La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Miércoles de la cuarta semana de Cuaresma

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Lectio Sapientialis / Lectura sapiencial Prov 13,14-21
Léctio libri Proverbiórum.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de los Proverbios.
R/. Demos gracias a Dios.

Fili: Lex sapiéntis fons vitæ,
ut declínet a láqueis mortis.
Intellegéntia bona dabit grátiam,
in itínere infidélium vorágo.
Omnis astútus agit cum consílio;
qui autem fatuus est, áperit stultítiam.

Núntius ímpius cadet in malum,
legátus autem fidélis sánitas.
Egéstas et ignomínia ei, qui déserit disciplínam;
qui autem acquiéscit arguénti, glorificábitur.
Desidérium, si compleátur, deléctat ánimam;
detestántur stulti fúgere mala.

Qui cum sapiéntibus gráditur, sápiens erit;
ámicus stultórum malus efficiétur.
Peccatóres perséquitur malum,
et iustis retribuéntur bona.

R/. Amen.

Hijo: La enseñanza del sabio es fuente de vida
para escapar de los lazos de la muerte.
La prudencia recta concilia el favor;
la conducta de los pérfidos, la perdición.
El hombre sensato lo hace todo con reflexión,
pero el necio manifiesta su insensatez.

Un mal mensajero provoca desgracias,
pero un enviado fiel es un remedio.
Miseria y vergüenza para el que rechaza la disciplina,
honor para el que acoge la corrección.
El deseo satisfecho es dulzura para el alma,
apartarse del mal es odioso para el necio.

Anda con los sabios y te harás sabio,
el que frecuenta los necios será como ellos.
La desventura persigue al delincuente,
la felicidad acompaña al justo.

R/. Amén.

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Lectio Historica / Lectura histórica 1Sam 12,1-23
Léctio libri primi Samuélis.
R/. Deo grátias.
Lectura del primer libro de Samuel.
R/. Demos gracias a Dios.

In diébus illis:

Dixit autem Sámuel ad univérsum Ísrael: «Ecce audívi vocem vestram iuxta ómnia, quæ locúti estis ad me, et constítui super vos regem; et nunc rex gráditur ante vos. Ego autem sénui et incánui; porro fílii mei vobíscum sunt. Ítaque conversátus coram vobis ab adulescéntia mea usque ad hanc diem. Ecce præsto sum. Loquímini contra me coram Dómino et coram christo eius, utrum bovem cuiúsquam túlerim an ásinum, si quémpiam calumniátus sum, si oppréssi áliquem, si de manu cuiúsquam munus accépi, ut óculos meos cláuderem in eius causa: restítuam vobis».

Et dixérunt: «Non es calumniátus nos neque oppressísti neque tulísti de manu alicúius quíppiam».

Dixítque ad eos: «Testis Dóminus advérsum vos, et testis christus eius in die hac, quia non invenéritis in manu mea quíppiam». Et dixérunt: «Testis».

Et ait Sámuel ad pópulum: «Testis est Dóminus, qui fecit Móysen et Áaron et edúxit patres nostros de terra Ægýpti. Nunc ergo state, ut iudício conténdam advérsum vos coram Dómino de ómnibus misericórdiis Dómini, quas fecit vobíscum et cum pátribus vestris: quómodo ingréssus est Iacob in Ægýptum, et oppressérunt eos Ægýptii; et clamavérunt patres vestri ad Dóminum, et misit Dóminus Móysen et Áaron et edúxit patres vestros ex Ægýpto et collocávit eos in loco hoc; qui oblíti sunt Dómini Dei sui, et trádidit eos in manu Sísaræ magístri milítiæ Asor et in manu Philisthinórum et in manu regis Moab, et pugnavérunt advérsum eos. Póstea autem clamavérunt ad Dóminum et dixérunt: “Peccávimus, quia derelíquimus Dóminum et servívimus Báalim et Astharóth; nunc ergo érue nos de manu inimicórum nostrórum, et serviémus tibi”.  Et misit Dóminus Ieróbbaal et Barac et Iephte et Sámuel et éruit vos de manu inimicórum vestrórum per circúitum; et habitástis confidénter.

Vidéntes autem quod Naas rex filiórum Ammon venísset advérsum vos, dixístis mihi: “Nequáquam, sed rex imperábit nobis”, cum Dóminus Deus vester regnáret in vobis. Nunc ergo præsto est rex vester, quem elegístis et petístis; ecce dedit vobis Dóminus regem. Si timuéritis Dóminum et serviéritis ei et audiéritis vocem eius et non contempséritis sermónem Dómini, éritis et vos et rex, qui ímperat vobis, sequéntes Dóminum Deum vestrum. Si autem non audiéritis vocem Dómini, sed contempséritis sermónem Dómini, erit manus Dómini super vos et super regem vestrum, ut dispérdat vos.

Sed et nunc state et vidéte rem istam grandem, quam factúrus est Dóminus in conspéctu vestro. Numquid non messis trítici est hódie? Invocábo Dóminum, et dabit tonítrua et plúvias; et sciétis et vidébitis quia grande malum fecéritis vobis in conspéctu Dómini peténtes super vos regem».

Et clamávit Sámuel ad Dóminum, et dedit Dóminus tonítrua et plúviam in die illa. Et tímuit omnis pópulus nimis Dóminum et Sámuel; dixítque univérsus pópulus ad Sámuel: «Ora pro servis tuis ad Dóminum Deum tuum, ut non moriámur: addídimus enim univérsis peccátis nostris malum, ut peterémus nobis regem».

Dixit autem Sámuel ad pópulum: «Nolíte timére. Vos fecístis univérsum malum hoc; verúmtamen nolíte recédere a tergo Dómini et servíte Dómino in omni corde vestro; et nolíte declináre post vana, quæ non próderunt vobis neque éruent vos, quia vana sunt;  profécto non derelínquet Dóminus pópulum suum propter nomen suum magnum, quia dignátus est Dóminus fácere vos sibi pópulum. Absit autem a me hoc peccátum in Dóminum, ut cessem oráre pro vobis et docére vos viam bonam et rectam».

R/. Amen.

En aquellos días:

Samuel dijo a los israelitas: «Os he concedido todo lo que me habéis pedido y he puesto sobre vosotros un rey. Así que ahí tenéis al rey que os va a dirigir. Yo he envejecido y encanecido, y mis hijos están entre vosotros. He caminado delante de vosotros desde mi juventud hasta hoy. Aquí me tenéis; acusadme ante el Señor y ante su ungido si he quitado a alguien un buey o he robado a alguien un asno, si he oprimido o perjudicado a alguien o me he dejado sobornar. Acusadme, y yo os responderé».

Y respondieron: «No nos has perjudicado ni oprimido, ni te has dejado sobornar».

Él les dijo: «El Señor y su ungido son hoy testigos de que no habéis encontrado nada malo en mis manos». Y respondieron: «Testigos».

Samuel dijo al pueblo: «Testigo es el Señor, que suscitó a Moisés y Aarón y sacó a vuestros padres de Egipto. Ahora, acercaos. Quiero juzgaros ante el Señor y recordaros los beneficios que os ha hecho a vosotros y a vuestros padres. Cuando Jacob y sus hijos bajaron a Egipto, los egipcios los oprimieron, y vuestros padres clamaron al Señor. El Señor envió a Moisés y Aarón, que los sacaron de Egipto y los instalaron en esta tierra. Pero ellos se olvidaron del Señor, su Dios, y él los entregó en manos de Sísara, jefe de los ejércitos de Jasor, en manos de los filisteos y en manos del rey de Moab, que les hicieron la guerra. Ellos clamaron al Señor: Hemos pecado, porque hemos abandonado al Señor y hemos servido a los baales y astartés; sálvanos del poder de nuestros enemigos y te serviremos. El Señor mandó a Yerubaal, a Barac, Jefté y Samuel, y os libró de la mano de vuestros vecinos enemigos, y habéis podido vivir seguros.

Sin embargo, cuando visteis que Najás, rey de los amonitas, venía contra vosotros, me dijisteis: No, que reine un rey sobre nosotros, siendo así que el Señor, vuestro Dios, es vuestro rey. Pues bien, ahí tenéis al rey que habéis elegido. El Señor ha puesto un rey sobre vosotros. Si respetáis al Señor y le servís, si le obedecéis y no os rebeláis contra sus preceptos, si vosotros y el rey que os gobierna seguís al Señor, viviréis; pero si no le obedecéis y os rebeláis contra sus preceptos, la mano del Señor descargará sobre vosotros y sobre vuestro rey.

Estad atentos y ved este gran prodigio que el Señor va a hacer ante vuestros ojos. ¿No estamos en el tiempo de la siega del trigo? Pues bien, voy a invocar al Señor y él mandará truenos y lluvia, para que sepáis y veáis el gran mal que le habéis hecho a los ojos del Señor al pedir para vosotros un rey».

Samuel invocó al Señor, y el Señor envió aquel día truenos y lluvia; y todo el pueblo tuvo gran miedo del Señor y de Samuel. Entonces todo el pueblo dijo a Samuel: «Ruega al Señor, tu Dios, por tus siervos para que no muramos, porque hemos añadido a todos nuestros pecados la gran maldad de pedir para nosotros un rey».

Samuel les dijo: «No tengáis miedo; es verdad que habéis cometido esa gran maldad; pero ahora no os apartéis del Señor y servidle con todo vuestro corazón. El Señor no rechazará a su pueblo por la gloria de su gran nombre, porque el Señor se ha dignado hacer de vosotros su pueblo. Por mi parte, lejos de mí pecar contra el Señor dejando de rogar por vosotros y de enseñaros el camino bueno y recto».

R/. Amén.

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Threni / Trenos Lam 1,11.9.8; Job 16,11; Lam 2,16; 1,8 (2)
Vide, Dómine, et consídera, quóniam factus sum vilis. Vide affilictiónem meam quia eréctus est inimícus. Mira, Señor, contempla hasta qué punto me he envilecido. Contempla mi miseria porque se ha erguido mi enemigo.
V/. Omnes qui glorificábant me, sprevérunt me, quia vidérunt ignomíniam meam.

V/. Aperuérunt super me inimíci mei ora sua, et exprobántes percussérunt maxíllam meam; sibilavérunt et confremuérunt; dixérunt: Devorémus eum.

V/. Ipse autem gemens, et convérsus retrórsum.

V/. Todos los que me honraban me desprecian, porque han visto mi afrenta.

V/. Rabian contra mí y hieren mi mejilla. Disimulan y braman, diciendo: devorémosle.

V/. Y yo, gimiendo, me he vuelto atrás.

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Apostolus / Apóstol 2Pe 2,1-8
Epístolæ Petri apóstoli secúnda.
R/. Deo grátias.
Segunda Epístola del apóstol Pedro.
R/. Demos gracias a Dios.

Caríssimi: Fuérunt vero et pseudoprophétæ in pópulo, sicut et in vobis erunt magístri mendáces, qui introdúcent sectas perditiónis et eum, qui emit eos, Dominatórem negántes superdúcent sibi célerem perditiónem. Et multi sequéntur eórum luxúrias, propter quos via veritátis blasphemábitur; et in avarítia fictis verbis de vobis negotiabúntur. Quibus iudícium iam olim non cessat, et perdítio eórum non dórmitat.

Si enim Deus ángelis peccántibus non pepércit, sed rudéntibus inférni detráctos in tártarum tradídit in iudícium reservátos; et origináli mundo non pepércit, sed octávum Noe iustítiæ præcónem custodívit dilúvium mundo impiórum indúcens; et civitátes Sodómæ et Gomórræ in cínerem rédigens eversióne damnávit, exémplum ponens eórum, quæ sunt ímpiis futúra; et iustum Lot oppréssum a nefandórum luxúria conversatiónis éruit: aspéctu enim et audítu iustus hábitans apud eos, diem de die ánimam iustam iníquis opéribus cruciábat.

R/. Amen.

Queridísimos: Como hubo falsos profetas en el pueblo, también habrá entre vosotros falsos maestros, los cuales enseñarán doctrinas de perdición, negarán al Señor que los redimió y se buscarán una ruina fulminante. Muchos los seguirán en sus desvergüenzas, y por su causa será maldecido el camino de la verdad. Llevados de la avaricia, os explotarán con palabras llenas de falsedad; hace mucho tiempo que la condenación los amenaza y su ruina no duerme.

Dios no perdonó a los ángeles pecadores, sino que los arrojó al infierno, y los encerró en las prisiones tenebrosas en espera del juicio; no perdonó al mundo antiguo, sino que, reservándose sólo ocho personas, entre las cuales Noé, como heraldo de justicia, desencadenó el diluvio sobre el mundo de los que practicaban la injusticia; condenó a la destrucción y redujo a cenizas las ciudades de Sodoma y Gomorra para que sirviesen de ejemplo a todos los que en el futuro practicaran la injusticia, y libró al justo Lot, entristecido ante la conducta lujuriosa de aquellos hombres desenfrenados ya que, viéndose obligado a habitar en medio de ellos, este justo sentía torturada su alma inocente día tras día a causa de las obras perversas que veía y oía.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Jn 7,32-38
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R/. Gloria a ti, Señor.

In illo témpore:

Audiérunt pharisæi turbam murmurántem de illo hæc et misérunt pontífices et pharisæi minístros, ut apprehénderent eum.

Dixit ergo Iesus: «Adhuc módicum tempus vobíscum sum et vado ad eum, qui misit me. Quærétis me et non inveniétis, et ubi sum ego, vos non potéstis veníre».

Dixérunt ergo Iudæi ad seípsos: «Quo hic itúrus est, quia nos non inveniémus eum? Numquid in dispersiónem Græcórum itúrus est et doctúrus Græcos? Quis est hic sermo, quem dixit: “Quærétis me et non inveniétis” et: “Ubi sum ego, vos non potéstis veníre”?».

In novíssimo autem die magno festivitátis stabat Iesus et clamávit dicens: «Si quis sitit, véniat ad me et bibat, qui credit in me. Sicut dixit Scriptúra, flúmina de ventre eius fluent aquæ vivæ».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Los fariseos oyeron lo que la gente decía de él y, de acuerdo con los sumos sacerdotes, mandaron guardias a prenderlo.

Jesús les dijo: «Por un poco de tiempo estaré aún con vosotros; luego volveré al que me envió. Me buscaréis y no me encontraréis; donde yo esté no podéis ir vosotros».

Los judíos comentaban: «¿A dónde irá éste, que nosotros no podamos encontrarlo? ¿Se irá tal vez con los judíos emigrados entre los griegos para anunciar su doctrina a los griegos? ¿Qué significa esto que dice: Me buscaréis y no me encontraréis, y: Donde yo esté no podéis ir vosotros?».

El último día, el más solemne de la fiesta, Jesús en pie y en voz alta dijo: «El que tenga sed, que venga a mí; el que cree en mí que beba. Lo dice la Escritura: De sus entrañas brotarán ríos de agua viva».

R/. Amén.

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Laudes Sal 146,1.3.7a
Laudáte Dóminum quóniam bonus est psalmus, Deo nostro iucúnda sit laudátio. Qué bueno es cantar para el Señor, qué agradable alabar a nuestro Dios
V/. Qui sanat contrítos corde, et álligat contritiónes eórum.
R/. Deo nostro iucúnda sit laudátio.

V/. Precínite Dómino in confessióne, psállite Deo nostro in laude.
R/. Deo nostro iucúnda sit laudátio.

V/. Él cura los corazones rotos y venda sus heridas.
R/. Qué agradable alabar a nuestro Dios.

V/. Cantad al Señor la acción de gracias, tocad el arpa para nuestro Dios.
R/. Qué agradable alabar a nuestro Dios.


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Sacrificium / Canto del Ofertorio 1Crón 29,17b-18a
In simplicitáte cordis mei, Dómine, lætus ófferam sacrifícium tibi. Con rectitud de corazón, Señor, gozoso he hecho yo mis ofrendas.
V/. Dómine, Deus meus, custódi pópulum istum cum ingénti gáudio, et ego lætus.
R/. Ófferam sacrifícium tibi.

V/. Ascéndit sacérdos in montem Dómini, et expándens manus suas, et dixit: Deus Ábraham, rex cæli.
R/. Lætus ófferam sacrifícium tibi.

V/. Señor, Dios mío, conserva a este pueblo con gran alegría y me gozaré.
R/. He hecho yo mis ofrendas.

V/. Ascendió el sacerdote al monte del Señor y extendiendo sus manos dijo: Oh Dios de Abraham, rey del cielo.
R/. Gozoso he hecho yo mis ofrendas.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Omnis convéntus domínicæ plebis, et coadunátio christiánæ religiónis effúndite coram Dómino corda vestra, pándite proba, sólvite vota. Nam ille acceptábit huius ieiúnii votum, qui ínspicit intentiónis vestræ afféctum. Tantum est ut ita humiliémini sub manu Dei poténtis, quáliter vos exáltet in hoc témpore tribulatiónis.
R/.
Amen.

Vosotros, reunión del pueblo del Señor, asamblea de los fieles cristianos, desahogad ante el Señor vuestros corazones, exponed vuestros problemas, cumplid vuestras promesas. Pues aquél que mira con atención el afecto de vuestra petición aceptará la ofrenda de este ayuno. Cuanto más nos humillemos bajo la mano del Sios omnipotente más nos ayudará a levantarnos en el momento de la tribulación.
R/. Amén.
Præstánte ipsíus divinitátis cleméntia, qui in Trinitáte, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Lo conceda la misericordia de la divinidad de aquél, que, en la Trinidad, un solo Dios, vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos

Iesu, Fílius Dei, qui contríti cordis sacrifício placáris, nostris, quæsumus, parce offénsis.

Da nobis et abstinéndi devotiónem, et abstinéntiæ promeréri virtútem. Quo et voluntáte habeámur idónei, et corporáli róbore inveniámur condígni.
R/. Amen.

Jesús, Hijo de Dios vivo, que te muestras propicio al sacrificio del corazón contrito, perdona nuestras ofensas.

Concédenos practicar devotamente la abstinencia, para alcanzar la virtud de la mortificación, manifestando nuestra capacidad por la voluntad y el ánimo por el vigor corporal.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.

Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Offeréntium tibi, Deus Pater, vota sanctíficas, sic ieiunántium précibus adésto propítius, ut defúnctis fidélibus ætérne concedátur beatitúdinis locus.
R/.
Amen.

Acepta y santifica, Dios Padre, los votos de los oferentes, muéstrate propicio a las preces de los que ayunan, y concede a los fieles difuntos el estado de eterna felicidad.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Pace tua, Dómine, póscimus, muniántur íntima péctoris nostri, quæ et ieiunántibus fiat in permixtióne sanctificatiónis, et non ieiunántibus máneat in expiatióne facínoris.
R/.
Amen.

Que tu paz, Señor, fortalezca en profundidad nuestros corazones, para que los que ayunan se dejen amasar en la santidad, y a los que no pueden ayunar les sirva para expiación de sus pecados.
R/. Amén.

Per te, qui es vera pax et perpétua cáritas, Deus noster, et regnas in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por ti, Dios nuestro, que eres la paz verdadera y la caridad perpetua y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est nos tibi semper grátias ágere Dómine sancte Pater ætérne omnípotens Deus, per Iesum Christum Fílium tuum Dóminum nostrum.

Cui per ieiúnium spiritáles effécti libérius copulámur, Angelísque suis coniúngimur. Per ieiúnium enim et sacraménta mysteriórum cæléstium revelántur, et tela dæmoniórum fortíssima devincúntur. Eo quippe et vivificátur ánima et córpora atterúntur supérba: quo homo extérior éxhibens abstinéntiæ votum, intérior facílius per oratiónem pénetret cælum.

Unde quia tu es summus Deus, per quem ista et ordinátim agúntur, et admirábili poténtia exercéntur, te acclíni ex oratióne præcámur: ut per ieiúnium hoc quod ágimus, vel oratiónem, quam coram te fúndimus, eiiciántur a nobis cuncta in commúne tentaménta dæmoniórum, ut nullis sordáti malis, tuis deserviéndo præcéptis, proclamémus tibi semper atque ita dicámus:

Es digno y justo que te demos siempre gracias, Señor, santo Padre, Dios todopoderoso y eterno, por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, al que gozosamente nos aproximamos cuando por el ayuno somos más espirituales, asimilándonos a tus ángeles.

Pues por el ayuno y la oración se nos revelan los misterios celestiales, y podemos superar los fuertes dardos de los demonios.
Cuanto más queda vivificada el alma, y más castigados los cuerpos soberbios, el hombre exterior muestra su deseo de la abstinencia, y el interior penetra más profundamente el cielo, mediante la oración.

Y pues tú eres nuestro Dios, que ordenas sabiamente todas estas cosas y las llevas a término con admirable poder, te suplicamos humildemente, que por este ayuno que practicamos, y por la oración que derramamos en tu presencia, quedemos libres de todas las tentaciones del demonio, para que sin mancha alguna, cumpliendo tus mandamientos, podamos proclamar siempre:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus

Vere admirábilis et sanctus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus, qui nobis instítuit nostrum coram homínibus non osténdere ieiúnium, ne labéntis vitæ transitória laude bona male uterémur. Nec iam esset in retributióne futúra, quos hic subsecúta fuísset merces vanitátis admíssa.

Ob hoc, perlargíssime, te, Deus Pater, expóscimus: ut te propitiánte et ieiúnium nostrum habeátur a vanitáte disiúnctum, et merces nobis non hic ore hóminum, sed post in concílio prelargiátur Sanctórum.

Christus Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Verdaderamente es admirable y santo nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que nos enseñó a no mostrar que ayunamos delante de los hombres, para que no usemos mal lo que es bueno, buscando la alabanza transitoria de esta vida.
Pues no tendría recompensa en el futuro, quien ya la hubiera recibido aquí con premio vano.

Por eso te pedimos, Dios Padre generosísimo, por tu misericordia, nuestro ayuno no nos haga incurrir en la vanidad, ni nuestro premio nos llegue de la boca de los hombres, sino después, en la asamblea de los santos.

Por Cristo, Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Ante te, Dómine, effundéntes desidérium cordis nostri, præcámur: ut ita hæc quæ offérimus benedícas, quáliter ex his potántes, et repúlsa inédia convaléscat, et concéssa speciáli virtúte, cælésti desidério inardéscant.
R/.
Amen.
Exponiendo en tu presencia, Señor, los deseos de nuestro corazón, te pedimos que bendigas estas ofrendas, de forma que los que de ellas participen, queden confortados al acabar su abstinencia, y se inflamen en ansias de cielo, por la fuerza especial que en ellas has puesto.
R/. Amén.
Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro

Dómine Iesu Christe, cuius in fame páscimur verbo, cuius in siti recreámur allóquio.

Tu et ieiúnium nostrum sanctífica tuæ grátiæ increménto, et vocem nostram exáudi e summo cælo, qua te iubénte dícimus e terris:

Señor Jesucristo, cuya palabra nos alimenta en nuestra hambre, cuya conversación nos recrea en nuestra sed; santifica nuestro ayuno por el incremento de tu gracia, y escucha desde el cielo nuestra voz, cuando por tu mandato digamos desde la tierra:

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Benedictio / Bendición
Omnipoténti Dómino sociémini per ieiúnii puritátem, et copulémini per mentis afflictiónem.
R/. Amen.
Que el Señor todopoderoso os asocie a él por la pureza del ayuno,  y lleguéis a ser una cosa con él por el afecto del corazón.
R/. Amén.
Eum quoque habeátis in múnere, quem consórtem vidémini habére in labóre.
R/. Amen.
Que podáis tener como recompensa a aquél mismo que os acompaña en la lucha.
R/. Amén.
Ut ab eo remunerétur ieiúnium vestrum, a quo in vobis collátum est fídei increméntum.
R/. Amen.
Que vuestro ayuno sea recompensado por aquél que os concede el crecimiento en la fe.
R/. Amén.
Ipso auxiliánte Dómino, qui cum Patre et Spíritu Sancto, unus Deus, gloriátur in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Con el auxilio del mismo Señor, que con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios, es glorificado por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Reple, Dómine, cor nostrum lætítia, qui nobis dare dignátus es sacri córporis tui Eucharistíam; ut qui escárum perceptióne refícimur, spirituálibus benefíciis adimpléri felíciter mereámur.
R/. Amen.

Colma, Señor, de alegría nuestros corazones, ya que te has dignado darnos la Eucaristía de tu sagrado Cuerpo; de forma que así como somos reconfortados por la recepción de los alimentos, merezcamos también saciarnos de felicidad con tus dones espirituales.
R/. Amén.

Per grátiam pietátis tuæ, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la dignación de tu misericordia, Dios nuestro, que vives y lo señoreas todo por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 257-261) y del Liber Commicus I (pp. 171-175). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo.

Traducción: Oratio admonitionis: Ivorra, Adolfo (ed.), Misal Hispano-Mozárabe, Centre de Pastoral Litúrgica. Barcelona, 2015, p. 167; benedictio,  facilitada por el P. D. Manuel González López-Corps; completuria del Oferencio y el resto de Gómez-Chacón y Díaz Alejo, Balbino, Misal Hispano-Mozárabe (obra inédita facilitada a La Ermita en febrero de 2016).

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Lam 1,11c.9c.8b; 2,16; 1,8c. N. de La Ermita.

 

 

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