La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Lunes del Ayuno en el inicio de la Cuaresma

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Lectio Sapientialis / Lectura sapiencial Prov 2,1-9
Léctio libri Proverbiórum.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de los Proverbios.
R/. Demos gracias a Dios.

Fili mi:

Si suscéperis sermónes meos
et mandáta mea abscónderis penes te,
inténdens ad sapiéntiam aurem tuam,
inclínans cor tuum ad cognoscéndam prudéntiam;
si enim sapiéntiam invocáveris
et déderis vocem tuam prudéntiæ, 
si quæsíeris eam quasi pecúniam
et sicut thesáuros conquisíeris illam,
tunc intélleges timórem Dómini
et sciéntiam Dei invénies.
Quia Dóminus dat sapiéntiam,
et ex ore eius sciéntia et prudéntia. 

Thesaurizábit rectis sollértiam
et clípeus erit gradiéntibus simplíciter
servans sémitas iustítiæ
et vias sanctórum custódiens.
Tunc intélleges iustítiam et iudícium
et æquitátem et omnem sémitam bonam.

R/. Amen.

Hijo mío:

Si tú recibes mis palabras
y guardas dentro de ti mis mandamientos,
haciendo tu oído atento a la sabiduría
e inclinando tu corazón a la inteligencia;
si llamas a la prudencia
y levantas tu voz hacia la inteligencia;
si la persigues como a la plata;
si excavas buscándola como un tesoro,
entonces comprenderás el temor del Señor
y descubrirás el conocimiento de Dios.
Porque es el Señor el que da la sabiduría,
y de su boca procede la ciencia y la sensatez.

Él reserva su auxilio para los hombres rectos,
es un escudo para los que proceden con honestidad.
Él protege a los que practican la justicia,
vigila el camino de sus fieles.
Entonces tú comprenderás la justicia y la equidad,
la rectitud y todos los caminos del bien.

R/. Amén.

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Lectio Historica / Lectura histórica Gén 3,1-19
Léctio libri Génesis.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del Génesis.
R/. Demos gracias a Dios.

In diébus illis:

Serpens erat callídior cunctis animántibus agri, quæ fécerat Dóminus Deus. Qui dixit ad mulíerem: «Veréne præcépit vobis Deus, ut non comederétis de omni ligno paraíisi?».

Cui respóndit múlier: «De fructu lignórum, quæ sunt in paradíso, véscimur; de fructu vero ligni, quod est in médio paradísi, præcépit nobis Deus, ne comederémus et ne tangerémus illud, ne moriámur».

Dixit autem serpens ad mulíerem: «Nequáquam morte moriémini. Scit enim Deus quod in quocúmque die comedéritis ex eo, aperiéntur óculi vestri, et éritis sicut Deus sciéntes bonum et malum».

Vidit ígitur múlier quod bonum esset lignum ad vescéndum et pulchrum óculis et desiderábile esset lignum ad intellegéndum; et tulit de fructu illíus et comédit dedítque étiam viro suo secum, qui comédit. Et apérti sunt óculi ambórum. Cumque cognovíssent esse se nudos, consuérunt fólia ficus et fecérunt sibi perizómata.

Et cum audíssent vocem Dómini Dei deambulántis in paradíso ad auram post merídiem, abscóndit se homo et uxor eius a fácie Dómini Dei in médio ligni paradísi.

Vocavítque Dóminus Deus hóminem et dixit ei: «Ubi es?».

Qui ait: «Vocem tuam audívi in paradíso et tímui eo quod nudus essem et abscóndi me».

Cui dixit: «Quis enim indicávit tibi quod nudus esses, nisi quod ex ligno, de quo tibi præcéperam, ne coméderes, comedísti?». 

Dixitque homo: «Múlier, quam dedísti sóciam mihi, ipsa dedit mihi de ligno, et comédi». 

Et dixit Dóminus Deus ad mulíerem: «Quid fecísti?». Quæ respóndit: «Serpens decépit me, et comédi».

Et ait Dóminus Deus ad serpéntem: «Quia fecísti hoc, maledíctus es inter ómnia pécora et omnes béstias agri. Super pectus tuum gradiéris et púlverem cómedes cunctis diébus vitæ tuæ. Inimicítias ponam inter te et mulíerem et semen tuum et semen illíus; ipsum cónteret caput tuum, et tu cónteres calcáneum eius».

Mulíeri dixit: «Multiplicábo ærúmnas tuas et concéptus tuos: in dolóre páries fílios, et ad virum tuum erit appetítus tuus, ipse autem dominábitur tui».

Hómini vero dixit: «Quia audísti vocem uxóris tuæ et comedísti de ligno, ex quo præcéperam tibi, ne coméderes, maledícta humus propter te. In labóribus cómedes ex ea cunctis diébus vitæ tuæ. Spinas et tríbulos germinábit tibi, et cómedes herbas terræ; in sudóre vultus tui vescéris pane, donec revertáris ad humum, de qua sumptus es, quia pulvis es et in púlverem revertéris».

R/. Amen.

En aquellos días:

La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer: «¿Es cierto que os ha dicho Dios: No comáis de ningún árbol del jardín?».

La mujer respondió a la serpiente: «Nosotros podemos comer del fruto de los árboles del jardín. Sólo del fruto del árbol que está en medio del jardín nos ha dicho Dios: No comáis de él, ni lo toquéis siquiera, bajo pena de muerte».

Entonces la serpiente dijo a la mujer: «No, no moriréis. Antes bien, Dios sabe que en el momento en que comáis se abrirán vuestros ojos y seréis como dioses, conocedores del bien y del mal».

La mujer vio que el árbol era apetitoso para comer, agradable a la vista y deseable para adquirir sabiduría. Tomó, pues, de su fruto y comió; dio también de él a su marido, que estaba junto a ella, y él también comió. Entonces se abrieron sus ojos, y se dieron cuenta de que estaban desnudos; cosieron unas hojas de higuera y se hicieron unos taparrabos.

Oyeron después los pasos del Señor Dios, que se paseaba por el jardín a la brisa de la tarde, y el hombre y su mujer se escondieron de su vista entre los árboles del jardín.

Pero el Señor Dios llamó al hombre y le dijo: «¿Dónde estás?».

Y éste respondió: «Oí tus pasos por el jardín, me entró miedo porque estaba desnudo, y me escondí».

El Señor Dios prosiguió: «¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo? ¿No habrás comido del árbol del que te prohibí comer?».

El hombre respondió: «La mujer que me diste por compañera me dio del árbol y comí».

El Señor Dios dijo a la mujer: «¿Qué es lo que has hecho?». Y la mujer respondió: «La serpiente me engañó y comí».

El Señor Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho esto, maldita seas entre todos los ganados y entre todas las bestias del campo. Te arrastrarás sobre tu vientre y comerás del polvo de la tierra todos los días de tu vida. Yo pongo enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo; él te aplastará la cabeza y tú sólo tocarás su calcañal».

A la mujer le dijo: «Multiplicaré los trabajos de tus preñeces. Con dolor parirás a tus hijos; tu deseo te arrastrará hacia tu marido, que te dominará».

Al hombre le dijo: «Por haber hecho caso a tu mujer y por haber comido del árbol prohibido, maldita sea la tierra por tu culpa. Con trabajo sacarás de ella tu alimento todo el tiempo de tu vida. Ella te dará espinas y cardos, y comerás la hierba de los campos. Con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste sacado; porque polvo eres y en polvo te has de convertir».

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 101,14-15
Tu exsúrgens miseréberis Sion, quia venit tempus miseréndi eius. Levántate y ten misericordia de Sión, pues ya es hora de que tengas piedad.
V/. Quóniam beneplácitum habuérunt servi tui lápides eius, et terræ eius miserebúntur.
R/. Quia venit tempus miseréndi eius.
V/. Porque tus siervos aman sus piedras y sienten dolor por sus ruinas.
R/. Pues ya es hora de que tengas piedad.

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Apostolus / Apóstol Sant 1,1-12
Princípum Epístolæ Iacóbi apóstoli ad duódecim tribus.
R/. Deo grátias.
Principio de la Epístola del apóstol Santiago a las doce tribus.
R/. Demos gracias a Dios.

Iácobus, Dei et Dómini Iesu Christi servus, duódecim tribubus, quæ sunt in dispérsione, salútem.

Omne gáudium existimáte, fratres mei, cum in tentatiónibus váriis incidéritis, sciéntes quod probátio fídei vestræ patiéntiam operátur; patiéntia autem opus perféctum hábeat, ut sitis perfécti et íntegri, in nullo deficiéntes.

Si quis autem vestrum índiget sapiéntia, póstulet a Deo, qui dat ómnibus affluénter et non impróperat, et dábitur ei. Póstulet autem in fide nihil hæsitans; qui enim hæsitat, símilis est flúctui maris, qui a vento movétur et circumfértur. Non ergo æstimet homo ille quod accípiat áliquid a Dómino, vir duplex ánimo, incónstans in ómnibus viis suis.

Gloriétur autem frater húmilis in exaltatióne sua, dives autem in humilitáte sua, quóniam sicut flos feni transíbit. Exórtus est enim sol cum ardóre et arefécit fenum, et flos eius décidit, et decor vultus eius depériit; ita et dives in itinéribus suis marcéscet. Beátus vir, qui suffert tentatiónem, quia, cum probátus fúerit, accípiet corónam vitæ, quam repromísit Deus diligéntibus se.

R/. Amen.

Santiago, siervo de Dios y de Jesucristo el Señor, a las doce tribus dispersas por el mundo, salud.

Hermanos míos, tened como suprema alegría las diversas pruebas a que podéis ser sometidos, sabiendo que la fe probada produce la constancia. Pero que la constancia vaya acompañada de obras perfectas, para que seáis perfectos, irreprochables, sin dejar nada que desear.

Si alguno de vosotros está falto de sabiduría, que se la pida a Dios -que a todos da con generosidad y sin echarlo en cara-, y le será concedida. Pero que pida con confianza, sin dudar nada; porque el que duda es semejante a las olas del mar, agitadas por el viento y llevadas de una parte a otra. Un hombre así no piense recibir nada del Señor: es un hombre indeciso, inconstante en todos sus caminos.

Que el hermano de humilde condición se sienta orgulloso de su alta dignidad, y el rico de su humillación, porque pasará como la flor del heno. El sol ardiente se levanta y seca el heno, se marchita la flor y desaparece su belleza; así se marchitará el rico en sus empresas; dichoso el hombre que soporta la prueba; porque si la ha superado, recibirá la corona de la vida que Dios ha prometido a los que le aman.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Jn 1,1-14
Inítium sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
R/. Glória tibi Dómine.
Inicio del santo Evangelio según san Juan.
R/. Gloria a ti, Señor.
In princípio erat Verbum, et Verbum erat apud Deum, et Deus erat Verbum. Hoc erat in princípio apud Deum. Ómnia per ipsum facta sunt, et sine ipso factum est nihil, quod factum est; in ipso vita erat, et vita erat lux hóminum, et lux in ténebris lucet, et ténebræ eam non comprehendérunt.

Fuit homo missus a Deo, cui nomen erat Ioánnes; hic venit in testimónium, ut testimónium perhibéret de lúmine, ut omnes créderent per illum. Non erat ille lux, sed ut testimónium perhibéret de lúmine.

Erat lux vera, quæ illúminat omnem hóminem, véniens in mundum. In mundo erat, et mundus per ipsum factus est, et mundus eum non cognóvit. In própria venit, et sui eum non recepérunt.

Quotquot autem recepérunt eum, dedit eis potestátem fílios Dei fíeri, his, qui credunt in nómine eius, qui non ex sanguínibus neque ex voluntáte carnis neque ex voluntáte viri, sed ex Deo nati sunt.

Et Verbum caro factum est et habitávit in nobis; et vídimus glóriam eius, glóriam quasi Unigéniti a Patre, plenum grátiæ et veritátis.

R/. Amen.

En el principio existía aquel que es la Palabra, y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios. Él estaba en el principio con Dios. Todo fue hecho por él y sin él nada se hizo. Cuanto ha sido hecho en él es vida, y la vida es la luz de los hombres; la luz luce en las tinieblas y las tinieblas no la sofocaron.

Hubo un hombre enviado por Dios, de nombre Juan. Éste vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por él. No era él la luz, sino testigo de la luz.

Existía la luz verdadera, que con su venida a este mundo ilumina a todo hombre. Estaba en el mundo; el mundo fue hecho por él, y el mundo no lo conoció. Vino a los suyos, y los suyos no lo recibieron.

A todos los que lo reciben, a los que creen en su nombre, les da el ser hijos de Dios; él, que no nació ni de sangre ni de carne, ni por deseo de hombre sino de Dios.

Y aquel que es la Palabra se hizo carne, y habitó entre nosotros, y nosotros vimos su gloria, gloria cual de unigénito venido del Padre, lleno de gracia y de verdad.

R/. Amén.

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Laudes Sal 21,24.27
Laudáte Dóminum qui timétis eum, in médio ecclésiæ. Que lo alaben los fieles del Señor, en medio de la asamblea.
V/. Laudábunt Dóminum qui requírunt eum.
R/. In médio ecclésiæ.
V/. Alabarán al Señor los que lo buscan.
R/. En medio de la asamblea.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Sal 28,2
Offérte Dómino mundum sacrifícium. Ofreced al Señor un sacrificio puro.
V/. Offérte Dómino glóriam et honórem.
R/. Mundum sacrifícium.
V/. Ofreced al Señor la gloria y el honor.
R/. Un sacrificio puro.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Diem hunc primum, dilectíssimi fratres, ex quo præséntis Quadragésimæ constitútas abstinéntiæ leges incípimus, et confessióne sancta et singulári víctima dedicémus.

Precántes Dómini pietátem, ut sic nunc hæc inítia nostri sanctíficet, quáliter exauditiónis mercédem nobis iúbeat prelargíri.
R/.
Amen.

Queridos hermanos, dediquemos este primer día de la presente Cuaresma a cumplir las leyes establecidas de la abstinencia, con la santa confesión y el adecuado sacrificio.

Pidamos de la bondad del Señor que santifique de tal manera el comienzo de nuestro ayuno que nos conceda la gracia de ser escuchados.
R/. Amén.

Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos

Sanctífica, Deus, inítia abstinéntiæ nostræ, et confessiónum nostrárum áccipe puritátem.

Quo per eam et crimínibus careámus, et constitútum tempus salutáris ieiúnii explére possímus.
R/. Amen.

Santifica, Dios, el comienzo de nuestra abstinencia y acepta la sinceridad de nuestra confesión.

Para que de este modo nos veamos libres de nuestros pecados y podamos llevar a cabo este tiempo de ayuno saludable.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Áccipe, Deus, offeréntium vota, et huius abstinéntiæ pérfice inchoáta, donans vivis tam substántiis quam vítiis abstinére, et defúnctis concédens ætérnæ lucis cónsequi mansiónem.
R/.
Amen.

Recibe, Señor, los deseos de los oferentes, y lleva a buen término este tiempo de abstinencia que empezamos, concediendo a los vivos abstenerse tanto de manjares como de vicios, y a los difuntos que puedan alcanzar la mansión de la luz eterna.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Auctor perpétuæ claritátis, Deus imménse, rogámus, ut carnem nostram per abstinéntiam regas, et corda pace tua adímpleas.

Quo et per abstinéntiam caro non sórdeat, et per dilectiónem tam inítia quam finis noster ad remuneratiónem usque pervéniat.
R/.
Amen.

Oh Dios inmenso creador de la luz eterna, te rogamos que disciplines por la abstinencia nuestra carne y llenes los corazones de tu paz.

Para que, mediante el ayuno no se manche la carne, y por el amor alcancen el premio tanto nuestro comienzo como nuestro final.
R/. Amén.

Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivens tecum et regnans cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, nos tibi, grátias ágere, Dómine, sancte Pater, ætérne omnípotens Deus, per Iesum Christum, Fílium tuum, Dóminum nostrum.

Qui est panis vitæ, cibus grátiæ et reféctio misériæ nostræ. Qui edunt enim illum non esúriunt, et qui sítiunt de flumínibus ex ventre ipsíus profluéntibus satiántur.

Cuius desidérium famen pellit; cuius amor sitim extínguit; cuius habitátio mundítiam nutrit.

Per ipsum ergo te, Deus Pater, expóscimus, ut in hac via, qua ingrédimur, firmes super nos óculos tuos, ne teneámus in corde dolos, ne fráude noceámus amícos, ne vita nostra gulæ tentatiónibus cedat, ne desidériis carnánlibus illécta sordéscat, ne ieiúnii póndere graváta subcúmbat, ne vanitátis adítibus páteat, ne odiórum perturbatiónibus décidat, ne cupiditátum stímulis dimergátur ad ínfima.

Sed fac nos, Deus Pater, in tua dulcédine abundáre, tuísque libénter præceptiónibus deservíre. Sicque inítia horum ieiuniórum nostrórum ámodo benedicéndo sanctífices, ut postréma quoque nostra passiónis tuæ celebritáte remúneres. Quáliter horum diérum abstinéntiam firmíssimam retinéntes, cum ad expletiónem horum diérum pervenérimus, te collaudémus proclamántes atque ita dicentes:

Es digno y justo que te demos gracias, Señor Padre santo, eterno y omnipotente Dios, por Jesucristo tu Hijo nuestro Señor.

El cual es pan de vida, alimento de gracia y refección de nuestra indigencia; pues los que le comen no pasan hambre, y cuantos tienen sed de él se sacian con las corrientes que fluyen de su seno.

Desearle aleja el hambre, amarle apaga la sed, y su inhabitación alimenta la pureza.

Así pues, te rogamos por él a ti, Dios Padre, que dirijas tu mirada sobre nosotros en este camino que emprendemos, para que no mantengamos la mentira en el corazón, ni perjudiquemos a los amigos con engaños, ni ceda nuestra alma a las tentaciones de la gula o se mancille turbada por deseos carnales; que no sucumba aplastada por el peso del ayuno, ni se abra a las incitaciones de la vanidad, ni caiga en el desorden del odio, ni se hunda hasta el abismo por los embates de la pasión.

Antes bien, Dios Padre, haznos sobreabundar en tu dulzura y cumplir gustosamente tus mandatos; santifica con tu bendición de tal modo el comienzo de nuestros ayunos, que puedas premiar también los últimos, celebrando tu pasión. De manera que, guardando firmemente la abstinencia de esos días, cuando lleguemos a la consumación de los mismos, podamos ensalzarte proclamando y diciendo así:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus, vere insetimabíliter gloriósus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus.

Sub quo et fortes décidunt, et humiliáta erigúntur, cum, et de se præsuméntes collidúntur ad terram, et de se diffidéntes, provehúntur ad æthera.

Qui est salutáris inchoántibus via, et perficiéntibus, remunerátio copiósa.

Ipse ergo, Deus Pater, tibi pro nobis intercéssor exsístat, pro quibus pósuit ánimam.

Quo eo adiuvánte, et hæc inchoáta ieiúnia expleámus, et ad dies passiónis eius, mundátis pectóribus, accédere mereámur.

Ipse Dóminus ac Redémptor sempitérnus.

Es verdaderamente santo, es en verdad incomparablemente glorioso nuestro Señor Jesucristo tu Hijo.

Bajo quien caen los fuertes y se levantan los caídos, cuando se precipitan en tierra los que presumen de sí y son llevados hasta el cielo los que de sí desconfían.

El que es camino de salvación para los que inician su peregrinación y es premio exuberante para los que la culminan.

Así pues, Dios Padre, sea él abogado ante ti de todos nosotros por los que entregó su vida, a fin de que con su ayuda podamos completar este ayuno y merezcamos llegar con el corazón puro a los días de su Pasión.

El mismo Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación

Sanctífica, Deus Pater, oblátam tibi a nobis hanc hóstiam vivam eámque seréno vultu respiciéndo perlústra.

Ut mox de ea libavérimus, caro nostra vel ánima ita spiritáli abstinéntia perornétur, ut ne ultérius illécta gulæ voragínibus supprimátur.

Sicque spiritális parsimóniæ rigóre præválidi, hos beátæ Quadragésimæ dies in votis fidélibus inchoémus, ut cum fructu bonórum óperum eos explésse nos gratulémur.
R/.
Amen.

Santifica, Dios Padre, esta víctima viva que te ofrecemos y hazla resplandecer mirándola con rostro benigno.

Que una vez la hayamos recibido, nuestra carne y nuestro espíritu queden enriquecidos con tal abstinencia espiritual que el atractivo de la gula no nos hunda jamás en el abismo.

Que fortalecidos por el rigor de la moderación espiritual, iniciemos estos días de la santa Cuaresma con santos deseos, de modo que podamos alegrarnos de terminarlos con frutos de buenas obras.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Christe, vita nostra, vitis vera, satúritas sempitérna, réfice inédiam nostram.

Da nobis dulcédinem tuam, qua satiáti et compúncti futúros ieiunórum labóres expediámus intérriti, et in hoc parsimóniæ nostræ inítio mereámur a te audíri:

Cristo, vida nuestra, vid verdadera, saciedad eterna, alimenta nuestra abstinencia.

Danos tu dulzura, para que, saciados por ella y con el corazón contrito, completemos sin desfallecer el esfuerzo de los próximos ayunos y alcancemos ser oídos por ti en este comienzo de nuestra abstinencia.

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Benedictio / Bendición
Omnípotens Dóminus qui est via, véritas et vita, ipse vos in hac via qua ingredímini benedícat.
R/. Amen.
El Señor todopoderoso, que es camino, verdad y vida, bendiga a quienes os disponéis a iniciar esta senda.
R/. Amén.
Quique sine fine, unus Deus cum Patre et Sancto Spíritu regnat, ipse et inítia vestra et fines a vanitáte disiúngat.
R/. Amen.
Aquél que por toda la eternidad es un solo Dios y reina con el Padre y el Espíritu Santo, aparte toda vanidad de vuestros comienzos y fines.
R/. Amén.
Ut quo inspiránte ieiuniórum hæc inchoátis princípia, per eum mereámini percípere de perfectióne corónam.
R/. Amen.
Que quienes, siguiendo su inspiración, dais comienzo a estos ayunos, por él podáis alcanzar el galardón de concluirlos.
R/. Amén.
Per grátiam pietátis tuæ, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Reple, Dómine, cor nostrum lætítia, qui nobis dare dignátus es sacri córporis tui Eucharistíam; ut qui escárum perceptióne refícimur, spirituálibus benefíciis adimpléri felíciter mereámur.
R/. Amen.

Colma, Señor, de alegría nuestros corazones, ya que te has dignado darnos la Eucaristía de tu sagrado Cuerpo; de forma que así como somos reconfortados por la recepción de los alimentos, merezcamos también saciarnos de felicidad con tus dones espirituales.
R/. Amén.

Per grátiam pietátis tuæ, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la dignación de tu misericordia, Dios nuestro, que vives y lo señoreas todo por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 183-187) y del Liber Commicus I (pp. 79-82). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo.

La traducción de las oraciones ad pacem, illatio y post sanctus están tomadas de Colomina Torner, Jaime, La Fe de nuestros padres. Temas de fe y vida cristiana en la misa hispanomozárabe, Instituto de Estudios Visigótico Mozárabe, Toledo 2000, pp. 142, 130 y 58 respectivamente, la completuria del Oferencio y el resto de oraciones de: Ivorra, Adolfo (ed.), Misal Hispano-Mozárabe, Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 2015, pp. 106-109.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

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