Rito Hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Domingo XII de Cotidiano

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe

DE COTIDIANO
In XII Dominico
/ Domingo XII (1)

 

Domingo XII de Cotidiano. ("La curación del paralítico de Cafarnaum "Basílica de San Marcos, Venecia)
 

 

Prælegendum / Canto de entrada Sal 92,1
Dóminus regnávit, decórem índuit, allelúia. El Señor es rey de majestad vestido, aleluya.
V/. Índuit Dóminus fortitúdinem, et præcínxit se.
R/. Decórem índuit, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Decórem índuit, allelúia.
V/. El Señor se ha vestido, se ha ceñido de poder.
R/. De majestad vestido, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. De majestad vestido, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Te in cæléstibus, Dómine, laudant ángeli et virtútes; tibi de terra det laudem omne quod te auctóre sumpsit oríginem; et qui supernórum collaudáris offícis, terréstrium semper delectáris obséquiis.
R/.
Amen.

La multitud de los ángeles te alaba en el cielo. Señor; que te glorifique desde la tierra cuanto ha sido creado por ti; tú, ensalzado por las turbas celestiales, complácete en el culto que te rinden los hombres.
R/. Amén.

Per ineffábilem bonitátem tuam, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por tu gran bondad, Dios nuestro, que vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Jer 8,4-6.11; 9,2-5.9-10.23-24 (2)
Léctio libri Ieremíæ prophétæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del profeta Jeremías.
R/. Demos gracias a Dios.
Hæc dicit Dóminus:

«Numquid, qui cadit, non resúrget
et, qui avérsus est, non revertétur?
Quare ergo avérsus est pópulus iste,
Ierúsalem aversióne perpétua?
Apprehendérunt mendácium
et noluérunt revérti.
Atténdi et auscultávi:
nemo, quod bonum est, lóquitur,
nullus est, qui agat pæniténtiam
super malítia sua dicens:
“Quid feci?”.
Omnes convérsi sunt ad cursum suum,
quasi equus ímpetu vadens in prœ
lio.
Et sanant contritiónem
fíliæ pópuli mei in levitáte
dicéntes “Pax, pax”, cum non sit pax.
Et tendérunt linguam suam quasi arcum;
mendácium, et non véritas, ínvaluit in terra,
quia de malo ad malum egréssi sunt
et me non cognóverunt,
dicit Dóminus.
Unusquísque se a próximo suo custódiat
et in omni fratre suo non hábeat fidúciam,
quia omnis frater supplántat,
et omnis amícus fraudulénter incédit,
et vir fratrem suum décipit,
et veritátem non loquúntur;
docuérunt enim linguam suam loqui mendácium,
iníque egérunt, noluérunt convérti.
Numquid super his non visitábo eos,
dicit Dóminus,
aut in gente huiúsmodi
non ulciscétur ánima mea?».
«Super montes assúmam fletum ad laméntum
et super páscua desérti planctum,
quóniam incénsa sunt,
eo quod non sit vir pertránsiens».
Hæc dicit Dóminus:
«Non gloriétur sápiens in sapiéntia sua,
et non gloriétur fortis in fortitúdine sua,
et non gloriétur dives in divítiis suis;
sed in hoc gloriétur, qui gloriátur:
scire et nosse me,
quia ego sum Dóminus, qui fácio misericórdiam
et iudícium et iustítiam in terra;
hæc enim placent mihi».
Ait Dóminus omnípotens.

R/. Amen.

Esto dice el Señor:

 «Les dirás:
¿Acaso el que cae no puede levantarse?
¿El que se ha extraviado no puede volver?
¿Por qué este pueblo se rebela tercamente?
Se aferran al engaño
y no quieren arrepentirse.
He escuchado atentamente;
no hablan como se debe;
ninguno se arrepiente de su perversidad,
y dicen: ¿Qué es lo que he hecho?.
Todos siguen su desenfrenada carrera,
como el caballo vuela
donde hierve la lucha.
Intentan ellos curar
la herida de mi pueblo
insensatamente diciendo:
¡Paz, paz!, siendo así que no hay paz.
Tensan su lengua como un arco;
la mentira, y no la verdad, prevalece en este país;
sí, caminan de delito en delito
y no me conocen a mí,
dice el Señor.
Desconfíe cada uno de su prójimo,
no os fiéis de un hermano,
pues todo hermano estafa
y todo amigo siembra calumnias.
Uno a otro se engañan,
no se dicen la verdad,
han acostumbrado su lengua a la mentira.
Están pervertidos, son incapaces de cambiar.
¿Y no he de castigarlos yo
por estas cosas -dice el Señor-,
y de un pueblo como éste
no he de tomar venganza?».
«Alzad sobre los montes llantos y lamentos,
una elegía por los pastizales de la estepa,
pues han sido abrasados
y nadie pasa ya por ellos».
Esto dice el Señor:
«No presuma el sabio de su sabiduría,
no presuma el fuerte de su fuerza,
no presuma el rico de su riqueza;
quien quiera presumir,
que presuma de esto:
De tener inteligencia y conocerme,
porque yo soy el Señor,
que hago misericordia,
derecho y justicia en la tierra.
Sí, esto es lo que me agrada».
Dice el Señor todopoderoso.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 27,9
Salva plebem tuam et bénedic hereditátem tuam, Dómine. Salva a tu pueblo, bendice tu heredad, Señor.
V/. Et rege eos, et extólle usque in ætérnum.
R/. Dómine.
V/. Sé tú su pastor y guíalos siempre.
R/. Señor

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Apostolus / Apóstol 1Cor 6,12-20
Epístola Pauli apóstoli ad Corínthios prima.
R/. Deo grátias.
Primera carta del apóstol san Pablo a los corintios.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

«Ómnia mihi licent». Sed non ómnia expédiunt. «Ómnia mihi licent». Sed ego sub nullíus rédigar potestáte. «Esca ventri, et venter escis». Deus autem et hunc, et has déstruet. Corpus autem non fornicatióni sed Dómino, et Dóminus córpori; Deus vero et Dóminum suscitávit per virtútem suam et nos suscitábit.

Nescítis quóniam córpora vestra membra Christi sunt? Tollens ergo membra Christi fáciam membra meretrícis? Absit. An nescítis quóniam, qui adhæret meretríci, unum corpus est? «Erunt enim, inquit, duo in carne una». Qui autem adhæret Dómino, unus spíritus est, fúgite fornicatiónem.

Omne peccátum, quodcúmque fécerit homo, extra corpus est; qui autem fornicátur, in corpus suum peccat.

An nescítis quóniam corpus vestrum templum est Spíritus Sancti, qui in vobis est, quem habétis a Deo, et non estis vestri? Empti enim estis prætio. Glorificáte ergo Deum in córpore vestro.

R/. Amen.

Hermanos:

«Todo me está permitido». Pero no todo es conveniente. «Todo me está permitido». Pero no me haré esclavo de nada. «Los manjares para el estómago y el estómago para los manjares». Pero Dios exterminará ambas cosas. El cuerpo no es para la lujuria, sino para el Señor, y el Señor, para el cuerpo. Dios resucitó al Señor, y nos resucitará también a nosotros con su poder.

¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Y voy yo a usar los miembros de Cristo para hacerlos miembros de una prostituta? ¡Jamás! ¿No sabéis que quien se une a una prostituta se hace un solo cuerpo con ella? Pues, como dice la Escritura, los dos serán una sola carne. Pero el que se une al Señor es un solo espíritu con él.

Huid de la lujuria. Cualquier otro pecado cometido por el hombre queda fuera del cuerpo, pero el pecado de lujuria daña al propio cuerpo.

¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que habita en vosotros, y que habéis recibido de Dios? Ya no os pertenecéis a vosotros mismos. Habéis sido comprados a gran precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Lc 5,12-26
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Cum esset Iesus in una civitátum, et ecce vir plenus lepra; et videns Iesum et prócidens in fáciem rogávit eum dicens: «Dómine, si vis, potes me mundáre». Et exténdens manum tétigit illum dicens: «Volo, mundáre»; et conféstim lepra discéssit ab illo. Et ipse præcépit illi, ut némini díceret, sed: «Vade, osténde te sacerdóti et offer pro emundatióne tua, sicut præcépit Móyses, in testimónium illis».

Perambulábat autem magis sermo de illo, et conveniébant turbæ multæ, ut audírent et curaréntur ab infirmitátibus suis; ipse autem secedébat in desértis et orábat.

Et factum est, in una diérum, et ipse erat docens, et erant pharisæi sedéntes et legis doctóres, qui vénerant ex omni castéllo Galilææ et Iudææ et Ierúsalem; et virtus Dómini erat ei ad sanándum.

Et ecce viri portántes in lecto hóminem, qui erat paralýticus, et quærébant eum inférre et pónere ante eum. Et non inveniéntes qua parte illum inférrent præ turba, ascendérunt supra tectum et per tégulas summisérunt illum cum léctulo in médium ante Iesum. Quorum fidem ut vidit, dixit: «Homo, remittúntur tibi peccáta tua».

Et cœpérunt cogitáre scribæ et pharisæi dicéntes: «Quis est hic, qui lóquitur blasphémias? Quis potest dimíttere peccáta nisi solus Deus?».

Ut cognóvit autem Iesus cogitatiónes eórum, respóndens dixit ad illos: «Quid cogitátis in córdibus vestris? Quid est facílius, dícere: “Dimittúntur tibi peccáta tua”, an dícere: “Surge et ámbula”? Ut autem sciátis quia Fílius hóminis potestátem habet in terra dimíttere peccáta -ait paralýtico-: Tibi dico: Surge, tolle léctulum tuum et vade in domum tuam». Et conféstim surgens coram illis tullit, in quo iacébat, et ábiit in domum suam magníficans Deum.

Et stupor apprehéndit omnes, et magnificábant Deum; et repléti sunt timóre dicéntes: «Vídimus mirabília hódie».

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Estando Jesús en una ciudad, un hombre lleno de lepra, al verlo, se puso de rodillas ante él y le dijo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme». Jesús extendió la mano, lo tocó y dijo: «Quiero; queda limpio». Y al instante quedó limpio de su lepra. Y le ordenó: «No se lo digas a nadie; pero, anda, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que ordenó Moisés para que les conste tu curación».

Su fama se extendió mucho, y mucha gente acudía para oírlo y para que los curase de sus enfermedades. Pero él se retiraba a los lugares solitarios para orar.

Un día Jesús estaba enseñando. Estaban presentes unos fariseos y unos maestros de la ley que habían venido de todas las aldeas de Galilea y de Judea y de Jerusalén. Jesús hacía curaciones con el poder del Señor.

En esto llegan unos hombres trayendo en una camilla a un paralítico. Querían entrar en la casa y ponerlo delante de Jesús. No encontrando por dónde meterlo porque había mucha gente, subieron a la terraza, lo bajaron por el techo en la camilla y lo pusieron en medio de todos, delante de Jesús. Él, al ver su fe, dijo: «Hombre, tus pecados te son perdonados».

Los maestros de la ley y los fariseos se dijeron: «¿Quién es éste que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?».

Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: «¿Por qué pensáis así? ¿Qué es más fácil decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? Pues para que sepáis que el hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados, dijo al paralítico: Tú, levántate, carga con tu camilla y vete a tu casa». E inmediatamente se levantó delante de todos, se cargó la camilla en que había estado tendido y se fue a su casa, alabando a Dios.

Todos quedaron sobrecogidos, y glorificaron a Dios. Llenos de temor, decían: «Hoy hemos visto cosas maravillosas».

R/. Amén.

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Laudes Sal 56,2
Allelúia. Aleluya.
V/. Miserére nobis, Deus, miserére nobis, quóniam in te confídunt ánimæ nostræ.
R/. Allelúia.
V/. Oh Dios, ten piedad de nosotros, ten piedad de nosotros, pues nuestro refugio lo hemos buscado en ti.
R/.
Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Éx 40,24-25.32 (3)
V/. Altáre áureum pósuit Móyses in tabernáculum testimónii.
Et accéndit in eo incénsum propitiatiónis, sicut præcépit ei Dóminus.
Et opéruit tabernáculum glória Dómini.
Allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Moisés puso el altar de oro en la tienda de la reunión.
Y quemó sobre él incienso propiciatorio, como el Señor le había mandado.
Entonces la gloria del Señor cubrió la tienda de la reunión.
Aleluya, aleluya, aleluya.
R/. Allelúia, allelúia, allelúia. R/. Aleluya, aleluya, aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Appropinquántes ad sacrosánctum Dómini ætérni Regis altárium, unánimes atque concórdes, fratres caríssimi, Dóminum deprecémur ætérnum; ut delíctis nostris ponat misericórdiæ suæ términum, et preces nostras perdúcere dignétur ad suæ maiestátis indulgentíssimum regnum.
R/.
Amen.
Hermanos carísimos, acerquémonos unánimes y concordes al sagrado altar del Señor, Rey eterno; roguemos al Señor que no tiene principio ni fin, que perdone nuestros pecados con su misericordia y quiera hacer llegar nuestras plegarias al bondadosísimo reino de su grandeza.
R/.
Amén.
Adiuvánte eius misericórdia, qui regnat in Trinitáte, unus Deus, et pérmanet in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Con la ayuda de la clemencia divina, del único Dios que en la Trinidad vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Summe atque ineffábilis Deus, qui non vocis sed cordis audítor esse dignósceris, qui mentes probas, non ætátes, qui non in lábiis, sed in corde timéri hortáris, qui benígna consolatióne nos ne pereámus amplécteris, ínsuper et pérditos sub alárum tuárum umbráculo cólligis; dignáre cor nostrum a vitiórum máculis emundáre, ut ab omni inquinatióne purgáti et a sæculi voragínibus exémpti, habitáculum esse mereámur Spíritus Sancti.
R/. Amen.
Altísimo e inefable Dios, tú prefieres atender a los corazones más que a las palabras, tú consideras el espíritu antes que la edad, tú quieres ser temido no con los labios sino con un corazón puro, tú, para que no perezcamos nos abrazas con tu benévola compasión; más aún, bajo la sombra de tus alas acoges a los desgraciados; dígnate purificar nuestros corazones de las manchas de los pecados; para que limpios de toda culpa y libres de las preocupaciones mundanas, merezcamos ser templo del Espíritu Santo.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Offeréntium, pius Christe, súscipe vota sanctorúmque tuórum nobis concéde suffrágia, et defúnctis in pace réquiem largíre lucífluam.
R/. Amen.

Oh bondadoso Cristo, acepta las plegarias de los oferentes; haz que sintamos la intercesión de tus santos y concede a los difuntos el descanso en la luz y la paz.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Deus, qui fidélium pace lætáris, dona serviéntibus tuis pacem, omnésque eórum actus, qui tibi servíre cúpiunt, placábili miseratióne compóne.
R/. Amen.

Oh Dios, que te complaces en la paz de tus fieles, concede la paz a tus siervos; y con tu bondadosa piedad ordena los actos de aquellos que buscan servirte.
R/.
Amén.

Præsta, per auctórem pacis et caritátis Dóminum nostrum Iesum Christum, cum quo tibi est una et cœquális esséntia in unitáte Spíritus Sancti regnántis, Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Concédelo, oh Dios, por el autor de la paz y del amor, nuestro Señor Jesucristo, con el cual eres una sola e igual esencia Dios en la unidad del Espíritu Santo que reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, æquum vere et salutáre est tibi laudis hóstiam immoláre, Dómine, sancte Pater, ætérne omnípotens Deus, per Iesum Christum Fílium tuum Dóminum nostrum; cuius figúram Abel instítuit, agnus quoque legális osténdit. Ábraham celebrávit, Melchísedech exhíbuit; sed verus Agnus et ætérnus Póntifex Dóminus noster Iesus Christus implévit.

Pro quibus benefíciis chérubim exúltant, séraphim quoque pennígera tripudiatióne augústius gloriántur, sex quatérnus númerus seniórum, bis bina illa animália oculáta, bis ternis alis aláta summóque in gáudio dilatáta, in cæléstibus regnis, egrégiis vócibus unímodum carmen pérsonant, ita dicéntes:

Es justo y necesario, es en verdad nuestro deber y salvación ofrecerte el sacrificio de alabanza, Señor, Padre santo, Dios omnipotente y eterno; por Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro. Lo que prefiguró Abel, lo que mostró el cordero pascual, lo que celebró Abrahán, lo que manifestó Melquisedec, se ha cumplido en Jesucristo nuestro Señor, verdadero Cordero y Sacerdote eterno.

Por todo esto los querubines se alegran, los serafines se glorían santamente con gozo, los veinticuatro ancianos y los seres llenos de ojos y con seis alas, llenos de júbilo, en el cielo, entonan juntos con vigor un himno, diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Te laudat, Dómine, omnis virtus cælórum et innumerábilis multitúdo sanctórum; tibi omnis creatúra famulátur, et te séquitur beatórum exércitus angelórum.

Per Christum Dóminum nostrum.

Te alaban, Señor, todas las potencias del cielo y la innumerable multitud de tus santos; todas las criaturas te sirven y te acompaña el coro de los santos ángeles.

Por Cristo Señor nuestro.

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Post Pridie / Invocación
Súscipe, omnípotens Deus, sacrifícii huius sacra sollemnia, et impósita hæc altáribus tuis múnera benedícere nobis et sanctificáre dignáre.
R/.
Amen.

Acepta, Señor todopoderoso, el sacrificio que te ofrecemos; dígnate bendecir y santificar, para nuestro bien, los dones presentados sobre tu altar.
R/. Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas, ac præstas nobis, ut sint benedícta a te, Deo nostro, in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Inclinémus Deo, fratres caríssimi, corda nostra cum lácrimis; et confiténtes peccáta nostra clementíssimo Conditóri, iugi obsecratióne clamémus e terris. Inclinémonos ante el Señor, hermanos carísimos, con un corazón humillado y confesando nuestros pecados al clementísimo Creador, digamos con insistencia desde esta tierra.

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Benedictio / Bendición
Benedícat vobis omnípotens Dóminus qui vos dignátus est plasmáre de níhilo.
R/. Amen.
El Señor todopoderoso, que se ha dignado crearos de la nada, os otorgue su bendición.
R/. Amén.
Ipse sanet languóres vestros, qui vester est solus Dóminus et Redémptor.
R/. Amen.
Sane vuestra debilidad el que es vuestro único Señor y Redentor.
R/. Amén.
Atque ipsi semper sit cura de vobis, in quo omnis est plenitúdo vestræ salútis.
R/. Amen.

Que siempre cuide de vosotros Aquel en quien está la plenitud de vuestra salvación.
R/. Amén.

Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Christi Dómini nostri grátia satiáti, grátias ágimus perpétuæ Trinitáti, cuius sánguine sumus prétio magno redémpti: pétimus ítaque sacramentórum tuórum méritis ut de hoc sæculo nequam eripiámur illæsi.
R/. Amen.
Demos gracias a la eterna Trinidad, saciados por la gracia de nuestro Señor Jesucristo, cuya Sangre nos redimió a precio elevado. Pedimos, pues, que por la fuerza de tus sacramentos, salgamos ilesos de este mundo malvado.
R/. Amén.
Te præstánte, summe Deus, qui in Trinitáte gloriáris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Concédenoslo, Dios altísimo, glorioso en la Trinidad, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 635-639) y del Liber Commicus I  (pp. 434-437). Los textos en español (no oficiales) están tomados de Gibert, Jordi y Torné, Josep, Los domingos de Cotidiano. Cuadernos Phase nº 78, Barcelona 1997, pp. 55-58 y los bíblicos de La Santa Biblia, Ed. Paulinas.
(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español)
.

2. Jer 8,4-6.11; 9,2-4; 5,9; 9,8-9a.22-23. (N. de La Ermita).

3. Cf. Éx 39,38; 40,34. (N. de La Ermita).

 

 

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