La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Lunes de la quinta semana de Cuaresma

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Lectio Sapientialis / Lectura sapiencial Eclo 48,1-23
Léctio libri Ecclesiástici.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del Eclesiástico.
R/. Demos gracias a Dios.

Fili: Surréxit Elías prophéta quasi ignis,
et verbum ipíius quasi fácula ardébat.
Qui indúxit in illos famem
et zelo suo paucos fecit eos.
Verbo Dómini contínuit cælum
et deiécit de cælo ignem ter.
Quam amplificátus es, Elías, in mirabílibus tuis.
Et quis potest simíliter gloriári tibi?
Qui suscitásti mórtuum de sorte mortis
ab ínferis in verbo Dómini.
Qui deiecísti reges ad perníciem
et gloriósos de lecto suo
et confregísti fácile poténtiam ipsórum;
qui audis in Sínai indícium
et in Horeb iudícia vindíctæ.

Qui ungis reges ad retributiónem
et prophétas facis successóres post te;
qui recéptus es in túrbine ignis
et in curru equórum igneórum;
qui scriptus es parátus in témpora
leníre iracúndiam Dómini ante furórem,
convértere cor patris ad fílium
et restitúere tribus Iacob.
Beáti sunt, qui te vidérunt
et in amicítia tua dormiérunt.
Nam et nos vita quidem vivémus,
post mortem autem non erit tale nomen nostrum.

Elías quidem in túrbine tectus est,
et in Elíseo complétus est spíritus eius.
In diébus suis non pertímuit príncipem,
et poténtia nemo vicit illum;
nec superávit illum verbum áliquod,
et mórtuum prophetávit corpus eius.
In vita sua fecit monstra
et in morte mirabília operátus est.

In ómnibus istis non pænítuit pópulum,
et non recessérunt a peccátis suis,
usque dum eiécti sunt de terra sua
et dispérsi sunt in omnem terram;
et relícta est gens perpáuca,
et princeps in domo David.

Quidam ipsórum fecérunt, quod placéret Deo;
álii autem multiplicavérunt peccáta.
Ezechías munívit civitátem suam
et indúxit in médium ipsíus aquam
et fodit ferro rupem
et ædificávit ad aquam púteum.
In diébus ipsíus ascéndit Senácherib
et misit Rabsácen et discéssit,
et sústulit manum suam in Sion
et supérbus factus est in exaltatióne sua.

Tunc mota sunt corda et manus ipsórum,
et doluérunt quasi parturiéntes mulíeres
et invocavérunt Dóminum misericórdem
et expandéntes manus suas extulérunt ad eum,
et Sanctus audívit cito vocem ipsórum.
Non est commemorátus peccatórum illórum
neque dedit illos inimícis suis,
sed purgávit eos in manu Isaíæ sancti prophétæ.

R/. Amen.

Hijo: El profeta Elías se alzó, como un fuego;
su palabra era ardiente como una antorcha.
Él trajo sobre ellos el hambre,
y en su celo los redujo a un pequeño número.
Con la palabra de Dios cerró los cielos,
y por tres veces hizo bajar fuego.
¡Qué admirable fuiste, Elías, en tus portentos!
¿Quién podrá presumir de parecerse a ti?
Tú que arrancaste un muerto de la muerte
y del abismo por la palabra del altísimo.
Que precipitaste a reyes en la fosa
y a hombres ilustres de sus lechos.
Que escuchaste reproches en el Sinaí
y sentencias de castigo en el Horeb.

Que consagraste reyes que hicieran justicia
y profetas que te sucedieran.
Que fuiste arrebatado en torbellino de fuego,
en un carro tirado por caballos de fuego.
Tú, de quien está escrito
que fuiste preparado para un determinado tiempo.
Para aplacar la ira antes de estallar,
para volver los corazones de los padres a los hijos
y restablecer las tribus de Jacob.
Dichosos los que te vieron y se durmieron en el amor,
porque nosotros también poseeremos la vida.

Cuando Elías fue arrebatado en el torbellino,
Eliseo fue lleno de su espíritu;
en todos sus días no tembló ante ningún gobernante
y no se dejó dominar por nadie.
Nada fue demasiado difícil para él,
y hasta en su muerte profetizó su cuerpo.
En su vida hizo milagros,
y en su muerte eran maravillosas sus obras.

A pesar de todo, el pueblo no se arrepintió
ni se apartó de sus pecados,
hasta que fueron expulsados de su país
y dispersados por toda la tierra.
Y quedó reducido al más pequeño de los pueblos,
con un príncipe de la casa de David.

Algunos de ellos obraron el bien;
otros multiplicaron los pecados.
Ezequías fortificó su ciudad
y metió las aguas dentro de ella.
Taladró con hierro la roca
y edificó estanques para las aguas.
En sus días subió Senaquerib
y envió a Rabsaqués,
que levantó su mano contra Sión
y se mostró arrogante en su orgullo.

Entonces temblaron sus manos y sus corazones
y sintieron dolores de parturienta.
Invocaron a Dios misericordioso,
tendiendo sus manos a él,
y el Santo se apresuró a oírles desde el cielo
y los libró por manos de Isaías.

R/. Amén.

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Lectio Historica / Lectura histórica 1Sam 27,1-12
Léctio libri primi Samuélis.
R/. Deo grátias.
Lectura del primer libro de Samuel.
R/. Demos gracias a Dios.

In diébus illis:

Ait David in corde suo: «Aliquándo incídam in uno die in manu Saul; nonne mélius est ut fúgiam et salver in terra Philisthinórum, ut despéret Saul cessétque me quærere in cunctis fínibus Ísrael? Fúgiam ergo manus eius».

Et surréxit David et ábiit ipse et sescénti viri cum eo ad Achis fílium Maoch regem Geth. Et habitávit David cum Achis in Geth ipse et viri eius unusquísque cum domo sua; David et duæ uxóres eius, Achínoam Iezrahelítes et Abígail uxor Nabal Carmelítes. Et nuntiátum est Saul quod fugísset David in Geth, et non áddidit ultra ut quæreret eum.

Dixit autem David ad Achis: «Si inváni grátiam in óculis tuis, detur mihi locus in una úrbium regiónis huius, ut hábitem ibi. Cur enim manet servus tuus in civitáte regis tecum?».

Dedit ítaque ei Achis in die illa Sicéleg; propter quam causam facta est Sicéleg regum Iudæ usque in diem hanc. Fuit autem númerus diérum, quibus habitávit David in regióne Philisthinórum, annus et quáttuor menses.

Et ascéndit David et viri eius et agébant prædas de Gesúri et de Gerzi et de Amalecítis; hæ enim gentes habitábant terram, quæ est a Telem in via Sur et usque ad terram Ægýpti. Et percutiébat David omnem terram nec relinquébat vivéntem virum et mulíerem; tollénsque oves et boves et ásinos et camélos et vestes revertebátur et veniébat ad Achis. Dicébat autem ei Achis: «In quem irruísti hódie?».

Respondebátque David: «Contra Nageb Iudæ vel contra Nageb Ieraméel vel contra Nageb Ceni».

Viro et mulíeri non parcébat David nec adducébat in Geth dicens: «Ne forte loquántur advérsum nos: “Hæc fecit David”».

Et hoc erat decrétum illi ómnibus diébus, quibus habitávit in regióne Philisthinórum. Crédidit ergo Achis David dicens: «Valde odiósum se fecit pópulo suo Ísrael; erit ígitur mihi servus sempitérnus».

R/. Amen.

En aquellos días:

David se dijo: «Cualquier día voy a perecer a manos de Saúl; nada mejor para mí que refugiarme en el país de los filisteos. Así Saúl desistirá de perseguirme en el territorio de Israel y escaparé de su mano».

David se puso en marcha y se pasó, con los seiscientos hombres que tenía, a Aquís, hijo de Maoc, rey de Gat. Se estableció con sus hombres junto a Aquís, en Gat, cada uno con su familia; David con sus dos mujeres: Ajinoán de Yezrael y Abigaíl, la mujer de Nabal del Carmelo. Saúl se enteró de que David había huido a Gat y dejó de perseguirlo.

David dijo a Aquís: «Si quieres hacerme un favor, te suplico que me des un lugar en una de las ciudades del campo para habitar allí. Porque no está bien que tu siervo viva junto a ti en la capital del reino».

Aquel mismo día Aquís le dio Sicelag. Por eso Sicelag pertenece al rey de Judá hasta el día de hoy. David pasó en territorio filisteo un año y cuatro meses.

David y sus gentes salían y hacían incursiones contra los guesuritas, los guirsitas y los amalecitas, pues éstos habitaban la región que va desde Telán, en dirección a Sur, hasta la tierra de Egipto. David devastaba la tierra y no dejaba con vida ni hombre ni mujer; se apoderaba de ovejas, bueyes, asnos, camellos y vestidos, y se volvía a Aquís. Cuando Aquís preguntaba: «¿Dónde habéis hecho incursión hoy?».

David respondía: «En el Negueb de Judá, en el Negueb de Yerajmeel, en el Negueb de los quenitas».

David no dejaba con vida ni hombre ni mujer, para que no fueran a Gat y dijeran lo que hacía.

Tal fue su manera de proceder durante todo el tiempo que permaneció en territorio filisteo. Aquís tenía confianza en David y se decía: «Seguramente se ha hecho odioso a su pueblo y será mi servidor para siempre».

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 101,14-15
Tu exsúrgens miseréberis Sion, quia venit tempus miseréndi eius. Levántate y ten misericordia de Sión, pues ya es hora de que tengas piedad.
V/. Quóniam beneplácitum habuérunt servi tui lápides eius, et terræ eius miserebúntur.
R/. Quia venit tempus miseréndi eius.
V/. Porque tus siervos aman sus piedras y sienten dolor por sus ruinas.
R/. Pues ya es hora de que tengas piedad.

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Apostolus / Apóstol 1Jn 1,10-2,6
Epístola Ioánnis apóstoli prima.
R/. Deo grátias.
Primera carta del apóstol san Juan.
R/. Demos gracias a Dios.
Caríssimi:

Si dixérimus quóniam non peccávimus, mendácem fácimus eum, et verbum eius non est in nobis.

Filíoli mei, hæc scribo vobis, ut non peccétis. Sed si quis peccáverit, advocátum habémus ad Patrem, Iesum Christum iustum; et ipse est propitiátio pro peccátis nostris, non pro nostris autem tantum sed étiam pro totíus mundi.

Et in hoc cognóscimus quóniam nóvimus eum: si mandáta eius servémus. Qui dicit: «Novi eum», et mandáta eius non servat, mendax est, et in isto véritas non est; qui autem servat verbum eius, vere in hoc cáritas Dei consummáta est. In hoc cognóscimus quóniam in ipso sumus. Qui dicit se in ipso manére, debet, sicut ille ambulávit, et ipse ambuláre.

R/. Amen.

Queridísimos:

Si decimos que no hemos pecado, le hacemos mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero si alguno peca, tenemos junto al Padre un defensor, Jesucristo, el justo. Él se ofrece en expiación por nuestros pecados; y no sólo por los nuestros, sino por los de todo el mundo.

Sabemos que le conocemos en que guardamos sus mandamientos. El que afirma que le conoce, pero no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él. Pero el que guarda su palabra, verdaderamente es perfecto en él. En esto sabemos que estamos unidos a él: el que afirma que está unido debe comportarse como él se comportó.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Jn 10,1-16
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R/. Gloria a ti, Señor.

In illo témpore:

Dóminus noster Iesus Christus loquebátur pharisæis et turbis dicens:

«Amen, amen dico vobis: Qui non intrat per óstium in ovíle óvium, sed ascéndit aliúnde, ille fur est et latro; qui autem intrat per óstium, pastor est óvium. Huic ostiárius áperit, et oves vocem eius áudiunt, et próprias oves vocat nominátim et edúcit eas. Cum próprias omnes emíserit, ante eas vadit, et oves illum sequúntur, quia sciunt vocem eius; aliénum autem non sequéntur, sed fúgient ab eo, quia non novérunt vocem alienórum».

Hoc provérbium dixit eis Iesus; illi autem non cognovérunt quid esset, quod loquebátur eis.

Dixit ergo íterum Iesus: «Amen, amen dico vobis: Ego sum óstium óvium. Omnes, quotquot venérunt ante me, fures sunt et latrónes, sed non audiérunt eos oves. Ego sum óstium; per me, si quis introíerit, salvábitur et ingrediétur et egrediétur et páscua invéniet. Fur non venit, nisi ut furétur et mactet et perdat; ego veni, ut vitam hábeant et abundántius hábeant.

Ego sum pastor bonus; bonus pastor ánimam suam ponit pro óvibus; mercennárius et, qui non est pastor, cuius non sunt oves própriæ, videt lupum veniéntem et dimíttit oves et fugit -et lupus rapit eas et dispérgit- quia mercennárius est et non pértinet ad eum de óvibus.

Ego sum pastor bonus et cognósco meas, et cognóscunt me meæ, sicut cognóscit me Pater, et ego cognósco Patrem; et ánimam meam pono pro óvibus. Et álias oves hábeo, quæ non sunt ex hoc ovili, et illas opórtet me addúcere, et vocem meam áudient et fient unus grex, unus pastor».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Nuestro Señor Jesucristo habló a los fariseos y a la multitud diciendo:

«Os aseguro que el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino saltando por otra parte, es un ladrón y un salteador. Pero el que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. El guarda le abre la puerta y las ovejas reconocen su voz; él llama a sus ovejas por sus nombres y las saca fuera. Y cuando ha sacado todas sus ovejas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz. Pero no seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».

Jesús les puso esta semejanza, pero ellos no entendieron qué quería decir.

Por eso Jesús se lo explicó así: «Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que vinieron antes de mí eran ladrones y salteadores, pero las ovejas no les hicieron caso. Yo soy la puerta; el que entra por mí se salvará; entrará y saldrá y encontrará pastos. El ladrón sólo entra para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.

Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. Pero el asalariado, que no es el pastor ni el propietario de las ovejas, en viendo venir al lobo deja las ovejas y huye, y el lobo ataca y las dispersa, porque es un asalariado y no le importan las ovejas.

Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas y ellas me conocen a mí, igual que mi Padre me conoce a mí, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. Tengo otras ovejas que no son de este redil. También a ellas tengo que apacentarlas. Ellas escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo pastor».

R/. Amén.

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Laudes Sal 21,24.27
Laudáte Dóminum qui timétis eum, in médio ecclésiæ. Que lo alaben los fieles del Señor, en medio de la asamblea.
V/. Laudábunt Dóminum qui requírunt eum.
R/. In médio ecclésiæ.
V/. Alabarán al Señor los que lo buscan.
R/. En medio de la asamblea.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Sal 28,2
Offérte Dómino mundum sacrifícium. Ofreced al Señor un sacrificio puro.
V/. Offérte Dómino glóriam et honórem.
R/. Mundum sacrifícium.
V/. Ofreced al Señor la gloria y el honor.
R/. Un sacrificio puro.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Congregáti in unum omnes fílii Dei, in domum disciplínæ Dómini nostri, poscámus a pio Redemptóre et Dómino, ut nostra coram illo sic accepténtur ieiúnia, quáliter eódem opitulánte nostrórum scélerum aboleántur piácula.
R/.
Amen.

Reunidos en asamblea todos los hijos de Dios, en esta casa donde se imparten sus enseñanzas, impetremos de la bondad del Redentor y Señor que acepte nuestros ayunos y borre con su gracia todos nuestros pecados.
R/. Amén.
Adiuvánte sua misericórdia, qui in Trinitáte, unus Deus, gloriátur in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Con la ayuda de su misericordia, que, en la Trinidad, un solo Dios, es glorificado por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos

Da nobis, omnípotens Deus, ut afflícta per abstinéntiam carne, mente tibi et spíritu mereámur placére.

Ut parsimónia nostræ carnis incéndium extínguat, et fervor spiritális e terris nos ad cæléstia semper attóllat.
R/. Amen.

Concédenos, Dios omnipotente, que ahora que tenemos mortificado nuestro cuerpo con la abstinencia, podamos agradarte con la mente y el espíritu.

Que la parvedad del alimento extinga los ardores de nuestra carne, y el fervor espiritual nos levante de la tierra al cielo.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.

Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Súscipe, Dómine, ieiúnium nostrum, et offeréntium áccipe votum, quo caro vel ánima nostra quæ ábstinet a cibis, abstíneat a delíctis.

Sicque adésto précibus nostris, ut per hos sacrifícium mereámur réquiem impretáre defúnctis.
R/.
Amen.

Acepta, Señor, nuestro ayuno y acoge el voto de los oferentes; así nuestro cuerpo y alma, que se abstienen de los alimentos, se abstendrán también de los pecados.

Sal al encuentro de nuestras súplicas y por este sacrificio otorga el descanso a los difuntos.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Deus, qui ecclésiæ tuæ vócibus in tímpano laudáris: præsta supplicántibus nobis, ut ieiúnia nostra, quæ pro remédiis peccatórum agúntur, pacis bono permisceántur; ut utriúsque rei virtúte sic ánimæ nostræ ad melióra profíciant, ne ullo modo vanæ glóriæ a tentatióne sordéscant.
R/.
Amen.

Dios que muestras tu complacencia en las alabanzas de tu Iglesia cuando los panderos acompañan a las voces; concede a nuestras súplicas que el don de tu paz dé valor a nuestros ayunos, con los que pretendemos expiar nuestros pecados: así nuestras almas buscarán siempre lo mejor, sin dejarse manchar de ningún modo por la tentación de la vana gloria.
R/. Amén.

Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, qui vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú, que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, nos tibi semper, Deus Pater, offérre hymnum et laudatiónis prómere cánticum, per Iesum Christum Dóminum nostrum.

Qui carnem de nobis, non peccátum, accépit, quam in se gloríficans ad Patris sólium usque devéxit. In ea quippe degens, cum peccatóribus quadragínta diébus ieiunávit ac nóctibus.
Ecce vidémus carnem nostram hoc potuísse in Deum, quod olim váluit in Móyse et Elía prophetántibus Christum; in quibus non fuit natúræ quod portavérunt, sed donum spíritus quod arsérunt.
Natúra quippe frágilis, adiúta virtúte divinitátis, hoc pondus ieiúnii váluit ferre, sine qua non valébat hoc sustinére infirmitátis humánæ.

Proínde, quæsumus, te, sancte Pater et Dómine, ut carnem nostram dono Spíritus Sancti ita præmúnias, ut nec ieiunórum póndere succumbámus, nec tentaméntis diabólicis propulsémur.
Sicque ánimam et carnem nostram propitiátus sanctífica, ut per hanc hóstiam, quam tibi cum ieiúnii voto litámus, et nostrórum críminum scélera expiéntur, et ánimis nostris divínitus dona Sancti Spíritus infundántur.

Te præstánte, Deus summe, quem in Trinitáte unum Deum adórant omnis exércitus milítiæ cæléstis, proclamántes:

Es digno y justo, Dios Padre, que siempre te dediquemos himnos y cánticos de alabanza, por Jesucristo, nuestro Señor.

Él tomó de nosotros el cuerpo; pero no el pecado, llevando ese cuerpo hasta el trono del Padre, y comunicándole su propia gloria.
Pero viviendo en nuestra propia naturaleza, mezclado con los pecadores, ayunó cuarenta días con sus noches.
Con ello vemos cómo nuestra carne, unida a Dios, puede hacer lo que corresponde a su propia naturaleza humana y lo que corresponde a la naturaleza divina.
Como se ve también en Moisés y en Elías, que eran figura de Cristo; solo que en éstos, su sola naturaleza humana no habría podido soportar ayuno tan prolongado de no tener el don del espíritu que los inflamaba.
La naturaleza, ciertamente frágil, pudo soportar el peso del ayuno, ayudada por la fuerza divina; pero no hubiera podido hacerlo por sí sola, dada su debilidad humana.

Por eso tenemos que pedirte, Padre santo y Señor nuestro, que fortalezcas nuestro cuerpo con el don del Espíritu Santo, para que no sucumbamos bajo el peso de los ayunos, ni nos arrastren las persuasiones del diablo.
Santifica propicio nuestras almas y cuerpos, y por la ofrenda que con el ayuno te ofrecemos, líbranos de nuestros pecados, infundiendo en nuestras almas la divina gracia, con el Espíritu Santo.

Te lo pedimos así, Dios altísimo, adorado en la Trinidad como un sólo Dios, por todos los ejércitos de la milicia celestial, cuando proclaman:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus et gloriósus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus. Qui desidério sui nostram inédiam pellit, et prevéntu grátiæ, infirmitátem nostram ádiuvat implére quod præcipit.

Christus Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Es verdaderamente santo y glorioso, nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que acaba con el hambre de nuestra alma en cuanto se lo pedimos, y por su gracia preveniente remedia nuestra debilidad, para que podamos cumplir lo que él nos mandó.

Cristo, Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación

Bénedic, quæsumus Dómine, hoc sacrifícium nostrum, quo per eum et peccáta dispéreant, et nostrórum votórum ieiúnia coram te sanctificáta permáneant.
R/.
Amen.

Bendice, Señor, este sacrificio nuestro, que borre nuestros pecados, y mantenga, santificándolos, los buenos deseos que animan nuestros ayunos.
R/. Amén.
Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Ciba nos, Dómine, pane salútis et póculo benedictiónis, ut eo ámplius te sitiámus, quo áffatim de tuis viscéribus bibérimus. Aliméntanos, Señor, con el pan de la salvación, y la copa de tu bendición, para que sintamos más sed de ti, cuanto más abundantemente bebamos de tus entrañas.

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Benedictio / Bendición
Suscípiat Dóminus cunctórum in ómnibus precem, et votum abstinéntiæ vestræ propitiátus accéptet.
R/. Amen.
Reciba el Señor las preces de todos en toda circunstancia, y acepte propicio la ofrenda de nuestra abstinencia.
R/. Amén.
Caro quoque vestra quæ nunc ieiúniis macerátur, divínis munéribus animétur.
R/. Amen.
Y vuestra carne, ahora macerada por el ayuno, sea luego reanimada pos los dones divinos.
R/. Amén.
Ut quotquot dies istos in abstinéntia celebrátis, cum universitáte ecclésiæ ad domínicæ resurrectiónis dies purgátis méntibus accedátis.
R/. Amen.
Para que cuantos celebráis estos días en la abstinencia, lleguéis con toda la Iglesia al día de la Resurrección del Señor, con alma purificada.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia de Dios, nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Reple, Dómine, cor nostrum lætítia, qui nobis dare dignátus es sacri córporis tui Eucharistíam; ut qui escárum perceptióne refícimur, spirituálibus benefíciis adimpléri felíciter mereámur.
R/. Amen.

Colma, Señor, de alegría nuestros corazones, ya que te has dignado darnos la Eucaristía de tu sagrado Cuerpo; de forma que así como somos reconfortados por la recepción de los alimentos, merezcamos también saciarnos de felicidad con tus dones espirituales.
R/. Amén.

Per grátiam pietátis tuæ, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la dignación de tu misericordia, Dios nuestro, que vives y lo señoreas todo por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 277-281) y del Liber Commicus I (pp. 195-199). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo.

Traducción: Completuria del Oferencio y el resto de oraciones de Gómez-Chacón y Díaz Alejo, Balbino, Misal Hispano-Mozárabe (obra inédita facilitada a La Ermita en febrero de 2016).

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

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