La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Sábado de la primera semana de Cuaresma

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Lectio Sapientialis / Lectura sapiencial Ecle 29,19-30
Léctio libri Ecclesiástici.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del Eclesiástico.
R/. Demos gracias a Dios.

Fili: Vir bonus fidem facit pro próximo suo;
et, qui perdidérit confusiónem, fúgiet repromissórem.
Grátiam fideiussóris ne obliviscáris:
dedit enim pro te ánimam suam.

Bona repromissóris dissipábit peccátor,
et ingrátus sensu derelínquet liberántem se.
Repromíssio multos pérdidit recte agéntes
et commóvit illos quasi fluctus maris;
viros poténtes transmigráre fecit,
et vagáti sunt in géntibus aliénis.

Peccátor transgrédiens mandáta Dómini
incídet in repromissiónem,
et, qui conátur lucrum sectári, incídet in iudícium.
Sponde pro próximo secúndum virtútem tuam,
sed atténde tibi, ne incídas.

Inítium vitæ hóminis aqua et panis et vestiméntum
et domus prótegens turpitúdinem.
Mélior est victus páuperis sub tégmine ásserum
quam épulæ spléndidæ in péregre sine domicílio.
Super parvo et magno pláceat tibi,
et impropérium peregrinatiónis non áudies.

R/. Amen.

Hijo: El hombre bueno fía al prójimo,
y el que perdió la vergüenza lo abandona.
No olvides los beneficios de tu fiador,
pues expone su vida por ti.

El malvado dilapida los bienes del fiador,
y el ingrato olvida a quien lo salvó.
La fianza ha perdido a gentes bien situadas
y los ha zarandeado como mar tormentoso.
Ha desterrado magnates,
y los hizo peregrinar por regiones extranjeras.

El pecador, al fiar y perseguir negocios,
se enreda en pleitos.
Socorre al prójimo según tus posibilidades,
y cuida de no caer.

Indispensables para la vida son el agua, el pan y el vestido,
y una casa para abrigo de la desnudez.
Mejor es vida pobre bajo un techo de madera
que festines espléndidos en casas extrañas.
Conténtate con lo poco o lo mucho,
y no serás reprochado como extraño.

R/. Amén.

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Lectio Historica / Lectura histórica Gén 33,1-20
Léctio libri Génesis.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del Génesis.
R/. Demos gracias a Dios.

In illis diébus:

Élevans Iacob óculos suos vidit veniéntem Ésau et cum eo quadringéntos viros; divisítque fílios Liæ et Rachel ambarúmque famulárum. Et pósuit utrámque ancíllam et líberos eárum in princípio, Liam vero et fílios eius in secúndo loco, Rachel autem et Ioseph novíssimos. Et ipse prægrédiens adorávit pronus in terram sépties, donec appropinquáret ad fratrem suum. Currens ítaque Ésau óbviam fratri suo amplexátus est eum; stringénsque collum eius osculátus est eum, et flevérunt.

Levatísque ículis, vidit mulíeres et líberos eárum et ait: «Qui sunt isti tibi?». Respóndit: «Líberi sunt, quos donávit mihi Deus servo tuo».

Et appropinquántes ancíllæ et fílii eárum incurváti sunt. Accéssit quoque Lia cum líberis suis et, cum simíliter adorássent, extrémi Ioseph et Rachel adoravérunt.

«Quænam sunt, inquit, istæ turmæ, quas óbvias hábui?».

Respóndit: «Ut invenírem grátiam coram dómino meo».

At ille: «Hábeo, ait, plúrima, frater mi; sint tua tibi».

Dixit Iacob: «Noli ita, óbsecro; sed, si invéni grátiam in óculis tuis, áccipe munúsculum de mánibus meis; sic enim vidi fáciem tuam quasi víderim vultum Dei, et mihi propítius fuísti. Súscipe, quæso, benedictiónem, quæ alláta est tibi; quia Deus misértus est mihi, et hábeo ómnia».

Et, cum compélleret illum, suscépit et ait: «Gradiámur simul, eróque sócius itíneris tui».

Dixit Iacob: «Nosti, Dómine mi, quod párvulos hábeam téneros et oves et boves fetas mecum; quas si plus in ambulándo fécero laboráre vel una die, moriéntur cuncti greges. Præcédat Dóminus meus ante servum suum; et ego sequar paulátim secúndum gressum pécorum ante me et secúndum gressum parvulórum, donec véniam ad dóminum meum in Seir».

Respóndit Ésau: «Oro te, ut de pópulo, qui mecum est, saltem sócii remáneant viæ tuæ».

«Non est, inquit, necésse; hoc uno indígeo, ut invéniam grátiam in conspéctu Dómini mei».

Revérsus est ítaque illo die Ésau itínere suo in Seir.

Et Iacob venit in Succoth, ubi, ædificáta sibi domo et fixis tentóriis pro grégibus suis, appellávit nomen loci illíus Succoth (id est Tabernácula).

Transivítque Iacob incólumis ad urbem Sichem, cum veníret de Paddanáram, quæ est in terra Chánaan, et habitávit iuxta óppidum (2). Emítque partem agri, in qua fíxerat tabernáculum suum, a fíliis Hemmor patris Sichem centum argénteis. Et eréxit ibi altáre et vocávit illud: «Deus est Deus Ísrael».

R/. Amen.

En aquellos días:

Jacob alzó los ojos y vio que venía Esaú con cuatrocientos hombres. Repartió los niños entre Lía y Raquel y las dos esclavas. Puso en primera fila a las dos esclavas con sus hijos. Luego a Lía con sus hijos, y en último lugar a Raquel con José. Él pasó delante de ellos y se postró siete veces en tierra antes de acercarse a su hermano. Esaú corrió a su encuentro, lo abrazó, se echó a su cuello y lo besó, y los dos se echaron a llorar.

Luego Esaú alzó los ojos, y al ver a las mujeres y a los niños preguntó: «¿Quiénes son esos que traes contigo?». Jacob respondió: «Son los hijos que Dios ha dado a tu siervo».

Se acercaron las esclavas con sus hijos y se postraron en tierra; lo mismo hizo Lía con sus hijos y, en último lugar, Raquel con José.

Esaú preguntó: «¿Qué significa todo ese ganado que he encontrado?».

Jacob respondió: «Es para hallar gracia a los ojos de mi señor».

Esaú dijo: «Yo tengo bastante, hermano mío; que lo tuyo sea para ti».

Jacob continuó: «No, por favor, si he hallado gracia a tus ojos, acepta de mi mano ese regalo, porque me he presentado a ti como uno se presenta ante Dios y tú me has recibido bien. Acepta, pues, el regalo que te traigo, porque Dios me ha favorecido y tengo abundancia de todo».

Y tanto porfió que Esaú aceptó. Esaú dijo: «Pongámonos en marcha, yo iré junto a ti».

Jacob le respondió: «Mi señor sabe que los niños son de tierna edad y que yo tengo que ocuparme de las ovejas y las vacas paridas; si las fuerzo a caminar, en un solo día morirá todo el rebaño. Vaya, pues, mi señor delante de su siervo y yo iré poco a poco, al paso de las ovejas que van delante de mí y al paso de los niños, hasta alcanzar a mi señor en Seír».

Esaú dijo: «Por lo menos voy a dejar contigo algunos de mis hombres».

Jacob respondió: «¿Y para qué? Basta que yo haya hallado gracia a los ojos de mi señor».

Aquel mismo día Esaú volvió por su camino a Seír, mientras Jacob se dirigió en sentido opuesto hacia Sucot, y construyó una casa para sí y cabañas para el ganado. Por eso aquel lugar fue llamado Sucot.

Jacob, de vuelta de la llanura de Padán Arán, llegó sano y salvo a la ciudad de Siquén, en tierra de Canaán, y acampó delante de ella. Compró después a los hijos de Jamor, padre de Siquén, por cien monedas de plata, el trozo de campo donde había levantado su tienda, y levantó allí un altar que llamó «Él», Dios de Israel.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 33,23.20 (3)
Exsúrge, Dómine, et inténde iudício meo; Deus meus et Dóminus meus, in causam meam. Levántate, Señor mío y Dios mío, defiende mi derecho y mi causa.
V/. Non insúltent in me qui adversántur mihi iníque, quóniam mihi quidem pacífice loquebántur, et super iram dolóse cogitábant.
R/. In causam meam.
V/. Que no se rían de mí mis crueles enemigos porque no hablan nunca de paz y levantan calumnia a los que quieren la paz.
R/.
Defiende mi causa.

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Apostolus / Apóstol Sant 2,21-26
Epístola Iacóbi apóstoli ad duódecim tribus.
R/. Deo grátias.
Epístola del apóstol Santiago a las doce tribus.
R/. Demos gracias a Dios.

Caríssimi:

Ábraham, pater noster, nonne ex opéribus iustificátus est ófferens Ísaac fílium suum super altáre? Vides quóniam fides cooperabátur opéribus illíus, et ex opéribus fides consummáta est; et suppléta est Scriptúra dicens: «Crédidit Ábraham Deo, et reputátum est illi ad iustítiam», et ámicus Dei appellátus est.

Vidétis quóniam ex opéribus iustificátur homo et non ex fide tantum. Simíliter autem et Rahab, méretrix nonne ex opéribus iustificáta est suscípiens núntios et ália via eíciens? Sicut enim corpus sine spíritu emórtuum est, ita et fides sine opéribus mortua est.

R/. Amen.

Queridísimos:

Abrahán, nuestro Padre, ¿no fue justificado por las obras cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? Tú ves que la fe cooperaba con las obras y que la fe se hizo perfecta con las obras. Se cumplió la Escritura, que decía: Abrahán creyó en Dios y le fue tenido como justicia y fue llamado amigo de Dios.

Veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no sólo por la fe. ¿Y Rajab, la prostituta, no fue también justificada por las obras, al recibir a los mensajeros y hacerles partir por otro camino? De la misma manera que el cuerpo sin el alma está muerto, así la fe sin las obras está muerta.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Jn 3,16-21
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R/. Gloria a ti, Señor.

In illo témpore:

Dixit Iesus Nicodémo: «Sic diléxit Deus mundum, ut Fílium suum unigénitum daret, ut omnis, qui credit in eum, non péreat, sed hábeat vitam ætérnam. Non enim misit Deus Fílium in mundum, ut iúdicet mundum, sed ut salvétur mundus per ipsum. Qui credit in eum, non iudicátur; qui autem non credit, iam iudicátus est, quia non crédidit in nomen Unigéniti Fílii Dei.

Hoc est autem iudícium: Lux venit in mundum, et dilexérunt hómines magis ténebras quam lucem; erant enim eórum mala ópera. Omnis enim, qui mala agit, odit lucem et non venit ad lucem, ut non arguántur ópera eius; qui autem facit veritátem, venit ad lucem, ut manifesténtur eius ópera, quia in Deo sunt facta».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Dijo Jesús a Nicodemo: «Tanto amó Dios al mundo que dio a su hijo único, para que quien crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Pues Dios no envió a su hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado, porque no ha creído en el hijo único de Dios.

La causa de la condenación consiste en que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz porque sus obras eran malas. En efecto, el que obra mal odia la luz y no va a la luz, para que no se descubran sus obras.Pero el que practica la verdad va a la luz, para que se vean sus obras, que están hechas como Dios quiere».

R/. Amén.

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Laudes Sal 112,1-2
Laudáte púeri Dóminum, laudáte nomen Dómini. Siervos del Señor, alabadlo, alabad el nombre del Señor.
V/. Sit Dómini benedíctum, ex hoc nunc et usque in sæcúlum.
R/. laudáte nomen Dómini.
V/. Bendito sea el nombre del Señor desde ahora y por siempre.
R/. Alabad el nombre del Señor.

 

Se utiliza el formulario de la misa del día anterior (prenotando 155 del Missale Hispano-Mozarabicum).

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Sal 28,2
Offérte Dómino mundum sacrifícium. Ofreced al Señor un sacrificio puro.
V/. Offérte Dómino glóriam et honórem.
R/. Mundum sacrifícium.
V/. Ofreced al Señor la gloria y el honor.
R/. Un sacrificio puro.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Omnípotens Deus, tibi súpplices fúndimus preces, qui óperis tui damno in deceptióne primi hóminis non lætátus, salúbre victóriæ gáudium præstitísti: quo in declinándo auctórem críminis, ipsum peccáti fómitem e méntibus posteritátis extirpáret.

Ut ille hostis ieiúnio habéret, abstinéntia vincénte perníciem, qui in edúlio habúerat gula præcipitánte virtútem: præcípuo quoque ieiúnii medicámine calcarétur suggéstio perniciósa serpéntis, si præcépti custódia peremísset appetítum voluntátis: et salutífero continéntiæ vigóre suscépto, atque edacitátis ánimi assentatióne posthábita, hic caput anguis extíngueret, qui princípium erróris damnáret.

Ergo, Dómine, quia sine te nec evádere nos constat posse, nec víncere, tu in nobis operáre pro nobis: ut inter illum Adam qui périit in paradíso, et inter illum qui vicit in erémo, non nobis imitábilis sit ille qui prior, sed iste qui mélior; ac magis múneris consideratióne quam témporis, ille ad imitándum primus sit, qui secúndus. Cuius sic in nobis exémpli vivat utílitas, ut in témpore quo est ánima sanctificánda ieiúnio, liberáti a victóre, tempérie ita hábeat natúra abstinéntiam, ne per incontinéntiam véniat ad ruínam.
R/.
Amen.

Dios todopoderoso, te presentamos nuestras humildes súplicas: no te alegraste por el daño que recibió tu obra cuando el primer hombre fue engañado, sino que le concediste el gozo salvador de la victoria; para que, dejando de lado al autor del delito, esto mismo arrancara el estímulo del pecado en sus descendientes.

Tú quisiste que al vencer la abstinencia con el ayuno, se ocasionara la ruina de aquel enemigo que sacó su fuerza de la caída en la gula ante la comida; de este modo la maliciosa sugestión de la serpiente será pisoteada con el remedio del ayuno, si la observancia del precepto supera al instinto de la voluntad; tomando la fortaleza saludable de la continencia, y posponiendo el consentimiento de la glotonería, será aplastada la cabeza del dragón que indujo al error primero.

Por tanto, Señor, ya que sin ti nos consta que no podemos ni escapar ni vencer, actúa tú en nosotros y por nosotros; de manera que entre el Adán que fue derrotado en el paraíso y aquél que vivió en el desierto, nosotros no imitemos al que fue el primero sino al que es el mejor; y teniendo más en consideración la excelencia de la misión que la mera precedencia en el tiempo, sea imitado en primer lugar el que fue segundo. Viva en nosotros de tal modo su provechoso ejemplo que en el tiempo de santificarnos con el ayuno, liberados por el vencedor con la templanza, nuestra naturaleza guarde tal abstinencia que no acabe arruinada por la incontinencia.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos

Veni ad liberándum nos, Dómine Deus virtútum, et quidquid in concéptum desidérii nostri illud péstilens ánimal, nocéndi arte sollícitum, comméntis blandiéntibus innodávit, propósito terróre senténtiæ, sub império crucis et testimónio redemptiónis absólve.

Ut nos, in hac diversitáte bonórum ómnium quæ creásti, ad spéciem paradísi constitútos, dúlcia vísui sui mala non cápiant: et interdíctæ rei gustum mens, fraude corrúpta, consílii non réquirat. Sicque vigórem suum virílis ánimus, id est spíritus, probábili virtúte custódiat, ut decéptum femíneæ fragilitátis hortátum, id est carnis libídinem, non sequátur.

Vocem tuam, Dómine, qui peccat accípiat, et nudum coram se tuis óculis expavéscat: atque in consciéntiæ sue agnitióne confúsus, pæniténtiæ se velámine a fácie tui terróris abscóndat. Et ita arguéntis increpatióne pertérritus et expavéscat quod audívit, ut córrigat quod delíquit.
R/. Amen.

Ven a librarnos, Señor Dios de los ejércitos, y lo que nuestro nefasto enemigo, experto en el are de dañar haya podido infiltrar con sugestivas imaginaciones en el fondo de nuestro deseo, por la fuerza de la cruz y la realidad de la redención, cancélalo para no incurrir en la tremenda sentencia.

Que a nosotros, que nos encontramos como en un paraíso en medio de la variedad de bienes que has creado, no nos cautive lo que es malo pero parece dulce a los ojos; y que la mente, corrompida por la sugerencia engañosa, no busque el gusto de lo prohibido. Que el espíritu conserve su entereza varonil con la virtud probada, y no se vea engañado por el consejo de la femenina fragilidad, es decir, que no siga la concupiscencia de la carne.

Señor, que quien peca escuche tu voz y tema al verse desnudo ante tus ojos; y que, confundido por el conocimiento de su estado, se esconda de tu rostro terrible con el velo de la penitencia. Así, temeroso por la reprensión del que le acusa, se espante por lo que oye para corregirse de su pecado.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Áccipe, Dómine ieiunántium fidem, et offeréntium pronam devotiónem: ut que te cum voto ieiúnii implorámus, tam nobis quam defúnctis fidelibus necessária remédia impetrémus.
R/.
Amen.

Recibe, Señor, la fe de los que ayunan y la suplicante devoción de los oferentes; que quienes te imploramos dedicándote este ayuno obtengamos los remedios necesarios tanto para nosotros como para los fieles difuntos.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Iesu, collátio vitæ perénnis, nostrum quæsumus, ieiúnium acceptábile fiat in óculis tuis: quo huius ieiúnii litatióne, et carnis nostræ inédia convaléscat, et ánima donum perféctæ dilectiónis obtíneat.
R/.
Amen.
Jesús, tú que das la vida perenne, haz que sea aceptable ante tu mirada nuestro ayuno: que el sacrificio en estos días conforte la debilidad de nuestro cuerpo y nuestra alma obtenga el don del amor perfecto.
R/. Amén.
Quia ipse est pax nostra et cáritas indisrúpta, qui vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque él es nuestra paz y caridad indivisible, él, que vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, equum vere et salutáre, nos tibi semper grátias ágere, Dómine sancte Pater ætérne omnípotens Deus, qui póstea quam plásmatum fallácis tibi intémperans appetítus in transgressióne præceptiónis abdúctum habitáculo iucunditátis extrúsit, ne succíduam prolem peccáti ex tráduce lex tenéret, verum nobis panem in Fílio, cuius esus vitam rédderet, contulísti.

Qui de cælo descéndens, arcána fidélium grátia suæ confessiónis impléret et per verbi poténtiam præstáret alimóniam, nec sentíret expénsam; docerétque ita probábili ieiúnio se quærendum, ut non escis servíre nos cúpiat, sed præceptis: solúmque si esset simplex fides, victrix esset esúries, et vívere se crédere posset in verbo, qui se redémptum nosset ex verbo.

Ac fídei benefício hoc sibi esset in cibo, quod fuísset in prétio; suíque córporis oblatióne vel sánguinis, qui erat vita, hoc daret ad vitam, unde redímeret vitam: et per hoc manerémus in illo per quod manéret in nobis.

Sic poténtiam rétinens deitátis, sic grátiam dilectiónis osténdens: ut per cuius cibi substántiam in ætérnum vellet vívere, quos vocásset, si in ipsum vellent vívere, quos pavísset.

Cui merito omnes ángeli et archángeli, non cessant clamáre cotídie, una voce dicéntes:

Es digno y justo, realmente equitativo y saludable que te demos siempre gracias, Señor, Padre santo, eterno y omnipotente Dios: quien después que la apetencia desordenada del manjar engañoso expulsó de la mansión de la dicha a tu criatura, alienada por la transgresión del precepto, nos diste en tu Hijo el verdadero pan, cuya comida restituye la vida, con el fin de que la pena de la herencia del pecado no retuviera caída a la descendencia.

El cual bajando del cielo llenaría con la gracia de su confesión la intimidad de los fieles, y otorgaría por el poder de la palabra un manjar, que no vería bien pagado. Y nos enseñaría que él debe ser buscado mediante un probado ayuno, de suerte que nos desea servidores no de comilonas sino de los mandamientos; que solamente cuando la fe es sencilla resulta vencedora la abstinencia, y quien se sabe redimido por la palabra debe pensar que puede vivir de su palabra.

Asimismo que por el don de la fe tendría como manjar lo mismo que tuvo como precio del rescate, y que mediante la oblación de su cuerpo y sangre, aquél que era la vida, daría para nuestra vida lo mismo con que restauró la vida; que permaneceremos en él por eso mismo por lo que él permanece en nosotros.

Conservando así el poder de la divinidad, manifestando así la gracia del amor; de modo que por la comida este manjar hiciera vivir eternamente a los que había llamado, si es que querían vivir en él los que había atemorizado.

Al cual, merecidamente, todos los ángeles y arcángeles no cesan de aclamar diariamente diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus

Vere sanctus, vere gloriósus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus, qui subsisténdi nobis in labóre fortitúdinem donat, cum inédiæ nostræ ubertátem suæ dulcédinis adminístrat.

Christus Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Santo y glorioso es en verdad nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que nos da el vigor para sostener nuestro esfuerzo, cuando otorga la abundancia de su dulzura a nuestra abstinencia.

Cristo, Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Pelle, Dómine, a corde nostro scándalum, et oblátum tibi huius ieiúnii nostri súscipe sacrifícium: quo emendáti delíctis horum sacramentórum perceptióne, et parsimóniæ apud te mereámur mercédem, et virtútum spiritálium cónsequi dignitátem.
R/.
Amen.
Aparta de nuestro corazón, Señor, todo tropiezo y acepta el sacrificio de este ayuno que te ofrecemos; que, purificados de nuestros delitos por la recepción de estos sacramentos, podamos encontrar cerca de ti el premio de la abstinencia y alcanzar el honor de las virtudes del espíritu.
R/. Amén.
Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Redémptor noster, fortíssime Deus, qui ínspicis contritiónis nostræ afféctum, probábile tibi éffice hoc ieiúnium nostrum: ut qui te Patrem habére dignóscimur, paternitátis afféctu a te exaudíri promereámur. Redentor nuestro y Dios fortísimo, que ves nuestra disposición a la contrición, haz que este ayuno te sea aceptable: que quienes te reconocemos como nuestro Padre seamos escuchados por ti con afecto paternal.

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Benedictio / Bendición
Sanctíficet Dóminus corda et córpora vestra, et sibi vos fáciat militáre per abstinéntiam.
R/. Amen.
El Señor santifique vuestros corazones y vuestros cuerpos y os conceda que podáis servirle por medio de la abstinencia.
R/. Amén.
Eo quippe auxiliánte ab illícitis abstinére possítis, quo inspiránte ieiúnii vos maceratióne afflígitis.
R/. Amen.
Que con su ayuda podáis evitar cuanto es ilícito quienes, siguiendo su inspiración, practicáis la ascesis del ayuno.
R/. Amén.
Ab eo quoque reficiámini spiritálibus épulis, qui nostris apud Patrem intercéssor est pro peccátis.
R/. Amen.
Que os haga participar en el banquete espiritual aquél que intercede ante el Padre por nuestros pecados.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Reple, Dómine, cor nostrum lætítia, qui nobis dare dignátus es sacri córporis tui Eucharistíam; ut qui escárum perceptióne refícimur, spirituálibus benefíciis adimpléri felíciter mereámur.
R/. Amen.

Colma, Señor, de alegría nuestros corazones, ya que te has dignado darnos la Eucaristía de tu sagrado Cuerpo; de forma que así como somos reconfortados por la recepción de los alimentos, merezcamos también saciarnos de felicidad con tus dones espirituales.
R/. Amén.

Per grátiam pietátis tuæ, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la dignación de tu misericordia, Dios nuestro, que vives y lo señoreas todo por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 192-196) y del Liber Commicus I (pp. 97-100). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo.

La traducción de la illatio está tomada de Colomina Torner, Jaime, La Fe de nuestros padres. Temas de fe y vida cristiana en la misa hispanomozárabe, Instituto de Estudios Visigótico Mozárabe, Toledo 2000, p. 131 y la de la oración completuria del Oferencio. Resto de oraciones: Adolfo (ed.), Misal Hispano-Mozárabe, Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 2015, pp. 114-117.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. La Neovulgata dice: "Transivítque Iacob incólumis ad urbem Sichem, quæ est in terra Chánaan, cum veníret de Paddanáram; et habitávit iuxta óppidum". (N. de La Ermita).

3. Según la Neovulgata: Sal 35 (34),23.19a.20 (N. de La Ermita).

 

 

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