Rito Hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Domingo XI de Cotidiano

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe

DE COTIDIANO
In XI Dominico
/ Domingo XI (1)
Domingo XI de Cotidiano. ("La pesca milagrosa" Fray Manuel Bayeau, c.1791. Palacio Episcopal, Jaca)
 

 

Prælegendum / Canto de entrada Sal 92,1
Dóminus regnávit, decórem índuit, allelúia. El Señor es rey de majestad vestido, aleluya.
V/. Índuit Dóminus fortitúdinem, et præcínxit se.
R/. Decórem índuit, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Decórem índuit, allelúia.
V/. El Señor se ha vestido, se ha ceñido de poder.
R/. De majestad vestido, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. De majestad vestido, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Te in cæléstibus, Dómine, laudant ángeli et virtútes; tibi de terra det laudem omne quod te auctóre sumpsit oríginem; et qui supernórum collaudáris offícis, terréstrium semper delectáris obséquiis.
R/.
Amen.

La multitud de los ángeles te alaba en el cielo. Señor; que te glorifique desde la tierra cuanto ha sido creado por ti; tú, ensalzado por las turbas celestiales, complácete en el culto que te rinden los hombres.
R/. Amén.

Per ineffábilem bonitátem tuam, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por tu gran bondad, Dios nuestro, que vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Jer 31,31-34
Léctio libri Ieremíæ prophétæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del profeta Jeremías.
R/. Demos gracias a Dios.
«Ecce dies véniunt, dicit Dóminus, et fériam dómui Ísrael et dómui Iudæ pactum novum; non secúndum pactum, quod pépigi cum pátribus eórum in die qua apprehéndi manum eórum, ut edúcerem eos de terra Ægýpti, pactum, quod írritum fecérunt, et ego dominátus sum eórum, dicit Dóminus.

Sed hoc erit pactum, quod fériam cum domo Ísrael post dies illos, dicit Dóminus: Dabo legem meam in viscéribus eórum et in corde eórum scribam eam; et ero eis in Deum, et ipsi erunt mihi in pópulum.

Et non docébit ultra vir próximum suum, et vir fratrem suum dicens: “Cognósce Dóminum”; omnes enim cognóscent me, a mínimo eórum usque ad máximum, ait Dóminus, quia propitiábor iniquitáti eórum et peccáti eórum non memorábor ámplius». Ait Dóminus omnípotens.

R/. Amen.

«Vienen días -dice el Señor- en que yo haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva. No como la alianza que hice con sus padres cuando los tomé de la mano y los saqué del país de Egipto, alianza que ellos violaron, por lo cual los rechacé -dice el Señor-.

Ésta es la alianza que haré con la casa de Israel después de aquellos días -dice el Señor-: pondré mi ley en su interior, la escribiré en su corazón, y seré su Dios y ellos serán mi pueblo.

No tendrán ya que instruirse mutuamente, diciéndose unos a otros: Conoced al Señor, pues todos me conocerán, desde el más pequeño al mayor -dice el Señor-, porque perdonaré su crimen y no me acordaré más de sus pecados». Dice el Señor todopoderoso.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 26,9-10
Adiútor meus esto, Dómine, ne derelínquas me, et ne despícias me, Deus salutáris meus. Señor, tú eres mi auxilio, no me abandones, no me dejes, oh Dios, salvador mío.
V/. Quóniam pater meus et mater mea derelinquérunt me Dóminus autem assúmpsit me.
R/. Et ne despícias me, Deus salutáris meus.
V/. Mi padre y mi madre me han abandonado, y el Señor me ha recogido.
R/. No me dejes, oh Dios, salvador mío.

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Apostolus / Apóstol 1Cor 3,16-23
Epístola Pauli apóstoli ad Corínthios prima.
R/. Deo grátias.
Primera carta del apóstol san Pablo a los corintios.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Nescítis quia templum Dei estis et Spíritus Dei hábitat in vobis? Si quis autem templum Dei evérterit, evértet illum Deus; templum enim Dei sanctum est, quod estis vos.

Nemo se sedúcat; si quis vidétur sápiens esse inter vos in hoc sæculo, stultus fiat, ut sit sápiens. Sapiéntia enim huius mundi stúltitia est apud Deum; scriptum est enim: «Qui apprehéndit sapiéntes in astútia eórum», et íterum: «Dóminus novit cogitatiónes sapiéntium quóniam vanæ sunt».

Ítaque nemo gloriétur in homínibus. Ómnia enim vestra sunt, sive Paulus sive Apóllo sive Cephas sive mundus sive vita sive mors sive præséntia sive futúra, ómnia enim vestra sunt, vos autem Christi, Christus autem Dei. Cui est glória in sæcula sæculórum.

R/. Amen.

Hermanos:

¿No sabéis que sois templos de Dios, y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios, que sois vosotros, es santo.

Nadie se engañe a sí mismo. Si alguno entre vosotros piensa que es sabio según la sabiduría de este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como dice la Escritura: «Atrapa a los sabios en su astucia». Y además: «El Señor conoce cuán vanos son los pensamientos de los sabios».

Por tanto, que nadie presuma de los que son sólo hombres, pues todo es para vosotros: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, el presente y el futuro, todo es vuestro; vosotros, de Cristo, y Cristo, de Dios. Suya es la gloria por los siglos de los siglos.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Lc 4,31-5,7 (2)
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Descéndit Iesus in Caphárnaum civitátem Galilææ. Et docébat illos sábbatis, et stupébant in doctrína eius, quia in potestáte erat sermo ipsíus.

Et in synagóga erat homo habens spíritum dæmónii immúndi; et exclamávit voce magna: «Sine; quid nobis et tibi, Iesu Nazaréne? Venísti pérdere nos? Scio te qui sis: Sanctus Dei».

Et increpávit illi Iesus dicens: «Obmutésce et exi ab illo». Et cum proiecísset illum dæmónium in médium, éxiit ab illo nihílque illum nócuit.

Et factus est pavor in ómnibus; et colloquebántur ad ínvicem dicéntes: «Quod est hoc verbum, quia in potestáte et virtúte ímperat immúndis spirítibus, et éxeunt?».

Et divulgabátur fama de illo in omnem locum regiónis.
Surgens autem de synagóga introívit in domum Simónis. Socrus autem Simónis tenebátur magna febri; et rogavérunt illum pro ea.

Et stans super illam imperávit febri, et dimísit illam; et contínuo surgens ministrábat illis.

Cum sol autem occidísset, omnes, qui habébant infírmos váriis languóribus, ducébant illos ad eum; at ille síngulis manus impónens curábat eos.

Exíbant autem dæmónia a multis clamántia et dicéntia: «Tu es Fílius Dei». Et íncrepans non sinébat ea loqui, quia sciébant ipsum esse Christum.

Facta autem die, egréssus ibat in desértum locum; et turbæ requirébant eum et venérunt usque ad ipsum et detinébant illum, ne discéderet ab eis.

Quibus ille ait: «Et áliis civitátibus opórtet me evangelizáre regnum Dei, quia ídeo missus sum».

Et erat prædicans in synagógis Iudææ.

Factum est autem, cum turba urgéret illum et audíret verbum Dei, et ipse stabat secus stagnum Genésareth et vidit duas naves stantes secus stagnum; piscatóres autem descénderant de illis et lavábant rétia.
Ascéndens autem in unam navem, quæ erat Simónis, rogávit eum a terra redúcere pusíllum; et sedens docébat de navícula turbas.

Ut cessávit autem loqui, dixit ad Simónem: «Duc in altum et laxáte rétia vestra in captúram». Et respóndens Simon dixit: «Præcéptor, per totam noctem laborántes nihil cépimus; in verbo autem tuo laxábo rétia». Et cum hoc fecíssent, conclusérunt píscium multitúdinem copiósam; rumpebántur autem rétia eórum.

Et annuérunt sóciis, qui erant in ália navi, ut venírent et adiuvárent eos; et venérunt et implevérunt ambas navículas, ita ut mergeréntur. Quod cum vidéret Simon Petrus, prócidit ad génua Iesu dicens: «Exi a me, quia homo peccátor sum, Dómine». Stupor enim circumdéderat eum et omnes, qui cum illo erant, in captúra píscium, quos céperant; simíliter autem et Iacóbum et Ioánnem, fílios Zebedæi, qui erant sócii Simónis. Et ait ad Simónem Iesus: «Noli timére; ex hoc iam hómines eris cápiens».

Et subdúctis ad terram návibus, relíctis ómnibus, secúti sunt illum.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Fue Jesús a Cafarnaún, ciudad de Galilea, donde les enseñaba los sábados. Y ellos se asombraban de su doctrina porque hablaba con autoridad.

En la sinagoga había un hombre poseído de un espíritu inmundo, que se puso a gritar: «¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús nazareno? ¿Has venido a perdernos? Sé quién eres: el Santo de Dios».

Jesús le increpó: «Cállate, y sal de él». El demonio lo tiró por tierra, pero salió de él sin hacerle daño.

Todos quedaron estupefactos y se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto? ¡Manda con autoridad y energía a los espíritus inmundos, y le obedecen!».

Y su fama se extendió por toda la comarca.
Salió de la sinagoga y fue a casa de Simón. La suegra de éste se encontraba enferma con fiebre muy alta, y le pidieron que la curara.

Él se inclinó sobre ella, ordenó a la fiebre, y la fiebre la dejó. Ella se levantó inmediatamente y se puso a atenderle.

A la puesta del sol, todos los que tenían enfermos de cualquier dolencia se los llevaron; Jesús imponía las manos sobre cada uno de ellos y los curaba.

De muchos salían también los demonios, gritando: «Tú eres el hijo de Dios». Pero los reprendía y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el mesías.

Al amanecer se fue a un lugar solitario, y la gente andaba buscándolo. Lo encontraron y trataron de que no se alejara de ellos.

Pero él les dijo: «Debo anunciar también el reino de Dios a las demás ciudades, porque para esto he sido enviado».

E iba predicando por las sinagogas de Judea.

Mientras la gente se agolpaba en torno a él para oír la palabra de Dios, él estaba junto al lago de Genesaret  y vio dos barcas situadas al borde del lago. Los pescadores habían bajado a tierra y estaban lavando las redes.
Subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que la separase un poco de la tierra. Se sentó en ella, y enseñaba a la gente desde la barca.

Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro y echad vuestras redes para la pesca». Simón le respondió: «Maestro, hemos estado trabajando toda la noche y no hemos pescado nada, pero ya que tú lo dices, echaremos las redes». Así lo hicieron, y pescaron tan gran cantidad de peces que casi se rompían las redes.

Hicieron señas a sus compañeros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas que casi se hundían. Al ver esto Simón Pedro, cayó a los pies de Jesús, diciendo: «Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador». Y es que tanto él como sus compañeros habían quedado pasmados ante la pesca realizada; y lo mismo Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: «No tengas miedo; desde ahora serás pescador de hombres».

Ellos llevaron las barcas a tierra, lo dejaron todo y lo siguieron.

R/. Amén.

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Laudes Sal 39,2-3
Allelúia. Aleluya.
V/. Expéctans expectávi Dóminum, et respéxit me, et exaudívit precem meam.
R/. Allelúia.
V/. En el Señor he puesto toda mi esperanza, él se inclinó hacia mí y escuchó mi grito.
R/.
Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Éx 31,1-2; Núm 18,8; Éx 35,30.32; Núm 18,8-9 (3)
V/. Locútus est Dóminus ad Móysen dicens: «Ecce vocávi virum et implévi eum spíritu sapiéntiæ in omni ópere pro offício sacerdotáli ministérii domus Dómini, legítima sempitérna, allelúia, allelúia». V/. El Señor habló a Moisés y le dijo: «He llamado a un varón y le he llenado del espíritu de sabiduría para toda clase de cosas por razón de la unción para el servicio de la casa del Señor, por ley perpetua, aleluya, aleluya».
V/. Dixit Móyses fíliis Ísrael: «Vocávit Dóminus virum de tribu Iuda ad faciéndum opus primitiárum, et ómnia quæ sanctificántur a Dómino, et quod offértur pro peccáto in sancta sanctórum, ad exorándum pro nobis».
R/. In omni ópere pro offício sacerdotáli ministérii domus Dómini, legítima sempitérna, allelúia, allelúia.
V/. Moisés dijo a los hijos de Israel: «El Señor ha llamado a un varón de la tribu de Judá para la obra del tabernáculo de las primicias, para todas las ofrendas al Señor y para los sacrificios por el pecado como cosas santísimas, para suplicar por nosotros».
R/. Para toda clase de cosas por razón de la unción para el servicio de la casa del Señor, por ley perpetua, aleluya, aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Omnipoténtem Dóminum, fratres caríssimi, deprecémur; ut illam nobis ad se orándum precem inspíret, quam ipse præmio immortalitátis remúneret.
R/.
Amen.
Oremos, hermanos carísimos, al Señor todopoderoso. Él nos inspire cómo hemos de orar, de modo que pueda otorgamos el premio de la inmortalidad.
R/.
Amén.
Adiuvánte eius misericórdia, qui regnat in Trinitáte, unus Deus, et pérmanet in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Con la ayuda de la misericordia del único Dios, que reina en la Trinidad, y permanece por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Deus, qui infirmitátis nostræ factus es párticeps, fac nos tui regni esse consórtes; ut quibus participári voluísti assuméndo hóminem, particípium cónferas glóriæ tuæ.
R/. Amen.
Oh Dios, tú que has querido compartir nuestra debilidad, haznos ciudadanos de tu reino; concede tener parte en tu gloria a aquellos a quienes te hiciste cercano al asumir la naturaleza humana.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Illábere, Dómine, oblátis tibi sacrifíciis; et suscéptis fidélium votis, réquiem iube prærogári defúnctis.
R/. Amen.

Santifica, Señor, esta oblación que te presentamos y mientras aceptas los deseos de tus fieles concede el descanso a los difuntos.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Multíplica nos, Dómine, humilitátis bono et caritátis stúdio; ut vivéntes in pace, fructum tibi exhibeámus iustítiæ.
R/. Amen.

Acrecienta en nosotros, Señor, el bien de la humildad y el celo de la caridad; para que, viviendo en la paz, podamos ofrecerte el fruto de la justicia.
R/.
Amén.

Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú, que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Æquum satis et iustum est, omnípotens Pater, ut tibi plebs tua déferat laudem, quam únici Fílii tui redemísti sánguine.
Ut enim opus tuum  usquequáque non tenerétur captívum, eúndem Únicum tuum dedísti vicárium; ut crucis perpéssus iniúriam, pérditum hóminem reparáret ad vitam.

Propter quod angélicæ potestátes non cessant laudáre, ita dicéntes:

Es muy justo y necesario, Padre omnipotente, que tu pueblo, redimido por la sangre de tu único Hijo cante tus alabanzas. Con el fin de que los hombres, obra tuya, no quedasen en cautiverio definitivamente, entregaste a tu único Hijo para que los substituyese, para que, aceptando la injuria de la cruz, devolviese la vida al hombre perdido.

Por esto, todos los ángeles y los santos no cesan de alabarle, diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus, vere benedíctus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus, qui solus est vita mortálium et immortálitas redemptórum.

Ipse Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Santo y bendito es en verdad nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, sólo él es la vida de los hombres y la inmortalidad de los redimidos.

El mismo Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Sanctificétur, quæsumus, Dómine, hæc obláta in honórem tui nóminis víctima; ut libántes ex ea hereditátem capiámus æternam.
R/.
Amen.

Te pedimos, Señor, que santifiques esta víctima ofrecida en honor de tu nombre, y que cuantos participaremos de ella obtengamos la herencia eterna.
R/. Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas, ac præstas nobis, ut sint benedícta a te, Deo nostro, in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Præceptiónis divínæ mémores, dilectíssimi fratres, oratiónem quam Christus suos Patrem dócuit semper oráre discípulos, nos quoque e terris proclamémus ad cælos. Recordando el mandato divino, hermanos carísimos, también nosotros desde la tierra elevemos hacia el cielo la oración, con que Cristo enseñó a sus discípulos a orar siempre al Padre.

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Benedictio / Bendición
Fides, qua créditis Christum, perdúcat vos ad regna cælórum.
R/. Amen.
La fe, por la que creéis en Cristo, os conduzca al reino de los cielos.
R/. Amén.
Spes, qua sperátis ætérna, per patiéntiam, vos fáciat advérsa sustinére præséntia.
R/. Amen.
La esperanza, por la que confiáis alcanzar los bienes eternos, os haga soportar la dificultades presentes con paciencia.
R/. Amén.
Cáritas indefíciens et hic dulcédinem hóminum, et post consórtium vobis prælargiátur sanctórum.
R/. Amen.

El amor inagotable os obtenga ahora el favor de los hombres y después la compañía de los santos.
R/. Amén.

Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Refécti Christi córpore, sanguinéque páriter sanctificáti, Deo Patri omnipoténti grátias referámus; ut in eádem refectióne sanctificatiónem habéntes hic, in futúro sæculo glóriam percipiámus.
R/. Amen.

Nutridos con el Cuerpo de Cristo y santificados con su Sangre demos gracias a Dios, Padre todopoderoso, para que en virtud de tal alimento perseveremos aquí en una vida santa y consigamos la gloria en el reino venidero.
R/. Amén.

Per grátiam pietátis eius qui est benedíctus in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la gracia y la misericordia de Aquél que es bendito por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 630-634) y del Liber Commicus I  (pp. 431-433). Los textos en español (no oficiales) están tomados de Gibert, Jordi y Torné, Josep, Los domingos de Cotidiano. Cuadernos Phase nº 78, Barcelona 1997, pp. 52-54 y los bíblicos de La Santa Biblia, Ed. Paulinas.
(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español)
.

2. Lc 4,31-5,11. (N. de La Ermita).

3. Cf. Éx 31,1-2; Núm 18,8; Éx 35,30.32; Núm 18,8-9. (N. de La Ermita).

 

 

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