Rito Hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Domingo XXII de Cotidiano

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe

DE COTIDIANO
In XXII Dominico
/ Domingo XXII (1)

 

Domingo V de Cotidiano. ("El juez injusto y la viuda inoportuna"  Ilustración anónima de la Biblia Historiada de Pedro Coméstor, 1372)
 

 

Prælegendum / Canto de entrada Sal 105,4
Dómine, exáudi oratiónem pópuli tui, alleluia, et da benedictiónem tuam plebi tuæ, sicut iurásti, allelúia, allelúia, allelúia, allelúia. Señor, escucha la oración de tu pueblo, aleluya; y dale a tu pueblo tu bendición, como lo prometiste, aleluya, aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui; visíta nos in salutári tuo.
R/. Sicut iurásti, allelúia, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen
R/. Sicut iurásti, allelúia, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Cuando seas propicio con tu pueblo, acuérdate de nosotros, Señor, cuando vengas a salvarlo no te olvides de nosotros.
R/. Como lo prometiste, aleluya, aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Como lo prometiste, aleluya, aleluya, aleluya, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Tibi Dómino Deo nostro glóriam cánimus, nóstraque delícta coram tuæ divinitátis óculos publicámus.
Miserére ítaque nobis, qui occúlta nostra cognóscis; et quia tu solus es qui tollis peccáta mundi, deprecatiónem nostram aure placábili súscipe, et mala quæ géssimus miserátus agnósce.

R/. Amen.

Cantamos tu gloria, Señor Dios nuestro, y, ante tu mirada, exponemos nuestros delitos. Ten piedad de nosotros, ya que conoces nuestras culpas ocultas. Tú, que eres el único que quitas el pecado del mundo, en tu acostumbrada benignidad, atiende nuestra súplica, y, en tu misericordia, perdona nuestras malas acciones.
R/. Amén.

Christe, qui vivis cum Patre et Spíritu Santo, in Trinitáte, unus Deus, gloriáris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Cristo, que vives con el Padre y el Espíritu Santo, en la Trinidad, un solo Dios, glorioso por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Jer 31,10-14
Léctio libri Ieremíæ prophétæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del profeta Jeremías.
R/. Demos gracias a Dios.
In diébus illis ait Ieremías:
Audíte verbum Dómini, gentes,
et annuntiáte in ínsulis, quæ procul sunt, et dícite:
«Qui dispérsit Ísrael, congregábit eum
et custódiet eum sicut pastor gregem suum».
Redémit enim Dóminus Iacob
et liberávit eum de manu potentióris.
Et vénient et laudábunt in monte Sion
et cónfluent ad bona Dómini
super fruménto et vino et óleo
et fetu pécorum et armentórum;
erítque ánima eórum quasi hortus irríguus,
et ultra non ésurient.

Tunc lætábitur virgo in choro,
iúvenes et senes simul.
«Et convértam luctum eórum in gáudium
et consolábor eos et lætificábo a dolóre suo.
Et inebriábo ánimam sacerdótum pinguédine,
et pópulus meus bonis meis adimplébitur».
Ait Dóminus omnípotens.

R/. Amen.

En aquellos días dijo Jeremías:
Naciones, escuchad la palabra del Señor,
y anunciadla en las islas lejanas; decid:
«El que dispersó a Israel lo reúne,
lo guarda como un pastor su rebaño».
Sí, el Señor ha reivindicado Jacob,
lo ha librado de una mano más fuerte.
Y vendrán cantando de alegría a la altura de Sión,
volverán a gozar de los bienes del Señor:
el trigo, el vino y el aceite,
las ovejas y los bueyes.
Su alma será un huerto bien regado
y no volverán ya a languidecer.

Entonces las jóvenes se alegrarán bailando,
jóvenes y viejos vivirán felices;
cambiaré su luto en alegría;
los consolaré, los alegraré después de su dolor.
Saciaré a los sacerdotes con la mejor comida,
y mi pueblo se hartará de mis bienes.
Dice el Señor todopoderoso.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 63,3; 19,3
Dómine, prótege nos a convéntu malignántium, et a multitúdine operántium iniquitátem. Escóndenos, Señor, de las bandas criminales, de las pandillas de los delincuentes.
V/. Mitte nobis, Dómine, auxílium de sancto, et de Sion túere nos.
R/. Defénde nos, Deus noster.
V/. Envíanos, Señor, tu socorro desde tu santuario, que sea desde Sión tu apoyo.
R/. Defiéndenos, Dios nuestro.

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Apostolus / Apóstol Ef 2,11-22
Epístola Pauli apóstoli ad Ephésios.
R/. Deo grátias.
Carta del apóstol Pablo a los efesios.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

mores estóte, quod aliquándo vos gentes in carne, qui dicímini præpútium ab ea, quæ dícitur circumcísio in carne manufácta, quia erátis illo in témpore sine Christo, alienáti a conversatióne Ísrael et extránei testamentórum promissiónis, spem non habéntes et sine Deo in mundo. Nunc autem in Christo Iesu vos, qui aliquándo erátis longe, facti estis prope in sánguine Christi.

Ipse est enim pax nostra, qui fecit útraque unum et médium paríetem macériæ solvit, inimicítiam, in carne sua, legem mandatórum in decrétis evácuans, ut duos condat in semetípso in unum novum hóminem, fáciens pacem, et reconcíliet ambos in uno córpore Deo per crucem, interfíciens inimicítiam in semetípso.

Et véniens evangelizávit pacem vobis, qui longe fuístis, et pacem his, qui prope; quóniam per ipsum habémus accéssum ambo in uno Spíritu ad Patrem.

Ergo iam non estis extránei et ádvenæ, sed estis concíves sanctórum et doméstici Dei, superædificáti super fundaméntum apostolórum et prophetárum, ipso summo angulári lápide Christo Iesu, in quo omnis ædificátio compácta crescit in templum sanctum in Dómino, in quo et vos coædificámini in habitáculum Dei in Spíritu.

R/. Amen.

Hermanos:

Acordaos de que vosotros, los paganos de nacimiento, a los que los judíos llaman «incircuncisos» -ellos llevan en su carne la circuncisión hecha por mano de hombres-, estabais en otro tiempo sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a las alianzas, sin esperanza de la promesa y sin Dios en el mundo; mientras que ahora, unidos a Cristo Jesús gracias a su muerte, los que antes estabais lejos, ahora estáis cerca.

Él es nuestra paz; el que de ambos pueblos hizo uno, derribando el muro que los separaba, la enemistad; anulando en su propio cuerpo la ley, sus mandamientos y decretos. Él ha formado de los dos, en su propia persona, una nueva humanidad, haciendo así la paz. Él hizo de los dos un solo cuerpo y los ha reconciliado con Dios por medio de la cruz, destruyendo en sí mismo la enemistad; con su venida anunció la paz a los que estabais lejos y a los que estaban cerca; porque por él los unos y los otros tenemos acceso al Padre en un mismo Espíritu.

De tal suerte que ya no sois extranjeros y huéspedes, sino que sois ciudadanos de los consagrados y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y de los profetas. La piedra angular de este edificio es Cristo Jesús, en el que todo el edificio, perfectamente ensamblado, se levanta para convertirse en un templo consagrado al Señor; por él también vosotros estáis integrados en el edificio, para ser mediante el Espíritu morada de Dios.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Lc 18,1-8
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Dóminus noster Iesus Christus dicébat parábolam ad illos, quóniam opórtet semper oráre et non defícere, dicens: «Iudex quidam erat in quadam civitáte, qui Deum non timébat et hóminem non reverebátur.

Vídua autem erat in civitáte illa et veniébat ad eum dicens: “Víndica me de adversário meo”. Et nolébat per multum tempus.

Post hæc autem dixit intra se: “Etsi Deum non tímeo nec hóminem revéreor, tamen quia molésta est mihi hæc vídua, vindicábo illam, ne in novíssimo véniens suggíllet me”».

Ait autem Dóminus: «Audíte quid iudex iniquitátis dicit; Deus autem non fáciet vindíctam electórum suórum clamántium ad se die ac nocte, et patiéntiam habébit in illis?

Dico vobis: Cito fáciet vindíctam illórum. Verúmtamen Fílius hóminis véniens, putas, invéniet fidem in terra?».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Nuestro Señor Jesucristo, sobre la necesidad de orar siempre sin desfallecer jamás, les dijo esta parábola: «Había en una ciudad un juez que no temía a Dios ni respetaba a los hombres.

Una viuda, también de aquella ciudad, iba a decirle: Hazme justicia contra mi enemigo. Durante algún tiempo no quiso; pero luego pensó: Aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres, le voy a hacer justicia para que esta viuda me deje en paz y no me moleste más».

Y el Señor dijo: «Considerad lo que dice el juez injusto. ¿Y no hará Dios justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche? ¿Les va a hacer esperar?

Yo os digo que les hará justicia prontamente. Pero el hijo del hombre, cuando venga, ¿encontrará fe en la tierra?».

R/. Amén.

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Laudes Sal 94,1
Allelúia. Aleluya.
V/. Veníte, exsultémus in Dómino; iubilémus Deo salutári nostro.
R/. Allelúia.
V/. Venid, cantemos jubilosos al Señor, aclamemos a la roca que nos salva.
R/.
Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio 2Sam 19,37-38
V/. Ingréssus est vir Dei ad regem, et dixit ad eum:
«Óbsecro, dómine mi rex, Dóminus Deus tuus tecum est, revertátur servus tuus, ut vídeat fáciem tuam».
Et ait ad eum rex:
«Fáciam secúndum verbum tuum».
Surréxit David, et benedíxit ei, et redúxit eum in Ierúsalem, allelúia.
R/. Surréxit David, et benedíxit ei, et redúxit eum in Ierúsalem, allelúia.
V/. Se presentó el varón de Dios ante el rey y le dijo:
«Oh, mi señor, mi rey, el Señor tu Dios está contigo, vuélvete a tu siervo para que vea tu rostro».
Y el rey le dijo:
«Hágase según dices».
David se levantó, le dio su bendición y le hizo volver a Jerusalén, aleluya.
R/. David se levantó, le dio su bendición y le hizo volver a Jerusalén, aleluya.

Pro oratione admonitionis et aliis, quære superius in V dominico, p. 590.
A partir de la oratio admonitionis se sigue el formulario del domingo V, p. 590.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Universitátis potentíssimum Creatórem, fratres caríssimi, congregáti sollémniter adorémus, et predestináti pópuli benigníssimum Patrem, coram ipso humiliáti salúbriter invocémus; ut pro malis, sicut solet, bona retríbuat; et fidéles suos in quacúmque die tribulánter exáudiat, nec permíttat innocéntes sub calúmniis laboráre, sed dignétur univérsos velóciter evádere; donet régibus cum mansuetúdine et veritáte iustítiam, largiátur pópulis tranquillitáte concórdiam; serviéntes sibi dóminos sine iracúndia dominári convéniat, ut vicíssim servos ad obœdiéndum sine murmuratióne compéllat; exhortétur étiam dívites non amáre divítias peritúras, sed per bona ópera delecténtur acquírere sempitérna.

Ipse páuperes pascat; ipse nudos véstiat; ipse non habéntes auxílium prótegat.

De conclusióne captivitátis éxsules reddat, et de domo cárceris suspirántes in vínculis líberet.
Sit pupíllis cotidiánus adiútor; sit benígnus et miséricors viduárum lacrimántium consolátor.

Benefícia pluviárum consuéta non áuferat; ut inebriáta terra pinguéscat.
Fáciat nos in oratióne promptíssime vigiláre, et hoc sacrifícium in remissióne peccatórum frequénter offérre.

R/.
Amen.

Hermanos carísimos: reunidos para adorar solemnemente al poderoso Creador del universo, nosotros que somos su pueblo predestinado, debidamente postrados ante él, invoquemos al Padre bondadoso, para que, como acostumbra, nos conceda el bien en lugar del mal, escuche a sus hijos en el día de la tribulación, no permita que los inocentes sean maltratados, sino que consienta a todos verse libres; otorgue a los gobernantes la justicia con la verdad y la clemencia, conceda a los pueblos la concordia con la paz; que quienes han de mandar lo hagan sin forzar a los súbditos de modo que éstos obedezcan sin murmuración; que los ricos aprendan a no amar las riquezas perecederas sino que, por medio de buenas obras, adquieran bienes eternos.

Que él tenga cuidado de los pobres, vista a los desnudos proteja a los que no tienen amparo.

Que haga regresar de su exilio a los refugiados, y libre de ataduras a quienes suspiran en la cárcel.
Sea para los huérfanos auxilio cotidiano y consolador benigno y compasivo de las viudas apenadas.

Que no falte la acostumbrada y benéfica lluvia para que la tierra, bien regada, dé sus frutos abundantes.
Que nos ayude a velar constantes en la oración y a ofrecer con frecuencia este sacrificio para la remisión de los pecados.
R/.
Amén.

Eius concedénte misericórdia, qui in Trinitáte unus Deus vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia de Aquél que es un sólo Dios en la Trinidad, y vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Deus, qui præséntium hóminum vitam agnóscis diversárum necessitátum passiónibus subiacére; exáudi desidéria supplicántium, súscipe vota credéntium.

Si carórum salútem aut cordis aget morbus córporis, manus médica dolórem mæsti, pestem pellat ægróti.
Si iúdicis aut ira vexat aut ódium, adsit poténtia mitigatúra prælátum, liberatúra subiéctum.
Si ad litem públicam discórdes funésta inténtio vocat, dissidéntium ánimos pax amíca prævéniat.
Si terréni itíneris subeúnda vexátio est, ángelum decérne custódem.

Ábigat dæmones, prædam béstiæ, errórem viæ, casum fóveæ, insídias furis, vim latrónis.

Si adíre mária navigatúrus exóptat, tu invisíbilis gubernátor benefício sentiéndus ingrédere; ut nec méntem in peccátum cupíditas lucro præcipitáta demérgat, nec navem in profúndum tempéstas vento excitáta dissólvat.
Tunc enim felícem substántiam pensábit quæstum, si innocéntia non fúerit passa  naufrágium.
R/. Amen.

Oh Dios, tu sabes que la vida de los aquí presentes está sometida a toda clase de necesidades; escucha los deseos de los que te suplican y atiende las plegarias de los creyentes.

Si la salud de los familiares se ve en peligro por una indisposición del cuerpo o del espíritu, tu mano consoladora aparte el dolor del afligido o la enfermedad del doliente.
Si amenaza la cólera o el enojo del juez, que se haga presente el poder que calma a los superiores y procura la libertad de los súbditos.
Si una intención siniestra empuja a litigar a los que no van de acuerdo, que una benévola concordia apacigüe a los contrincantes. Si hay que soportar las incomodidades de un largo camino, que acompañe vigilante el ángel custodio.

Él aleje a los espíritus malvados, a la presa de la fiera, el error del camino, la calamidad de la emboscada, la insidia del ladrón, la violencia del bandolero.

Si alguien ha de viajar por razón de negocios, tú, guía invisible, haz sentir tu protección. Que el legítimo deseo de beneficio no empañe la rectitud de su mente; que no sufra accidentes en el camino.
Que pueda alegrarse por el buen resultado obtenido y sobre todo por haber sido fiel a la propia conciencia.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Præcámur, Dómine, sancte Pater, ætérne omnípotens Deus, qui ómnium corda perscrútas et vota perpéndis; ut non solum próditis petitiónibus, verum étiam occúltis desidériis nostris benígnus fáveas et adésse dignéris.
Ad quæcúmque enim poscénda concúrrimus, univérsa priúsquam loquámur intélligis.

Offérimus ítaque obsecratiónes nostras pro egestáte ínopum, pro labóribus pupillórum, pro iniúria vinctórum, pro securitáte viántium, pro consolatióne et réquie fidélium defunctórum, et pro his qui sulcándum návibus æquor arrípiunt, ut reddántur in advérso secúri.

Febres omnes passionésque languéntibus excludántur, nec in áliquos immúndi spíritus tentátio potestátem accípiat, sed cunctis cælésti protectióne defénsis, salutáris tui medicína subvéniat.
R/. Amen.

Señor, Padre santo, Dios eterno y todopoderoso, que conoces los corazones de todos y examinas con diligencia lo que se te pide, te pedimos que acojas y atiendas con amor no sólo las plegarias que formulamos sino incluso nuestros más ocultos deseos.
Cuando nos reunimos para pedirte algo, tú lo sabes todo antes de que hablemos.

Ofrecemos pues nuestras súplicas por las necesidades de los pobres, por las dificultades de los jóvenes, por los daños de los vencidos, por la seguridad de los viajeros, por el alivio y el descanso de los fieles difuntos, y por los que emprenden viajes peligrosos para que se mantengan fuertes en las dificultades.

Que la fiebre y cualquier otra dolencia se alejen de los enfermos, que la tentación del espíritu del mal no haga mella en nadie; que a todos ayude tu consuelo saludable y les proteja la ayuda del cielo.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Deus, qui dum sublímia deitátis ascéndis, observáre nos pacem auctoritáte evangélica præcipis, da nobis plácidus pacem tuam; ut dum discórdiæ prona fúgimus, cælórum árdua conscendámus.
R/. Amen.

Oh Dios, tú, al subir a la derecha del Padre, con autoridad evangélica nos mandaste observar la paz; concédenos generoso tu paz, de modo que, evitando las discordias fáciles, logremos perseverar en el arduo camino del cielo.
R/. Amén.

Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú, que vives contigo mismo y reinas con el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est nos tibi grátias ágere, Dómine Deus noster; qui labéntem ánimam et antíquo úlceris dolóre conféctam, non solum ad amíssam révocas dignitátem et in prístino nitóre restáuras, sed étiam in partem glóriæ cæléstis admíttis, donándo culpam prævaricatiónis et remitténdo perpétuæ iniúriam mortis.
Qui ut ista præstáres  non te nostræ pravitátis officiósitas, sed illa ingénitæ bonitátis consuetúdo commóvit.

Tu ígitur vinctum afflictúmque hóminem captivitáte depúlsa, libertáti donásti, et obnóxium lege moriéndi vicário múnere redemísti, mitténdo únicum Fílium tuum Dóminum nostrum, qui compensatióne commércii, dum nos liberáre conténdit, suum sánguinem fudit: ita cæléstis dígnitas dum nos indígnos próspicit, contuméliis addícta subiácuit omníque se iniúriæ súbdidit, dúmmodo hóminem quem in nascéndo suscéperat, moriéndo serváret.

Per quem te quæsumus et rogámus; ut inténdas super hæc múnerum sincéra libámina, quæ in hoc altáre tuum sacrificiórum more detúlimus; ut in conspéctu tuo offeréntium vota custódias, et ut verus sacérdos veram hóstiam méritis cæléstibus benedícas, ac de his temporálibus cibis, immortalitátis sacraménta compónas, quæ suæ suavitátis grátia infirmitátes córporum et languóres compéscant animárum,

Per Dóminum nostrum Iesum Christum Fílium tuum, cui mérito omnes ángeli et archángeli non cessant clamáre, ita dicéntes:

Es justo y necesario darte gracias, Señor, Dios nuestro. Tú, al alma caída y agobiada por el remordimiento no sólo le restituyes la dignidad perdida y la restauras en el precedente esplendor, sino que la haces participar en la gloria del cielo, perdonando la culpa del pecado y condonando la pena de la muerte eterna.
No te movió a realizar todas estas cosas la realidad de nuestra pequeñez, sino la inclinación de tu amor eterno.

Tú, pues, destruyendo sus cadenas, diste la libertad al hombre esclavizado y afligido, y por medio de un fiador lo redimiste de la ley de la muerte que le oprimía: enviaste a tu único Hijo y Señor nuestro, que, para salvamos, como precio de este comercio entregó generoso su sangre; él, que en el cielo recibe todo honor, aunque nos veía indignos, se entregó por nosotros, sometiéndose a las afrentas y aceptando todos los ultrajes, para que la naturaleza humana que asumió al nacer, quedara salvada gracias a su muerte.

Por él te pedimos y suplicamos que aceptes la ofrenda de esta oblación pura, que te presentamos como sacrificio sobre este altar; atiende a las plegarias de los oferentes; bendice con la plenitud de la gracia, cual verdadero sacerdote, esta auténtica víctima; que estos alimentos temporales sean sacramento de inmortalidad, y, por su bondad intrínseca, nos obtengan la salud de las enfermedades del cuerpo y de las dolencias del espíritu.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, al que justamente todos los ángeles y arcángeles no cesan de alabar, diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus, atque in excélsis mirábilis Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus; per quem tibi, Deus Pater omnípotens, famulántes offérimus sacrifícium laudis et símplicem nostri cordis devotiónem.

Non enim hic hórrido mugítu pécudum, tristis hóstia taurus occíditur, aut hircus de grégibus immolátur; sed hóstia quam verus Dóminus et Sacérdos instítuit omnípotens.

Christum Deus et Redémptor ætérnus.

Santo es en verdad y admirable en el cielo nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo; por quien te ofrecemos humildemente, a ti, Dios Padre todopoderoso, este sacrificio de alabanza y la sincera piedad de nuestro corazón.

No se da muerte aquí, entre horribles mugidos de ganado, a una triste víctima o a un toro, ni se inmola un cabrito del rebaño; sino que se ofrece la oblación que instituyó el verdadero Señor y Sacerdote omnipotente.

Cristo Dios y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Altáre tuum, Dómine, manus tuæ consecratióne sanctífica, teque ipsum méntibus nostris lætítiæ et grátiæ spe resurrectiónis osténde; ómnibus tibi serviéntibus vota, quæ acceptáre dignéris, inspirándo largíre; pópulum tuum placábilis  réspice, atque ad partem grátiæ salutáris admítte; confiténtibus parce, lætántibus fave, ac tristes per indulgéntiam consoláre.
R/.
Amen.

Santifica, Señor, tu altar con la bendición de tu mano, y, en la esperanza de la resurrección, hazte presente en nuestro interior por la alegría y la gracia; a todos cuantos te sirven inspírales aquellos deseos que ha de agradarte conceder; mira lleno de ternura a tu pueblo y admítelo a recibir la gracia que salva. Perdona a los que reconocen su pecado, protege a los que están alegres y consuela con tu clemencia a los que están tristes.
R/.
Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas, ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Oratiónem dictúri dominícam, fratres caríssimi, nihil nostris méntibus cogitátio terréna subrípiat, nihílque turpe vel lúbricum horréndæ vanitátis occúrrat; sed pæniténtes de prætéritis, et peténtes véniam de futúris cum timóre et fidúcia clamémus e terris: Hermanos carísimos:
Al disponemos a recitar la oración dominical, que ninguna preocupación secular ocupe nuestras mentes, nada torpe, superficial o vano nos salga al paso; más bien, arrepentidos de los pecados cometidos y pidiendo perdón de antemano por lo que pueda ocurrir, con temor y confianza digamos desde la tierra:

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Benedictio / Bendición
Benedictiónis Dómini grátia vos semper prótegat, et ab omni malo deféndat.
R/. Amen.

La gracia de la bendición del Señor os proteja siempre y os guarde de todo mal.
R/.
Amén.

Mundet vos Dóminus ab omni crímine peccatórum, et síbimet placére fáciat in ætérnum.
R/. Amen.
El Señor os purifique de toda culpa de pecado
y os conceda poder le agradar por siempre.
R/. Amén.
Ubíque vobis Dóminus placátus occúrrat, et suæ benedictiónis opem dignánter attríbuat.
R/. Amen.

El Señor os salga al encuentro bien dispuesto
y os otorgue de verdad el don de su bendición.
R/. Amén.

Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la misericordia de nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Córporis Christi tui, Dómine, sanguinísque refécti, grátias tibi reférimus, húmiles ac devóte orántes ut semper te mereámur habére propítium, qui médicus es et animárum reféctio.
R/. Amen.

Saciados por el Cuerpo y la Sangre de tu Cristo, te damos gracias, Señor, rogándote con humildad y devoción que merezcamos tenerte siempre propicio, ya que tú eres el médico y el sustento de las almas.
R/.
Amén.

Quia pius et miséricors es Deus, et vivis et regnas in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Porque eres Dios piadoso y rico en misericordia, y vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 679-680 y pp. 590-596) y del Liber Commicus I  (pp. 468-470). Los textos en español (no oficiales) están tomados de: Gibert, Jordi y Torné, Josep, Los domingos de Cotidiano. Cuadernos Phase nº 78, Barcelona 1997, pp. 25-30; oratio post gloriam de Ivorra, Adolfo (ed.), Misal Hispano-Mozárabe. Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 2015, p. 491, y los bíblicos de La Santa Biblia, Ed. Paulinas.
(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español)
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