Rito Hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Domingo XXVI de Cotidiano

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe

DE COTIDIANO
In XXVI Dominico
/ Domingo XXVI (1)

 

Domingo XXVI de Cotidiano. ("Cristo curando a un ciego" El Greco, c.1570. Pinacoteca de Parma)
 

 

Prælegendum / Canto de entrada Sal 32,22; 105,4
Fiat, Dómine, misericórdia tuo super nos, allelúia, sicut sperávimus in te, allelúia, allelúia. Que tu amor, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti, aleluya, aleluya.
V/. Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui; visíta nos in salutári tuo.
R/. Sicut sperávimus in te, allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Sicut sperávimus in te, allelúia, allelúia.
V/. Acuérdate de nosotros, Señor, cuando seas propicio con tu pueblo; cuando vengas a salvarlo.
R/. Como lo esperamos de ti, aleluya, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Como lo esperamos de ti, aleluya, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Recte tibi, Dómine, cælo ac terra glória cánitur, a quo píetas non negátur; et quia tu es inítio cónditor et mundo declinánte redémptor, præsta quæseumus nobis véniam, et univérsa a nobis ámove delícta.
R/. Amen.

Con razón el cielo y la tierra cantan tu gloria, Señor, pues nadie puede desconocer tu bondad. A ti, que, desde el principo fuiste el creador, y, cuando el mundo se desviaba de su camino, su redentor te pedimos que nos concedas tu perdón y borres todos nuestros delitos.
R/. Amén.

Tua protegénte misericórdia, Deus noster, qui vivis et regnas in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la protección de tu misericordia, Dios nuestro, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Ez 9,1-11
Léctio libri Ezechiélis prophétæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del profeta Ezequiel.
R/. Demos gracias a Dios.
In diébus illis:

Clamávit in aúribus meis voce magna dicens: «Appropinquavérunt visitatiónes urbis, et unusquísque vas interfectiónis habet in manu sua».
Et ecce sex viri veniébant de via portæ superióris, quæ réspicit ad aquilónem, et uniuscuiúsque vas intéritus in manu eius; vir quoque unus in médio eórum vestítus líneis, et atramentárium scriptóris ad renes eius; et ingréssi sunt et stetérunt iuxta altáre æreum.

Et glória Dei Ísrael eleváta est de cherub, super quem erat, ad limen domus; et vocávit virum, qui indútus erat líneis et atramentárium scriptóris habébat in lumbis suis. Et dixit Dóminus ad eum: «Transi per médiam civitátem in médio Ierúsalem et signa thau super frontes virórum geméntium et doléntium super cunctis abominatiónibus, quæ fiunt in médio eius».

Et illis dixit, audiénte me: «Transíte per civitátem sequéntes eum et percútite; non parcat óculus vester, neque misereámini: senem, adulescéntulum et vírginem et párvulum et mulíeres interfícite usque ad interneciónem; omnem autem, super quem vidéritis thau, ne occidátis, et a sanctuário meo incípite».

C œpérunt ergo a viris senióribus, qui erant ante fáciem domus. Et dixit ad eos: «Contamináte domum et impléte átria interféctis. Egredímini». Et egréssi sunt et percutiébant eos, qui erant in civitáte.

Et cæde compléta, remánsi ego ruíque super fáciem meam et clamans aio: «Heu, Dómine Deus; ergóne dispérdes omnes relíquias Ísrael, effúndens furórem tuum super Ierúsalem?».

Et dixit ad me: «Iníquitas domus Ísrael et Iudæ magna est nimis valde; et repléta est terra sanguínibus, et cívitas repléta est iniustítia. Dixérunt enim: “Derelíquit Dóminus terram, et Dóminus non videt”; ígitur et meus non parcet óculus, neque miserébor: viam eórum super caput eórum reddam». Et ecce vir, qui indútus erat líneis, qui habébat atramentárium in lumbis suis, respóndit verbum dicens: «Feci, sicut præcepísti mihi».

R/. Amen.

En aquellos días:

Gritó a mis oídos con voz recia, y dijo: «Acercaos los que habéis de castigar a la ciudad, cada uno con su instrumento de exterminio en la mano». Y por la calle de la puerta de arriba que da al norte llegaron seis hombres, cada cual con su instrumento de exterminio en la mano. En medio de ellos había un personaje, vestido de lino, con la cartera de escriba a la cintura. Entraron y se detuvieron junto al altar de bronce.

La gloria del Dios de Israel se había levantado del querubín sobre el cual estaba, y se dirigía hacia el umbral del templo. Llamó al hombre vestido de lino, que llevaba a la cintura la cartera de escribir, y le dijo: «Pasa por la ciudad, recorre Jerusalén y marca con una cruz la frente de los hombres que gimen y lloran por todas las nefastas acciones que se cometen dentro de ella».

Y pude oír lo que les dijo: «Recorred la ciudad detrás de él y herid. No se compadezcan vuestros ojos ni tengáis piedad. Matad a ancianos, jóvenes, doncellas, niños y mujeres, hasta el exterminio. Pero no toquéis a los que tengan la cruz en la frente. Empezad por mi santuario».

Empezaron, pues, por los ancianos que estaban delante del templo. Después les dijo: «Profanad el templo y llenad de muertos los atrios. Y ahora salid». Salieron y comenzaron a herir por la ciudad.

Mientras ellos hacían estragos, quedé yo solo, me arrojé rostro en tierra y grité: «¡Señor Dios! ¿Vas a exterminar a todo el resto de Israel, derramando tu furor sobre Jerusalén?».

Me respondió: «¡El crimen de la casa de Israel y de Judá es demasiado grande, inmenso; el país está cubierto de sangre y la ciudad llena de violencia! Han dicho: El Señor ha abandonado el país, el Señor no lo ve. Pues yo tampoco tendré piedad y compasión de ellos. Les pido cuenta de sus obras». En aquel momento el hombre vestido de lino, que llevaba la cartera a la cintura, hizo su relación: «He hecho conforme me mandaste».

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 70,17-18.9
Deus, docuísti me a iuventúte mea, et usque ad senéctam et summam senectútem ne derelínquas me, Dómine. Oh, Dios, desde mi juventud me has instruido, ahora que estoy viejo y encanecido, oh Señor, no me abandones.
V/. Ne proícias me in témpore senectútis, cum defécerit virtus mea.
R/. Ne derelínquas me, Dómine.
V/. No me rechaces ahora que soy viejo, no me abandones cuando me faltan ya las fuerzas.
R/. Oh Señor, no me abandones.

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Apostolus / Apóstol Ef 4,1-16
Epístola Pauli apóstoli ad Ephésios.
R/. Deo grátias.
Epístola del apóstol san Pablo a los efesios.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Óbsecro ítaque vos ego, vinctus in Dómino, ut digne ambulétis vocatióne, qua vocáti estis, cum omni humilitáte et mansuetúdine, cum longanimitáte, supportántes ínvicem in caritáte, sollíciti serváre unitátem spíritus in víinculo pacis.

Unum corpus et unus Spíritus, sicut et vocáti estis in una spe vocatiónis vestræ; unus Dóminus, una fides, unum baptísma; unus Deus et Pater ómnium, qui super omnes et per ómnia et in ómnibus.

Unicuíque autem nostrum data est grátia secúndum mensúram donatiónis Christi.

Propter quod dicit: «Ascéndens in altum captívam duxit captivitátem, dedit dona homínibus».

Illud autem «ascéndit» quid est, nisi quia et descéndit in inferióres partes terræ? Qui descéndit, ipse est et qui ascéndit super omnes cælos, ut impléret ómnia.

Et ipse dedit quosdam quidem apóstolos, quosdam autem prophétas, álios vero evangelístas, álios autem pastóres et doctóres ad instructiónem sanctórum in opus ministérii, in ædificatiónem córporis Christi, donec occurrámus omnes in unitátem fídei et agnitiónis Fílii Dei, in virum perféctum, in mensúram ætátis plenitúdinis Christi, ut iam non simus párvuli fluctuántes et circumácti omni vento doctrínæ in fallácia hóminum, in astútia ad circumventiónem erróris; veritátem autem faciéntes in caritáte crescámus in illum per ómnia, qui est caput Christus, ex quo totum corpus compáctum et conéxum per omnem iunctúram subministratiónis secúndum operatiónem in mensúra uniuscuiúsque partis augméntum córporis facit in ædificatiónem sui in caritáte.

R/. Amen.

Hermanos:

Yo -que estoy preso por la causa del Señor- os pido que caminéis de una manera digna de la vocación que habéis recibido. Sed humildes, amables y pacientes. Soportaos unos a otros con amor. Esforzaos por mantener la unidad del espíritu con el vínculo de la paz.

Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a la que habéis sido llamados. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo y un solo Dios, padre de todos, que está sobre todos, por
todos y en todos.

Pero cada uno de nosotros hemos recibido un don en la medida en que Cristo nos lo ha querido dar.

Por eso dice la Escritura: «Subió a lo alto llevando presa a la prisión, repartió dones a los hombres ».

Eso de que «subió» significa que antes bajó a lo profundo de la tierra. El mismo que bajó es el que subió a lo más alto del cielo, para que se cumpliesen todas las cosas.

Él a unos constituyó apóstoles; a otros, profetas; a unos evangelistas, y a otros pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los cristianos en la obra de su ministerio y en la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y al conocimiento completo del Hijo de Dios, y a constituir el estado del hombre perfecto a la medida de la edad de la plenitud de Cristo, para que no seamos niños vacilantes y no nos dejemos arrastrar por ningún viento de doctrina al capricho de gente astuta que induce al error; antes al contrario, practicando sinceramente el amor, crezcamos en todos los sentidos hacia aquel que es la cabeza, Cristo. Por él, el cuerpo entero, trabado y unido por medio de todos sus ligamentos, según la actividad propia de cada miembro, crece y se desarrolla en el amor.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Lc 18,35-43
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Dóminus noster Iesus Christus, cum appropinquáret Iéricho, cæcus quidam sedébat secus viam mendícans. Et cum audíret turbam prætereúntem, interrogábat quid hoc esset. Dixérunt autem ei: «Iesus Nazarénus transit».

Et clamávit dicens: «Iesu, fili David, miserére mei».

Et qui præíbant, increpábant eum, ut tacéret; ipse vero multo magis clamábat: «Fili David, miserére mei».

Stans autem Iesus iussit illum addúci ad se. Et cum appropinquásset, interrogávit illum: «Quid tibi vis faciam?».

At ille dixit: «Dómine, ut vídeam».

Et Iesus dixit illi: «Réspice. Fides tua te salvum fecit».

Et conféstim vidit et sequebátur illum magníficans Deum. Et omnis plebs, ut vidit, dedit laudem Deo.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Cuando nuestro Señor Jesucristo se acercaba a Jericó, había un ciego sentado al lado del camino pidiendo limosna. Al oír pasar a la gente, preguntó qué era aquello. Y le dijeron: «Es que pasa Jesús de
Nazaret».

Entonces gritó: «¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!».

Los que iban delante lo reprendieron para que callase, pero él gritaba con más fuerza: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!».

Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando se acercó, le preguntó: «¿Qué quieres que te haga?».

Y él le contestó: «Señor, que vea».

Jesús le dijo: «¡Ve! Tu fe te ha salvado».

Y al instante recobró la vista y lo siguió dando gracias a Dios. Todo el pueblo, al ver esto, alababa a Dios.

R/. Amén.

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Laudes Sal 113,1
Allelúia. Aleluya.
V/. Non nobis, Dómine, non nobis sed nómini tuo da glóriam.
R/. Allelúia.
V/. No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria.
R/.
Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Ez 43,27; 44,15 (2)
V/. Allelúia.
Ófferent sacerdótes super altáre holocáusta vestra, qui pro pace fácient sacrifícia.
Et placábitur vobis Dóminus Deus vester, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Aleluya.
Los sacerdotes inmolarán sobre el altar vuestros sacrificios pacíficos.
Y Dios vuestro Señor os será propicio, aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Allelúia.
Sacerdótes et levítæ, qui custodiérunt cærimónias sanctuárii mei, dum errárent ad me ut minístrent mihi.
Stabunt in conspéctu meo, ut ófferant mihi sacrifícium.
R/. Et placábitur vobis Dóminus Deus vester, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Aleluya.
Los sacerdotes levitas que se mantuvieron fieles al servicio de mi santuario serán quienes se acerquen a mí para servirme y quienes lleguen a mi presencia a ofrecerme sacrificios.
R/. Y Dios vuestro Señor os será propicio, aleluya, aleluya, aleluya.

Pro oratione admonitionis et aliis, quære superius in IX dominico, p. 621.
A partir de la oratio admonitionis se sigue el formulario del domingo IX, p. 621.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Custodiéntes órdinem rei, fratres caríssimi, primum ad Deum pro peccátis nostris preces fundámus, quid cumpúnctio cogitatiónum hábeat, quid vánitas sæculáris gloriátur et tórqueat confiténtes; quo saltim hic diáboli vincátur astútia, ubi omnipoténtis est Dei exoránda cleméntia.
R/.
Amen.
Hermanos carísimos, respetando el orden debido, ante todo oremos a Dios por nuestros pecados, pues si algo inquieta nuestros pensamientos, si algo ha sido motivo de vanidad mundana y de los remordimientos de los arrepentidos; que, al menos aquí sea vencida la astucia del diablo cuando se implora la clemencia de Dios omnipotente.
R/.
Amén.
Per grátiam pietátis suæ, qui es benedíctus in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la condescendencia del amor de Aquel que es bendito por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Deus, qui vastatóris antíqui perfídiam virtúte Fílii tui et Spíritus Sancti dona distribuéndo vicísti, et dedísti nobis de captivitáte victóriam; concéde quæsumus: ut qui nos impétere moliúntur tua étiam déxtera refrenéntur.
R/. Amen.
Oh Dios, que por la potencia de tu Hijo y distribuyendo los dones del Espíritu Santo has vencido la maldad del antiguo devastador; concédenos, te lo pedimos, que tu diestra reprima a quién maquina hacernos daño.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Offeréntium, Deus Pater, quæsumus vota suscípito; quo, vivéntium oblatióne suscépta, defúnctis fidélibus réquies impetrétur ætérna.
R/. Amen.

Oh Dios y Padre, te pedimos que acojas los deseos de cuantos te suplican; para que, al ser aceptada la oblación de los vivos, los fieles difuntos obtengan el descanso eterno.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Éffice nos, Dómine, fílios pacis quos fecísti esse fílios tuæ adoptiónis; ut pacífici vivéntes in terra, ad promíssa mereámur perveníre cæléstia.
R/. Amen.

A quienes has concedido ser hijos adoptivos haznos, Señor, hijos de la paz; para que viviendo pacíficamente en la tierra podamos alcanzar la herencia eterna prometida.
R/. Amén.

Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, qui vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú, que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, æquum vere et salutáre est nos tibi semper laudes et grátias ágere, Dómine, sancte Pater ætérne omnípotens Deus, una divínitas, trina maiéstas, natúra inseparábilis, persóna indivídua, Deus unus et non solus, únitas triplex, trínitas simplex, sapiéntia múltiplex, inconfúsa coniúnctio, indivísa distínctio; quem unum substantiáliter confitémur, et trinum personáliter nuntiámus: Patrem et Fílium et Spíritum Sanctum, qui in uno trinus agnósceris, et trinus in uno adoráris.

Cui colláudant ángeli et archángeli, una voce ita dicéntes:

Es justo y necesario, es en verdad nuestro deber y salvación alabarte siempre y darte gracias, Señor, Padre santo, Dios omnipotente y eterno: que eres único en la divinidad y trino en la majestad, inseparable por naturaleza, indisoluble en cuanto a persona, Dios único pero no solitario, unidad triple y trinidad simple,
sabiduría múltiple, unidad sin confusión, distinción sin separación, a quién confesamos uno en la substancia y proclamamos trino en las personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, que eres reconocido trino en la unidad y adorado uno en la trinidad.

A quien los ángeles y arcángeles alaban unánimes diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Hosánna in excélsis.
Benedíctus qui venit in nómine Dómini, Deus Dóminus et illúxit nobis.

Christus Dóminus ac Redemptor ætérnus.

Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor, el Señor es Dios, él nos ilumina.

Cristo Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Sanctífica, Dómine, mystérium, exhílara ministrántem, illustra templum, orna altárium, órdina pópulum, cura morbum, dona remédium, proba votum;. ut omnes de diabólica astútia liberáti, non insidiántem tímeant, sed curántem.
R/.
Amen.

Santifica, Señor, esta ofrenda, alegra a los que te sirven, da esplendor a esta iglesia, embellece a los altares, conduce a tu pueblo, cura la enfermedad, socorre en la necesidad, acepta las plegarias; que todos, libres de la astucia del maligno, no teman al que prepara insidias sino al que ofrece la salvación.
R/. Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas, ac præstas nobis, ut sint benedícta a te, Deo nostro, in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Præcéptum oratiónis quod Christus suis commendávit discípulis, nos quoque, fratres, cum gémitu cordis exclamémus e terris. Para cumplir el precepto de orar que Cristo encargó a sus discípulos, también nosotros, hermanos, con corazón ferviente, proclamemos desde la tierra.

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Benedictio / Bendición
Deus cónditor vester ínnovet in vobis dignitátem oríginis, quam creávit.
R/. Amen.
Dios, vuestro hacedor, renueve en vosotros la dignidad original en que os creó.
R/. Amén.
Idem quoque Redémptor consérvet operatiónem grátiæ, quam redémit.
R/. Amen.
El mismo Redentor conserve cuanto ha operado la gracia con la cual os ha redimido.
R/. Amén.
Ipse ómnium Iudex pro nullo vos reátu examinatióne futúra condémnet.
R/. Amen.

Él, que será el juez de todos, no deba condenaros por ningún pecado en el juicio futuro.
R/. Amén.

Per misericórdiam ipsíus, Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la misericordia de nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Passiónis domínicæ cálicem delibántes et sacrosáncti córporis suavitátem gustántes, grátias et laudes ei referámus, in domo eius læti et hílares ambulántes.
R/. Amen.
Al libar el cáliz de la Pasión del Señor, gustando la suavidad del cuerpo sacrosanto, démosle las debidas alabanzas y gracias, con la alegría desbordante que rezuma de su casa.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Christi Dei nostri, qui cum Patre et Spíritu Sancto, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la misericordia del mismo Cristo, Dios nuestro, que con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios, vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 687-688 y pp. 621-624) y del Liber Commicus I (pp. 480-482). Los textos en español (no oficiales) están tomados de Gibert, Jordi y Torné, Josep, Los domingos de Cotidiano. Cuadernos Phase nº 78, Barcelona 1997, pp. 46-48; oratio post gloriam de Ivorra, Adolfo (ed.), Misal Hispano-Mozárabe. Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 2015, p. 498, y los bíblicos de La Santa Biblia, Ed. Paulinas.
(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español)
.

2. Cf. Ez 43,27; 44,15. (N. de La Ermita).

 

 

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