bendición
Christus Dei Fílius, ob cuius exémplum corporále ieiúnium exercétis, ánimas vestras virtútum répleat sacraméntis.
R/. Amen.
Cristo, Hijo de Dios, al que imitáis practicando el ayuno corporal, llene vuestras almas con la fuerza misteriosa de las virtudes.
R/. Amén.
Idem quoque Dóminus córdibus vestris atque corpóribus ieiúnio áridis, vitam tenére tríbuat sanctitátis.
R/. Amen.
El mismo Señor conceda a vuestras almas y cuerpos, tras la aridez del ayuno, poseer la vida de la santidad.
R/. Amén.
Ut cum abstinéntia servántes unanimitátem spíritus in vínculo pacis, perveniátis ad eum, recipiéntes ab illo præmium ætérnæ salvatiónis.
R/. Amen.
Para que al mantener con la abstinencia la unidad del espíritu en el vínculo de la paz, lleguéis a él para recibir el premio de la salvación eterna.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Christi Dei nostri, qui cum Patre et Spíritu Sancto, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Cristo, Dios nuestro, que con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios, vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Reple, Dómine, cor nostrum lætítia, qui nobis dare dignátus es sacri córporis tui Eucharistíam; ut qui escárum perceptióne refícimur, spirituálibus benefíciis adimpléri felíciter mereámur.
R/. Amen.

Colma, Señor, de alegría nuestros corazones, ya que te has dignado darnos la Eucaristía de tu sagrado Cuerpo; de forma que así como somos reconfortados por la recepción de los alimentos, merezcamos también saciarnos de felicidad con tus dones espirituales.
R/. Amén.

Per grátiam pietátis tuæ, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la dignación de tu misericordia, Dios nuestro, que vives y lo señoreas todo por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 285-289) y del Liber Commicus I (pp. 203-207). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo.

Traducción: Completuria del Oferencio y el resto de oraciones de Gómez-Chacón y Díaz Alejo, Balbino, Misal Hispano-Mozárabe (obra inédita facilitada a La Ermita en febrero de 2016).

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Errata del Liber Commicus. Debe decir: 2Sam 7,1-29. N. de La Ermita.

 

 

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