Rito Hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Domingo XXI de Cotidiano

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe

DE COTIDIANO
In XXI Dominico
/ Domingo XXI (1)

 

Domingo XXI de Cotidiano. ("La destrucción de Sodoma y Gomorra" mosaico de la Catedral de Monreale, Italia, siglo XII)
 

 

Prælegendum / Canto de entrada Sal 105,4
Dómine, exáudi oratiónem pópuli tui, alleluia, et da benedictiónem tuam plebi tuæ, sicut iurásti, allelúia, allelúia, allelúia, allelúia. Señor, escucha la oración de tu pueblo, aleluya; y dale a tu pueblo tu bendición, como lo prometiste, aleluya, aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui; visíta nos in salutári tuo.
R/. Sicut iurásti, allelúia, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen
R/. Sicut iurásti, allelúia, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Cuando seas propicio con tu pueblo, acuérdate de nosotros, Señor, cuando vengas a salvarlo no te olvides de nosotros.
R/. Como lo prometiste, aleluya, aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Como lo prometiste, aleluya, aleluya, aleluya, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Tibi Dómino Deo nostro glóriam cánimus, nóstraque delícta coram tuæ divinitátis óculos publicámus.
Miserére ítaque nobis, qui occúlta nostra cognóscis; et quia tu solus es qui tollis peccáta mundi, deprecatiónem nostram aure placábili súscipe, et mala quæ géssimus miserátus agnósce.

R/. Amen.

Cantamos tu gloria, Señor Dios nuestro, y, ante tu mirada, exponemos nuestros delitos. Ten piedad de nosotros, ya que conoces nuestras culpas ocultas. Tú, que eres el único que quitas el pecado del mundo, en tu acostumbrada benignidad, atiende nuestra súplica, y, en tu misericordia, perdona nuestras malas acciones.
R/. Amén.

Christe, qui vivis cum Patre et Spíritu Santo, in Trinitáte, unus Deus, gloriáris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Cristo, que vives con el Padre y el Espíritu Santo, en la Trinidad, un solo Dios, glorioso por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Jer 30,18-31,1
Léctio libri Ieremíæ prophétæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del profeta Jeremías.
R/. Demos gracias a Dios.
Hæc dicit Dóminus:

Ecce ego convértam sortem tabernaculórum Iacob
et tectis eius miserébor,
et ædificábitur cívitas in ruínis suis,
et arx in loco suo fundábitur;
et egrediétur de eis laus voxque ludéntium.
Et multiplicábo eos, et non imminuéntur,
et glorificábo eos, et non attenuabúntur.
Et erunt fílii eius sicut a princípio,
et cœ
tus eius coram me permanébit,
et visitábo advérsum omnes, qui tríbulant eum.

Et erit dux eius ex eo,
et princeps de médio eius procédet;
et applicábo eum, et accédet ad me.
Quis enim iste est, qui pígnori dabit cor suum,
ut appropínquet mihi?,
ait Dóminus.

Et éritis mihi in pópulum,
et ego ero vobis in Deum.
Ecce turbo Dómini, furor egrédiens,
procélla ruens;
in cápite impiórum conquiéscet.
Non cessábit ab ira indignatiónis Dóminus,
donec fáciat et cómpleat
cogitatiónes cordis sui;
in novíssimo diérum intellegétis ea.

In témpore illo,
dicit Dóminus,
ero Deus univérsis cognatiónibus Ísrael,
et ipsi erunt mihi in pópulum.

R/. Amen.

Esto dice el Señor:

Yo restableceré las tiendas de Jacob,
tendré compasión de sus moradas.
Será reedificada la ciudad
sobre sus ruinas,
y el palacio se elevará
en su antiguo lugar.
Y allí resonarán los cantos de alabanza
y los gritos de alegría.
Los multiplicaré y ya no menguarán,
los ensalzaré en lugar de humillarlos.
Serán sus hijos como antaño,
su comunidad será estable ante mí,
y castigaré a todos sus opresores.

De su seno saldrá su caudillo,
de en medio de ella surgirá su soberano.
Le dará audiencia,
y se acercará a mí;
pues ¿quién, si no, arriesgaría su vida
para acercarse a mí?
-dice el Señor-.

Vosotros seréis mi pueblo
y yo seré vuestro Dios.
El huracán del Señor se desata,
una tempestad se desencadena;
sobre la cabeza de los criminales
se precipita.
No se calmará la ira del Señor
hasta que haya ejecutado
y realizado los planes de su mente.
Más tarde lo comprenderéis.

En aquel tiempo -dice el Señor-
yo seré el Dios
de todas las familias de Israel
y ellos serán mi pueblo.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 60,3-4
A fínibus terræ ad te clamávi, Dómine, dum tædium patebátur cor meum. Señor, desde el fin de la tierra hacia ti clamo cuando me falla el corazón.
V/. In petra exaltásti me, deduxísti me, quia factus es spes mea.
R/. Dum tædium patebátur cor meum.
V/. Súbeme a la roca, pues tú eres mi refugio.
R/. Cuando me falla el corazón.

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Apostolus / Apóstol Ef 2,1-10
Epístola Pauli apóstoli ad Ephésios.
R/. Deo grátias.
Carta del apóstol Pablo a los efesios.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Et vos, cum essétis mórtui delíctis et peccátis vestris, in quibus aliquándo ambulástis secúndum sæculum mundi huius, secúndum príncipem potestátis áeris, spíritus, qui nunc operátur in fílios diffidéntiæ; in quibus et nos omnes aliquándo conversáti sumus in concupiscéntiis carnis nostræ, faciéntes voluntátes carnis et cogitatiónum, et erámus natúra fílii iræ, sicut et céteri.

Deus autem, qui dives est in misericórdia, propter nímiam caritátem suam, qua diléxit nos, et cum essémus mórtui peccátis, convivificávit nos Christo -grátia estis salváti- et conresuscitávit et consedére fecit in cæléstibus in Christo Iesu, ut osténderet in sæculis superveniéntibus abundántes divítias grátiæ suæ in bonitáte super nos in Christo Iesu.

Grátia enim estis salváti per fidem; et hoc non ex vobis, Dei donum est: non ex opéribus, ut ne quis gloriétur. Ipsíus enim sumus factúra, creáti in Christo Iesu in ópera bona, quæ præparávit Deus, ut in illis ambulémus.

R/. Amen.

Hermanos:

Vosotros estabais muertos por las culpas y los pecados que cometisteis siguiendo el modo de vivir de este mundo, bajo el príncipe de las potestades aéreas, el espíritu que actúa en los que se rebelan contra Dios. Nosotros también éramos de ésos cuando nos dejábamos llevar de las apetencias carnales, sujetos a los deseos de nuestros instintos y a nuestra imaginación. Éramos, por naturaleza, objeto de la ira divina, igual que los demás.

Pero Dios, rico en misericordia, por el inmenso amor con que nos amó, nos dio vida juntamente con Cristo (pues habéis sido salvados por pura gracia) cuando estábamos muertos por el pecado, nos resucitó y nos hizo sentar con él en los cielos con Cristo Jesús, a fin de manifestar en los siglos venideros la excelsa riqueza de su gracia mediante su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

Habéis sido salvados gratuitamente por la fe; y esto no es cosa vuestra, es un don de Dios; no se debe a las obras, para que nadie se llene de vanidad. Él nos ha hecho, él nos ha creado por medio de Cristo Jesús, para hacer obras buenas tal y como él lo dispuso de antemano.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Lc 17,20-37
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Dóminus noster Iesus Christus interrogátus autem a pharisæis: «Quando venit regnum Dei?», respóndit eis et dixit: «Non venit regnum Dei cum observatióne, neque dicent: “Ecce hic” aut: “Illic”; ecce enim regnum Dei intra vos est».

Et ait ad discípulos: «Vénient dies, quando desiderétis vidére unum diem Fílii hóminis et non vidébitis. Et dicent vobis: “Ecce hic”, “Ecce illic”; nolíte ire neque sectémini. Nam sicut fulgur coruscans de sub cælo in ea, quæ sub cælo sunt, fulget, ita erit Fílius hóminis in die sua.

Primum autem opórtet illum multa pati et reprobári a generatióne hac. Et sicut factum est in diébus Noe, ita erit et in diébus Fílii hóminis: edébant, bibébant, uxóres ducébant, dabántur ad núptias, usque in diem, qua intrávit Noe in arcam, et venit dilúvium et pérdidit omnes.

Simíliter sicut factum est in diébus Lot: edébant, bibébant, emébant, vendébant, plantábant, ædificábant; qua die autem exiit Lot a Sodómis, pluit ignem et sulphur de cælo et omnes pérdidit. Secúndum hæc erit, qua die Fílius hóminis revelábitur.

In illa die, qui fúerit in tecto, et vasa eius in domo, ne descéndat tóllere illa; et, qui in agro, simíliter non rédeat retro. Mémores estóte uxóris Lot. Quicúmque quæsíerit ánimam suam salvam fácere, perdet illam; et, quicúmque perdíderit illam, vivificábit eam.

Dico vobis: Illa nocte erunt duo in lecto uno: unus assumétur, et alter relinquétur; duæ erunt moléntes in unum: una assumétur, et altera relinquétur».

Respondéntes dicunt illi: «Ubi, Dómine?».

Qui dixit eis: «Ubicúmque fúerit corpus, illuc congregabúntur et áquilæ».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Los fariseos le preguntaron a nuestro Señor Jesucristo cuándo iba a llegar el reino de Dios. Él respondió: «La llegada del reino de Dios no será espectacular. No se dirá: Está aquí o allí, porque el reino de Dios está dentro de vosotros».

Y dijo a sus discípulos: «Tiempo vendrá en que desearéis ver uno de los días del hijo del hombre y no lo veréis. Y os dirán: Miradlo allí, o miradlo aquí. No vayáis, ni corráis. Porque de la misma manera que el relámpago brilla desde un punto a otro del cielo, así será cuando venga el hijo del hombre en su día.

Pero antes es preciso que sufra mucho y que sea rechazado por esta generación. Como sucedió en los días de Noé, así será en los días del hijo del hombre. Comían, bebían y se casaban ellos y ellas, hasta que Noé entró en el arca, vino el diluvio y acabó con todos.

Lo mismo que sucedió en los días de Lot: Comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; pero el día en que Lot salió de Sodoma llovió fuego y azufre del cielo y acabó con todos. Así sucederá el día en que el hijo del hombre se manifieste.

Aquel día, el que esté en la terraza y tenga en la casa sus enseres, que no baje a recogerlos; el que esté en el campo, que no vuelva atrás a buscar nada. Acordaos de la mujer de Lot. El que intente salvar su vida la perderá, y el que la pierda la encontrará.

Os digo que en aquella noche dos estarán juntos en una mesa; a uno se lo llevarán, y a otro lo dejarán. Estarán dos mujeres moliendo juntas, a una se la llevarán y a otra la dejarán».

Y le preguntaron: «¿Dónde será, Señor?».

Él contestó: «Donde esté el cuerpo, allí se reunirán los buitres».

R/. Amén.

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Laudes Sal 88,14
Allelúia. Aleluya.
V/. Firmétur manus tua, Dómine, et exaltétur déxtera tua.
R/. Allelúia.
V/. Fuerte es tu mano, Señor, y sublime tu derecha.
R/.
Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio 2 Sam 6,1-2.17.14-15
V/. Congregávit David eléctos omnes ex Ísrael, surrexítque et ábiit cum illis, ut addúceret arcam Dei.
Et óbtulit holocáusta coram Dómino, et hóstias pacíficas, allelúia.
V/. Reunió David a todo lo selecto de Israel y se puso en marcha para traer el arca de Dios.
Y ofreció al Señor holocaustos y sacrificios de reconciliación. aleluya.
V/. David quidem percutiébat órganum, et saltábat totis víribus ante Dóminum accínctus ephod líneo.
Et univérsi deducébant arcam Dómini in iúbilo et in clangóre bucínæ.
Introduxérunt eam, et posuérunt eam in loco suo; in médio tabernáculi, quod rex ei teténderat.
R/. Et óbtulit holocáusta coram Dómino, et hóstias pacíficas, allelúia.
V/. David bailaba ante el Señor con todas sus fuerzas; llevaba ceñido un efod de lino.
Y toda la casa de Israel trasladaba el arca del Señor en medio de aclamaciones y del sonido de trompetas.
Metieron el arca y la colocaron en medio de la tienda que David había levantado para ella.
R/. Y ofreció al Señor holocaustos y sacrificios de reconciliación. aleluya.

Pro oratione admonitionis et aliis, quære superius in IV dominico, p. 582.
A partir de la oratio admonitionis se sigue el formulario del domingo IV, p. 582.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Accedéntes ad Dómini mystérium, fratres caríssimi, debémus deférre ad públicum crímina, si ad iudícium nólumus sustinére torménta; debémus homínibus humiliári, si vólumus coram ángelis gloriári; debémus lugére in sæculo, si vólumus regnare cum Christo; debémus honórem temporálem spérnere, si vólumus sempitérnam glóriam obtinére.

Non nobis hæc verbis sunt quærénda, sed méritis; non lábiis pronuntiánda, sed lácrimis; non véstium aiénda abiectióne, sed méntium; non sola crínium nuditáte, sed críminum.

In religiónis professióne testimónium hábeat non hábitus sed provéntum.
Non óvium velléribus lupórum est occultánda rapácitas, quo simuláta innocéntia crédulum dum palpat evíscerat.
Non cándidis periétibus fétidi cadáveris est vestiénda corrúptio, quo mentíta spécies admirántem dum exterióri nitóre próvocat, interióre peste corrúmpat.

Non parvi mellis crate fellis claudénda perníties, quo fucáte suavitátis illécebra, dum gustántem insidióso sapóre blandítur, amicítia labórum amaritúdo sit víscerum.

Timeámus Deum occúltum in consciéntia testem, et públicum in examinatióne censórem.
Non illa quærit pro ignorántia confessiónem, sed pro misericórdia confiténtem; et qui potest in occúlto scélere habére notítiam, non vult in pródito proférre vindíctam.
Sic, sic absólvet píetas húmiles, et  punit sevéritas contumáces.

R/.
Amen.

Hermanos carísimos, al acercarnos al misterio del Señor, debemos reconocer públicamente nuestros pecados, si no queremos ser castigados cuando llegue el juicio; hemos de humillamos delante de los hombres, si deseamos ser glorificados en presencia de los ángeles; debemos llorar mientras estamos en esta vida, si pretendemos reinar con Cristo; hemos de desestimar los honores temporales, si queremos alcanzar la gloria eterna.

Todo esto lo hemos de buscar con acciones, no con palabras; no expresándolo con los labios, sino con nuestras lágrimas; no son los vestidos lo que hemos de cambiar, sino nuestras conciencias; debemos contar nuestras culpas y no nuestros cabellos.

El testimonio de nuestra fe hemos de darlo no con el porte exterior sino con nuestras buenas obras.
No se ha de cubrir con pieles de oveja la rapacidad del lobo, que con fingida mansedumbre, mientras parece acariciar al crédulo, le saca las entrañas.
No hay que ocultar tras paredes blanqueadas la corrupción del hediondo cadáver, no sea que mientras se admira la falsa belleza del esplendor externo, la malicia corrompa el interior.

Que el pequeño panal de miel no contenga hiel funesta, no sea que al gustar con agrado el falaz sabor, disimulado con el atractivo de la suavidad, se convierta en amargura de corazón la amistad con los malvados.

Temamos a Dios, testigo oculto en nuestra conciencia y juez declarado en el momento del examen.
No busca nuestra confesión porque ignore algo, sino para tratar con misericordia al que confiesa; conocedor del pecado cometido secretamente, no quiere imponer el castigo al acusado.
Así, así la piedad absuelve a los humildes y la severidad castiga a los contumaces.
R/.
Amén.

Ipse, qui in Trinitáte unus Deus vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Él, que es un solo Dios en la Trinidad, y vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Portámus, Dómine, ónera iniquitátum nostrárum dura cervíce, corde contríto; et vix tandem in supplício nostro didícimus pænítere, qui reátum nostrum nolebámus ante cognóscere.

Sed tu, Dómine, qui mansuétas fecísti in vivário feras, et refrigerásti in fornácis médio flammas, álleva manum tuam in adiutórium nostrum, et tutíssimum nobis præsta defensiónis tuæ in afflictióne suffrágium; ut quos peccatórum pondus inclínat, misericórdiæ tuæ virtus attóllat.

Et quóniam propter peccáta nostra ad terram corrúimus, per infatigábilem bonitátem tuam misericórditer sublevémur; ut quos diversárum iniquitátum árguunt actiónes, indulgéntia pietátis tuæ fáciat innocéntes.
R/. Amen.

Soportamos, Señor, el peso de nuestros pecados con la cabeza inclinada y el corazón compungido; y los que antes no queríamos reconocer nuestras culpas, apenas hemos aprendido a arrepentimos
ante el inminente castigo.

Pero tú, Señor, que amansaste a las fieras en el foso y enfriaste las llamas en medio del horno, levanta tu mano para asistirnos y concédenos tu segura ayuda en la aflicción; que la fuerza de tu misericordia enderece a los abatidos por el peso de sus culpas.

Y si por causa de nuestros pecados nos vemos humillados, que la incansable bondad de tu misericordia nos levante; y así, quienes se sienten oprimidos por sus muchas culpas, se vean perdonados por tu amorosa generosidad.
R/.
Amén.

Pro cuius honóre, apostolórum et mártyrum nómina recitántur.
R/. Amen.
En tu honor, Dios nuestro, recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Omnípotens sempitérne Deus, qui nos ad ætérnam vitam confessióne tui nóminis et sacraménto baptísmatis cleménter invítas, votis nostris quæsumus preséntiam tuæ virtútis intérsere et offeréntium múnera dignánter inténde; ut et his sanctificatiónis grátiam, et defúnctis fidélibus tríbuas réquiem sempitérnam.
R/. Amen.

Dios todopoderoso y eterno, en tu clemencia nos invitas a la vida eterna por la confesión de tu nombre y por el sacramento del bautismo; concede que la presencia de tu poder acompañe nuestras plegarias y acepta benigno los dones de los que te suplican, para que éstos alcancen la gracia que santifica y los difuntos obtengan el descanso eterno.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Deus, pacis cónditor et caritátis indivíduæ attribútor, præsta quæsumus omnes vínculo caritátis adstríngi, et concórdiæ benignitáte coniúngi; ut et pacífici pacis perseverántiam téneant, et discórdes dono tuæ misericórdiæ ad caritátem sese convértant.
R/. Amen.

Oh Dios, creador de la paz y dador de la caridad indivisible, haz que permanezcamos ligados por el vínculo del amor y estrechamente unidos en el bien de la concordia; de manera que los pacíficos perseveren en la paz y los desavenidos, por la gracia de tu misericordia, se conviertan al amor verdadero.
R/. Amén.

Per te, qui es vera pax et perpétua cáritas, Deus noster, et regnas in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por ti, Dios nuestro, que eres la paz verdadera y la caridad eterna, y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est nos tibi semper grátias ágere, Dómine, sancte Pater, ætérne omnípotens Deus, per Iesum Christum Fílium tuum Dóminum nostrum; qui tecum in orígine mundi et cum Spíritu Sancto mundo præbuit lucem, exténdit cælum virtúte, fundávit áridam sapiéntia, divísit aquas intelléctu, simúlque in his univérsa creávit; extrémo, hóminem ad imáginis et similitúdinis suæ formam constítuens, spiráculo vitæ rationábilis animávit.

Et nunc, Dómine, tu es humáni géneris cónditor, et ómnium in te credéntium in assúmpto hómine sánguinis effusióne redémptor; te métuunt potestátes, tibíque omnes famulántur virtútes, te duodénus senum corúscus ordo, te étiam colláudat ineffábilis angelórum múltiplex légio.

Tibi chérubim ac séraphim senárum volátus stridóre alárum, ætérnæ laudis trigémina concinéntes, incessánti voce cánticum laudis exsólvunt, ita dicéntes:

Es justo y necesario darte siempre gracias, Señor, Padre Santo, Dios omnipotente y eterno; por Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro; que contigo y con el Espíritu Santo al principio del tiempo creó la luz, extendió el cielo con potencia, estableció la tierra con sabiduría, dividió las aguas con inteligencia, y creó en ellas todos los seres; finalmente, creando al hombre a su imagen y semejanza, le infundió la vida racional.

Y ahora, Señor, a ti que eres el creador del género humano y, por la sangre que derramó tu Hijo hecho hombre, eres también el redentor de todos los que creen en ti, a ti las potestades te temen y te sirven todas las potencias; a ti el ilustre coro de los ancianos y todo el ejército de los ángeles te alaban.

Para ti los querubines y serafines, con el rumor de sus alas al volar, repiten el cántico de aclamación, entonando tres veces el himno de la eterna alabanza, diciendo sin cesar:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus, vere gloriósus, Dómine ,Deus noster.
Te in cæléstibus spiritália, te in terrénis humána venerántur; et dum in supérnis  maiéstas glóriæ tuæ attóllitur, in imis poténtia virtútis augétur.

Hic proferúntur obséquia méntium, illic gáudia relaxántur animárum.
Christum ígitur rogémus auctórem, quem scimus nobis celebrándum esse post mortem.

Christum Dóminum ac Redemptórem ætérnum.

Santo y glorioso eres en verdad, Señor y Dios nuestro.
Te veneran en el cielo los ángeles y en la tierra los hombres; y mientras en lo alto es glorificada tu majestad, aquí abajo se multiplica el poder de tu fuerza.

Aquí se presta el servicio de los hombres, allí se dilata el gozo de los espíritus.
Elevemos nuestras plegarias a Cristo salvador a quien, como hemos aprendido, celebramos por causa de su muerte redentora.

Cristo Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Habémus quidem, Dómine, relíctum a te viáticum, sed promíssum nostri desidérii exspectámus afféctum; et qui corpus tuum illud accépimus ad edéndum, in quo es humiliátus in terra, illud concupíscimus ad vidéndum, in quo es exaltátus in glória.

Nunc enim vidémus in spéculo et enígmate, tunc autem fácie ad fáciem tuam licébit glóriam contuéri, ubi enim nemo cibum requíret, quia nullus esúriet; nemo peregrínum suscípiet, quia omnes in pátria sua vivent; nemo visitábit ægrótum, ubi ætérnæ salútis permanébit heréditas; nemo opériet nudum, quia omnes luce perpétua vestiéntur; nemo mórtuum sepéliet, ubi omnes sine término vivent.

Sed tu, Dómine, hic ista quæ a nobis sunt percipiénda  sanctífica; ut hæc suméntes ad præmia perveníre mereámur ætérna.
R/.
Amen.

Tenemos, Señor, el viático que nos has dejado, pero esperamos con toda la fuerza de nuestro deseo el cumplimiento de tus promesas; pues quienes hemos recibido como alimento aquel cuerpo con que te humillaste en la tierra, deseamos verte en el cuerpo con que has sido glorificado.

Ahora vemos confusamente como en un espejo, entonces podremos ver cara a cara tu gloria, allí donde nadie buscará comida, porque no habrá quien tenga hambre; nadie acogerá a un peregrino, porque todos vivirán en la patria; nadie visitará a un enfermo, alli donde subsista la herencia de la salud eterna; nadie cubrirá a un desnudo, porque todos estarán revestidos de luz perpetua; nadie enterrará a un muerto, allí donde todos viven para siempre.

Ahora tú, Señor, santifica estos dones que hemos de tomar, para que al recibirlos merezcamos alcanzar los premios eternos.
R/.
Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas, ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Pietátem Dei Patris poscámus, fratres caríssimi, ut præstet nobis indígnis servis suis corpus hoc Dómini nostri Iesu Christi Fílii sui ad remédium ánimæ nostræ percípere, et hunc sacrosánctum sánguinem eius sine ullo consciéntiæ reátu libáre.

Quátenus, requiescénte in córdibus nostris suæ pietátis dilectióne, oratiónem quam apóstolos suos docére dignátus est, dícere mereámur e terris:

Hermanos carísimos, supliquemos de la clemencia de Dios Padre, que nosotros, sus indignos siervos, podamos recibir como remedio de nuestra alma el cuerpo de nuestro Señor Jesucristo, y beber, sin culpa alguna, su preciosa sangre.

Así, permaneciendo en nuestros corazones su amor misericordioso,
podamos repetir desde la tierra la oración que él mismo enseñó a sus apóstoles:

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Benedictio / Bendición
Omnípotens Dóminus peccatórum vestrórum máculas purget, et sua vos benedictióne sanctíficet.
R/. Amen.

Que Dios todopoderoso os purifique de vuestros pecados y os santifique con su bendición.
R/.
Amén.

Répleat vos Dóminus spiritálium dono virtútum, et perseveráre fáciat in bonis propósitum vestrum.
R/. Amen.
Que el Señor os llene con el don de sus virtudes espirituales y os haga perseverar en vuestro buen propósito.
R/. Amén.
Sicque humilitátem vestram Dóminus dignánter accéptet, ut suæ vos pietátis remuneratióne locuplétet.
R/. Amen.

Que el Señor acepte vuestra humildad y os enriquezca con la gracia de su amor.
R/. Amén.

Ipse, qui in Trinitáte, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Él, que es un solo Dios en la Trinidad, y vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Gustántes, Dómine, suavitátis tuæ dulcedinísque plenitúdinem, quæsumus ut sit nobis hoc in remissiónem peccatórum et sanitátem méntium.
R/. Amen.

Mientras gustamos, Señor, la plenitud de tu suavidad y dulzura, te pedimos que tu presencia realice en nosotros el perdón de los pecados y la salvación de nuestras almas.
R/.
Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus, et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 677-678 y 582-588) y del Liber Commicus I  (pp. 465-467). Los textos en español (no oficiales) están tomados de Gibert, Jordi y Torné, Josep, Los domingos de Cotidiano. Cuadernos Phase nº 78, Barcelona 1997, pp. 20-24; oratio post gloriam de Ivorra, Adolfo (ed.), Misal Hispano-Mozárabe. Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 2015, p. 491, y los bíblicos de La Santa Biblia, Ed. Paulinas.
(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

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