La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Martes de la tercera semana de Cuaresma

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Lectio Sapientialis / Lectura sapiencial Prov 29,19-27
Léctio libri Proverbiórum.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de los Proverbios.
R/. Demos gracias a Dios.

Fili: Servus verbis non potest erudíri,
quia intéllegit et respondére contémnit.
Vidísti hóminem velócem ad loquéndum?
Magis illo spem habébit insípiens.
Qui delicáte a puerítia nutrit servum suum,
póstea séntiet eum contumácem.

Vir iracúndus próvocat rixas;
et, qui ad indignándum fácilis est, erit ad peccándum proclívior.
Supérbia hóminis humiliábit eum,
et húmilis spíritu suscípiet glóriam.
Qui cum fure partícipat, odit ánimam suam;
adiuraméntum audit et non índicat.

Timor hóminis indúcit láqueum;
qui sperat in Dómino, sublevábitur.
Multi requírunt fáciem príncipis;
et iudícium a Dómino egréditur singulórum.
Abominántur iusti virum ímpium;
et abominántur ímpii eos, qui recta sunt via.

R/. Amen.

Hijo: No se corrige a un esclavo con palabras,
porque comprende, pero no obedece.
¿Ves a un hombre pronto para las palabras?
De un necio se puede esperar más que de él.
El que desde la infancia trata suavemente a un esclavo,
al fin será maltratado por él.

Un hombre iracundo provoca querellas,
un hombre colérico multiplica las faltas.
El orgullo del hombre causa su humillación,
pero el humilde de espíritu obtiene el honor.
El cómplice del ladrón se odia a sí mismo,
porque oye la maldición y no denuncia.

El temer delante de los hombres es un lazo,
el que confía en el Señor está seguro.
Muchos buscan el favor del príncipe,
pero el derecho de cada uno viene del Señor.
Los hombres justos odian a los criminales
y los criminales odian a los justos.

R/. Amén.

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Lectio Historica / Lectura histórica Jos 8,30-9,2
Léctio libri Iósue.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de Josué.
R/. Demos gracias a Dios.

In diébus illis:

Ædificávit Iósue altáre Dómino, Deo Ísrael, in monte Hebal, sicut præcéperat Móyses fámulus Dómini fíliis Ísrael, et scriptum est in volúmine legis Móysi, altáre de lapídibus impolítis, quos ferrum non tétigit. Et obtulérunt super eo holocáusta Dómino immolaverúntque pacíficas víctimas. Et scripsit ibi super lápides exémplar legis Móysi, quod ille scrípserat coram fíliis Ísrael.

Omnis autem pópulus et maióres natu præfectíque ac iúdices stabant ex utráque parte arcæ in conspéctu sacerdótum levítici géneris, qui portábant arcam fœderis Dómini, ut ádvena ita et indígena. Média eórum pars iuxta montem Garízim et média iuxta montem Hebal, sicut præcéperat Móyses fámulus Dómini ad benedicéndum pópulo Ísrael primum; post hæc legit ómnia verba Legis, benedictiónem et maledictiónem, secúndum cuncta, quæ scripta erant in legis volúmine. Nihil ex his, quæ Móyses iússerat, omísit légere, sed univérsa replicávit coram omni congregatióne Ísrael, muliéribus ac párvulis et ádvenis, qui inter eos morabántur.

Quibus audítis, cuncti reges, qui trans Iordánem versabántur in montánis et in Sephéla, in omni lítore maris Magni, hi quoque, qui habitábant usque ad íibanum, Hetthæus et Amorræus, Chananæus, Pherezæus et Hevæus et Iebusæus congregáti sunt páriter, ut pugnárent contra Iósue et Ísrael uno ánimo eadémque senténtia.

R/. Amen.

En aquellos días:

Josué levantó al Señor Dios de Israel, en el monte Ebal, un altar, como Moisés, siervo del Señor, había ordenado a los israelitas, según está escrito en el libro de la ley de Moisés: «Un altar de piedras sin labrar». Sobre él ofrecieron holocaustos al Señor y presentaron sacrificios de reconciliación. Allí escribió Josué sobre las piedras una copia del libro de la ley que Moisés había escrito para los israelitas.

Todo Israel, sus ancianos, sus funcionarios y sus jueces, estaban en pie a los dos lados del arca ante los sacerdotes y levitas que llevaban el arca de la alianza del Señor; tanto los extranjeros como los ciudadanos se colocaron la mitad del lado del monte Garizín y la otra mitad del lado del monte Ebal, como Moisés, siervo del Señor, había mandado, cuando bendijo por primera vez al pueblo de Israel. Después Josué leyó todas las palabras del libro de la ley, la bendición y la maldición, conforme está escrito en el libro de la ley. No quedó ni una palabra de todo lo que había mandado Moisés que no fuera leída por Josué a toda la asamblea de Israel, incluyendo a las mujeres, a los niños y a los extranjeros residentes.

Cuando se enteraron de estas cosas los reyes de Cisjordania, de la montaña, de la Sefela y de toda la costa del mar Mediterráneo hasta el Líbano: hititas, amorreos, cananeos, fereceos, heveos y jebuseos, se coligaron para luchar unidos contra Josué e Israel.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 132,1-2
Ecce quam bonum et quam iucúndum habitáre fratres in unum. Ved qué hermosura y qué felicidad el que los hermanos vivan siempre unidos.
V/. Sicut unguéntum in cápite quod descéndit in barbam, barbam Áaron.
R/. Quam iucúndum habitáre fratres in unum.
V/. Es como un perfume fino en la cabeza, que baja por la barba, por la barba de Aarón.
R/. Qué felicidad el que los hermanos vivan siempre unidos.

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Apostolus / Apóstol 1Pe 1,13-25a
Epístolæ Petri apóstoli prima.
R/. Deo grátias.
Primera Epístola del apóstol Pedro.
R/. Demos gracias a Dios.

Caríssimi:

Propter quod succíncti lumbos mentis vestræ, sóbrii, perfécte speráte in eam, quæ offértur vobis, grátiam in revelatióne Iesu Christi. Quasi fílii obœdiéntiæ, non configuráti prióribus in ignorántia vestra desidériis, sed secúndum eum, qui vocávit vos, sanctum, et ipsi sancti in omni conversatióne sitis, quóniam scriptum est: «Sancti éritis, quia ego sanctus sum».

Et si Patrem invocátis eum, qui sine acceptióne personárum iúdicat secúndum uniuscuiúsque opus, in timóre incolátus vestri témpore conversámini, sciéntes quod non corruptibílibus argénto vel auro redémpti estis de vana vestra conversatióne a pátribus trádita, sed pretióso sánguine quasi Agni incontamináti et immaculáti Christi, præcógniti quidem ante constitutiónem mundi, manifestáti autem novíssimis tempóribus propter vos, qui per ipsum fidéles estis in Deum, qui suscitávit eum a mórtuis et dedit ei glóriam, ut fides vestra et spes esset in Deum.

Ánimas vestras castificántes in obœdiéntia veritátis ad fraternitátis amórem non fictum, ex corde ínvicem dilígite atténtius, renáti non ex sémine corruptíbili sed incorruptíbili per verbum Dei vivum et pérmanens: quia omnis caro ut fenum, et omnis glória eius tamquam flos feni. Exáruit fenum, et flos décidit; Verbum autem Dómini manet in ætérnum.

R/. Amen.

Queridísimos:

Estad preparados: vivid sobriamente, y poned toda vuestra esperanza en la gracia que se os dará el día de la manifestación de Jesucristo. Como hijos obedientes no viváis conforme a las pasiones que os tenían esclavizados en otro tiempo cuando caminabais en la ignorancia; antes al contrario sed santos en toda vuestra vida como es santo el que os ha llamado, pues así lo dice la Escritura: «Sed santos porque yo soy santo».

Y si invocáis como Padre al que juzga imparcialmente a cada uno según sus obras comportaos respetuosamente mientras estáis de paso en este mundo. Sabed que habéis sido rescatados de vuestra vida estéril heredada de vuestros mayores no con bienes perecederos como el oro o la plata, sino con la preciosa sangre de Cristo el cordero sin tacha ni defecto predestinado desde toda la eternidad y manifestado en los últimos tiempos por amor hacia vosotros, los que por él creéis en Dios, el cual habiéndole resucitado de entre los muertos y coronado de gloria viene a ser por lo mismo el objeto de vuestra fe y de vuestra esperanza.

Purificados por la obediencia a la verdad con el fin de llegar a una fraternidad sincera amaos entrañablemente unos a otros, como quienes han nacido de nuevo y no de una semilla corruptible sino incorruptible la palabra viva y eterna de Dios; pues: Todo mortal es hierba toda su gloria como flor del campo. La hierba se seca, la flor se marchita, pero la palabra del Señor permanece por siempre.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Jn 6,30-35
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R/. Gloria a ti, Señor.

In illo témpore:

Dixérunt Dómino nostro Iesu Chrsito: «Quod ergo tu facis signum, ut videámus et credámus tibi? Quid operáris?
Patres nostri manna manducavérunt in desérto, sicut scriptum est: “Panem de cælo dedit eis manducáre”».

Dixit ergo eis Iesus: «Amen, amen dico vobis: Non Móyses dedit vobis panem de cælo, sed Pater meus dat vobis panem de cælo verum; panis enim Dei est, qui descéndit de cælo et dat vitam mundo».

Dixérunt ergo ad eum: «Dómine, semper da nobis panem hunc».

Dixit eis Iesus: «Ego sum panis vitæ. Qui venit ad me, non esúriet; et, qui credit in me, non sítiet umquam».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Le dijeron a nuestro Señor Jesucristo: «¿Qué milagros haces tú para que los veamos y creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Les dio a comer pan del cielo”».

Jesús les dijo: «Os aseguro que no fue Moisés quien os dio el pan del cielo; mi Padre es el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo».

Ellos le dijeron: «Señor, danos siempre de ese pan».

Jesús les dijo: «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás».

R/. Amén.

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Laudes Sal 62,4.5-6
Lábia mea laudábunt te, Dómine, sic benedícam te in vita mea et in nómine tuo levábo manus meas. Mis labios te alabarán, Señor, toda mi vida te bendeciré, en tu nombre levantaré mis manos.
V/. Sicut ádipe et pinguédine repleátur ánima mea, et lábia exsultatiónis laudábunt nomen tuum.
R/. Sic benedícam te in vita mea et in nómine tuo levábo manus meas.
V/. Me saciaré como en banquete espléndido, mi boca te alabará con labios jubilosos.
R/. Toda mi vida te bendeciré, en tu nombre levantaré mis manos.

 

Se utiliza el formulario de la misa del día anterior (prenotando 155 del Missale Hispano-Mozarabicum).

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Sal 19,4.6a
Memor sacrifícii nostri esto, Dómine, ut holocáustum nostrum pingue fiat. Acuérdáte de todas nuestras ofrendas, Señor, y nuestros holocaustos acepta con agrado.
V/. Lætábimur in salutári tuo et in nómine Dei nostri levábimus signa.
R/. Ut holocáustum nostrum pingue fiat.
V/. Entonces celebraremos tu victoria y en nombre de Dios tremolaremos las banderas.
R/. Y nuestros holocaustos acepta con agrado.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Deum, quem angélica multitúdo ieúna cibis et pasta delíciis, quibus in conspectu Dei non manducabo frúitur, sed obséquio atque inexsaturábili honórat offício, fratres caríssimi, deprecémur, ut nostrum hoc quod ei offérimus in hac terréna aggravatióne ieúnium, ipse propitiátus ac propiciándus accípiat, atque humiliatiónem nostram contúitu placátæ æternitátis inténdat.

Ut aridátem parsimóniæ témperet saturitáte iustítiæ, solámque famen eius ac sitim mens ávida patiátur; ut quos ista inédia franfit fatigatióne suscépta, illa esúries fóveat beatitúdine repromíssa.
R/.
Amen.

Oremos a Dios, quien cumpliendo su oficio alaban los ángeles, que no toman alimento, pero están colmados de delicias de las que gozan con Dios sin necesidad de convites; que acoja propicio y reciba en su bondad este ayuno nuestro que le ofrecemos, aunque vaya cargado de nuestras miserias terrenas y tenga en cuenta nuestra humilde actitud.

Que atempere así la aridez de la abstinencia y nos sature de santidad, para que el alma ansiosa sólo sienta hambre y sed de él; así los que ya nos sentimos quebrantados por la abstinencia nos animemos con el deseo de la felicidad prometida.
R/. Amén.

Per grátiam pietátis suæ, qui est benedíctus in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por la gracia de su bondad, que es bendito por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos

Humiliántes in conspéctu tuo ánimas nostras, precámur Dómine, ut sis huius abstinéntiæ nostræ afflíctio promíssa vitiórum curátio; ut exterióri hómini corréctio et interióri a te renovátio concedátur; quo castigátum corpus et in servitúte redáctum, puritátem animárum súppleat quod ieiúnii maceratióne desúdat.
R/. Amen.

Humillando nuestras almas en tu presencia, te pedimos, Señor, que la aflicción que nos origina el ayuno, nos lleve a la esperada curación de nuestros vicios, para obtener de ti la corrección del hombre exterior y la renovación del interior; así, castigado el cuerpo y reducido a la obediencia, redunde en provecho de las almas todo lo que sufrimos con la penitencia.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.

Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Deus, in cuius manu est et humiliáre supérbos, et alleváre contrítos: tu contritiónis nostræ ieiúnium ínspice, et offeréntium vota placábili bonitáte sustólle; quo et nobis piáminum vénia concedátur, et in pace domínica quiescéntibus per hoc sacrifícium réquies impetrétur.
R/.
Amen.

Dios, en cuya mano está humillar a los soberbios y el consolar a los de corazón contrito, mira el ayuno de nuestra contrición y recibe con tu amable bondad las ofrendas que te dedicamos.
Así podremos obtener el perdón de todo lo que nos aflige, y los que ya descansan en la paz del Señor, podrán obtener refrigerio por este sacrificio nuestro.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz

Tuo, Deus omnípotens, speciáli admonémur præcépto, ut diligámus ínvivem, nec ulla discindámur ab altérutro discórdiæ simultáte.

Proínde rogámus piíssimam cleméntiam tuam, ut et ieiúnium nostrum coram te, pace tua, sit útile, et pax ipsa in nobis hábitans sanctórum condiátur óperum ubertáte.
R/. Amen.

Tu mandamiento nuevo nos advierte, Dios todopoderoso, que nos debemos amar mutuamente, sin que nos separe ninguna disimulada discordia.

Impetramos de tu clemencia que nuestro ayuno obtenga de ti la paz que nos haga vivir en concordia y se afiance con la abundancia de las obras santas.
R/. Amén.

Præsta, per auctórem pacis et caritátis Dóminum nostrum Iesum Christum, cum quo tibi est una et cœquális esséntia in unitáte Spíritus Sancti regnántis, Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Concédelo, oh Dios, por el autor de la paz y del amor, nuestro Señor Jesucristo, con el cual vives en una sola e igual esencia en la unidad del Espíritu Santo que reina, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, vere equum et salutáre est, nos tibi sacrifícium spíritus cum litatióne cordis offérre contríti, tibíque Dómino ac Deo nostro ieiúnii víctimas immoláre.

Per quod Móyses iuncta oratióne superávit; per quod glóriam tuam vidére multímoda illíus sacrátæ abstinéntiæ continuatióne proméruit; per quod glóriam tuam et legem præmíssa purificatióne suscépit; quo Iesus statiónem solis detínuit, quo David misericórdiam tuam peccáti sui cónscius implorávit; quo Elías ignem de cælo vespertíni sacrifícii oblatióne dedúxit; quo Ninivitárum supplicátio iram tuam flébili supplicatióne detórsit; quo Esther parátum intéritum indícta humiliatióne suspéndit; quo Esdra pópulum alienigenárum separatióne purgávit; quo ipse Dóminus noster insídias tentatóris admirábili responsióne devícit; quo éiici posset dæmónium áddita oratióne societáte memorávit.

Ergo, quia his sanctificatiónibus semper propitiátus es et placátus, sanctífica nostrum, Dómine Deus noster, pia propitiatióne ieiúnium; quo invocátus vel pótius exorátus, pacem ecclésiis, tranquilitátem regnis, medéllam ægris, absolutiónem captívis, rédditum peregrínis, finem vítiis, sanctificatiónem præstes oblátis.

Et quia non in solo pane vivit homo, sed in omni verbo Dei quod tuo procédit ex ore, da nobis panem hunc, qui descéndit de cælo, et dat vitam mundo.

Cui mérito omnes ángeli et archángeli non cessant clamáre cotídie ita dicéntes:

Es digno y justo, equitativo y saludable, que te ofrezcamos un sacrificio espiritual con la ofrenda de nuestro corazón contrito, presentándote como víctima nuestro propio ayuno.

Por el ayuno y la oración venció Moisés, por él mereció ver tu gloria, tras aquella continuada y sagrada abstinencia que le purificó para recibir tus mandamientos.
Con el ayuno Josué detuvo la carrera del sol, y David, consciente de su pecado, alcanzó tu misericordia.
Con él trajo Elías desde el cielo el fuego para su sacrificio vespertino.
Con él los ninivitas, con súplicas humildes, desarmaron tu ira.
Con él Ester logró por su humildad, suspender el decreto de muerte que pesaba sobre su pueblo, y Esdras purificó su nación después de reconstruir el templo.
Con él el mismo Señor nuestro Jesucristo venció las insidias del tentador con admirables respuestas, y con él dijo a sus discípulos que se puede arrojar al demonio siempre que se una con la oración.

Así pues, como siempre te muestras aplacado y propicio con estos medios de santificación, santifica, Señor, Dios nuestro, con tu piadosa dignación, la ofrenda de nuestra penitencia, y por ella concedas la paz a tu Iglesia, la tranquilidad a las naciones, medicina a los enfermos, libertad a los cautivos, regreso al hogar a los emigrantes, el final de los pecados y la santidad a nuestros hogares.

Y porque no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios, danos este pan que desciende del cielo y da la vida al mundo.

Con plena razón todos los ángeles y arcángeles no cesan de aclamarte cada día diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus, vere benedíctus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus: qui nos per abstinéntiam reddit cælo, quos homo primus, gula præcipitánte, míserat in profúndo.

Ipsi ergo servitútis reddámus obséquia, qui mundum sánguine suo liberávit ex pœna; ipsi nos in hóstia ieiúnii offerámus, qui solus Patro hóstia pro nobis est immolátus.

Ipse Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Santo y bendito es en verdad nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que por la abstinencia devuelve al paraíso a los que el primar hombre, impulsado por la gula, nos había precipitado al abismo.

Tributemos los obsequios de nuestra servidumbre al que por su sangre liberó al mundo de la condena; ofrezcámonos nosotros mismos como víctima de ayuno al que por nosotros se inmoló a sí mismo, como víctima para su Padre.

Él mismo, Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación

Deus ætérne atque miséricors, maiestátem tuam súpplices implorámus, ut vivat in nobis atque permáneat tuórum diléctio mandatórum; quo abstinéntiæ purificatióne idónei, et præcépta in ómnibus impleámus, et hæc libámina a te sanctificáta sumámus.
R/.
Amen.

Dios eterno y misericordioso, imploramos suplicantes de tu majestad, que permanezca vivo en nosotros el amor de tus mandatos; así, purificados de nuestras inclinaciones pecaminosas, por la recepción de estas ofrendas santificadas por ti, seremos aptos para cumplir en todo tus preceptos.
R/. Amén.
Præsta, Pater ingénite, per Unigénitum tuum, Dóminum nostrum Iesum Christum, per quem tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Padre ingénito, por medio de tu Unigénito, nuestro Señor Jesucristo, por quien creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Christe, salus ómnium, concéde cordi nostro pietátis afféctum, quo, te verídice, et carnis nostræ týmpanum per abstinéntiam pungat, et mens per multíplicem dilectiónem exoráre non désinat, oratióne qua nos docuísti oráre et dícere: Cristo, salvador de todos, concede a nuestros corazones sentimientos de bondad; así de verdad, sonará para ti por la abstinencia el timbal de nuestro cuerpo, mientras el alma, llena de amor, no dejará de suplicarte con la oración que tú mismo nos enseñaste:

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Benedictio / Bendición
Glorificétur Christus in carne vestra, per abstinéntiæ disciplínam.
R/. Amen.
Sea Cristo glorificado en vuestra carne por la disciplina de la abstinencia.
R/. Amén.
Ánimas quoque vestras, spiritális alimóniæ cibo refíciat.
R/. Amen.
Y vuestras almas sean alimentadas con el manjar espiritual.
R/. Amén.
Ut numquam grátiæ ieiúni remaneátis, qui saturári eius dulcédine concupíscitis.
R/. Amen.
Para que nunca estéis ayunos de su gracia, los que deseáis hartaros de su dulzura.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Reple, Dómine, cor nostrum lætítia, qui nobis dare dignátus es sacri córporis tui Eucharistíam; ut qui escárum perceptióne refícimur, spirituálibus benefíciis adimpléri felíciter mereámur.
R/. Amen.

Colma, Señor, de alegría nuestros corazones, ya que te has dignado darnos la Eucaristía de tu sagrado Cuerpo; de forma que así como somos reconfortados por la recepción de los alimentos, merezcamos también saciarnos de felicidad con tus dones espirituales.
R/. Amén.

Per grátiam pietátis tuæ, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la dignación de tu misericordia, Dios nuestro, que vives y lo señoreas todo por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 226-230) y del Liber Commicus I (pp. 140-142).

Traducción: Textos bíblicos de La Santa Biblia, edición San Pablo, y el resto de Ivorra, Adolfo (ed.), Misal Hispano-Mozárabe, Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 2015, pp. 142-145.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

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