La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Sábado de la segunda semana de Cuaresma

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Lectio Sapientialis / Lectura sapiencial Prov 28,14-28
Léctio libri Proverbiórum.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de los Proverbios.
R/. Demos gracias a Dios.

Fili: Beátus homo, qui semper est pávidus;
qui vero indúrat cor suum, córruet in malum.
Leo rúgiens et ursus esúriens
princeps ímpius super pópulum páuperem.
Dux índigens prudéntia multos ópprimet;
qui autem odit avarítiam, longi fient dies eius.

Hóminem, ánimæ cuiúsdam sánguine gravátum,
si usque ad lacum fúgerit, nemo sustíneat.
Qui ámbulat simplíciter, salvus erit;
qui pervérsis gráditur viis, súbito concídet.
Qui operátur terram suam, satiábitur pánibus;
qui autem sectátur ótium, replébitur egestáte.

Vir fidélis multum laudábitur;
qui autem festínat ditári, non erit ínnocens.
Qui dignóscit in iudício fáciem, non benefácit;
et pro buccélla panis prævaricátur homo.
Festínat ditári vir ínvidus,
ignórat quod egéstas supervéniet ei.

Qui córripit hóminem, grátiam póstea invéniet
magis quam ille, qui lingua blandítur.
Qui ábripit áliquid a patre suo et a matre
et dicit: «Hoc non est peccátum»,
párticeps homicídæ est.
Qui desidérium dilátat, iúrgia cóncitat;
qui vero sperat in Dómino, impinguábitur.

Qui confídit in corde suo, stultus est;
qui autem gráditur sapiénter, ipse salvábitur.
Qui dat páuperi, non indigébit;
qui autem occúltat óculos, abundábit maledíctis.
Cum surréxerint ímpii, abscondéntur hómines;
cum illi períerint, multiplicabúntur iusti.

R/. Amen.

Hijo: Dichoso el hombre que está siempre en el temor,
el que endurece su corazón caerá en la desventura.
León rugiente y oso hambriento,
tal es el príncipe que oprime a un pueblo pobre.
Un príncipe falto de sentido multiplica las extorsiones,
el que aborrece la avaricia prolongará sus días.

Un hombre perseguido por homicidio,
hasta la tumba huirá; no se le socorre.
El que observa una conducta íntegra será salvo,
el que sigue caminos tortuosos en uno caerá.
El que cultiva su campo se hartará de pan,
el que va detrás de quimeras se hartará de miseria.

El hombre fiel tendrá abundantes bendiciones,
el que se apresura a enriquecerse no estará sin culpa.
No es bueno tener acepción de personas,
por un bocado de pan el hombre peca.
El hombre avaro corre detrás de las riquezas
y no se da cuenta de que la miseria va a caer sobre él.

El que reprende a uno al fin
encontrará más favor
que el que le trata con lengua aduladora.
El que roba a su padre o a su madre diciendo: «No es pecado»,
ése es compañero de bandidos.
El hombre envidioso suscita querellas,
el que confía en el Señor prosperará.

El que confía en su propio sentido es un necio,
el que obra con sabiduría ése será salvo.
El que da a los pobres no sufrirá la miseria,
el que cierra sus ojos será maldito.
Cuando los malos dominan, todo el mundo se esconde;
cuando desaparecen, los justos se multiplican.

R/. Amén.

Inicio página

Lectio Historica / Lectura histórica Éx 14,1-14
Léctio libri Éxodi.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del Éxodo.
R/. Demos gracias a Dios.

In diébus illis:

Locútus est Dóminus ad Móysen dicens: «Lóquere fíliis Ísrael: Revérsi castrameténtur e regióne Phihahiróth, quæ est inter Magdólum et mare contra Beélsephon; in conspéctu eius castra ponétis super mare. Dicturúsque est phárao super fíliis Ísrael: "Errant in terra, conclúsit eos desértum". Et indurábo cor eius, ac persequétur eos, et glorificábor in pharaóne et in omni exércitu eius; sciéntque Ægýptii quia ego sum Dóminus». Fecerúntque ita.

Et nuntiátum est regi Ægýptiorum quod fugísset pópulus; immutatúmque est cor pharaónis et servórum eius super pópulo, et dixérunt: «Quid hoc fécimus, ut dimittéremus Ísrael, ne servírent nobis?».

Iunxit ergo currum et omnem pópulum suum assúmpsit secum; tulítque sescéntos currus eléctos et quidquid in Ægýpto cúrruum fuit et bellatóres in síngulis cúrribus.

Induravítque Dóminus cor pharaónis regis Ægýpti, et persecútus est fílios Ísrael; at illi egréssi erant in manu excélsa. Cumque persequeréntur Ægýptii vestígia præcedéntium, repperérunt eos in castris super mare; omnes equi et currus pharaónis, équites et exércitus eius erant in Phihahiróth contra Beélsephon.

Cumque appropinquásset phárao, levántes fílii Ísrael óculos vidérunt Ægýptios post se et timuérunt valde clamaverúntque ad Dóminum et dixérunt ad Móysen: «Fórsitan non erant sepúlcra in Ægýpto? Ídeo tulísti nos, ut morerémur in solitúdine. Quid hoc fecísti, ut edúceres nos ex Ægýpto? Nonne iste est sermo, quem loquebámur ad te in Ægýpto dicéntes: Recéde a nobis, ut serviámus Ægýptiis? Multo enim mélius erat servíre eis quam mori in solitúdine».

Et ait Móyses ad pópulum: «Nolíte timére; state et vidéte salútem Dómini, quam factúrus est vobis hódie; Ægýptios enim, quos nunc vidétis, nequáquam ultra vidébitis usque in sempitérnum. Dóminus pugnábit pro vobis, et vos silébitis».

R/. Amen.

Por aquellos días:

El Señor dijo a Moisés: «Di a los israelitas que cambien de rumbo y vayan a acampar en Pi Hajirot, entre Migdal y el mar, frente a Baal Sefón. Acamparéis frente a Baal Sefón, a lo largo del mar. El Faraón pensará que los israelitas andan perdidos por la tierra, y que el desierto les ha cerrado el paso. Yo endureceré el corazón del Faraón, y os perseguirá; yo seré glorificado a costa del Faraón y de todo su ejército; los egipcios reconocerán que yo soy el Señor». Y así lo hicieron.

Cuando contaron al rey de Egipto que el pueblo había huido, el Faraón y sus servidores cambiaron de idea acerca del pueblo y dijeron: «¿Qué es lo que hemos hecho dejando salir a Israel y quedándonos así sin sus servicios?».

Mandó uncir sus carros y tomó consigo su gente. Tomó seiscientos carros escogidos y todos los carros de los egipcios con sus respectivos capitanes.

El Señor endureció el corazón del Faraón, rey de Egipto, que persiguió a los israelitas que habían partido con la frente alta. Los egipcios, los caballos y los carros del Faraón, sus caballeros y su ejército los siguieron y les dieron alcance en el lugar donde estaban acampados a lo largo del mar, junto a Pi Hajirot, frente a Baal Sefón.

Cuando el Faraón estaba cerca, los israelitas alzaron los ojos y vieron que los egipcios seguían tras ellos. Llenos de terror clamaron al Señor y dijeron a Moisés: «¿Es que no había sepulcros en Egipto, que nos has traído al desierto a morir? ¿Qué nos has hecho con sacarnos de Egipto? ¿No te decíamos en Egipto: No te preocupes de nosotros, pues queremos servir a los egipcios? Porque ¿no es, acaso, mejor servir a los egipcios que morir en el desierto?».

Moisés dijo al pueblo: «No temáis, estad tranquilos y veréis la victoria que hoy os dará el Señor; porque a estos egipcios que ahora veis, ya nunca los volveréis a ver. El Señor combatirá por vosotros sin que vosotros os tengáis que molestar».

R/. Amén.

Inicio página

Psallendum / Salmo de meditación Sal 139,5b.9b
Ab homínibus iníquis líbera me, qui cogitavérunt subvértere gressus meos. Guárdame de los hombres que ejercen la violencia, que proyectan mi caída.
V/. Cogitavérunt advérsum me, ne derelínquas me, Dómine, ne forte exalténtur.
R/. Qui cogitavérunt subvértere gressus meos.
V/. No consientas, Señor, el plan de los malvados, no permitas que triunfen sus proyectos contra mí.
R/.
Que proyectan mi caída.

Inicio página

Apostolus / Apóstol Sant 5,16-20
Epístolæ Iacóbi apóstoli ad duódecim tribus.
R/. Deo grátias.
Epístola del apóstol Santiago a las doce tribus.
R/. Demos gracias a Dios.

Caríssimi:

Confitémini ergo altérutrum peccáta et oráte pro ínvicem, ut sanémini. Multum enim valet deprecátio iusti óperans. Elías homo erat símilis nobis passíbilis et oratióne orávit, ut non plúeret, et non pluit super terram annos tres et menses sex; et rursum orávit, et cælum dedit plúviam, et terra germinávit fructum suum.

Fratres mei, si quis ex vobis erráverit a veritáte, et convérterit quis eum, scire debet quóniam, qui convérti fécerit peccatórem ab erróre viæ eius, salvábit ánimam suam a morte et opériet multitúdinem peccatórum.

R/. Amen.

Queridísimos:

Confesaos los pecados unos a otros y rezad unos por otros, para que os curéis. La oración fervorosa del justo tiene un gran poder. Elías era un hombre de vuestra misma condición: oró fervorosamente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Oró de nuevo, y el cielo dio la lluvia y la tierra produjo su fruto.

Hermanos míos, si alguno de vosotros se desvía de la verdad y otro le hace volver al buen camino, sabed que el que hace volver a un pecador de su camino equivocado le salva de la muerte y hace desaparecer una multitud de pecados.

R/. Amén.

Inicio página

Evangelium / Evangelio Jn 6,15-23
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R/. Gloria a ti, Señor.

In illo témpore:

Cum cognovísset Dóminus noster Iesus Christus quia ventúri essent, ut ráperent eum et fácerent eum regem, secéssit íterum in montem ipse solus.

Ut autem sero factum est, descendérunt discípuli eius ad mare et, cum ascendíssent navem, veniébant trans mare in Caphárnaum. Et ténebræ iam factæ erant, et nondum vénerat ad eos Iesus. Mare autem, vento magno flante, exsurgébat.

Cum remigássent ergo quasi stádia vigínti quinque aut trigínta, vident Iesum ambulántem super mare et próximum navi fíeri, et timuérunt. Ille autem dicit eis: «Ego sum, nolíte timére». Volébant ergo accípere eum in navem, et statim fuit navis ad terram, in quam ibant.

Áltera die turba, quæ stabat trans mare, vidit quia navícula ália non erat ibi, nisi una, et quia non introísset cum discípulis suis Iesus in navem, sed soli discípuli eius abiíssent; áliæ supervenérunt naves a Tiberíade iuxta locum, ubi manducavérant panem, grátias agénte Dómino.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Nuestro Señor Jesucristo, dándose cuenta de que querían llevárselo para hacerle rey, se retiró otra vez al monte él solo.

Al llegar la tarde, los discípulos bajaron al lago, subieron a una barca y se dirigieron a la otra orilla rumbo a Cafarnaún. Había ya oscurecido, y Jesús no se había aún juntado con ellos. Un fuerte viento agitaba el lago.

Habían remado como unos cinco kilómetros cuando vieron a Jesús, que caminaba sobre el mar y se acercaba a la barca; y se asustaron. Él les dijo: «Soy yo, no tengáis miedo». Quisieron recogerlo en la barca, y al instante la barca tocó tierra en el lugar adonde se dirigían.

Al día siguiente la gente, que se había quedado a la otra parte del lago, notó que allí había sólo una barca y que Jesús no había subido a ella con sus discípulos, pues éstos se habían ido solos. Entretanto, llegaron otras barcas de Tiberíades y atracaron cerca de donde habían comido el pan después que el Señor dio gracias.

R/. Amén.

Inicio página

Laudes Sal 139,2-5a
Éripe me, Dómine, ab hómine malo; a viro iníquo líbera me. Líbrame, Señor, de los criminales, guárdame de los hombres que ejercen la violencia.
V/. Qui cogitavérunt malítias in corde suo, tota die constituébant prœlia.
R/. A viro iníquo líbera me.

V/. Acuérunt linguas suas sicut serpéntes, venénum áspidum sub lábiis eórum.
R/. A viro iníquo líbera me.

V/. Custódi me, Dómine, de manu peccatóris; ab homínibus iníquis líbera me.
R/. A viro iníquo líbera me.

V/. De los que en su corazón urden la maldad y provocan peleas todos los días.
R/. De los hombres que ejercen la violencia.

V/. Aguzan su lengua como las serpientes, veneno de víbora tienen en sus labios.
R/. De los hombres que ejercen la violencia.

V/. Líbrame, Señor, de las manos de los criminales, guárdame de los hombres que ejercen la violencia
R/. De los hombres que ejercen la violencia.


 

Se utiliza el formulario de la misa del día anterior (prenotando 155 del Missale Hispano-Mozarabicum).

Inicio página

Sacrificium / Canto del Ofertorio Sal 18,13b-14b (2)
Ab abscónsis meis munda me, Dómine, et ab extráneis parce mihi servo tuo, Deus meus. Perdóname, Señor, mis pecados ocultos, y guarda, Dios mío, a tu siervo de los extraños.
V/. Si mihi non fúerit delícta plúrima, tunc salvábor et mundábor a delíctis plúrimis.
R/. Parce mihi servo tuo, Deus meus.
V/. Sana y límpia mis muchos pecados, pues no puedo con ellos.
R/. Guarda, Dios mío, a tu siervo de los extraños.

Inicio página

Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Deum Regem omnipoténtem, cathólicæ legis et religiónis auctórem, cónsona fratres caríssimi, oratióne poscámus: ut preces nostras religiosáque ieiúnia que corde contríto famulántes offérimu, illo quo primum vóluit quove primum dócuit amóre suscípiat.

Nos quoque fámulos suos ab omni génere peccatórum absolútos, et líberos paradíso reddat et cælo.
R/.
Amen.

Queridos hermanos, con oración unánime pidamos a Dios, Rey todopoderoso inspirador de la fe y de la religión católica, que reciba las plegarias y los ayunos venerables que ofrecemos devotamente con actitud humilde y corazón contrito, con el amor que, ante todo y sobre todo, recomienda y enseña.

Que, a nosotros, sus siervos, perdonados todos los pecados, nos conceda poder entrar sin dificultad en el paraíso del cielo.
R/. Amén.

Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Alia / Oración entre los Dípticos

Deus, cui militáre consuévit abstinéntia corporális, ut expugnétur nequítia spiritális, supereminéntem nostris córdibus infúnde dulcédinem, qua beatæ vitæ desíderent mansiónem.

Nulla ieiunántibus iracúndiæ repentínæ amaritúdo subrípiat, nulláque cogitatiónum noxiárum sentína remáneat.

Memor esto sacrifícii quod offérimus, et concéde propítius misericórdiam quam rogámus.
R/. Amen.

Dios, por ti nos ejercitamos con la abstinencia corporal para vencer la malicia del espíritu; infunde en nuestros corazones aquella dulzura sin par que hace desear la vida bienaventurada.

Que no sorprenda a quienes ayunan la amargura de la ira repentina, ni les quede en el fondo del alma nada de los pensamientos malos.

Acuérdate de este sacrificio que te ofrecemos y concede generoso la misericordia que te pedimos.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

Inicio página

Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Offeréntium, Dómine, súscipe votum: nostrúmque ieiúnium coram te fácito esse accéptum. Quo nostra delens peccáta, propítius ita defúnctis fidélibus refrigérium véniam præstes, ut beatórum consórtio eos sine fine lætífices.
R/.
Amen.

Escucha, Señor, las plegarias de los oferentes, para que nuestro ayuno sea agradable en tu presencia. Del mismo modo que borras nuestros pecados, concede también el perdón a los fieles difuntos, de modo que puedan gozar de la alegría eterna en la compañía de los bienaventurados.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Ad Pacem / Oración de la Paz
Famíliæ tuæ quæsumus, omnípotens Deus, absólve peccáta mentésque purífica: ut venerábiles ieiúnii dies cóngrua devotióne repeténtes, pacem et misericórdiam, quam fidéliter póscimus, impetráre felíciter mereámur.
R/.
Amen.
Oh Dios omnipotente, te rogamos que absuelvas de sus pecados a tu familia y purifiques sus almas; a fin de que, reemprendiendo los días venerables del ayuno con el debido fervor, pueda alcanzar felizmente la paz y la misericordia que pedimos con fe.
R/. Amén.
Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivens tecum et regnans cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, equum vere et salutáre est, nos tibi grátias ágere omnípotens Pater, et Iesu Christo Fílio tuo Dómino nostro, in quo ieiunántium fides álitur, spes provéhitur, cáritas roborátur.

Ipse est enim panis vivus et verus, qui est et substántia æternitátis et esca virtútis. Verbum enim tuum est, per quod facta sunt ómnia: qui non solum humanárum méntium, sed ipsórum quoque panis est angelórum.

Huius panis aliménto Móyses fámulus tuus, quadragínta diébus ac nóctibus, legem suscípiens, ieiunávit, et a carnálibus cibis, ut tuæ suavitátis capácior esset, abstínuit: de verbo tuo vivens et valens, cuius et dulcédinem bibébat in spíritu, et lucem accipiébat in vultu. Inde nec famem sensit, et terrenárum est oblítus est escárum: quia illum glóriæ tuæ glorificábat aspéctus, et influénte Spíritu Sancto, sermo pascébat intérius.

Hunc étiam panem ministráre non désinis, et, ut eum indeficiénter esuriámus, hortáris. Cuius carne, dum páscimur, roborámur; et sánguinem, dum potámus, elúimur.

Cui mérito omnes Ángeli et Archángeli non cessant clamáre cotídie ita dicéntes:

Es digno y justo, es equitativo y saludable que te demos gracias, Padre omnipotente, y a Jesucristo tu Hijo nuestro Señor, en quien se alimenta la fe de los que ayunan, la esperanza es llevada a buen puerto y la caridad es fortalecida.

Pues es pan vivo y verdadero aquél, que es alimento eterno y manjar vigoroso. Ya que es tu palabra por la que todo fue hecho, no siendo solo pan de las almas humanas sino de los mismo ángeles.

Tu siervo Moisés con el sustento de este pan ayunó cuarenta días y noches, al recibir la ley, y se abstuvo de alimentos carnales para mejor percibir tu suavidad: subsistiendo y fortaleciéndose con tu palabra, cuya dulzura bebía en espíritu, cuya luz recibía en el rostro. De ahí que no sintiera hambre y se olvidara de los manjares terrenos, porque la visión de tu gloria le glorificaba y tu palabra le nutría interiormente bajo el influjo del Espíritu Santo.

Ese mismo pan no cesas de ofrecerlo y nos exhortas para que sin falta lo comamos, tú, con cuya carne, al ser apacentados, nos fortalecemos y con cuya sangre, al beberla, nos purificamos.

A quien justamente todos los Ángeles y Arcángeles no cesan de aclamar cada día diciendo así:

Inicio página

Post Sanctus / Oración después del Sanctus

Vere sanctus, vere benedíctus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus: qui dono pietátis indúltæ, refóvet misériam carnis nostræ, quam áffligit desudátio abstinéntiæ interdíctæ.

Ipse est enim, a quo et nunc in labóre refícimur, et post mercédem repromíssæ beatitúdinis exspectámus.

Ipse Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Santo y bendito es en verdad nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que por el don de su misericordia renueva la debilidad de nuestra carne, afligida por el esfuerzo de la abstinencia asumida.

Él es quien ahora nos sustenta durante la prueba, mientras esperamos el don de la bienaventuranza prometida.

Él mismo, Señor y Redentor eterno.

Inicio página

Post Pridie / Invocación
Omnípotens Deus Pater, qui Fílium tuum pro nobis ómnibus tradidísti, non parcens illi, ut per illum párceres nobis: ignósce nostris peccátis, et ieiúnium quod offérimus fiat tibi víctima salutáris.

Virtus quoque tua de cælis descéndens, quæsumus, ut et nos, ob perceptiónem horum Sacramentórum, puríficet; et hæc ipsa libámina, quæ tibi offérimus, sanctificatiónis dono perlústret.
R/.
Amen.

Oh Dios Padre omnipotente, que has entregado a tu Hijo por todos nosotros, no perdonándole a él para por él perdonarnos a nosotros: absuélvenos de nuestros pecados, y que el ayuno ofrecido se convierta para ti en víctima saludable.

Rogamos también que tu espíritu descendiendo del cielo nos purifique por la recepción de estos sacramentos y que unja con la gracia de la santificación este sacrificio que te ofrecemos.
R/. Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Miserére nostri, fili David, ne decidámus in via, nec labóris subruámur ærúmna, ne sine fructu perveniámus ad Pátriam: ut parsimóniæ nostræ propitiátus ex víctimis, exáudias vocem nostræ confessiónis, cum ad te proclamavérimus e terris. Ten piedad de nosotros, hijo de David, para que no desfallezcamos durante el camino, ni sucumbamos bajo el peso de la prueba, ni lleguemos con las manos vacías a la patria. Aplacado por el sacrificio de nuestra abstinencia, escucha la voz de nuestra confesión, mientras te decimos con toda nuestra fuerza desde la tierra:

Inicio página

Benedictio / Bendición
Iesus Fílius Dei, qui est panis vivus, inédiam vestram donis spiritálibus répleat.
R/. Amen.
Jesús, Hijo de Dios, que es el pan vivo, socorra vuestra pobreza con gracias espirituales.
R/. Amén.
Mentem consílio salutári præmúniat, carnem vítiis éluat, vota accéptet. ieiuniúmque benedicéndo sanctíficet.
R/. Amen.
Corrobore vuestro espíritu con indicaciones saludables, limpie de todo vicio vuestro cuerpo, acepte vuestras plegarias, y, bendiciéndolo, santifique vuestro ayuno.
R/. Amén.
Ut eius dono omni actu mereámini esse felíces, cui abstinéntiæ defértis humíllimas preces.
R/. Amen.
Que podáis ser felices en todo por la gracia de aquél a quien ofrecéis la humilde oblación de la abstinencia.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Christi Dei nostri, qui cum Patre et Spíritu Sancto, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Cristo, Dios nuestro, que con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios, vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Completuria / Oración conclusiva
Reple, Dómine, cor nostrum lætítia, qui nobis dare dignátus es sacri córporis tui Eucharistíam; ut qui escárum perceptióne refícimur, spirituálibus benefíciis adimpléri felíciter mereámur.
R/. Amen.

Colma, Señor, de alegría nuestros corazones, ya que te has dignado darnos la Eucaristía de tu sagrado Cuerpo; de forma que así como somos reconfortados por la recepción de los alimentos, merezcamos también saciarnos de felicidad con tus dones espirituales.
R/. Amén.

Per grátiam pietátis tuæ, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la gracia de tu amor, Dios nuestro, que vives y lo señoreas todo por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página


1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 213-218) y del Liber Commicus I (pp. 125-128). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo.

La traducción de las oraciones ad pacem, illatio y post pridie están tomadas de Colomina Torner, Jaime, La Fe de nuestros padres. Temas de fe y vida cristiana en la misa hispanomozárabe, Instituto de Estudios Visigótico Mozárabe, Toledo 2000, pp. 20, 132 y 91 respectivamente, completuria del Oferencio y resto de oraciones de: Ivorra, Adolfo (ed.), Misal Hispano-Mozárabe, Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 2015, pp. 132-136.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Cf. Job 15,14-16; 10,9; 14,15-17. N. de La Ermita.

 

 

Índice LiturgiaInicio página

© La Ermita. España MMXII-MMXVI