La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Viernes de la primera semana de Cuaresma

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Lectio Sapientialis / Lectura sapiencial Ecle 29,1-15
Léctio libri Ecclesiástici.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del Eclesiástico.
R/. Demos gracias a Dios.

Fili: Qui facit misericórdiam, fenerátur próximo suo;
et, qui confórtat manu, mandáta servat.
Feneráre próximo tuo in témpore necessitátis illíus
et íterum redde próximo in témpore suo.
Confírma verbum et fidéliter age cum illo,
et omni témpore invénies, quod tibi necessárium est.
Multi quasi inventiónem æstimavérunt fenus
et præstitérunt moléstiam his, qui se adiuvérunt.

Donec accípiat, osculátur manus dantis
et de possessiónibus próximi humíliat vocem suam;
et in témpore redditiónis postulábit tempus,
et reddet verba tædii et murmuratiónum et tempus causábitur.

Si autem potúerit réddere, adversábitur;
sólidi vix reddet dimídium
et computábit illud quasi inventiónem.
Sin autem, fraudábit illum pecúnia sua
et possidébit illum inimícum gratis.
Et convícia et maledícta reddet illi
et pro honóre et benefício reddet illi contuméliam.

Multi non causa nequítiæ non feneráti sunt,
sed fraudári gratis timuérunt.
Verúmtamen super húmilem longánimis esto
et pro eleémosyna non trahas illum.
Propter mandátum assúme páuperem
et propter inópiam eius ne dimíttas eum vácuum.

Perde pecúniam propter fratrem et amícum tuum
et non abscóndas illam sub lápide in perditiónem.
Pone thesáurum tuum in præcéptis Altíssimi,
et próderit tibi magis quam aurum.
Conclúde eleemósynam in corde páuperis,
et hæc pro te exorábit ab omni malo.

R/. Amen.

Hijo: Quien presta al prójimo hace obra de misericordia,
y quien le sostiene con su mano guarda los mandamientos.
Presta al prójimo en su necesidad,
y devuelve a tiempo lo prestado.
Mantén tu palabra, sé fiel con él,
y en todas tus necesidades hallarás lo que precisas.
Para muchos el préstamo es una ganga,
y ponen en aprieto a quien les ayudó.

Antes de recibir besan la mano del prójimo,
elogian humildes su riqueza;
pero a la hora de la devolución dan largas,
responden con palabras de excusa
y echan la culpa al tiempo.

Cuando pagan, el prestamista apenas recibirá la mitad,
y podrá estimarlo una suerte.
Y si no puede pagar, le dejará sin su dinero
y se habrá granjeado de balde un enemigo,
que le devolverá maldiciones e insultos,
y en vez de honra, ultrajes.

Por esto muchos se niegan a prestar,
pues temen ser robados de balde.
Sin embargo, sé generoso con el humilde
y no le hagas esperar tu limosna.
Por obedecer al precepto acoge al pobre,
en su indigencia no le despidas con las manos vacías.

Consiente en perder dinero por un hermano y un amigo,
no lo dejes enmohecerse debajo de una piedra.
Dispón de tu tesoro según los preceptos del altísimo,
y te aprovechará más que el oro.
Encierra la limosna en tus graneros,
y ésta te librará de toda desgracia.

R/. Amén.

Inicio página

Lectio Historica / Lectura histórica Gén 31,17-44
Léctio libri Génesis.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del Génesis.
R/. Demos gracias a Dios.

In illis diébus:

Surréxit Iacob et impósuit líberos suos ac cóniuges suas super camélos. Tulítque omnes greges suos et omnem substántiam suam, quidquid in Paddanáram acquisíerat, ut iret ad Ísaac patrem suum in terram Chánaan.

Eo témpore Laban íerat ad tondéndas oves, et Rachel furáta est théraphim patris sui. Iacob autem decépit cor Laban, non índicans ei quod fúgeret.

Cumque fugísset cum ómnibus, quæ possídebat, et, amne transmísso, pérgeret contra montem Gálaad, nuntiátum est Laban die tértio quod fugísset Iacob. Qui, assúmptis frátribus suis, persecútus est eum diébus septem et comprehéndit eum in monte Gálaad. Venit autem Deus ad Laban Aramæum per sómnium noctis dixítque ei: «Cave, ne quidquam loquáris contra Iacob».

Iamque Iacob exténderat in monte tabernáculum, cum Laban, consecútus eum cum frátribus suis, in eódem monte Gálaad fixit tentórium. Et dixit ad Iacob:

«Quare ita egiíti et decepísti cor meum, abígens fílias meas quasi cáptivas gládio? Cur clam fugísti et decepísti me, non índicans mihi, ut proséquerer te cum gáudio et cánticis et týmpanis et cítharis? Non es passus, ut osculárer fílios meos ac fílias; stulte operátus es. Et nunc valet quidem manus mea réddere tibi malum, sed Deus patris vestri heri dixit mihi: “Cave, ne loquáris contra Iacob quidquam”. Esto, proféctus es, quia desidério tibi erat domus patris tui; cur furátus es deos meos?».

Respóndit Iacob: «Quia timui. Dixi enim, ne forte violénter auférres fílias tuas a me. Apud quemcúmque invéneris deos tuos, non vivat. Coram frátribus nostris scrutáre, quidquid tuórum apud me invéneris, et aufer».

Ignorábat enim Iacob quod Rachel furáta esset théraphim.

Ingréssus ítaque Laban tabernácula Iacob et Liæ et utriúsque fámulæ, non invénit. Egréssus de tentório Liæ, intrávit tentórium Rachélis. Illa autem abscónderat théraphim in strámento caméli et sedit désuper.

Scrutantíque omne tentórium et nihil inveniénti ait: «Ne irascátur Dóminus meus, quod coram te assúrgere néqueo, quia iuxta consuetúdinem feminárum nunc áccidit mihi».

Quæsívit ergo et non invénit théraphim.

Tuménsque Iacob cum iúrgio ait:

«Quam ob culpam meam et ob quod peccátum meum sic persecútus es me, quia scrutátus es omnem supelléctilem meam? Quid invenísti de cuncta substántia domus tuæ? Pone hic coram frátribus meis et frátribus tuis, et iúdicent inter me et te. Ecce, vigínti annis fui tecum. Oves tuæ et capræ non abortivérunt, ariétes gregis tui non comédi; nec dilacerátum a béstia osténdi tibi: ego damnum omne reddébam; quidquid die noctúque furto períerat, a me exigébas. Die æstu consumébar et nocte gelu, fugiébat somnus ab óculis meis. Sic per vigínti annos in domo tua servívi tibi: quattuórdecim pro filiábus et sex pro grégibus tuis; immutásti quoque mercédem meam decem vícibus. Nisi Deus patris mei, Deus Ábraham et Timor Ísaac, affuísset mihi, certe modo nudum me dimisísses; afflictiónem meam et labórem manuum meárum respéxit Deus et iudicávit heri».

Respóndit ei Laban: «Fíliæ fíliæ meæ et fílii fílii mei et greges greges mei et ómnia, quæ cernis, mea sunt; et filiábus meis quid possum fácere illis hódie et filiis eárum, quos genuérunt? Veni ergo, et ineámus fœdus ego et tu, ut sit in testimónium inter me et te».

R/. Amen.

En aquellos días:

Jacob se levantó, montó a sus hijos y a sus mujeres en camellos y, con todo su ganado y todo lo que había adquirido en Padán Arán, se puso en camino hacia Isaac, su padre, a la tierra de Canaán.

Mientras Labán se había ido al esquileo de sus ovejas, Raquel robó los ídolos familiares a su padre. Jacob engañó a Labán, el arameo, no descubriéndole su intención de huir.

Huyó con todo lo que tenía, atravesó el río y partió en dirección a los montes de Galaad. Al tercer día Labán se enteró de que Jacob había huido y, tomando consigo a sus hermanos, le persiguió por espacio de siete días, hasta darle alcance en los montes de Galaad. Dios se apareció en sueños de noche a Labán, el arameo, y le dijo: «Guárdate de hablar a Jacob, ni bien ni mal».

Labán alcanzó a Jacob, que había plantado sus tiendas en el monte; Labán también plantó las suyas en el mismo monte de Galaad. Labán dijo a Jacob:

«¿Qué es lo que has hecho? Me has engañado y te has llevado a mis hijas como si fueran prisioneras de guerra. ¿Por qué has huido en secreto, con engaño y sin avisarme? Yo te habría despedido con
alegría y con cánticos al son de tambores y vihuelas. Y tú ni siquiera me has permitido besar a mis hijas y a mis nietos. Has obrado como un insensato. Podría ahora hacerte mal; pero el Dios de tu padre me ha dicho la noche pasada: Guárdate de hablar a Jacob, ni bien ni mal. Y ya que te vas porque tienes gran deseo de ver de nuevo la casa de tu padre, ¿por qué me has robado a mis dioses?».

Jacob respondió: «Tuve miedo; pensaba que ibas a quitarme por la fuerza a tus hijas. ¡Pero aquel en cuyo poder encuentres tus dioses, no vivirá! Delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviera tuyo y llévatelo». Jacob no sabía que los había robado Raquel. Labán entró en la tienda de Jacob, en la de Lía y en las de las esclavas, pero no encontró nada. Pasó luego a la de Raquel; pero ésta había tomado los ídolos y los había escondido debajo de la albarda del camello, sentándose encima de ellos. Labán rebuscó por toda la tienda, pero no los encontró. Raquel le dijo: «No se enfade mi señor si no puedo levantarme ante él, pues tengo lo que es habitual en las mujeres».

Así él buscó y rebuscó, pero no pudo encontrar sus ídolos.

Entonces Jacob se acaloró contra Labán y le habló en estos términos:

«¿Qué delito o qué culpa he cometido para que me persigas de este modo? Has registrado todos mis enseres, y ¿qué has encontrado de las cosas de tu casa? Ponlo aquí delante de nuestros hermanos y que ellos juzguen entre nosotros dos. He estado veinte años contigo y nunca tus ovejas ni tus cabras han abortado. Jamás he comido un carnero de tus rebaños. Nunca te he traído los animales desgarrados por las fieras; yo pagaba el daño de mi bolsillo; lo robado, tanto de noche como de día, tú me lo reclamabas. De día me consumía el calor y de noche el frío, mientras el sueño huía de mis ojos. Así he estado veinte años en tu casa; catorce te he servido por tus hijas y seis por tu ganado, y tú me has mudado el salario diez veces. Si el Dios de mi padre, el Dios de Abrahán, el Terror de Isaac, no hubiera estado conmigo, tú me habrías enviado con las manos vacías. Dios vio mi dolor y el trabajo de mis manos, y ayer por la noche sentenció».

Labán respondió a Jacob: «Estas mujeres son mis hijas, estos muchachos mis nietos, estas ovejas mis ovejas y todo lo que ves es mío. ¿Qué podría hacer yo hoy a estas hijas mías y a los hijos que ellas han engendrado? Venga, hagamos un pacto entre nosotros y quede como testimonio entre los dos».

R/. Amén.

Inicio página

Threni / Trenos Jer 9,18; Is 22,4; 21,3-4; Jer 4,31 (2)
Dedúcant óculi mei lácrimas, et pálpebræ meæ fluant aquas, quia vox lamentatiónis audíta est super me. Destilen mis ojos lágrimas, derramen llanto mis párpados, porque un lamento llega hacia mí.
V/. Proptérea amáre flebo, angústia possédit me, emárcuit cor meum, ténebræ stupefecérunt me.

V/. Væ mihi, quia defécit ánima mea, et sensus cordis mei turbáti sunt in me.

V/. Por eso soy presa de dolores, la angustia me aturde, el espanto me ciega.

V/. Ay de mí, que voy a sucumbir, mi corazón se marea y el terror me sobrecoge.

Inicio página

Apostolus / Apóstol Sant 2,1-13
Epístola Iacóbi apóstoli ad duódecim tribus.
R/. Deo grátias.
Epístola del apóstol Santiago a las doce tribus.
R/. Demos gracias a Dios.

Fratres mei:

Nolíte in personárum acceptióne habére fidem Dómini nostri Iesu Christi glóriæ.

Étenim, si introíerit in synagógam vestram vir áureum ánulum habens in veste cándida, introíerit autem et pauper in sórdido hábitu, et intendátis in eum, qui indútus est veste præclára, et dixéritis: «Tu sede hic bene», páuperi autem dicátis: «Tu sta illic aut sede sub scabéllo meo»; nonne iudicátis apud vosmetípsos et facti estis iúdices cogitatiónum iniquárum?

Audíte, fratres mei dilectíssimi. Nonne Deus elégit, qui páuperes sunt mundo, divítes in fide et herédes regni, quod repromíssit diligéntibus se? Vos autem exhonorástis páuperem. Nonne dívites opprímunt vos et ipsi trahunt vos ad iudícia? Nonne ipsi blasphémant bonum nomen, quod invocátum est super vos?

Si tamen legem perfícitis regálem secúndum Scriptúram: «Díliges próximum tuum sicut teípsum», bene fácitis; si autem persónas accípitis, peccátum operámini, redargúti a lege quasi transgressóres.

Quicúmque autem totam legem serváverit, offéndat autem in uno, factus est ómnium reus. Qui enim dixit: «Non mœcháberis», dixit et: «Non occídes»; quod si non mœcharis, occídis autem, factus es transgréssor legis.

Sic loquímini et sic fácite sicut per legem libertátis iudicándi. Iudícium enim sine misericórdia illi, qui non fecit misericórdiam; superexsúltat misericórdia iudício.

R/. Amen.

Hermanos míos:

No mezcléis con favoritismos la fe de nuestro Señor Jesucristo glorificado.

Si entra en vuestra asamblea un hombre con anillo de oro y vestido elegantemente, y entra también un pobre con vestido miserable, y vosotros volvéis vuestra mirada al que viste elegantemente y le decís: Tú, siéntate aquí, en el puesto de honor, y al pobre: Tú estáte de pie o siéntate aquí, a mis pies, ¿no hacéis así distinción entre vosotros mismos, y no juzgáis con pensamientos perversos?

Mis queridos hermanos, escuchad. ¿No ha elegido Dios a los pobres según el mundo para ser ricos en la fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? Pero vosotros despreciáis al pobre. ¿No son los ricos los que os oprimen y los que os arrastran a los tribunales? ¿No son ellos los que blasfeman el hermoso nombre que ha sido invocado sobre vosotros?

Si cumplís la ley regia de la Escritura que dice: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, hacéis bien. Pero si tenéis favoritismos, cometéis un pecado, y la ley os condena como transgresores.

Porque el que guarda toda la ley, pero peca aunque sólo sea contra un mandamiento, se hace culpable de todos. Pues el que ha dicho: «No cometerás adulterio», ha dicho también: «No matarás». Porque si no cometes adulterio y matas, te haces transgresor de la ley.

Hablad y obrad como quien debe ser juzgado por una ley de libertad. Porque el juicio será sin misericordia para el que no ha tenido misericordia; pero la misericordia triunfa sobre el juicio.

R/. Amén.

Inicio página

Evangelium / Evangelio Jn 2,12-23
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R/. Gloria a ti, Señor.

Dóminus noster Iesus Christus descéndit Caphárnaum ipse et mater eius et fratres eius et discípuli eius, et ibi mansérunt non multis diébus.

Et prope erat Pascha Iudæórum, et ascéndit Hierosólymam Iesus. Et invénit in templo vendéntes boves et oves et colúmbas, et nummulários sedéntes; et cum fecísset flagéllum de funículis, omnes eiécit de templo, oves quoque et boves, et nummulariórum effúdit æs et mensas subvértit; et his, qui colúmbas vendébant, dixit: «Auférte ista hinc. Nolíte fácere domum Patris mei domum negotiatiónis». Recordáti sunt discípuli eius quia scriptum est: «Zelus domus tuæ comédet me».

Respondérunt ergo Iudæi et dixérunt ei: «Quod signum osténdis nobis, quia hæc facis?».

Respóndit Iesus et dixit eis: «Sólvite templum hoc, et in tribus diébus excitábo illud».

Dixérunt ergo Iudæi: «Quadragínta et sex annis ædificátum est templum hoc, et tu tribus diébus excitábis illud?».

Ille autem dicébat de templo córporis sui. Cum ergo resurrexísset a mórtuis, recordáti sunt discípuli eius quia hoc dicébat, et credidérunt Scriptúræ et sermóni, quem dixit Iesus.

Cum autem esset Hierosólymis in Pascha, in die festo, multi credidérunt in nómine eius, vidéntes signa eius, quæ faciébat.

R/. Amen.

Nuestro Señor Jesucristo fue a Cafarnaún con su madre, sus hermanos y sus discípulos; pero estuvieron allí sólo unos días.

Se acercaba la pascua de los judíos. Jesús subió a Jerusalén, y halló en el templo vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y cambistas en sus puestos. Hizo un látigo de cuerdas y los echó a todos del templo, con las ovejas y los bueyes; esparció por el suelo las monedas de los cambistas y volcó las mesas. Y dijo a los vendedores de palomas: «Quitad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padre un mercado». Sus discípulos se acordaron que está escrito: «El celo de tu casa me devora».

Entonces los judíos dijeron: «¿Qué señal nos das para obrar así?».

Jesús les respondió: «Destruid este templo y en tres días lo levantaré».

Los judíos replicaron: «Cuarenta y seis años se tardó en construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?».

Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, cuando resucitó de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que ya lo había dicho, y creyeron en la Escritura y en la palabra de Jesús.

Mientras estaba Jesús en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en él al ver los milagros que hacía.

R/. Amén.

Inicio página

Laudes Sal 70,23a.22a
Cantábo Dómino in vita mea, psallam illi quámdiu ero. Toda mi vida cantaré al Señor; mientras exista, cantaré himnos a mi Dios.
V/. Suávis sit ei laudátio mea, ego vero delectábor in Dómino.
R/. Quámdiu ero.
V/. Ojalá le agrade mi poema, pues sólo en él encuentro mi alegría.
R/. Mientras exista.

Inicio página

Sacrificium / Canto del Ofertorio Sal 28,2
Offérte Dómino mundum sacrifícium. Ofreced al Señor un sacrificio puro.
V/. Offérte Dómino glóriam et honórem.
R/. Mundum sacrifícium.
V/. Ofreced al Señor la gloria y el honor.
R/. Un sacrificio puro.

Inicio página

Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Omnípotens Deus, tibi súpplices fúndimus preces, qui óperis tui damno in deceptióne primi hóminis non lætátus, salúbre victóriæ gáudium præstitísti: quo in declinándo auctórem críminis, ipsum peccáti fómitem e méntibus posteritátis extirpáret.

Ut ille hostis ieiúnio habéret, abstinéntia vincénte perníciem, qui in edúlio habúerat gula præcipitánte virtútem: præcípuo quoque ieiúnii medicámine calcarétur suggéstio perniciósa serpéntis, si præcépti custódia peremísset appetítum voluntátis: et salutífero continéntiæ vigóre suscépto, atque edacitátis ánimi assentatióne posthábita, hic caput anguis extíngueret, qui princípium erróris damnáret.

Ergo, Dómine, quia sine te nec evádere nos constat posse, nec víncere, tu in nobis operáre pro nobis: ut inter illum Adam qui périit in paradíso, et inter illum qui vicit in erémo, non nobis imitábilis sit ille qui prior, sed iste qui mélior; ac magis múneris consideratióne quam témporis, ille ad imitándum primus sit, qui secúndus. Cuius sic in nobis exémpli vivat utílitas, ut in témpore quo est ánima sanctificánda ieiúnio, liberáti a victóre, tempérie ita hábeat natúra abstinéntiam, ne per incontinéntiam véniat ad ruínam.
R/.
Amen.

Dios todopoderoso, te presentamos nuestras humildes súplicas: no te alegraste por el daño que recibió tu obra cuando el primer hombre fue engañado, sino que le concediste el gozo salvador de la victoria; para que, dejando de lado al autor del delito, esto mismo arrancara el estímulo del pecado en sus descendientes.

Tú quisiste que al vencer la abstinencia con el ayuno, se ocasionara la ruina de aquel enemigo que sacó su fuerza de la caída en la gula ante la comida; de este modo la maliciosa sugestión de la serpiente será pisoteada con el remedio del ayuno, si la observancia del precepto supera al instinto de la voluntad; tomando la fortaleza saludable de la continencia, y posponiendo el consentimiento de la glotonería, será aplastada la cabeza del dragón que indujo al error primero.

Por tanto, Señor, ya que sin ti nos consta que no podemos ni escapar ni vencer, actúa tú en nosotros y por nosotros; de manera que entre el Adán que fue derrotado en el paraíso y aquél que vivió en el desierto, nosotros no imitemos al que fue el primero sino al que es el mejor; y teniendo más en consideración la excelencia de la misión que la mera precedencia en el tiempo, sea imitado en primer lugar el que fue segundo. Viva en nosotros de tal modo su provechoso ejemplo que en el tiempo de santificarnos con el ayuno, liberados por el vencedor con la templanza, nuestra naturaleza guarde tal abstinencia que no acabe arruinada por la incontinencia.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Alia / Oración entre los Dípticos

Veni ad liberándum nos, Dómine Deus virtútum, et quidquid in concéptum desidérii nostri illud péstilens ánimal, nocéndi arte sollícitum, comméntis blandiéntibus innodávit, propósito terróre senténtiæ, sub império crucis et testimónio redemptiónis absólve.

Ut nos, in hac diversitáte bonórum ómnium quæ creásti, ad spéciem paradísi constitútos, dúlcia vísui sui mala non cápiant: et interdíctæ rei gustum mens, fraude corrúpta, consílii non réquirat. Sicque vigórem suum virílis ánimus, id est spíritus, probábili virtúte custódiat, ut decéptum femíneæ fragilitátis hortátum, id est carnis libídinem, non sequátur.

Vocem tuam, Dómine, qui peccat accípiat, et nudum coram se tuis óculis expavéscat: atque in consciéntiæ sue agnitióne confúsus, pæniténtiæ se velámine a fácie tui terróris abscóndat. Et ita arguéntis increpatióne pertérritus et expavéscat quod audívit, ut córrigat quod delíquit.
R/. Amen.

Ven a librarnos, Señor Dios de los ejércitos, y lo que nuestro nefasto enemigo, experto en el are de dañar haya podido infiltrar con sugestivas imaginaciones en el fondo de nuestro deseo, por la fuerza de la cruz y la realidad de la redención, cancélalo para no incurrir en la tremenda sentencia.

Que a nosotros, que nos encontramos como en un paraíso en medio de la variedad de bienes que has creado, no nos cautive lo que es malo pero parece dulce a los ojos; y que la mente, corrompida por la sugerencia engañosa, no busque el gusto de lo prohibido. Que el espíritu conserve su entereza varonil con la virtud probada, y no se vea engañado por el consejo de la femenina fragilidad, es decir, que no siga la concupiscencia de la carne.

Señor, que quien peca escuche tu voz y tema al verse desnudo ante tus ojos; y que, confundido por el conocimiento de su estado, se esconda de tu rostro terrible con el velo de la penitencia. Así, temeroso por la reprensión del que le acusa, se espante por lo que oye para corregirse de su pecado.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

Inicio página

Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Áccipe, Dómine ieiunántium fidem, et offeréntium pronam devotiónem: ut que te cum voto ieiúnii implorámus, tam nobis quam defúnctis fidelibus necessária remédia impetrémus.
R/.
Amen.

Recibe, Señor, la fe de los que ayunan y la suplicante devoción de los oferentes; que quienes te imploramos dedicándote este ayuno obtengamos los remedios necesarios tanto para nosotros como para los fieles difuntos.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Ad Pacem / Oración de la Paz
Iesu, collátio vitæ perénnis, nostrum quæsumus, ieiúnium acceptábile fiat in óculis tuis: quo huius ieiúnii litatióne, et carnis nostræ inédia convaléscat, et ánima donum perféctæ dilectiónis obtíneat.
R/.
Amen.
Jesús, tú que das la vida perenne, haz que sea aceptable ante tu mirada nuestro ayuno: que el sacrificio en estos días conforte la debilidad de nuestro cuerpo y nuestra alma obtenga el don del amor perfecto.
R/. Amén.
Quia ipse est pax nostra et cáritas indisrúpta, qui vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque él es nuestra paz y caridad indivisible, él, que vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, equum vere et salutáre, nos tibi semper grátias ágere, Dómine sancte Pater ætérne omnípotens Deus, qui póstea quam plásmatum fallácis tibi intémperans appetítus in transgressióne præceptiónis abdúctum habitáculo iucunditátis extrúsit, ne succíduam prolem peccáti ex tráduce lex tenéret, verum nobis panem in Fílio, cuius esus vitam rédderet, contulísti.

Qui de cælo descéndens, arcána fidélium grátia suæ confessiónis impléret et per verbi poténtiam præstáret alimóniam, nec sentíret expénsam; docerétque ita probábili ieiúnio se quærendum, ut non escis servíre nos cúpiat, sed præceptis: solúmque si esset simplex fides, victrix esset esúries, et vívere se crédere posset in verbo, qui se redémptum nosset ex verbo.

Ac fídei benefício hoc sibi esset in cibo, quod fuísset in prétio; suíque córporis oblatióne vel sánguinis, qui erat vita, hoc daret ad vitam, unde redímeret vitam: et per hoc manerémus in illo per quod manéret in nobis.

Sic poténtiam rétinens deitátis, sic grátiam dilectiónis osténdens: ut per cuius cibi substántiam in ætérnum vellet vívere, quos vocásset, si in ipsum vellent vívere, quos pavísset.

Cui merito omnes ángeli et archángeli, non cessant clamáre cotídie, una voce dicéntes:

Es digno y justo, realmente equitativo y saludable que te demos siempre gracias, Señor, Padre santo, eterno y omnipotente Dios: quien después que la apetencia desordenada del manjar engañoso expulsó de la mansión de la dicha a tu criatura, alienada por la transgresión del precepto, nos diste en tu Hijo el verdadero pan, cuya comida restituye la vida, con el fin de que la pena de la herencia del pecado no retuviera caída a la descendencia.

El cual bajando del cielo llenaría con la gracia de su confesión la intimidad de los fieles, y otorgaría por el poder de la palabra un manjar, que no vería bien pagado. Y nos enseñaría que él debe ser buscado mediante un probado ayuno, de suerte que nos desea servidores no de comilonas sino de los mandamientos; que solamente cuando la fe es sencilla resulta vencedora la abstinencia, y quien se sabe redimido por la palabra debe pensar que puede vivir de su palabra.

Asimismo que por el don de la fe tendría como manjar lo mismo que tuvo como precio del rescate, y que mediante la oblación de su cuerpo y sangre, aquél que era la vida, daría para nuestra vida lo mismo con que restauró la vida; que permaneceremos en él por eso mismo por lo que él permanece en nosotros.

Conservando así el poder de la divinidad, manifestando así la gracia del amor; de modo que por la comida este manjar hiciera vivir eternamente a los que había llamado, si es que querían vivir en él los que había atemorizado.

Al cual, merecidamente, todos los ángeles y arcángeles no cesan de aclamar diariamente diciendo:

Inicio página

Post Sanctus / Oración después del Sanctus

Vere sanctus, vere gloriósus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus, qui subsisténdi nobis in labóre fortitúdinem donat, cum inédiæ nostræ ubertátem suæ dulcédinis adminístrat.

Christus Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Santo y glorioso es en verdad nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que nos da el vigor para sostener nuestro esfuerzo, cuando otorga la abundancia de su dulzura a nuestra abstinencia.

Cristo, Señor y Redentor eterno.

Inicio página

Post Pridie / Invocación
Pelle, Dómine, a corde nostro scándalum, et oblátum tibi huius ieiúnii nostri súscipe sacrifícium: quo emendáti delíctis horum sacramentórum perceptióne, et parsimóniæ apud te mereámur mercédem, et virtútum spiritálium cónsequi dignitátem.
R/.
Amen.
Aparta de nuestro corazón, Señor, todo tropiezo y acepta el sacrificio de este ayuno que te ofrecemos; que, purificados de nuestros delitos por la recepción de estos sacramentos, podamos encontrar cerca de ti el premio de la abstinencia y alcanzar el honor de las virtudes del espíritu.
R/. Amén.
Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Redémptor noster, fortíssime Deus, qui ínspicis contritiónis nostræ afféctum, probábile tibi éffice hoc ieiúnium nostrum: ut qui te Patrem habére dignóscimur, paternitátis afféctu a te exaudíri promereámur. Redentor nuestro y Dios fortísimo, que ves nuestra disposición a la contrición, haz que este ayuno te sea aceptable: que quienes te reconocemos como nuestro Padre seamos escuchados por ti con afecto paternal.

Inicio página

Benedictio / Bendición
Sanctíficet Dóminus corda et córpora vestra, et sibi vos fáciat militáre per abstinéntiam.
R/. Amen.
El Señor santifique vuestros corazones y vuestros cuerpos y os conceda que podáis servirle por medio de la abstinencia.
R/. Amén.
Eo quippe auxiliánte ab illícitis abstinére possítis, quo inspiránte ieiúnii vos maceratióne afflígitis.
R/. Amen.
Que con su ayuda podáis evitar cuanto es ilícito quienes, siguiendo su inspiración, practicáis la ascesis del ayuno.
R/. Amén.
Ab eo quoque reficiámini spiritálibus épulis, qui nostris apud Patrem intercéssor est pro peccátis.
R/. Amen.
Que os haga participar en el banquete espiritual aquél que intercede ante el Padre por nuestros pecados.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Completuria / Oración conclusiva
Reple, Dómine, cor nostrum lætítia, qui nobis dare dignátus es sacri córporis tui Eucharistíam; ut qui escárum perceptióne refícimur, spirituálibus benefíciis adimpléri felíciter mereámur.
R/. Amen.

Colma, Señor, de alegría nuestros corazones, ya que te has dignado darnos la Eucaristía de tu sagrado Cuerpo; de forma que así como somos reconfortados por la recepción de los alimentos, merezcamos también saciarnos de felicidad con tus dones espirituales.
R/. Amén.

Per grátiam pietátis tuæ, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la dignación de tu misericordia, Dios nuestro, que vives y lo señoreas todo por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página


1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 192-196) y del Liber Commicus I (pp. 92-97). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo.

La traducción de la illatio está tomada de Colomina Torner, Jaime, La Fe de nuestros padres. Temas de fe y vida cristiana en la misa hispanomozárabe, Instituto de Estudios Visigótico Mozárabe, Toledo 2000, p. 131 y la de la oración completuria del Oferencio. Resto de oraciones: Adolfo (ed.), Misal Hispano-Mozárabe, Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 2015, pp. 114-117.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Cf. Jer 9,17b-18; Is 22,4; 21,3-4; Jer 4,31 (N. de La Ermita).

 

 

Índice LiturgiaInicio página

© La Ermita. España MMXII-MMXVI