La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Lunes de la segunda semana de Cuaresma

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Lectio Sapientialis / Lectura sapiencial Prov 16,16-32
Léctio libri Proverbiórum.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de los Proverbios.
R/. Demos gracias a Dios.

Fili: Possidére sapiéntiam quanto mélius est auro;
et acquírere prudéntiam pretiósius est argénto.
Sémita iustórum declináre a malo;
custos ánimæ suæ, qui servat viam suam.
Contritiónem præcédit supérbia,
et ante ruínam exaltátio spíritus.

Mélius est humiliári cum mítibus
quam divídere spólia cum supérbis.
Erudítus in verbo repériet bona;
et, qui sperat in Dómino, beátus est.
Qui sápiens est corde, appellábitur prudens;
et dulcédo labiórum addet doctrínam.

Fons vitæ erudítio possidéntis;
pœna stultórum stultítia.
Cor sapiéntis erúdiet os eius
et lábiis eius addet doctrínam.

Favus mellis compósita verba,
dulcédo ánimæ et sánitas óssium.
Est via, quæ vidétur hómini recta,
et novíssima eius ducunt ad mortem.
Ánima laborántis labórat sibi,
quia cómpulit eum os suum.

Vir ímpius fodit malum,
et in lábiis eius quasi ignis ardens.
Homo pervérsus súscitat lites,
et mussitátor sepárat familiáres.
Vir iníquus lactat amícum suum
et ducit eum per viam non bonam.

Qui attónitis óculis cógitat prava,
cómprimens lábia sua pérficit malum.
Coróna dignitátis caníties,
quæ in viis iustítiæ reperiétur.
Mélior est pátiens viro forti,
et, qui dominátur ánimo suo, expugnatóre úrbium.

R/. Amen.

Hijo: Más vale adquirir la sabiduría que el oro,
y adquirir la inteligencia es preferible a la plata.
El camino de los hombres rectos es evitar el mal,
guarda su vida el que vigila su camino.
El preludio de la ruina es el orgullo;
el preludio de la caída, el espíritu altanero.

Más vale ser humilde de espíritu con los pequeños
que partir el botín con los soberbios.
El que presta atención a la palabra encuentra la felicidad,
y el que confía en el Señor es dichoso.
El que es sabio de corazón será proclamado inteligente,
la suavidad del lenguaje hace más eficaz la doctrina.

El buen sentido es fuente de vida para quien lo posee,
castigo de los necios es su necedad.
El corazón del sabio hace su boca sensata,
en sus labios es más persuasiva la doctrina.

Panal de miel son las palabras amables,
dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Hay caminos que parecen rectos,
pero, en fin de cuentas, conducen a la muerte.
El hambre del trabajador trabaja para él,
porque la exigencia de su boca le estimula.

El hombre inicuo es una fosa de maldad,
sobre sus labios hay como fuego ardiendo.
El hombre perverso siembra la contienda,
el chismoso divide los amigos.
El hombre violento seduce a su prójimo,
lo lleva por mal camino.

El que guiña los ojos maquina engaños,
el que aprieta sus labios ya ha consumado el mal.
Los cabellos blancos son una corona de honor,
por el camino de la justicia se la encuentra.
Más vale un hombre paciente que un héroe,
más vale el que se domina a sí mismo
que el que conquista ciudades.

R/. Amén.

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Lectio Historica / Lectura histórica Gén 42,3-25
Léctio libri Génesis.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del Génesis.
R/. Demos gracias a Dios.

In diébus illis:

Descendérunt ígitur fratres Ioseph decem, ut émerent fruménta in Ægýpto, Béniamin fratre Ioseph domi reténto a Iacob, qui díxerat frátribus eius: «Ne forte in itínere quidquam patiátur mali». Et ingréssi sunt fílii Ísrael terram Ægýpti cum aliis, qui pergébant ad eméndum. Erat autem fames in terra Chánaan.

Et Ioseph erat princeps in terra Ægýpti, atque ad eius nutum fruménta pópulis vendebántur. Cumque veníssent et adorássent eum fratres sui proni in terram, et agnovísset eos, quasi ad aliénos dúrius loquebátur intérrogans eos: «Unde venístis?».

Qui respondérunt: «De terra Chánaan, ut emámus víctui necessária».

Et tamen fratres ipse cognóscens non est cógnitus ab eis. Recordatúsque somniórum, quæ aliquándo víderat, ait ad eos: «Exploratóres estis; ut videátis infirmióra terræ, venístis».

Qui dixérunt: «Non est ita, dómine; sed servi tui venérunt, ut émerent cibos. Omnes fílii uníus viri sumus; sincéri sumus, nec quidquam fámuli tui machinántur mali».

Quibus ille respóndit: «Áliter est; immuníta terræ huius consideráre venístis».

At illi: «Duodecim, ínquiunt, servi tui fratres sumus fílii viri unius in terra Chánaan; mínimus cum patre nostro est, álius non est super».

«Hoc est, ait, quod locútus sum: exploratóres estis. Iam nunc experiméntum vestri cápiam: per salútem pharaónis, non egrediémini hinc, donec véniat frater vester míinimus. Míttite ex vobis unum, et addúcat eum; vos autem éritis in vínculis, donec probéntur, quæ dixístis, utrum vera an falsa sint. Alióquin, per salútem pharaónis, exploratóres estis».

Trádidit ergo illos custódiæ tribus diébus. Die autem tértio edúctis de cárcere, ait: «Fácite, quæ dixi, et vivétis, Deum enim tímeo. Si sincéri estis, frater vester unus ligétur in cárcere; vos autem abíte et ferte fruménta, quæ emístis, in domos vestras, et fratrem vestrum mínimum ad me addúcite, ut possim vestros probáre sermónes, et non moriámini».

Fecérunt, ut díxerat, et locúti sunt ad ínvicem: «Mérito hæc pátimur, quia peccávimus in fratrem nostrum vidéntes angústiam ánimæ illíus, cum deprecarétur nos, et non audívimus. Idcírco venit super nos ista tribulátio».

Et Ruben ait: «Numquid non dixi vobis: Nolíte peccáre in púerum? Et non audístis me. En sanguis eius exquíritur».

Nesciébant autem quod intellégeret Ioseph, eo quod per intérpretem loquebátur ad eos. Avertítque se parúmper et flevit; et revérsus locútus est ad eos. Tollénsque Símeon et ligans, illis præséntibus, iussit minístris, ut implérent eórum saccos trítico et repónerent pecúnias singulórum in sácculis suis, datis supra cibáriis in viam. Qui fecérunt ita.

R/. Amen.

En aquellos días:

Diez de los hermanos de José bajaron a Egipto a comprar grano. Pero Jacob no dejó ir con sus hermanos a Benjamín, el hermano de José: «No vaya a sucederle, se decía, alguna desgracia». Los hijos de Israel fueron con otros a comprar grano porque había hambre en la tierra de Canaán.

José era el señor del país y vendía el grano a todo el mundo. Los hermanos de José llegaron y se postraron ante él rostro en tierra. José nada más ver a sus hermanos los reconoció, pero fingió no conocerlos y los trató duramente. Les dijo: «¿De dónde venís?».

Ellos respondieron: «De la tierra de Canaán a comprar víveres».

José reconoció a sus hermanos, pero ellos no le reconocieron. Entonces se acordó de los sueños que había tenido referente a ellos, y les dijo: «Vosotros sois espías; habéis venido para ver los puntos débiles del país».

Ellos respondieron: «No, señor. Tus siervos han venido a comprar víveres. Todos nosotros somos hijos de un mismo padre, somos hombres de bien, tus siervos no son espías».

Pero él les dijo: «No, habéis venido para ver los puntos débiles del país».

Ellos respondieron: «Tus siervos somos doce hermanos, todos hijos de un mismo padre en la tierra de Canaán; el más joven se ha quedado con nuestro padre y el otro no vive ya».

José replicó: «Es como os he dicho: sois espías. Os voy a someter a esta prueba. Vive el Faraón, que no saldréis de aquí hasta que venga vuestro hermano menor. Enviad uno de vosotros a buscar a vuestro hermano y los demás quedad prisioneros. Así se comprobarán vuestras palabras, y se verá si decís o no verdad. Si no, vive el Faraón, que sois espías».

Y los metió a todos en la cárcel por tres días. Al tercer día José les dijo: «Haced esto para salvar la vida, porque yo temo a Dios: si sois hombres sinceros, que uno de vosotros quede preso, y los demás partid y llevad el grano para remediar el hambre de vuestra familia. Pero habéis de traerme a vuestro hermano menor. Así serán verificadas vuestras palabras y no moriréis».

Ellos lo hicieron así. Y se decían unos a otros: «Verdaderamente estamos pagando lo que hicimos con nuestro hermano. Lleno de angustia nos pedía clemencia, y no le hicimos caso. Por eso nos ha venido esta desgracia».

Rubén les respondió: «Ya os dije yo que no hicierais ningún mal al muchacho, pero no me escuchasteis. Ahora se nos pide cuentas de su sangre».

Ellos no sabían que José les entendía, porque entre él y ellos había un intérprete. Entonces se retiró y lloró. Después volvió y les habló; y tomó a Simeón y, en su presencia, mandó que lo metieran en la cárcel. José mandó que les llenaran los sacos de trigo, que les metieran el dinero de cada uno en su saco y que les dieran provisiones para el viaje. Y así se hizo.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 37,16-17a.18
In te sperávi, Dómine. Tu exáudies, Dómine, Deus meus, quóniam dixi: nequándo gáudeant de me inimíci mei. Tú eres, Señor, en quien espero, tú me responderás, Señor, Dios mío; me digo: que no se rían de mí mis enemigos.
V/. Ego ad flagélla parátus sum, et dolor meus contra me est semper.
R/. Nequándo gáudeant de me inimíci mei.
V/. Ya estoy a punto de caer, el dolor no me deja ni un momento.
R/. Que no se rían de mí mis enemigos.

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Apostolus / Apóstol Sant 3,1-13
Epístolæ Iacóbi apóstoli ad duódecim tribus.
R/. Deo grátias.
Epístola del apóstol Santiago a las doce tribus.
R/. Demos gracias a Dios.

Nolíte plures magístri fíeri, fratres mei, sciéntes quóniam maius iudícium accipiémus. In multis enim offéndimus omnes.

Si quis in verbo non offéndit, hic perféctus est vir, potens étiam freno circumdúcere totum corpus. Si autem equórum frenos in ora míttimus ad obœdiéndum nobis, et omne corpus illórum circumférimus. Ecce et naves, cum tam magnæ sint et a ventis válidis minéntur, circumferúntur a mínimo gubernáculo, ubi ímpetus dirigéntis volúerit.

Ita et lingua módicum quidem membrum est et magna exsúltat. Ecce quantus ignis quam magnam silvam incéndit! Et lingua ignis est, univérsitas iniquitátis; lingua constitúitur in membris nostris, quæ máculat totum corpus et inflámmat rotam nativitátis et inflammátur a gehénna.

Omnis enim natúra et bestiárum et vólucrum et serpéntium et étiam cetórum domátur et dómita est a natúra humána; linguam autem nullus hóminum domáre potest, inquiétum malum, plena venéno mortífero. In ipsa benedícimus Dóminum et Patrem et in ipsa maledícimus hómines, qui ad similitúdinem Dei facti sunt; ex ipso ore procédit benedíctio et maledíctio.

Non opórtet, fratres mei, hæc ita fíeri. Numquid fons de eódem forámine emánat dulcem et amáram aquam? Numquid potest, fratres mei, ficus olívas fácere, aut vitis ficus? Neque salsa dulcem potest fácere aquam.

Quis sápiens et disciplinátus inter vos? Osténdat ex bona conversatióne operatiónem suam in mansuetúdine sapiéntiæ.

R/. Amen.

Hermanos míos, no queráis ser todos maestros, sabiendo que tendremos un juicio más severo. Todos faltamos de muchas maneras.

Si uno no falta en las palabras, es un hombre perfecto, capaz de refrenar también todo su cuerpo. Metemos el freno en la boca a los caballos para que nos obedezcan y podamos así dirigir todo su cuerpo. De la misma manera las naves, que, aun siendo tan grandes y azotadas por vientos impetuosos, son dirigidas por un pequeño timón, según la voluntad del piloto.

Así también la lengua es un pequeño miembro que se atreve a grandes cosas. Observad que una pequeña chispa puede incendiar un bosque inmenso. La lengua es también de fuego; el mundo de la injusticia. La lengua puesta en medio de nuestros miembros infecta todo nuestro cuerpo y prende fuego al curso de nuestra vida, cuando ella está incendiada con el fuego del infierno.

Toda clase de bestias y de aves, de reptiles y de peces es domable, y ha sido de hecho domada por los hombres. Pero nadie ha podido domar nunca la lengua: es un azote irrefrenable, llena de veneno mortífero. Con ella bendecimos al Señor, nuestro Padre; y con ella maldecimos a los hombres, hechos a imagen de Dios. De la misma boca salen las bendiciones y las maldiciones.

Pero no debe ser así, hermanos míos. ¿Acaso una fuente echa por el mismo caño agua dulce y amarga? ¿Acaso, hermanos míos, la higuera puede producir aceitunas y la viña higos? El agua salada no dará jamás agua dulce.

¿Quién es sabio y experimentado entre vosotros? Que muestre, con su buena conducta, su dulzura y su sabiduría.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Jn 3,22-36
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R/. Gloria a ti, Señor.

In illo témpore:

Venit Iesus et discípuli eius in Iudæam terram, et illic demorabátur cum eis et baptizábat. Erat autem et Ioánnes baptízans in Aenon iuxta Salim, quia aquæ multæ erant illic, et adveniébant et baptizabántur; nondum enim missus fúerat in cárcerem Ioánnes.

Facta est ergo quæstio ex discípulis Ioánnis cum Iudæo de purificatióne. Et venérunt ad Ioánnem et dixérunt ei: «Rabbi, qui erat tecum trans Iordánem, cui tu testimónium perhibuísti, ecce hic baptízat, et omnes véniunt ad eum».

Respóndit Ioánnes et dixit: «Non potest homo accípere quidquam, nisi fúerit ei datum de cælo. Ipsi vos mihi testimónium perhibétis, quod díxerim: Non sum ego Christus, sed: Missus sum ante illum.

Qui habet sponsam, sponsus est; amícus autem sponsi, qui stat et audit eum, gáudio gaudet propter vocem sponsi. Hoc ergo gáudium meum implétum est. Illum opórtet créscere, me autem mínui».

Qui de sursum venit, supra omnes est; qui est de terra, de terra est et de terra lóquitur. Qui de cælo venit, supra omnes est; et quod vidit et audívit, hoc testátur, et testimónium eius nemo áccipit. Qui áccipit eius testimónium, signávit quia Deus verax est.

Quem enim misit Deus, verba Dei lóquitur; non enim ad mensúram dat Spíritum. Pater díligit fílium et ómnia dedit in manu eius. Qui credit in fílium, habet vitam ætérnam; qui autem incrédulus est Fílio, non vidébit vitam, sed ira Dei manet super eum.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Jesús fue con sus discípulos a la comarca de Judea; allí vivía con ellos y bautizaba. Juan también bautizaba en Ainón, próximo a Salín, pues allí abundaba el agua, y acudían muchos a bautizarse. Esto era antes de que metieran a Juan en la cárcel.

Surgió una discusión entre los discípulos de Juan y un judío acerca de los ritos de la purificación. Fueron a Juan y le dijeron: «Maestro, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, del que tú diste testimonio, está bautizando y todos acuden a él».

Juan respondió: «El hombre no puede apropiarse nada si Dios no se lo da. Vosotros mismos sois testigos de que dije: Yo no soy el mesías, sino que he sido enviado delante de él.

La esposa pertenece al esposo. Pero el amigo del esposo, el que está a su lado y lo oye, se alegra mucho al oír la voz del esposo. Así que mi gozo es completo. Él debe crecer y yo menguar.

El que viene de arriba está sobre todos. El que es de la tierra es terreno y habla como terreno; el que viene del cielo está sobre todos. Da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie acepta su testimonio. El que lo acepta certifica que Dios dice la verdad.

Porque el que Dios ha enviado dice las palabras de Dios, pues Dios le ha dado su espíritu sin medida. El Padre ama al hijo y ha puesto en sus manos todas las cosas. El que cree en el hijo tiene vida eterna; el que no quiere creer en el hijo no verá la vida; la ira de Dios pesa sobre él».

R/. Amén.

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Laudes Sal 135,1-2a
Confitémini Dómino quóniam bonus, quóniam in sæculum misericórdia eius. Dad gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterna su misericordia.
V/. Confitémini Deo deórum.
R/. Quóniam bonus, quóniam in sæculum misericórdia eius.
V/. Dad gracias al Dios de los dioses.
R/. Porque es bueno, porque es eterna su misericordia.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Sal 18,13b-14b (2)
Ab abscónsis meis munda me, Dómine, et ab extráneis parce mihi servo tuo, Deus meus. Perdóname, Señor, mis pecados ocultos, y guarda, Dios mío, a tu siervo de los extraños.
V/. Si mihi non fúerit delícta plúrima, tunc salvábor et mundábor a delíctis plúrimis.
R/. Parce mihi servo tuo, Deus meus.
V/. Sana y límpia mis muchos pecados, pues no puedo con ellos.
R/. Guarda, Dios mío, a tu siervo de los extraños.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Ad Dóminum, qui est vera Trínitas, pro lápsibus nostris atque peccátis summíssas et húmiles fundámus, fratres caríssimi, preces, ut quidquid persuássio malárum cogitatiónum, quidquid vánitas sæculárium voluntátum seu precipítia carnálium desideriórum animábus nostris inflíxit, et volúntas própria et advérsitas aliéna, respíciens vota, non mérita, ab occúltis parcat et ab alíenis ignóscat misericórdia sua.

Ut fiat purificátio animárum nostrárum salúbris ab illo dispósitus ordo ieiuniórum; ad cuius observántiam tam pia nos dedicatióne subiíciat, ut ab ánimis nostris omne quod interpéllat cogitatiónes et contáminat voluntátes, miserátus exclúdat.
R/.
Amen.

Hermanos queridos, elevemos respetuosas y humildes plegarias al Señor, que es la verdadera Trinidad, por motivo de nuestras caídas y pecados, a fin de que en aquello que hayan maleado nuestras almas la sugestión de los malos pensamientos o la vanidad de las ambiciones mundanas o los precipicios de la pasión carnal, así como el propio capricho y ajena malquerencia, prestando él atención a los deseos, no a los méritos, quiera su misericordia absolvernos de lo oculto propio y excusarnos de lo ajeno.

Para que la sucesión de ayunos dispuesta por él se convierta en purificación saludable de nuestras almas. A cuyo cumplimiento nos mueva con tan piadosa dedicación, que aleje, misericordioso, de nuestros espíritus cuanto obstaculice la reflexión y manche la voluntad.
R/. Amén.

Adiuvánte Dómino nostro Iesu Christo, qui in Trinitáte, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Con la ayuda de nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina en la Trinidad, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos

Maiestáti tuæ famulántibus, Dómine, miserátus occúrre, et quod possis ad indulgéntiam inclinári afféctum, te rogándo concéde.

Mortífica in nobis sæculárium desidérium voluntátum, et per contritiónem cordis sacrifícium súscipe laudis.

Ut miseratióne tua hæc nobis indúlta ieiúnia propitiatiónum tuárum exhíbeant dona, et iniquitátum nostrárum abstérgant facínora: atque ita nos per observántiæ disciplínam erúdias, ut contra insídias inimíci grátia tua validóres efféctos, unde per intemperántiam gulæ decídimus, illic per continéntiam parsimóniæ, te adiuvánte, redíre possímus.
R/. Amen.

Oh Señor, atiende compasivo a los que sirven a tu majestad, y, rogándotelo, haz que puedas inclinar tus sentimientos al perdón.

Mortifica en nosotros el apetito de mundanas ambiciones y recibe con la contrición del corazón el sacrificio de alabanza.

Para que estos ayunos concedidos a nosotros por tu misericordia manifiesten los dones de tu bondad y borren las maldades de nuestra iniquidad, y tú nos instruyas de tal modo mediante una disciplinada observancia, que, hechos más fuertes con tu gracia contra las insidias del enemigo, podamos retornar con tu ayuda mediante la austeridad del ayuno allí de donde caímos por la intemperancia de la gula.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Adésto, Dómine, fidélium votis propítius, et abstinéntium preces exáudi placátus; ut caro vel ánima ieiúnio castigáta, ita tuam impetráre possit misericórdiam, quáliter et vivis cómmoda vitæ, et defúnctis concedántur ætérna gáudia sine fine.
R/.
Amen.

Hazte propicio, Señor, a los deseos de los fieles y escucha aplacado las plegarias de los que ayunan, para que la carne y el alma, mortificados por el ayuno, puedan alcanzar de tal modo tu misericordia, que se conceda a los vivos los bienes de la vida y a los difuntos los inacabables gozos.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Deus, fons pacis atque orígo puræ dilectiónis, fac nos ut te in týmpano veráciter laudémus et choro: ut qui te per attrítæ carnis abstinéntiam in týmpano personámus, per concórdiam una voce cum sociétate laudémus.
R/.
Amen.

Oh Dios, fuente de paz y manantial de la pura caridad, haz que te alabemos realmente con címbalos y coros, a fin de que cuantos te celebramos con el címbalo mediante el ayuno de la carne quebrantada te alabemos a una sola voz y coro fraternal, con la armonía del amor mutuo.
R/. Amén.

Per te, qui es vera pax et perpétua cáritas, Deus noster, et regnas in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por ti, Dios nuestro, que eres la paz verdadera y la caridad eterna, y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, vere dignum et pulchrum est, nos tibi, grátias ágere, sacrifícia spiritália exhíbere, ætérne Deus, Pater omnípotens, per Iesum Christum, Fílium tuum, Dóminum nostrum: si tamen mortálibus propitiéris, et enarráre iustítias tuas peccatóribus concédas, atque súmere testaméntum tuum per os nostrum propítius acquiéscas.

Ille étenim non solum oblátus est pro nobis, sed étiam in sui córporis sanguinísque mystériis se offérri iubet a nobis: ut per id quod illi offérimus iúgiter offerámur.

In his ergo tam terribílibus sacrificiórum tuórum mirabílibus, pietátem tuam, quæsumus, indivísa Trínitas Deus, ut effícias holocáusta placabilitátis tuæ ieiúnia humilitátis nostræ, et hanc spontáneam tribulatiónis nostræ observántiam, velut víctimam placatiónis adóleas.

Quam misericórditer delibátus, ita corda nostra in tuórum præpares observántiam mandatórum, ut in illo decipiámur prevaricatióne consensiónis, qui tuæ gustávimus dulcédinem suavitátis. Sed ad mortificatiónem vitiórum státue nobis perseverántiæ bonum, et ad impléndam legem tuam áudiva, quæsemus, infirmitátem nostram, omnipotentíssime, infiníte, imménse, perpétue Christe Dómine.

Quem colláudant atque archángeli, ita dicentes:

Es digno y justo, es realmente digno y decoroso que te demos gracias, que te presentemos sacrificios espirituales, oh Dios eterno, Padre todopoderoso, por Jesucristo tu Hijo Señor nuestro: porque, a pesar de todo, te muestras propicio con los mortales, concedes a pecadores contar tus obras de santidad y accedes benévolo a consagrar tu alianza por medio de nuestros labios.

Pues no solo se ofreció él por nosotros, sino además ordenó ser ofrecido por nosotros en el misterio de su cuerpo y de sus sangre; para que mediante aquello en que hallamos la vida lleguemos al perdón, y por aquello que le ofrecemos a él seamos nosotros siempre ofrecidos.

Por lo tanto, en esta maravilla tan asombrosa de tu sacrificio, suplicamos tu piedad, oh Dios Trinidad indivisa, para que cambies nuestros ayunos humildes en tus holocaustos pacíficos y quemes, como víctima propiciatoria, esta voluntaria observancia de nuestra mortificación.

Gustando la cual, dispongas misericordiosamente nuestros corazones para la guarda de tus mandamientos, de tal modo que en nada seamos engañados con algún mal consentimiento los que hemos saboreado tu suave dulzura, sino afirma tú en nosotros el bien de la perseverancia en la mortificación de los vicios, y ayuda, te suplicamos, a nuestra fragilidad para cumplir tu ley, omnipotente infinito, inmenso y eterno Cristo Señor.

A quien los Ángeles y Arcángeles todos alaban diciendo así:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus et gloriósus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus, qui est reparátor perpétuæ vitæ et redémptio fragilitátis humánæ.

Qui carnem nostræ mortalitátis, quæ propter primi hóminis gulam mulctáta fúerat morte, per rigórem abstinéntiæ provéxit ad ætérnæ vitæ salvatiónem.

Christus Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Es verdaderamente santo y glorioso nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, restaurador de la vida eterna, redención de la fragilidad humana.

Con el rigor de la abstinencia ha conducido a la salud de la vida eterna a nuestra carne mortal que por la gula del primer hombre había sido herida de muerte.

Cristo Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación

Memor esto, Deus summe, ieúnii nostri, ut et holocáustum nostrum coram te pingue fiat, et nos tibi ex ea suméntes vivam præparémur in hóstiam.

Quo et arcána péctoris nostri virtúte spíritus pólleant, et vota ieiunórum nostrórum ante te, Dómine, benedícta permáneant.
R/.
Amen.

Dios excelso, acuérdate de nuestro ayuno para que te sea agradable nuestro sacrificio, y, al recibirlo, lleguemos a ser una ofrenda viva.

Que nuestro interior sea fortalecido con la gracia del Espíritu y la práctica de nuestro ayuno, Señor, obtenga tu bendición.
R/. Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Deus, qui est collátor et cónditor vitæ humánæ, áccipe vocem confessiónis nostræ, et ieúnia nostra sanctífica dono grátiæ tuæ: ut orátio, quam nos docuísti oráre, áditum nobis réseret indulgéntiæ.

Quo iubénte dícimus:

Dios, dador de la vida humana, acepta el clamor de nuestra alabanza y santifica con el don de tu gracia nuestros ayunos; que la plegaria que nos enseñaste a pronunciar abra para nosotros las puertas del perdón.

Siguiendo tu mandamiento decimos:

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Benedictio / Bendición
Coram Deo acceptétur devótio ieúnii vestri, et impleámini ab eo dono Spíritus Sancti.
R/. Amen.
Que Dios acepte la ofrenda de vuestro ayuno y os llene con el don del Espíritu Santo.
R/. Amén.
Contrítio quoque vestra sit ante illum accépta, et abstinéntiæ púritas perdúcat vos ad cæléstia regna.
R/. Amen.
Que le agrade también vuestra contrición y la probidad de vuestra abstinencia os lleve al reino del cielo.
R/. Amén.
Ut eius spiritáli cibo repleámini, cui placére concupíscitis corporáli ieúnio.
R/. Amen.
Que os sacie el manjar espiritual de aquél a quien deseáis agradar con vuestro ayuno corporal.
R/. Amén.
Adiuvánte sua misericórdia, qui in Trinitáte, unus Deus, gloriátur in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Con la ayuda de la misericordia del único Dios, que es glorificado en la Trinidad por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Reple, Dómine, cor nostrum lætítia, qui nobis dare dignátus es sacri córporis tui Eucharistíam; ut qui escárum perceptióne refícimur, spirituálibus benefíciis adimpléri felíciter mereámur.
R/. Amen.

Colma, Señor, de alegría nuestros corazones, ya que te has dignado darnos la Eucaristía de tu sagrado Cuerpo; de forma que así como somos reconfortados por la recepción de los alimentos, merezcamos también saciarnos de felicidad con tus dones espirituales.
R/. Amén.

Per grátiam pietátis tuæ, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la dignación de tu misericordia, Dios nuestro, que vives y lo señoreas todo por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 205-209) y del Liber Commicus I (pp. 107-111). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo.

La traducción de las oraciones oratio admonitionis, alia, post nomina, ad pacem e illatio están tomadas de Colomina Torner, Jaime, La Fe de nuestros padres. Temas de fe y vida cristiana en la misa hispanomozárabe, Instituto de Estudios Visigótico Mozárabe, Toledo 2000, pp. 29, 20, 21 y 132 respectivamente. Post sanctus de Dom Prospero Gueranguer, El Año Litúrgico. Ed. Aldecoa, Burgos 1956, vol. II, p. 962 y completuria del Oferencio. Resto de oraciones: Ivorra, Adolfo (ed.), Misal Hispano-Mozárabe, Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 2015, pp. 127-128.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Cf. Sal 18,13b-14b. N. de La Ermita.

 

 

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