Rito Hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Domingo XV de Cotidiano

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe

DE COTIDIANO
In XV Dominico
/ Domingo XV (1)

 

Domingo XV de Cotidiano. ("Jesús y el centurión" Pablo Veronés, c.1571. Museo del Prado, Madrid)
 

 

Prælegendum / Canto de entrada Sal 92,1
Dóminus regnávit, decórem índuit, allelúia. El Señor es rey de majestad vestido, aleluya.
V/. Índuit Dóminus fortitúdinem, et præcínxit se.
R/. Decórem índuit, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Decórem índuit, allelúia.
V/. El Señor se ha vestido, se ha ceñido de poder.
R/. De majestad vestido, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. De majestad vestido, aleluya.

Inicio página

Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Te excélsa laus in altíssimis decet, tibi e terris glóriam Ecclésia canit, atque huius catérva concéntus ad astra hymnum emíttunt.
Rogámus ergo, omnípotens Deus, ut sicut tuas sollémniter porrígimus laudes, ita precum nostrárum iúbeas efficáciter suscípere voces.

R/. Amen.
Tú mereces una excelsa alabanza en el cielo, a ti te glorifica desde la tierra la Iglesia, y el clamor de esta asamblea eleva un himno hacia lo alto.
Te pedimos, pues, Dios todopoderoso, que así como cantamos solemnemente tus alabanzas acojas benignamente la voz de nuestras oraciones.
R/. Amén.
Per grátiam pietátis tuæ, Deus meus, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la gracia de tu amor, Dios nuestro, que vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página


LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Jer 5,20-6,1
Léctio libri Ieremíæ prophétæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del profeta Jeremías.
R/. Demos gracias a Dios.
Hæc dicit Dóminus:

Annuntiáte hoc dómui Iacob
et audítum fácite in Iuda dicéntes:
«Audi, pópule stulte, qui non habes cor,
qui habéntes óculos non vident,
et aures et non áudiunt.
Numquid me non timébitis,
ait Dóminus,
et a fácie mea non trepidábitis?
Qui pósui arénam términum mari,
præcéptum sempitérnum, quod non præteríbit;
et commovebúntur et non póterunt,
et intuméscent fluctus eius, et non transíbunt illud».
Pópulo autem huic factum est cor cóntumax et rebélle;
recessérunt et abiérunt
et non dixérunt in corde suo:
«Metuámus Dóminum Deum nostrum,
qui dat nobis plúviam
temporáneam et serótinam in témpore suo,
hebdómadas statútas messis
custodiéntem nobis».
Iniquitátes vestræ declinavérunt hæc,
et peccáta vestra prohibuérunt bonum a vobis,
quia invénti sunt in pópulo meo ímpii,
insidiántes quasi incurváti áucupes,
láqueos ponéntes ad capiéndos viros.
Sicut decípula plena ávibus,
sic domus eórum plenæ dolo;
ideo magnificáti sunt et ditáti,
incrassáti sunt et impinguáti:
et transgréssi sunt términos mali.
Causam non iudicavérunt,
causam pupílli, ut ipsi próspere agant,
et iudícium páuperum non iudicavérunt.
Numquid super his non visitábo,
dicit Dóminus,
aut super gentem huiuscémodi
non ulciscétur ánima mea?
Stupor et mirabília
facta sunt in terra:
prophétæ prophetábant mendácium,
et sacerdótes applaudébant mánibus suis,
et pópulus meus diléxit tália.
Quid ígitur faciétis in novíssimo eius?
Fúgite, fílii Béniamin,
de médio Ierúsalem;
et in Thecua clángite bucína
et super Béthcharem leváte vexíllum,
quia malum visum est ab aquilóne
et contrítio magna.
Ait Dóminus omnípotens.

R/. Amen.

Esto dice el Señor: 

Anunciad esto en la casa de Jacob,
hacedlo saber en Judá; decid:
«Escucha, pueblo necio e insensato,
que tiene ojos y no ve,
oídos y no oye.
¿No lograréis temerme
-dice el Señor-,
no temblaréis ante mí,
que he puesto la arena como límite al mar,
como barrera eterna que no ha de traspasar?
Por más que se agita, es impotente;
sus olas braman, mas no la rebasarán».
Pero este pueblo tiene un corazón indómito y rebelde;
se han apartado y se han ido.
No han dicho en su corazón:
«Temamos al Señor nuestro Dios,
que nos manda la lluvia,
la lluvia temprana y la lluvia tardía a su tiempo,
y que nos concede
las semanas justas para la cosecha».
Vuestras injusticias han trastornado este orden,
vuestros pecados os han privado de estos bienes.
Sí, hay en mi pueblo criminales, que colocan redes;
como pajareros ponen trampas,
mas para cazar a los hombres.
Como una jaula llena de pájaros,
así están sus casas llenas de rapiña;
así se han hecho grandes y ricos,
gordos y rollizos.
Han sobrepasado la medida del mal,
no hacen justicia,
no respetan el derecho de los huérfanos,
ni dictan sentencia en favor de los pobres.
¿Y no he de castigar todo esto?
-dice el Señor-.
¿No me vengaré de una nación como ésta?
Cosas horrorosas,
execrables tienen lugar en este país.
Los profetas profetizan mentiras,
los sacerdotes enseñan con su mal ejemplo.
¡Y mi pueblo en ello se complace!
Mas ¿qué haréis cuando llegue el fin?
¡Huid, hijos de Benjamín,
lejos de Jerusalén!
¡Tocad la trompeta en Técoa!
¡Sobre Betqueren izad una señal!
Pues por el norte asoma la desgracia,
un inmenso desastre.
Dice el Señor todopoderoso.

R/. Amén.

Inicio página

Psallendum / Salmo de meditación Sal 38,8.13
Quæ est expectátio mea? nonne tu, Deus? et substántia mea ante te est, Dómine. Oh Dios, ¿qué puedo yo esperar? Mi respuesta está en ti, Señor.
V/. Ne discédas a me, quo íncola ego sum in terra, et peregrínus sicut omnes patres mei.
R/. Ante te est, Dómine.
V/. No te hagas el sordo, pues yo soy un invitado tuyo; un huésped, como todos mis padres.
R/. Está en ti, Señor.

Inicio página

Apostolus / Apóstol 2Cor 13,7-11
Epístola Pauli apóstoli ad Corínthios secúnda.
R/. Deo grátias.
Segunda carta del apóstol Pablo a los corintios.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Orámus autem Deum, ut nihil mali faciátis, non ut nos probáti pareámus, sed ut vos, quod bonum est, faciátis, nos autem ut réprobi simus. Non enim póssumus áliquid advérsus veritátem, sed pro veritáte. Gaudémus enim, quando nos infírmi sumus, vos autem poténtes estis; hoc et orámus, vestram consummatiónem. Ídeo hæc absens scribo, ut non præsens dúrius agam secúndum potestátem, quam Dóminus dedit mihi in ædificatiónem et non in destructiónem.

De cétero, fratres, gaudéte, perfécti estóte, exhortámini ínvicem, idem sápite, pacem habéte, et Deus dilectiónis et pacis erit vobíscum.

R/. Amen.

Hermanos:

Pedimos a Dios que no hagáis ningún mal; no para demostrar que yo he aprobado, sino para que practiquéis el bien, aunque yo quede descalificado. Porque no tengo ningún poder contra la verdad; sólo lo tengo a favor de ella. Y nos alegramos de que yo sea débil y vosotros fuertes. Lo que pedimos en nuestras oraciones es vuestra perfección. Por eso escribo esto ahora que estoy ausente, para que cuando esté presente no tenga que proceder con severidad, en virtud del poder que el Señor me ha dado para edificar y no para destruir.

Nada más, hermanos. Vivid alegres; buscad la perfección, animaos unos a otros, vivid en armonía y en paz, y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros.

R/. Amén.

Inicio página

Evangelium / Evangelio Lc 7,1-16
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Dóminus noster Iesus Christus cum implesset ómnia verba sua in aures plebis, intrávit Caphárnaum. Centuriónis autem cuiúsdam servus male habens erat moritúrus, qui illi erat pretiósus. Et cum audísset de Iesu, misit ad eum senióres Iudæórum rogans eum, ut veníret et salváret servum eius.

At illi cum veníssent ad Iesum, rogábant eum sollícite dicéntes: «Dignus est, ut hoc illi præstes: díligit enim gentem nostram et synagógam ipse ædificávit nobis». Iesus autem ibat cum illis.

At cum iam non longe esset a domo, misit centúrio amícos dicens ei: «Dómine, noli vexári; non enim dignus sum, ut sub tectum meum intres, propter quod et meípsum non sum dignum arbitrátus, ut venírem ad te; sed dic verbo, et sanétur puer meus.
Nam et ego homo sum sub potestáte constitútus, habens sub me mílites, et dico huic: “Vade”, et vadit; et alii: “Veni”, et venit; et servo meo: “Fac hoc”, et facit».

Quo audíto, Iesus mirátus est eum et convérsus sequéntibus se turbis dixit: «Dico vobis, nec in Ísrael tantam fidem invéni».

Et revérsi, qui missi fúerant, domum, invenérunt servum sanum.

Et factum est deínceps, ábiit in civitátem, quæ vocátur Naim, et ibant cum illo discípuli eius et turba copiósa. Cum autem appropinquáret portæ civitátis, et ecce defúnctus efferebátur fílius únicus matri suæ; et hæc vídua erat, et turba civitátis multa cum illa. Quam cum vidísset Dóminus, misericórdia motus super ea dixit illi: «Noli flere». Et accéssit et tétigit lóculum; hi autem, qui portábant, stetérunt. Et ait: «Aduléscens, tibi dico, surge».

Et resédit, qui erat mórtuus, et cœpit loqui; et dedit illum matri suæ. Accépit autem omnes timor, et magnificábant Deum dicéntes: «Prophéta magnus surréxit in nobis» et: «Deus visitávit plebem suam».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Cuando nuestro Señor Jesucristo terminó de hablar a la gente, entró en Cafarnaún. Un oficial, que tenía un criado que estaba muriéndose, oyó hablar de Jesús, y mandó unos ancianos de los judíos a rogarle que fuese a curar a su criado.

Ellos se acercaron a Jesús y le suplicaron con insistencia, diciendo: «Merece que se lo concedas, porque ama a nuestro pueblo y nos ha edificado una sinagoga».Jesús se puso en camino con ellos.

No estaban lejos de la casa, cuando el oficial mandó unos amigos a decirle: «Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres en mi casa. Por eso ni me he atrevido a ir yo personalmente. Di una palabra, y mi criado se curará.
Porque yo, que soy hombre sujeto al mando, tengo a mis órdenes soldados, y digo a éste: Vete, y va; y a otro: Ven, y viene; y a mi criado: Haz esto, y lo hace».

Al oírlo, quedó admirado y dijo a los que lo seguían: «Os aseguro que ni en Israel he encontrado una fe como ésta».

Cuando los enviados regresaron a casa, encontraron curado al criado.

Después fue a un pueblo llamado Naín, acompañado de sus discípulos y de mucha gente. Al llegar a la puerta de la ciudad, se encontró con que llevaban a enterrar un muerto, hijo único de una madre viuda; la acompañaba todo el pueblo. El Señor, al verla, se compadeció de ella y le dijo: «No llores». Luego se acercó y tocó el féretro; los que lo llevaban se detuvieron; él dijo: «Joven, yo te lo mando: Levántate».

El muerto se sentó y comenzó a hablar; y él se lo entregó a su madre. Todos quedaron sobrecogidos y alababan a Dios, diciendo: «Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo».

R/. Amén.

Inicio página

Laudes Sal 68,33
Allelúia. Aleluya.
V/. Vídeant páuperes et læténtur, quærite Dóminum et vivet ánima vestra.
R/. Allelúia.
V/. Los humildes, al verlo, se regocijarán, y los que buscan a Dios cobrarán ánimo.
R/. Aleluya.

Inicio página

Sacrificium / Canto del Ofertorio Lev 26,3-4.6.9
V/. Si in præcéptis meis ambulavéritis et custodiéritis mandáta mea, et fecéritis ea, dicit Dóminus, dabo vobis plúviam tempóribus suis, et terra gignet germen suum et pomis árbores replebúntur, allelúia, allelúia. V/. Si seguís mis leyes y guardáis mis mandamientos poniéndolos en práctica, os daré a su debido tiempo la lluvia necesaria, la tierra producirá sus frutos y los árboles de los campos darán los suyos, aleluya, aleluya.
V/. Dabo pacem in fínibus vestris, et gládius non transíbit términos vestros.
Respíciam vos, et créscere fáciam, et firmábo pactum meum vobíscum.
R/. Et pomis árbores replebúntur, allelúia, allelúia.
V/. Habrá paz en el país y la espada enemiga no pasará vuestras fronteras.
Yo me volveré hacia vosotros, os haré crecer y mantendré mi alianza con vosotros.
R/. Y los árboles de los campos darán los suyos, aleluya, aleluya.

Inicio página

Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Propitiáre, Dómine, cunctis iniquitátibus nostris, et rédime de corruptióne vitam nostram.
Grávia enim sunt nostra delícta, sed tu miséricors a nobis débita prolónga flagélla; sed cum suspénsa fúerit iracúndia tua, corrigántur quæ in nos cónspicis esse non recta.

R/.
Amen.
Perdona, Señor, todos nuestros pecados y libra de la injusticia nuestra vida.
Graves son nuestras culpas, pero tú, según tu misericordia, aleja los castigos que hayamos podido merecer; de modo que, aplacada tu cólera, podamos enmendar cuanto de menos recto puedas ver nosotros.
R/.
Amén.
Auxiliánte ipsíus misericórdia Dómini nostri, qui ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Con la ayuda de la misericordia de nuestro Señor, que todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Alia / Oración entre los Dípticos
Atténde, Dómine, gémitus nostros, et famíliæ tuæ adésto propítius; ut si reátus consciéntiæ nostræ a te nos facit extráneos, tua píetas non amíttat próprios vel redémptos.
Sed fac nos, Dómine, evangélicam prædicatiónem cognóscere, et ætérnam vitam percípere.
R/. Amen.
Escucha, Señor, nuestras súplicas y asiste benigno a tu familia; aunque el peso de nuestras culpas nos aleja de ti, que tu amor no abandone a los que has redimido y hecho tuyos.
Haznos conocer el anuncio del Evangelio y alcanzar la vida eterna.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

Inicio página

Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Te deprecámur, Dómine, ut adsis précibus cotidiánis diébus, quæ tuis deferúntur altáribus.
Respícere dignáre humilitátis nostræ confessiónem, cum tuæ magnæ misericórdiæ diu noctúque depóscimus, Deus, pietátem: pro Ecclésia tua cathólica, quam custodíre dignéris ab univérsis scándalis; pro serenitáte régia, ut vitam tranquíllam possídeat; pro sacerdótibus in fungéndis offíciis, quos ab omni insídia diáboli fácias líberos; pro clero et univérso pópulo, quos, Dómine, tua intercedénte misericórdia, ab imminénti flagéllo propítius liberáre dignéris; pro spirítibus famulórum famularúmque tuárum in pace quiescéntium, ut remissiónem accípiant peccátorum; et salus comitétur per intercessiónem sanctórum ómnibus in hac vita vivéntibus.
R/. Amen.

Acoge, Señor, te lo pedimos, nuestras oraciones de cada día, que presentamos ante tu altar.
Dígnate aceptar la humildad de nuestra confesión dado que, día y noche, pedimos con insistencia, oh Dios, la piedad de tu gran misericordia: por tu Iglesia católica, para que te dignes protegerla de todo mal; por los que nos gobiernan, para que puedan asegurar la paz y la justicia; por los obispos, para que, en el ejercicio de sus funciones, se vean libres de las insidias del enemigo; por los ministros de la Iglesia y por todo el pueblo, para que, por tu gran misericordia, Señor, te dignes librarlos de cualquier adversidad; por las almas de los fieles que descansan en paz, para que obtengan el perdón de sus pecados; y, para que la salud acompañe a todos los vivos, por intercesión de los santos.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Ad Pacem / Oración de la Paz
Tuam, Dómine, misericórdiam, qui das pacem, assíduis precóniis immolámus; quia tu es pax vera, qui pacíficas univérsa, et tua pace commemorántia ómnia perséverant in ópera bona.
R/. Amen.

Con insistentes plegarias imploramos tu misericordia, oh Señor: porque tú das la paz, eres la verdadera paz, pacificas el universo; y todos los que permanecen en tu paz perseveran haciendo el bien.
R/.
Amén.

Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú, que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

  Inicio página

Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, ingénite Pater omnípotens Deus noster, nos tibi grátias ágere; qui cum unigénito Fílio tuo Dómino nostro et Spíritu Sancto unus Deus in personárum discretióne et unus es, Dómine, in unitáte.
Quod enim de Fílio tuo, hoc étiam de Spíritu Sancto sine discretióne sentímus, et in confessióne veræ sempiternæque deitátis, et in persónis propríetas, et in maiestáte adorétur æquálitas.

Atque ídeo te unum in Trinitáte Deum cæléstia et terréstria laudáre non cessant ita dicéntes:

Es justo y necesario, Padre sin principio, omnipotente Dios nuestro, que te demos gracias; Tú, con tu Unigénito Hijo, nuestro Señor, y con el Espíritu Santo, eres un único Dios en la diversidad de tus personas y uno sólo, Señor, en la naturaleza divina.
Lo que afirmamos de tu Hijo, lo creemos también del Espíritu Santo sin distinción; confesando la verdadera y eterna divinidad, adoramos lo que es propio de cada persona divina y la igualdad en la majestad.

Por esto, a ti, único Dios en tres personas el cielo y la tierra no cesan de alabarte, diciendo:

Inicio página

Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere Dómine sanctus, vere Dómine quia pleni sunt cæli et terræ glóriæ maiestátis tuæ; caro factum est, ut habitáret in nobis.

Christus Dóminus ac Redémptor ætérnus.

En verdad, Señor, tú eres santo y Señor, el cielo y la tierra están llenos de la majestad de tu gloria. Se hizo carne y acampó entre nosotros.

Cristo, Señor y Redentor eterno.

Inicio página

Post Pridie / Invocación
Confitébimur tibi, Dómine, confitébimur tibi et crédimus pro nostro scélere te mortis corpóreæ subdidísse supplício, et pro ómnium salúte prostráto mortis intéritu triumphántibus ángelis cæléstis Patris mýsticam ad mansiónem revérsum.

Persólite te petímus et rogámus, ut obláta in conspéctu tuo nostræ servitútis libámina, ipse tibi acceptabília fácias, et accépta, discurrénte sancto ángelo tuo, nobis sanctificáta dívidas: ut dum corda nostra córporis et sánguinis tui commixtióne puríficas, petitiónes nostras in odórem suavitátis accípias.
R/. Amen.

Te damos gracias, Señor, te damos gracias y creemos que por causa de nuestro pecado sufriste muerte corporal en el suplicio, y, por la salvación de todos, destruido el poder de la muerte, regresaste a la sagrada mansión del Padre celestial entre el júbilo de los ángeles.

Te pedimos y rogamos, como siempre, que aceptes benigno
las oblaciones presentadas por tus siervos y nos las distribuyas
santificadas por la acción de tu Espíritu Santo; para que, al purificar nuestros corazones con la comunión de tu cuerpo y de tu sangre, aceptes nuestras súplicas como ofrenda agradable.
R/. Amén.

Te præstánte, Dómine Iesu Christe, qui cum Patre et Spíritu Sancto, unus perómnia Deus, hæc ómnia nobis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor Jesucristo, que con el Padre y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, pues creas todas estas cosas para nosotros, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

Inicio página

Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Da pacem, Dómine, tríbue caritátem, impárte grátiam; ut cum fidúcia dicámus ea quæ docuísti. Señor, danos la paz, concédenos la caridad, distribuye tu gracia, para que, llenos de confianza, podamos repetir, como nos enseñaste.

Inicio página

Benedictio / Bendición
Bénedic, Dómine, famíliam tuam, et confiténtibus tibi indulgéntiæ non déneges libertátem.
R/.
Amen.
Bendice, Señor, a esta familia tuya, y a los que confiesan tu perdón, no les niegues la libertad.
R/.
Amén.
Tríbue eis futúræ immortalitátis vitam, et veræ repromissiónis exspectatiónem.
R/. Amen.
Concédeles participar en la vida inmortal y la esperanza de alcanzar lo que has prometido.
R/. Amén.
Ut, immóvili ætérnæ beatitúdinis stabilitáte fundáti, in advérsis huius sæculi máneant incorrúpti.
R/. Amen.

Para que, firmes en la solidez de la vida eterna, eviten todo pecado en las contrariedades de esta vida.
R/. Amén.

Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página

Completuria / Oración conclusiva
Córporis Christi tui, Dómine, sanguinísque refécti, grátias tibi reférimus, húmiles ac devóte orántes ut semper te mereámur habére propítium, qui médicus es et animárum reféctio.
R/. Amen.
Saciados por el Cuerpo y la Sangre de tu Cristo, te damos gracias, Señor, rogándote con humildad y devoción que merezcamos tenerte siempre propicio, ya que tú eres el médico y el sustento de las almas.
R/. Amén.
Quia pius et miséricors es Deus, et vivis et regnas in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Porque eres Dios piadoso y rico en misericordia, y vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Inicio página


1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 652-657) y del Liber Commicus I  (pp. 445-448). Los textos en español (no oficiales) están tomados de Gibert, Jordi y Torné, Josep, Los domingos de Cotidiano. Cuadernos Phase nº 78, Barcelona 1997, pp. 67-70 y los bíblicos de La Santa Biblia, Ed. Paulinas.
(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español)
.

 

 

Índice LiturgiaInicio página

© La Ermita. España MMXI