La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Jueves de la quinta semana de Cuaresma

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Lectio Sapientialis / Lectura sapiencial Eclo 37,20-30
Léctio libri Ecclesiástici.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del Eclesiástico.
R/. Demos gracias a Dios.

Fili: Ante ómnia ópera verbum verax præcedat te,
et ante omnem actum consílium stabile.
Radix consiliórum cor,
ex quo partes quáttuor oriúntur:
bonum et malum, vita et mors;
et dominátrix illórum est assídua lingua.

Est vir perítus multórum erudítor
et ánimæ suæ inútilis est.
Est qui sophístice lóquitur et odíbilis est;
in omni cibo voluptátis defraudábitur.
Non est illi data a Dómino grátia:
omni enim sapiéntia defraudátus est.
Est sápiens ánimæ suæ sápiens,
et fructus sensus illíus super corpus suum.

Vir sápiens plebem suam erúdit,
et fructus sensus illíus fidéles sunt.
Vir sápiens implébitur benedictiónibus,
et omnes vidéntes illum beátum dicent.
Vita viri in número diérum;
dies autem Ísrael innumerábiles sunt.
Sápiens in pópulo hereditábit honórem,
et nomen illíus erit vivens in ætérnum.
Fili, in vita tua tenta ánimam tuam
et vide si quid obnóxium ei est: non des illi.

R/. Amen.

Hijo: El principio de toda obra es la razón,
y ante toda empresa se precisa reflexión.
La raíz de los consejos es el corazón,
y de él brotan cuatro ramas:
el bien y el mal, la vida y la muerte;
mas quien decide siempre es la lengua.

Hay quien es sabio y maestro de muchos,
pero para sí mismo es inútil.
Hay quien es sabio en discursos,
y es odiado y acabará por morir de hambre.
Porque el Señor no le dio ninguna gracia,
está desprovisto de toda sabiduría.
Hay quien es sabio para sí mismo,
y los frutos de su sabiduría
al decir de él son dignos de fe.

El hombre sabio instruye a su pueblo,
y los frutos de su inteligencia son fidedignos.
El varón sabio está colmado de bendiciones,
y le llaman bienaventurado cuantos le ven.
La vida del hombre dura poco,
mas los días de Israel son innumerables.
El sabio en medio de su pueblo adquiere la confianza,
y su nombre vivirá para siempre.
Hijo, durante la vida pruébate a ti mismo,
mira lo que es dañoso y no te lo des.

R/. Amén.

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Lectio Historica / Lectura histórica 2Sam 9,1-13
Léctio libri secúndi Samuélis.
R/. Deo grátias.
Lectura del segundo libro de Samuel.
R/. Demos gracias a Dios.

In diébus illis:

Dixit David: «Putásne est áliquis, qui remánserit adhuc de domo Saul, ut fáciam cum eo misericórdiam propter Iónathan?».

Erat autem de domo Saul servus nómine Siba; quem cum vocásset rex ad se, dixit ei: «Tune es Siba?».

Et ille respóndit: «Ego sum, servus tuus».

Et ait rex: «Num súperest áliquis de domo Saul, ut fáciam cum eo misericórdiam Dei?». Dixítque Siba regi: «Súperest fílius Iónathan, débilis pédibus».

«Ubi, inquit, est?».

Et Siba ad regem: «Ecce, ait, in domo est Machir fílii Ammiel in Lodábar».

Misit ergo rex David et tulit eum de domo Machir fílii Ammiel de Lodábar.

Cum autem venísset Meribbáal fílius Iónathan fílii Saul ad David, córruit in fáciem suam et adorávit. Dixítque David: «Meribbáal».

Qui respóndit: «Adsum servus tuus».

Et ait ei David: «Ne tímeas, quia fáciens fáciam in te misericórdiam propter Iónathan patrem tuum; et restítuam tibi omnes agros Saul patris tui, et tu cómedes panem in mensa mea semper».

Qui adórans eum dixit: «Quis ego sum servus tuus, quóniam respexísti super canem mórtuum símilem mei?».

Vocávit ítaque rex Sibam púerum Saul et dixit ei: «Ómnia, quæcúmque fuérunt Saul et univérsæ dómui eius, do fílio Dómini tui. Operáre ígitur ei terram, tu et fílii tui et servi tui, et, quod ínferes, sit cibus dómui dómini tui, quo alántur; Meribbáal autem fílius Dómini tui cómedet semper panem super mensam meam».

Erant autem Sibæ quindecim fílii et viginti servi. Dixitque Siba ad regem: «Sicut iussisti, Dómine mi rex, servo tuo, sic faciet servus tuus».

Meribbáal autem comedebat super mensam eius quasi unus de fíliis regis. Habebat autem Meribbáal fílium parvulum nomine Micha; omnes vero, qui habitabant in domo Sibæ, serviebant Meribbáal. Porro Meribbáal habitabat in Ierúsalem, quia de mensa regis iugiter vescebatur; et erat claudus utroque pede.

R/. Amen.

En aquellos días:

David preguntó: «¿Queda algún superviviente de la casa de Saúl a quien pueda yo favorecer por amor a Jonatán?».

Había un siervo de la casa de Saúl, llamado Sibá. Lo mandaron venir, y el rey le dijo: «¿Tú eres Sibá?».

Él respondió: «Para servirte».

El rey le preguntó: «¿Queda alguno de la casa de Saúl a quien yo pueda favorecer en nombre de Dios?». Sibá respondió: «Todavía queda un hijo de Jonatán, que está lisiado de ambos pies».

El rey le dijo: «¿Dónde está?».

Sibá respondió: «En casa de Maquir, hijo de Amiel, de Lodabar».

El rey David mandó que lo trajeran de allí.

Cuando Meribaal, hijo de Jonatán, hijo de Saúl, llegó junto a David, se postró en tierra. David dijo: «¡Meribaal!».

Y él respondió: «Aquí tienes a tu siervo».

David le dijo: «No temas, porque quiero favorecerte por amor a tu padre, Jonatán. Te devolveré las tierras de Saúl, tu abuelo, y comerás siempre a mi mesa».

Él se postró y dijo: «¿Quién es tu siervo para que te fijes en un perro muerto como yo?».

El rey llamó a Sibá, servidor de Saúl, y le dijo: «Todo lo que pertenecía a Saúl y a su casa se lo doy al hijo de tu señor. Tú trabajarás para él la tierra, tú y tus hijos y tus esclavos; tú harás la recolección, para que la casa de tu señor tenga qué comer; en cuanto a Meribaal, hijo de tu señor, él comerá siempre a mi mesa».

Sibá tenía quince hijos y veinte esclavos. Sibá respondió al rey: «Tu servidor hará todo lo que el rey, mi señor, ha mandado a su siervo».

Meribaal comía a la mesa del rey, como uno de sus hijos. Meribaal tenía un hijo pequeño que se llamaba Micá. Todos los que vivían en casa de Sibá estaban al servicio de Meribaal. Pero Meribaal vivía en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey; era cojo de ambos pies.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 7,7b-8a.10a
Exsúrge, Dómine, Deus meus, in præcépto quod mandásti; multitúdo populórum circúmdabit te. Señor, Dios mío, levántate, tú que has ordenado hacer justicia; que la asamblea de los pueblos se reúna en torno a ti.
V/. Consúme, Dómine, nequítiam peccatóris, et dírige iustum.
R/. In præcépto quod mandásti; multitúdo populórum circúmdabit te.
V/. Pon fin a la perfidia de los criminales y afianza al justo.
R/. Tú que has ordenado hacer justicia; que la asamblea de los pueblos se reúna en torno a ti.

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Apostolus / Apóstol 1Jn 3,1-17
Epístola Ioánnis apóstoli prima.
R/. Deo grátias.
Primera Epístola del apóstol san Juan.
R/. Demos gracias a Dios.
Caríssimi:

Vidéte qualem caritátem dedit nobis Pater, ut fílii Dei nominémur, et sumus. Propter hoc mundus non cognóscit nos, quia non cognóvit eum. Caríssimi, nunc fílii Dei sumus, et nondum manifestátum est quid érimus; scimus quóniam, cum ipse apparúerit, símiles ei érimus, quóniam vidébimus eum, sicúti est.

Et omnis, qui habet spem hanc in eo, castíficat se, sicut ille castus est. Omnis, qui facit peccátum, et iniquitátem facit, quia peccátum est iníquitas. Et scitis quóniam ille appáruit, ut peccáta tólleret, et peccátum in eo non est. Omnis, qui in eo manet, non peccat; omnis, qui peccat, non vidit eum nec novit eum.

Filíoli, nemo vos sedúcat. Qui facit iustítiam, iustus est, sicut ille iustus est; qui facit peccátum, ex Diábolo est, quóniam a princípio Diábolus peccat. Propter hoc appáruit Fílius Dei, ut dissólvat ópera Diáboli.

Omnis, qui natus est ex Deo, peccátum non facit, quóniam semen ipsíus in eo manet; et non potest peccáre, quóniam ex Deo natus est. In hoc manifésti sunt fílii Dei et fílii Diáboli: omnis, qui non facit iustítiam, non est ex Deo, et qui non díligit fratrem suum.

Quóniam hæc est annuntiátio, quam audístis ab inítio, ut diligámus altérutrum. Non sicut Cain: ex Malígno erat et occídit fratrem suum. Et propter quid occídit eum? Quóniam ópera eius malígna erant, fratris autem eius iusta.

Nolíte mirári, fratres, si odit vos mundus. Nos scimus quóniam transívimus de morte in vitam, quóniam dilígimus fratres; qui non díligit, manet in morte. Omnis, qui odit fratrem suum, homicída est, et scitis quóniam omnis homicída non habet vitam ætérnam in semetípso manéntem.

In hoc nóvimus caritátem, quóniam ille pro nobis ánimam suam pósuit; et nos debémus pro frátribus ánimas pónere. Qui habúerit substántiam mundi et víderit fratrem suum necésse habére et cláuserit víscera sua ab eo, quómodo cáritas Dei manet in eo?

R/. Amen.

Queridísimos:

Mirad qué gran amor nos ha dado el Padre al hacer que nos llamemos hijos de Dios y lo seamos de verdad. Si el mundo no nos conoce, es porque no le ha conocido a él. Queridos míos, desde ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal y como es.

El que tiene esta esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro. Pero el que peca se enfrenta a la ley, pues el pecado es el quebrantamiento de la ley. Y sabéis que él se ha manifestado para quitar los pecados, y que no hay pecado en él. El que permanece en él, no peca; el que peca, ni le ha visto ni le ha conocido.

Hijos míos, que no os engañe nadie. El que practica la justicia es justo como él es justo; quien peca es del diablo, porque el diablo es pecador desde el principio. El Hijo de Dios se ha manifestado para destruir las obras del diablo.

El que ha nacido de Dios no peca, porque la semilla de Dios permanece en él; y no puede pecar porque ha nacido de Dios. En esto se distinguen los hijos de Dios y los hijos del diablo: el que no practica la justicia no es de Dios, ni el que no ama a su hermano.

Porque éste es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos los unos a los otros; no como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. Y ¿por qué lo mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas.

No os extrañéis si el mundo os odia. Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en la muerte. El que odia a su hermano es un homicida, y vosotros sabéis que ningún homicida tiene la vida eterna en sí mismo.

En esto hemos conocido el amor: en que él ha dado su vida por nosotros; y nosotros debemos dar también la vida por nuestros hermanos. Si alguno tiene bienes de este mundo, ve a su hermano en la necesidad y le cierra sus entrañas, ¿cómo puede estar en él el amor de Dios?

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Jn 12,20-28
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R/. Gloria a ti, Señor.

In illo témpore:

Erant autem ræci quidam ex his, qui ascénderant, ut adorárent in die festo; hi ergo accessérunt ad Phílippum, qui erat a Bethsáida Galilææ, et rogábant eum dicéntes: «Dómine , vólumus Iesum vidére».

Venit Phílippus et dicit Andreæ; venit Andreas et Phílippus et dicunt Iesu. Iesus autem respóndet eis dicens: «Venit hora, ut glorificétur Fílius hóminis. Amen, amen dico vobis: Nisi granum fruménti cadens in terram mórtuum fúerit, ipsum solum manet; si autem mórtuum fúerit, multum fructum affert. Qui amat ánimam suam, perdit eam; et, qui odit ánimam suam in hoc mundo, in vitam ætérnam custódiet eam. Si quis mihi minístrat, me sequátur, et ubi sum ego, illic et miníster meus erit; si quis mihi ministráverit, honorificábit eum Pater. Nunc ánima mea turbáta est. Et quid dicam? Pater, salvífica me ex hora hac? Sed proptérea veni in horam hanc. Pater, glorífica tuum nomen».

Venit ergo vox de cælo: «Et glorificávi et íterum glorificábo».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Entre los que habían ido a Jerusalén para dar culto a Dios en la fiesta había algunos griegos. Éstos se acercaron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le dijeron: «Señor, queremos ver a Jesús».

Felipe se lo fue a decir a Andrés; Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús. Jesús les respondió: «Ha llegado la hora en que va a ser glorificado el hijo del hombre. Os aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda infecundo; pero si muere, produce mucho fruto. El que ama su vida la perderá; y el que odia su vida en este mundo la conservará para la vida eterna. El que quiera ponerse a mi servicio, que me siga, y donde esté yo allí estará también mi servidor. A quien me sirva, mi Padre lo honrará. Ahora estoy profundamente angustiado. ¿Y qué voy a decir? ¿Pediré al Padre que me libre de esta hora? No, pues para esto precisamente he llegado a esta hora. Padre, glorifica tu nombre».

Entonces dijo una voz del cielo: «Lo he glorificado y lo glorificaré de nuevo».

R/. Amén.

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Laudes Sal 102,1-2
Bénedic ánima mea Dómino, et ómnia interióra mea nómini sancto eius. Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser su santo nombre.
V/. Bénedic ánima mea Dómino, et noli oblivísci omnes retributiónes eius.
R/. Et ómnia interióra mea nómini sancto eius.
V/. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus muchos beneficios.
R/. Y todo mi ser su santo nombre.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Sal 28,2
Offérte Dómino mundum sacrifícium. Ofreced al Señor un sacrificio puro.
V/. Offérte Dómino glóriam et honórem.
R/. Mundum sacrifícium.
V/. Ofreced al Señor la gloria y el honor.
R/. Un sacrificio puro.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Hæc est, dilectíssimi fratres, víctima salutáris, quæ obláta pro nobis finem fert ómnibus in commúne peccátis. Óbsequi ígitur ei debet et pura mentis nostræ conféssio, et probábilis ieiunórum afflíctio; quáliter dum abstinéntiam quam ágimus spíritus contritióne litámus, per hanc hóstiam a pio Redemptóre salvarémur.
R/.
Amen.

Esta es, queridos hermanos, la víctima salvadora, que ofrecida por nosotros, pone fin a todos los pecados en general.
Debe, pues, rendirle honores la pura confesión del alma y la aflicción laudable de los ayunos, de manera que, cuando ofrecemos la abstinencia que practicamos con espíritu de contrición, seamos salvos, mediante esta hostia, por el piadoso Redentor.
R/. Amén.
Per grátiam pietátis suæ, qui in Trinitáte, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la gracia del amor de aquel que es un sólo Dios en la Trinidad, y vive y reina por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos

Christe Deus ac Dómine noster, quæsumus, ut ita a te hoc nostrum sanctificétur ieiúnium, quo et peccáta diffúgiant, et vita nostra ad melióra succéssibus cotidiánis profíciat.
R/. Amen.

Cristo, Dios y Señor nuestro, te rogamos que santifiques este ayuno de forma que nos aleje del pecado, y nuestra vida se encamine siempre a lo mejor, a través de los sucesos de cada día.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.

Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Súscipe, Dómine, spíritus nostri contritiónem, et præsta, ut quod offérimus ita a te habeátur accéptum, ut ieiunántium corda non vánitas, sed virtus póssideat; non gula, sed párcitas regat; nec líbido, sed púritas attóllat.

Quo nobis, te fidéliter implorántibus, et universitáti cathólicæ ecclésiæ concedátur indulgéntiæ donum, et in pace domínica quiescéntibus donétur consórtium electórum.
R/.
Amen.

Acoge, Señor, nuestro espíritu de contrición, y acepta complacido lo que aquí te ofrecemos, pues no es la vanidad, sino la virtud lo que llena los corazones de los que ayunan: no los lleva la gula, sino la sobriedad, no les atrae el deseo, sino la pureza.

Te imploramos confiadamente que toda la Iglesia católica alcance la gracia del perdón, y los que descansan ya en la paz del Señor, obtengan la compañía de los elegidos.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Rénova, Iesu Dómine, ánimas nostras ubertáte dulcédinis et abundántia altérnæ caritátis. Ut ieiúnium nostrum sic benefício dilectiónis litétur, quáliter omnes petitiónes nostræ coram te acceptábiles habeántur.
R/.
Amen.

Renueva, Señor Jesús, nuestras almas con la abundancia de tu dulzura, y la riqueza de la caridad fraterna.
Para que nuestro ayuno resulte así ofrecido por la gracia y el amor, y todas nuestras peticiones sean aceptas en tu presencia.
R/. Amén.

Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, qui vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú, que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, nos tibi semper grátias ágere, Dómine, sancte Pater, ætérne omnípotens Deus, per Iesum Christum Fílium tuum, Dóminum nostrum.

Qui nos, post duras istíus sæculi tribulatiónes, macerátos ieiúniis, afflíctos plagis, contrítos scándalis, vel in ómnibus in commúne comminútos advérsis, post ad se veniéntes, sic fáciat carére his ómnibus malis, ut solo fructu ab eo remunerémur æternitátis.

Proínde præsta nobis, Deus Pater, ut caro nostra sic iam reténtet disciplína abstinéntiæ, ut post obtíneat ætérne glóriæ libertátem.
Sic ánima in illátis tribulatiónibus constántiam servet, ut illíus sibi vitæ remuneretiónem accúmulet.

Quáliter et hic bene vivéndo et ad te felíciter perveniéndo, cum sanctis ómnibus hunc tibi hymnum concelebrémus atque ita dicámus:

Es digno y justo que te demos gracias, Señor, santo Padre, Dios omnipotente y eterno, por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor.

Él, que nos contempla atribulados por las duras condiciones de este mundo, macerados por los ayunos, afligidos de llagas, machacados por los escándalos y por todas las adversidades, nos deje libres de todos estos males, y, cuando lleguemos a su presencia, nos recompense con el fruto de la eternidad.

Concédenos, Padre, que nuestro cuerpo quede habituado
a la disciplina y la mortificación, para alcanzar después la libertad en la gloria eterna.
Que el alma mantenga su paciencia en las tribulaciones que soporta, para que alcance también después el premio de aquella vida.

Y así, viviendo aquí rectamente, cuando lleguemos felizmente a ti, con todos los santos entonemos para tu majestad el himno celestial:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus, vere benedíctus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus: a quo et hic arens refícitur a ieiúniis caro, et post cumulátius remunerátur benefício sempitérno.

Christus Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Verdaderamente es santo, verdaderamente bendito, nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, de quien recibe aquí su refección el cuerpo macerado por los ayunos, para ser más abundantemente remunerado después con los dones que duran para siempre.

Cristo, Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación

Bénedic, Dómine, nostræ abstinéntiæ votum; ínspice petitiónis efféctum.

Suscípiens quoque hoc sacrifícium, dona cunctis ex eo summéntibus et críminum expiári, et cópia benedictiónis attólli.
R/.
Amen.

Bendice, Señor, la ofrenda de nuestra mortificación, da eficacia a nuestras súplicas.

Acepta este sacrificio, y concede a todos los que en él han de participar, la expiación de todos sus pecados, otorgándoles cumplida bendición.
R/. Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Iesu, esto nobíscum in hac via, ne in hoc mundo tépide nos agéntes, aut crápula vel ebrietáte corda nostra gravéntur, aut curis huius sæculi dimergántur.

Sed pótius fac nos ita ieiúniis vel vigíliis, dies istos passiónis tuæ amabíliter præstoláre, ut nunc, cum ea quæ nos docuísti protulérimus, grátiæ nobis donum infúndat.

Quia te iubénte dícimus:

Jesús, permanece con nosotros en esta vida, para que no obremos con tibieza, ni nuestros corazones se emboten en la crápula de la ebriedad, ni nos abrumen las preocupaciones del siglo.

Haz que nos adelantemos con amor a estos días de tu pasión con ayunos y vigilias, para que entonces nos mires propicio, y ahora, al pronunciar las palabras que nos enseñaste, nos infundas el don de tu gracia, cuando decimos por tu mandato:

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Benedictio / Bendición
Grátia Dómini sanctíficet parsimóniæ vestræ iaiúnium, quæ ínspicit intentiónis vestræ afféctum.
R/. Amen.
La gracia del Señor, al ver la rectitud de vuestra intención, santifique la moderación de vuestro ayuno.
R/. Amén.
Ab eo quoque futúris remunerémini donis, cui placére per abstinéntiam concupíscitis.
R/. Amen.
Que aquél a quien buscáis agradar por la abstinencia, os enriquezca también con dones eternos.
R/. Amén.
Sicque vos et carne et mente sanctíficet, ut ad præséntis paschæ sollemnitátem mundátis córdibus mereámini perveníre.
R/. Amen.
Que os santifique en el cuerpo y en el espíritu, de modo que podáis celebrar con los corazones purificados la próxima solemnidad de la Pascua.
R/. Amén.
Adiuvánte sua misericórdia, qui vivit et regnat, Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Con la ayuda de la misericordia de Dios, que vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Reple, Dómine, cor nostrum lætítia, qui nobis dare dignátus es sacri córporis tui Eucharistíam; ut qui escárum perceptióne refícimur, spirituálibus benefíciis adimpléri felíciter mereámur.
R/. Amen.

Colma, Señor, de alegría nuestros corazones, ya que te has dignado darnos la Eucaristía de tu sagrado Cuerpo; de forma que así como somos reconfortados por la recepción de los alimentos, merezcamos también saciarnos de felicidad con tus dones espirituales.
R/. Amén.

Per grátiam pietátis tuæ, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la dignación de tu misericordia, Dios nuestro, que vives y lo señoreas todo por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 289-293) y del Liber Commicus I (pp. 207-211). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo.

Traducción: Completuria del Oferencio, benedictio facilitada por el P. D. Manuel González López-Corps y el resto de oraciones de Gómez-Chacón y Díaz Alejo, Balbino, Misal Hispano-Mozárabe (obra inédita facilitada a La Ermita en febrero de 2016).

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

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